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Historia 32029 — capítulo 24
-¿Y entonces?-
-¿Entonces que?- cuestionaron los dos al unísono
-Entonces ¿que tal por Italia?- dijo Ginny
-eso, eso, eso…- la apoyo Luna acomodándose mejor sobre la alfombra
-Bien.- contesto Angie sin darle mayor importancia
-bien- se extrañaron todos
-solo bien- acoto Hermione
No llevaban ni dos horas de vuelta en Inglaterra, acaban de recoger a Karl de la madriguera y su casa había sido invadida, por Ron, Hermione, Harry, Ginny, Luna, Neville y Lee, llevaban Pizzas, vino de elfo y algún postre estrambótico hecho por Luna y tras el grito de esto hay que celebrarlo, se habían adueñado de su sala de estar, aunque aun no tenía muy claro que era lo que tenían que celebrar, ellos habían comenzado con el interrogatorio y no habían soltado prenda sobre el tema.
-¿Qué es lo que queréis saber?- cuestiono George, mal humorado ante la intromisión repentina de todos los presentes que no hacía más que acelerar el final de sus vacaciones.
-pues todo hombre.- contesto Lee -todo, George, no ahorres detalles…- añadió con malicia
-bien, allí va.- respondió el pelirrojo -nos ha ido de maravilla, nos comprometimos y casamos en una isla desierta y vamos a mudarnos juntos.-
-¿De verdad?- inquirió la rubia emocionada -oh chicos eso es fantástico-
-Luna cariño, George intenta ser sarcástico- explico Hermione
-Haaaa, vale.-
-Vamos chicos, no es tan malo que queramos saber como os fue, somos vuestros amigos es normal que queramos detalle, pero si prácticamente nos lo contamos todo.-
-¿Todo?- pregunto George -Estás segura pecas.-
-Bueno Georgie me ahorro algunos detalles, pero si quieres puedo contártelo todo con pelos y señales, como aquella vez que Harry volvió de la academia y me colé en su habitación con el pretexto de ir a casa de Luna; estábamos en la bañera y….-
-frena la escoba, bonita.-pidió -eres mi hermana pequeña y me apetece seguir viéndote como tal el resto de mi vida.- hizo una pausa y continuo -Italia estuvo bien, realmente fantástica, en cuanto deshagamos el equipaje os entregaremos vuestros regalos, cosa que estaríamos haciendo ahora sino fueseis aparecido de la nada al grito de "Esto hay que celebrarlo-
-Cierto, que es lo que hay que celebrar, nuestro regreso- pregunto Angie
-Si y no…- contesto Neville
-en realidad íbamos a festejar en casa de Harry y Ginny; pero Lee nos recordó vuestra llegada y pensamos que una noticia como ésta hay que celebrarla, todos juntos.- explico Luna
-Vale pero ¿que es?- se exaspero la pareja
-a nuestra estrella del quidditch.- acoto Hermione en tono solemne
-la han fichado.- agrego Ronald
-para formar parte de la selección Inglesa de Quidditch.- finalizo Harry orgulloso
-Oh Ginny…- chillo Angelina abrazando a su cuñada
-Eso es, pecas eso es magnifico.- exclamo George.
-lo se, lo se, lo se…- contesto la pelirroja entusiasmada -y estoy tan, pero que tan feliz, quiero decir es maravilloso si la selección me elige como cazadora, aunque solo sea reserva en la "copa de Europa" estaré a un solo paso de poder jugar en los mundiales de Sri Lanka dentro de un par de años, es lo mejor que le podía pasar a mi carrera en estos momentos os lo imagináis "Ginny Potter, numero treinta y uno de la Holyheads Harpies, arrasa en los mundiales como cazadora estrella de la selección inglesa""
-me parece estarlo viendo.- acepto George sonriente, mientras abrazaba a su hermana -venga… otra ronda, esto merece ser celebrado… Por Ginny, que a este paso será la jugadora del año.-
-por Ginny- corearon todos entre chocando sus copas entre sí.
-Por mí.-repuso la pelirroja
-mami…- interrumpió Karl tirando de los pantalones de su madre -tengo sueñito.-
-pobrecito mió, no me había fijado en lo tarde que es.- Se excuso Angie tras ver la hora en el reloj de la pared -ven aquí corazón- pidió tomándole en brazos mientras el pequeño de ojos verdes bostezaba -da las buenas noches cariño.- ordeno
-buenas noches.- contesto el niño en un susurro, apoyando su cabeza en el hombro de su madre
-buenas noches Karl.- contestaron los adultos.
-vuelvo enseguida. -vocalizo la morena saliendo de la estancia
-si que es tarde chicos.- acoto Hermione -será mejor que nos marchemos.-
-es cierto, vosotros estaréis agotados del viaje.- añadió Ginny rápidamente
-anda, hasta que lo comprendéis.- se extraño el pelirrojo
-no seas aguafiestas, queríamos celebrarlo como se debe.-
-si, si, si…- dijo George aunque no se lo creía -nos veremos mañana en Sortilegios, Ron, Lee.-
-Si claro /por supuesto.- dijeron respectivamente los aludidos
-y a vosotros.- señalo a los otros cuatro -en Cabeza de Puerco el sábado por la mañana, como siempre.-
-eso, no olvides nuestros regalo- pidió Ginny abrochando su chaqueta
-despídenos de Angelina- Pidió Hermione
Y uno por uno fueron desapareciendo en la chimenea, antes de que la morena volviese a entrar en la habitación.
-Se han marchado.- cuestiono extrañada.
-Si.- respondió él -al parecer el que Karl se cayese del sueño, les dio a entender que no era momento para las visitas.-
-¿y tú?-
-yo, bueno se me ocurrió que tal vez podría quedarme a dormir, si te apetece.-
-Solo a dormir mi estimado caballero andante.- comento Angelina extrañada
-acaso tienes alguna proposición mejor- quiso saber bajando el tono de voz, hasta convertirla casi en un susurro
-verás, hay vino.- contesto ella señalando las botellas y las copas sobre la mesa -y pensé que ya que oficialmente mis vacaciones no terminan hasta dentro de un par de días debíamos celebrarlo, él volver a casa quiero decir.- se explico -además ayer mientras buscábamos los regalos para los chicos, compré algo pensando única y exclusivamente en ti y aun no te lo entregado.-
-de verdad ¿Qué es?- inquirió George interesado mientras servia las copas de vino.
-bueno.- Angelina comenzó por desabrochar el primer botón de su camisa -Es rojo- numero -se que te encanta- George la miro y le tendió una copa de vino pero la morena la dejo inmediatamente sobre la mesa ratona -es de encaje francés y no es por presumir pero me hace unos pechos preciosos- añadió desabrochando el segundo botón de la camisa y la última afirmación definitivamente capto toda su atención -y es diminuto, pero si solo quieres dormir, creo yo que sería un desperdició.- agregó mientras se cerraba de nuevo la camisa
-estás tratando de seducirme.- cuestiono él mojándose los labios y mirándola de arriba a bajo antes de acercarse
-no trato, lo estoy haciendo.- contesto la mujer de tez morena despreocupada, tomo su copa de vino y dio la vuelta, camino de su habitación, escucho los pasos de él siguiéndola de cerca
-y ya está…- pregunto a su oído mientras le rodeaba con los brazos la cintura, acercando la espalda de ella a su pecho, pero sin dejar de caminar -…ya está, eso es todo dices eso y te vas…- cuestiono desabrochándole la camisa de nuevo, pero esta vez comenzando desde abajo
-¿Qué se supone que estás tratando de hacer?- pregunto ella risueña
-no trato de…- respondió -…lo estoy haciendo- añadió él mientras le besaba el cuello y ella soltó una carcajada que acabo con el silencio que les rodeaba -pero si vuelves a reírte como una cacatúa despertarás a Karl y ya no podré hacer nada…- señalo. Habían llegado hasta la puerta de la recamara y Angelina volteo para quedar frente a él
-puede que tengas razón…- acepto la morena dando un paso hacia atrás, para cruzar el umbral
-siempre la tengo.- concedió él, con los ojos verdes encendidos, empujo la puerta con el pie, antes de abalanzarse sobre ella para besarla con todo el fervor que se merecía - ¿vas a dejar que lo vea?- inquirió entre besos, con la vos enrarecía a causa del deseo
-¿a que viene tanta prisa?- quiso saber ella correspondiendo a sus besos con el mismo entusiasmo
-Merlín mujer…- bufo él separándose un par de centímetros para mirarla a los ojos oscuros y así lograr hablar con coherencia - llevas todo el día coqueteando conmigo de forma descarada, incluso con mis padres delante…- ella lo beso de nuevo
-mmmm…- musito dándole a entender que continuase con la explicación
-y durante la cena…- añadió -quieres que siga numerando porque quiero ver exactamente lo que llevas bajo la blusa
-pareces un niño en medio de una tienda de chucherías…- señalo
-es que el chocolate es mi golosina preferida…- Angie le empujo, hasta que cayó sobre la cama y se sentó a horcajadas en su regazo
-entonces es tu día de suerte…- susurro, retomando la apertura de su camisa desde donde él la había dejado -por que pretendo que sea una noche inolvidable.- acoto
Y lo fue, Merlín bendito si que lo fue, y entre los besos y las caricias habían terminado exhaustos; ella se había quedado dormida entre sus brazos casi de inmediato, pero él sin embargo no tenía sueño, estaba cansado si era realista, pero no podía dejar de contemplarla, el reloj de la mesilla marcaban casi las cuatro de la mañana, llevaba aproximadamente hora y media sin dejar de mirarla, le hacía honor a su nombre mientras dormida, todo un Ángel, con la respiración pausada, los parpados cerrados, los labios ligeramente entre abiertos y el pelo desperdigado sobre la almohada.
Un ruido repentino le sobresalto, durante una fracción de segundo pensó que era su imaginación, total estaba tan ensimismado contemplándola, pero los sollozos en la habitación contigua le hicieron ver que era real, se levanto con cuidado de no despertarla, se coloco los pantalones que habían terminado en el suelo de la habitación y se recordó hacerle caso a Angelina, la próxima vez que le instara a dejar algo de ropa en su casa, por que a este paso terminaría viviendo más allí que su departamento, abrió la puerta despacio y salió de la habitación cerrándola tras de sí y encontró a Karl, acurrucado junto a la puerta de su recamara, gimoteando con el señor Bonny entre los brazos -Hey campeón…- llamó poniéndose en cuclillas frente a él e inmediatamente el niño abrazo a él -¿Qué ocurre?- pregunto extrañado
-Hay un monstruo- dijo él pequeño entre sollozos
-un monstruo.- repitió George y el chiquillo de ojos verdes asintió
-bajo mi cama…- explico
-¿Y por que no has ido a la habitación de mamá?- cuestiono
-quise ir, pero estaba cerrada…- y el pelirrojo recordó que había sellado la puerta por dentro y se olvidaron de deshacer el hechizo después -¿vamos a ver a ese monstruo?- pregunto y Karl negó inmediatamente
-El señor Bonny tiene mucho miedo.-
-Pero si vamos a entrar los tres…- repuso -además yo tengo una varita y a puesto a que ese monstruo no.- añadió blandiendo delante suyo la varita de madera
-de verdad…- canturreo Karl
-de verdad.- aseguro George levantándose con él niño y "el señor Bonny" entre los brazos, camino hasta quedar de pie junto a la cama y susurro lumus, podría haber encendido la luz, pero el efecto era mejor así - vamos a ver.- dijo bajando agachándose para poder mirar bajo la cama, pero inmediatamente el pequeño de ojos verdes cerró los ojos
-yo no quiero ver…- chillo
-anda, no estarás tan asustado como el señor bonny no…-
- no estoy asustado…- rebatió Karl indignado, mientras su baba le colocaba de vuelta en el suelo
-pues demuéstralo, anda adelante mira conmigo…- el niño tomo aire varias veces y se agacho rápidamente, tanto asi que en menos de una milésima de segundo ya estaba de nuevo de pie junto a la cama, mientras George echaba un vistazo de verdad.
-aquí no hay nada campeón…- dijo el pelirrojo sin apartar la mirada de debajo de la cama, esta vez el chiquillo si que se agacho junto a él y miro bajo su cama
-yo lo vi…- se defendió Karl -le brillaban los ojos.
-y por pura casualidad no serán esas bolas de gobstones- dijo George cogiendo el juego de debajo de la cama -ya lo ves campeón, aquí no hay nada…- añadió de rodillas mientras le sentaba en la cama -es hora de volver a dormir…-
-pero el señor Bonny no quiere dormir solo…-
-no estará solo- le recordó -tú estarás con él y le cuidarás.-
-pero yo no puedo hacer magia-
-mamá y yo estaremos en la habitación de al lado- señalo
-Quédate con nosotros por favor.- pidió -solo hasta que nos quedemos dormidos.-
-Como quieras.- cedió George, apartando las mantas para que Karl se metiese en la cama y después se sentó junto a él apoyando la espalda contra el cabecero de la cama
-no te vas a ir hasta que me duerma verdad.- cuestionó el pequeño
-te he mentido alguna vez.- el pequeño negó apoyando su cabeza en la almohada antes de que George le tapará hasta la barbilla, pero en lugar de dormir Karl se sentó a su lado casi de inmediato
-baba…- le llamó
-no ibas a dormir.- cuestiono
-si pero yo queriba, yo queriba preguntarte una cosa.-
-haber, que cosa.-
-el otro día en la madriguera- se explico -Yo, Teddy y Victorie.-
-Victorie, Teddy y Yo.- le corrigió
-no tú no estabas, fue durante tus vacaciones.- señalo el pequeño
-No, quiero decir que se dice Victorie, Teddy y yo; no del revés-
-haaaa, vale- acepto encogiéndose de hombros sin darle mayor importancia -lo que yo queriba, Victorie Teddy y yo, estábamos hablando sobre los papás y las mamás; Teddy dijo que el tiene dos papás y dos mamás, pero Torie dijo que no se pueden tener más de una mamá y un papá.-
-Pero a que si que se puede.-
-Ah si…- se extraño
-pos si, porque mira a Ted, su papá y su mamá se han ido al cielo ¿No?-
-si.- acepto George
-pero tiene a la tía Ginny y al tío Harry, que le quieren mucho y son como sus papás aquí, porque el tío le compra juguetes y los dos juegan con él y la tía Ginny le lleva a los entrenamientos con ella y Kreacher a veces y mi titi también le riñe cuando hace algo que no debía haber hecho.-
-eso es verdad- cedió el pelirrojo
-y yo también tengo dos papás.-
-de verdad.- pregunto el ojiverde, esperando que siguiese con su explicación
-pos claro que si.- contesto el chiquillo -uno es mi papá Fred, que está en el cielo junto con los papás de Teddy y el otro eres tú, porque te quiero mucho, mucho, mucho hasta el enfermito- George sonrió -y tú me quieres mucho también y juegas conmigo, me lees cuentos, embrujas mis coles de brucelas para que sepan a golosinas y me das golosinas a escondidas de mamá.-
-me has convencido.-
-pero Torie, dice que un papá y una mamá tienen que vivir juntos.- continuo -y estar casados como su papá y su mamá.-
-Anda que Torie…- murmuro George -de donde sacará esas ideas.-
-y sabes lo que yo queriba baba.-
-no, no lo se…- negó -que era lo que tú queribas-
-que tú.- contesto el pequeño señalándolo con el dedo -fueras mi papá de verdad…-
-Que yo fuera tu papá…- repitió incrédulo, de donde sacan los niños esas cosas.
