← Historia 32029 · de
Historia 32029 — capítulo 22
Harry se apareció a la puerta de su casa, más por rutina que por otra cosa, siempre habría sido más fácil viajar por vía flu… Pero él aun no podía acostumbrarse a la sensación de mareo que éste medio de transporte le producía; en el perchero del recibidor, ya estaba colgada la capa de Ginny…
-Gin…- la llamó, pero nadie contesto -Ginny ¿Dónde estás?- cuestiono hablando un poco más alto… Kreacher apareció justo a su lado
-El amo ha llegado…- chillo el elfo agitado -el viejo Kreacher ha estado esperando por la llegada de su amo…-
-¿Qué ocurre Kreacher?- pregunto Harry preocupado -¿Dónde está Ginny?-
-la ama llego hace un buen rato y le pidió a Kreacher un refresco antes de comenzar a leer su correspondencia, pero después…- elfo hizo una pausa para recuperar el resuello -Kreacher nunca ha visto a la Señorita Ginny tan enfadada, la ama no hacía más que gritar e insultar a alguien que no estaba aquí, dijo un monto de palabras que Kreacher no quiere repetir…-
-Kreacher…- interrumpió el ojiverde -¿Dónde está Ginny?
-Se encerró en su recamara, el viejo Kreacher ha intentado entrar, pero el ama ha cerrado y no quiere dejarle pasar… Además la buena de la ama no ha querido el té que Kreacher le ofrecía para…-
Pero no pudo continuar desahogándose, Harry subía las escaleras de tres en tres y luego siguió dando grandes zancadas hasta quedar frente a la puerta de su habitación… llamó, pero nadie le contesto, parecía que habían insonorizado la habitación por que no podía escuchar ni un murmullo de respiración, intento abrir la puerta y tal como Kreacher había dicho estaba cerrado, asi que saco la verita y la meció frente al pomo de la puerta que inmediatamente se abrió…
Ginny caminaba en rededor de la habitación, parecía nerviosa una prueba irrefutable era que no dejaba de pasarse las manos por la cara y el cabello en señal de cansancio y hablaba, al principió Harry pensó que se había vuelto loca, no había nadie más en la habitación; pero luego al fijarse en la mesilla junto al ventanal, descubrió una vuela pluma que rasgaba un pergamino que por lo que veía ya había sido escrito más de la mitad…
-Asi que entiéndelo de una vez…- escucho Harry sisear a Ginny parecía ciertamente peligrosa -vieja arpía, me da igual todas las mentiras que inventes sobre mi relación, las veces que tu apestosa boca se atreva a repetir mi nombre… pero no te permito que ensucies el nombre de mi niño con tus malditas palabras…- parecía una leona protegiendo a sus crías -Créeme Skeeter si un solo libro escrito por ti hace alusión a Teddy Lupin o a cualquier cosa que tenga que ver con él… Puedes darte por muerta y créeme cuando te digo que no necesito de Harry para hacértelo pagar bruja de cuarta…-
-nada más relajante para terminar el día que una carta de amenaza…- La pelirroja se volteo para mirarle
-no sabía que habías llegado…- se defendió, escribiendo su firma en el pergamino
-Es bueno saber que te dedicas a amenazar a la gente cuando yo no estoy, ya se donde buscar si a Skeeter le pasa cualquier cosa…-
-Harry no estoy de humor para bromas…- contesto Ginny enrollando el pergamino
-entonces explícame que ocurre, a que viene todo esto y por que has escrito una carta de casi dos metros y medio amenazando a Skeeter...-
-A que viene todo esto…- no estaba cabreada con él, pero estaba frustrada y él era un blanco fácil en el cual descargarse - ¿No has recibido tu correspondencia?-
-basura…- aseguro sin más -una carta de propaganda, un paquete raro de una editorial y extractos de Gringotts…-
-no abriste el paquete raro…- Cuestiono ella
-Ginny no me tomo la molestia de leer todo lo que llega a mi mesa, asi cariño me ahorro todo el disgusto…-
-no sabes la ultima de Skeeter…- farfullo
-el libro que está escribiendo… ¿Qué con eso?...- aclaro Harry, dando a entender que si lo sabía, Rita no había parado de promocionarlo en semanas
-Que con eso…- bufo la pelirroja -esa maldita arpía, habla de Teddy en él, es un niño maldita sea ella no puede hacerlo, no puede untarlo con toda esta basura… no voy a permitírselo…-
-Ginny…- le pidió Harry, tomándola por los hombros para hacer que se sentase en una butaca -habla despacio y explícame que fue lo que paso…-
-me envió una copia de su ultimo libro "Memorias de una guerra"… susurro la pelirroja con voz queda -creo que nos ha llegado una a todos los que tenemos relación directa contigo, se aseguro de que por lo menos así sepas lo que escribió…-
-y que es lo que pone…-
-Harry me da igual lo que haya escrito allí de ti y de mi, somos adultos podemos superarlo, estoy preocupada por Teddy…- la mirada penetrante de él, la hizo continuar -lo tergiversa todo, todo lo que paso, la relación de Remus y Thonks; su condición, su relación con Greyback y pone en entre dicho que tal vez nuestro Teddy…- y la voz se le quebró -….Maldición Harry ha pasado demasiado tiempo…- añadió después -ella no puede hacer eso, no puede destruir su vida de nuevo; tienes que impedírselo…- y en ese momento su voz sonó casi como una suplica
-Ginny yo no puedo…-
-si que puedes…- corto la mujer -como un demonio cariño eres Harry Potter y no lo estoy pidiendo por mi, hablamos de Teddy, Harry, no puedes dejar que lo aíslen, las insinuaciones de esa mujer van afectarle tarde o temprano y no quiero que Teddy lleve una vida marginado del mundo, no nos hemos pasado todos estos años creándole recuerdos felices para que ella…-
-Ginny…- la llamó -… escúchame bien, nadie va aislarle de ninguna parte, Teddy es un niño normal, sabe la verdad sobre sus padres y está orgulloso de ellos…-
-Pero los niños son crueles mi vida, tú has sido victima de esa crueldad, no quiero pensar en como ese libro puede afectar la vida de nuestro niñito, si los padres están en contra de Ted, todo, absolutamente todo lo que queremos para él terminará yéndose por la borda solo por "el pequeño problema de Lupin"- había pasado demasiado tiempo, desde la ultima vez que la vio así de desconsolada…-
-Haré lo que pueda, vale…- accedió -…aquí hay libertad de expresión y estoy seguro de que ella puede escribir cuanto le apetezca de quien le apetezca, pero tratándose de un menor supongo que habrá alguna ley que se lo impida… No te prometo nada, pero veré que se puede hacer…- Ginny asintió exhalando un suspiro -dijiste que te daba igual lo que escribiese de nosotros… ¿Qué ha escrito esa mala pécora?...- pregunto para desviar sus pensamientos del tema Teddy…
-Versión editada o sin editar…- cuestiono Ginny levantándose de la butaca en la que estaba para pasearse por la recamara; no era capaz de mantenerse en un solo lugar por mucho tiempo
-editada…-pidió Harry
-Bueno de mi, dijo lo mismo de siempre…- contesto encogiéndose de hombres -que era realmente sorprendente la capacidad de algunos para aprovecharse del dolor y las debilidades ajenas y que dudaba mucho que está relación estuviese basada en otra cosa que no fuese la mentira, ya que era obvio que tú y yo no teníamos nada que ver, a parte de que estaba segura de que me había aprovechado de las circunstancias al darme cuenta del aprecio que le profesabas a mi familia…- esta vez fueron las orejas de Harry las que comenzaron a enrojecer a causa del enojo…
-esa maldita bruja no aprende…- comento él, demasiado calmado para la expresión de su cara…
-amor, no le des la importancia que no tiene, tú mismo lo dijiste hace un buen rato; no saben lo que inventar para llamar la tención, lo de Teddy es una prueba y desde luego lo que inventa de nosotros también…-
-hay más cosas que deba saber para no ir por la calle, estresándome cuando me señalen…-
Este…- Ginny tartamudeo un segundo, antes de continuar -el juicio de los Malfoy…-
-¿Qué?- cuestiono Harry -Kingsley prometió que eso no saldría…-
-no se como obtuvo esa información el caso es que habla de tus controvertidas declaraciones que lograron librar a Madre e hijo de la cárcel; mientras condenabas al padre a cadena perpetua en azkaban…-
-maldita sea…- mascullo él, Ginny se sentó sobre la cama derrotada
-Con lo sencillo que sería todo si fuéramos otras personas, sin preocuparnos por lo que dicen los demás, sin que esas horribles insinuaciones de la prensa puedan hacerle daño a nuestra familia, porque no podremos ser normales…- comento a la nada
-normales…- repitió Harry -¿Qué significa esa palabra?- se mofo logrando que ella sonriera -no vamos ahogarnos en un vaso de agua… eso es lo que Skeeter quiere y no vamos a darle el gusto, lo solucionare vale, no se publicara nada que tenga que ver con Teddy, que lo llame censura o exceso de poder…- añadió -no voy a permitir que nada le pase a nuestro niñito…- añadió y Ginny callo en la cuenta de que se había estado comportando como una madre histérica -Vamos, hagamos algo que te quite las mil y una formas de matar a Skeeter de la cabeza… lo que te apetezca…-
-buscamos a Teddy…- pidió con voz a penas audible, avergonzada tontamente de su instinto de madre sobre protectora…
-¿Qué? - pregunto Harry
-Que busquemos a Teddy del colegio, hace mucho que no lo veo y de seguro se habrá olvidado de la cara que tiene su madrina… Podríamos ir al parque o a tomar un helado… Lo que él quiera…-
