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Historia 31648 — capítulo 4

La Realidad

-Profesora, estaba pensando que tal vez usted podría dejar que yo salga del grupo, y lo haga sola. -señorita Evans, eso será imposible, usted eligió el grupo, no yo y ahora deberá seguir con ellos o dejarlo, depende de usted, pero su nota dependerá de su elección. -pero le aseguro que lo haré mejor si no estoy con ellos. -el punto de los trabajos en grupos no es divertirse con sus amigos, señorita Evans, el punto es ser responsable, por lo tanto asumir la consecuencia de tus actos, lo siento pero es mi última palabra- respondió secamente la profesora McGonaggall, Lily había intentado dejar el grupo de James de todas las maneras posibles, pero la profesora no había accedido. Había regresado a la sala común y estaba sentada en las butacas al lado del fuego, era de noche y ya llevaba su ropa de dormir; sabía que Severus estaba fuera del retrato de la señora gorda, pero no iba a salir, no quería hablar con él, no podía soportar mantener una conversación con alguien que deseaba tanto una cosa tan errada. Mary Mcdonald la llamó: -planea quedarse toda la noche afuera -dijo -¿y que puedo hacer yo?- preguntó molesta -hablarle al menos, dile que no vas a perdonarlo, ya es de noche y esta haciendo frío- tenía razón, lo meditó un momento y decidió salir. Esperó a que comenzara -Lo siento. -No me interesa. -¡Lo siento! -Guarda tu aliento- estaba de pie con los brazos cruzados enfrente del portarretrato de la Dama Gorda. -Sólo salí porque Mary me dijo que amenazabas con dormir aquí. -Iba a hacerlo. Lo hubiera hecho. Nunca quise llamarte sangre sucia, sólo… -¡Se te escapo!- repuso con sarcasmo, no había pena en su voz, no con alguien así -Es demasiado tarde, he encontrado excusas para ti todos estos años. Ninguno de mis amigos puede entender por que te hablo. Tú y tus queridos amigos Mortífagos- esperó unos segundos a ver si se mortificaba, pero no fue así -¡Ves, ni siquiera lo niegas! ¡Ni siquiera niegas que es a lo que todos aspiran! No puedes esperar para unirte a Ya-Sabes-Quien, ¿verdad? Snape abrió la boca, pero la cerró sin hablar. -No puedo seguir pretendiéndolo. Tú escogiste tu camino, y yo el mío. -No, escucha, no quería… -¿Llamarme sangre sucia? Pero así es como llamas a todos los de mi clase, Severus. ¿Por qué yo debería recibir un trato especial? Snape luchó consigo mismo, a punto de decir algo, pero con una mirada de desprecio, Lily se dio vuelta y atravesó el agujero del portarretrato. Le dolía tanto que ellos ya no puedan ser amigos, pero él ya había escogido su camino y no había nada que ella pudiera hacer, se durmió después de haber llorado la mayor parte de la noche. La mañana siguiente se despertó apresurada, quería encontrarse con Remus para poder hacer el trabajo juntos. -yo no estoy en tu grupo ¿recuerdas?- era cierto, la habían llamado porque Remus no estaba presente en aquella clase, de caso contrario hubieran hecho grupo con él. -no, no, no, esto no esta pasando- decía para sí misma. -me gustaría estar en el grupo, así evitaríamos problemas- agregó. -no te preocupes Remus, yo me las arreglaré- respondió cuando llegaron James, Sirius y Peter. -Lily Evans, ¿Qué te trae por acá?