-Sip asi te quedarías todos los días con nosotros, tú te casarías con mamá y ella no me obligaría a comer coles de brucelas.-
-veo que has pensado en todo renacuajo…- comento el pelirrojo -de verdad te gustaría que yo fuera u papá.-
-de verdad, porque ¿tú no quieres?- pregunto ligeramente desilusionado
-no, si que quiero…- se apresuro a responder -pero necesitaríamos un plan brillante para convencer a tu madre.-
-Es verdad.- contesto Karl apoyando su carita en las palmas de sus manos -¿Qué se te ocurre?-
-muchas cosas enano, pero ahora es el momento de dormir, este será nuestro plan secreto, pero lo hablaremos mañana vale.- Karl sonrió, asintiendo mientras George volvía taparle con las mantas hasta la barbilla-
-buenas noches renacuajo…-
-buenas noches papá…- contesto Karl y en una fracción de segundo al pelirrojo se le encogió el corazón ante la inmensidad de esas palabras salidas de su boquita y dirigidas hacia él, asi que le beso en la sien y se quedo mirándolo hasta que él mismo se quedo dormido sin darse cuenta si quiera.
Semana de locos, eso había sido, descanso si hombre mucho descanso, si no había parado desde que volvieron de sus vacaciones, Karl parecía tener más energías de las que ella recordaba y debía ayudarle a ponerse al día con sus actividades en la escuela "Merlín" colorear, hacer talleres y garabatos sobre una hoja puede llegar hacer extenuante, bueno no sería extenuante si su hijo no estuviese constantemente haciendo preguntas que no parecían salir de su cabecita si no de cierta cabeza pelirroja mucho más grande que la de él y viéndolo bien, esos dos debían traer algo entre manos, desde el día posterior a su llegada cuando les encontró a ambos dormidos en la cama de Karl y el corazón se le encogió, era la estampa más bonita que había visto, el caso era que ellos no hacían más que cuchichear y callarse cada vez que estaba cerca y su hijo leal, entre los que más a una promesa siempre contestaba con "un secreto no se cuenta y mi baba a dicho que es un secreto entre nosotros dos solamente" y George tampoco había soltado prenda alguna. Pero ya se encargaría ella de que uno de los dos le dijese lo que quería saber…-
-Señorita Johnson.- el hombre mayor que trabajaba desde que tenía memoria como portero del edificio donde se encontraba "Studio F" le saludo, sacándola de sus divagaciones
-Walter ¿Qué tal todo?-
-bastante bien señorita y sus vacaciones.-
-Genial- contesto la morena con una sonrisa, era un pequeño ritual que poseían desde tiempos inmemorables
-que tenga un buen día.- añadió inclinando la cabeza abriendo la puerta para que pasará
-tú también- se despidió Angelina, atravesando el vestíbulo en dirección al ascensor
Eran las nueve y media un lunes por la mañana y el sitió parecía desierto, apretó el numero veinti dos y espero pacientemente hasta llegar a su destino, tomando de su tasa de café y pensando de nuevo en que narices era lo que Karl y George podrían traerse entre manos y en cuanto salió del ascensor se llevo otra sorpresa, la recepción estaba vacía, acaso era festivo y ella no se había dado cuenta, pero enseguida cambió de parecer al escuchar la voz chillona de Tiffany una de las becarias discutiendo con alguien al fondo.
-le he dicho que no puede dejar eso aquí, nadie ha pedido esas flores…-
-Señorita, tengo ordenes estrictas de entregar este envió en Studio F y esto es Studio F.-
-Si pero…-
-Pero nada señorita tengo más envíos por hacer, sería tan amable de firmarme el albaran como que ha recibido el envió-
-Pero señor…- se exaspero la joven -entienda que nadie me ha autorizado en recibir estas flores…-
-Tiffany que pasa.- cuestiono la morena
-Por fin hasta que alguien llega…- contesto la becaría aliviada -han enviado flores, mejor aun han invadido la oficina de flores, es un mar de girasoles.- añadió señalando con la cabeza hacía la puertas correderas que separaban la recepción de las oficinas y Angelina se sorprendió, todo el piso estaba a rebozar de sus flores favoritas, las mesas de trabajo, las estanterías, casi todo el suelo dejando muy poco espacio para caminar, girasoles de distintos tamaños y en distintos jarrones.
-Merlín…- musito, más para sí que para sus acompañantes
-¿Qué?- se extrañaron los otros
-Yo firmo el albaran…- informo la morena y el repartidor exhalo un bufido tendiéndole el resguardo para marcharse enseguida.
-Que quieres que haga con todo esto- cuestiono Tiffany siguiéndola de cerca, mientras ella se adentraba en la "marea de flores amarillas" pero antes de que pudiese contestar el teléfono sonó
-Contesto yo Tiffany…- se apresuro a decir Angelina mientras tendía la mano hacia el aparato
-Hola…-
-¿Has recibido mis flores?- pregunto la voz al otro lado -¿Te han gustado?
-Estás loco, George…-
-Tanto como loco no…- contesto el pelirrojo -quizás un poco sadomasoquista para hacer la misma pregunta en menos de dos semanas.- ella sonrió
-esto era lo que os traíais entre manos verdad…-
-puede, pero ahora escucha…- le pidió -dijiste que debía pensarlo bien, que no podía ser a causa de un impulso y te juro que no lo es, pediste flores y hay aproximadamente mil girasoles, pedí mil exactamente pero es difícil conseguirlos a mediados de otoño…- explico -se que querías velas pero pensé que era excesivo y poco sutil invadir tu lugar de trabajo con velas….-
-y las flores han sido sutiles…- bromeo
-Angelina trato de seguir un guión preestablecido espera a que llegue tu turno…- ordenó -Me he asegurado de que lleves la ropa perfecta, te he visto salir de casa esta mañana y el vestido marrón y los zapatos y el bolso rosa son preciosos y te quedan bien - asintió olvidando por un momento que no podía verla -ahora bien, antes de hacer la pregunta en cuestión quiero que quede bien claro; no es un impulso, no es algo que haya decidido de la noche a la mañana, ni es una prueba para saber lo mucho que me quieres, para eso me basta solamente tu palabra, Angelina, se que te quiero y tengo la certeza que quiero esto, el nosotros, una familia contigo y todo lo que conlleva, en la salud, la enfermedad, la felicidad, la tristeza, la riqueza y la pobreza, lo quiero todo…- hizo una pausa y ella tuvo que apretarse el lagrimal por que las lagrimas querían salir y no podía permitírselo -pero como siempre, respecto a todo lo que tiene que ver con nosotros eres tú quien tiene la última palabra, escucha…- la corto al ver que intentaba rebatirle -tienes que pensarlo, con cabeza fría, necesitas tiempo y yo lo tengo claro, no quiero que tomes una decisión apresurada de la que después puedas arrepentirte vale, tienes todo el tiempo del mundo, unas horas, unas semanas, unos meses, la vida entera si lo necesitas, porque quiero que lo tengas claro y yo no pienso irme a ninguna parte, sea cual sea la respuesta cuando llegue quiero que tengas la absoluta seguridad de que es lo que más quieres…- asintió de nuevo y ya no pudo contener la lagrima rebelde que corría por su mejilla derecha
-te quiero…- fue lo único que pudo decir
-y yo a ti…- aseguro -ya sabes no hay prisas, de ningún tipo…- ella sonrió -lo olvidaba el punto numero tres, el anillo perfecto o por lo menos eso espero, está sobre tu mesa, cuando hayas tomado una dedición solo póntelo quieres.-
-está bien…- acepto
-pero mientras esperamos, seguimos siendo nosotros, asi que no olvides que hoy traes tú la pizza…- ella se rió -hay alguien aquí que quiere hablarte…- añadió George
-hola mami-
-hola muñeco, estás preparado para ir al colé- quiso saber
-si, Becky llegó hace un buen rato ya tengo el uniforme y he desayunado gofres con mermelada de arandanos…- declaro
-genial…-
-Mami…- volvió a llamarla Karl
-Si corazón…
-Dile que si…- Angelina se carcajeo abiertamente -dile a tu baba, que había dicho que sin presiones…-
-Teníamos que intentarlo…-musito George al otro lado de la línea
-nos vemos esta noche.- se despidió Angelina
-te queremos…- contestaron los otros dos
-y yo a vosotros- musito antes de que cortarán la llamada se quedo de pie junto al teléfono que había estado utilizando un par de minutos antes de reunir el valor Griffindor suficiente para entrar en su despacho, que tal y como supuso estaba a rebosar de flores, tomo una de uno de los jarrones más cercanos y se la llevo hasta la nariz, Merlín caminar hasta su mesa se le hizo eterno y sus rodillas que temblaban como flan no mejoraban mucho la situación, estaba allí a un palmo de distancia solo tenía que estirar la mano y sería todo suyo, podría abrirlo y quería abrirlo pero no estaba preparada para hacerlo sola -Valiente Griffindor soy- mascullo por lo bajo -Necesitas a tu mejor amiga Angelina, se realista…- se reprendió a si misma y con un rápido movimiento estiro las manos, tomo la pequeña cajita negra aterciopelada, la metió en su bolso y dio media vuelta dispuesta a salir de allí, no había recorrido la mitad del camino cuando alguien la detuvo
-Hey, ¿A dónde vas?-
-Tengo que salir Dilan se excuso…- esquivándolo para continuar con su camino
-Angelina, tesoro tenemos la reunión con Fuhimoto en veinte minutos…- la morena se detuvo, volteando a mirar a su casi hermano
-Dilan, recuerdas el verano cuando cumpliste diez años…- él asintió, si la conocía lo suficiente sabía que iba pedirle algo, algo gordo -rompiste el jarrón de porcelana china de mi madre, su favorito, el último regalo que le hizo mi padre antes de morir- si, si que le iba pedir algo gordo -yo no dije nada, es más cargue con la culpa sin chistar.-
-Que quieres-
-invéntate cualquier cosa tesoro, di que estoy enferma, que fue una urgencia extrema que he tenido que irme…- y sin dar tiempo a replica corrió en dirección hacia los ascensores, entro y prácticamente aporreo el botón de la planta principal, pero a su parecer iba muy lento y después de un par de juramentos recordó algo -Maldición soy bruja, puedo desaparecerme- y sin más se desvaneció literalmente hasta un callejón adyacente a San Mungo.
Entro en la recepción del hospital en un estado de hiperactividad absoluta, se acerco hasta la recepcionista
-Bienvenida al hospital San Mungo, atención especializada para la comunidad mágica en general ¿Qué desea?-
-La sanadora Alicia Spinnet, por favor.
