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Historia 31474 — capítulo 3
Los tres amigos, andaban como podían entre los arbustos y los árboles. Como hermione no se sabía el camino hasta el coche de ron, decidió ir atrás, siguiendo a harry y ron, ya que ella, no fue con ellos en segundo curso (estaba petrificada). Aun no había anochecido, pero el bosque, empezaba ya a parecer tétrico. Los árboles se movían al compás del suave viento que soplaba, se escuchaba el viento soplar, que lo empeoraba más aún, y encima el piar de los pájaros constantes, que lo hacía más tétrico aún. No lo admitían, pero nuestros amigos estaban bastante asustados y no era para menos. -¿Es... está lejos? -preguntó hermione tartamudeando. -Si, está casi en el centro del bosque. -contestó harry. -Aun nos queda bastante. Vamos, démonos prisa. Siguieron avanzando. Sin poder evitarlo, hermione se aferró temblando a la mano de harry en la que no tenía la varita, y éste, la miró sonriendo y para tranquilizarla, le dio un pequeño beso. En ese instante, ron tropezó con una raíz, y se cayó al suelo, haciéndose algo de daño. Harry le ayudó a levantarse, riéndose, pero se quedó mudo al ver que no era una razón con lo que había tropezado, como pensó ron, sino con una serpiente de cinco metros. -¡Corred! -exclamó harry asustado, señalándosela a sus amigos. -¡Rápido! Harry, ron y hermione salieron corriendo como alma que lleva el diablo, muy asustados. No sabían si les seguía aun la serpiente, pero no les importaba. Solo querían alejarse de ella lo más rápido posible. Pararon jadeando en un pequeño prado, para recuperar el aliento. Hermione se sentó en una pequeña roca, con la mano en un costado y con los ojos cerrados, Harry se sentó en el césped, a su lado, dejado caer, respirando entrecortadamente, y ron se había apoyado en un árbol, apoyándose en sus rodillas, cansado. Cuando se recuperaron, cinco minutos después, cuando sin darse cuenta, le cielo, había oscurecido por completo. Harry se levantó, y encendió la varita, intentando escudriñar en la oscuridad. Hermione y ron se levantaron, e imitaron a harry, encendiendo sus varitas. Sus amigos miraban a hermione, o eso le pareció a ella, porque no se había dado cuenta de que algo, había atrás de ella. -¿Qué pasa? -preguntó extrañada. -Her... her... hermione, ven aqui. -dijo harry asustado. Hermione, se giro lentamente, y gritó tan fuerte, que ron estaba seguro de que lo habrían oído en Hogwarts. Detrás de hermione, había un animal que harry y ron no habían visto nunca, pero que hermione lo conocía perfectamente. Era tan grande como un oso, de color rojo fuego, apenas tenía piel, era como si solo tuviese carne, y tenía como una raja en la cabeza, como si le hubiesen atacado. Para colmo, sus manos (si se podían llamar así) eran como dos cuchillas tremendamente afiladas, con los ojos rojos intensos. -No es posible... -dijo aterrada, caminando hacia atrás. Cuando llegó hacia sus amigos, les dijo: -Si no queréis acabar muertos ¡corred! -gritó. Esquivándolo como pudieron, pasaron corriendo por su alrededor, hasta que harry, escuchó un grito tremendo. Asustado, se volvió, y lo que vio, lo hizo marearse. El monstruo había cogido a hermione y la había levantado. Harry y ron se acercaron corriendo, y en un intento desesperado, le arriaron piedras a la cabeza. Hermione les gritó: -¡No! -exclamó. -¡Lanzadle... hechizos de... agua! -gritó ahogándose, pues el monstruo, le apretaba el cuello. -¡AGUAMENTI! -gritó harry apuntándole a la cabeza. De su varita, salió un tremendo chorro de agua que chocó fuertemente contra la cabeza, y de ésta, comenzó a salir vapor a chorros, era como si estuviera echo de fuego. El monstruo pegó un chillido muy espeluznante y ensordecedor. Su cara expresaba dolor infinito, y se llevó las "cuchillas" a la cara. No comprendieron por qué, hasta que vieron que aquel animal, empezó a derretirse. Harry y ron lo miraron asombrados, y mientras, hermione había caído al suelo cuando el monstruo la soltó. Harry contemplaba la descomposición de aquel animal con la boca abierta, asombradísimo. Nunca había visto a un animal derretirse. Cuando terminó de descomponerse, salió del ensimismamiento, y corrió hacia hermione. Se sentó a su lado casi tirándose, y la miró preocupado. Hermione se rió ante