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Historia 32063 — capítulo 4
Todavía recuerdo claramente aquel día, como si hubiera sido ayer. Estaban allí todos mis amigos: Lila, Rosa, Rubeus, Elliot, Dorian, Iván, Mark. Y loretta, tan distante, tan furiosa. -Hola lott -dije con la esperanza de que aquella frivolidad estuviera sólo en mi mente- ¿qué tal tus vacaciones? Aquello de preguntarle por sus vacaciones se podría considerar un golpe bajo… o un autogol, cómo se viera. Loretta me había echado en cara una traición por el hecho de que Mark no la quería por estar conmigo, y yo le dije "bien, lárgate. Si crees que separándote de tus amigas por caprichos tontos vas a ser más admirada" Eso fue todo. No volvimos a hablarnos durante el último trimestre de cuarto año. Un triste desenlace para una amistad de años. Solíamos pasar las vacaciones en casa de la viuda de su hermano, pero este verano había sido el primero que… estábamos distanciadas. Punto. -Perfectas -dijo con voz seca y yo di un respingo. Su voz me sacó de mis pensamientos. -bien, este… voy con los chicos ¿vienes? -Ya superé la etapa de los grupos de "amistades" -Está bien. -dije y me alejé. No estaba lista para responderle con mi muy experimentado sarcasmo, no a ella. "todo, se arreglará" me dije no muy convencida "o para mi o para ella". -Vamos bridget -dijo el gigantón de rubeus- está celosa porque eres muy linda. No pude evitar sonrojarme, "y pensar que este chico es menor que yo por dos años" me dije. Claro que no lo aparentaba: media casi dos metros ochenta y ocupaba el triple de espacio que yo (bueno que una persona normal porque yo realmente equivalgo a ¾ de una persona promedio). Avanzamos hacia el comedor en una muy extraña formación. Dorian y Mark a mis extremos, Elliot detrás de mi (muy cerca para resultar cómodo), las chicas adelante con Rubeus en plan de defensa. ¿por qué harían algo así? Y entonces caí en la cuenta. -hola Swan. -Hola Taylor -dije secamente. -¿qué? ¿también quieres golpearme a mi? Espera, prefiero una bofetada, mucho más femenino -y el grupo de idiotas que lo seguían vitorearon -no fuerces tus neuronas, son una especie en peligro de extinción. Si te golpeo podría ser la responsable de la desaparición de la especie más extraña del mundo. -¿Podrías hablarme en español? -intentaba parecer seguro de si, pero yo lo sabía: no tenía idea de lo que mis palabras significaban. -¿¡Entiendes el español!? -dije y Esta vez si captó el sarcasmo y se alejó con sus compañeros Slytherin: Snow, Kohen, Mckillen, y… -¿Dónde está Ryddle? -pregunte sin poder ocultar mi sorpresa. -no es de tu incumbencia. -Claro que me incumbe, soy prefecta al igual que el. ¿Está en alguna reunión? -¿Qué te importa? -dijo casi chillando -verás, no está en el banquete, puedo pensar que anda en algo chueco y… -¡nadie pidió tu asquerosa opinión! ¡Repugnante sangre sucia! ¡esto era la gota que colmaba el profundo vaso de mi paciencia! Sangre sucia. Si lo era y que. No me importaba lo que dijeran pero escupirme en la cara ya era demasiado. -Date por muerto Taylor -Rugí mientras hacia el puño hacia tras para tomar impulso y estrellarlo en su muy asquerosa y grasienta cara… …pero se me adelantaron. Todo sucedió muy rápido. Mark y Dorian ya habían arremetido contra Taylor, Elliot luchaba contra los brazos de mi "hermanito" Rubeus, y yo intentaba soltarme de Lila y Rosa. En cuanto lo logré me vi capturada nuevamente, esta vez por un solo par de brazos masculinos. -Elliot