-Si como no, por favor tome los ascensores de su izquierda, que la llevarán a los consultorios del ala este, la quinta planta, pacillo de la derecha sala cuatrocientos uno.-
-gracias…- contesto Angelina caminando hasta los ascensores y siguiendo las instrucciones hasta llegar a una sala de espera a rebozar -Maldita sea, Alice tenías que tener éxito es tu profesión…- mascullo sentándose junto a una bruja de edad avanzada, la voz de Alicia llamó uno por uno a los pacientes que esperaban y la sala fue vaciándose de poquito a poquito, hasta que solo quedaron tres personas, un hombre de unos treinta años, con verrugas por toda la cara, la mujer mayor sentada a su lado y la propia Angelina, la puerta volvió abrirse y por ella salió Alicia Spinnet, con su bata verde que la identificaba como sanadora, despidiéndose de un paciente
-quiero verte la semana que viene, para ver como va todo… pide cita en el mostrador.- y en ese mismo instante sus miradas se encontraron, no dijo nada, estaba enojada y con razón -Señora Holt.- saludo a la mujer que estaba junto a Angelina -pase…- pidió -luego usted Stebbins, veo que ha vuelto a experimentar con pociones fuera de lo común…- el hombre soltó un gruñido y Alicia volteo sin decir más, con una pose digna seguida de cerca por su paciente.- fueron casi cuarenta y cinco minutos más hasta que el señor Stebbins, supuso que era él, porque se veía bastante diferente sin la cantidad de verrugas de antes por toda la cara, salió del consultorio con una sonrisa
-dice la sanadora que pase…- le informo a Angelina; caminando en dirección a los ascensores, la morena tomo aire varias veces y antes de decidirse a entrar en la consulta, con la cabeza gacha y gesto de resignación, como quien va al paredón, Alice, ni siquiera se tomo la molestia de mirarla cuando le dijo
-cierra la puerta por favor…- obedeció sin chistar y se sentó en una butaca frente al escritorio de su amiga -alguna enfermedad grave, algo que deba saber antes de comenzar…-
-no vengo a consulta Alice.-
-me sorprende que aun recuerdes mi nombre…- señalo orgullosa, mirándola directamente por primera vez -¿Qué quieres?-
-necesitaba a mi mejor amiga y he venido a buscarla-
-Tu mejor amiga…- se mofo -yo tu mejor amiga, seis años Angelina, seis años, un maldito trozo de pergamino y una frase "no puedo Alice, te juro que no puedo seguir aquí, tengo que irme porque me estoy muriendo de a poquito, ya lo he perdido todo y asi no puedo vivir"- cito Spinnet arrojando el trozo de pergamino escrito de su puño y letra sobre la mesa, Angelina se estremeció
- Tenía que irme Alice, si me quedaba… si me quedaba no habría podido, no habría podido hacerlo…-
-Éramos las mejores amigas Angelina, tú la única familia que me quedaba y te vas después del funeral y según tú solo me merecía una nota… tan poco significaba que no merecía una explicación frente a frente…-
-Alicia no es eso, yo necesitaba poner tierra de por medio, alejarme de todo y de todos- lloró de tristeza como hace mucho no lo hacía -Se había ido, asi sin más… Merlín Alice tú lo entendías, acababa de perderlo todo quedarme, seguir con mi vida aquí, seguir construyendo mis sueños sin él me habría matado, Alice me habría muerto y no podía morirme, no en ese momento-
-Y después, Maldición Angelina han pasado casi seis años, que fuerza superior te impedía volver, escribirme una carta y decirme que estabas bien, que fuerza te lo impedía cuando George, Lee y los demás Weasley entraron a formar parte de tu vida.- increpó
-creía haber perdido ese derecho, Alice, te había fallado, estaba tan avergonzada que no podía pararme ante ti a pedirte disculpas
-y entonces me he estado perdiendo todo lo importante, todo lo bueno, he tenido que conformarme con fotos y relatos de Lee y George y esperando con ansias que aparecieras un día cualquiera y dijeras he vuelto a casa, no voy a irme de nuevo o te presento a tu sobrino, o cualquier pachoteada por el estilo…-
-Alice yo…-
-no…- la interrumpió -no me cortes Johnson, porque vas a escuchar todo lo que tengo que decir y será la última vez que hable contigo de esta manera…- la morena asintió con desgana -Eres una desalmada y una completa imbecil y desagradecida, me tuviste con el alma en vilo durante semanas, Merlín casi me echan de la escuela por estar pendiente de ti, tu madre y Emma no sabían nada y George enviaba carta tras carta y no contestabas y el corazón se me encogía segundo a segundo y cuando te encontró oh por Circe, quería matarte, si que quería, decirme que había sido una falsa alarma, mentirme a mi en algo tan importante y luego desaparecer con mi ahijado a cuestas, iba cortarte en rodajitas en cuanto te viese lo juro… pero maldición te he echado tanto de menos que me ha costado horrores no cancelar la cita de la señora Holt y Stebbins, para charlar contigo y que me contaras todo lo que has hecho en todo este tiempo y me presente a mi sobrino como dios manda…- y a este paso ya lloraban las dos, Alicia la abrazo -Te lo juro Angelina vuelves a desaparecer de ese modo y te buscaré hasta debajo de las piedras para hechizarte…-
-No volveré hacerlo, lo juro Alice; no sabes cuanto…-
-no, no, no…- pidió -hagamos de cuenta que solo han pasado seis horas desde la última vez que nos vimos, necesitabas a tu mejor amiga ¿No? ¿Qué ocurre?- cuestiono sentándose de nuevo en su silla, mientras se secaba las lagrimas - Angelina suspiro al recordar el motivo de su visita, metió la mano en el bolso hasta tocar la cajita aterciopelada aun sin abrir y la puso sobre el escritorio.
-George…- musito Alicia extasiada y Angelina asintió -Oh mi dios lo ha hecho…- otro asentimiento por parte de la morena -lo has abierto…-quiso saber
-no.- respondió ella con voz temblorosa
-eres una miedosa- especto
-he estado a punto de mearme encima…- confeso la morena
-¿Quieres que lo habrá por ti?- Angelina asintió -bien, a la cuenta de tres, uno…- y a Alice también le temblaba el pulso -dos…- toco la cajita con suma reverencia -tres…- y mientras una soltaba el aire, la otra jadeo de la impresión
-Merlín es…- tartamudeo Angie -es…-
-perfecto…- mascullo Alicia por ella -dios, es el anillo perfecto.- añadió mirándole y sin atreverse a tocarle la pequeña pieza, dos alianzas de oro blanco unidas por dos corazones con incrustaciones de diamantes en talla brillantes, Angelina miró a su mejor amiga.
-Es una locura Alice…- la aludida rodó los ojos
-Locuras… Angelina, la vida está hecha a base de locuras, locuras el viaje de verano que hicimos nada más terminar Hogwarst en medió de una guerra y con tu madre y la mía al borde de un colapso nervioso…- explico -locura, las que hago yo, después de ocho años convirtiéndome en una mujer independiente, madura y con éxito a nivel profesional y sigo esperando como una colegiala mi cena de los miércoles con Lee y aunque el resto de la semana tenga constancia que es un capullo, no soy capas de faltar a esa cita…- agrego -locura, una locura cariño es la manera en la que ese hombre se desvive por ti y por cada uno de tus huesos, una locura sería que no aceptaras lo que te ofrece, Merlín bendito te está entregando todo Angelina
-llevamos menos de un año saliendo… es demasiado pronto…-
-le conoces de toda la vida…- rebatió
-y si no funciona, y si uno de los dos lo estropea…-
-y si funciona…- contraatacó Spinnet -y si te hace la mujer más feliz del mundo y si la tierra bajo tus pies se estremece, los ángeles del cielo lloran y la vida se vuelve maravillosa y perfecta como te lo mereces.- Angie asintió -preciosa puedo pasarme la vida dándote razones para aceptar, pero no sirven de nada si tú no está segura de una cosa.-
-de que.- cuestiono
-le quieres…-
-por supuesto…-contesto Angelina enseguida
-he formulado mal mi pregunta ¿Le amas?-
-Claro que si.- acepto
-más que a…-
-Alice no lo hagas, no les compares…-
-Angelina, da igual que el resto del mundo no les compare, si tú lo haces y es así de sencillo, pregúntatelo a ti misma, le amas, le amas más de lo que amabas a Fred…- suspiro
-tú me conoces, sabes lo mucho que le quería…- su amiga asintió -no soy capaz de compararle, pero ni con George, ni con ningún otro hombre…- Alice asintió de nuevo para que continuara -Fred era todo Alice, la piedra angular para mi vida, tú lo sabes, aunque quisiera no podría compararle con nadie por que todo cuanto soy se lo debo, Merlín, Alice, fue mi primer amor, el primer chico que me beso y aunque tuvo algunos novios antes de volver con él, fue el hombre que mi hizo mujer y si fue tormentoso y en ocasiones demasiado pasional, hasta el punto de hacer daño y también éramos opuestos como el agua y el aceite, yo ordenada y el caótico, yo tenía claro lo que quería desde el principió y el cambiaba de opinión a una velocidad alarmante, pero era una constante, la mejor de mis constantes - numero -y por otro lado está George, George que se convirtió en una balsa que me mantenía a flote, a un puerto en el cual encontrar la paz, la estabilidad, George que aunque todos creéis que es igual de caótico y desordenado, Merlín es tan ordenado y metódico que aunque le moleste llega a ser idéntico a Percy, George que sonríe y el mundo a mi alrededor se pinta de colores, ¿Qué si le amo? Por todos los santos Alice como pensé que no volvería amar en mi vida, el mundo es perfecto si el aparece, puedo enfrentarme a quimeras y basiliscos si se queda conmigo, me siento completa aunque nos separen kilómetros.
-Allí tienes tu respuesta bonita, que es lo que quieres que haga yo por ti…-
-Que me digas la verdad, que me asegures que va a salir bien, perfecto, que no voy a volver a sufrir…-
-eso no te lo puede asegurar nadie, pero que es la vida sin riesgos…- respondió -sin el nudo en el estomago, sin el peligro, es como el quidditch sin escoba…- Angelina se rió de la absurda metáfora - Anda corre, vuela donde ese hombre y dile que aceptas…-
-Voy a tirarme de cabeza al vació…-
-Y saldrá bien…- Aseguro Alicia -Por cierto, Angelina, soy la madrina…- agregó enseguida
-Voy a casarme….- chillo la morena mientras su amiga la abrazaba
-no hasta que no se lo digas, anda corre, condenada, no valla ser que se arrepienta…-
-Me estás echando… bufo Angelina -seis años sin vernos, hace un minuto me armas un pollo y ahora me echas…-
-Tengo una cita…- se excuso Alice -en veinte minutos exactamente, pero llámame, comemos mañana…-
-no puedo…- contesto Angelina -estoy hasta arriba de trabajo, pero da igual desayunamos el miércoles…-
-el caldero chorreante…- completo la otra
-perfecto… Te he echado de menos…- Alice la abrazo de nuevo
-Merlín vas a casarte…- Angie asintió -quiero los detalles más tórridos y tormentosos.- Pidió besándola en las mejillas.
-Puntos, comas y comillas-añadió Angelina, antes de salir por la puerta dejando a Alice con una sonrisa.
Salió de San Mungo más tranquila, había tomado una decisión que iba a cambiar su vida, pero antes de comenzar otro ciclo debía cerrar el que tenía pendiente, camino ahora más segura y menos histérica hasta el callejón en el cual se había aparecido horas antes y vigilando que no hubiese ningún muggle cerca se desvaneció otra vez. Para materializarse casi al instante delante de los cerdos alados que custodiaban la entrada al castillo; era de día, no hacia falta llamar las puertas estaban abiertas y el camino, hacia el lugar, adornado con las miradas curiosas de algunos estudiantes se le hizo eterno, pero cuando estuvo frente a él se sintió tranquila como siempre que venía, este acto lo hacía incluso más real que ponerse el anillo que aun llevaba en el bolso.
-Hola…- musito en voz baja -he faltado a nuestra cita cuatro semanas seguidas y no he traído a Karl hoy porque realmente no pensaba venir, si te soy sincera no estaba en mis planes al levantarme esta mañana…- hizo aparecer un ramo de flores sobre la tumba -girasoles como siempre…- comento -tus favoritos, realmente mis favoritos y las únicas flores que según tú no huelen a muerto…- una sonrisa nostálgica se les escapo en ese momento -tengo que contarte algo… voy hacerlo Merlín bendito, voy a casarme y quería que fueras la primera persona en saberlo, incluso antes que el novio, la primera, bueno si no contamos a Alice, quiero que te alegres por mi, no tengo que pedírtelo; lo sé, siempre lo has hecho, has apoyado cada una de mis decisiones incluso cuando se referían a nosotros y todo el mundo sabe que he podido llegar a ser demasiado cabezota en ese aspecto, pero soy feliz Fred, como pensé que no iba a volver hacerlo, después de mucho tiempo he vuelto a enamorarme con las mismas fuerzas, con las mismas ganas, no quiere decir que ya no te quiera, te quiero, te quiero y mucho y te echo de menos horrores, echo de menos a mi mejor amigo, echo de menos las charlas insustanciales sobre porque el color del cielo es azul o por que el calamar gigante no tiene novia…- se rió -… y soy realista no se va ir y no quiero que se vaya por que tú has sido, eres y serás parte sustancial de mi vida y por que el día de mañana quiero ser capaz se contarle a tu hijo, todo lo que significaste en mi vida, todo como el primer día… pero me merezco esto, me merezco esta oportunidad y seguir adelante y pasar pagina sin sentirme culpable y después de años de negármelo a mi misma, lo he hecho es un hombre maravilloso, tú lo sabes y no encontraré nadie más, al menos no este mundo que me haga sentir tan plena y tan segura…- hizo una pausa -no es una despedida, cariño te juro que no, pero necesito que estes en otro plano, si quiero que esto funcione no puedo seguirle pidiendo que comparta contigo el protagonismo en mi vida y no es que él me lo haya pedido, sabes como es George, no sería capas, pero yo quiero que sea así y sé en lo más hondo de mi misma que lo entiendes porque me quieres, porque me has querido desde que tengo memoria, puede que ya no venga tan a menudo, pero estaré aquí puntual como siempre en tus cumpleaños y en navidad, se que te encanta la navidad y traeré a Karl siempre que asi lo quiera…- se seco las lagrimas que habían rodado por sus mejillas -se que no te gusta que llore, pero ha sido un día lleno de emociones…- se excuso - tengo un camino que seguir mi príncipe encantado y estoy lista para hacerlo, para dejarte partir…- se arrodillo frente a la tumba, aunque sabía que se mancharía el abrigo y el vestido, se llevo las manos al cuello y se quito el colgante que llevaba, la mitad de un corazón escrito en runas, siete años, siete años sin quitárselo ni un solo minuto del día "para la dueña de mi corazón, te amaré hasta el fin de nuestros días o hasta que tú decidas lo contrarío. Fred" cabo con las manos un agujero sobre la tumba, no demasiado profundo y depósito el colgante en él, lo cubrió de nuevo con la tierra y se puso de pie -hasta la próxima vez…- se despidió girando para volver sobre sus pasos -será pronto añadió- al aire -lo prometo…-
Y se alejo con un nuevo ímpetu, se sentía bien… Merlín si se sentía en paz y tranquila, totalmente tranquila y cuando estuvo fuera del escudo antiaparición del colegió se desapareció hasta su casa.
-¿Qué haces aquí?- se extraño su niñera, nada más verla entrar y ni siquiera era la hora del almuerzo
-me he tomado el día libre…- contesto Angelina encogiéndose de hombros -y tú también lo tomarás y no hay replica, puedes irte a casa, yo buscaré a Karl del colegió y cocinare puede que pollo ¿Tenemos pollos Becky?-
-Si, he hecho la compra…-
-bien pues pollo asado con manzanas a Karl le encantan las manzanas y necesito un postre, un postre exquisito…- numero hablando consigo misma, mientras la chica morena se preguntaba que bicho le había picado -Becky…- la llamó -conoces algún postre fácil y exquisito soy una manazas para la repostería…-
-Que tal galletas…-
-Buena idea, galletas recién horneadas con helado ¿Dime que tenemos helado?-
-un bote enorme como siempre…-
-Que haría yo sin ti Elizabeth…- exclamo Angelina
-Puedo preguntar que se celebra….-
-El amor Becky, conoces un motivo mejor para celebrar…-
-supongo que no…- dijo la joven encogiéndose de hombros -segura de que quieres que me vaya…-
-Si Becky, si tengo chocolates, frutas, harina y pollo creo que puedo arreglármelas…-
-Tierra llamando al jefe…- se burlo Lee -oye no es por nada pero no voy a perder mi tiempo explicándote algo si tú estás en otro planeta…-
-Que…- se extraño el pelirrojo
-eso, que no estás aquí…- se exaspero Lee -pero que te pasa amigo, no me digas que ha aparecido alguna de tus ex conquistas y Angelina se dio cuenta…-
-no digas pavada, estaba pensando en…-
-las volutas de humo, la forma de las nubes, el color del agua…- numero Ron
-Si…- acepto -creo que mi mente aun sigue de vacaciones, sabéis que elegir vosotros todo lo que queráis, no tengo cabeza para pensar en esto ahora…-
-George no le das el visto bueno a nada si no participas en el proceso creativo y necesitamos nuevos productos…-
-Lee, me fió de ti y en calidad de socios y segundo y tercero en este barco hacer cuanto os apetezca yo me voy…-
-que, George no…- pero se desapareció antes de que los otros pudiesen convencerlo de lo contrarió -se ha ido…-bufo Ronald
-si…- corroboró Lee
-y nosotros, deberíamos hacer lo mismo, en fin no adelantamos nada si George no está aquí…-
-Si…- cedió el moreno -vamos, aun estoy a tiempo de invitar a salir a Ameline…-
George paseo un buen rato por la ciudad, sin rumbo fijo, haciendo tiempo hasta que fueran las cinco, para poder ir a buscar a Karl en el colegio y darle una sorpresa, pero la sorpresa se la llevo él.
