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Historia 32029 — capítulo 23
Estaba agobiada, había tenido que traerse el trabajo a casa y lo único que realmente quería era dormir, descansar, meterse en la cama y que él la abrazara hasta quedarse totalmente dormida… Pero no podía, su sentido del deber la obligaba a estar allí y el maldito estatuto de derecho se estaba convirtiendo en una pesadilla viviente.
Luna y Ginny lo llamaban "el martirio del trabajo de oficina" o "el precio a pagar por un trabajo de nueve a cinco", su madre no paraba de repetir que se veía agotada, que estaba pálida y ojerosa y Molly no ayudaba con sus constantes "has perdido un par de kilos, debes alimentarte mejor, Hermione" y luego, entre toda la multitud está Ron, que no se queja, que no dice nada cada vez que tiene que cenar solo o cuando deben cancelar una cita por que ella estaba demasiado cansada para tener vida social "efectos colaterales por dormir con una mente privilegiada" bromeaba cada vez que ella se disculpaba, pero estaba segura que en el fondo tenía doscientas mil cosas para reprocharle y esa noche prometía ser una de esas en las que se quedaría hasta las tantas en su pequeña biblioteca y cuando se metiera en la cama lo más probable era que él ya estuviese dormido.
Se había apostado en, su despacho vestida con el pantalón de un ridículo pijama rosa con ovejitas que Ron le había regalado, una camisita de tirantes finos de color blanco, sus pantuflas (la cabeza de dos fox terrier) y el pelo recogido en un insensato moño que seguro le costaría muchos nudos, varios litros de poción desenredante y más de veinte minutos de trabajo con el cepillo… tenía una tonelada de café para mantenerse despierta toda la noche y un montón de pergaminos desperdigados sobre la mesa, en un orden caótico que ella entendía a la perfección, sería una noche muy larga de eso estaba segura, pero no podía moverse de allí hasta revisar por última vez que todos los cabos estuviesen perfectamente atados y conectados entre sí. Por eso le extraño cuando tan solo veinte minutos después sumida en una interesante lectura que para el resto del mundo resultaría agobiante, él se apostó en la puerta del despacho y se quedó allí de pie simplemente mirándola, no estaba segura de cuanto tiempo llevaba en esa misma posición, pero si sabía que había levantado la vista en cuanto se sintió observada.
-Vas a quedarte a dormir aquí…- cuestiono sin apartarse de la puerta, suspiro resignada, tal vez su apoyo silencioso había llegado a su fin
-no…- negó -solo tengo que revisar esto y me iré a la cama, lo prometo…- susurro -si estás cansado ve, te alcanzo en un rato…-
-yo no estoy cansado Hermione, pero tú si…- señalo el ojiazul -estás agotada y apenas puedes mantenerte en pie…-
-Ron, es mi trabajo y es importante…- se defendió
-y me parece magnifico que explotes tus cualidades, que le saques provecho a ese cerebro tuyo, que hagas cosas que te gusten y que escales puestos en el ministerio, me siento orgulloso de todos tus logros…- le recordó -…pero no me valen si son a costa de tu salud, has trabajado durante semanas en el maldito estatuto, podría empezar a sentir celos del tiempo que le dedicas…- bromeo con una sonrisa, antes de agregar -…estoy seguro de que te lo sabes de memoria y lo más probable es que este perfecto, eres demasiado meticulosa, no puede quedar ningún cabo suelto, asi que déjalo ya…- no era una suplica, no era una petición, ni una sugerencia y aunque no había dejado de sonreírle eso era una orden.
-…Ron, debo presentar esto ante el Wizengamont mañana al medio día y debo asegurarme que todas las modificaciones que se le ocurrieron a Audrey en las ultimas semanas están especificadas, lo suficientemente claro para que los demás lo entiendan…-
-mira, que mi hermano no sepa mantener a su mujer ocupada no es mi culpa…- Hermione le miro sin entender y al ver su cara de confusión añadió -no crees que es la única persona que puede pensar en trabajo durante su luna de miel…- explico - además si se le ocurrieron mil modificaciones que sea ella quien se asegure de que está perfecta, tú vas a meterte a dormir ahora, vas a descansar, como dios manda y no pienso aceptar un no como respuesta.- añadió con el ceño fruncido en una replica exacta de Molly Weasley. Suspiro, en parte tenía razón, no le daría tiempo a modificar todo el estatuto antes de mañana y se sentía tan cansada que en el fondo le agradecida aquella orden.
-está bien.- cedió, sabía que cualquier replica era ya una batalla perdida -tienes razón estoy agotada.- acepto mientras se levantaba, Ronald abrió los brazos para que se abrazase a él -… gracias…- dijo con la voz amortiguada contra su pecho
-¿Por qué?- quiso saber el pelirrojo, guiándola hasta su recamara aun envuelta en ese abrazo
-por preocuparte por mí.- señalo
-ohh…- exclamo -…es mi parte favorita de todo esto…- añadió él, apretándola más contra su pecho
Se metieron a la cama con un dulce beso de buenas noches, Ronald entrelazo sus manos alrededor de su cintura mientras ella recostaba su espalda contra el pecho de él…
-Sabes una cosa…- susurro, aunque no era necesario, no había nadie cerca que pudiese escucharlos
-¿Qué?- quiso saber el pelirrojo con el mismo tono de voz
-que no tengo sueño…- contesto, mientras él sonreía -… me he pasado tantos días desvelada y a tiro de café que no puedo dormir…- añadió -cuéntame algo, que tal fue tu día…-
-aburrido…- aseguro Ron -lo mismo de siempre, reuniones con proveedores, posibles inversionista y una lista sin fin de papeles, ya sabes George y Lee hacen el trabajo divertido mientras yo me conformo con todo el papeleo…
-mmm…- musito -viste a Harry hoy ¿no?- su voz comenzaba a sonar lejana
-si, comimos con los chicos, George está paranoico con sus vacaciones y no hace más que repetir una y otra vez que todo su futuro quedará en mis manos durante el próximo mes, porque no quiere interrupciones, ni la más mínima, no se que cree que voy hacer, tirarme la empresa y el trabajo de años por la cañería.- termino y se quedo en silencio, pero ella no respondió, ni hizo ninguna observación respecto al tema -Hermione…- la llamo, pero no obtuvo respuesta; se había quedado dormida -…no importa…- musito aunque sabía que no le escuchaba y tras besarle en la mejilla, se acomodo para dormir él también.
Se despertó, con la luz del sol que se colaba por la ventana y traspasaba las cortinas, no tenía muy claro en que momento se había quedado dormida, estiro las manos pero Ron ya no estaba a su lado, las sabanas estaban frías, por lo que tenía que haberse despertado hace un buen rato, pero cuando se obligo a abrir los ojos, a renunciar a la comodidad de su cama y al olor de él sobre su almohada, habría sido mejor no hacerlo, había sido un sueño reparador si, pero tenía solo quince minutos para llegar al ministerio
-maldita sea…- mascullo, corriendo hacia el lavabo para prepararse, se ducho y decidió quedarse con el moño, en esas circunstancias no podía hacer mucho por su cabello, se lavo los dientes y se miro en el espejo, por lo menos las ojeras habían desaparecido, "algo bueno"… pensó, eligió al azar algunas prendas para cambiarse, una falda tubo, una camisa blanca y la túnica que llevaría encima de su atuendo, tomo su bolso y metió de la mejor forma posible todos los papeles que estaban desperdigados por su escritorio en el portafolio y bajo las escaleras intentando ponerse los zapatos, al mismo tiempo, un récord, solo había tardado veinte minutos en prepararse.
-Por que narices, no me has despertado…- bufó entrando a la cocina, donde estaba Ron
-te veías muy bien, creí que te despertarías tú solita y además…-
-Ron, llego tarde…- dijo exasperada
-Para el carro…- le pidió -… Audrey ha enviado una lechuza, la reunión se retraza hasta después de comer y quiere verte en el ministerio para arreglar los últimos detalles…- ella se relajo y por primera vez se percato del olor a café recién echo que inundaba el habiente.
-¿Preparas el desayuno?- cuestiono incrédula (vamos, pero si eres un desastre en la cocina, aun peor que yo y ya es decir) con el corazón encogido de ternura
-solo es zumo de naranja, café y unas tostadas…- contesto el ojiazul sin darle mayor importancia, mientras le tendía una taza humeante.
Todo el mundo quería una razón por la que salía con Ronald Weasley, despistado, celoso e incluso insensible, pues he aquí una de ellas, pequeñas cosas, detalles que él tomaba como nimiedades, que hacia de manera totalmente inconsciente pero que le derretían el corazón, una flor para alegrarle el día, una mirada de apoyo, el silencio en el cual la observaba mientras trabajaba, cuando creía que ella no lo veía; cosas sin sentido, normales y corrientes que los demás tomarían como un hecho aislado y que para ella abrían un mundo nuevo.
-gracias- susurro recibiendo la tasa, sin apartar la mirada de él, aun llevaba los pantalones del pijama y tenía el pelo revuelto y un rastro de barba de un par de días, no llevaba camiseta (otra de sus manía) había sido un verano en exceso caluroso y aun a comienzo de septiembre el tiempo seguía igual -eres guapo- lo dijo en voz alta sin pararse a pensar apenas…
-ya lo sabía…- aseguro él presuntuoso apartando las tasas para besarla, le encantaba esa sensación, calido, húmedo, suave, pero seguro y apasionado, el tipo de beso que hace que un chorro de sangre caliente invada tu cerebro y paraliza las neuronas, había olvidado la ultima vez que la había besado así, vale puede que exagerara, solo había sido un par de noches atrás, pero ella estaba demasiado cansada como para disfrutarlo plenamente. - Ron…- musito con la voz entrecortada, no quería interrumpirlo pero era tarde y tenía que irse.
-llegas tarde…- corto él
-si…- dijo Hermione con voz a penas más alta que un susurro…"por dios no hagas eso…" pensó la castaña mientras él le recorría la espalda con los dedos
-no, no lo entiendes….- contesto él con calma mientras le besaba por el cuello -llegas tarde ya, que al menos sea por algo bueno…- señalo, sonriendo de medio lado antes de acercarse para morderle el lóbulo de la oreja…
-supongo…- cedió ella -da igual un par de minutos más ¿No?- Ronald mostró su conformidad rodeándola con los brazos por las caderas, para apoyarla sobre la mesa de la cocina.