suéltame. Quiero ayudar a partirle la cara a ese desgraciado. Si no me sueltas te juro que te doy un puñetazo a ti también y… -Cálmate Swan -dijo tan calmado cómo siempre- no quiero tener que informar a Dippet sobre que la prefecta de Gryffindor y su compañero estás peleando. -Ryddle -muy patético, ya lo se, pero fue lo único que atiné a decir cuando deje de rebatirme- ¿Qué rayos estás haciendo? -ja. Me recuperé rápido. -Evito que le partas la cara a un chico tonto. -Pero si ya le dejaron el ojo morado -dije en tono suplicante viendo como Rubeus entregaba a Elliot a las chicas y separaba a mis guardianes de Taylor. - Déjame romperle la nariz. Por favor. -Siempre tan agresiva jajaja -no me gustó su risa: me turbó.- me encanta ese aspecto de ti. -Mmm. Si prometo no romperle la nariz ni ninguna otra parte del cuerpo ¿me soltarías? -podría, no te gusta el contacto físico ¿eh? -No. Para nada. -Bien -dijo, y me soltó muy lentamente-. Espero que pronto vuelvas a intentar pelearte, me encanta verte cuando estás furiosa. -Y a mi golpear rostros idiotas. Vamos chicos. Mis guardaespaldas -me resultaba difícil verlo de otra manera- se acercaron a mi y -mas rápido de lo que podía esperar cualquiera- Mark rompió la fila y me besó. Y luego gimió de dolor. -¿Por qué hiciste eso? -¿Qué por qué lo hice?- dijo con la mano en la cara- ¿Qué por qué lo hice? Porque eres mi mundo, y ya me cansé de ocultarlo. -Pues lo siento pero estás en el planeta equivocado, así que súbete a un cohete y aléjate de mi. -NO -dijo y vi el hilillo de sangre escurrir hacia su boca- lo que sea, pídeme lo que quieras, no puedo alejarme de ti. -bien -dije, me sorprendí un poco de mi fuerza al ver que estaba casi llorando- no te alejes pero olvida tus sentimientos, o tuércelos para convencerte de que entre tu y yo sólo puede haber amistad. No dijo más, me miró con gesto suplicante y se fue a la enfermería. Los otros dos guardaespaldas se pusieron muy tensos. Rubeus se ofreció a acompañarme a la torre cuando terminara el banquete, pero yo no quise entrar así que paseamos por los terrenos; su compañía me era de lo más agradable: era como un hermano, uno real. Cuando finalmente terminó el banquete fui a recibir a los de primero yo sola (mark no estaba así que probablemente si le había roto la nariz a alguien después de todo jeje) hice lo que hacían los prefectos todos los años y me fui al dormitorio pensando en lo irónico de la nueva contraseña "narizín, narizón" y en cuanto entré me recibió un dueto de voces haciendo aceleradas preguntas. "un dueto" pensé con fastidio "un dueto". Por la poca atención que puse a sus platicas deduje que Elliot y Dorian les habían confesado hace tiempo los fuertes sentimientos que sentía por mi y que les intrigaba mucho que mark se hubiera atrevido a aventurarse así. -¿Viste a Ryddle cuando mark te besó? -dijo Lila Con calma. -La verdad no -dije, y se me subió el color a las mejillas. -Parecía que le iba a romper la nariz a Mark, lástima que te le adelantaste. Hubiera sido genial verlo. -Este… Chicas estoy agotada. Podrían… -¿Y cómo no vas a estar agotada? Le partiste la nariz a un chico, jaja -si, bien. Ya me voy a dormir -Hasta mañana Bridget. Si, Le había roto la nariz a Mark, de eso ya estaba segura pero ¿Ryddle en serio lo hubiera hecho de no haberme adelantado yo? ¿y por qué? Estaba agotada de verás, ¿yo? ¿pensando en Tom Ryddle? No, eso no podía permitírmelo. Así pensando me dormí y (que rayos) soñé con el prefecto de Slytherin.