← Historia 31648 · de
Historia 31648 — capítulo 18
-¡gran atrapada, James!- felicitó Max, el capitán -debes estar inspirado. -nada de eso, se le llama "talento"- aseguró -a ver cuan rápido eres, Potter- soltó Camille, señalándolo con el dedo. -¿me estas retando, McAvoy?- repuso con su dejo tan conocido de autosuficiencia. -oh, ¡claro que sí! Se colocaron uno al lado del otro y se observaron por el rabillo del ojo, Sam se ubicó entre ellos y dándoles la cara dijo: -será un circuito de vueltas rápidas y tendrán que superar las Quaffles que les caigan, sin contar las Bludgers que estarán alrededor de ustedes tratando de derribarlos ¿de acuerdo? -¡hecho!- gritó James, los jugadores restantes del equipo se posicionaron en lugares estratégicos, era costumbre en el equipo Gryffindor que cada vez que alguien retara a su compañero, todos hicieran lo posible para ser los más imparciales posible y que el enfrentamiento sea justo y parejo. Cada uno con una pelota diferente esperaron a la señal de inicio. -tres, dos, uno… ¡YA! -gritó Sam, quien era probablemente el más competitivo del equipo, la más competitiva era lógicamente Camille. Los dos arrancaron rápidamente, la primera dificultad fue cuando por poco se estrella contra una muy poderosa Quaffle por parte de Robin, el otro golpeador de Gryffindor, muy musculoso y demasiado grande como para poder meterse con él a golpes, pero no muy bueno con la varita, algo que definitivamente le favorecía a él. -¿lista para perder pequeña orgullosa?- dijo mientras daba una vuelta en seco y aceleraba al máximo posible tratando de dejarla atrás; pero al dar una curva, esquivando una Bludger, se dio cuenta que ella seguía ahí. -¿sorprendido, Potter? Mira y aprende- dijo superándolo por muy poco en velocidad, esquivó una Bludger hábilmente y sin remordimiento posó su mano fuertemente en la parte delantera de la escoba de éste y empujándolo hacia el lado contrario: lo desvió del camino. -¡tramposa!- se quejó volviéndose hacia ella, pero solo para llegar a ver como chocaba de manos con Max en el final del recorrido. Camille levantó las manos emocionada, haciendo equilibrio con sus piernas y gritó eufórica: "¡lo hice!" -porque hiciste trampa- aclaró James acercándosele. -nadie dijo que no estaba permitido desviar al oponente, bien sabes que no hay reglas en el Quidditch.- James esperó un momento, lo meditó y luego dijo: -felicitaciones entonces, debió hacer sido muy difícil… y muy importante para ti haberme ganado- respondió con una sonrisa complacida. -fuiste el número uno en mi lista, por ende el más lento. -no lo creo, yo creo que querías sacarte el clavo conmigo- dijo fingiendo no importarle -eres una chica, por eso te dejé ganar- aseguro sin dejo de pena -no podía ir a mi máximo contigo. -¡no mientas, Potter! ¡Tu no me ganaste porque no pudiste!- gritó encolerizándose y acercándosele también. -basta los dos o gracias a ustedes cortaremos la tradición del reto ¿me han entendido?- no se miraron de vuelta y solo se alejaron -¡pases de Bludgers!- gritó Max. Todos se posicionaron uno frente al otro y con los bates correspondientes comenzaron a pasarse las rápidas y escurridizas Bludgers. James golpeó fuertemente una y la destinó hacia donde se encontraba Camille, ella no se lo esperó y la golpeó de lleno en la punta de la escoba haciendo que perdiera el equilibrio y cayera de lado, se cogió del mango restante de su escoba, haciendo fuerza en lo brazos. James se apresuró a cogerla de la cintura y acomodarla en la parte posterior de su escoba, mientras ella le daba de golpes en la espalda. -¡eres un idiota! -lo siento, no quise darte tan duro. -¡¿tan duro?! -ya dije que lo siento -y yo te digo que espero que lo lamentes aún más- dijo señalando hacia donde se encontraba Lily parada observándolos. -oh, no- susurró -oh, sí; tu te lo buscaste- dijo saltando de la escoba una vez llegaron al piso y cogiendo la suya que había caído a unos 7 metros de distancia, la recogió y regreso a la práctica. Se acercó hacia Lily, quien lo miraba fijamente. -no es lo que crees- se apresuró a decir, intentando que ella no lo malinterpretase; la verdad era que Camille y James habían tenido muchos encuentros de tensión justo después de que a ella la eligieran primero que a él y que él se enterara que estaba enamorada platónicamente de Sirius y la molestara cada vez que pudiera con eso- es una tradición en nosotros… -no tienes porque darme explicaciones- aseguró. -¿ah, no? -no, ¿Quién soy yo para pedirte explicaciones?- dijo sin importarle, lo dejó helado, más helado que la mirada que estaba recibiendo por parte de ella. -¿Qué quien eres?- repitió desconcertado. -no soy nadie para ti- dijo -no soy nada tuyo… yo sólo estaba pasando por aquí, ni siquiera vi el incidente. -¿Qué sucede, Lily?- preguntó muy extrañado. -¡James, regresa a la práctica! -¡sí, James! Luego tendrás tiempo de sobra para arrepentirte y pedir perdón- dijo Camille, ésta vez le dio en el hígado. -¡ya voy!- gritó dándose la vuelta hacia ellos -Lily, hablamos…- pero no terminó la oración, ella ya no estaba a su lado, ni tampoco miró atrás.