-¿Qué haces aquí?- pregunto al encontrarse a Angelina esperando en primera fila
-vine a buscar a Karl ¿y tú?-
-Creí que llegarías tarde, terminaste antes de lo esperado…-
-bastante antes…- recordó ella dándole un beso en los labios
-ha dicho que si, papá, ha dicho que si…- chillo Karl tomándoles de sorpresa
-le has adiestrado bien heeee…-
-eso no le dije yo que lo dijera, lo juro…- se defendió el pelirrojo
-anda, vamos a casa, la cena está lista y se enfría…-
-que hay para cenar…- inquirió el pequeño
-es una sorpresa, pero de postre hay helado de sorbete de naranja con galletas de chocolate que tal…-
-me vale…-
-y a usted mi estimado señor Weasley, le vale también…-
-si que me vale…- dijo él comenzando a caminar por la acera en dirección a south fair
-mamá…- llamó Karl -vas a decir que si, algún día…-
-Wes, cariño, son cosas de grandes…- reprendió Angelina -y tú no debiste meterlo a él en esto.-
-porque todo lo divertido es cosas de grandes…- contesto el niño enojado - además fui yo quien se lo pedí…-
-a sí…- se extraño la morena
-pos si, porque yo queriba que se casará contigo y así tener dos papás como Teddy, porque Victorie dice que las mamás y los papás tienen que casarse para poder ser papases y mamases y como la tía Ginny se va a casar con el tío Harry si tú te casas con mi baba, entonces yo tendría dos papás- explico el niño -uno aquí conmigo que me lea cuentos y otro en el cielo, no lo ves…-
-una explicación digna de una mente tan despierta como la tuya…- elogió su madre -asi que tú queribas tener dos papases y dos mamases…- inquirió Angelina usando sus propias palabras.-
-no…-negó el pequeño -con una mamá como tú me vale, solo quiero dos papás.-
-me has convencido renacuajo…- comento Angie desordenándole el cabello
-vas a decir que si…-
-no he dicho eso…- señalo adelantándose para abrir la puerta dejándolos extrañados a ambos -¿entráis o no?-
-Una cena digna de reyes…- elogió el pelirrojo cuando terminaron de comer, mientras ayudaba a Angelina a levantar los platos -Que celebramos- cuestiono
-que he cerrado un trato magnifico…- contesto la morena "vale en realidad lo cerro Dilan, pero da lo mismo" pensó antes da añadir -Fuhimoto a renovado con nosotros por cuatro años y eso es una buena noticia…-
-me alegro por ti, quieres que te ayude con algo…-
-gracias, saca la fuente de helado de la nevera y llévala a la mesa- pidió mientras organizaba las galletas en la bandeja -además he visto a Alice hoy…- añadió alzando la voz para que la escuchara
-de verdad, ya era hora…- se alegro el ojiverde
-si, estuvo a punto de matarme por una fracción de segundo pero, cambio de opinión, hemos quedado de desayunar juntas el miércoles…-
-me alegro, te echaba de menos y estaba por volverme loco…-
-si tenemos tanto de que hablar…-
-con la tía Alice…- pregunto Karl
-la tía Alice…- repitieron los adulto a dúo
-si…- contesto Karl -Lee dice que la tía Alice es la chica más guapa que conoce, que es su novia y que él y ella van a ser mis padrinos en cuanto se casen…-
-eso dice Lee…-
-cariño si esperas a que esos dos se casen podrás quedarte sin padrinos el resto de tu vida…- señalo Angelina…
-que poca fe tienes en tus amigos…-
-Error, que poca fe en tu amigo…- recordó la morena, sentándose a su lado -Karl, quieres mostrarle a George lo que has aprendido esta semana…-
-lo que me has estado enseñando mami…-
-que te ha estado enseñando tu mami…- cuestiono el pelirrojo interesado
- en clase han estado aprendiendo a leer que es una pasada, pero como yo no he ido a clase, mamá me ha enseñado algunas cosas…-
-y vas a leer para mi…- pregunto entusiasmado
-si…-aseguro el niño con una sonrisa -que leo mami…- inquirió el pequeño
-que tal esto…- dijo Angie tendiéndole un papel escrito por ella misma.
-Ca, ca, casa… ¿Qué es esto?- pregunto señalándole a su madre la letra que seguía
-una te…-
-cásate con, con, conmigo…- respiro hondo lo dijo todo de una vez -cásate conmigo.- George pasaba la vista de uno a otro sorprendido.
-Al final no lo preguntaste…-
-estás segura…- fue todo lo que respondió
-no bromeo con cosas de este calibre-
-pensé que necesitabas tiempo, que querías pensarlo…-
-tú necesitas tiempo…- negó -entonces yo tampoco…- aseguro Angelina
-vamos a hacerlo…- exclamo abrumado
-saltaremos de cabeza hacia el vació…-añadió antes de que la besará
-Guacala, queréis dejar de hacer eso…- interrumpió Karl
-Ha dicho que si, renacuajo…- señalo George
-os vais a casar…- exclamo con más entusiasmo -os vais a casar y tú va a ser mi papá…-
-si, que si…- aseguro el pelirrojo
-que way- y salto para abrasarse a los dos
-falta algo…-dijo de repente -donde está la sortija…- Angelina la dejo sobre la mesa y agrego
-respecto a eso…-
-no te gusto…- le pregunto
-que va me fascina, pero si yo voy a llevar esa sortija, que es un símbolo antiquísimo que esclaviza a una mujer a un hombre…-
-anda que se te ha escapado lo feminista…- comento
-es la verdad…- le interrumpió Angelina -si yo me pongo esa sortija, que me encanta por cierto, tú vas a llevar esto…- señalo poniendo sobre la mesa una cajita más grande…
-Un reloj…- se extraño George tras abrirlo - ¿un reloj de compromiso eso existe acaso?
-iba a comprarte una sortija pero quedaba un poco raro y en todo caso corazón no es lo que te de, es lo que significa…-
-y que es lo que significa…- quiso saber él
-Que ésta…- respondió Angelina señalándose a si misma antes de quitarle el reloj que llevaba en la muñeca -es una bruja que no comparte, asi que cada vez que lo mire señor Weasley más vale que lo recuerde, Angelina Johnson no comparte…- añadió cerrando el broche del reloj que le había regalado y girándolo para vérselo bien -te queda genial…- George atrapo su mano izquierda entre las suyas
-si tú no compartes, yo tampoco…- añadió colocándole la sortija
-pero conmigo si ¿no? Es mi mamá…- le recordó Karl parado junto a ellos…
-si, contigo si renacuajo, pero solo contigo…- acepto -estamos comprometidos.-
-Estamos comprometidos…- acepto la morena y volvió a besarle
-Cuatro semanas, es que te has vuelto loco, Merlín bendito eres un inconsciente eso es lo que eres…- rugió Molly en cuanto fue capaz de sintetizar la noticia -pero en que cabeza cabe casarse en cuatro semana…-
-mamá, no es el fin del mundo…-
-no es el fin del mundo- rugió -…sabes cuantas cosas tiene una boda, cuantos detalles, cuantos preparativos, George, lo que pretendes hacer es una locura…-
-Molly deja al chico en paz…- pidió Arthur
-eso, eso tú ponte de su lado, pero como pretendes casarte en cuatro semanas ni siquiera tenéis una fecha.
-el once de noviembre…- corrigió el pelirrojo
-pero y los invitados, las invitaciones, el banquete y la ceremonia, George, Merlín es tu boda no un guateque entre amigos en tu departamento… Incluso Ginny que es una cabra loca cuando quiere me escucha, una boda necesita tiempo y cuatro semanas NO ES TIEMPO SUFICIENTE George Weasley…-
-mamá es más que suficiente parra algo sencillo que es lo que ella y yo queremos, amigos y familia, nada ni nadie más…-
-y la lista de espera en el ministerio, ya te habrá dicho tu hermano que hay una lista de casi seis meses para una boda…-
-será una ceremonia muggle mamá casi toda la familia de Angelina, toda a excepción de Emma es muggle y quiero que Angelina tenga la boda con la que ha soñado toda su vida…-
-y crees que puede tenerla en cuatro semanas…- recordó la mujer el motivo de la discusión
-mamá fue ella, quien eligió la fecha y yo no pienso aplazarla, vale- contestó comenzando a perder la paciencia -no estoy pidiendo tú permiso y con o sin tu aprobación me caso en cuatro semanas está decidido…-
-no digas tonterías, claro que tienes mi aprobación, Angelina es una chica fantástica solo que no entiendo cual es la prisa… a no ser que este…-
-no está embarazada mamá…- la corto George - solo queremos casarnos el once de noviembre te vale…-
-¿Y donde vais a vivir?- contraataco la señora Weasley -Estoy segura de que no habéis pensado en eso…-
-En mi departamento, en su casa mamá ya veremos después…- contesto el pelirrojo, era verdad no se habían parado a pensar en ese "pequeñísimo detalle"
-… después George por todos los magos de la antigüedad, es una insensatez…. El matrimonio es algo que hay que meditar, que hay que pensar muy bien hijo mió porque no todo es color de rosas y…-
-Mamá estoy enamorado y eso para mi es suficiente para cometer una locura… Puede que en realidad tengas razón, es una insensatez y un mes muy poco tiempo, pero las mejores cosas de mi vida están hechas a contrarreloj y a base de locuras y si, también cabe la posibilidad de que no salga bien, pero si, si lo hace, si funciona tengo la seguridad de que voy hacer el hombre más feliz sobre la faz de esta tierra y voy arriesgarme asi de sencillo.-
- está bien…- la convenció -…como siempre termináis haciendo vuestra voluntad…- y las lagrimas comenzaron a rodar por las mejillas de la matriarca de la casa -mi niño se ha hecho un hombre, en un recuerdo la primera que te vi, tan sonrosado y con unos pulmones que asustabas…- George sonrió mientras su madre le abrazaba, Molly le palmeó la mejilla al separarse -cuatro semanas, tengo cosas que hacer…- y después de la escena que había montado dio media vuelta numerando para si una lista de tareas para preparar el día "D"
Pero si Molly Weasley acostumbrada a los sobresaltos y a las prisas constantes en la vida de sus siete hijos se lo había tomado así; los gritos de la señora Johnson se escuchaban desde Paris y su pobre hija mayor tenía la bocina del teléfono casi cincuenta centímetros de su oído de lo contrarió sufriría sordera permanente…
-Pero por Dios en que cabeza cabe, en que cabeza cabe….- repetía la mujer una y otra vez -ni tu herma Angelina, ni tu herma y su absoluta falta de sentido común me han dado nunca un disgusto semejante…-
-mamá voy a casarme, no te estoy diciendo que he elegido cambiarme de sexo…-
-si, encima con cachondeo…-
-mamá, por favor…- se exaspero la morena
-cuatro semanas, pero es que acaso sois colegiales dominados por las hormonas, no podéis esperar y pensar las cosas con cabeza fría, conoceros mejor como pareja ante de dar ese paso…-
-primero…- numero la morena - conozco a George de toda la vida, desde el primer año en Hogwarst, mamá y segundo tú te casaste con un perfecto desconocido seis meses después de conocerlo y de asegurar que no bailarías con él ni aunque fuera el último hombre sobre la tierra…-
-era diferente tu padre y yo estábamos predestinados por una fuerza superior…-
-y quien te ha dicho a ti que él y yo no…- se exaspero la morena -estoy enamorada mamá, siento mariposas en el estomago y el mundo es color de rosa, el otro día, rompí el tacón de mis zapatos favoritos en medió de una presentación importantísima, hice el ridículo al perder el equilibrio delante de mis mejores clientes y ni siquiera me importo… me siento plena e inmensamente feliz y quiero hacer esto mami, es más voy hacerlo aunque sea solo Karl, él y yo…-
-estás segura…-
-Como de mi nombre…- aseguro Angelina
-Lo sabe ya tu hermana…- cuestiono la mujer
-he intentado localizarla pero la red flu no funciona, no coge el teléfono asi que le mandare un mensaje vía lechuza en cuanto pueda.-
-no lo intentes acaba de llegar de Hong kong, Melbourne o cualquiera de esos sitios y está en su fase follemos como conejos-
-mamá…-chillo Angelina escandalizada
-es la verdad, no me seas ahora mojigata, te criaste en casa conmigo, dios, hablar de sexo era tan normal como cenar tofú los lunes…- recordó Roxane -además conoces a tu hermana y sus rituales no saldrá a la superficie hasta que no haya saciado su apetito, mejor la busco yo y se lo digo.-
-Está bien…-
Dilan y Júnior lo saben- inquirió enseguida
-no, quería que tú fueses la primera en saberlo, la primera después de Alice, George y Karl, pero en fin-
-no se lo digas, cogeré el primer vuelo a Londres que encuentre para mañana, estaré en casa como muy tarde a la hora de la cena y hablaremos los detalles para decírselo a tu padrino, una comida no vendría mal. Tendremos mucho trabajo así que prepárate-
-mamá no tienes que volar a Londres solo porque-
-te recuerdo Angelina Johnson que ya me he perdido bastantes cosas por tu faceta independiente, no voy a perderme el día más importante de tu vida, está claro- le increpo
-clarísimo… aseguro la morena
- Je t'aime- se despidió su madre
-parler demain, au revoir (hablamos mañana, adiós)- Contesto Angie
-au revoir-
Pero si llegó a pensar que la semana previa a su compromiso había sido una locura, las dos semanas que siguieren al anunció del mismo, esas dos semanas fueron un completo caos; a los para bienes y felicitaciones de amigos y familiares, se le unió el carácter de sargento que poseía a su madre cada vez que planeaba algo "grande" y el sobrecogedor entusiasmo de Molly, y aunque ambas tenían buenas intenciones, las mejores realmente, por momentos llegaba a sentirse asfixiada.
