Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.7% · 90,801 de 95,911 páginas identificadas · 90,162/90,522 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 31648 · de

Historia 31648 — capítulo 19

-¿has visto a Lily?- le preguntó James a Mary, horas mas tarde. -no- respondió ella sin animarse a entablar una verdadera conversación con él, subió las escaleras hacia los cuartos de las chicas y cerró la puerta con fuerza -te está buscando ¿lo sabes, no? -no me importa. -no mientas, ¿Qué fue lo que sucedió? -nada -Lily…- intervino Rachel -lo que dije, no fue por ti, hablaba en general- dijo con una expresión de arrepentimiento -mira, James es un jugador innato y no solo me refiero al Quidditch, pero tú eres la única chica que deja ver que está interesado en ella. -es más…- colaboró Mary -tú no sabes lo que pueda pasar. -no es por lo que ustedes me dijeron que estoy así. -¿a no? -no, Seth habló conmigo- respondió, cuando habría sus cortinas -en realidad me gritó mas que hablar- aclaró -el punto es que me dijo que yo estaba cambiando mi forma de ser por Potter y no solo fue Seth, tú también lo dijiste- informó echándose en su cama nuevamente y tapando su cara con la almohada. -no dije que cambiabas tu forma de ser, Lily, sino que estaba demasiado olvidadiza y que no eras así, no me refería a personalidad. -pero también estoy cambiado en eso -¡no es verdad!- se apresuró a contradecir Rachel -mira, ¿recuerdas la ves en la que te montaste en el Aethonan? -¡si!, ese caballo feo -un caballo alado- corrigió la pelirroja -sí, lo recuerdo. -fue por una buena causa,Imelda te lo agradeció más de un año, aunque aquello te causó detenciones. -casi caigo del caballo cuando intentó hacer una pirueta conmigo encima- dijo riendo. -¿ves a lo que me refiero?, siempre has sido intrépida, no quiero que pienses que sólo porque Bloom te dijo que estabas cambiado, eso lo hace cierto. -pero- dijo pensando Rachel -¿Qué tiene que ver Bloom en todo esto?- preguntó -sé que es tu amigo y todo, pero él no tiene derecho a decirte algo así. -sí lo tiene. -pareciera que estuviera celoso- dijo Mary. -¿Seth? ¿de mí? ¿estas demente?- preguntó incrédula. -si te fijas bien y te pones a pensar, hasta parece que estuviera enamorado de ti. -solo somos amigos y no es celos, está preocupado. -todos tus amigos terminan enamorándose de ti. -¡basta!- se apresuró a callarlas -Seth ha estado enamorado de alguien más y por fin se va a dar cuenta- aseguró pensando en Bonnie. -¿¡en serio!?- preguntó Rachel con la boca abierta -ella tiene mucha suerte, él es muy lindo- Lily sonrió ante el comentario, si él estuviera enamorado de ellan... entonces seria "ella misma" la de la suerte, se levantó de su cama y miró por la ventana, ya era de noche. Le era imposible pensar en las muchas cosas que tenía que hacer, se acercó a su escritorio y sacó todo el material y los libros que tenía pendiente, una larga noche de estudio la esperaba.


-¿Qué sucede, Cornamenta?- preguntó Sirius la mañana siguiente -has estado así desde ayer -me dijo que no éramos nada. -¿estamos hablando de Evans?- preguntó con expresión de aburrimiento. -¡claro que somos algo!- comentó más para él que para alguien mas. -¿Qué son?- intervino Remus -¿amigos? -no. -¿novios?- preguntó Peter. -no, créeme que no- apostó Sirius. -¿entonces? -estamos en la transición ¿verdad?- preguntó hacia su mejor amigo. -supongo- respondió levantando los hombros, sin tener opción probablemente de responder verdaderamente. James se tiró en la cama y se tapó la cara con la almohada. -oh, no- dijo Remus. -¡se tapó la cara con la almohada!- gritó Sirius -¡¡no lo hagas, Cornamenta!!- dijo corriendo y saltando hacia él -nosotros te queremos- Remus rió a carcajada limpia mientras veía como James y Sirius caían a un costado de esta con las colchas sobre ellos. -¿de que rayos estas hablando? -la almohada, mi querido camarada, quiere decir que estas a punto de entrar en depresión. -¿Cómo dices? -¿nunca lo notaste?- preguntó Remus levantando su ceja y marcando la cicatriz sobre ella. -no -cuando estas muy triste o algo muy malo esta pasando o está por pasar, tapas tu cara con la almohada- corroboró Peter. -¡aja!- gritó James hacia Sirius -¡por eso fue que supiste que perdí contra el Slytherin antes de que te lo contara el año pasado! -sí, bueno, era de esperase. -¿de esperarse? -¡era de último año y tu estabas en quinto! -da igual- respondió mientras se levanta y se tiraba boca bajo. -oh no- repitió Sirius. -¿ahora que? -¡te tiraste boca bajo! -¿y que?- preguntó cogiendo muy desapercibidamente una almohada. -no lo sé, supongo que también es malo. -no, pero esto sí lo es- y con todas su fuerzas estampó la almohada en el rostro de Sirius. Remus lo vio y sin pensarlo cogió su propia almohada al momento que gritaba -¡Guerra de almohadas!