-buena idea…- aseguro Harry -Voy a avisarle a Andromeda que nosotros lo cogemos, vale… te espero abajo…- añadió, saliendo de la habitación…
Le gustaba el vinculo que había desarrollado con Teddy, Ginny nunca hacía diferencias entre él y sus otros sobrinos, es más con Ted era mucho más sobre protectora, mandona e incluso consentidora que con los otros, le quería y Ted la quería a ella… Por el momento ese niño era lo más parecido a un hijo que tenían y sentía que era su obligación cuidar de él, sin llegar al punto de amenazar a Skeeter, pero se encargaría de que su sarta de mentiras no pudiese afectarle a "Su niñito" como decía Ginny una y otra vez, esa vieja bruja no le haría daño, ni hoy, ni mañana, ni nunca, llego al despacho y se hizo una nota mental de conectar la chimenea de su habitación a la red Flu, por lo menos en área restringida, así no tendría que bajar a la primera planta cada vez que quisiese hablar…
-Tonks…-dijo metiendo la cabeza entre las llamas verdes -Andromeda estás allí…- cuestiono el ojiverde una vez la sala de estar de los Tonks se hizo corpórea…
-enseguida…- escucho la voz de una mujer a lo lejos, Andromeda Thonks, había envejecido prematuramente a causa de tanto sufrimiento, la muerte de su hija y su marido habían acelerado ese proceso y su perfecta cabellera castaña ahora estaba surcada por pequeñas hebras de plata y las arrugas alrededor de los ojos se habían acentuado, aun así seguía manteniendo aquel temperamento altivo y orgulloso tan característico de los Black
-Harry querido…- le saludo con una sonrisa afable -a que debo este honor…- cuestiono
-hola Andromeda, que tal va todo…-
-Va cariño, solo va…- contesto -¿y Tú que tal?-
-Bien, como siempre…- aseguro el moreno con la misma sonrisa -Ginny tiene un par de días libre y se ha empeñado en pasar la tarde con Teddy en el parque… si no tienes inconveniente, claro…-
-Por supuesto que no, ya sabes como os quiere Ted, le hará bien correr por ahí y yo hoy no soy la mejor compañía que digamos…-
-Skeeter…- señalo Harry con total convicción
-también a vosotros os ha llegado…- Harry asintió -no entiendo como esa mujer es capas de inventar tantas mentiras, lo que dice de mi pobre Dora….- la voz se le quebró -y las insinuaciones sobre Remus, dice que tenía tratos con Greyback, a quien se le puede ocurrir que un hombre tan bueno, podría mezclarse con el matón de Frenrir Greyback, crees que sus insinuaciones puedan afectar a Ted, no quiero saber lo que la gente…-
-no pasará Andromeda…- la interrumpió -nadie va a poner entredicho la bondad y la dulzura de Tonks y Lupin y mucho menos se cargaran la imagen que Teddy tiene de sus padres, entendido…- cuestiono -no pienso permitirlo…- la mujer asintió enjugándose las lagrimas con un pañuelo de seda -mira Teddy no tardará en salir del colegio y no quiero retrasarme, pero ven a casa esta noche y hablaremos, ven a cenar con nosotros, te hará bien salir de casa…- Andromeda asintió de nuevo -a las siete te parece una buena hora…-
-estaré allí…- aseguro la mujer -hasta la noche…- se despidió
-hasta la noche…- repitió Harry antes de desaparecer de la chimenea
La escuela primaria a la que asistía Teddy estaba situada en el distrito West London, cerca de Nottingham, Andromeda lo había sugerido como una buena zona y aunque alejada de su residencia habitual era el sitio ideal para que Teddy hiciese amigos, para los que no fuese el hijo de… y asi poder crecer siendo un niño normal entre lo que podía considerarse normal, a Harry le había parecido una buena idea y como repitió Andromeda hasta al cansancio la misma Nimphadora había aprendido allí todo lo que debía saber antes de Hogwarst más por su padre que por el gusto de Andromeda y estaba segura de que tanto ella como Lupin lo habrían elegido… cuando estacionaron el coche un centenar de padres se agolpaba a la entrada de la escuela, esperando a por sus hijos, Ginny siempre entusiasta se puso en primera fila esperando que Teddy la reconociera y no se hizo esperar mucho, los niños salían en fila india pero en cuanto Teddy distinguió a dos de sus personas favoritas en todo el mundo salió corriendo a su encuentro…
-Titi…- chillo abriendo los brazos para que Ginny le abrasase
-Hey muñeco…- le saludo la pelirroja dándole besitos en el cachete (moflete, mejilla, carrillos…) -deja que te vea… nunca te he visto con uniforme- recordó alejándolo de ella llevaba pantalones cortos (sobre la rodilla) grises, una camisa blanca, chaleco gris, corbata gris y granate, los zapatos negros y los calcetines granates y los ojos verdes medio pardos siempre tan vivaces y el pelo castaño casi rubio, el corazón se le encogió era tan tremendamente parecido a su padre con esa apariencia… -estás guapísimo…-
-ya lo se…- contesto él presumido
-y a mi no me saludas enano…- cuestiono Harry parado a su lado
-Hola padrino…- dijo el pequeño soltándose del abrazo de Ginny para saludar a Harry -y la abuela, no vino…-
-no…- negó Gin -a caso no te hace ilusión que vengan tus padrinos a buscarte y que te inviten a helados y cuantas golosinas de chocolate te apetezcan antes de la cena…-
-¿de verdad?- pregunto -¿Cuántas quiera…?-
-veremos…- señalo la pelirroja -tendrás que darme un beso por cada golosina…- Harry denegó mientras volvían al coche, Ginny ayudo a Teddy a sentarse y ponerse el cinturón de seguridad, antes de acomodarse ella en el asiento del copiloto…-
-¿A dónde vamos?- pregunto Harry, arrancando el coche…
-Hyde Park…- contesto Ginny a su lado antes de voltear hacía a Teddy -y bien campeón, dime que habéis hecho hoy…-
-hemos leído la Caperucita Roja en clase…-
-Asi…- se entusiasmo Gin -¿Y de que va?
-pues hay una niña y un lobo malo y el lobo se come a la abuelita y a la niña, pero después vienen los leñadores y sacan a la abuelita y a la niña de la panza y el lobo se va con dolor de tripa…- Ginny y Harry intercambiaron una mirada y el pequeño continuo -yo le dije a la señorita que no todos los lobos son malos, porque mi papá era un hombre lobo y no era malo ¿Verdad?-
-por supuesto cariño…- aseguro Harry mirando por el retrovisor -tu padre era inteligente, valiente y generoso y sobre todo uno de los hombres mas buenos que he conocido y tú te pareces a él capeón…-
-de verdad…- pregunto Teddy con una risita entusiasta
-Por supuesto cielo…- aseguro Ginny mirándolo con ternura -solo que los muggles no lo entenderían, pero no dejes que nadie nunca, escúchalo Teddy, nadie te diga lo contrario…- el pequeño asintió antes de que su madrina preguntará de nuevo -y que más hicisteis…-
-Oh, casi lo olvidaba…- exclamo pegándose en la frente con la mano -hemos aprendido hacer esas sumas que se quitan….-
-sumas que se quitan…- se extrañaron Harry y Ginny al unísono
-ya sabéis…- dijo Teddy con aire de entendido -esas en las que si tienes dos manzanas y te comes una ¿Cuántas te quedan?-
-Restas…- corrigió Harry
-que va…- se exaspero el pequeño tornando el pelo de castaño a azul y luego a castaño de nuevo, en una fracción de segundo -sumas que se quitan…- repitió
-por supuesto Harry, sumas que se quitan…- le dio la razón Ginny -cariño no le hagas ni caso, tu padrino no tiene ni idea…- Harry se encogió de hombros, discutir contra esos dos era una batalla perdida de antemano
Pasar la tarde con Teddy siempre era divertido, el pequeño parecía tener energías inagotables, los trajo de un lado para otro, recorriendo los estanques donde podía ver a los patos y los pelícanos, comprando todo tipo de golosinas que llevasen chocolate (Por que será) y al final, Ginny exhausta e incapaz de seguirles el ritmo se había sentado en un banco desde él que podría verlos mientras bajaban rodando por la pequeña colina, no podía decirse cual de los dos era más o menos crió…
-bonita familia…- elogio una anciana mujer que se había sentado a su lado; Ginny no estaba segura de en que momento, pero aun así le sonrió en agradecimiento -es un pequeñín con mucha suerte, nada ni nadie, podría hacerle daño, la vida le ha dado a dos personas maravillosas que le quieren mucho, que cuidan muy bien de él y eso tiene que agradecerlo….- Ginny no contesto pero se quedo pensando en aquellas palabra antes de que la mujer añadiera -deberías pedirle que haga esa nariz de cerdo que tanto te gusta, ha aprendido hacerla hace poco…- y la pelirroja volteo para encarar a su interlocutor pero esta se había ido, era una locura lo que estaba pensando… Teddy y Harry se apostaron a su lado en ese preciso momento
-Mirar como os habéis puesto…- señalo ella, mostrando las manchas de pasto en el uniforme del pequeño y los vaqueros y la camisa de Harry -será posible…-les reprendió -de Teddy, lo entiendo pero de ti Harry…-
-estaba jugando con Teddy…- se defendió el ojiverde y Teddy asintió en su apoyo, mientras ella rodaba los ojos -en fin es lo mismo, debemos irnos…-
-pero yo quiero otro helado…- pidió Teddy
-Cariño, tenemos que volver ya, tu abuela va ir a cenar con nosotros, además te has comido ya dos…- expuso la pelirroja…
-… pero lo prometiste…- recordó él pequeño -tantos helados como yo quiera…-
-Tienes razón, hagamos un trato…- Teddy se lo pensó un momento antes de asentir -bien, nos vamos a casa, tú terminas todo cuanto se ponga en tu plato sin chistar y te preparare una de mis famosísimas banana Split de triple chocolate…-