Ambas mujeres (Molly y Roxane) no se conformaron con asaltarla, cargarse su agenda y convertir su casa en su cuartel central, pruebas de colores para las invitaciones y los manteles, ocupaban todas las mesas, en las paredes fotos de por lo menos trescientos lugares para el banquete, flores a la mitad de las cuales Karl resultó ser alérgico y juntos; ella y George, habían observado irse al gareté sus planes sencillos, como llevar a Karl al parque, ir a cenar con los amigos, a ver una película o simplemente sentarse en el sofá y hacerse arrumacos después de que su renacuajo estuviese en la cama.
Por otro lado, el pasar los días con Emma y su madre; que antes se consideraba una perfecta tarde de compras para las "chicas Johnson", una tradición de la que le encantaba ser participe se habían convertido en una pequeña tortura que se hacía cada vez más y más interminables, Debía añadir también que en las últimas semanas no había hablado con George más de cinco minutos seguidos, solo se habían visto dos veces si es que ir a visitar al reverendo Nail Roggers o cenar con su padrino, Dilan, Karl, Emma y su madre podían considerarse citas.
Sin embargo, no era solo su vida la que estaba patas arribas, George; no tuvo un minuto de paz en el transcurso de esas dos semanas. La inocente pregunta de su madre respecto a donde vivirían, había derivado en otro montón de preguntas, proyectos y cosas por hacer, vale no había llegado a un al estado de ansiedad en el cual había caído Angelina, tras pasar dos días consecutivos con su madre; por otra parte Ron y Lee, prácticamente habían tomado las riendas de Sortilegios Weasley, pero habían otras cosas, una casa, un lugar para ellos, para soñar, para crear su propio mundo, su trocito de paraíso.
Un proyecto que aun con ayuda de la magia tenía la certeza era demasiado ambicioso para llevarlo a cabo en tan pocas semanas, pero si había algo que aprendió bien en los últimos años, mientras Sortilegios Weasley crecía y prosperaba es que el dinero mueve montañas y aunque no puede comprar la felicidad ayuda bastante. "El Proyecto" en cuestión le robaba casi todo el tiempo que tenía y terminaba tan extenuado que era apenas capaz de contactar con Lee o Ron para saber si había alguna novedad, tomar una ducha rápida y aun con la toalla envuelta en la cintura arrojarse a la cama y dormir un par de horas antes de volver a comenzar
Y en ese proceso de seudo descanso se encontraba cuando algún insensato comenzó a aporrear literalmente su puerta y a llamar al timbre como si su vida dependiese de ello; Abrió los ojos aun sumido en su letargo, se levanto de la cama, se puso los pantalones del pijama; mientras el imprevisto invitado seguía aporreando la puerta sin dar el menor indicio de querer detenerse
-Maldición, espera un momento- bufó, pero tenía la garganta tan seca que su voz sonó rasposa, pesada y apenas más alta que un susurro; cogió la bata que tenía a los pies de la cama e intentando a acomodarla salió de la habitación
-Un momento…- chillo, aun sin despertar del todo -Maldición.- mascullo tras darse en el pie contra un bordillo -bendito Merlín en cuanto sepa quien se atreve a llamar a las tres de la mañana lo…- pero su pensamiento se vio interrumpida al encontrarla de pie frente a su puerta, llevaba el pelo recogido por una gorra de las Holyheads, una sudadera ridículamente tres tallas más grandes que la suya, los pantalones del pijama negros con puntos amarillos y las zapatillas de deporte -¿Qué haces aquí?- se extraño
-Me he escapado de casa- respondió ella encogiéndose de hombros y el shock inicial se convirtió en risas al momento.
-Tú, una mujer equilibrada, ecuánime, inteligente e independiente…- numero entre risas -y te has escapado de casa…-
-ríete cuanto quieras…- se defendió ella -pero de otra forma te habrías casado conmigo a través de los barrotes de Azkaban.- George dejo de reírse de inmediato
- ¿como es eso?- quiso saber
-dejame pasar y te lo cuento.- señalo Angelina aun de pie en el umbral
-Oh si, cariño perdona, adelante- cedió el pelirrojo apartándose -¿Qué ha ocurrido?- cuestiono cambiando el semblante, mientras la guiaba hasta el enorme sofá burdeos que dominaba el salón
-llevo sin dormir más de cuatro horas en las ultimas dos semana, George, dos semana; mi madre está por volverme loca, era la quinta vez que discutíamos porque narices quiero girasoles y no rosas y me levante iba a hechizarla te lo juro, pero recordé que es muggle, no bruja y que la maldición imperio está penalizada; asi que me fui a mi habitación, la hechice para que Emma no pudiese aparecerse dentro, ate unas cuantas mantas a la barandilla de la cama las lance por la ventana como en las películas muggles y me escape, comencé a caminar sin saber muy bien a donde ir y luego me desaparecí hasta aquí- George comenzó a reír de nuevo sin poder evitarlo -no me hace gracia, de verdad, ni siquiera cuando Karl era un bebe diminuto y tuvo cólicos durante semanas me he sentido tan cansada y para rematar, te echaba de menos no sabes cuanto.- George la abrazo hasta que quedo acurrucada contra su pecho
-pobrecita mía…- exclamo quitándole la gorra, para poder acariciarle el cabello -no he sido el novio más colaborador del mundo últimamente ¿no?- Angelina asintió -también es mi boda ¿no? Se supone que debía ayudarte con los preparativos…- la morena volvió a asentir -pero he estado tan ocupado con Sortilegios- dijo una pequeña mentira, pero el fin justifica los medios -ya lo se eso no me excusa…- ella negó -vas a volver a hablar algún día.-
-Si…- musito con la voz ahogada contra la bata que él llevaba puesta -es que me acabo de dar cuenta de que me he estado comportando como la cría más infantil del universo.- añadió separándose y riendo a carcajadas acompañada por su prometido
-bueno en ocasiones es bueno invertir los papeles y ser yo el adulto responsable…- una nueva carcajada inundo la habitación
-pero Emma y mi madre han de estar preocupadas, Emma ya debe haber descubierto que hechizo utilice para sellar mi habitación y debe saber que no estoy allí, ni siquiera deje una nota…-
-puedes enviar una con Fidel o utilizar el Flu si te apetece.- añadió el pelirrojo señalando la chimenea con la cabeza y por primera vez desde que llego la morena se fijo en el lugar donde estaban, el sofá burdeos y dos butacas negras alrededor de la chimenea de piedra que destacaba en el lugar, sobre la que reposaban distintas fotos, de ellos tres (Karl, Angelina y George), una con sus padres y todos sus hermanos y otra de los gemelos adolescentes en Hogwarst.
-Te das cuenta…- dijo volteando para mirarlo -que voy a casarme contigo dentro de catorce días y es la primera vez que vengo a tu casa…- señalo la morena, George la miró un momento extrañado y luego asintió
-es cierto…- respondió -… cuando me mude aquí no nos hablábamos, en realidad tú no me hablabas y después, parece que llegamos a un acuerdo no verbal, de ser yo quien siempre iba a tu casa.-
-Pos hay que cambiar eso…- exclamo ella poniéndose en pie -vamos-
-¿Qué?-
-Enséñamela venga.-pidió tirando de su mano para que se levantara, George suspiro
-ésta es la sala de estar.- explicó él rodeando la habitación en la que se encontraba, es lo único que Ginny, Hermione y mamá han dejado como yo lo quería, aunque mi hermanita que tiene madera para esto y que en ocasiones, durante sus vacaciones se aburre mucho, ha desechado casi por completo cualquier idea o aporte que pudiera haber hecho mamá, bajo la consigna y cito textualmente "Mamá puede tener buenas intenciones, pero el toque campestre y los tapetes tejidos no van en un departamento de soltero, a no ser que no quieras comerte una rosca"- Angelina se rió
-siempre directa heeee-
-Merlín, hasta la medula, diría yo… En fin este es el comedor- informo entrando en la siguiente habitación una mesa redonda de madera, rodeada por seis sillas; la mitad inferior de las paredes pintadas de rojo y la superior de blanco con fotografías en blanco y negro -y la cocina…- añadió el hombre señalando al fondo hacía una mesa rectangular de granito oscuro frente a la que estaban colocados tres taburetes y que separaba ambas estancias -aunque no se para que la tengo, en un año nunca la he utilizado.- Angie sonrió -y luego de las cuatro habitaciones solo utilizo dos, una que es mi habitación y está hecha un desastre…- y conociéndolo Angie podía asegurar que un desastre implicaba la cama desecha, normal si hasta hace media hora estaba dormido y la ropa del día anterior encima de alguna butaca -y lo más aburrido, el despacho atestado de trabajo…- dijo señalando la otra puerta.
-tú trabajo no es aburrido…- reprocho ella
-si que lo es, cuando no sale como quiero y entre las pruebas y el control de calidad se vuelve un caos.- Angelina entro la en la habitación y sonrió, parecía más un escaparate de sortilegios que otra cosa, la mesa estaba plagada de productos clasificados como experimentales, fase uno, aprobados y otros con el rotulo Peligroso o alto secreto.
- ¿Y a esto le llamas tú un despacho aburrido?- espeto volteando para mirarle -dios si es como entrar en una tienda de bromas.- y al voltear de nuevo algo que había pasado por alto tras su primer vistazo le llamo la atención, en una esquina de la mesa más apartada del resto de las bromas y demás productos -¿Qué es cuestiono acercándose?-
-Este…- y George tartamudeo como pocas veces en su vida, al tiempo que sentía que el calor subía por le cuello hacía su cara -es una tontería.- respondió sin poder hallar una excusa mejor
-una tontería…- repitió ella incrédula tras observar su grado de sonrojo -bueno no te importará que lo mire de cerca.- él se dio por resignado siguiéndola hasta quedar frente al objeto
-es una maqueta…- explico
-sabes, hasta allí llegue sola.- dijo ella observando con avidez la casita, era muy rustica, al menos por fura la fachada era de piedra y las tejas rojas con ventanas y un porche de madera alrededor, no era muy alta, al menos a escala no parecía de más de dos plantas y estaba rodeada de césped y girasoles que crecían junto al camino de gravilla que llevaba hasta la entrada principal y se escuchaba el correr de un riachuelo Angelina tendió la mano hasta tocar el hilo azul que se suponía era agua y mojaba de verdad.
-Te gusta.- pregunto el pelirrojo a su espalda
-Es preciosa.- contesto la morena sin apartar la mirada
-se suponía que era una sorpresa, para después de la boda- musito él atrayendo de nueva toda su a tención
-la boda, ¿Te refieres a nuestra boda?- él asintió
-se que te encanta Londres y en ningún momento he estado haciendo planes sin ti, éste es tu mundo lo sé y no tenemos que mudarnos si no quieres…-
-George…- le interrumpió ella -…estás desvariando.-
-Verás…- comenzó de nuevo y esta vez se explico mejor -hay un sitió cerca de Ottery St Catchpole, cerca, pero la suficientemente lejos, es fascinante porque está rodeado de pequeñas montañas, asi que se puede volar siempre que quieras a todas horas, sin preocuparte por los muggles y hay un rió en el que se puede nadar y pescar y crecen flores por todas partes y el cielo es azul siempre, además hay sol los trescientos sesenta y cinco días del año… Es como…-
-Un del paraíso…- termino ella por él
-podría serlo, ya sabes, convertirse en nuestro paraíso si es lo que tú quieres; pero como sé que te encanta esta ciudad, la gente, la vida y el bullicio, no tenemos que mudarnos allí, sería algo asi como nuestro refugió, pensado solo para escapar de todo y de todos, del estrés, de la rutina, del bullicio una casa de campo, un santuario para los fines de semana.- Angie volteó otra vez a mirarle con una sonrisa
-Sabes…- comento pasándole las manos alrededor del cuello -siempre me ha gustado Ottery, se respira la paz y el calor de un hogar de verdad y me gustaría que nuestros hijos tuvieran eso, que pudiesen entender lo que significaron las vacaciones de verano en Villa Santonni para mi y lo que es vivir asi, inmerso en tu propio mundo, tener un lugar en el que te sientas en casa, pleno de verdad como cada vez que tú vuelves a la madriguera, tal vez, deberíamos convertir el refugió en algo permanente, en fin mis ansias cosmopolitas se pueden saciar con un viaje vía flu o desapareciéndome.-
-lo dices enserio…-
-Siempre hablo enserio.-
-Ya verás, no vas a arrepentirte es lo más y los constructores están haciendo un trabajo magnifico, te llevaré a verlo mañana, es tan pintando y aun hay muchas cosas inconclusas pero te va a gustar.- comento él entusiasmado
-Estoy seguraaaa.- afirmo en medio de un bostezo -… de ello, ahora deberíamos irnos a la cama…-
-Tienes razón, van a ser las cinco de la mañana.- señalo llevándola de la mano hacía su habitación -no vas a avisarle a Roxane donde estás…-
-Que va…- negó Angie -total ya se habrá enojado, prefiero escuchar sus gritos mañana en la mañana.-
-en ocasiones pareces una cría…- señalo el ojiverde mientras le besaba la mejilla
-y esta cría tiene sueño, mucho sueño…- recordó ella mientras se tumbaba en la cama -buenas noches.- se despidió con un beso en los labios
-dirás buenos días- recordó él apoyando la cabeza en la almohada, cayendo los dos en brazos de Morfeo casi al instante.
-ni siquiera tenías que haber venido…- reprendió ella en cuanto aparecieron en su recamara, no serían más de las ocho de la mañana -te dije que Emma quitaría los hechizos para que pudiese aparecerme.- George le acarició el pelo aun húmedo por la ducha que acaban de tomar antes de responder
-está bien, solo quería asegurarme de que llegabas sana y salva.-
-George, es mi madre…- señalo Angelina -no un enfermo mental, estará enojada pero después de un par de berridos se le pasará.-
-da igual; quería prolongar el momento...-
-Eres tan dulce y caballeroso cuando te lo propones, que se me hace imposible pensar que eres todo, todo para mí.- dijo la morena
-pues lo soy, todo, todo, absolutamente todo tuyo.- añadió, besándola casi al instante. Angie le miró a los ojos con una sonrisa cuando se separaron, giro la muñeca en la que reposaba el reloj de oro que le había regalado un par de días atrás y con una risita maliciosa agrego
-tengo dos horas antes de ir a trabajar, aprovechemos el tiempo.-
-Amor, tengo una reunión en cuarenta minutos y después debo ir a ver algunas cosas de la casa…-
-Shhhh.- Le calló Angelina, mientras se quitaba la sudadera y la camisilla del pijama -Ron o Lee pueden encargarse de esa reunión y el constructor no se irá a ninguna parte- añadió caminando hasta la cama -además tú y yo, nos hemos pasado cuatro horas en la cama durmiendo y te has comportado como un bendito caballero en la ducha, merezco una recompensa ¿no crees?- inquirió al mismo tiempo que con los dedos índices le invitaba a acercarse.