- preguntó James. -nada que yo quiera- respondió enfatizando el "yo" enojada -obligaciones. -oh, bueno veo que Evans está realmente enojada con nosotros- agregó Sirius -sí a decir verdad, así que quiero que nos encontramos hoy en la tarde para poder ordenarnos y saber que es lo que le toca a cada quien- informó sin vacilar. -lo siento, pero no es así como nosotros trabajamos- repuso James interrumpiéndola -¿o en serio?, yo pensé que lo único que hacían ustedes era romper reglas- agregó Lily -¿Cuál es la manera de trabajar para ustedes, Potter? -en grupo, como debería ser, todos juntitos y abrazaditos- se mofó -¿a que hora quieres que lo hagamos? -¡Evans!, estas bien mandada, no te conocía de esa manera- agregó James riéndose -eres imposible, Potter, no te soporto- dijo dándose media vuelta y saliendo por el portarretrato, iba sin dirección, no podía contener las lagrimas, lloraba sin consolación, no por lo que le acababa de decir, sino por lo que estaba ocurriendo en ése momento, todo en general, estaba roja de la furia que tenía dentro, llego cerca de los jardines, se fue bordeando el castillo por donde nadie pueda encontrarla y siguió llorando, su clase comenzaría dentro de poco pero no le importaba. -no llores Lily- dijo James sentándose al lado de ella, pasado un buen rato. -¿Qué estas haciendo aquí, Potter?- preguntó Lily sin mirarlo -recuperé el mapa, aunque eso también me causó una detención, pero valía la pena- dijo señalando el pergamino que tenía en las manos -te estuve observando por medio de él luego que bajaras y como definitivamente no estabas yendo a una clase creí que lo mejor sería seguirte, para ver si estabas bien- dijo simplemente -no te entiendo, todo esto es por tu culpa y estas acá haciéndote del "gran" amigo- dijo aún sin mirarlo y secándose las lágrimas, lo último que quería era que la viera llorar. -pero tu no estas llorando por mí o ¿si?- preguntó, Lily lo miró como si la respuesta fuera bastante obvia -entonces ¿por qué dices que esto es mi culpa? Lo único que hice fue demostrarle a Quejicus que ellos no habían ganado, tú lo defendiste y; sin embargo, te él insultó. -lo que hiciste y lo que hizo no me interesa- se le partió la voz al decirlo. -puedes perdonarlo si es lo que realmente quieres… -no, no puedo perdonarlo y no lo voy a hacer, él ha cambiado, no es el mismo de antes, ahora esta con todos sus amigos Mortífagos y le encanta, no hay nada que yo pueda hacer al respecto- dijo recostando la cabeza en sus rodillas y dejando caer las lagrimas. -lamento haber herido tus sentimientos Evans, pero tenías que darte cuenta con quien parabas. -¿tenía que darme cuenta?- repitió -¡lo hiciste apropósito! -no, no lo hice, pero todos sabíamos que él no era buena persona y tenía que… -pudiste habérmelo dicho -no nos hubieras escuchado…  -pero no, ¡tu tenías que hacerlo de la manera mas conveniente para ti!, haciéndolo quedar en ridículo y haciéndome quedar a mí en ridículo también, ¿verdad? -no, no fueron así como las cosas pasaron, estábamos… -lo viste solo y claro, pensaste que lo mejor sería avergonzarlo para tu quedar como "el príncipe de los buenos para nada", como siempre- dijo parándose, pero James la cogió del brazo. -esto no es por mi, ¿verdad? -él… él era mi mejor amigo, él me dijo que yo era una bruja, él fue el que me explico todo acerca de Hogwarts, él… él, me dijo que no habían diferencias entre muggles y magos y que nunca me trataría diferente… él…- no podía seguir, lloraba y no le importaba hacerlo delante de James, quien la abrazó. -parece que Snape no siempre fue tan malo -no lo era, pero ahora lo es, se ha convertido exactamente en lo que él tenía miedo de ser, un Mortífago.- dijo soltándose de James, no le gustaba estar abrazada del chico que había provocado todo aquello. -sigues pensando que es mi culpa, Evans- dijo encaminándose de regreso al castillo, pero se detuvo, se dio la vuelta y dijo -pero en algún momento te darás cuenta que fue un favor- Y se fue, dejándola sola absorta en sus propios pensamientos.