ese acto. -Estoy bien, harry. -dijo riéndose. -No me ha pasado nada. Aunque es raro ver ese animal aquí, porque normalmente están es los volcanes, o en algún lugar donde haga muuuuuuuuuucho calor. Por eso os dije lo del hechizo de agua. ¿Seguimos o no? -¿Seguro que estás bien? -le preguntó harry. -Si, tonto. -dijo dándole un breve beso. -Vamos. Harry, ron y hermione, siguieron caminando, internándose cada vez más en el bosque. Los árboles cada vez se hacían más densos, con lo cual, resultaba más difícil caminar por allí sin tropezar. Apenas había caminos, pues estaban todos cubiertos de raíces y plantas con pinchos, con lo cual, tenían que saltar de vez en cuando para poder continuar. Una vez, ron se enfadó con harry y hermione, porque había pegado un chillido muy raro cuando vio que una araña se le había posado en el hombro, y encima, para que se le quitase de encima, pegaba saltos tremendamente exagerados, con lo que harry y hermione, se reían más aún. Media hora más tarde, harry y ron, reconocieron una parte del bosque, pues, aparte de que estaba llenita de arañas, era donde vivía Aragog, la mascota de hagrid. Harry y ron se miraron. Ya no les faltaba mucho, ahora solo faltaba buscar el coche. -¿Qué hora es? -preguntó ron. -Las... diez casi. -dijo harry alumbrándose el reloj. -Vale. -dijo ron. -Ahora solo falta buscar el coche. Estamos en el corazón del bosque. -añadió mirando la cara inexpresiva de hermione. Harry, hermione, y ron, comenzaron a buscar el coche. Empezaron yendo por un caminillo que había a su izquierda. Aunque por mucho que caminaron, no lo encontraron. No tuvieron más remedio que darse la vuelta, ya que los levó a un camino cortado por un gran tronco de árbol. Luego, cogieron el camino de la derecha, en el cual, había una bifurcación. Harry, ron y hermione se miraron. Hermion les dijo que se fueron por el de la derecha, y hermione por se iría por el de la izquierda. Harry no tuvo más remedio que aceptar, pues hermione podría llegar a ser muy cabezota. Ese camino era más fácil que el anterior que habían cogido. Apenas había raíces o plantas en el camino, así que solo tenía que seguirlo sin desviarse. Más de una vez se detuvo preocupada, porque creía haber oído el grito de harry. El pobre... no debería haberle ocultado que era hija de voldemort... Hermione estaba muy apenada, aunque al menos harry le había perdonado, y hermione no le iba a volver a decepcionar. Sin embargo, breves instantes después, cuando apenas había caminado cinco metros, escuchó como pasos, y se volvió asustada. Levantó la varita para intentar ver en la oscuridad: -¿Harry? -gritó a la oscuridad. -¿Ron? ¿Sois vosotros? Que raro, no parecía haber nadie. Se lo habría imaginado, al igual que los gritos. En fin. Siguió caminando, intentando convencerse de que los pasos que escuchaba a cada instante, eran parte de su imaginación, pero no pudo soportar más esa situación, sobre todo porque escuchó claramente cómo alguien caía a sus espaldas. -¡Ya está bien? ¡¿Quién eres?! -gritó al silencio. Con todo el valor del mundo, se dio media vuelta, y se acercó al origen del ruido. Lo primero que vio, que a alguien tirado en el suelo, con una varita en la mano. Hermione la iluminó mientras se levantaba, y le miró el rostro: Era una chica más o menos de su altura, de pelo moreno oscuro, con ojos verdosos, y piel paliducha. La chica le sonrió, aunque a hermione le costó reconocerla a mitad de la noche. *** -¿Qué demonios haces aquí? -preguntó hermione extrañada. -Lo mismo que tu. -dijo sonriéndole. -Buscar pistas para ver quién atacó a ginny. Rosa Lovegood, levantó la varita y la encendió, para poder también ver en la oscuridad. Hermione la observó de arriba abajo, pensativa. -¿Y por qué, acaso eres amiga suya? -preguntó hermione. -¡Claro que sí, que cosas preguntas...! -dijo indignándose. -Es mi mejor amiga, y no soporto pensar que pueda llegar a morir. Por eso, desde que la atacaron, he intentado buscar pistas. -Bueno, vale. -dijo hermione. -Ya veremos que dicen harry y ron. -¿es algo malo intentar salvarla? -preguntó rosa enfadada. -No he dicho eso... -empezó hermione. -Entonces. -interrumpió rosa. -Estás llendo por un camino equivocado. No es por ahí. -¿Sabes donde la atacaron? -preguntó hermione asombrada. Rosa asintió. -¡Pues llévame