-Triple….-repitió Teddy para asegurarse
-por supuesto…- contesto Gin -Tres bolas de chocolate…-numero -chispitas de chocolate blanco y negro por encima…- añadió dramatizando el efecto -y para terminar sirope de chocolate caliente…- el pequeño se relamió de solo imaginárselo
-trato…- acepto, tendiéndole la mano para cerrarlo…
-perfecto, entonces nos vamos…- añadió ella tendiéndole una mano para volver al coche
-estamos demasiado lejos…- dijo Gin en cuanto se pusieron en marcha -no llegaremos a tiempo para recibir a Andromeda
-Segura…- comento Harry tras ella -que tal un vuelo Ted, te apetece…-
-Genial…-chillo el chiquillo tras ellos
-bien, agárrate fuerte…- pidió Harry metiéndose en un callejón sin salida, para hacer el coche invisible a los muggles y así poder volar…
Cuando llegaron a casa, pasaban de las siete y veinte y la siempre puntual Andromeda llevaba un buen rato esperando por ellos Teddy se durmió en el trayecto así que Harry le llevaba en brazos cuando Sopié apareció
-la Señora Tonks ha llegado hace un buen rato, les espera en el salón…-
-Bien Sopié gracias…- dijo Ginny aun de pie en el recibidor con la mochila de Teddy entre sus brazos -… has el favor de poner esto en la habitación de huéspedes Sopié y Harry mete al niño a la cama y ya que estás un fregoteo sobre tu ropa y la suya no sería mala idea…-
-Como ordene la señora…- bromeo el ojiverde subiendo con el pequeño Ted por las escaleras…-
Andromeda, tal y como les había dicho Sopié le esperaba en el salón de la casa, de pie junto a uno de los grandes ventanales, cada habitación de la mansión Potter (y era bastante presuntuosa llamarle así) estaba decorado con ese toque tan chic propio de Ginny y al igual que su padre y el mismísimo Harry optar por la decoración muggle era mucho más sencillo, una explosión de color en diferentes tonos de rojos y naranjas, mezclado con tonos más neutros como el gris y el negro eran los protagonistas absolutos de está habitación, dos sofás de dos y tres plazas cada uno, un par de butacas, una chelsea, jarrones con flores y fotos por doquier…
-Andromeda…- la llamo Ginny nada más entrar en la habitación
-Ginny, querida que gusto verte…- saludo la castaña acercándose para saludarla con un beso en la mejilla y un abrazo
-lamento el retraso pero salir con Harry y Ted es imposible…- comento la pelirroja -no se sabe cual es más crió de los dos…- añadió con una sonrisas -pero siéntate por favor…- la invito sentándose ella a la vez
-os divertisteis en el parque…- cuestiono la mujer
-como locos, Teddy ha caído, Harry fue a acostarlo en la habitación viene enseguida
-Y bien, cuéntame, como va todo…- pregunto -supongo que habrás estado hasta arriba con los preparativos de la boda…-
-Horrible -aseguro la pelirroja- hay tantas cosas para hacer y no se puede hacer nada hasta que no lo anunciemos, pero Harry y yo pensamos que es mejor esperar hasta la boda de Percy y Audrey, no quisiera opacarles, en fin es su momento y nosotros queremos algo sencillo, he pensado en pedirle a Luna que escriba algo divertido y lo ponga en el Quisquilloso…
-Magnifica idea…- aseguro Andromeda -y tu madre no se ha opuesto…-
-a la sencillez, por supuesto que si…- Señalo Ginny -mamá quería anunciarlo en el Profeta, Corazón de bruja, el Gran Merlín e incluso en MQ&M, pero me negué rotundamente, puedo ceder en lo de la gran boda, puedo aceptar la cena de ensayo e incluso el correteo para encontrar el lugar indicado, pero lo que no voy hacer es dejar que el profeta se forre con una de las noticias más importantes de mi vida…-
-Entiéndela Ginny, eres su niñita, para ella esto es muy importante…- comento Andromeda
-y crees que para mi no, pero creo que empieza a exagerar, en fin es solo un formalismo y Harry y yo no somos así, no queremos que todos los focos estén sobre nosotros… no se si me entiendes…-
-Perfectamente, pero deja que lo disfrute…- señalo -te lo digo por experiencia, Ted y yo nos hubiésemos arruinado con la boda de Dora, si las cosas se hubiesen dado en otras circunstancias, es el momento más importante de tu vida, pero como madre, deseamos que sea el día perfecto para nuestra niñita…- añadió mientras los ojos se le aguaban
-estoy segura de que para ella lo fue… Se caso con el hombre que amaba y estoy segura que al igual que yo pudo haberse casado en medio de la nada y habría sido perfecto…- Andromeda le sonrió con afecto y se seco las lágrimas en el mismo momento en que Harry entraba en la habitación…
-Señoras…- saludo el ojiverde -acaso interrumpo algún momento…-
-Por supuesto que no…- se apresuro la castaña -Ginny me contaba sobre los preparativos para la boda…- Harry rodó los ojos
-Si supongo…- señalo el ojiverde -… mi perfecta novia no ha hecho más que hablar de flores, telas y colores en cuantas… dos semanas…- Andromeda y la pelirroja intercambiaron una mirada divertida
-y las que aun te quedan querido…- recordó la mujer -una boda tiene muchos detalles, pero Ginny me comentaba sobre el anuncio…
-Oh si, Molly insistió en que debía hacerse una fiesta, pero Ginny propuso pedirle a Luna que escribiese algo y que lo publicara en el quisquilloso y yo en particular soy partidario de esta ultima idea…-
-Tal para cual…- Aseguro la mujer…
-…Señor…- chillo Kreacher adentrándose en la habitación -…la cena está lista anunció…
-en seguida Kreacher…- contesto Harry tendiéndole las manos a las mujeres -…permitirme que os escolte señoritas…- bromeo
-pero si estás hecho el perfecto caballero ingles…- aseguro Andromeda con una sonrisa
- siempre es fácil si estás rodeado por tales bellezas…- mascullo el ojiverde, mientras su prometida rodaba los ojos…
-¿Cariño porque tardaste tanto?- quiso saber la pelirroja
-Oh, si…- recordó Harry -… le escribí una nota Hermione, para que se pusiese manos a la obra con lo de Skeeter…-
-¿Crees que pueda hacer algo…?- cuestiono la castaña esperanzada
-no lo se Andromeda…- se sincero el ojiverde -… pero créeme que haré todo lo que este en mis manos para evitar semejante atropello por parte de esa mujer…-
-Teddy va estar bien…- aseguro Ginny, con una convicción renovada -oye, Andromeda ¿Sabes si ha aprendido hacer algo nuevo con su nariz?- la pregunta rondaba por su cabeza después de su charla con aquella extraña mujer
-Si…- afirmo con una sonrisa -te lo ha enseñado, lo descubrió el otro día cuando fuimos a Shell, Torie se hizo daño en la rodilla y Ted empezó a cambiar su nariz para hacerla sonreír al final le salió aquel morro de cerdo con el que Nymphadora se libraba de nuestros regaños cuando hacía algo indebido…- Ginny sonrió - realmente me dejo anonadada, cada vez que lo veo, es como encontrar una fusión única de los dos, tan extrovertido y extremadamente descarado como su madre y con tal inteligencia, capacidad de lucha y madurez que es igual que su padre, te has fijado en su apariencia, ahora el pelo rojizo lo deja solo para los ratos en lo que juega con Victorie o cuando pasa el día con vosotros, el resto del tiempo es una especie de calco con Remus y el azul solo cuando se sale de control; tiene que estar muy enfadado demasiado sonrojado o triste… y gracias a Merlín eso no pasa muy a menudo, realmente ese niño es un chico con mucha suerte….- aseguro Andromeda mientras se sentaba a la mesa -Ha perdido demasiado y a la vez ha ganado tanto, nuestro pequeño, chicos, tiene mucha suerte…-
Esa primavera estaba siendo en exceso calurosa, afortunadamente el final de la temporada primavera-verano a comienzos de junio, dejaban a Ginny con el suficiente tiempo libre como para centrarse en los preparativos de su boda y a los periodistas con el suficiente tiempo de inventar nuevas cosas, que gracias a los contactos de Harry, el trabajo de Hermione y por el bien de Skeeter no tenían nada que ver con Teddy, pero que a la pelirroja estaban a punto de enloquecer…
-Crisis…- se mofo Ginny leyendo la portada de la revista -¿Por qué traes esto aquí?-
-no te preocupes…- señalo Hermione -están encantadas, ningún muggle podrá leerla…- la tranquilizo, estaban todos reunidos para el brunch en una cafetería muggle, una de las nuevas tradiciones que habían adquirido desde que el tiempo de Ginny se vio drásticamente reducido entre los entrenamientos y los viajes, quedaban para almorzar todos por lo menos una vez al mes, solía ser el día después de su noche de solo solteros, sentados en mesa redonda y en perfecta sincronía, siempre el mismo local, siempre la misma mesa y siempre a la misma hora, Harry, Ginny, Ron, Hermione, George, Angelina, Luna, Neville y en ocasiones como hoy Dean y Hanna…
-no me preocupa…- informo -es que llevo viendo los titulares toda la semana, las lechuzas no paran de llegar a casa, de la prensa, de los representantes del equipo e incluso de mamá… Por Merlín…- se exaspero -es tan difícil de creer, que sea una mujer independiente que no necesita a su novio de guardaespaldas a todas horas, puedo vivir sin estar colgada de su brazo… No te ofendas cariño…- añadió presurosa…
-Bueno Gin, que te presentases en una entrega de premios en la que sabías iba haber muchos, muchísimos periodistas sola, llama la atención…- señalo Luna, mientras untaba un bollo con mermelada -… es normal que la gente se pregunte ¿Qué está ocurriendo?