Pasión, fuego; eso era lo que corría por sus venas ante el roce de sus caricias, el contraste de su piel áspera, contra la suavidad de la suya; y no lograba entender porque se comportaba de esa manera, tratándola como si estuviese hecha de cristal, acariciando cada milímetro de su piel, tomándose el tiempo de besar cada recoveco, cuando lo que ella más deseaba era que le hiciese el amor en ese momento, que la hiciese su mujer, dejaba de ser racional y equilibrada cuando se trataba de los besos de Ronald Weasley.
Se tomo su tiempo para desnudarla, para contemplarla, como si fuese la joya más preciada, porque eso era lo que ella era para él, su joya más preciada, cada botón menos, cada centímetro de piel al descubierto merecía todos los besos y caricias que pudiese, mientras Hermione gemía entre sus brazos, le encantaba la sensación de ser el único hombre capaz de provocar esas reacciones en su cuerpo.
-Merlín… Ron…- sonrió al escuchar el gutural sonido que escapó de los labios de su novia cuando sus manos acariciaban sus suaves y níveos muslos recogiendo la falda con suma delicadeza; ella le besaba con fuerza, con deseo; mientras sus manos recorrían la ancha espalda, sus brazos, su pecho, su cuello, antes de perderse entre su pelo.
-te quiero…- musito con voz queda y ahogada entre sus besos -…Merlín… no sabes cuanto te quiero…- declaro Hermione mirándole a los ojos, no contesto, no hacía falta esa mirada decía más que mil palabras. Ronald sonrió de medio lado como solo él podría hacerlo, por un minuto pareció olvidar que era lo que estaba haciendo, interrumpió las caricias para besarla dulcemente sosteniéndole el rostro con las manos, sus labios rojos y algo hinchados, la mandíbula, el cuello; otro gemido de ella lleno la habitación, al tiempo que él se deleitaba besando el valle de sus senos sin dejar de acariciarlos suavemente, siguió su camino, de los pechos, a su vientre.
-no...- le interrumpió ella, sabía de antemano lo que venía continuación
-no que…- pregunto él con voz ronca levantando la cabeza para poder mirarla desde su posición
-no lo hagas… no juegues… no ahora…- pidió con la voz entrecortada por la excitación -no puedo, ni quiero esperar…- añadió, el pelirrojo sonrió satisfecho "podía ella seguir sonrojándose después de tantos años" pero aun así no le presto atención, él quería jugar y jugaría "Merlín sabía que estaba poniendo mucho de su autocontrol" Así que termino de apartar la falda, recogiéndola hasta la cintura, después se deshizo de la minúscula prenda que salvaguardaba la intimidad de ella y la acarició, era verdad, estaba lista, más que lista por lo que pudo sentir… Herms lanzo un bufido de "indignación" mientras Ronald comenzaba a besarle la cara interna de los muslos, simulo pasar de largo volviendo a besarle el vientre, pero tan solo un par de minutos después volvió sobre sus pasos para besarla íntimamente bebiendo del dulce néctar que ella desprendía.
-mmm…. Ron- gimió Hermione mientras sus manos se perdían por el cabello de él y las oleadas de placer invadían cada fibra de su cuerpo "esto si que es tocar el cielo" pensó levantando las caderas, sintiendo como oleadas de energía atravesaban su columna vertebral. Abrió los ojos aun con la respiración agitada, pero no había terminado lo sabía bien.
-¿Qué era exactamente lo que no querías que hiciera?- cuestiono el ojiazul, mas ella le calló con un beso, saboreándose en sus labios y rodeándole las caderas con sus piernas para así sentirlo más cerca. Ron no se hizo de rogar y se hundió en su ser, formando un solo cuerpo, una sola alma, disfrutando de la sensación, de la fricción entre sus pieles, del sabor de las gotas de sudor que les perlaba la piel, del calor que ella desprendía; cada vez más y más rápido, más fuerte, más salvaje y animal; perdiendo la poca racionalidad que les quedaba mientras se sumergían en el éxtasis del placer, antes de intentar recuperar la normalidad de sus respiraciones.
-Hermione…- llamó en voz baja tras un par de minutos en silencio en lo que permanecieron abrazados el uno al otro.
-mmm- murmuro ella, concentrándose en normalizar su ritmo cardiaco
-lo que siente por ti… un te amo o un te quiero, no sería suficiente, no para expresar como me siento respecto a ti, respecto a nosotros, te necesito- añadió un susurro -más que a nada… más que a nadie.- ella se aparto para observarle con una sonrisa
-ya lo se…- aseguro y le beso brevemente bajando de la mesa para acomodarse la falda -¿Dónde están mis pantíes?- inquirió tras echar una ojeada y no encontrarlos
-te vas…- pregunto él desilusionado, alcanzándole la escueta prenda -tanto te aburres, Hermione le miro severa, pero no tuvo el efecto deseado (teniendo en cuenta que está semi desnuda)
-no digas tonterías Ronny…- se burlo -sabes que tengo trabajo… aunque me encantaría disfrutar de tan interesante actividad toda la mañana.- aseguro con una sonrisita maliciosa
-pues hazlo…- señalo él -vamos Janey- le pidió, siguiendo con el uso de horrorosos motes cariños reservados solo para la intimidad -envía Pig, invéntate una extraña enfermedad y yo me quedaré a cuidarte.-
-no puedo y lo sabes…- se negó Hermione, mientras Ron la miraba con cara de niño pequeño al que se le ha negado un capricho -vamos cielo…- pidió Herms conciliadora acercándose y poniéndose de puntillas para poder besarle el mentón -no seas así, ya llego una hora tarde…- recordó -…pero prometo escaparme en cuanto termine la presentación, para celebrar contigo el fin de este martirio…- Sonrió -además tú tienes que ir a la oficina, ¿George se va hoy no? Eres el encargado Ronald…-
-y vas a dejarme así- dijo él señalando su entrepierna
-no seas melodramático Ronny- dijo ella divertida -…no es nada que una buena ducha fría no te quite, además debes guardar combustible para esta noche-
-paso a buscarte a las cinco…- se ofreció
-de eso nada monada, espérame en casa y compra vino yo traeré la comida- ordeno colocándose los zapatos, amor
-si…-
-nos vemos esta noche y aféitate que pinchas.- ordeno antes de desaparecer sin darle tiempo a nada más
Llegó al ministerio casi una hora y media, fuera de su horario habitual, con una sonrisa picara y exultante de esas que te quedan después de una sesión matutina totalmente antiestrés y reparadora…
-llegas tarde, Hermione…- mascullo Audrey en cuanto entro en las oficinas del departamento de leyes mágicas -habíamos quedado hace una hora…-
-lo sé…- confirmo Hermione, sin amilanarse o apesadumbrarse por este hecho -tenía algo que hacer y no he podido llegar antes…-
-Algo que hacer, justo hoy…- se exalto -que puede ser más importante que este proyecto…-
-estás segura de que estás casada con un Weasley…- cuestiono la castaña por lo bajo
-¿Qué has dicho?- pregunto la pelirroja
-nada…- mintió -mira Audrey tengo una vida fuera de estos muros y no todo en ella puede regirse por el bendito estatuto, me he dejado la piel, las uñas y la sangre en este proyecto…- añadió dejando sus cosas sobre una mesa -… si quieres revisarlo adelante, si quieres cambiar algo, hazlo…- dijo mientras le tendía unos cuantos rollos de pergaminos -tienes mis informes, los proyectos de ley y las especificaciones y sugerencias de otros departamentos, dudo que puedas tener alguna duda de mi trabajo, pero son todos tuyos, ahora si me disculpas; como bien has dicho llego tarde…- y continuó rumbo a su mesa, dejando a su concuñada de pie y cargada de pergaminos….-
Otro que no podía ocultar su cara de felicidad y relax era Ronald, llego a las oficinas de Sortilegios Weasley (desde hacía un par de meses habían aceptado que la antigua tienda era demasiado pequeña para manejarlo todo desde allí y George había comprado un edificio cercano y después de una fuerte inversión de capital y una reforma relámpago, la cadena de producción y la cede administrativa estaban separadas de la tienda del callejón diagon, una de sus principales distribuidoras) a media mañana
-Señor Weasley…- le saludo Natalie en cuanto llegó -son todos los informes que me pidió…-dijo tendiéndole una cantidad rimbombante de pergaminos
-gracias Nat…- acepto Ronald, continuando su camino
-Señor Weasley…- repitió la secretaria -…El señor Weasley está esperándole en su oficina…-
-está bien Nat, llama a Lee, está en la tienda de Hosmegade, dile que ya ha perdido…- la joven asintió mientras le veía marchar…
-no estabas de viaje…-cuestiono dejando los papeles sobre la mesa…
-nuestro traslador no sale hasta la tarde…- contesto George -vine porque debía firmar unos papeles que había olvidado ayer…-
-ya…- mascullo Ronald, no le creía
-es interesante, no se supone que tu jornada laboral comienza a las nueve…-
-tenía cosas que hacer…- contesto Ron despreocupado -Sabes, acabas de hacerme ganar veinte galeones…-
-porque…-
-aposte con Lee que estarías más pendiente de SW ahora que te vas, que cuando estás aquí las veinti cuatro horas del día…
-¿Qué narices haces aquí?- cuestiono Lee, tan solo un par de segundos después…
-Es lo que tiene ser el dueño de todo esto…- dijo abarcando la nada con las manos -vine a comprobar eso de que cuando el gato no está… los ratones hacen fiesta…-
-pamplinas…- bufó el moreno -… me has hecho perder una apuesta segura…- añadió tendiéndole a Ron una bolsita llena de monedas -veinte galeones…- señalo haciendo un paréntesis en la conversación, justo antes de volverse de nuevo hacía George -…Pero no se supone que te fías de nosotros…- pregunto chasqueando la lengua