hasta allí! Rosa sonrió, y asintió. Dio media vuelta, y comenzó a andar. Hermione, la siguió dando traspiés. Salieron del camino por el que había cogido hermione, y se internaron por un matorral lleno de vegetación. No había seguido los caminos, y eso la asustaba. ¿Cómo había podido Ginny adentrarse tanto en el bosque? Miró al lugar donde harry y ron se habían adentrado, pero pensó que no hacía falta llamarlos, ya los encontrarían ellos, eran muy listos. No sabía por qué, pero hermione no confiaba mucho en rosa. Había algo que hacía que no pudiera confiar en Lovegood, aunque no sabía por qué, ciertamente. Hermione saltó una raíz. Pero había algo que la preocupaba. Rosa había desaparecido. No podría haber ido muy lejos, así que siguió caminando hacia delante, gritando el nombre de la chica, aunque ésta, no le daba respuesta a sus gritos. Hermione empezaba a asustarse, cuando de pronto, la vegetación se empezó a acabar, y se dejó ver al coche azul que Ginny le había descrito. Salió como pudo entre unos árboles, arañándose el brazo. Rosa no estaba allí. ¿Dónde se habría metido? ¿Se abría marchado ya? ¿Pero por qué? ¿Tan asustada estaba? Que extraño le resultaba todo aquello. Hermione, titiritando, se acercó al coche, y comenzó a mirar a todas partes, intentando ver dónde la habían atacado, y al fin lo encontró. Al lado de un matorral, había una pequeña cantidad sangre, y en él, un cabello color negro fuerte. -Ahora, solo falta descubrir si la sangre, es del agresor, y de quién es este cabe... -empezó, mientras se agachaba para observar. -Vaya, ¿Qué hace una joven leona internada en el bosque tan tarde? -preguntó a una voz a sus espaldas. Hermione se levantó del suelo despacio. Sentía, con horror, como si alguien le apuntase con la varita a sus espaldas. Casi al borde de las lagrimas por el miedo, se dio la vuelta lentamente. Allí, había alguien, no se podía observar si era hombre o mujer, pues tenía una capa que le cubría la cabeza. No se había equivocado, le apuntaba con la varita, y directamente al corazón. Hermione, intentó atacarle con un hechizo, pero aquella persona, exclamó: -¡EXPELLIERMUS! La varita de hermione, volvió por los aires hasta perderse de la vista. Hermione lo miró aterrada, y con todo el valor del mundo, le preguntó: -¿Quién demonios eres? -Soy un humilde servidor a las órdenes del señor tenebroso. -respondió. Hermione se quedó paralizada. ¿Trabajaba para... para voldemort? ¿Por qué? ¿Por qué, después de casi tres años, volvía a aparecer? ¿Por qué había tardado tanto? Aquello no tenía sentido. -¿Y qué te trae por Hogwarts? -preguntó irónicamente hermione. -¡Ah, claro! -dijo fingiendo sorprenderse. Se dio una palmadita en la cabeza. -Tonta de mí, lo único que quieres es a Harry. -Y, por supuesto, quitaros de en medio a ti y a ron. -dijo empuñando su varita. -¡Crucio! -bramó. -¡Ah! -gritó hermione cayendo al suelo. Sintió como si mil cuchillos se le clavaran por todo el cuerpo. Era un dolor incapaz de imaginar, un dolor horrible. Aquello, pensó hermione, debía ser una de las famosas maldiciones prohibidas. El hombre, paró de conjurar el hechizo, y hermione, se levantó jadeando, dolorida. -¿Solo... solo eres capaz... de atacar -dijo con tremendo esfuerzo. -cuando alguien está de... desarmado? ¡COBARDE! -gritó rasgándose la garganta. Hermione lo escuchó reírse, y observó cómo el hombre, iba hacia su varita, y se la lanzaba, como retándola. Hermione, la cogió, y lo primero que pensó, fue en avisar a harry y ron. Le costaba admitirlo, pero sola, no podría vencerle jamás. Levantó la varita, y lanzó chispas rojas, para que harry y ron la vieran. Ojalá funcionara. Hermione sonrió victoriosa, y el mortífago, la derribó con un Diffindo: -Niñata estúpida, no deberías haber echo eso. Ahora te arrepentirás. -dijo furioso. -¡AVADA KEDAVRA! Hermione, a cámara lenta, vio cómo un hechizo luminoso verde, iba hacia ella. Hermione abrió los ojos horrorizada, y cuando pensaba que estaba a punto de morir, pasó algo verdadera horrible. Como si fuera un rayo, ron había corrido hacia ella, y se había puesto delante suya, y tras una sonrisa, y un dulce "Te quiero", caía al suelo, cuando el hechizo le dio en la espalda de lleno. -¡NOOOOOOOOOO! -gritó hermion, mientras notaba que gruesas lágrimas, caían por su rostro. Vio