"fase uno completada" pensó regresando hacia el castillo, solo le había tomado un par de minutos darse cuenta qué era lo que tenía que hacer con una persona como James. "tomar el control" Era tan simple como eso, él iba a llegar cuan lejos ella le dejara, como su madre le dijo una vez, hacía un año atrás: "el hombre propone y la mujer dispone" era el momento apropiado para saber a dónde ése sentimiento la estaba llevando, si era sano o enfermizo, si le convenía o la hundiría, si duraría o se desperdiciaría y por sobre todo si era real o era fantasía. Al principio James le atraía de una manera irracional y no en el sentido de obsesión y delirio ante un amor idealizado, como era muy común en las adolescentes, incluyéndola; no, el sentimiento de atracción que poseía hacia él era ilógico, porque cuanto más peleaban, más quería estar con él y cuando discutían lo único que quería era reconciliarse con él. Ahora el sentimiento había cambiado, era mucho más profundo de lo que creyó alguna vez, sentía cosas en el estomago cuando la miraba en frente de todos o cuando sonreía hacia su dirección; no las conocidas mariposas, realmente no sabía si a aquello se le llamaban mariposas, en cierta forma era una sensación de vacío incontenible y un nerviosismo imparable que de paso hacían que su corazón palpitara más fuerte y que se le acelerara incontrolablemente en un pestañar de ojos. -¡Lily! -¡Hola, Seth! ¿Cómo estas? -creo que la pregunta correcta sería: ¿Cómo has estado?- dijo sonriéndole -no te he visto hace días y no hablamos hace milenios. -¡que exagerado!- repuso dándose por desentendida. -¿hiciste la redacción que nos dejaron en Aritmancia? -estoy por…- comenzó. -la habías olvidado- le cortó. -no -sí, lo hiciste. -¿Cómo sabes?- preguntó sorprendida abriendo los ojos. -sueles levantar las cejas más cuando mientes- aseguró. -igual, estaba por hacerla- rió. -lo vuelves a hacer- repuso. -¡de acuerdo! Lo olvidé. -no dejes que él te distraiga, Lily. -ay, no ¿tu también? -¿yo también? -todos tienen la tonta idea de que gracias a él he dejado los estudios a segundo plano. -la idea-repitió incrédulo -no es una idea Lily, es un hecho: tú has dejado los estudios de lado, ya no te interesa Pociones más, olvidas las redacciones y trabajos; de lo único que realmente estas pendiente es de "si James te miró o si te sonrió"- dijo en una muy mala imitación de chica -yo creí que eras diferente, pero te estas comportando exactamente igual que todas las demás: de plástico y cartón. -¿Cómo te atreves?- preguntó furiosa. -me atrevo porque soy uno de los pocos que no teme decir lo que piensa- dijo encarándola -y porque creía ser tu amigo. -¡eres mi amigo! y yo no he cambiado ¡en lo absoluto! -Lily… -¡no! Ahora tú escúchame a mí- dijo levantando una mano -yo no he cambiado, nadie va a ser lo suficientemente fuerte como para poder cambiarme, sigo siendo la misma Lily de siempre y así me quedaré- aseguro, sintió un peso en el estomago y un nudo en la garganta -simplemente porque ahora me intereso por un chico y me importa lo que él piense de mí, no me hace de plástico ¿Cuál es el problema de las chicas que les interesa lo que los demás piensen de ellas? ¿Eso las hace inferiores? ¿Las hace tontas? Yo creo que no- dijo sonrojandose- tal vez hayan quienes no tienen nada en el cerebro y solo les importa las apariencias, pero así como están ellas, estamos las demás, que quieren ser aceptadas por la persona querida y que no por eso van a ser idiotas ¿alguna vez te has puesto a pensar por qué Bonnie Moseley siempre te sonríe?- preguntó retóricamente -eso fue lo que creí- dijo luego de ver como se quedaba pasamado. Lo miró unos segundos más y se dio vuelta. -¿entonces así quedamos?- preguntó alzando la voz -¿peleados? -yo no soy la que necesito recapacitar -¡lo eres, Lily! Tal vez me excedí, lo acepto- dijo levantando las manos -pero no soy tan orgulloso como para cegarme al pensar que tengo razón cuando no la tengo, pero esta vez sé que estoy en lo correcto y tú deberías abrir los ojos, darte cuenta que no todo gira alrededor de él, como él lo cree- dijo con un movimiento en la cabeza señalándolo con la mirada -date cuenta cuales son tus prioridades- dijo y sin más se fue, ésta vez era él el dolido. Lily volteó hacia los jardines y vio como James iba regresando de su práctica, ahora su plan no tenía mucho sentido ¿Cómo iba a salir con un chico que no tenía deseo de auto-superación?, y si la tuviera… ¿Cómo la descubriría? ¿Cómo lograría ver si realmente James valía la pena? Lo miró, se mordió el labio inferior, se rasco la cabeza y se dio vuelta, corrió hacia la sala común de Gryffindor, aunque con las justas la miró, se metió a su habitación compartida, entró en su cama y cerró las cortinas; tenía mucho en que pensar y muchas cosas que hacer, demasiadas.
HOLA A TODOS!! odienme.. si.. lo acepto.. soy una muy muy mala chica! pero he tenido TANTAS cosas que hacer.. y encima! robaron mi computadora! horrible! que desastre.. lo lamento de verdad.. pero ya aca un nuev capitulo... cuentenme que les pareció... saludos, abrazos y besos Cris