El pelirrojo se acerco, no tenía intención alguna de rebatirla, en fin una de las ventajas de ser tu propio jefe es que no tienes ningún horario y el comportarse como un caballero en la ducha y en la cama solo porque ella estaba cansada, le había costado bastante. Mientras la besaba fueron reptando hasta quedar en medio de la cama matrimonial, él recostado con sumo cuidado sobre ella, sosteniendo su peso con sus manos como si pudiese hacerle daño; ella sin embargo daba rienda suelta a su pasión, acariciándole los brazos, el cabellos… Un gemido escapó de sus labios cuando comenzó a besarle el cuello, suavemente y descendiendo con delicadeza.
-Puede saberse donde demonios has pasado la noche…- el ruido les sobresalto y Angelina soltó un bufido mientras George se sonrojaba por instinto.-
-Oh dios, no sabía que estabas ocupada- se excuso Roxane que acababa de entrar en la habitación.
-Si fueses llamado a la puerta tal vez.- recordó la morena, viendo como George se levantaba de la cama -tú y yo terminamos después.- el pelirrojo le sonrió
-Voy a ver si Karl ya se despertó.- comento a nadie en particular, encaminándose hacía la salida de la recamara -buenos días Roxane ¿Qué tal te va?- saludo al pasar junto a la mujer
-He pasado una noche, tú novia ha desaparecido… pero de seguro eso ya lo sabes.-
-heeee, si, algo he escuchado.- contesto el pelirrojo escabulléndose de la recamara, dejando a Angelina y su madre a solas.
Inmediatamente la morena se levanto de la cama y se dirigió hasta su guarda ropa, encendió la luz, observando la alineación de colores, trajes de pantalón y chaqueta, faldas, camisas, vaqueros, túnicas, vestidos zapatos, eligió un par a alzar esperando escuchar la voz de su madre, quien no se hizo esperar
-¿Qué te ocurre?- cuestiono Roxane -Maldición, Angelina, estoy haciendo todo esto por ti, para ti…. Porque te estás comportando de este modo
-de que modo…- bufo la morena, acercándose hasta su cama con un par de pantalones y una camisa -buscar mi espacio vital ¿es un problema?-
-te has escapado de casa.- señalo la mujer mayor -comportándote como una colegiala.-
-me estabas ahogando mamá…- recordó -Merlín bendito, por un minuto pensé en hechizarte.- hizo una pausa y respiro profundamente, para recuperar sus tono sosegado -eres mi madre, te quiero, te quiero y mucho, pero todo esto, todo esto me sobrepasa.-
-mi Dios, Angie, quiero que tengas lo que te mereces, es tan difícil de creer, quiero que seas feliz, quiero que ese día sea perfecto para ti.-
-mamá…- Angelina la llamó y le hizo señas para que sentara a su lado en la cama, todo el mundo decía que más que madre he hija parecían hermanas, su madre no tenía más de cincuenta y tres años, y aunque las patas de gallo y las arrugas alrededor de la boca comenzaban a marcarse, seguía siendo muy guapa, era casi como mirarse en un espejo, del mismo tamaño, la misma nariz y pestañas, el mismo pelo, lo único que realmente las diferenciaba eran los ojos, los de su madre tan negros, que no podía diferenciarse el iris y la pupila -mamá.- repitió -soy feliz, soy feliz, pero necesito que le pongas freno, es una locura mi dios una bendita locura, yo no soy asi, no quiero la mejor cubertería del lugar, ni platos con ribetes de oro y mucho menos mantelería de seda, os quiero a vosotras dos, Emma y tú a mi lado, quiero a Alice, a Lee, a Dilan y a mi padrino, quiero a Karl y al resto de los Weasley, pero sobre todo le quiero a él esperando por mi en el altar y ya está, no necesito nada más para ser feliz y tú me estás volviendo loca con todas esas cosas.
-eres tan parecida a él- susurro mirándola directamente a los ojos -tu padre era igual de existencial, por decirlo de algún modo, o blanco o negro, todo en su vida se reducía a eso dos caminos, dos opciones, dos extremos opuesto y él siempre elegía la sencillez ante todo- Roxane apretó las manos de ella entre las suyas -Cariño, lo siento si te he agobiado con mi entusiasmo y los preparativos… Es solo que te he fallado tantas veces, que quería hacer esto bien, ya sabes hacerlo especial, que tuvieras lo que te mereces.-
-Tú nunca me has fallado…-.
-no he estado allí cuando más me has necesitado.- interrumpió
-fui yo la que se marchó.- recordó la morena
-pues mi dios, debí buscarte por cielo, mar y tierra, debí perseguirte y obligarte a volver a casa si era necesario.
-no habría podido hacerlo y lo sabes.- señalo -Mamá, tú has estado allí en cada momento malo o bueno y siempre he vuelto porque sabía que tenía un lugar donde volver, incluso cuando murió papá, solo tuve que pedírtelo y sonreíste por mí.- Roxane la abrazó
-Oh mi niña, perdona mi comportamiento, vale.- pidió -puedo parecer una madre histérica aunque nunca se me ha dado bien desempeñar esa faceta, pero le prometía a Karl, que serías felices, que tendrías cuanto os merecíais las dos; me he dejado la piel en ello, porque tenía que cumplirle a tu padre… pero a pasar de todos mis esfuerzos, he visto la desolación y el dolor en tus ojos tan a menudo que ésta era mi manera de redimirme…- hizo una pausa, secando sus lagrimas con disimulo -vamos aun estamos a tiempo, dime que es lo que quieres que cambie, trabajaré duro y tendrás la boda que deseas.-
-podemos deshacernos de la quitch.- susurró Angelina en cuanto se separaron -George la odia y yo prefiero pollo, pollo frito.-
-pavo.- corrigió la mujer -pavo asado.-
-Mamá…-
-no pienso servir pollo frito en tu boda, pavo asado y es mi última oferta.-
-OK, Pero se ira la mantelería; las mesas del lugar son preciosas y ornamentales, nada de mantelería y nada de rosas, quiero girasoles.- los ojos negros de Roxane se achicaron mientras bufaba.
-Fuera la mantelería, pero de donde voy a sacar girasoles en Noviembre.- contesto
-Prométeme que habrá jarrones de cristal alto para ellos y yo me encargo de conseguirlos- negocio la morena
-Si ese es tu deseo, conseguiré los jarrones.- cedió -algo más que desees cambiar…-
-no, asi estará bien.- acepto -mamá, se que debo elegir mi traje y que el tiempo se nos viene encima; pero podemos aplazarlo hasta la hora de la comida, voy a pasar la mañana con George y después…-
-Está bien, descansa de mi, tu hermana y yo nos haremos cargo de los cambios; tú tomate el día libre.- corto la mujer mientras se colocaba en pie -voy a avisarle a Emma, que puede seguir en la cama un par de horas más, se alegrará, ya sabes como es.-
-gracias…- musito la morena, intentado ponerse en pie, mas sin embargo casi de inmediato quedo sentada sobre la cama, Roxane se volteo hacía ella.
-¿todo bien?- cuestiono, pero antes de que pudiese mentirle se acerco -Dios Angelina estás pálida- la ayudo a tumbarse antes de tocarle la frente para comprobar su temperatura -pálida y helada- señalo preocupada -voy a llamar a un medico ahora mismo, o prefieres que busque a Alice.-
-mamá estoy bien…-mintió la morena con voz queda, sintiendo que los parpados le pesaban una tonelada -es solo un mareo estupido, no he comido nada decente desde el almuerzo de ayer.- su madre le miró poco convencida
-estás segura de que es solo eso…- Angie asintió -está bien, quédate allí tumbada, iré a buscarte algo de comer.- Angelina pretendía protestar, pero la severa voz que pocas veces Roxane usaba con ella la interrumpió -Te quedas allí hasta que regrese con unos gofres con mermelada de fresa, zumo de naranja y huevos con bacón, de lo contrarío señorita independencia, terminaras en una sala de espera de hospital contra tu voluntad.
Cuando la puerta de su recamara volvió a abrirse no era su madre quien llevaba la bandeja de comida.
-Pensé que te habías marchado.- señalo mirando hacía el pelirrojo, que llevaba una bandeja con todos alimentos que su madre había nombrado anteriormente.
-estaba en la cocina, dándole de desayunar a Wes.- George se agacho y puso la bandeja sobre los muslos de ella antes de sentarse a su lado -te sientes bien.-
-si, mamá es una exagerada, solo es un simple mareo.-
-seguro, te ves muy pálida.- remetió
-Estoy perfectamente señor Weasley, solo necesito un par de minutos y podré levantarme y prepararme para salir.-
-nada de eso…- George se puso serio -… te quedarás en la cama y descansarás toda la tarde; siempre podremos ir a ver la casa en otro momento, tal vez cuando los obreros hayan terminado.-
-George por favor.- le reclamó -no te comportes como un marido histérico y mandón conmigo, estoy perfectamente.-
-Angelina…- interrumpió -ni siquiera has podido mantener en tu estomago el café de está mañana.-
-Cariño, son solo nervios, a la gente normal le dan temblores; a mi afecta el estomago.-
-Entonces, mientras se te pasa el ataque de nervios te quiero metida en la cama- pidió antes de añadir -voy a llevarme a Karl conmigo, Roxane y Emma van a salir en un rato, pero procuraré volver antes de que se vayan, para que no te quedes sola mucho tiempo…- ella hizo un mohín con la boca, que él se obligó a pasar por alto -mira, come algo, descansa y procura pasar una mañana tranquila, si te sientes mejor después te llevaré a ver "el paraíso" si no llamaré Alice.- Angelina bufo
-está bien, veo que es imposible negociar contigo- señalo -me quedaré aquí y me comportaré como una niña de tres años, por un estupido mareo.-
-me parece bien…- acordó el pelirrojo, inclinándose para besarla en la frente -estaré de vuelta en un abrir y cerrar de ojos.
Como le gustaba un día perfecto en la ciudad, aun con el cielo encapotado y sintiendo a los obreros repiquetear en su cabeza, Cardiff tenía encanto propio; solo una parada rápida en el restaurante favorito de Hermione, para comprar la cena y volvería a casa, de la que había salido esa misma mañana con un dolor de cabeza, más terrible que él que tenía ahora; aunque su novia no se encontraba en mejor estado, las despedidas de solteros de George y Angelina habían sido el día anterior y según lo que le contó Hermione entre balbuceos, igual que la de George, la de ella se les había ido de las manos y pensar que solo quedaban dos días, y el hermano que según todos ellos nunca se casaría sería como decía Lee "Mercancía fuera del mercado, propiedad privada, estaría fuera de servicio" y podría seguir numerando no se sabe cuantas cosas más.
El hombre que atendía los pedidos para llevar, le sacó de su encismamiento preguntando lo que deseaba, tras leerles las especialidades, aunque no era necesario Ronald lo escucho por cortesía antes de pedir
-Sopa de pollo y especia, tres rollos de pita, dos arroz al curry y cordero salteado con verduras, cetas y especias orientales.- Se había acostumbrado a los nuevos sabores, tras un breve periodo de tiempo, en el que pese a todos los intentos habían aceptado que ninguno de los dos poseía dotes culinarias, así que era eso o arriesgarse en la catástrofe, morir por inanición o destrozar por completo se cocina la decisión fue bastante sencilla. No tardaron más de veinte minutos con su comida, apenas y era jueves por lo que el lugar se encontraba casi desierto.
Ronald salió del establecimiento y camino en dirección a una calle poco iluminada y mucho menos concurrida, miró a un lado y a otro para asegurarse de que ningún muggle se acercaba y desapareció hasta la puerta trasera de la casa que compartía con Hermione, encendió la luz de la cocina y el murmullo de alguien cantando acompañado por la melodía de una canción llegó hasta sus oídos
Where's all mah soul sistas Lemme hear ya'll flow sistas
La música provenía del salón y la voz, la voz pese a todo pronóstico era de Hermione
Hey sista, go sista, soul sista, flow sista Hey sista, go sista, soul sista, go sista
La castaña estaba de pie junto al aparato ese muggle que tanto le gustaba, el equipo de sonido, era asi como lo llamaba, estaba bailando una especie de coreografía mientras cantaba a todo pulmón, Ron la miró de arriba a bajo no quería interrumpirla, aunque lo hacía realmente mal, allí de pie desenfadada, totalmente al natural, con unos calcetines de deporte blancos que se arremolinaban en sus tobillos, pantalones cortos negros y un jersey de esos que le tejía su madre por navidad, seguro de sus años de Hogwarst, dedujo por lo estirado y descolorido que estaba, en esas fachas, con las que cualquier mortal se vería ridículo ella seguía viéndose hermosa y sexy
Giuchie, Giuchie, ya, ya dada (Hey, hey, hey) Giuchie, Giuchie, ya, ya here (here) Mocha Chocalata ya, ya (oh yea) Creole lady Marmalade
En esta parte la coreografía parecía exigirle que se recogiese el pelo con las manos mientras meneaba las caderas, la castaña recordaba, como pese a todo pronostico, incluso Audrey tan seria y rígida había terminado bailando con ellas, debían llevar muchas copas encima para bailar Lady Marmalade, atrayendo la atención de toda la gente del club sin importarles, Alice como madrina había hecho un trabajo magnifico, reuniendo a todas las chicas Weasley (entiéndase Ginny y sus cuñadas), algunas compañeras de colegio de la promoción de Angie, Emma y Angelina, cena en un restaurante maravilloso, luego al club, primero a la zona VIP para el espectáculo, aunque la parte de los bomberos quitándose la ropa, se la había saltado premeditadamente cuando hablo con Ron esa mañana; maravilloso la melodía seguía y venía la parte que le gustaba, asi que volvió a tararea a viva voz y dio un brinquito para voltear y cambiar de posición.