-y eso me lo dice una mujer, que es la reina de la independencia, que asiste a fiestas, actos benéficos e incluso a la presentación de su libro sola y cuya vida privada conozco solo por que la cuento entre mis mejores amigas…-
-Es diferente…- la interrumpió Hermione… Mientras los chicos rodaban los ojos, siempre, siempre era lo mismo las chicas comenzaban la tertulia sobre cualquier tema y podrían pasar horas hablando de lo mismo sin acordarse de su presencia… -yo puedo ir a una fiesta del ministerio sin tu hermano, incluso pasarme por diagon sin que la gente vea atisbos de crisis en nuestra relación… Pero tú, Ginevra Weasley, no eres cualquier chica, juegas para el equipo del momento, habéis ganado la liga nacional dos temporadas consecutivas y os habéis hecho con cuanto premio os ha apetecido y para más INRI, sale con él…
-Hermione tiene razón…- afirmo Angelina -… aunque a vosotros os parezca lo más normal del mundo; todo es marketing, todo depende de cómo queráis venderlo, ellos van a utilizar cualquier cosa para armar una buena…-
-Es que no queremos vender nada…- señalo Gin exasperada -solo quiero ser una chica normal, pasear de la mano con mi novio, sin periodistas y sin parafernalia…-
-Si era eso lo que querías has ido a elegir al tío menos normal de todos…- repuso Hanna participando en la conversación -Es imposible ser la novia de un hombre exitoso y conocido y que no te reconozcan a ti y menos cuando tú solita ya llamas la atención, no eres la novia de un hombre en particular Ginny, eres la novia de "el hombre"…-
-Hey bonito apelativo…- se mofo Dean -ya no es "el elegido", ahora eres "El hombre"-
-solo es una forma de hablar…- se excuso Hanna sonrojada hasta más no poder
-eso no quiere decir que el articulo de corazón de bruja no sea menos que ofensivo y que las insinuaciones amarillistas del profeta no me pongan de los nervios…
"el premio al mejor jugador del año fue entregado a el capitán del Unaited, Oliver Wood, quien no dudo ni un segundo en dedicárselo a su prometida, además de elogiar las cualidades de su colega y compañera de equipo durante sus años en Hogwarst la también nominada Katty Bell… En contra posición, la gran ausencia de la noche fue protagonizada por Harry Potter, quien dejo a su preciosa novia sola en uno de los momentos cumbres de su carrera será que la tan alabada estabilidad de esta pareja se está tambaleando…" recito Gin entre dientes
-podríais acabar con tanta palabrería con un solo articulo, anunciarlo de una vez y les obligaréis a todos a tragarse sus palabras…- recordó Luna
-no es eso Moony…- negó Gin -es nuestra intimidad y eso se lo peleo a cualquiera, lo saben las personas a las que queremos, lo hemos compartido con nuestros amigos lo demás, está de más…
-Pero…-
-nada de peros Moony…- corto la pelirroja -en eso estamos de acuerdo los dos ¿No es asi?-
-Si…- afirmo el ojiverde -nada de anuncios, de ningún tipo por lo menos hasta un par de semanas después de la boda de Percy y Audrey, una nota sencilla y se acabo…-
-No vais aprender nunca…- les reto George -la gente espera el Bum… un anuncio con parafernalia, bombos, platillos, champagne, una rueda de prensa y todas esas cosas…-
-Bien eso espera la gente, pero somos nosotros quienes nos casamos, ya decidiremos cuando, como y donde hacer el anuncio…- le corto su hermana
-O en su defecto…- señalo Ronald -…mamá lo elegirá por vosotros…-
-Por favor…- pidió Gin -no me lo recuerdes, ha sido horrible, aun estoy haciendo cuentas para ver de donde salen sus trescientos invitados, porque no son ciento cincuenta, ni doscientos, son trescientos invitados y a más del setenta y cinco por ciento ni siquiera los conocemos…-
-Eso es porque le has dado vía libre…- recordó George -debisteis atarla corto, mas o menos como Audrey, hacerla participe en todo, pero siempre a una distancia prudencial…-
-no seáis tan crueles, vuestra madre solo desea que el matrimonio de su niñita sea perfecto…- dijo Angelina despreocupada
-y lo va hacer, habéis visto con quien me caso…- señalo Gin en son de guasa -…. El chico es guapo, inteligente, divertido, cariñoso, dulce, sexy en extremo y muy, muy bueno en otras cosas, literalmente puro fuego…- añadió mientras le dedicaba una mirada maliciosa al ojiverde
-Ginny por favor…- le reto Ronald -… es algo que no queremos saber, te lo aseguro…-
-Oh ronnie, no me seas mojigato; se de buena fuente que tú no estás nada mal…- señalo y Luna secundo su afirmación con un movimiento de cabeza, mientras su hermano desencajaba la mandíbula y enrojecía hasta más no poder, Hermione sin embargo no se dio por aludida ante la mirada maliciosa de sus amigas -además soy la única que puede constatar su cualidades…-
-pero en fin, volviendo a lo primordial ¿Qué tal va la boda?- corto Hanna
-Como mamá la lleve…- contesto Gin -se supone que tendría que estar encargándome de las flores, el banquete, el lugar por que sus trescientos invitados no cabrán en el jardín de la madriguera, tal vez en casa si, pero con tanta gente, no nos apetece que todo el mundo sepa donde vivimos… El caso es que aunque oficialmente la temporada primavera verano, ha terminado y hemos quedado las primeras yo sigo esclavizada hasta la medula con el equipo y cuanta recepción se les ocurra, no me quejo tengo unos zapatos de fiesta monisimos, pero también estoy preparando mis exámenes para la universidad y eso me roba tiempo y para rematar intento sacarme el carnet de conducir…-
-¿a lo muggle?- se extraño Angelina
-Si, Harry ha prometido dejar que lleve al otro amor de su vida a dar una vuelta, en cuanto lo obtenga…-
-Estás loco…- cuestiono Dean -vas a permitir que vuelva chatarra esa preciosidad…-
-Le he prometido dejarla conducir, pero nunca dije que fuese mi coche…-
-¿Cómo es eso?- se extraño la pelirroja -¿Acaso tienes más coches?-
-no amor…- negó el ojiverde -… pero de seguro que en el ministerio pueden prescindir de alguno que puedas hacer papilla…-
-Pues vas a ver, me los sacaré a la primera no como otros…-
-solo me presente dos veces…- le recordó Harry
-Eso da igual, vas a tragarte tus palabras, Potter y esta preciosidad, osease mua… va llevar a dar una vuelta a ese magnifico mustang del setenta y cinco que tienes muerto de risa en la cochera…- Harry le sonrió y se acerco, para susurrarle algo al oído a lo que Ginny accedió enseguida -Moony…-llamo la pelirroja -Harry y Yo queremos pedirte un favor…-
-Por supuesto…- acepto la rubia intrigada
-...Verás Lu, lo de hace un momento, respecto al anuncio de nuestro compromiso…- explico Harry, mientras los demás le miraban expectantes -Ginny y yo lo hemos estado pensando y creemos que no hay nadie mejor que tú para escribirlo…-
-yo…- se extraño la rubia
-si…- afirmo su amiga -solo hay una condición cariño y es que tiene que ser algo sencillo, de allí en adelante puede ser todo lo Luna Lovegood que quieras…-
-exacto, divertido, irónico e incluso fantástico...- añadió Harry
-…Oh, ¿chicos de verdad?- cuestiono Luna incrédula -Por que Ginny, estás estudiando periodismo y escribes cosas fantásticas y yo… bueno yo soy solo Lunática Lovegood…-
-por eso mismo estamos seguros de que escribirás algo que este a la altura y sobre todo, algo que sea verdad…- señalo el ojiverde
-además eres una de las pocas personas que nos conoce de verdad, que sabe todo los por menores de esta historia sin edulcorantes, estoy segura de que le harás justicia, sin tergiversar nada, ya lo sabes Moony pondríamos nuestra vida en tus manos…-
-Será un placer…- acepto la rubia conmovida -… de verdad, escribiré una nota fantástica y te la daré para que la revises antes de enviarla a los periódicos que me digáis…-
-esa es otra moony…- corto Harry -solo El Quisquilloso…-
-Chicos…- se asombro la ojiazul -sabéis la cantidad de dinero que pagarían por publicar esa noticia…-
-Da igual…- contesto Ginny -El Quisquilloso se ha convertido en algo así como nuestro periódico de cabecera…-
-Vale…- dijo Luna con una sonrisa -Pero hay una condición…-
-¿Qué condición?- cuestionaron Harry y Ginny al tiempo…
-Veréis me da igual y entiendo que Ron y Hermione sean vuestros padrinos de bodas y he accedido a ponerme aquel horrible traje de dama de honor, comprendo perfectamente que como vuestros mejores amigos sean los padrinos de vuestro primer hijo; pero yo quiero ser la madrina del segundo…-
-Ha, que hay que separarlos…- exclamo Neville -Entonces me pido el tercero…-
-Bueno, supongo que Angelina y yo nos quedamos con el cuarto…- dijo George
-Hey, Hey, Hey…- exclamo Ginny -parar el carro…-
-Bien Moony, eres la madrina de nuestro segundo hijo…- acepto Harry -pero tendrás que compartirlo con Nev…-
-Y tú Georgie cielo, tienes a Victorie, date por satisfecho…- añadió su hermana -…por que con dos se cierra el chiringuito…- todos rieron mientras Ginny denegaba -hablaba en serio…- señalo…
El verano, llego mucho antes de lo esperado, junio se fue dando paso a julio y la recta final para el matrimonio de Percy que se celebraría a mediados de mes… Ginny había accedido a tomarse las cosas con calma, pelear con su madre era una misión imposible y no estaba dispuesta a arruinar los pocos días de paz que tenía, esos si había tres cosas en las que dejo bien claro no iba a ceder… podían haber mil invitados a la recepción, pero la ceremonia sería algo sencillo, solo para la familia y amigos más íntimos… segundo, el lugar para la ceremonia y la recepción tenían que obtener el visto bueno de los dos (Harry y Ginny), la decoración corría por su cuenta y tercero aunque fuese una de las tradiciones más antiguas de su familia y aunque a su madre le hacía una ilusión enorme prepara su ajuar de novia, ella y solo ella se encargaría de elegir cualquier cosa que llevase ese día, al igual que los vestidos y los trajes para las damas de honor y los pajecitos.