Se despertó por el canto de un pájaro fuera de su ventana, estaba aún sentada en el escritorio con un pergamino pegado a la cara, al parecer le había servido de almohada, trató de recordar a qué hora se había dormido, pero no lo descubrió, tal vez lo demasiado tarde para que no se haya dado cuenta cuando lo hizo o de repente, ahora había cambiado tanto que ni siquiera tenía el remordimiento de la responsabilidad. Se sobó la cara y rascó sus ojos, entrelazó sus dedos con su cabello y apoyó sus codos en la mesa dejando su cabeza suspendida en sus manos. "todo se va en picada" pensó "cuesta abajo", se levantó del escritorio, solo para darse cuenta que se encontraba sola en la habitación. Miró hacia su reloj de mano "rayos" pensó lo había botado justo después de su pelea con Snape. Comenzó a guardar sus cosas apresuradamente y se dispuso a ir a su primera clase. Se disculpó con cada uno de los profesores con los cuales tenía clase; hizo todas sus asignaciones, trabajos y redacciones pendientes, además de practicar defensa contra las artes oscuras y encantamientos, en éste último tuvo problemas en un hechizo: Confringo, pero aparte de aquello el día se parecía mucho a los de "la anterior Lily". -te estuve buscando por todo el castillo- dijo posando su mano en el hombro de ella -he estado pensando todo el día en lo que me dijiste. -¿en serio? -sí y creo que tienes razón. -¿en qué? -estoy enamorado. -ya lo sabía- dijo con simpleza y con una gran sonrisa. -y gracias a ti me di cuenta- dijo abrazándola -en serio te lo agradezco. -Seth, no tienes por qué- repuso caminando a su lado hacia el gran comedor -lo supe al momento de ver tu cara cuando estabas alrededor de tus amigos y yo te llamé. -¿estaba Bonnie ahí? -pues claro, fue a ella a quien miraste, solo que no supe su nombre hasta hace poco, en una clase de herbología, que me tocaba con ella y escuché su apellido. -interesante- dijo sin mirarla, acababan de entrar al gran comedor y observaba detenidamente hacia su mesa. -ve con ella- dijo una vez la ubicó. -no vemos luego- aseguró antes de irse. Sonrió hacia él y se encaminó a su mesa. La cena estuvo deliciosa, comió lo suficiente para que dos personas se hastíen de la comida, hasta que vio como la noche se adueñaba del lugar; sin molestarse en ver quien estaba a su lado, se levantó y se dirigió hacia la sala común, donde comenzaría su redacción de las Babosas chupa sangre. -Hola- la saludaron una vez estaba sentada en su butaca favorita de la sala común, levantó la mirada y se encontró con el chico que menos tenía ganas de enfrentar en ese momento, pero con el que más ganas tenía de hablar. -hola -no tuvimos oportunidad de terminar nuestra conversación ayer por la mañana. -no, no tuvimos -lo cual es irónico, porque siento que me has estado evitando, sin contar que fuiste tú la que terminó la conversación ayer, por lo que no deberìa ser yo el que te esté buscando sino tú. -¿te molesta si hablamos luego? Tengo que estudiar- le cortó volviendo hacia sus pergaminos. -sí, ¿sabes? me molesta- respondió secamente -no lo sé ¿Qué te parece el domingo?- preguntó retóricamente -o no, ¿Qué tal si hablamos en la vacaciones?- se dio vuelta y se fue hecho un torbellino a su habitación. Cerró los ojos con fuerza esperando el portazo que nunca se escuchó, los abrió solo para percatarse de la mirada de desaprobación de Rachel. Le volteó la cara y volvió nuevamente a sus estudios.