Voulez vous coucher avec moi ce soir Voulez vous coucher avec moi
Por el poco francés del que tenía conocimiento esta parte en particular de la canción le gustaba.
-Si que me gustaría.- contesto él, atrayendo la atención de Hermione, quien acababa de girar
-cuanto hace que estás allí.- cuestiono la castaña sonrojada y apagando la mini cadena con un movimiento de varita
-el suficiente.- respondió el pelirrojo -y permíteme decirte cariño, que entre todas tus virtudes, no se encuentra el canto, da igual el rock, el pop o el canto coral, desafinas.- la ojimiel le dio un golpe suave en el hombro antes de colgarse de su cuello -pensé que te encontraría en la cama con resaca.-
-y asi fue, pero tu madre envió a Errol con un cargamento de poción antíresaca, creó que cada una de nosotras tiene una, ya sabes Molly idolatra a sus nueras
-Os ha dado su formula secreta.- se extraño él -Merlín, yo he tenido que utilizar las reservas de Lee y quien sabe que tanto es de fiar. Hermione sonrió
-bueno, fue por Ginny, tenía entrenamiento hoy, asi que tuvo que ir a la madriguera a por un remedio decente, cuando le dijo que todas estábamos en situaciones similares para excusarse, nos envió una par de botellitas a cada una y una nota bastante aterradora.- Ron sonrió mientras ella le besaba -dime que has traído la cena, estoy famélica.
-Sopa…-
-¿De pollo con especias?- inquirió la castaña
-si, arroz al curry, cordero y rollos de pita…-
-Mi dios, eres un ángel.- exclamo ella caminando delante de él, hacia la cocina
-entonces no fuiste hoy a trabajar…-
-que va, necesitaba un descanso, entre Ginny y Angelina estaban terminando con mis nervios y me he pedido el día libre, a Audrey no pareció importarle.-
-Si Angelina está tan nerviosa como George, puedo creer que iba a agotar tu paciencia.-
-nerviosa…- Hermione le tendió un par de platos y cubiertos -Merlín santo está al borde de una apoplejía, pero si lo vez desde el lado positivo, tu hermana ha prometido no volver a tal estado de ansiedad después de ver a Angelina se ha aterrorizado pensado que podía llegar a ser tan psicópata.- Ronald sonrió
-y aparte de dormir y bailar ¿que más has hecho?
-Bueno, lleve a Crookshanks, a diagon hoy, necesitaba un tónico el pobrecito.-
-¿Por qué no fuiste a sortilegios?- se extraño el pelirrojo, dejando a un lado la comida para mirarla detenidamente
-dijiste que tenías mucho trabajo.- contesto Herms -además, quede para comer con Hanna y Luna en el caldero chorreante y después fuimos a Ying Yang para encontrarnos con Ginny-
-Ahora sois las mejores amigas de Chang.- Hermione paso por alto el comentario mientras masticaba y continuó
-te lo creas o no, para nadie es fácil encontrar un traje para una boda de la noche a la mañana…-
-Merlín mine, tienes el closet a rebozar de trastos
-Si, pero nada apropiado para una boda- Ron rodó los ojos -además Cho está haciendo un trabajo magnifico con el vestido de Ginny y los trajes que hemos comprado para esta boda son sublimes…-
-Si tú lo dices
-si, yo lo digo…- hizo una breve pausa y luego Hermione continuó -Angelina llevará el traje de su madre.-
-de verdad.-
-si…-suspiro -es precioso, encaje francés y seda; es un vestido muy retro y a la vez tan atemporal, se ve realmente preciosa con él.
-te creo, siempre ha sido una chica muy guapa.- acepto Ron, levantándose de la mesa y viendo como Hermione se quedaba obnubilada -¿Qué ocurre? ¿En que piensas?
-En nada en particular…- respondió la castaña, comenzando a levantar la mesa -solo soñaba-
-¿Con que exactamente?- cuestiono él de nuevo
-conmigo vestida de novia, ¿No te lo has imaginado nunca?- quiso saber
-por supuesto que si, y lleves lo que lleves puedo apostar que te verás preciosa.-
-es una tontería lo sé…- señalo Hermione recostándose contra el fregadero -pero por momentos me pongo a pensar, todos nuestros amigos o las parejas que conocemos, se están casando, tienen hijos o cualquier cosa por el estilo, Luna y Dean, son un caso aparte, ella ha sido bastante clara "no creo en el matrimonió"; pero Ginny y Harry se casan en verano, Neville y Hanna el otoño que viene e incluso George que todos jurábamos permanecería soltero el resto de tu vida, se casa pasado mañana y en cambio tú y yo, por momentos siento que estamos atascados, en el mismo nivel desde hace tiempo.-
-¿Y quieres avanzar no es asi?- inquirió acercándose, para apoyar su frente en la de ella -continuar con el camino como todos los demás, casarnos y esas cosa…-
-no…- negó la castaña apartándose tan solo un par de centímetros -no quiero hacer las cosas porque las hacen los demás, si pasa, si avanzamos y seguimos el camino quiero que sea porque a ambos nos apetece, porque es lo que quieres y nada más.-
-Siempre he querido lo que tú quieras…-
-olvídalo Ron vale…- pidió -es culpa de las bodas me vuelven una sentimental…-
-segura…- cuestiono el pelirrojo levantándole la barbilla para que le mirase a los ojos.-
-por supuesto amor, no ha pasado nada, solo déjalo estar…-
-cookie o chocolate…- cuestiono él enseguida volteando para abrir el refrigerador
-¿Qué?- se extraño la morena
-el helado que de que le quieres Cookie o chocolate…- repitió
-cookie…- musito la morena enseguida, observando como abría el refri para sacar el litro de helado y tomaba una cuchara de la gaveta, Ronald volteó a mirarla e hizo una seña para que le siguiera, Herms giro sobre si misma puso en marcha el hechizo para que los cacharros se levasen solos y le siguió de cerca, aparcando sus pensamientos de momento, solo importaba el ahora y ahora era feliz, tenía todo lo que necesitaba para serlo.
-Buenos días dormilona, vamos arriba…- llamó Emma mientras abría las cortinas -eres la novia y hoy es tu gran día…- Angie abrió los ojos "su gran día, ese era su gran día" por todos los magos de la antigüedad que tenía un nudo en el estomago -no me dirás que estás nerviosa- se extraño su hermana
-como un flan…- acepto la morena mientras se sentaba
-bien, vamos contra reloj pero debes relajarte, te he preparado un baño con sales de lima y naranja, he puesto pétalos de rosas y velas, asi que tienes media hora para tomar un baño de inmersión; cuando vuelvas aquí te tendré lista una tetera gigante de té, camomila y jengibre, yo te maquillaré y te peinaré, mamá va encargarse de Wes y tú te vestirás en la sacristía de la capilla, va ser lo mejor-
-Emm, llamó Angelina -gracias por quedarte aquí, por estar conmigo pese a todo.-
-vamos muñeca, no seas tonta eres mi hermana mayor, que más podía hacer si no quedarme en primera fila y participar de todo esto, al fin y al cabo, tú lo harías por mi…-
-encantada…- aseguro Angelina, abrazándola, por lo que pudo ver su hermana llevaba mucho tiempo despierta, ya iba peinada y maquillada y llevaba las uñas impolutas -por cierto, Emm, lo has conseguido…-
- Si…- contesto la chica entregándole un paquetito rectangular -Jean se ha recorrido todo Grosseto, pero lo ha conseguido, hecho a mano y forjado en plata, igual que el tuyo y el mió.-
-¿Crees que le gustará?-
-cielo, puede incluso que el regalo le parezca un poco infantil y que no lo entienda al principió, pero lo que le estás dando tú, lo que le estás dando será el mejor de todos los regalos que podrían hacerle…- Angelina suspiro -Pero ahora si bonita, te quiero en el baño el tic tac del reloj no se va a detener solo porque estes…-
-Emma…- la cortó, levantándose de la cama
-Bien lo has comprendido…- murmuro la chica morena sonriendo
Su última noche como soltero y había vuelto a casa, a la habitación de su infancia, no, a la habitación de la resignación, no podría haber dormido en el cuarto de los "Gemelos" porque ya no había gemelos, asi que se quedo en la recamara contigua, la que había sido su habitación en la madriguera durante los últimos cinco años, pero fuesen los nervios o cualquier cosa, no había logrado pegar ojo, es más había desistido de dormir cuando pudo escuchar los murmullos del fantasma del ático, su madre se había despertado casi una media hora antes, el ruido en la cocina llegaba hasta su cuarto y después de un par de cientos de vueltas en la cama había optado por la opción fácil, despertar, no, mejor aun levantarse, porque dormir, dormir no había dormido, camino por la habitación, comenzar a prepararse era ridículo, recién eran las seis y media y la ceremonia no comenzaba hasta las doce y media, seis horas vistiéndose, no, no tardaría tanto.
Salió de la recamara decidido un poco de café le despejaría, quizás si Charlie se animaba podría volar un rato, pero tan solo con poner un pie en el pasillo, el rotulo de gemelosse estrello contra su cara, dos años sin abrir esa puerta, dos años desde el día de navidad en el que Angelina había entrado y por poco y la besa, dos años sin entrar a un santuario que él mismo había creado y exigido… Dos años y su mano funciono antes que su cerebro, tomando el manillar y girándolo, el chirrido fue lente y no muy alto, estaba algo oscuro y tenebroso, las cortinas estaban echadas, pero podía verse el mobiliario, dos camas gemelas, dos buroes, dos cómodas y dos armarios, todo doble y un montón de cajas apiladas contra una pared, todo como la última vez que habían entrado allí, todo igual y a la vez tan diferente.
No se refería al lugar en el que se encontraban las cosas, no eso segía igual, el encantamiento de permanencia funcionaba de maravilla, lo que había cambiado era él por dentro, el significado que le daba antes a esos objetos y el que tenía ahora.
-lumus…- susurro, para poder ver mejor las estanterías, trofeos de quidditch, los únicos galardones que habían ganado en el colegio, libros de textos que no fueron abiertos más que para lo indispensable y un marco con la foto de seis personas "los seis mosqueteros" como les había nombrado Angie "los dioses del Quiddicht" según Katty. Quien, quiera que fuese el que había tomado esa foto les encontró en un momento de esparcimiento y tranquilidad, al natural totalmente. Katty colgada de su cuello, por detrás besándole la mejilla, Fred, abrazando a Angelina por la cintura y Lee de la mano de Alice, aunque ella parecía enfurruñada. Miro hacía otro lado, sobre el escritorio caótico de su gemelo, a la única cosa diferente que había permitido allí, el retrato de Fred junto a la llama eterna que había encendido su madre, el día de su regreso a casa.
-al final de todo tenías razón, solo necesitaba sentirme correspondido y pensaría que se podía amar a alguien para toda la vida… recordaba esa charla en la buhardilla sobre sortilegios a los pocos meses de mudarse.
-------Flash Back--------
-Monogamia…- exclamo Lee -Para que quieres la monogamia, se realista mi hermano, el océano está lleno de peces, porque tendrías que elegir solo uno
-Asi te va con Alice últimamente…- refuto Fred, acercándole una cerveza de mantequilla antes de darle un sorbo a la suya.
-a ti con Angelina tampoco es que te vaya mejor…- recordó
-Por eso mismo, es por eso que lo hago.-
-dejar las citas, las fiestas, la diversión de una noche…- numero el moreno, mirando a George que se mantenía al margen -lo dejas todo solo por que ella asi lo quiere.
-en esencia si, fue bastante explicita, puedo elegir; las citas, las fiestas, la diversión de una noche, el sexo sin complicaciones o ella…- señalo - y si he de elegir lo tengo claro, mil y cien veces me quedo con ella.-
-lo estás escuchando George…- bufo Lee -has algo hermano; que lo perdemos- pero el pelirrojo se encogió de hombros antes de sentarse
-Lee, lo quieras o no, será lo que él elija…-
-hombre no me apoyes tanto…- señalo el moreno -que será la próxima vez, te pedirá que os caséis y correrás a complacerla.-
-posiblemente, pero solo por que ella se lo merece y sobre todo si es lo que ella quiere…-
-Mi dios, Forge te tiene mal, atado de las pelotas…- comento -Angie es una buena chica y guapa, pero tanto como para pensar en una boda, acaba de terminar el colegio y este negocio apenas despega, no crees que te apresuras ¿Gred tú que crees?
-Aparte de que no creo en el matrimonio, no se que opinión quieres…-
-Si que crees…- increpó Fred -crees y bastante, crees en el amor y en el matrimonio, incluso más que yo, pero para eso tienes que estar enamorado hermano… No…- se interrumpió -error no tienes que estar enamorado, tú ya lo estás, tienes que sentirte correspondido, es allí donde está el problema- El pelirrojo entrecerró los ojos para mirar a su gemelo -tal vez, si te fueses aventado, si te fueses adelantado, las cosas serían de otra manera, sería ella y tú- No pensó George no podía saberlo, él nunca se lo había dicho -Si que lo sé hermano…- contesto Fred como si le fuese leído el pensamiento -lo he sabido siempre y tengo la certeza que de los dos, tú la harías más feliz- Lee palideció sentado entre ellos -pero soy egoísta, demasiado egoísta y ahora que la tengo, no sería capaz de dejarla ir, al menos no mientras este vivo- hizo una breve pausa -sigo pensando que tú serías lo mejor que podía pasarle, pero ella, ella es lo mejor que me ha pasado a mi, a si que chicos, por ella y solo por ella, se acabo, desde ahora soy monógamo y practicante.- Lee se rió
-bueno de a más nos tocan ¿No George?-
-si, no había caído en eso, menos competencia en el mercado- Fred levanto su cerveza y George imitó el gesto antes de beber otro trago.