Si esta era la situación perfecta en la que se encontraban todos los por menores de su boda, mientras ella compaginaba su vida con trabajo, estudios y Harry, volvía a casa después de un día agotador, afortunadamente solo quedaban dos días y terminaría los exámenes que la habían invadido durante el ultimo mes y ella podría dedicar su tiempo a cosas más importantes, su madre y sus amigas no paraban de repetir que una boda tenía muchos detalles, cada vez que ella les decía que faltaban casi once meses y medio para la suya… El día se había nublado, asi que no le extraño que el interior de la casa estuviese iluminado por las lámparas que colgaban del techo, en lugar de la luz que entraba normalmente por los ventanales, lo que si le extraño era el silencio en el que todo estaba envuelto… sabía que Kreacher y Sopié no estaban allí, pasarían el día en gridmauld place limpiando la vieja casona de los Black, pero Harry siempre solía llegar antes que ella, así que era raro que no se escucharan sus pasos, acercándose para recibirla…
Lo encontró en la biblioteca, estaba sentado de espaldas a la puerta, tenía los ojos cerrados, el ceño fruncido y las gafas reposaban sobre la mesa junto a un pergamino, Ginny dejo las bolsas y demás cosas que llevaba sobre el suelo antes de acercarse…
-hola…-saludo sentándose en su regazo, Harry sonrió o por lo menos eso pretendía que significara la mueca que hizo
-no te oí llegar…- se excuso pasándole las manos por la cintura
-esos suponía, ocurre algo, pareces preocupado…- cuestiono
-nada importante…- aseguro él, recostándose de nuevo en la butaca y echando la cabeza hacia atrás antes de cerrar los ojos…
-¿Qué es eso?- pregunto Ginny, señalando el pergamino y un montón de sobres que se apilaban sobre la mesa y esta vez sonrió de verdad, sabía que no pasaría desapercibido para ella…
-He recibido una carta de Mcnagonall…-
-no me digas, ¿Te ofrece el puesto de profesor de defensa contra las artes oscuras?- inquirió… Harry soltó una carcajada que inundo la habitación, deshaciéndose del silencio casi por completo…
-Eso sería más fácil…- contesto él denegando -pero no, me envía un paquete que ha llegado a Hogwarst para mi, son cartas…- explico ante su cara de sorpresa -… al parecer alguien está intentando contactarme, solo que como explica en sus cartas no sabe mi dirección y han permanecido años enteros en la oficina de correos, antes de que a alguien, al parecer un mago se le ocurriese enviárselas a Mcnagonall y que ella me las entregase…-
-¿De quien son?- cuestiono Ginny
-Casi todas de mi tía…- hizo una pausa -y hay un par de mi primo Duddley, son las más recientes, de un par de meses atrás…- Ginny entendió el porque de su ceño fruncido…
-¿Qué quieren?- cuestiono la pelirroja, peinándole el cabello hacía atrás con los dedos, en realidad alborotándoselo más si es que eso era posible…
-allí están cariño, léelas tú si quieres…- dijo sin abrir los ojos, su voz denotaba cansancio -yo solo he leído las de Duddley y Minerva…- Ginny aparto el pergamino y debajo encontró un fajo de cartas atadas con un listón rosa y junto a ella una hoja de papel abierta, escrita con una caligrafía diminuta y apeñuscada…
Harry
Se que de todas las personas de las que puedes esperar una carta, no esperas esta; soy consiente de que yo no figuro en esa lista, pero la situación me ha arrastrado a hacerlo…
No se si lo sabes, pero mamá ha estado intentando ponerse en contacto contigo desde el mismo día en que la Señorita Jones y el Señor Diggle se marcharon y lo único que sabemos de ti es que has hecho justicia y que aquel hombre que acabo con la vida de James y la tía Lyli (Tía Lyli pensó Ginny, ostras que cambio más radical) ahora está muerto, que tú eres un héroe en tu mundo y estás rodeado de gente que te quiere y lo creas o no, eso me alegra, porque se que te lo mereces.
Acá, por si no lo sabes, todo está bien; Papá, mamá y yo decidimos quedarnos en Irlanda y acabo de terminar empresariales en la universidad de Dublín, te imaginarás como está mi padre de orgulloso, él, aunque está algo enfermo sigue siendo el mismo cascarrabias de siempre y eso tú lo sabes muy bien; sin embargo el motivo de esta carta no es mi padre, ni siquiera yo mismo; te escribo por mamá…
Extraño ¿No? Pero es así, no puedo seguir viéndola sufrir, esperando por una respuesta y se que tienes derecho a tratarnos así, a ser indiferente con todos nosotros, nunca te hicimos la vida fácil, pero para ella es importante, lo creas o no lo necesita, necesita saber que estás bien, que has hecho algo bueno con tu vida, que eres feliz; porque eres lo único que le queda de su hermana, porque lo necesita para redimir su conciencia y aunque no te lo creas, en los últimos años se ha arrepentido de la forma en la que te trato, de no haberte dado la familia y el cariño que te merecías y se siente culpable por ello.
Probablemente sea un poco tarde para pedir perdón, pero no te estoy pidiendo algo imposible, no quiero que vengas a casa por navidad y que aparentemos ser una familia feliz, ni que asistas al aniversario de boda de mis padres y mucho menos que hagas de padrino el día de mi boda; solo quiero veinte minutos de tu tiempo, que tomes el té con ella, que dejes que te vea y se asegure de que todo te va bien…
Se que no tengo derecho a pedirte algo como esto; pero estoy seguro de que aun tienes el mismo corazón de cuando éramos niños, el mismo que te hace mejor persona que cualquiera de nosotros tres. Casi te lo estoy suplicando Harry, contesta a una carta, una carta y una cita es todo lo que te pido.
ATT
Duddley Dursley
-¿Y bien?- inquirió Gin, en cuanto terminó
-¿Y bien que?- cuestiono Harry a su vez
-¿Qué piensas hacer…?- pregunto la chica, el ojiverde abrió los ojos para mirarla a la cara antes de contestar
-nada…- inspiro hondo -… desde mi punto de vista, no tengo porque hacer nada, no quiero hacer nada; mi vida está muy bien tal y como es y no les necesito, continuare con mi vida como si nunca las hubiese recibido…- añadió
-Son tu familia, cariño…- señalo Ginny
-no…- negó él y apenas había variado el tono de su voz, pero demostraba una mezcla de sentimientos, enfado y determinación -… ellos no son nada, tú eres mi familia, Ron y Hermione, Luna, Neville son mi familia, Andromeda y Ted, George, Victorie, Karl, tus padres, el resto de tus hermanos, Minerva, Hagrid e incluso Grapp son mi familia, ellos no son nada, no son nadie…-
-…Harry…-
-no Ginny…- la corto -… no lo entiendes me hicieron la vida miserable durante años, porque debería importarme ahora sus sentimientos de culpa, ya no soy un crió y no me importa, no necesito sus migajas, ellos forman parte de mi pasado, un pasado que quiero olvidar, que quiero dejar atrás… No veo un motivo para que aparezcan ahora, ni una razón por las que les debiese perdonar…-
-necesitas una razón…- exclamo ella -te lo están pidiendo, mejor aun casi te lo están suplicando Harry y está en tu naturaleza, forma parte de ti, de cada milímetro de tu ser, el ser piadoso, comprensivo, el saber perdonar… no te parece esa suficiente razón…- Harry suspiro
-no, ya he tomado una decisión y no voy a discutirla contigo, no voy a contestar y no quiero verlos, esa es mi ultima palabra…- rebatió él
-Genial…- mascullo la pelirroja -Entonces es así como va a funcionar esto, tú tomas tus decisiones y yo las acato…- señalo -donde quedo aquello de que todo lo decidiríamos juntos, lo discutiríamos y llegaríamos a un acuerdo…-
-Ginny…- la corto -esto no tiene nada que ver contigo, con nosotros y no quiero discutirlo…-
-Pues claro que no quieres discutirlo, estás acostumbrado a hacer todo a tu manera, pero si tiene que ver conmigo, si me afecta, por que a ti te afecta y sobre todo por que se que te vas a arrepentir, pero eres demasiado orgulloso como para admitirlo…-
-Ginny, por favor…- su voz sonaba severa…
-tranquilo…- acepto ella, aunque sabía que estaba enojada -voy a aguardar las compras y a preparar algo para la cena… añadió, caminando hacía la puerta con paso firme
-Gin…- la llamó
-déjalo estar…- le interrumpió Ginny -… tú no vas a cambiar de parecer y yo no voy a ceder en mi forma de pensar, ya has tomado tu bendita decisión, asi que haz lo que quieras, pero no sigas buscando una explicación o intentado hacerme cambiar de parecer porque uno de los dos terminará durmiendo en el sofá o en el cuarto de invitados y te aseguro que no voy a ser yo… añadió…
-hombres…- esa fue le exclamación de Angelina en cuanto Ginny se los contó… -… hay cosas que no se pueden cambiar Ginny y Harry es cabezota y testarudo por antonomasia…- señalo…
-yo no quiero que cambie…- contesto -…me molesta su comportamiento infantil y que tengo la certeza de que se va arrepentir después, pero él es demasiado orgulloso como para reconocerlo…- resonó la voz de la pelirroja, por los vestuarios de la tienda en la que se encontraban
-Ginny…- y esta fue Hermione, mientras salía para pasear la túnica que llevaba y que las demás diesen su aprobación o la rechazarán, de color lavanda, dejaba los hombros al descubierto y las mangas llegaban hasta el codo, se ceñía en la cintura y hasta las cadera y desde allí la falda caía con pequeños volantes hasta el suelo -tienes que ponerte en su lugar… Esa gente le hizo la vida miserable y forman parte de un pasado que para él es mejor dejar atrás un pasado que le hace daño, que está lleno de recuerdos infelices…-
-crees que no lo sé…- respondió Ginny
