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Historia 31474 — capítulo 2
El Lunes siguiente, harry, se levantó sobre las ocho y media de la mañana, y corrió las cortinas de la habitación. Hacía un día hermoso. La nieve, había ido amontonándose más y más, hasta el hecho de haber cubierto cinco centímetros más su grosor. La copa de los árboles, estaban cubiertas de una fina capa de nieve, haciendo el bosque aún más bonito. Y el lago, con una capa de hielo cristalino, reflejaba en su interior los intentos incesantes del calamar gigante por romperlo para poder salir a chapotear en el agua. -¿Por... por qué abres la cortina? ¡Ciérrala! -exclamó ron bostezando y medio dormido. Harry lo miró sonriendo. Todos los demás habían salido ya, porque sus camas, estaban vacías, así que solo quedaban ellos dos. Ron, a desgana, se levantó, y se dirigió hacia la ventana. -Vaya, hoy no podremos tener herbología, según parece. -Eso no lo decides tú, ron. -dijo harry riéndose. -Eso lo decidirá Sprout, y ya la suspendió una vez, no creo que vuelva a hacerlo. Cuando terminaron de vestirse, bajaron a la sala común, y allí, se encontraron con las chicas, ya listas para salir. "Que hermosa está hoy hermion -pensó harry sonriendo". Hermion le sonrió y le dio un beso. El gran comedor estaba ya muy abarrotado de personas cuando harry, ron, hermion y ginny, entraron en él. Los alumnos reían, hablaban, y comían alegremente, ignorando los sucesos que pronto, se cernirían sobre Howarts. Encontraron cinco asientos libres, que ocuparon rápidamente, justo cuando las lechuzas, entraron volando el castillo, buscando a sus dueños. -¿Qué tenéis a primera hora? -preguntó ginny. -Pues defensa, ¿y tu? -preguntó ron. -Herbología. -respondió ginny. -¡Atención a todos, por favor! -pidió el profesor dambledore. -Debido a las malas condiciones del tiempo, la profesora Sprout ha decidido que no habrá herbología para ningún curso. Eso es todo. Contenta, ginny se fue a la biblioteca para adelantar deberes, y harry, ron y hermion, se fueron a la clase de defensa, con Moody. Esa clase, estuvo bastante divertida, porque el profesor, había llevado Salamandras de fuego para que las vieran. -Estos animalejos -dijo el profesor Moody. -son muy difíciles de vencer, puesto que ni con el agua se achantan, debes intentar que caigan en un lago para ello, pues un chorrillo de nada, no le hará absolutamente nada. -explicó. -Se alimentan de piedras, y raras veces, de animales vivos. Además, el ministerio los tiene prohibido, porque son muy violentos. Recuerdo que una vez, arrancó el brazo de un mago. Sangraba a chorros. -dijo recordando. Harry, ron y hermion se miraron con creciente asco, y el profesor, añadió: -Ahora haremos una prueba: Potter, Granger, y Weasley. Acercaos. -estremecidos, se levantaron, y se acercaron lentamente hacia donde se encontraba la mesa del profesor. Éste los miró sonriendo ante sus caras, sobre todo la de ron, que expresaba horror. -Quiero que intentéis cogerlo, pero sin sufrir ningún daño. Es aparte fue muy difícil. Hermion lo consiguió a la primera, cogiendo una piedra que había en el suelo, con o cual, el profesor la obsequió con diez puntos, pero le quitó cinco cuando le mordió a harry. Y a ron, que estaba aterrado, le siguió por toda la clase, mientras el huía, gritando. -¡Quiero una redacción de un metro para el Jueves sobre las salamandras de fuego: Que comen y donde habitan! -gritó ante el barullo, cuando sonó el timbre. Harry, ron y hermion, salieron de defensa riéndose, pero sobre todo de ron, que era el que más ridículo había echo. -Callaos de una vez. -les espetó harto. -Encima, ahora tenemos doble de pociones con Slytherin. El profesor Snape, llegó tan puntual como siempre, y tras sentarse en su escritorio, dijo simplemente tres frases. -Haremos la poción desvanecedora. La forma de realización, están en la pizarra. Luego la probaremos con el señor potter. -harry tragó saliva. Estuvieron durante hora y media