-Eso George…- le apoyo Ronald -… márchate de una vez, vas a pasar tres semanas magnificas, lejos de todo esto-
-en un pueblito Italiano…- completó Lee -en alguna parte perdida de la Toscana, con excelente compañía, lárgate hermano, déjanos en paz
-sabéis exactamente donde voy a estar, cualquier cosa-
-ridículo…- corto Ronald -ayer asegurabas que no querías interrupciones-
-chicos-
-George- bufaron los otros dos
-no es la primera vez que nos hacemos cargo de todo esto, vete tranquilo -pidió Ronald
-hasta el cinco de octubre a las nueve de la mañana, no queremos noticias tuyas- recordó Lee acompañándolo hasta la puerta y literalmente cerrándosela en las narices
-doble o nada a que hemos recibido dos lechuzas suyas antes de que termine la semana- aposto el ojiazul en cuanto Lee cerró la puerta
-no voy a apostar contigo…- contesto el moreno -siempre llevas las de perder y terminas ganando…- agregó -… En fin, vuelvo al trabajo, cualquier cosas sabes donde encontrarme- y sin más se marcho
Acababa de sentarse frente a la montaña de trabajo, que había dejado de lado durante los últimos días, cuando Harry la interrumpió -te he estado esperando por más de una hora
-ostras- exclamo Hermione apenada -…lo siento Harry de verdad, lo olvide… acabo de llegar-
-y yo…- acepto él -toma, te he traído café, bien cargado con crema y sin azúcar- añadió tendiéndole un vaso largo de cartón
-oh, gracias, me vendrá bien un café- acepto la castaña
-oye, Ginny me ha pedido que te recuerde y que debes avisarle a Luna, la cita en T & T novias, es mañana a las once que es el único día libre que tiene en las próximas tres semanas, asi que por favor no lleguéis tarde- la ojimiel asintió sin levantar la cabeza de un memorando que había caído sobre su mesa desde una nube que revoloteaba por toda la planta
-Hermione- la llamó el ojiverde -¿Me estás escuchando?-
-si, si, Harry…- afirmo -once en T & T novias, se lo digo a Luna…- repitió mirándolo a la cara de nuevo, el ojiverde sonrió
-Herms…- llamó
-¿Qué?-
-tienes algo justo aquí- señalo pasándose el dedo por el cuello -… como dirías mmm…- simulo que hacía un esfuerzo sobre humano para recordar algo -… Oh, si un chapetón del tamaño de Europa- la castaña se sonrojo instintivamente
-Este… si…- balbuceo mientras se cerraba el cuello de la túnica hasta el tope -… veras, este…-
-si, si, si…- cortó Harry sin darle mucha importancia y sin querer saber el motivo -me voy a trabajar, no debería abusar de las ventajas de mí puesto-
-Si, yo también tengo mucho por hacer- convino Hermione recuperando el aplomo
-Te veo mañana en la cafetería a eso de las nueve- se despidió él, saliendo de la oficina -por cierto, avísame si vas a llegar tarde- añadió sin darse la vuelta para mirarla
Mientras tanto en el número doce de South Fair, otra pareja se preparaba para su viaje…
-tus maletas y las mías- numero Angelina, repasando con la mirada el equipaje desperdigado por la habitación
-aquí, las enviare a su lugar antes de que vayamos a la madriguera
-las cosas de Karl, sus mantas, sus juguetes, su bolsa de la ropa y el Señor Bonny…-
-listo, listo, listo y listo…-
-¿Olvido algo?- pregunto la morena repasando de nuevo el equipaje
-no…- aseguro George, poniendo los ojos en blanco (Como vas a olvidar algo si has repasado esta lista trescientas veces)
-¿Seguro?- cuestiono ella -porque si olvido algo tendremos que volver, ya sabes que Karl no puede-
-he- exclamo el pelirrojo llamando su atención -estará bien, mamá se ha ofrecido a cuidarlo y a Karl le encanta la idea de pasar tres semanas en la madriguera sin tener que ir a la guardería y revoloteando por la casa junto a Ted y Victorie-
-Es la primera vez que paso más de una semana lejos de él- se excuso -y si me echa de menos y si se enferma-
-volvemos inmediatamente…- aseguro el ojiverde, pasándole los brazos por los hombros -y aun estamos a tiempo, podemos llevarlo con nosotros si quieres-
-Es un viaje romántico- recordó Angelina girando sobre sí, para encararle
-entonces…- pidió él -disfrútalo…- la beso brevemente -… relájate, déjate llevar y…- volvió a besarla -…disfrútalo…-
-guacala…- exclamo el pequeño de ojos verdes, con cara de asco entrando a la habitación mientras ellos se besaban -nos vamos ya…- pidió -la abuela me está esperando…-
-lo ves…- dijo George -él está encantado de perderte de vista de una buena vez-
-Si…- afirmo Angie -…Cariño, coge al Señor Bonny…- ordeno -nos vemos en la madriguera, voy por flu con Karl-
-yo me deshago de esto y aparezco por allí… aseguro el pelirrojo, mientras ella y el niño salían de la habitación.
La madriguera, ahora era diferente, el crecimiento de la familia obligaba a hacer constantes reformas en la casa, (recuperando su perfección desordenada) para que así todos se sintiesen más cómodos, pero Ottery St. Catchpole aun podía considerarse uno de sus sitios favoritos en todo el mundo, con las hojas de los árboles pintándose de marrón a comienzos del otoño y la brisa calida de las tardes del sur. Cuando salió por la chimenea del salón, llevaba de la mano a su hijo, pero el pequeño se soltó en cuanto estuvieron en la estancia.
-Abue…- chillo corriendo hacía la cocina, el aire estaba impregnado de aquel olor tan característico de la comida casera y pastelillos recién horneados
-Hola, precioso…- escucho la voz de Molly Weasley desde lejos -os estaba esperando- aseguro la mujer con una sonrisa mientras la veía entrar en la cocina -¿Y George?- cuestiono.
-viene enseguida, se está encargando del equipaje- contesto la morena
-Bien Karl, listo para unas semanas de pura diversión en casa de los abuelos-
-por supuesto- aseguro el pequeño con una sonrisa -… ¿Qué estás haciendo?- pregunto interesado
-Ho, he horneado pasteles, rellenos de melaza, también tengo de calabaza y con chispitas de chocolate; pero son para la merienda.- añadió al ver la cara de goloso que ponía su nieto. Angelina sonrió ante la mueca de descontento de Karl mientras su abuela le acariciaba el cabello
-a mí nunca me has consentido así…- mascullo George entrando por la puerta trasera
-A ti el azúcar te hacia hiperactivo…- señalo su madre -…a que horas os vais- quiso saber la matriarca de la casa, mientras su hijo la besaba en la mejilla
-en veinte minutos.- contesto el pelirrojo, tendiendo la mano hasta la fuente en la que reposaban los pastelillos, ganándose una palmada en la mano por su atrevimiento.
-ni te atrevas a tocar mis pasteles George Weasley…- reprendió -¿Quieres uno Angie tesoro?-
-Hey, pero si tu hijo soy yo.- se quejo él
-Si, por eso mismo a saber donde has metido las manos (no se vosotros pero mi madre aun sigue con esto cada vez que entro a la cocina y destapo las cazuelas)
-Sabes ya no soy un crió- bufo el pelirrojo, lavándose las manos en el grifo de la cocina - ¿Contenta?- cuestiono, antes de coger un par de pastelillos y tenderle uno a su novia
-Molly…- la llamo la morena -de verdad muchas gracias por cuidar de él-
-no te preocupes cielo, será un placer- aseguro la mujer de ojos castaños -Ginny ha enviado entradas para el Quidditch y Hermione ha sacado unas para el zoo y el circo ¿Crees que le gustará?-
-Seguro- afirmo Angie con una sonrisa -pero si pasa cualquier cosa llámanos vale, suele ser un cielo pero en ocasiones saca su lado hiperactivo, gamberro, testarudo y bromista, una lechuza y estaremos aquí antes de que termines de decir "baúl locomotor"- la pelirroja rodó los ojos
-Cariño he lidiado durante años con ese mismo temperamento y multiplicado por dos- señalo Molly -vete tranquila, estará bien y nosotros encantados de que se quede en casa- Angelina suspiro aliviada mientras George asentía
-te lo dije- La morena asintió, colocándose en cuclillas para estar a la altura de su hijo
-Ven aquí Wes…- pidió, solo le llamaba así en las ocasiones solemnes -…prométeme que serás bueno, harás todo lo que los abuelos te digan, te lavaras los dientes después de cada comida y antes de meterte a la cama, no cogerás una escoba a no ser que haya un adulto delante y no harás nada, repito nada que pueda ocasionar problemas.- El niño asintió
-siempre soy bueno mami- contesto mientras la miraba
-entonces serás el perfecto angelito esta vez, promételo…-
-lo prometo.- cedió Karl
-Voy a echarte de menos…- añadió Angie mientras le abrazaba y le besaba en la mejilla
-y yo a ti- dijo antes de soltarse de su abrazo, para colgarse del cuello de su baba -¿Me traerás una escoba?- pregunto ilusionado
-ya tienes una escoba.- recordó el pelirrojo
-pero ninguna de ¿A dónde vais?-
-Italia- contesto George
-eso, no tengo ninguna de Italia-
-Si la abuela asegura que te has portado bien te traeré una escoba- el pequeño sonrió mostrando su conformidad con el pacto, George le susurro algo al oído antes de ponerlo en el suelo…
-mamá…- la llamo -ha dicho el baba, que te diga, que voy a estar bien, que no debes pleocuparte y que ¿Qué más?…- George volvió a repetirle el mensaje -que debes irte con él, tan guapo, inteligente y divertido y plocurar pasar un buen rato… Porque yo voy a comportarme como el perfecto Weasley que soy, pillo y bromista, hasta sacarle canas verdes a la abuela.- Molly se rió, mientras denegaba
-va a estar bien…- la tranquilizo, Angie asintió tomando de nuevo la mano de George.
-nos veremos en tres semanas.- les despidió la señora Weasley parada junto a Karl en la puerta que daba al jardín trasero mientras ellos caminaban hacia la valla
-pasarlo bien…- chillo el chiquillo -…No olvides mi escoba- Angie les lanzo una última mirada antes de desaparecerse.