-me gusta…- la corto Luna, en cuanto salió de su cubículo, llevaba una túnica roja, escote palabra de honor y bastante ceñida a la figura justo sobre la rodilla y con un cinturón negro y ancho en la cintura…
-y a mi…- aseguro la pelirroja mirándose en el espejo -… pero no es para una boda…- añadió -volviendo al tema Hermione, ese pasado forma parte de lo que es y posponer lo inevitable no va hacer que desaparezca, está bien, lo entiendo e incluso puede que en su lugar actuase igual… pero me molesta sobremanera que tome sus decisiones sin mi y luego pretenda que lo apoye…- agrego, volviendo a entrar en el cubículo con una túnica turquesa entre las manos
-¿Quieres mi opinión?- cuestiono Hanna
-Adelante…- acepto Ginny
-tenéis algo maravilloso, no le des tanta importancia al asunto, no dejes que semejante tontería os lo arruine y apóyale, en definitiva es lo único que él te está pidiendo…-
-le apoyaría…- cedió la pelirroja -… le apoyaría si fuese capaz de darme dos buenas razones, que no tengan que ver con un niño herido de cinco años, he leído cada una de las cartas de su tía, pero él ni siquiera se ha tomado la molestia de leerlas, está arrepentida y supongo yo que eso tiene que servir para algo no…- silenció absoluto… Angelina salió de su cubículo con una túnica roja, con estampado floral en crudo y negro, el escote palabra de honor y la tira negra bajo el busto, resaltaban sus pechos y su estatura, permitía llevar una túnica tan larga y juvenil, con bastante elegancia -¿Qué os parece?- cuestiono la morena y las otras cuatro sacaron la cabeza para verla…
-me encanta…- elogió Hanna
-fantástica…- aseguro Luna
-Dios es perfecta, para ti…- señalo Hermione
-Que envidia…- dijo Ginny -me encanta esa túnica, pero me vería estupidamente enana con ella, a ti te queda genial…- Angie le sonrió
-Entonces me la llevo…- acepto la morena -y Ginny, tienes razón, debería servir para algo su arrepentimiento, pero si Harry no quiere saber de ellos, tú no puedes hacer nada… nada sin arriesgarte a hacer de esto un problema de magnitudes catastróficas-
La pelirroja salió de su cubículo vestida con la túnica turquesa le llegaba por debajo de la rodilla, la falda tenía algo de vuelo y el escote era bastante profundo, pero aun así había algo en su forma de llevarlo, en su pose altiva que la hacía la encarnación personificada de la elegancia…
-me llevo esta…- señalo mirándose en el espejo -sabes Angelina, tienes toda la razón y es eso justamente lo que voy hacer…-
-¿Qué?- se extraño la morena
-como buena Griffindor me arriesgare a hacer de esto un problema de magnitudes catastróficas…-
-Ginny…-
-Herms no gastes saliva, ni tiempo… él dijo que no quería verlos, más no puede prohibirme a mi hablar con ellos, tomar el té y darle a su tía los veinte minutos que le está pidiendo, no creo que haya alguien mejor que yo para contarle sobre su vida ¿No?-
-¿Entonces seguís enfadados?- cuestiono Ron, tendiéndole una botella de cerveza de mantequilla, habían estado de compras, en realidad recogiendo sus túnicas de gala para la boda de Percy en Madame Malkins… mientras las chicas seguían encerradas en los vestuarios ellos, habían decidido marcharse hasta Cardiff y esperarlas allí…
-no está enfadada, solo que cree que no tomo en cuenta su opinión…-
-¿y sabes de quien es la culpa?- cuestiono George… el ojiverde negó -tuya Harry, la has acostumbrado a complacerla en todo cuanto quiere…- añadió
-pero Ginny tiene razón esta vez…- hablo Neville -no me mires así Harry, es tú familia y tienen derecho a saber de ti, de lo que ha sido de tu vida y formar parte de ella…-
-No, ellos no son parte de mi vida…- contesto el ojiverde testarudo -la única familia que tengo sois vosotros mis amigos, Ginny, todos los Weasley, Andromeda, Ted, Mcnagonall…-
-Si, si Harry…- le corto el castaño -lo sabemos y es tremendamente halagador, pero ellos son tu familia también, lo quieras o no la sangre no se puede negar y ellos son la única familia de verdad que te queda y con eso me refiero a que son sangre de tu sangre, es la hermana de tu madre…- el moreno no contesto y aunque Ginny llevaba días repitiéndole tal afirmación, escucharla de boca de Neville, que casi nunca se atrevía a dar consejos o a refutar sus argumentos, le dio un nuevo significado…
-podemos cambiar el tema…- pidió -ya tengo que mantener esta discusión con Ginny por lo menos tres veces al día…
-si, si… cedió George con voz perezosa -Bien Neville, dinos Hanna y tú por fin habéis formalizado vuestra relación o seguís siendo solo amigos con derechos…-
-es que no hay nada que formalizar chicos…-
-Oh vamos… bufo Ronald -no me jodas Neville, pasas más tiempo en su casa, que en cualquier otro lugar cuando no estás trabajando, sois prácticamente inseparables y ella te quiere, solo basta ver la forma en la que te mira ¿Dime a que esperas?-
-a nada, es que no quiero ir demasiado rápido, vale, la última vez que salí con alguien pensé que había encontrado a mí otra mitad y todo resulto ser un fiasco de magnitudes apoteósicas…-
-no seas catastrofista, te equivocaste y eso te valió para saber lo que no quieres en una mujer, lo que esperas de tu chica ideal…- señalo George - no todos tenemos la suerte de estos dos papanatas…- añadió apuntando a Harry y Ron
-además Padma y Hanna son opuestas totalmente…- recordó Harry
-no lo eches a perder Neville, créeme no te va a gustar saber que la perdiste por idiota, ni siquiera sentirlo durante medio minuto… te lo aseguro
-y habla la voz de la experiencia…- bromeo George, secundado la declaración de Ronald con un movimiento de cabeza…
La vida resultaba sencilla y tranquila, demasiado "normal" para tratarse de ellos dos y en los últimos día, la inminente boda del asistente personal del ministro Percy Ignatius Weasley y su novia nada más y nada menos que Audrey Weming, una de la responsables del departamento de leyes mágicas y encargada de las reformas en el estatuto magico, por el que se regía la sociedad, junto a la señorita Hermione Granger…habían acaparado las portadas dejándolos de lado en todas las noticias, un respiro por fin… si de eso no podía quejarse, Ginny había dejado el tema de su familia eso también era algo de lo que alegrarse, aunque por otro lado la había notado rara, desde aquel día, seguía enfadada con él aunque no se lo dijese, así que decidió darle una sorpresa… fue a buscarla a la autoescuela, ese día iba a examinarse, para poder obtener su licencia, estaba de pie frente a la entrada cuando ella salió, no sonrió, es más podía decirse que estaba nerviosa
-¿Qué haces aquí?- cuestiono la pelirroja
-vine a buscarte…- contesto él encogiéndose de hombros -iba dejarte conducir en cuanto obtuvieses tu licencia…- recordó
-no sabes si he pasado…- señalo acercándose más hasta donde él estaba…
-se que siempre consigue lo que te propones, esto no sería diferente…- ella le sonrió, de verdad por primera vez en varios días -… toma…- ordeno Harry entregándole el juego de llaves
-¿Dónde está el coche?-inquirió contenta…
-lo he aparcado calle arriba…- contesto él -aunque no te lo creas es imposible aparcar en está mini ciudad…- Ginny rió mientras le tomaba de la mano para caminar juntos -Ginny yo…-
-no importa Harry de verdad…- le corto la pelirroja -tú tienes tus motivos y yo no soy nadie para obligarte a pensar o a actuar de otra manera…- el moreno se detuvo de repente -¿Qué?- cuestiono -… sigue caminando cariño, nadie me ha lavado el cerebro o algo por el estilo si es lo que piensas…-
-hemos llegado…- corto el ojiverde aun sin moverse, de pie junto a mini smart rojo y de techo blanco
-ese no es tu coche…- señalo Ginny
-ya, pero es el único que puedes abrir con esas llaves…- comento Harry despreocupado
-Harry no tienes que comprarme un coche para que te perdone, nosotros no funcionamos así…-
-He…- rebatió él -… lo compre mucho antes de que discutiésemos a principió de la semana pasada, mucho antes de las cartas de mi tía, casi al mismo tiempo en el que dijiste que querías sacarte la licencia, cuando te prometí dejarte conducir…pero si no te gusta podemos cambiarlo…-
-no, no es eso me encanta es mi color…-
-de verdad…- exclamo aliviado -Genial entonces, adelante pruébalo, vamos a dar una vuelta…- y aquel nerviosismos de un rato atrás regreso con más fuerza, esquivaba su mirada y se paso las manos por el cabello varias veces antes de contestar…
-no puedo…- Harry enarco una de sus cejas -tengo cosas que hacer y…-
-te acompaño…- y la rápida negación de ella le sorprendió
-No, no hace falta; seguro que tienes cosas por hacer vete tranquilo yo no tardaré…-
-no tengo nada que hacer, vamos no te hagas de rogar, dime a donde tienes que ir…- insistió
-he quedado para tomar el té y de seguro que te aburrirás, será una charla tonta y larga, nada interesante…-
-vas a ver a Hermione…- cuestiono, descartando antes a Luna, estaba fuera en algún sitió de la selva Amazónica, aunque no estaba seguro de haciendo que, Angelina, había dicho que tenía mucho trabajo, demasiadas cosas que dejar encaminadas si quería tomarse un mes entero de vacaciones (insistencia de George) y Hanna, bueno, aunque hablaban bastante y parecían entenderse su relación no era tan profunda como con las otras…
La pelirroja suspiro… bastante bien conocía sus instintos de auror desplegados y aunque no quería discutir en estos momentos, sabía que si debía enterarse era mejor que lo supiese ahora y no más tarde…
-no…- negó -no voy a ver a Hermione, ni a ninguna de las chicas…- añadió antes de suspirar de nuevo
-¿Por qué creó que esto no me va a gustar?