casi, intentando realizar la poción lo mejor posible, ante todo por harry, que estaba aterrado. Durante el proceso, malfoy se les acercó: -¿Qué tal, asustados? -les preguntó con una risita macabra. -Mas bien asqueados por tu presencia. -dijo ron sin mirarle. -Cuida tu lengua, Weasley. -dijo malfoy. -Si no quieres que te la corten. Os doy un consejo solamente, como buen amigo -¿Bueno? ¿Desde cuando bueno, si ni siquiera eras amigo? -preguntó harry. -Os quería decir -dijo ignorando el comentario. -que dentro de poco, todos los traidores a la sangre caerán. Y espero que los primeros sean los Weasley. Harry y hermion, ante ese comentario, agarraron a ron, y menos mal porque sacó la varita para abalanzarse sobre malfoy. Harry, entre los esfuerzos para agarrarlo, y la ira que sintió, solo pudo decir? -¿Qué... qui... quieres de...? -¿Qué que quiero decir? -preguntó malfoy. -No lo se, descubridlo vosotros. -dijo sonriendo. -Yo solo os he advertido. En ese mismo momento, sonó la campana, algo que harry y hermion agradecieron mucho, porque no aguantarían a ron mucho tiempo. Durante el trayecto a la sala común, ya que tenían herbología, maldecía de malfoy echando pestes. -"Espero que los primero sean los Weasley..." -dijo ron imitándolo a la perfección. -Como vuelva a decir algo semejante, lo mato a él y a todo el que me aguante. -dijo soltando una indirecta. -¿Qué se habrá creído...? -Todo eso está muy bien, ron, pero, ¿no te ha parecido extraño? -preguntó hermion interrumpiendo. -¿Qué quieres decir? -dijo este sentándose irritado. -Que nos dijo exactamente lo mismo (o más o menos) con la cámara secreta, hace dos años. ¿Y si pasara algo parecido? -preguntó hermion aterrada. -No lo creo, la cámara de los secretos la tapiamos cuando salimos de allí, no puede volver a ocurrir. Y no creo que ningún mortífago vuelva a entrar en Howarts porque, en principio, voldemort ha desaparecido hace tiempo. -dijo harry pensativo. -Tal vez se lo haya inventa... -empezó. "Todos los alumnos, deben volver a sus salas comunes, incluso los que den clase ahora mismo. -dijo la voz amplificada de McGonagall. -Pero Weasley, Potter y Granger, deben venir a mi despacho inmediatamente." Harry, ron y hermion se miraron, y sin perder un segundo, salieron corriendo de la sala común. Se dirigieron, sin hablar siquiera, hacia la tercera planta, donde se encontraba el despacho de McGonagall, pero pararon en la puerta para recuperar el aliento. -Espero que no haya pasado nada grave. -susurró ron a sus amigos. Tras llamar a la puerta, entraron en el despacho, en el cual, se hallaba Dambledore, y McGonagall, la segunda, sentada tras si escritorio, y el segundo, apoyado en la pared. Ambos parecían muy preocupados. -Siéntense. -dijo Dambledore. Así lo hicieron. *** -Ante todo, quiero decirles que no os alarméis con lo que quiero decirles, ¿de acuerdo? -tras un breve instante, asintieron. -Encontramos a primera hora, a la señorita Weasley, Ginny, desmayada en el bosque prohibido. Ron se puso pálido, como si fuera a darle un ataque. Harry y hermion le miraron preocupados. -¿Le... ha... pasado algo... algo grave? -preguntó ron. -Sé que esto les va a afectar. -dijo Dambledore. -La señora pomfrey, cuando se la llevamos, nos dijo algo bastante preocupante. -ron le miró expectante. -Le ha... encontrado un veneno en la sangre. -¿Cómo? -preguntó ron sin voz. -Nos ha... dicho, que se lo han inyectado a la sangre, con lo cual, es el veneno Mortíficus. Este veneno, actúa muy lentamente, o sea que tenemos tiempo de curarla, peor hay un pequeño problema. El único que sabe, o sabía preparar el antídoto, era... Voldemort. -explicó dumbledore. Harry y hermion se miraron. -Supongo lo que sabéis que esto quiere decir, ¿verdad? -les preguntó: -Si... si no encontramos un antídoto... ¿Ginny podría llegar a morir? -Pregunto harry. La profesora McGonagall asintió. -Pero, si nadie más que Voldemort sabe el antídoto... y él está desaparecido... ¿No lo sabe hace el