-¿Vendrán Ted y Victorie?- cuestiono el niño en cuanto su madre y George desaparecieron
-iremos esta tarde a tomar el té a casa de Ted ¿Qué tal?- propuso su abuela
-Genial…- exclamo el pequeño ilusionado
-vamos dentro, dejaré que te comas una pastel antes de la comida.- propuso Molly volviendo a la casa con el chiquillo
Eran las once menos cinco, había quedado con sus amigas frente a T & T a menos cuarto y ni rastro de ninguna de las dos, ni siquiera de Hermione que era la más puntual de todas, "acaso no les recalque lo suficiente, lo importantísimo que era esto para mi" había tenido que insistir, insistir e insistir, agobiarlos con miles de llamadas y visitas para que pudiesen darle una cita una mísera cita para que pudiesen diseñar su vestido de novia y ellas se daban el lujo de llegar tarde… De todos los sitios que habían visitado, visto o estudiado este era el único en el que había encontrado dos modelos que le parecieran medianamente decente y esos que incluso Madame Malkins se había ofrecido a diseñarlo de gratis, pero ella quería algo fantástico que la hiciese sentir fabulosa y al miso tiempo representara quien era ella, algo con ese toque tan único que solo le pertenecía y que le daba su identidad (posiblemente se estuviese convirtiendo en una novia histérica, tipo Fleur, pero una no se casaba todos los días ¿Era mucho pedir que sus damas de honor y mejores amigas fueran puntuales?) Entre la multitud, literalmente corriendo hacía donde ella se encontraba pudo reconocer la melena rubia de Luna.
-Lo sé… llegó tarde….- se excuso la ojiazul agitada -… pero estaba metida en un experimento interesante y el tiempo paso-
-tranquilízate Lu…- le pidió (No eras tú la que perdía los nervios hace solo diez segundos, mascullo la voz de su conciencia) -no eres la única Hermione aun no ha llegado-
-ho…- Luna se sintió aliviada, mientras un taxi se estacionaba frente a ellas, la castaña se bajo de él
-lo lamento, he pasado la mañana con mi madre y se empeño en compartir el taxi, venía por Oxford St, cuando nos encontramos un atasco de infarto-
-Y por casualidad olvidaste que eres bruja…- contesto Ginny acida, mientras Luna y Hermione intercambiaban una mirada de "allí vamos" -os repetí hasta el cansancio que esta era la única oportunidad que teníamos y…-
-Gin, en lugar de discutir con nosotras, entras ya o perderás "la única oportunidad de lucir el vestido de tu sueños"- le corto Hermione, dirigiéndose hasta la tienda
El lugar estaba lleno de maniquís con por lo menos mil vestidos diferentes, tul, sedas y organzas por todos lados… Algo que según Luna le producía un apetito voraz; "es como estar en una pastelería" comento la rubia nada más entrar ganándose la mirada severa de una mujer (que podía pasar por Mcnagonall) Tenía los labios tan apretados que Hermione temía tuviese un rictus mortis prematuro, el pelo negro en un moño tradicional y un traje burdeos.
-¿necesitan algo?- cuestiono con desconfianza, ante el modelo neohippie de Luna, Falda de estilo campesina que llegaba hasta los tobillos azul turquesa, camisa blanca ceñida a la cintura con un cinturón marrón y una chaqueta de hilo tejido de color arena…
-Si teníamos una cita, Ginny Weasley…- se presento la pelirroja jovial, pero la mujer le dedico una mirada fría y desdeñosa antes de preguntar
-…supongo que eres la novia.-
-Así es- aseguro la chica altiva
-y ellas- inquirió señalando a Luna y Hermione con un gesto de su mano
-Mis mejores amigas, mis damas de honor y mis asesoras…- contesto Gin con una voz aparentemente dulce, aunque en el fondo había declarado a ese esperpento persona non grata en su vida…
-Seguidme Señoritas…- dijo la mujer en tono seco caminando por un pasillo, hasta llegar a una sala más pequeña con unas butacas y pared de espejo -… tomad asiento, vuelvo enseguida.- fue todo lo que les dijo antes de cerrar la puerta
-¿Pero que le pasa?- cuestiono la pelirroja extrañada -no se supone que en las tiendas de novias todo es felicidad y esperanza, parece como si fuese a vestirme para mi funeral.- Luna rió
-Es extraña- explico la castaña -pero tendrán sus motivos Thomas y Thompson tienen fama por sus excelentes diseños…-
-ya pero desde luego no por su trato al publico- señalo Luna, antes que aquella mujer regresase llevando consigo dos percheros móviles en los que habían colgado por lo menos veinti cinco vestidos de novia. La cara de Ginny se ilumino en el acto, mientras Luna y Hermione se acercaban, tras un breve escáner, rechazo todos los de manga larga "Voy a casarme en pleno verano, no pienso morir de calor el día de mi boda" tras probarse un par rechazo cualquiera que tuviese la falda con corte princesa "me hacen gorda y bajita" y asi siguió hasta que un par de horas después y tras probarse "lo que pensó serían todos los vestidos de la tienda", se dio cuenta que ninguno era lo suficientemente bueno, para ese día (y repito, no es que ella se estuviese convirtiendo en Fleur II)…
Frustración, si esa era la palabra para describir su estado de animo después de rechazar más de cien vestidos diferentes, tenía la sensación de que se había medido todos los vestidos de la maldita tienda, por no contar con todos los que se había probado desde mediados de julio -acaso es mucho pedir encontrar el vestido perfecto- quiso saber la pelirroja mostrándole a sus amigas uno en color marfil, con pequeños apliques dorado y que según Ginny la hacía parecer una muñeca de trapo llena de abolladuras. Luna y Hermione intercambiaron una mirada de exasperación.
-Tal vez si no fuera tan exigente, podríamos encontrar algo que le guste- comento la señorita Thomas o en su defecto la mujer de traje burdeos -en fin querida solo es un vestido.- "solo un vestido" las palabras resonaron en su cabeza haciendo eco durante unos minutos "solo un vestido" puede que estuviese susceptible y ella no era asi; pero esto era importante y aquella mujer hablaba de SU vestido de novia como "solo un vestido"
-se ha casado usted alguna vez- cuestiono -verdad que no Señorita Thomas- hizo una pausa, para remarcar bien el titulo -es verdad, lo importante no es la música, ni el lugar, ni lo que lleve o deje de llevar, lo realmente importante es con quien me caso, pero es demasiado pedir que algo en mi bendita vida, sea planificado hasta el milímetro, sentirme a gusto con lo que llevo el día de mi boda y saber que cuando él me vea se va quedar sin aliento…- exclamo ofuscada.
-La señorita tiene toda la razón- exclamo otra mujer desde la puerta, en realidad era casi idéntica a la que la había estado atendiendo durante toda la mañana y llevaba el mismo traje pero en negro, además esta sonreía, por lo que parecía más joven y asequible -déjalo Lían yo atenderé a las señoritas desde ahora, la mujer de traje burdeos accedió, posando una canastilla con alfileres sobre una butaca, antes de salir de la habitación.
-Perdonen a mi hermana…- se excuso -…Giliam Thompson, a sus servicios- se presento
-Ginny Weasley…- saludo la pelirroja con una sonrisa -…y estas son Luna y Hermione, mis damas de honor-
-es un placer…- aseguro -…bien querida, como bien has dicho, es tu día y debes sentirte guapa y cómoda con lo que lleves- …hizo una pausa, mientras se sentaba y las invitaba a hacer lo mismo -…dime lo que quieres, lo que quieres demostrar, lo que te representa e intentaremos encontrar el traje perfecto para ti…- "Ves, no era tan difícil" pensó Gin
-lo que quiero…- repitió la pelirroja -…algo sofisticado, elegante pero sexy y juvenil, que tenga ese punto diferente, esa chispa que le da vida y fuerza, pero sin perder la clase y lo que se espera de un vestido de novia-
-Tengo lo que necesitas…- aseguro Giliam con una sonrisa y Ginny pego un saltito de felicidad -…pero no aquí, se de alguien que puede hacer todo eso, magia pura querida, mi nuera, hace maravillas y es una chica joven asi que estoy segura que te entenderás mejor con ella que con nosotras; tiene una tienda en el Soho y aunque no se especializa en traje de novias le encantan los retos y si estás dispuesta a confiar en ella, hará lo que tú quieras- La pelirroja asintió -dame un minuto- pidió la mujer retirándose un par de metros para hablar por teléfono en voz baja antes de volver hacia ellas con una sonrisa -tiene un hueco justo en este momento, la tienda se llama Ying/Yang- terminó de darle las señas y después una cantidad infinita de gracias, eres muy amable y volveré… las chicas se marcharon hacía su nuevo destino.
Pasos cortos, lentos y suaves, tres hacía adelante, dos hacía atrás, derecha, izquierda, él se aleja, ella se aleja, giro, vuelve acercase, la toma por la cintura y vuelta a empezar… ¿Cuánto tiempo llevaban así? No lo sabía, solo habían llegado, una inspección rápida al lugar, para asegurarse que a pesar de los años de "abandono" estaba como debía estar, él la había besado, la había tomado por la cintura y habían comenzado a bailar; aunque no había música, le gustaba ese pequeño contacto y ella no se había opuesto, ¿bailar sin música? "y que más da" a caso no era eso una de aquellas cosas que les hacían diferentes, que les hacían especiales.
-te dije que era bueno…- susurró a su oído, aunque ella no recordaba de que estaba hablando, la voz le sonó tan lejana que hubo de esforzarse para recordar.
-¿Qué?- se extraño
-te dije que no era patoso, solo que me da vergüenza bailar en público…- Angelina se rió
-Vergüenza…- se extraño la morena -…Merlín bendito, tú no conoces el significado de esa palabra- debatió
-aunque te cueste creerlo, solo estoy diciendo la verdad- mascullo él, apretándola más entre sus brazo, como si temiese que pudiese escapar en cualquier momento.
-bueno, sin música no tiene gracia…- señalo -…eso no de muestra que sepas bailar-
-aja, Si la Señorita Jhonson quiere música, pues tendrá música…- aseguro el pelirrojo y con un rápido movimiento de varita la melodía comenzó a sonar salida de la nada.
Nacen mis mejores madrugadas
De tu "M" de mujer maravillosa y mágica.
Nacen mis amores y alegrías,
De tu "A" de ángel divino que me vino a visitar.
Nacen también, de tu "L" de locura,
Las más bellas lunas llenas que he podido yo mirar.
Y de tu "C" nace un cielo de cometas,
Y de estrellas que completan mi constelación de amar.
Se tensó de inmediato, solo con oír los primeros acordes de la canción, él no lo sabía, no tenía ni idea y no podía culparlo, le había dicho que era uno de sus grupos favoritos "Sin bandera, son un grupo muggle, Mexicanos o algo así, tengo su discografía completa" recordaba esa conversación, en sus primeras semanas juntos, metidos en la cama y hablando en susurros para que Karl no se despertará, la música sonaba aun más bajo y él le había preguntado ¿de que les conocía? Si tal vez fue su culpa por no decir la verdad en su momento "tú hermano me los regalo por mi cumpleaños" habría sido una respuesta demasiado sincera y había podido romper algo demasiado frágil en esos momento…
-Ángel…- le llamó, sacándola de sus divagaciones, ni si quiera se había percatado de que no se movía desde hace un minuto o así -pasa algo- quiso saber y un escalofrío le recorrió la espalda al mirarle a los ojos, era surrealista.