-…tienes razón, estoy segura de que esto no te va a gustar lo mas mínimo- acepto Ginny, él la siguió mirando a esperas de las respuesta -me he citado con tu tía, en una cafetería de Dublín…- al mal paso darle prisa…
-¿Qué has hecho que?- cuestiono incrédulo -Creí que había dejado claro que no quería que ellos formasen parte de mi vida…-
-y no forman parte de tu vida…- señalo ella - esto no tiene que ver contigo Harry, es por principios y lo hago por mi, aunque te resulte increíble…- esta vez fue Harry el que suspiro, estaba cabreado, muy enfadado se le notaba -te dije que no iba hacerte cambiar de opinión, ni a oponerme a tu decisión, pero siento que te estás equivocando, por que sea lo que sea que Petunia Dursley te haya hecho, se reconocer una carta de desesperación, la desesperación que se siente ante la falta de noticias, la que yo sentí cuando estabas lejos…- hizo una pausa, estaba allí y la miraba, demasiado frió, demasiado distante… bien sabía ella que intentaba contenerse y no montar una escena al más puro estilo Harry Potter, delante de todos los transeúntes y también tenía bastante claro que se estaba jugando demasiadas cosas por algo en lo que posiblemente él tuviese mucha más razón que ella… -se lo debes Harry… -musito con voz queda -… yo se lo debo…-
-¿Qué es lo que les debes? ¿Qué es lo que les debo?- cuestiono sin alzar la voz -¿Qué me hicieran la vida miserable durante años?-
-que te acogiese en su casa…- rebatió Ginny - porque de otra forma, posiblemente estarías muerto o no serías la persona compasiva, comprensiva y dulce que yo conozco, serías diferente y entonces no existiría el nosotros…- se quedaron en silencio un par de segundos, mirándose fijamente a los ojos
-haz lo que quieras Ginevra…- contesto él, con una voz carente de cualquier emoción -pero atente a las consecuencias…- añadió, caminando calle arriba "Ginevra" la había llamado Ginevra y por primera vez en la vida su nombre sonó horriblemente raro y carente de sentido en sus labios…. Suspiro, pasando las manos por su cabello para tranquilizarse, aun tenía las llaves del coche entre las manos y se volteo para mirarse en los cristales y revisar su atuendo muggle, pantalones piratas de mezclilla azul oscuro, camiseta blanca de mangas cortas, sobre la que llevaba un chaleco negro, el pelo rojo, suelto con el flequillo tapándole las cejas y chanclas negras a juego con el maxi bolso. Volvió a suspirar, ya habían discutido por ello ¿no? Si iba a perder algo sería mejor haber hecho algo que lo compensará, se aseguro de que el coche estuviese bien cerrado antes de comenzar a caminar en la dirección contraría a la de él, buscando el sitió adecuado en el que pudiese desaparecer…
Harry se aprecio en el jardín de la casa hecho una furia… Como narices podía ser tan increíblemente testaruda y cabezota, a caso no había sido él lo suficientemente claro "no los quería cerca" "no formaban parte de su vida, se había demostrado a sí mismo que no les necesitaba, porque tendría que a aceptarlos ahora de vuelta"
-Señor…- chillo Kreacher sorprendido al verle entrar - ¿ocurre algo amo?-
-ahora no Kreacher…- pidió Harry -hazme un favor, que nadie me moleste, no estoy para nadie Kreacher, entendido, Nadie…-
-y si la amita…-
-para nadie Kreacher…- rebatió, caminando a grandes zancadas hasta su recamara -Como un demonio, Ginny…- maldijo una vez a solas -porque narices tienes que ser tan testaruda cuando se te mete algo en la cabeza he…- cuestiono a uno de los retratos de ella sobre su cómoda, aunque la foto de la pelirroja solo le sonreía y le lanzaba un beso mientras se sonrojaba - ¿no lo entiendes verdad?- cuestionó a la nada -durante años espere un abrazo, un consuelo de su parte cuando me sentía herido o desamparado, una palabra de animo o de aliento de lo más parecido a una madre que tenía y eso nunca llego… es demasiado sufrimiento para perdonar, para hacer desaparecer así como así…- las Ginny de las fotos y retratos le miraban con el ceño fruncido mientras él se sentaba en el sofá junto a la ventana, desde él que se podía ver toda la habitación; por un momento había pensado que le llamaría, que no le dejaría marcharse y que cambiaría de parecer -…muy poco la conoces Potter, si creíste que iba a ceder en su empeño- se respondió a si mismo, repasando la habitación con la mirada, de uno de los cajones de la mesita de noche de Ginny sobresalía un listón rosa, demasiado para lo siempre ordenada y metódica que era ella… se levanto para guardarlo en su lugar y cuando abrió los cajones las encontró, tal vez fuese una treta del destino, pero eran todas las cartas de su tía que él había rechazado leer una y otra vez… Las tomo, al principió temeroso de lo que pudiese encontrar, pero después de un par de suspiros, acaso no era él uno de los especimenes más valientes que había dado Griffindor, tomo una al azar y comenzó a leerlas, indiscutiblemente era la letra de su tía, aunque con trazos más temblorosos
Me he preguntado mil veces si hice bien en dejarte marchar, si no debí atarte a la cama y obligarte a quedarte en casa, acaso no es lo que hubiese hecho Lyli y si fuese la situación contraría, si fuese yo la que estuviera muerta y Duddley quien corriese peligro. Sé que no fui la madre que te merecías Harry, que debes odiarme por todos los años en los que te hice infeliz, por las mentiras que te dije, por no saber cuidar de ti ante los insultos de Vermon, los abusos de Marge o las fechorías de Duddley…. Pero no soy perfecta Harry y cuando me di cuenta de mis errores ya era demasiado tarde, demasiado tarde para darte los besos y las caricias, para curarte las heridas que te hiciste en el colegio, para enorgullecerme de tus logros sin que sonará falso o interesado….
Estos meses han sido un martirio, Diggle y Jones reciben el periódico esporádicamente en ocasiones hablan de ti, dicen que has desaparecido, que estás involucrado en la muerte del director de tu colegio Dumbledore, no puedo creerlo, tú no serías capas de dañar a nadie, a pesar de todo eres un buen chico, muy diferente al antiguo Duddley, resulta que aquel al que le di todo mi amor y mis cuidados, se convirtió durante años en un patán y un matón y al otro, al que deje abandonado a su suerte, es el hijo del que cualquier madre se sentiría orgullosa, supongo que en el fondo te he beneficiado, al fin y al cabo no te afecto lo mala madre que puedo llegar a ser… El otro día escuche un programa Potter algo, no recuerdo como se llamaba, dicen que has asaltado un banco y que escapaste de no se cuantos mortifagos a lomos de un dragón, Bendito dios, estaba aterrada, pensé que no llegarías a leer nunca mis cartas, que no ibas a saber lo mucho que me arrepiento y no podría vivir en paz sin que lo supieras… porque ya le he fallado muchas veces a tu madre como para fallarle en esto…
Harry, la dejo de lado y tomo otra de las más recientes…
Hace más de tres años que estoy escribiendo, a esperas de una respuesta, no he vuelto a contactar con la Señorita Jones, ni con el Señor Diggle, supuse que te lo dirían, que te dirían donde estábamos y que vendrías a casa, irónico ¿No? Me pase años alejándote de aquí, escondiéndote y avergonzándome de ti y lo único que quiero ahora es que regreses, un minuto Harry eso es todo comprobar con mis propios ojos que estás bien y no volveré a pedirte nada…
Contesta por favor, mis esperanzas se acaban
Petunia Dursley
Es tú cumpleaños, Vermon no lo ha dicho, Dudders no lo ha dicho, pero sé que se ha acordado de ti, ha venido a comer, creo que le ha hecho bien alejarse de nosotros y nuestra sobreprotección, enfrentarse a la vida real, ha cambiado mucho ¿Sabes? Es un buen chico ahora… Pero hablábamos de ti Veinti dos años, sorprendente me pregunto que será de ti ¿Qué has hecho con tu vida? ¿Has terminado los estudios? ¿En que trabajas? ¿Dónde vives? ¿Eres feliz? No merezco esas respuestas Harry pero las necesito, necesito saberlo por favor, solo es una carta, solo son palabras, pero son palabras que me dejarán vivir en paz…
Por favor Harry, por amor a Dios contesta, contesta aunque sea esta vez…
Petunia Dursley
Todas las demás contenían palabras parecidas, algunas más breves y otras más largas pero en esencia en todas se disculpaba por como le había tratado, en todas le pedía que diese señales de vida y le decía cuan arrepentida estaba de su comportamiento, al tomarlas para volver a colocarlas en su lugar encontró una nota con la letra de Ginny Dinner´s, calle Grafton numero diez, cuatro menos cuarto… la sostuvo un momento entre las manos antes de salir de la habitación, estaba claro lo que tenía que hacer…
Llegó a la cita con casi veinte minutos de adelanto, irónico, la puntualidad nunca había sido uno de sus fuertes, El mesero le dijo que la mesa aun no estaba preparada, su reserva era para las cinco, pero que podía esperar en el bar mientras ellos la preparaban, accedió sin ninguna dificultad, Hermione podría pensar que era demasiado pronto para una copa, pero ella necesitaba una de vino, si quería mantener la cordura ante la tía de Harry y llegar a casa para enfrentarse a la hecatombe que ella misma había creado; asi que cuando diez minutos después el mesero se le acerco para llevarla hasta su mesa, a ella le parecía que había transcurrido muchísimo más tiempo, solo es un té Ginny pensó, solo un bendito té y luego puedes enfrentarte a la guerra en casa…añadió por lo bajo poco optimista…
Petunia Dursley no se hizo esperar, era puntual, mira por donde, llego enfundada en un elegante traje rosa pálido y con la seriedad habitual que acompañaba su cara de caballo, pero en sus ojos se veía una chispa de esperanza, venía acompañada de un joven, no era gordo, pero tampoco esbelto y atlético como Harry y Ginny supo enseguida que debía tratarse de Duddley indiscutiblemente…
-Ginny…- cuestiono él con voz grave, aunque dubitativa, ella asintió antes de ponerse en pie
-Es un placer conocerla Señora Dursley…- saludo jovial tendiéndole una mano, que la mujer estrecho brevemente, sus ojos revolteaban alrededor de la pelirroja buscándolo, Ginny lo supo instintivamente -…Harry lo lamenta mucho…- mintió -...pero no pudo venir, está sumergido en una investigación fascinante, ya sabe usted como son los hombres cuando se trata de trabajo…-
-no va avenir…- repitió Duddley desilusionado tanto o más que su madre
-pero ya que estamos aquí, supongo que podemos pasar un rato agradable, intentaré responder a todo cuanto queráis saber si tengo la respuesta claro…- aseguro la pelirroja con una sonrisa… que los Dursley aceptaron, mientras se sentaban
-Tú eres…- cuestiono tía Petunia intrigada, su relación con Harry no había sido especificada en la carta que les envió
-Ginny Weasley…- contesto la pelirroja
-Weasley…- dijo Dudders -…de que me suena ese apellido…-
-Ron, el mejor amigo de Harry es mi hermano y los gemelos pendencieros que te hicieron crecer la lengua también…- el asintió, lo recordaba perfectamente
-Y yo soy…- pensaba decir la prometida de Harry, pero después de semejante discusión y su atente a las consecuencias comenzaba a dudarlo, pero otra voz resolvió su dilema
-mi prometida…- señalo él con voz grave, Ginny le miró sorprendida durante una fracción de segundo y suspiro aliviada, Petunia y Duddley se voltearon a mirarlo igual de sorprendidos…
-Harry…- exclamo su tía poniéndose en pie, fue un momento incomodo, supuso que su primera opción había sido abrazarlo, pero que se contuvo con miedo al rechazo, asi que fue él quien tomo la iniciativa besándole en la mejilla brevemente, sus sentimientos hacía aquella mujer habían cambiado después de leer sus cartas
-lamento el retrazo…- se excuso rodeando la mesa hasta quedar junto a Ginny -… tenía la cabeza en otro mundo y acabo de recordar nuestra cita…- añadió mientras le acariciaba la mejilla a la pelirroja -todo va bien…- fue más una afirmación que una pregunta pero ella asintió, volvía a mirarla, el reproche y el enojo se habían evaporado…-
-¿Tu prometida?- cuestiono Petunia -vas a casarte…- señalo lo obvio
-dentro de once meses y diez y nueve días exactamente…- contesto él
-felicidades…- exclamo, sonreía y Harry vio que era una sonrisa de verdad -supongo entonces que todo te ha ido bien…-
-sería demasiado desagradecido si me quejase…- contesto él volviendo hacia su tía -si tía Petunia, todo me va sobre ruedas…-
-magnifico…- aseguro aquella mujer ensanchando su sonrisa -¿Desde hace cuanto estáis juntos?- quiso saber…
-mucho tiempo…- contesto -Ginny por él -de toda la vida creo…-
-oficialmente cinco años…- dijo Harry entrelazando sus dedos con los de ella bajo la mesa
-a tu madre le encantaría…- aseguro Petunia -Eres una chica guapísima…- añadió
-realmente guapa…- secundo Duddley
-lo creas o no, me he fijado…- mascullo el moreno desconfiado
-…tranquilo Harry, solo le hacía un cumplido…-
-gracias Duddley, eres muy amable… y tú no deberías ser tan celoso, es la verdad soy irresistible…- los cuatro en la mesa rieron, la tarde discurrió tranquila la conversación giraba casi totalmente entorno a la vida de Harry y Ginny y no fue hasta un buen rato después, cuando estaban a punto de despedirse que tío Vermon salió a colación… fue Harry quien pregunto por él
-¿Cómo está?- quiso saber ¿en tu carta dijiste que estaba enfermo?