---------Fin del Flash Back------
-Voy a hacerla feliz…- continuó -no por ti, ni por mi; si no por que ella se lo merece, se merece el mundo entero a sus pies, porque te quedaste corto hermano, yo no puedo ser ni una milésima parte de lo que ella es en mi vida…- susurro - de lo que ella y Karl son para mi.-
Toc, toc; no se había percatado de que estaba llorando -George, estás allí
-Si Charles, estoy aquí.- su hermano abrió la puerta y asomo la cabeza
-¿todo bien?- inquirió
-Si, perfecto solo… exorcizaba recuerdos.- Contesto, recordando la respuesta que le habían dado una vez
-bien, mamá me pidió que te avisará, el desayuno está listo, van a ser las ocho- llevaba dos horas allí, no podía creerlo -asi que mejor bajas a desayunar y comienzas a prepararte, Lee vendrá a ejercer de padrino sobre las diez.- el pelirrojo entro dejando la puerta abierta del todo - ¿nervioso?- quiso saber
-No tanto como yo me lo esperaba-
-hay gente que tiene madera para esto y pese a todo pronostico, resulta que tú la tienes, anda salgamos de aquí hay mil cosas por hacer y mamá al borde de un ataque cardiaco…-
-si, supongo que será lo mejor…- contesto él saliendo de la habitación con Charlie pisándole los talones…
-es una buena chica hermano, no dejes que nadie te diga que no te la mereces, porque la mereces, más que nadie…- se abrazaron
-Gracias…-
-Anda, déjalo, que no es el fin del mundo terminar para siempre con la soltería, tira a desayunar o no llegamos…-
Un jadeo se le escapo en cuanto la vio, la había dejado sola un par de minutos mientras terminaba de vestirse y cuando volvió…
-Gua, tatita, estás…- balbuceo Emma -Merlín, me he quedao sin palabras, he visto de todo cielo y estás, estás radiante…- Angelina giro sobre si misma para dejar que la viera
-lo crees de verdad…-
-vamos monada, tú siempre has sido la guapa y hoy, se quedará sin palabras…-
-Está aquí ya-
-Los Weasley han llegado hace un par de minutos, George no tardará en llegar, Ron ha dicho que venía con Lee.-
-no va a dejarme plantada ¿No?-
-no digas estupideces- reprendió Emma -ese hombre se desvive por ti-
-¿Y Karl? Quiero ver a mi niño…- pidió
-Karl está con mamá…-
-puedes traerlo…-
-no quiero dejarte sola de nuevo, además…- se interrumpió porque llamaban a la puerta
-allí está tu respuesta, no vas a dejarme sola…-señalo la morena -quien es…
-los padrinos…- la voz de Alice, resonó al otro lado
-pasar…- concedió Emma -voy a buscar a Wes, vale, cuidar de ella…- pidió, pasando junto a Alice y Lee, la chica llevaba un vestido negro que le llegaba a media pierna, el vestido tenía los tirantes finos, pero Alice llevaba una chaquetilla de gamuza color burdeos a juego con sus botas de ante; Lee iba vestido con un traje de pantalón y chaqueta, negros también, una camisa blanca y la corbata haciendo juego con los complemento de Alice.
-Preciosa.- fue lo primero que dijo el moreno en cuanto la vio -Estás preciosa.- repitió mientras la abrazaba -me parece mentira que vaya a asistir a tu boda ¿eres feliz bonita?-
-como una perdiz…-
-eso está bien; porque mi muchacho está al borde de un ataque de nervios, piensa que le dejaras plantado en el último momento…-
-cállate Jordán…- bufo Alice -Oh, mi dios, mírate, solo mírate, nunca he visto una novia más bonita…-
-Basta Alice…- contesto Angie -voy a llorar y me arruinare la pequeña obra de arte de la amiga de Emma.-
-Vas a casarte…- Alice la abrazó, lanzándole una mirada acecina a Lee, quien rodaba los ojos solo por instinto, será que no habían pasado un mes organizándolo todo -vas a casarte con un hombre maravilloso… Estoy tan condenadamente feliz por ti.- añadió -sigues pensando que todo esto es una locura.-
-después de Karl, la mejor de todas mis locuras…-
-asi se habla, monada…- Lee las envolvió a las dos en un abrazo, alguien llamó a la puerta -vamos fuera Alice, George debe estar perdiendo los nervios…-
-soy tú dama de honor, te esperaré en el pacillo, vale.- Angelina asintió -recuerda mira al frente y cuenta de diez hacía atrás, lo demás, lo demás es historia.- Alice y Lee le dedicaron una última sonrisa antes de salir de la habitación, dándole paso a Karl, Emma, Roxane, Dilan y Dilan Júnior.
-Oh mi dios, Roxy es como volver treinta años en el tiempo…- señalo Dilan con una sonrisa observando a Angelina
-lo sé.- aseguro la mujer con los ojos aguados
-Ven aquí mi niña, tu padre estaría orgullos si pudiese verte, te lo aseguro.-el hombre, alto y moreno de cincuenta y pocos años, la envolvió en calido abrazo -has crecido demasiado a prisa, me parece estar viéndote corriendo por el jardín y destrozando las rosas de Bianca y de un momento a otro estás aquí, convertida en toda una mujer…- Emma y Júnior, intercambiaron una mirada de aquí vamos -estoy orgulloso de ti Angelina, del coraje con el que vives tu vida y de todo lo que has logrado con tu esfuerzo, te quiero, te quiero como si fueses mi hija, a las dos…- añadió atrayendo a Emma con su brazo, la más pequeña de las hermanas Johnson intento ocultar las lagrimas antes de que Dilan (júnior) interrumpiera
-Convertiremos esto es una tragedia griega, va a casarse por dios papá, no desaparecerá del mapa…-
-lo que pasa es que es la única boda que Roxane y Yo presenciaremos, hemos perdido las esperanzas con Emma y contigo.- ambos jóvenes sonrieron y tras intercambiar una mirada soltaron al unísono
-y hacéis bien, el matrimonio no es lo nuestro…- la familia entera se rió
-preparada…- inquirió su madre acomodándole el velo
-totalmente…- Karl se acerco a ella con una sonrisa
-te ves más gonita que otros días…- comento, pasándole la mano por la cara en cuanto Angelina se puso de cuclillas.
-gracias mi terroncito de azúcar- contesto la morena abrazándole contra su pecho -¿me llevaras hasta el altar?-
-te llevará el abuelo Dilan…- se explico el pequeño -pero yo llevaré las argollas y estaré solo a un par de pasos, vale-
-vale…-
- tengo algo para ti…- añadió correteando hasta una silla justo a la entrada de la habitación, tomó el ramillete de cinco girasoles envueltos en una cinta de raso -Son del paraíso; mi papá y yo las cortamos para ti.-
-gracias cariño, son preciosas…- añadió con una sonrisa
-Listo para el gran momento…- inquirió Lee, deteniéndose junto a George en el altar -solo diez minutos y serás un hombre felizmente atado; estás seguro de que no quieres una vía de escape, aun estoy a tiempo.-
-no digas pavadas Jordán…- le especto Ginny, parándose frente a su hermano -ven aquí- pidió para colocarle una flor en la solapa del esmoquin negro, frac gris y corbata a juego -estás guapísimo, ¿nervioso…?-
-no tanto como esta mañana…-
-Genial, estaremos todos en primera fila tú solo, concentrare en ella; no escuches a Lee, solo mírala a ella.- George asintió y Ginny la abrazó -seréis muy felices, lo sé, os lo merecéis…- Ginevra volteó y camino hasta sentarse junto a Harry, Ron y Hermione…
La ceremonia comenzó poco después, el primero en salir fue Karl, con un mini esmoquin negro, pero con corbata roja y llevando las alianzas, después le siguieron las damas de honor, ambas con el mismo vestido negro, solo que Alice llevaba botas y el pelo largo cogido en una coleta alta; Emma sin embargo llevaba bailarinas y el pelo tan corto que no era necesario nada más y en el preciso instante, en que ambas llegaban junto a él al altar y con la consigna de Spinet "*agarrate"*la marcha nupcial comenzó a sonar…
Dio las gracias a todos los magos de la antigüedad, Merlín bendito era el ángel más bello que había pisado esta tierra; el vestido marfil, contrastaba con su piel morena y por una milésima de segundo pensó que desprendía luz por cada poro, un traje palabra de honor totalmente liso, excepto en la falda no muy ancha en la que había una especie de bordado floral, sobre el vestido llevaba una túnica de encaje que se ajustaba bajo el pecho con un broche de piedras semi preciosas, un mantón de encaje blanco, le cubría el cabello, los ojos le brillaban y sonreía, una sonrisa que podía opacar el sol si le apetecía
Se hizo corto, en un momento caminaba hacía él del brazo de su padrino y cuando menos lo esperaba, salía de su brazo entre los victorees y aplausos de los invitados, como Marido y Mujer.
Las risas inundaron el ambiente, la música, las conversaciones, los brindis, espontaneidad, diversión, todo adaptado para ellos, fue una locura, la mañana había sido eterna y cuando quiso darse, ya habían hecho el brindis los padrinos, la noche comenzaba a caer, la tarta nupcial se había repartido y George… George misteriosamente había desaparecido.
-¿Dónde ha ido George?- Inquirió Ginny sentándose en la silla vacía que él ocupaba minutos antes
-no lo sé…- contesto Angie -hace tan solo un par de minutos estaba aquí a mi lado…-
-bueno, me despedirás de él…- pidió
-¿Os vais? ¿Tan pronto?- se extraño
-trabajo mañana y debo despertar pronto…- respondió la pelirroja -además Teddy se queda a pasar la noche y está apunto de caer y bueno Karl también se viene a casa.-
-Gracias por cuidarle esta noche…-
-bueno cuñada…- contesto Ginny -es lo mínimo, os merecéis aunque sea una mini luna de miel, disfrutar el fin de semana *del paraíso…-*Angelina le sonrió
-Su atención por favor señoras y señores…- ambas voltearon hacía la orquesta sorprendida -gracias, gracias por escucharme, por si no lo sabéis soy el novio…- todos rieron la gracia y Angelina miro Ginny alarmada -Le he prometido a esa preciosa esposa mía, si la que lleva el traje de novia… esa misma; que no iba a hacer ninguna cosa para dejarla en ridículo; me dio una lista que me aprendí de memoria no bromas- numero -no chistes tontos, no gamberradas, en fin todo lo divertido… pero no dijo nada sobre cantar, a si que amor mió…- Angie se paso las manos por la cara, mientras todos la miraban.
-no será capaz…- murmuro
-yo de ti no apostaría…-
-bueno amigos, comprenderán que no soy profesional, pero es una canción muy bonita, que espero dentro de veinte o treinta e incluso más años volverle a cantar- la melodía comenzó a sonar.
Todo cambio…cuando te vi (oh, oh, oh) De blanco y negro a color... Me convertí
-es asi como me siento respecto a ti cariño.
Y fue tan fácil Quererte tanto Algo que no imaginaba Fue entregarte mi amor Con una Mirada….oh nonononooo
Todo tembló Dentro de mi (yeh) El universo escribio que fueras para mi (ooooo)
Y fue tan fácil Quererte tanto Algo que no imaginaba Fue perderme en tu amor Simplemente paso Y todo tuyo ya soy
Antes que pase mas Tiempo contigo amor Tengo que decir que eres el amor de mi vida Antes que te ame mas Escucha por favor Dejame decir que todo te di Y no hay como explicar Pero menos dudar
Simplemente asi lo sentí Cuando te vi (wooo)
Camino hasta la mesa en la que se encontraba Angelina sonriendo y le tendió la mano para que se quedase de pie a su lado
Me sorprendió Todo de ti (ooooo) De blanco y Negro al color Me convertí Se que no es fácil Decir te amo Yo tampoco lo esperaba Pero asi es el amor Simplemente paso Y todo tuyo ya soy
-Vamos preciosa se que te la sabes, canta conmigo…- pidió
Antes que pase más Tiempo contigo amor
Tengo que decir que eres el amor de mi vida
-susurro Angelina
Antes que te ame más Escucha por favor
Contesto él cantando a todo pulmón
Dejame decir que todo te di
Continuaron a dúo los dos
Y no hay como explicar Pero menos dudar Simplemente asi lo sentí Cuando te vi
Todo cambio Cuando te vi
-Saldrás de allí alguna vez- cuestiono, se aparecieron directamente en la casa, había subido con ella en brazos a la habitación y Angelina inmediatamente había desaparecido; dejándolo a él metido en la cama.
-ten paciencia George…- pidió la morena -ya casi estoy…-
-llevas allí veinte minutos…-
-venga mi vida, no comas ansias…- pidió -elige negro o rojo…-
-Angelina…-
-por favor George…- corto -solo elige un color…-
-El rojo está bien…- contesto enfurruñado.
Cuando salió del servicio, lo encontró sobre la cama, las mangas de la camisa recogidas hasta los codos, se había quitado la corbata y los zapatos, el cabello lo tenía unas tres veces más alborotado de lo normal, mientras él miraba hacía el cielo
-lista…- susurro para atraer su atención, inmediatamente George la mió y fue la quinta o tal vez la sexta vez en el día que perdió la respiración
-pareces un bombón…- elogió
-y para suerte tuya estoy hecha de chocolate…- respondió Angie, sentándose junto a él en la cama -Gracias…-
-¿Qué?- se extraño
-Gracias…- repitió -por quedarte conmigo, por quererme a mí, por hacerme feliz, por esta casa, gracias por la boda, por ser tú, gracias…-
-no soy nada, comparado con lo que tú te mereces así que supongo que soy yo quien debería agradecerte.-
-no… negó ella -tú has hecho tantas cosas por y para mí hoy, que te mereces tú propio regalo- Angelina le tendió la cajita rectangular, envuelta en papel de seda y con un lazo multicolor
-¿Qué es?- quiso saber
-Ábrelo…- pidió la morena, desgarro el papel sin mucho cuidado y abrió la cajita, un sonajero de plata, ribeteado con la forma de distintos animales -es una tradición familiar, casi tan importante como los veranos en villa Santonni, mi padre nos regalo uno a Emma y a mi, antes de nacer, nuestra primera posesión por llamarlo de algún modo.- explico -Yo, le cedí el mió a Karl en cuanto supe que estaba embarazada y espero que él pueda cedérselo a su hijo o hija el día de mañana, pero también quería que su hermano u hermana, tenga la misma oportunidad…- George palideció y la miro de arriba a bajo como si acabase de descubrirla
-estás…- balbuceo -estás…-
-lo confirme hace un par de días…- respondió -Jean se ha recorrido medió Grosseto, para encontrar los fabricantes sin entenderlo.-
-vamos a tener un bebe…- ella asintió -nuestro bebe, otro hijo de los dos…-
-un hermano para Karl, si eso he dicho…-
-Oh Merlín, ángel, me has hecho el hombre más feliz del mundo, tres veces, él más feliz de todo, te lo juro…- Sonrió, antes de besarle -si hay alguien que tiene que acrecer, soy yo, por poder teneros a los tres…-