-no…- contesto -solo que ya no quiero bailar, deberíamos deshacer las maletas- añadió mientras se maldecía por dentro "recuerdos" eran solo eso y no podía compararse a lo que tenía ahora… porque sabía lo que sentía, sabía que le amaba a él, a todo él, pero a veces pasaban cosas como estás, detalles insignificantes que se mezclaban y superponían uno al otro
-estás segura- se veía preocupado, asustado se podía decir, como si tuviese miedo a que algo fuese mal entre ellos
-si, es solo que- enmudeció antes de decir algo que no debía
-solo que ¿Qué?- apremió él
-me llamaste ángel- explico y no mentía, era la primera vez que la llamaba de esa forma -solo mi padre me llamaba así cuando era niña "mi ángel de chocolate"- dijo mientras él le rodeaba con sus brazos.
-no lo sabía- se excuso.
-no importa- contesto Angelina con una sonrisa, acomodándose en el sofá junto a él -le encantaba este sitió… sabes- explico
-¿Por qué?- cuestiono
-mis padres se conocieron aquí, ella estaba de vacaciones con unos amigos, dieron una fiesta y él se le acerco, le pidió que bailasen y mi madre aseguro que ni aunque fuese el ultimo hombre sobre la tierra, pero como siempre él de testarudo contesto que no solo bailaría con él, "tú serás la madre de mis hijos" seis meses después se casaron y dos años después nací yo y luego Emma. Vinimos aquí todos los veranos hasta que cumplí ocho años, caminando por las calles empedradas cogidos de la mano, robarse un beso mientras el otro estaba distraído e incluso comprar un helado para compartir, se quedaban mirando el uno al otro durante horas en silencio y por la noche después de meternos en la cama, bailaban en este salón, Emma y yo les espiábamos desdés las escaleras…- hizo una pausa -…han pasado diez y siete años, desde la ultima vez que se besaron, "se dijeron te quiero y estaré de vuelta en una semana" y nunca he visto a mi madre, mirar a otro hombre con tanta fuerza, con tanto amor… con tanta intensidad…- explicó
-¿Crees que se pueda?- cuestiono él
-¿el que?- contesto ella a su vez
-amar a alguien así, encontrar al amor de tu vida y quererle aunque ya no este, amarle aunque pasen mucho años, quererle mucho más aya de la muerte- inquirió y tan solo un minuto después se arrepintió de la pregunta, si la respuesta era afirmativa era algo que no quería saber.
Angelina se quedo en silencio, no rígida, solo allí sentada a su lado meditando sus palabras, sin pensar en nada más por un rato, escuchando los acordes de la melodía que no había dejado de sonar.
Te nace un mar con "M" de milagro,
Y un sol que sale por sorpresa desde el sur,
Puede escribir lo que soy, tu abecedario,
Darme toda la poesía,
Y corregir la ortografía de mi amor.
-Estoy segura de ello…- contesto después en voz apenas audible -…es raro, pero puedes encontrarlo en alguna parte, tengo la certeza de que los seres humanos estamos predestinados y cuando encontramos a nuestra otra mitad, pueden ser unas pocas horas, días, semanas o años pero es algo que te marca para siempre…- explico -…y el dolor ante la perdida, es infinito, puede hundirte, es cierto y el cariño, ese amor no se va ir de la noche a la mañana, sería como negar algo que forma parte de ti, pero también se que puedes volver a enamorarte, a querer con locura y optas por no cometer los mismos errores, por que sabes que puede terminarse antes de lo previsto y te entregas sin restricciones ¿Qué eres más vulnerable? Si eso seguro… pero sabes que si algo pasa no te vas a arrepentir de no haber hecho o dicho algo, en el momento indicado- le miro directamente a los ojos y sonrió -y lo digo por experiencia, hubo un tiempo en el que pensé que no sería capaz de seguir, no me creía capaz de querer a alguien más… y luego llegaste tú y me hiciste dejar a un lado el blanco y negro, para volver a vivir a todo color y recuperaste mi sonrisa de la nada y me viste, me viste tal y como soy, frágil y vulnerable y no te importo y de a poquito, poquito a poquito te fuiste ganando tu propio espacio, tu lugar en mi corazón, sin suplantar a nadie, respetando mis recuerdos… si, se puede amar a alguien más aya de la muerte, el caso es estar dispuesto a ver que la vida te da una segunda oportunidad y no dejarla marchar, ser capaz de volver a amar de nuevo … como yo te amo a ti George Weasley- el sonrió, antes de que ella le besara
Nace siempre simple y suavemente,
De tu "S" de silencio esta adoración por ti.
Nace de tu "Z ese zumbido
Que aún escucho en mis oídos de ese beso que te di.
Y de tu "V" nacen mis ganas de verte,
El valor que me hace fuerte y una vida que vivir.
-¿Cásate conmigo?- e inmediatamente espero que se riese, que dijese que era una broma, que había picado; pero él estaba allí sentado, sonreía si, pero algo en sus ojos le decía que era real ¿De verdad le estaba pidiendo que se casase con él?-
-no puedes bromear con eso- señalo Angie
-no es una broma…- contesto George -…y antes de que empieces a racionalizarlo todo, dejame que te diga que es lo que quiero, una de las pocas cosas de las que he estado seguro en mi vida, es que quiero ser una parte importante en la tuya, no como hasta ahora juntos pero separados, cada uno en su casa, cada uno en su espacio… quiero compartirlo todo, los desayunos, las tardes, las noches, los fines de semana, las peleas, las bromas y las risas, las tristezas, los problemas, los triunfos, todo-
-George…- corto Angelina -…no es tan sencillo, sabes…-
-¿Por qué no?-
-por todo cariño, es demasiado complicado y no puedo tomar una decisión de éstas a la ligera, no puedo comportarme como una adolescente, tengo que pensar en Karl, en como le puede afectar todo esto… no lo ves, los dos somos testarudos y cabezotas e increíblemente impulsivos, yo soy una celosa compulsiva y tú, tú eres tú, en toda tu extensión y si algo sale mal-
-pero no va a ser así…- rebatió, tomándole de la barbilla para que le mirase directamente a los ojos -…solo tienes que tener fe, fe en que todo va a salir bien, fe en nosotros y en lo que sentimos…- añadió -… y en cuanto a Karl, sabes que le quiero, que le quiero como si fuese mi propio hijo…- esto empezaba a ser más difícil de lo que esperaba
-pero no lo es…- señalo Angie, no quería herirle pero tenía que ser sincera
-pero podría serlo-
-no, George…- corto la morena -…y en eso no hay discusión…- señalo -no me mal interpretes, me encanta la relación que tenéis, como te desvives por él, como le cuidas y te preocupas, lo haces magníficamente y para Karl tú lo eres todo, eres su padre, porque has estado allí cuando lo necesita… Pero mi hijo tiene un padre y ya va a ser bastante difícil explicarle esto más adelante, no quiero liarle más, que se confunda o se sienta traicionado, eso se lo debo, no solo a Karl, también a tu hermano…- silencio, solo silencio, el que te duele, del que te hiere -…George… por favor George, no te enojes conmigo-
-no estoy enojado…- mascullo -…pero necesito saber hacia donde vamos, vale…- pidió -…que es esto, si tenemos un futuro y llegado el momento serás capaz de lanzarte al vació conmigo-
-ya me he lanzado al vació…- dijo ella
-si, pero no vale con cuerda de seguridad… lo necesito Angie, necesito saber que te fías de mí, que no estás esperando que me marche a la primera de cambio, que ates todas las cadenas que quieras, cierres todas las puertas, por que yo no me quiero ir, no quiero sentir esa posibilidad, no necesito la libertad cuando se trata de ti…- suspiro
-aun así George…- rebatió -…el amor debe ser capaz de dar la libertad, no puedes pedirme que me case contigo, como una prueba de lo mucho que te quiero o siguiendo un mero impulso, las cosas no funcionan de esa manera…- le recordó -…una propuesta de matrimonio debe estar basada en muchas otras cosas, debe ser meditada, planificada y estructurada y debes asegurar que obtendrás la respuesta que quieres con todos los pequeños detalles, las palabras que vas a decir, el lugar, unas mil flores alrededor, el anillo perfecto y sobre todo recordar que es un vinculo para toda la vida, algo irrompible, que una vez hecho, estarás atado a esa persona para siempre, es algo de lo que no hay vuelta de hoja, no puedes devolverlo si te cansa o no sale como esperabas-
Te nace un mar con "M" de milagro...
Y un sol que sale por sorpresa desde el sur,
Puede escribir lo que soy, tu abecedario,
Darme toda la poesía,
Ayudarme en la lectura de las frases de tu piel,
Acentuarme en la ternura y el placer.
Poner en punto y aparte,
El dolor que ya pasó,
Escribir la introducción para este amor.
Caminaban por una calle concurrida, el Soho era un hervidero de vida y este día no tenía porque ser diferente, ruidos, voces, habían encontrado la tienda nada más aparecerse, pero Hermione tuvo que obligar a Ginny a darse una vuelta alrededor del barrio antes de ir a Ying/Yang…
-Ginny…- exclamo exasperada -… la tienda no va a moverse de allí, solo un par de minutos más, no ves que sería muy raro para un muggle vernos llegar tan pronto, a ver como lo explicarías…- La pelirroja bufo, como una niña, mientras Luna absorbía la biodiversidad del lugar con avidez.
-¿hemos esperado ya lo suficiente?- cuestiono Ginny abrumada, habían dado dos vueltas enteras a la manzana y era la tercera vez que pasaban frente a la tienda.
-Venga…- cedió Hermione, intercambiando con Luna una mirada divertida.
Modernidad, si esa era la palabra que representaba el interior de la tienda, un concepto innovador, urbano, casual y femenino; pensado para la mujer de hoy. Era la leyenda escrita en la pared en diferentes idiomas y colores, habían dos o tres chicas vestidas iguales, en blanco y negro, Ginny supuso que serían las dependientas y una media docena más que inspeccionaba la ropa, doblada prolijamente sobre mesas de vidrió y los zapatos puestos en estanterías, una de las jóvenes vestidas de blanco y negro se les acerco.