profesor snape? -Me temo que no, Harry. -dijo dumbledore. -Ese es el problema. Por eso os hemos llamado. Queremos que estéis preparados para lo peor. Ron, sin previo aviso, se levantó, y se fue de allí. Harry y hermion miraron a los profesores, y éstos les asintieron. Los chicos, se levantaron, y fueron corriendo en busca de ron. Lo encontraron sentado en el pasillo, con la cabeza enterrada entre las piernas. -Ron... ¿Estás bien? -le preguntó harry sentándose a su lado. -¿Cómo quieres que esté bien? -preguntó ron, mirándole con el rostro surcado de lágrimas. -Ginny está en peligro de muerte, ¿Y quieres que esté bien? Harry y hermion se miraron tristes. No sabían que haces. Ellos comprendían muy bien la situación. Debían encontrar un antídoto, ¿Pero cómo? Voldemort era el único que sabía hacer esa poción. -Hermione. -dijo ron mirándola desesperado. -Tu eres hija de quien-tu-sabes. -le dijo llorando. -¿No te dijo alguna vez cómo se hacía? Tú sabes mejor que nadie como actúa, eres su hija. -Lo siento, yo... -dijo hermion. -Nunca me dijo nada parecido, en realidad nunca me decía nada. -dijo bajando la cabeza. -¿Estás segura? -dijo agarrándola por el cuello. -¡¿No recuerdas nada?! -gritó enfurecido. -¡Ron me haces daño! -dijo hermion. -¡Ron suéltala! -exclamó harry ayudándola. -Así no solucionaremos nada. -dijo harry furioso. -¿Qué hacemos entonces, dejar que muera? -preguntó ron enfadado. -No, hacer lo que mejor se nos da. -dijo harry serio. -Tenemos que investigar el lugar donde la encontraron, el bosque prohibido. Nadie comete algún crimen sin dejar pistas en la escena del cri... -Malfoy sabe algo. -dijo ron de pronto, secándose las lágrimas. -Harry, ¿recuerdas lo que nos dijo? Que tuviésemos cuidado, ¿Cómo podía saber lo que iba a pasar? Ha sido el. Estoy seguro. -Dijo levantándose. -Ron espera. -dijo harry agarrándole por los hombros. -No tienes ninguna prueba de ello. -¡Recuerda lo que nos dijo! -exclamó ron harto. -Una vez... -intervino hermion. -cometimos el error de desconfiar de Malfoy. -dijo seria. -Hace dos años, ¿recuerdas? Y resultó que nos equivocamos. No vamos a volver a cometer ese error. Primero, haremos lo que harry dijo: Buscaremos pruebas. -¡Claro, tu no tienes nada que perder! -le exclamó ron. -¡Ya lo perdiste hace mucho tiempo, al ser hija del maldito Voldemort! ¡A ti no te hará daño, a nosotros sí! ¡Así también me tranquilizaría yo! Hermion lo escuchó en silencio. Harry supo que ron, se había pasado mucho, aunque en parte estaba de acuerdo con él. Hermion no resultaría atacada, pues su padre, es el agresor. Pero no era como para decírselo de aquella manera. -Bien. -dijo hermion seria. -He... cogido la indirecta. No te preocupes, ya no te molesto más. Solo intentaba ayudar. -hermion se dio media vuelta, pero... -Hermion, no te vayas. -dijo ron aguantándola. Hermion se paró, pero no lo miró. -Lo... siento. No debería haber dicho eso. Sé perfectamente que no es culpa tuya, es que estoy muy nervioso. ¿Me perdonas? Hermion se dio la vuelta y lo miró. Al cabo de un instante, dijo: -Si, te perdono. Pero tienes que saber que solo intento ayudarte, y solo te dijo que malfoy no da la talla. -dijo hermion. -Antes de juzgar, busca pruebas. -Pero es que el bosque es muy grande... dijo ron. -Paciencia, amigo. -dijo harry dándole una palmada. -Paciencia Al día siguiente, todo el colegio, se había enterado de lo que le había pasado a ginny. Ron había dado por sentado, de que había sido malfoy, pero al ver la mirada de hermion, cambió de idea. -Después de las clases de la tarde -dijo harry en el almuerzo. -entraremos en el bosque. Será mejor que esté oscuro, o nos verán. Por eso es mejor ir a partir de las nueve, así tendremos toda la noche, aunque tendremos que volver pronto. Filch hace guarda, y como se entere de que no estamos... La tarde pasó más lenta de lo que ron había deseado, aunque para harry no. El profesor Snape, había decidido al fin, probar la poción desvanecedora con harry. Cundo