-está bien, es una enfermedad crónica, pero no preocupante siempre que siga con la dieta y la rutina de ejercicios que se le ha preestablecido…- respondió Duddley
-me alegro de que este bien…- aseguro el ojiverde
-no quiso venir…- explico el rubio -no entiende el interes que mamá pone en tener noticias tuyas, por eso yo me ofrecí a acompañarla…-
-mentiría si te dijese que me ha decepcionado…- aseguro Harry y Dudders asintió pesaroso
-cielo…- le interrumpió Ginny se hace tarde y Ron y Hermione iban a cenar con nosotros…-
-si, tienes razón- accedió el moreno mirando a su reloj -de verdad ha sido bueno veros…- aseguro…
-Si…- afirmo tía Petunia sorbiendo por la nariz -…espero que seas muy feliz…- añadió acariciándole la mejilla
-lo soy…- señalo Harry sonriendo -sabéis deberíamos repetirlo algún día…- y fuera de todo pronostico saco una de las tarjetas que llevaba en la cartera, con su nombre y su cargo en el ministerio y garabateo tras ella una dirección -no tenemos teléfono, Ginny no tiene parientes muggles y yo bueno…- se corto -el caso ese es nuestro apartado de correos, si escribes allí podré leer todas las cartas y no tendrás que esperar años por una respuesta, no la envíes a la dirección que pone abajo, porque ningún muggle podría encontrarla…- ella asintió
-deberíais venir a cenar a casa un día de estos…- propuso la pelirroja y Harry accedió
-estaría bien…- dijo -lo arreglamos todo por carta…-
-cuídate…- pidió su tía
-y vosotros…- pidió él antes de separarse a la entrada del restaurante…
El catorce de julio llego antes de lo esperado, el calor era agobiante, pero la finca de los Weming estaba adornada por flores frescas, cientos de rosas rojas y narcisos, todo listo para una gran celebración, los periodistas se agolpaban a las entradas de la casa, a esperas de una foto, o unas palabras, algo con lo que capturar el momento y volverlo inmortal, los invitados habían comenzado a llegar desde las once y cuarto y la ceremonia estaba prevista para las doce, Harry y Ginny, habían creado un revuelo a su arribo, él elegante con su túnica verde oscuro y la corbata gris y verde, ella sofisticada y sexy, muy Ginny Weasley con un semi recogido, el pelo rizado y la túnica turquesa con complementos dorados… Percy estaba nervioso, algo realmente extraño en él, la señora Weasley no dejaba de llorar y Ron, Hermione, Luna, Neville, Dean, Hanna revoloteaban entre los invitados desperdigados a espera del comienzo del gran acto, Kingsley estaba sentado en primera fila junto los Weasley y su esposa y George quien pese a todo pronostico, había sido elegido el padrino de bodas, intentaba como loco calmar a su hermano; todos ocuparon sus asientos y tan solo un par de minutos después, la marcha nupcial, atrajo toda su atención, la novia venía del brazo de su padre, se veía radiante y hermosa…
El vestido blanco con corte sirena de tirantes finos, adornado con una chaquetilla de encaje que le cubría hasta las muñecas, el pelo rojo recogido en un elaborado moño adornado por pequeñas florcillas y el ramo de rosas rojas que lo complementaban, Percy se secaba las lagrimas discretamente con el pañuelo que George le había tendido, mientras la miraba caminar radiante hacía él…
-Queridos amigos…- oficio el hombre del ministerio en cuanto la novia llego junto a ellos
-estamos aquí reunidos para celebrar el amor y junto a este la unión de un hombre y una mujer… que han decidido seguir juntos el camino de la vida… no será fácil, pero su amor les dará la fuerza para seguir, cuando estén a punto de desfallecer… porque eso es el amor… un báculo en el cual apoyarse, una estrella iluminando en la oscuridad, una esperanza ante la adversidad…
-la próxima vez seremos nosotros…- susurro Harry apretando sus manos entre las de él
-prométeme que no llorarás…- le pidió -Percy parece como si fuese al paredón…-
-llora de felicidad…- rebatió el ojiverde -y Audrey está preciosa…- añadió
-Si, mira que será la única de las "nuevas señoras Weasley" que cumpla todos los requisitos para formar parte de nuestro club…-
-¿Qué dices?- inquirió, alguien a su lado les mando a callar pero a ella no le importo -es la única que es pelirroja…- recordó -los Weasley siempre hemos sido pelirrojos…-
-Haaaa… Si, recuerdo que ese es uno de tus atractivos…- Ginny rió atrayendo la tención de los que estaban a su alrededor, asi que sonrojada volvió a prestar atención a la ceremonia, en ese momento estaban haciendo la unión de las varitas que a su vez sellaría la unión de sus vidas para siempre…
-Señoras y Señores, permítame el honor de presentarles a los nuevos Señor y Señora Weasley…- el auditorio rompió en aplausos y lagrimas, con los victorees de vivan los novios…
Fue una fiesta magnifica, todo calculado al extremo, demasiado cuadriculado y cargado de un orden riguroso, pero no podía ser menos, no hubo ningún sobresalto, la comida se sirvió a la hora exacta, los novios abrieron el baile en el momento indicado, las fotos se hicieron cuando debían y no antes, ni después, algo no demasiado normal en ninguna celebración Weasley, por mucho que su madre se empeñase en que asi fuera, esta boda tenía claro el sello de la señora Weming y el motivo por el cual Percy y Audrey se comprendían tan bien… Pero sobre todo los novios se veían felices y eso era lo realmente importante…
El quince de julio, amaneció despejado, prometía ser un día bastante caluroso como el anterior y Harry y Ginny se despertaron con el ulular de una lechuza, era de Luna y traía con ella un ejemplar del quisquilloso de ese día y una nota
"Leer la editorial, espero que os guste Luna"
Ginny se apresuro a abrir el periódico, aun algo somnolienta, pero de inmediato su semblante cambió y comenzó a leer en voz alta
Sé que normalmente, está sesión es escrita por mi padre, también sé que por lo general os reencomienda los artículos que a su parecer os resultarán de mayor interes y mejor contenido, pero hoy queridos amigos os pido que me permitáis tomarme la licencia para hablar de otro tema, que aunque no sigue la tónica habitual de nuestra revista, no es menos importante que los temas que aquí se tratan, hoy, vengo a hablaros del amor.
Del amor en toda su extensión, aquel sentimiento que da la vida y mata también, el sentimiento por el cual estamos aquí, del amor incondicional, del amor sacrificado, del amor perfecto, el celoso y posesivo, el dulce y el amargo, del que te hace libre y el que te ata cadenas, del amor que comienza una historia y del amor que la termina.
Yo, me considero afortunada, porque he sido testigo de una de las historias de amor más perfectas y maravillosas, claro que ha habido sus mas y sus menos, sus momentos de tensión y de crisis, momentos de soledad y tristeza y aun así siempre les he visto superarlo juntos, sacar fuerzas de la nada para continuar, para sostenerse y apoyarse el uno al otro…
Dicen que son mentiras los cuentos de hadas, solo una invención para niños, pero yo he presenciado uno desde sus inicios, he sido testigo de la transformación de la princesa y de las locuras al las que está dispuesto el príncipe solo por ella. Asi que pese a cualquiera, pese a todas las adversidades que puedan surgir en el camino, pese a todo aquel que quiera ponerse en su contra, mientras sigan mirándose de esa manera todos los días, se que podrán enfrentarse a cualquier cosa, desde el dragón hasta al mas temido de los monstruos.
Así que chicos, estoy segura de que ese viaje que queréis emprender juntos, no será el final… una historia como la vuestra no puede tener un final, será el comienzo del cuento de hadas el érase una vez, el continuara de la historia, lo que nos da esperanzas a los demás de encontrar aquello que vosotros tenéis… Porque los dos os merecéis toda la felicidad del mundo y no conozco dos personas que se merezcan más disfrutar de tanto amor… asi que desde aquí todos mis buenos deseos… SER FELICES Y TENER CUIDADO CON LOS NARGELS DE VUESTRO JARDÍN
Besos y abrazos
Luna Lovegood
PD: Para aquel que no le haya quedado claro, lo que intento anunciar es el compromiso matrimonial de mis amigos Harry Potter y Ginny Weasley.
Harry se rió -Es Luna…- señaló
-totalmente…- aseguro Ginny, volviendo a tumbarse a su lado, mientras él le abrazaba contra su pecho -sabes que te quiero Harry Potter, aunque seas un cabezota insufrible…-
-y yo te quiero a ti, justamente por eso Ginny Weasley…- mascullo él besándole en la frente, siguieron hablando un rato más del articulo de Luna, sin pensar en el revuelo que esas simple seis palabras (Compromiso matrimonial Harry Potter, Ginny Weasley) habían creado en el mundo exterior…
Bien, aquí está y me he desvelao antes de que desapareciese mi inspiración, va por los once que dejasteis RR en el capitulo anterior, por todos y cada uno de los que lo leéis aunque no dejéis el RR, por Criseida que hizo saltar la alarma de mi conciencia y me obligo a escribir
Se que Herms y Ron se me han quedao un poco de lado; asi que para todos los Fans de está pareja Juro solemnemente que tendrán mucha más acción en los capi que vienen, palabra de merodeadora intente meterlo aquí pero el Cap se veía demasiado forzado, un besito y hasta la próxima chiquillos cuidaos mucho…