-Puedo ayudarlas- pregunto con una sonrisa amable
-Si- contesto Hermione, tenemos una cita con la señora Thompson-
-Thompson- se extraño la joven
-Si venimos de T & T novias- explico la pelirroja
-Oh… lo siento, mi jefa nunca utiliza su apellido de casada y por un momento no sabía de quien me estabais hablando- comento -en fin, por favor seguirme, enseguida os atiende- añadió guiándolas por la tienda, hasta alcanzar unas escaleras de caracol, que llevaban a un segundo piso, había una pequeña sala de espera adornada con flores y algunos bocetos enmarcados, un par de butacas y en la pared opuesta una foto de un hombre castaño y de ojos claros con una niña pequeña no más de dos años en brazos.
La chica que les acompaño llamó a la puerta de la oficina, han llegado las chicas que ha enviado Giliam- anuncio
-bien, Suhany, ofréceles algo de beber enseguida las atiendo- se escucho la voz de otra mujer, antes de que se cerrase la puerta
-Esperar un momento, está hablando por teléfono, pero enseguida os atiende ¿Queréis algo de tomar?-
-No- contestaron las tres amigas al unísono
-está bien- acepto la joven -cualquier cosa solo pedirlo, estaremos abajo- señalo bajando por las escaleras
Ginny se acerco para revisar alguno de los bosquejos enmarcados, mientras Hermione y Luna paseaban por el lugar, curioseando también.
-está escrito en runas- exclamo la rubia, a cercándose al marco en el que estaba la foto del hombre y la pequeña de cerca se notaba más el color sus ojos rasgados y el cabello, castaño aunque más oscuro que el del hombre
-La razón de mi existir, mi mayor fuente de inspiración y el motor de todos mis sueños- leyó la castaña en voz alta
-crees que sea una bruja- inquirió Ginny bajando el tono de su voz
-no lo se, a veces los muggles toman esto como jeroglíficos, lenguas muertas y esas cosas, tal vez solo sea una coincidencia- explico Hermione -si fuese una bruja habríamos escuchado de sus productos ¿No?-
-si… supongo….- dijo Gin sin darle mucha importancia y volviendo a mirar a la foto -la niña es preciosa- aseguro
-gracias…- contesto una voz de mujer a sus espaldas -…Keiko, es uno de mis mayores orgullos- añadió, las chicas voltearon a mirarla y se quedaron perplejas
-tú… tú…- titubeo Ginny
-eres la señora Thompson- cuestiono Luna asombrada
-En realidad la señora Chang…- contesto -…no he renunciado a mi apellido y supongo que Ginny es la novia ¿no?- cuestiono Cho.
-Si…- contesto la pelirroja recuperándose del shok inicial
-pasar chicas, esta conversación va a ser larga…- aseguro la mujer de rasgos orientales apartándose, para dejarles el camino libre hasta su oficina, el lugar estaba decorado de manera futurista, aluminio, cristal, cuero y tonos rojos y negros, sobre la mesa de trabajo se encontraban algunos bosquejos y en una esquina trozos de telas, una paleta de colores y texturas…
-perdonar el desorden…- se excuso Cho -… estaba en medio de un proyecto cuando Giliam me llamó, debiste impresionarla mucho, mi suegra no renuncia aun reto tan fácilmente…- señalo la morena -…sentaros, por favor- añadió mientras se acercaba hasta el escritorio -¿Queréis algo de beber?- inquirió
-no gracias…- contesto la castaña cruzando las piernas junto a Ginny preparada para salir de allí en cualquier momento
-como queráis…- aseguro Chang volteándose hacia ellas con un book (catalogo) entre las manos, lo puso sobre la mesa ratona que estaba cerca de las chicas antes de abrirlo y mostrárselo -… son unas cuantas ideas, algunos de los últimos diseños que hice, antes de dejar T & T hace un par de años…- añadió mostrándole las paginas con algunos vestidos de novia
-Sabes Chang…- hablo Ginny de nuevo, recuperando la compostura -…eres muy amable por atendernos, pero no creo que esto sea una buena idea- La oriental sonrió
-¿Por qué no?- cuestiono ella de vuelta y la pelirroja la miro con cara de acaso no es obvio el motivo -mira, tú necesitas un servicio que yo puedo ofrecerte…- explico -…y modestia a parte es algo en lo que soy buena, te mentiría si te digo que no me sorprendió verte aquí, pero también es cierto que tu vestido de novia, me abriría las puertas en cuanto a la comunidad mágica se refiere, yo lo veo como un trato justo, tu obtienes el vestido que quieres, diseñado a tu medida y yo, bueno una nueva cota de mercado, por llamarlo de algún modo…- añadió, sentándose en una butaca frente a ellas, pero sin dejar de mirar a la pelirroja a los ojos; Luna suspiro antes de intervenir
-Ginny se refiere a tu pasado con Harry- explico la rubia, ganándose una mirada reprobatoria de Hermione ante su sinceridad extrema, Cho se rió
-Ginny siempre ha sido una chica inteligente y por supuesto tiene bastante claro que yo nunca he sido rival para ella…- contesto la mujer sin apartar la mirada de las tres amigas -… Sé reconocer cuando he perdido una guerra y en cuanto a Harry se refiere, prefiero mantenerlo como un bello recuerdo, una ilusión de adolescente, además soy una mujer felizmente casada con un hombre maravilloso, con el que tengo una hija preciosa y a los que quiero con locura, el pasado es eso, solo pasado y no puedo cambiarlo y aunque pudiese, no lo haría porque sinceramente, lo que fui me ha convertido ahora en lo que soy…- silencio, Ginny intercambio una mirada con sus amigas, Herms se encogió de hombros (haremos lo que tú quieras) decía su mirada, Luna le sonrió (no pierdes nadas ¿No? Ya hemos venido hasta aquí)
-Aun así, no estoy segura de que puedas darme lo que quiero…- contesto la pelirroja, segura de si misma -soy exigente por naturaleza-
-he visto tu estilo Ginny, ocupas portada, tras portada…- explico la oriental, ante la cara de confusión de la pelirroja -… tienes una mezcla perfecta entre lo sexy y la elegancia, sabes lo que quieres y apuestas por romper esquemas pero sin exagerar, yo creo que si trabajamos juntas podemos obtener algo que nos satisfaga a ambas, no es como si te pidiese que me declares tu mejor amiga, es una relación estrictamente profesional-
-está bien…- cedió Ginevra, interesada -… ¿Qué se te ocurre?- inquirió
-bien… Primero que todo, necesito medidas- pidió Chang indicándole a Ginny que se levantará, mientras una cinta métrica comenzaba a revolotear a su alrededor, tomando medidas, que Cho anotaba en una pequeña agenda -…estaba pensando en raso y seda, tal vez gasa…- informo, sin dejar de hacer anotaciones, mientras la cinta recorría la pelirroja de arriba abajo, de izquierda a derecha -mezcla de texturas en un tono marfil o un blanco roto, nada de blanco unicornio luminoso, sería demasiado cantoso, pero si pequeños apliques en plata, para darle un poco de contraste, una falda amplia, aunque no en excesos, si estás dispuesta a llevar tacones de vértigo, haremos maravillas- Ginny asintió con renovado entusiasmo, le gustaba lo que estaba escuchando -en cuanto a la parte de arriba, que tal resaltar el pecho, con un buen escote, algo sofisticado sin llegar a ser vulgar y podríamos hacer un chal para la ceremonia o una chaquetilla si te apetece…-
Las siguientes dos horas, se pasaron entre medidas, elección de materiales y colores y un par de bosquejos a mano alzada que Chang había hecho para que Ginny viese la idea de su vestido y el de las damas de honor plasmado en papel… Al final quedaron de reunirse un par de semanas después, para que Ginny pudiese ver el diseño final y asi Cho, pudiese dedicarse a la confesión de los trajes…
-buenos días…- escucho la voz cantarina de ella, en la lejanía; súbitamente la luz comenzó a inundar la habitación y los muelles del colchón cedieron ante el peso de otra persona que olía a una mezcla exquisita de cítricos y frutas del bosque -vamos, despierta…- susurro la mujer, a escasos milímetros de su oído, lo que le permitió sentir el calido aliento de ella sobre su mejilla y su cuello, pero él se removió en la cama impasible, no quería despertar, no quería abrir los ojos; porque los últimos días habían sido de ensueño y sus vacaciones estaban llegando a su fin demasiado rápido para su gusto -venga perezoso, es tarde… tienes que salir de la cama…- pidió ella de nuevo -…si no, no podré llevar a cabo los planes que tengo para nosotros esta tarde.-añadió maliciosamente
-podrías darme un adelanto.- cuestiono el pelirrojo con voz ronca, aun sin abrir los ojos
-¿Un adelanto?- repitió ella -…bueno me incluían a mi, un paseo por los alrededores de Villa Santonni, un campo semi desierto y si no te importa pasar frío y clavarte algunas astillas, podrían pasar muchas cosas después.-se rió con ganas
-tentador, pero no pienso abrir los ojos hasta que no me recompenses.-
-¿Te recompense?- se extraño -¿Cómo? Mejor aun ¿Por qué?- inquirió
-porque soy el hombre más condenadamente sexy que conoces y porque me has tenido despierto toda la noche…- le reprocho aun con los ojos cerrados
-no te oí quejarte en ningún momento George Weasley.-sentenció, se removió, dándose la vuelta para quedar uno frente a otro y entreabrió los ojos ligeramente para mirarla
-podemos mantener esta conversación todo el día si te hace feliz.-
-OK.- acepto -si he de pagar por tus servicios ¿Cuánto quieres?-
-pero por quien me tomas soy un hombre decente.- señalo él haciéndose el ofendido -no has oído hablar nunca de aquel cuento muggle, el bello durmiente.- risas de ambas partes antes de que ella le besará, pero él ni se dio por enterado
-vamos George- pidió Angie -abre los ojos tengo el desayuno aquí y se enfría.