la probó, pasó algo bastante extraño: Harry se desapareció allí en medio durante toda la clase, y justo cuando tocó la campana, aseguró que no se había ido, sino que solo había estado invisible. Aunque sus compañeros, no le creían. Luego, tuvieron transformaciones. McGonagall, intentó que sus alumnos, pudiesen convertir una taza, en una mini serpiente. Aquella clase le gustó mucho a hermion. Sobre todo, porque cuando Lavander consiguió convertirla, gritó muy asustada,. Y se subió por las mesas. AL parecer, no le gustaban nada las serpientes, algo que comprendió perfectamente McGonagall, aunque harry, la había visto reírse disimuladamente, antes de reñirle. Y por último, tuvieron hechizos, donde estuvieron practicando el conjuro convocador durante toda la hora. Pasó algo bastante divertido: rosa Lovegood, intentó que fuera hacia él, un libro que estaba al lado del profesor Binns, pero el lugar de atraer el libro, atrajo al mismísimo profesor, que se cayó encima de Susan Bons. Le quitaron cinco puntos a Ravenclaw, pero rosa, que pedía perdón una y otra vez, también se reía. En común había sido uno de los días más divertido en las clases, aunque, como harry y hermion comprendían, ron no se divirtió, estaba demasiado ocupado pensando en cómo estaría su hermana pequeña. -¿Podemos ir a verla antes de ir al bosque? -preguntó ron a las ocho y media. -Solo será un rato. -De acuerdo. -dijo harry compadeciéndose de su amigo. Harry, se asombró del estado de ginny. Si era verdad que tenía un veneno mortal, no lo notaba, ya que estaba medio sentada en la cama, leyendo y riéndose. Ron, hermion, y harry, se le acercaron, y ginny les sonrió al verlos. -¿Cómo estás? -preguntó ron. -Estoy bien por ahora. -dijo ginny. -No te preocupes, dijeron que actuaba muy lento, o sea que puede tardar en aparecer sus síntomas, aunque este año no daré clases, me lo dijo dumbledore. -dijo ginny contenta. -Caradura... -susurró harry. -Espero que te recuperes, no dejaremos que te pase nada. -Lo se. -dijo sonriendo. -Por eso estoy tranquila. -Harry, creo que deberíamos irnos, Filch empezará la ronda dentro de poco. -dijo hermion mirando el reloj. -¿a dónde vais? -preguntó ésta con curiosidad. -Al bosque. -dijo ron. -Queremos buscar pruebas para ver quien te lo hizo, porque no recordarás nada, ¿verdad? -No. -dijo triste -Lo siento, pero sí se donde me desmayé: Casi al lado del corazón de bosque, al lado de un coche azul. Harry y ron se miraron. ¿Coche azul? ¿El viejo Ford Aguila volador del señor Weasley? Harry sonrió victorioso. -Muchas gracias por decirlo, ginny. -dijo harry. -Vamos, no hay tiempo que perder. Harry, ron y hermione, salieron corriendo. Menos mal que habían decidido ir a ver a ginny, sino, podrían haber estado buscando el lugar del ataque toda la noche. En el camino, se encontraron con varios profesores, que los miraban atónitos. McGonagall estuvo a punto de detenerlos, pero por suerte, iban tan rápidos que no le había dado tiempo a decir ni media palabra. Harry, veía a ron correr a su lado muy serio, con la expresión muy concentrada. Llegaron al vestíbulo, y abrieron la puerta sin detenerse. El sol comenzaba descender. El rojo anaranjado del cielo, hacía un maravilloso paisaje compaginado con el bosque. Pasaron velozmente al lado de hagrid, que subía al castillo. Éste, se les quedó mirando con los ojos abiertos de la impresión, pero decidió no preguntar. Jadeando, pararon un momento en la entrada del bosque prohibido, y se miraron. -Mejor que tengáis las varitas a manos. -dijo ron jadeando. El sudor le resbalada por la frente, pero ahora, eso no le importaba. Estaba demasiado preocupado en descubrir al agresor de su hermana. Sacó su varita, y el resto le imitó. Comenzaron a internarse en el bosque andando lentamente, procurando no llamar demasiado la atención. Sabían perfectamente la clase de animalejos que vivían en el bosque. Mejor estar prevenidos
Bueno espero que les alla gustado un beso.. comenten pliss