a cámara lenta, cómo el cuerpo inerte de ron, sin vida, caía al suelo con un golpe seco, después de que el mortífago le lanzara aquella maldición asesina. Hermion sintió de pronto una ira incalculable, y temblando de furia, levantó la varita hacia el mortífago. Éste retrocedió asustado ante su expresión, y antes de que hermione pudiera atacarle, se desvaneció. -¡Ron! -exclamó hermione tirándose a su lado. -¡Ron dime algo! -le dio la vuelta, y lo tumbó bocarriba para verle el rostro. -Ron, dime algo... ¡ROOOOON! -gritó zarandeándolo. -¿Qué pasa? -preguntó harry de pronto. Harry acababa de salir por uno de los matorrales por el que ron había salido, y se quedó pálido, cuando vio a ron tirado en el suelo, aparentemente muerto. A harry se le cayó el alma a los pies. "Muerto, ron muerto." Se acercó a ron rápidamente, y se arrodilló ante él. -¡Ron! -exclamó harry. -¡¿Está muerto?! -exclamó mirando a harry. -¡Si! -sollozó hermion mientras las lágrimas bailaban por su rostro. -¡Lo mató un mortífago, trataba de protegerme! -¡No puede ser! ¡Ron despierta! ¡¡¡Vamos, no nos puedes hacer esto, despierta!!! Tras varios minutos llorando sobre el cuerpo de ron, hermione se levantó, y harry la imitó. Ambos tenían los ojos hinchados de tanto llorar, y tras echarle una última mirada a ron, hermione se abalanzó hacia Harry para abrazarlo fuertemente. ¿Cómo había podido pasar? Ron había muerto por su culpa, por protegerla. Jamás se lo perdonaría... -¿Qué... que le diremos a... a...? -empezó hermione llorando. -No te preocupes por eso ahora. -dijo correspondiéndole al abrazo. -Creo mejor que nos vayamos de aquí, y digamos a Dumbledore lo... lo ocurrido. Hermione asintió en silencio, y juntos, salieron del bosque, aunque aquella vez, tuvieron la suerte de no encontrarse nada por el camino. Las estrellas habían escuchado sus plegarias de salir lo más rápidamente, y les había quitado los obstáculos del bosque. Salieron del bosque sollozando aún (con hermione abrazando a harry por un lado) y recorrieron lo más rápidamente posible los terrenos de Howarts. Tras echar un breve vistazo al bosque, abrieron la puerta del Holl de entrada y se adentraron en él sin hacer ruido. Una pregunta, pasó por la mente de hermione de pronto: -¿Crees que estará despierto? Son las cuatro de la madrugada. -dijo mirando su reloj, y secándose las lágrimas. -Eh... creo que no, mejor verlo mañana temprano. -dijo harry. -Le pediremos a McGonagall la contraseña y lo iremos a buscar a su despacho. Hermione, revivía los momentos vividos en el bosque una y otra vez. Se le había quedado grabado en su mente, y se sentía tremendamente culpable. Si no les hubiese avisado, tal vez ahora estuviese vivo... Tal vez sería ella la muerta, pero ron estaría vivo. No se lo perdonaría en la vida, lo quería como a un hermano, y eso le había dado de lleno en el corazón. -Buenas noches. -dijo harry en voz baja. Hermione se sorprendió, pues no se había dado cuenta de que hubieran subido las siete plantas, y mucho menos, que se hubiesen adentrado en la sala común. Hermione se separó de harry, y tras desearle buenas noches, subió a su cuarto sin hacer ruido, para no despertar a las niñas. Ni harry ni hermione, pudieron dormir nada aquella noche. Harry, estuvo todo el tiempo, pensando en ron, en cómo se habían conocido, en su jurada eterna amistad, y ahora, por culpa de voldemort y uno de sus secuaces, eso no se podría realizar. Se había llevado a su mejor amigo, y en ese momento, harry, se hizo una promesa a sí mismo: No iba a descansar, hasta que voldemort, se lo hiciera pagar. No sabía cuento tiempo le costaría, incluso si fuese la misma vida, pero no iba a parar hasta vengar la muerte de ron. Lo juraba como que se llamaba Harry Potter. Por otra parte, hermion, se había pasado toda la noche llorando desconsoladamente en su cama, sobre su almohada. Más de una vez se había levantado para observar el bosque, y se sintió tremendamente entristecida. Aquello no podía ser. Uno de sus mejores amigos, se había ido para siempre. Entonces, el mismo pensamiento que le acometió a harry, se le vino a la cabeza: No iba a parar hasta vengar a ron.
Bueno les dejo el 3 capitulo ... Comenten porfavor!!! un besoo.. Ah y si comentan porfavor necesito que me digan un color que combine cn verde oscuro