-podrías haber empezado por allí Angelina; sabes que no puedo negarme a eso…- abrió los ojos con extremada parsimonia -buenos días preciosa…- saludo con una sonrisa, mientras ella depositaba la bandeja del desayuno entre ellos - vas a tratarme asi siempre, porque si es asi, dejo mi departamento y me mudo contigo inmediatamente.-
-buenos días guapo.- le beso -no digas tonterías, solo quería tener un detalle.- añadió restándole importancia al asunto -además, tenemos que hablar.-
-tenemos que hablar.- se extraño el ojiverde -…sabes que son las condenadas tres palabras menos sexys que existen y las que ningún hombre sobre la faz de la tierra quiere escuchar tras una noche de pasión o la promesa de un día desenfrenado.- la expresión de ella era tranquila, pero distante, preocupada podría decirse y eso lo asusto -¿Pasa algo?- inquirió - ¿Ha escrito mamá? ¿Wes está bien?-quiso saber
-perfectamente no te preocupes.- contesto la morena -solo quiero hablar contigo de algo, es importante.
-adelante.-cedió, cambiando su semblante y haciendo a un lado la bandeja con el desayuno para asi poder estar más cerca de ella
-he estado pensado algunas cosas….- comenzó a explicar Angelina -… cosas sobre las que hablamos hace una semana, el día de nuestra llegada ¿lo recuerdas?
-Creí que habíamos hecho un pacto silencioso y no pensábamos volver a mencionarlo.- recordó -…tú dejaste suficientemente claro tus puntos de vista y…-
-dejame hablar Weasley.- ordenó, sin cambiar su semblante, se acomodo un mechón de cabello tras la oreja antes de continuar -Veras amor, respecto a lo de saltar al vació, hay muchas formas de hacerlo, muchas formas de asegurar que estoy dispuesta a arriesgarlo todo y a darlo todo por que esto funcione, porque es lo que más deseo en está vida, pero no puedo tomar esas decisiones yo sola ¿Lo entiendes? porque necesito que lo hagas George, si las cosas fuesen diferentes, me lanzaría de cabeza, pero ante todo, ante mis deseos y mis ilusiones tengo el deber y la obligación de pensar en mi hijo.-
-bueno eso ya lo sabía, no entiendo a que viene.-
-viene, a que he sido injusta y de una u otra manera he tomado decisiones que han lastimado a mucha gente; me he equivocado. Y con esto me estoy refiriendo a mi embarazo y todas las decisiones que tome respecto a Karl sin contar con vosotros.- George asintió -y viene a que sigo siendo injusta contigo y con él.-
-no entiendo.-
-amor, cualquier persona que te vea con Karl durante una fracción de segundo, puede ver lo mucho que os queréis los dos, puede casi tocar la relación que mantenéis y en su vida tú lo eres todo, el ejemplo a seguir, lo que él más adora… eres como, que digo como, eres su padre en toda la extensión de la palabra y yo no tengo derecho a negarte, ni a negarle que lo sea asi en todas las facetas…- el pelirrojo la miró extrañado, comenzaba entender hacia donde se dirigían, pero no quería hacerse ilusiones asi que pregunto
-lo que quieres decir…-
-lo que quiere decir, que esa decisión no me corresponde a mi tomarla, vale…- contesto Angelina -no estoy diciendo que vaya a pasar mañana o la semana que viene George,
Es bástate difícil explicarle todo esto a un adulto como para explicárselo a un niño de cuatro años, pero si en un par de años, cuando el enano tenga la edad suficiente, para comprenderlo todo, tú aun quieres adoptarle y él quiere que sea así, yo no voy a oponerme.- le sonrió, a cualquier otra persona podía parecerle muy poco esa esperanza, para él era un muro menos que lo separaba de ella
-gracias mi ángel…- susurró -gracias… No sabes cuanto significa esto para…-
-no me lo agradezcas.- dijo Angie -es la mejor forma de demostrarte lo importante que es el nosotros para mi… porque te estoy abriendo la puerta a lo más sagrado George, al mayor tesoro que tengo en la vida.
-lo sé…- cedió él -lo sé, porque también es lo más importante que me ha pasado, vosotros dos, sois lo más, lo más importante que tengo, sobre cualquier otra cosa.- le beso dulcemente -sabes, desde hoy el "Tenemos que hablar" se convertirá en mi frase favorita.-
-tonto…- espeto ella volviendo a besarle
-es tu culpa…- se defendió George y ante la confusión de su chica añadió -me has vuelto un tonto enamorado… pero me gusta la sensación-
-asi.- exclamo Jhonson -que sensación pregunto ella pasándole seductoramente los brazos por el cuello
-la de mariposas en el estomago cuando te miro a los ojos.-
-cursi.-le interrumpió
-la de calor en el cuello y las mejillas cuando me rozas los labios.- hizo exactamente eso, acercando su boca a la suya a escasos milímetros y separándose casi al instante -la piel de gallina cuando te rozo la espalda desnuda con los dedos…- Angie se separo para quitarse la bata de color magenta que llevaba sobre el pijama gris y rosa, volviendo a acercarse inmediatamente después -…la perdida de razón, cuando estás tan injustamente cerca y se que eres mía, que te tengo toda, absolutamente toda solamente para mí.- y la beso, tomándola del cuello y poniendo énfasis en todos los sentimientos demasiado grandes como para expresar con palabras, la beso como lo había estado haciendo todos los días y noches anteriores, sin pararse a pensar en horarios, en trabajo o en obligaciones.
Olvidándose del mundo porque no había otro mundo mejor que el estar entre sus brazos, no había nadie que le hiciese sentir el bienestar de poder acariciar su cuerpo desnudo y hacerla suya, cada vez de una forma distinta nueva y maravillosa.
En los últimos días había comprendido el gran enigma en el que se había embarcado casi un año atrás, su mundo, su vida, estaba supedita a un solo ser, ella, a un solo nombre, el suyo y que más da si nunca podía dar ese gran paso, si no era capaz de lanzarse al vació de cabeza, él se lanzaría por los dos y confiaría ciegamente en ella.
-George…- exclamo ella con voz queda
-mmm.- gimoteo él ocupado en plagar de besos cada centímetro de su cuello y de su pecho
-te amo.- y sonrió esas palabras eran música para sus oídos
Todos habían sido invitados a la madriguera, Molly se había empeñado en celebrar los cumpleaños de Hermione con una pequeña cena familiar y ya que el día "x" caía entre semana lo había adelantado para que pudiesen estar todos o por lo menos la mayoría… George y Angelina aun no volvían de sus vacaciones, Charlie estaba en Rumania y Ginny se marcharía a la mañana siguiente y seguro que no volverían a verse hasta el final de la semana… Disfrutaban de una riquísima comida casera a lo Molly Weasley, sentados todos a la mesa cuando salió el tema que atormentaba a las mujeres de la familia desde que Ginny y Harry habían anunciado su compromiso, la boda y los preparativos…más concretamente el traje de novia de Ginny.
-¿Entonces ya has elegido el sitió?- inquirió Molly -mira que es importante y…-
-no te preocupes mamá- corto la pelirroja, había escuchado esto tantas veces que casi se lo sabia de memoria -Hermione, Luna y yo estuvimos a principios de la semana pasada en una tienda magnifica… tengo otra cita con Cho en dos semanas para ver el diseño final- Harry se atoro con el refresco y Ronald abrió los ojos como platos
-Cho…- se extraño el pelinegro
-Oh, si…- contesto Ginny despreocupada -no te lo dije, se va a encargar de nuestros trajes para la boda…-
-no puedo creerlo- exclamo Ronald -¿Chang?-
-Si…- repitió Gin sin darle importancia -he visto su trabajo y es buena… estoy segura de que hará algo magnifico, nos hemos entendido de maravilla y no veo por que no…-
-¿Vas a dejar que Cho Chang diseñe tu vestido de novia?- pregunto Ron incrédulo
-porque es tan extraño…- quiso saber Arthur, al percatarse de la cara de reproche de Hermione y la de perplejidad de su yerno.
-porque Ginny ha estado celosa de Chang desde que tengo memoria…- contesto él ojiazul con una sonrisita maliciosa poniendo a su hermana y mejor amigo en evidencia
-¿Por qué?- pregunto Molly interesada, mirando alternativamente de Harry a su hija y viceversa; pero como la pareja no contestaba volteo hacía Ron -¿Por qué?-
-Por que Cho, fue novia de Harry durante nuestro quinto año…- respondió el pelirrojo -y desde luego es algo que Ginny aun no ha podido asimilar.-
-haaaa…- exclamaron todos los sentados a la mesa mirando a Ginny como a un bicho raro, "se le ha cruzado un cable" pensaba Harry junto a ella
-por eso se me hace un poco raro, que ahora Ginny, le permita a Chang siquiera acercarse a su traje de novia.-
-Mira hermanito…- contesto Gin con aparente tranquilidad -Hermione y la-la quedan de vez en cuando para comer y nunca he visto que eso te quite el sueño y teniendo en cuenta que todo Griffindor pudo ver vuestras escenitas en la sala común… eso me preocuparía mucho más que lo que yo haga con mi traje de novia.- añadió con una sonrisa
-Quien es La-La….- cuestiono Fleur curiosa y esta vez fue Ginny la que sonrió con malicia
-Lavander "garganta profunda" Brown…- explico la pelirroja -fue la novia de Ron durante su sexto año ¿No Harry?- el ojiverde asintió -si no estoy mal, comenzaste a salir con ella, porque mientras yo me había salido con Dean y Michael, Harry se había liado con Cho y Hermione fue novia de Vicktor Krum, los mejores besos de tu vida te los había dado la tía Muriel.- todos en la mesa se rieron hasta más no poder mientras Ronald comenzaba a enrojecer.
-eso ha sido un golpe bajo.- le reclamo
-tu comenzaste hermanito…- mascullo Gin aparentando inocencia -…además no he dicho nada que sea mentira, Herms está profundamente agradecida de no haber sido ella quien debía enseñarte los "trucos básicos" tu iniciación fue un digno caso de estudio- más risas generales
- en fin volviendo sobre mi ajuar, Fleur, en cuanto regresen Angelina y George, necesitaré que ambas me acompañéis a la tienda con los niños, para que Cho pueda tomar las medidas para sus trajes... Esa mujer tiene unas ideas fantásticas, os imagináis a mi Teddy de traje y corbata, va estar para comérselo.-
-Si, claggo, cuando exactamente regresan George y Angelina.-
-vuelven el tres de octubre.- respondió Molly
-han escrito.- quiso saber Bill - ¿Que se cuentan? ¿Qué tal Italia?