-¿Que hizo qué?- preguntó Sirius con la boca abierta. -en pocas palabras- dijo James sentándose tranquilamente sobre su alfombra -no le intereso. -de acuerdo, James- intervino Remus levantándose -yo no conozco de relaciones en lo más mínimo, tú sabes mucho más de eso que yo, pero conozco a Lily y creo que se está comportando de ésta manera… porque tiene miedo. -¿miedo de qué exactamente? ¿de mí? -no lo sé, no lo creo- respondió pensativamente -sólo sé que tiene miedo, tal vez a cambiar, tal vez al sentimiento que te tiene, tal vez al futuro, o a todo junto. -¿por qué lo crees? -cuando tienes miedo de algo nuevo, te aferras a lo que ya conoces- repuso sabiamente -y parece ser su estilo, no planeo darte las respuestas de todo, no intento comportarme como el gran amigo de Lily, ni del buen conocedor, solo te digo lo que pienso. -no te ofendas Lunatico, pero suenas a chica- comentó Sirius. -felizmente que nuestro licántropo es tan maduro.

No coincilió el sueño como siempre solía hacerlo, al día siguiente tendría partido y no estaba concentrado en él, solo pensaba en lo que Remus le había dicho: tenía razón, parecía ser el estilo de Lily, cuando entró al colegio se aferró a Snape porque era al único que conocía, pero también estaba abierta a nuevos retos y posibilidades que se le presentaban, como cuando defendió a Phelps y se subió al caballo alado. Se despertó gracias al sol naciente que atravesaba el afeizar de su ventana y un rayo le daba directamente en los ojos, se sentía cansado y enfermo, era la primera vez que James Potter no quería jugar su deporte favorito y no le importaba si ganaban o perdían contra Slytherin y aquello definitivamente no estaba bien.


-¡te extralimitaste!- la despertó la voz enojada de Rachel, al momento que sentía la brisa helada de viento en sus piernas, al parecer también le había arrebatado sus sabanas. -estaba durmiendo- dijo mientras bostezaba. -no me importa, ¿no te diste cuenta que quería hablar en serio contigo? -no me digas ¿James? -¡por supuesto que estamos hablando de James! -¿y tu Quién eres? ¿Cupido?- preguntó dándose la vuelta en su cama. -¿Quién es Cupido?- preguntó desconcertada. -no importa -¡el punto es que él te quiere a ti! ¡y tu vas y te la das de gran estudiante! -¡estaba haciendo una redacción!- respondió sentándose y cruzando los brazos -de la cual te habías olvidado hace ya más de un mes. -¡exacto!- repuso -no voy a dejar de estudiar por él. -¿Quién te dice que tienes que dejar de estudiar?- preguntó impacientándose -mira, ¡eres Lily Evans! Tu te organizas en todo, distribuyes tu tiempo y eres ordenada ¿por qué no lo puedes aplicar aquí tambiem?- Lily abrazó sus piernas cruzadas y miró hacia el piso -¿Qué sucede? -no lo sé- respondió, tenía ganas de llorar y ella jamas lloraba por tontatrías odiaba aquel sentimiento de frustración -es todo- dijo por fin. -¿todo? -es que… siempre pensé que encontraría a mi hombre perfecto y que apenas lo divisara sabría que era él. -Lily, los hombres perfectos no existen- dijo sentándose a su lado -¿y quien te dijo que él no lo puede ser? Tal vez no el hombre perfecto, pero si el correcto y el mejor para tí ¿Por qué no te arriesgas y le das una oportunidad? Lily se sintió estúpida al haber tenido tanto miedo y por haber sufrido ése ataque de histeria, pero era una chica ¿Qué se podía esperar? -¿Dónde está James? -en el vestuario, su partido esta por comenzar- su expresión cambió al instante. -¿Qué sucede? -no digo que sea tu culpa, pero hoy James se quiso retirar del juego, Sam casi lo mata y lo amenazó con sacarlo del equipo. -¿Cómo? ¿no quiere, aún cuando es contra los Slytherin?- Rachel afirmó con la cabeza. -lo están obligando- repuso rodando los ojos -pero no se esforzará -sí lo hará si yo voy- dijo levantándose -¿verdad?- prgeuntó angustiada, pero aùn asì se levantò mas descidida.

NUEVO CAP... comenten! los adoroo! CriS