-escriben a diario…- explico la mujer -dicen que les va fantástico, han visitado el coliseo, Venecia y Florencia, Angelina se ha empeñado en recorrer no se cuantos museos y lugares con algún valor mágico; vuestro hermano dice que parece una encarnación de Hermione.-
-me alegro tanto.- confesó Ronald sentado frente a su madre -George ha estado planeando esto durante meses, escapar de Londres y la rutina, creo que esto es bueno para ellos, en fin les ayudara a saber hacia donde van-
-Si, lo se…- dijo la matriarca -pero Angie dice que aunque no se sentía tan descansada desde el nacimiento de Karl, le echa mucho de menos… todas sus cartas están plagadas de pórtate bien, se bueno, te quiero mucho, no hagas rabiar a la abuela, a veces Karl ni siquiera se sienta a escucharlas.-
-bueno es normal ¿no?- señalo Andromeda -todo hay que reconocerlo y esa chica es una madre modelo, le debe estar costando horrores disfrutar del viaje y no por la compañía sino porque debe extrañarle un montón.-
-pues no lo parece.- acoto Percy -si es capas de dejarlo abandonado a su suerte durante casi un mes.-
-dejarle abandonado.- se extraño Ginny -Merlín, Percy no seas ridículo, está aquí en casa, rodeado de su familia, con mamá las veinticuatro horas del día eso no me parece dejarle abandonado.
-a mi si, no creo que sea el comportamiento… llamémoslo adecuado, dejar a un niño pequeño solo durante un mes por irse de vacaciones con un hombre, da igual que se trate de George.-
-En primer lugar Percy, los chicos pensaban llevar a Karl con ellos y fui yo quien se ofreció a cuidarles, es un viaje romántico por todos los magos de la antigüedad, lo mismo que haría con Dominique, Teddy o Victorie, son mis nietos y mi casa.-
-Aun asi.-
-Aun asi ¿Qué?- bufo Ron -malditasea Percy-
-cuida tu boca Ronald…- le interrumpió Molly
-vas encontrar un desperfecto en todo cuanto hagan, por una vez en tu vida deja de meterte en asuntos que no te incumben ¿Pero que es lo que va mal contigo?- se exaspero Bill y Audrey sentada junto a su marido le miro de forma reprobatoria
-lo que va mal conmigo, parece que todos vosotros habéis olvidado lo que esa mujer hizo, sus mentiras, sus engaños.-
-Y acaso alguno de nosotros te ha nombrado el ángel vengador o algo por el estilo.- señalo Ron
-no, pero alguno tendrá que encargarse de recordar todo lo que hizo y por lo menos tratar de mantener limpia la memoria de mi hermano.-
-limpia la memoria de tu hermano…- chillo Ginny, su cara estaba tomando un tono rojo furioso a una velocidad alarmante, mientras Harry, Hermione y Andromeda se miraban preocupados Troya se avecinaba -y que es lo que la está ensuciando, que es lo que la mancha, mejor aun que se supone que debía hacer Angelina, mantenerse célibe el resto de su vida, venerando su recuerdo, por favor estamos en pleno siglo veintiuno, si lo conocieras, si le fueses conocido de verdad, sabrías que sería mucha más traición que ella se quedase sentada en la cama o llorando sobre una tumba, lo que ya no va a volver y esto no significa que no le quisiese, Merlín le quería tanto o más que cualquiera sentado en esta mesa, pero está muerto y aunque no quieras verlo no hay nada por hacer, ya se acabo y no va a volver… y ella tiene tanto derecho como tú o como yo de rehacer su vida.-
-con George no, que oportuno Ginevra.- especto él
-Con George, con Juan, con Michael, con Matthew, con quien se le venga en gana, estamos en un país libre y ella es tan libre como cualquiera de nosotros de elegir…-
-y que se supone que vamos hacer, dejar que George viva una mentira, por que el hecho de que su cuenta corriente se engorde a velocidades alarmantes por segundo, no tendrá nada que ver ¿Verdad? En fin lo he intentado con uno y a falta de… siempre queda el otro, son iguales en todo caso.-
-Pero como te atreves.- le corto Hermione, en un estado de furia similar al de su amiga
-Creo que esto es una pelea familiar y tú no deberías meterte…-
-Cállate…- ordeno la castaña a Audrey -… y si es una pelea familiar tengo todo el derecho a intrometerme, porque aunque tú lleves el apellido, me considero miembro de esta familia desde mucho antes de que aparecieses en el mapa y en cuanto a ti Percy te he considerado alguien equilibrado y ecuánime toda la vida, en muchas ocasiones alguien digno de admiración, pero no tienes derecho a juzgar a nadie y mucho menos a insinuar tal cosa de una persona a la que ni siquiera conoces, porque desde que apareció Angelina no te has tomado la molestia de conocerla de escuchar su versión de los hechos, incluso Ron, Ginny y George que fueron de los más afectados han dejado sus resquicios de lado por la felicidad de todos y la estabilidad de Karl, tú crees que esto sirve para algo.-
-sirve si con esto impido que mi hermano cometa el peor error de su vida, al involucrarse con alguien que no le convine y…-
-Escúchame…- siseo Ginny -…no digas más estupideces, si no eres capaz de ver más aya de tus narices, has visto a George en los últimos tiempos, le has visto sonreír, sonreír de verdad, sonreír como cuando Fred estaba vivo, has visto el brillo de sus ojos cuando sabe que está cerca, lo has visto Percy, porque yo si, yo si y he visto a Angelina mirarle con los mismos ojos, corresponder a ese amor y no está sustituyendo a nadie, porque ella tiene perfectamente claro quien es quien y que siente por cada uno de ellos.- cerro los ojos para contener las lagrimas de coraje y suspiro -y por si no lo sabías, Angelina renunció a todo cuanto Fred le legó a favor de Karl.
-eso da igual…-
-no, no da lo mismo, porque hasta que Wes no tenga la edad suficiente para manejarlo, hasta el último Sickel, lo maneja George, Angelina no le está pidiendo nada y no lo quiere.-
-y ya está, esas son tus razones para asegurar que está profundamente enamorada de George, acaso se merece la orden de Merlín primera clase, que ostenta tu novio, solo por hacer bien su papel de mártir y victima, un retrato en la sala de honor del ministerio con las palabras "Angelina Jhonson, victima de un amor frustrado" acoto, simulando enmarcar el rotulo con las manos.
-Abue…- y la voz desde la puerta de entrada del comedor les distrajo a todos los adultos
-muñeco.- respondió Molly preocupada -¿Qué ocurre cielo?- Karl pasaba su mirada de unos a otros extrañado
-po… podemos salir fuera a jugar.- pidió
-no, corazón.- negó Molly -hace mucho frío porque no seguís en el salón junto a la chimenea.-
-es que ya no queremos jugar más a los Gobstones…- explico el pequeño
-¿Qué tal si venís conmigo al cuarto de las pinturas, seguro que encontraremos algo divertido para hacer?- se ofreció Hermione
-vale.- accedió el niño entusiasmado, siguiendo a Hermione fuera de la habitación
-nos, nos ha escuchado…- cuestiono Percy en cuanto escucho el rechinar de las puertas del salón al cerrarse, Ginny soltó una risita histérica.
-Y ahora te importa.- se burlo -hace menos de cinco minutos tratabas a su madre como a una.-
-Basta.- ordeno el señor Weasley agotado -Es la última vez y escucharme bien los cuatro, no más, basta se acabo, no quiero una discusión más sobre este tema, no en mi casa y no mientras yo este vivo, está claro Ginevra.-
-Ginevra…- bufo la pelirroja -…pero si es él.
-Está claro.- repitió Arthur.
-clarísimo papá.- cedió acomodándose en su butaca malhumorada
-y en cuanto a ti Percy, puedes guardarte tu opinión respecto a Angelina y su relación con George, es una buena chica y hace feliz a tu hermano, para mi es más que suficiente lo que haya pasado antes o lo que pase después no viene al caso, se acabo, es mi última palabra y por favor llevemos la fiesta en paz. Si tú no eres capaz de ver nada bueno, hazte el loco y no opines.- termino el hombre, aun más severo de lo que solía ser su mujer y como muy pocas veces había podido escucharlo
-sabes Ginny, creo que el vegde segía un buen color.- comento Fleur.
-Que…- se extraño ella volteando a mirarla
-ya sabes, paga las damas de honor, hace juego con los ojos de Haggy.-
-Si, Fleur ya lo había pensado.- contesto la pelirroja, comprendiendo las pretensiones de su cuñada -Harry, nos vamos…- pidió
-Ginny por favor no seas cría.- dijo Molly -…no puedes marcharte solo porque estes enfadada…-
-Créeme mamá no me marcho porque este enfadada.- respondió -salgo para Bulgaria mañana temprano y aun no tengo lista la maleta.
-es cierto.- apoyo el moreno
-nos vemos a la vuelta.- se despidió besando la mejilla de su madre y a su padre después -se buena rallito de sol…- añadió revolviéndole el pelo a Dominique -Andromeda…- dijo besándola también en la mejilla
-Suerte Ginny…- dijeron Ron y Bill a la vez
-Gracias a todos.-
-os vais…- se extraño Hermione volviendo de la habitación
-Si…- contesto la pelirroja -debo irme muy temprano, que prefieres, felicidades ahora, carta desde Sofía o un regalo y una celebración impresionante y en condiciones a la vuelta…-
-me quedo con la última opción…-
-vale, nos veremos el viernes en la noche, veintitrés años no se cumplen todos los días ¿algún recado especial para VicKtor, Ronnie?- se burlo
- Vas a ver a Krum…- contesto el ojiazul extrañado y pasando de su comentario
-juego contra su equipo hermanito, además cenaré con ellos el día después Margeritte, me ha invitado y ya que voy a darme el viaje hasta allí, voy a entregarles la invitación a la boda personalmente.
-¿Vais a invitarles?- otra pregunta histérica de Ron
-Ronald…- pidió Hermione -no empecemos de nuevo.-
-Ron, nos invito a su boda solo que no pudimos ir a causa de los compromisos.- comento su hermana -… es un chico magnifico y un buen amigo, supéralo… el hecho de que Hermione se besará con una celebridad un par de veces, no debería mermar tu…-
-Basta Ginny…- exigió la morena -no eches más leña al fuego por favor.-
-OK, OK cedió -nos veremos a la vuelta familia
-Adiós.- se despidió el ojiverde.
-Hasta pronto.- contestaron los otros a su vez.