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Historia 32142 — capítulo 2
2º Capítulo: My Only Hope
Ya era por la mañana, Alice y Hayley habían hecho migas demasiado rápido para mí, solo habían pasado unas cuantas horas y parecían que se conocían desde toda la vida. Se encontraba bailando en el césped, dando vueltas sobre sí mismas, sonríe un par de veces, cuando Hayley se tropezaba de vez en cuando, pero nunca llegó a terminar en el suelo. Carlisle estaba hablando con Sirius, Remus, James y Lily, contando batallitas de su juventud. Esme estaba paseando con la mujer de Remus, Tonks, me da que se llamaba, Esme me había contado que fueron grandes amigas, pero se distanciaron con lo que pasó después,fue ella la que presentó a Carlisle a Esme. Jasper se encontraba a mí lado observando a su amada.
-¿Puedes sentir a Hayley?-. pregunté.
-Si-. Me miró un poco confundido y luego se giró hacia las chicas de nuevo.
-¿Qué siente?-. me impaciente.
-Hay sentimientos muy contradictorios, hay decepción, ira, rabia e indiferencia hacia un chico.- ¿chico? Me asusté un poco, pero no terminaba ahí.- también hay esperanza y tristeza, hacia una chica y un chico, creo que son los desaparecidos.
-¿desaparecidos?
-Si, Carlisle me dijo que a una de sus amigas la habían secuestrado los mortífagos, y a otro chico que era amigo de un tal Arthur Weasly, y creo que un señor que hacía varitas.
Agradecí a Jasper que no me preguntará el por qué de mi interés hacia Hayley, me di cuenta que Esme y Tonks se encontraban con el grupo de Carlisle, y Hayley y Alice también.
-Los he visto, están en una cabaña algo abandonada de un bosque, cerca de aquí-anunció Alice.
-
Papá, yo iré con ellos, estaré bien-. Dijo Hayley, dándole un abrazo y un beso en la mejilla a su padre. Sabía con ''ellos'' se refería a nosotros, ya que Carlisle se había puesto en pie al lado de Alice. Sirius miró con preocupación a Hayley, sin estar del todo convencido.
-
Sirius, ya sabes que la protegeré con mi vida, viejo amigo.- aseguró Carlisle. Se oyó un ''click'' y apareció un hombre, tenía el pelo gris canoso, pero lo que más me llamó la atención fue su ojo azul eléctrico que se movía hacia todas partes. Su cara estaba llena de cicatrices. Lo reconocí inmediatamente, Alastor ''Ojoloco' Moody, el mejor auror del Ministerio de Magia.
-Déjala ir, Sirius. Sabe lo que hace.-su voz sonó como un gruñido, pero también se podía ver en su voz, el gran afecto que le tenía a Hayley.- Confío ciegamente en ella, cosa que tu deberías hacer.
-Claro que confío en MI hija-. Dijo Sirius algo ofendido.- Pero como buen padre también me tengo que preocupar por su vida.
- Venga, Sirius, sabemos perfectamente que a los secuestros mandan a los mortífagos más inútiles, lo digo por propia experiencia.- Sirius decidió no discutir mas con ese hombre, dándose por vencido, asintió con la cabeza a su hija, en señal de dándole permiso.
Mi familia y ella nos dirigimos hacia la verja que rodeamos la casa, no sin antes de que el auror nos previniera con un << ¡Alerta permanente!>> que causó la risa de Hayley y la de Harry que había llegado justo antes de que Alice anunciara la noticia.
-Creo que el bosque que dices es ese de ahí.- dijo Hayley apuntando con el dedo, al bosque que se encontraba en frente de nosotros.- James nos amenazaba a Harry y a mí con meternos en esa cabaña cuando nos portábamos mal.- terminó con una sonrisa de nostalgia en el rostro. Se oyó el mismo ''click'' que apareció cuando Moody apareció y Hayley ya no estaba. Nosotros nos echamos a correr hacia el bosque y cuando llegamos a un claro del bosque Hayley ya se encontraba allí.
-Creo que es por aquí.- señaló Hayley. De los árboles, salió un hombre lleno de arañazos.
-Hayley Black, es un gusto.- dijo el desconocido, que hizo una reverencia intentando ser sarcástico, vi como Carlisle se puso tenso y sacó sus colmillos.- Vaya, vaya… Cullen, cuanto tiempo.- Miré a Hayley que no estaba tensa, si no que mostraba una sonrisa de satisfacción, la cual no entendí.
-Macnair, creo que nos servirás de guía.- dijo extrañamente tranquila, causando que Macnair arrugara el entrecejo. Carlisle corrió hacia ese hombre y lo agarró de forma que no escapará. Los vampiros no tienen tanto poder sobre los magos como en los muggles, pero sólo físicamente.
-No diré nada.- dijo intentando escapar de los brazos de mi padre. Hayley puso un dedo en la sien del hombre y noté como le daba una pequeña descarga eléctrica. Entonces me di cuenta de que no llevaba varita, todos los magos que había visto la llevaban, entonces entendí una de las razones que la hacían tan poderosa. No necesitaba varita, podía utilizar los hechizos sin ella, y muchos poderes más que cualquier otro mago podría imaginar.
-¿estás seguro?-. le susurró al oído seductoramente. Otra razón, la seducción de un vampiro, nadie podría negarle nada con ese tono de voz. Macnair quedó como hipnotizado, y giró sobre sus talones mientras que Carlisle le seguía agarrando. Jasper se puso al lado de Hayley tocándole el hombro.
<> conseguí oír los pensamientos de Jasper <<Teme que estén muertos>> pero aún así Hayley tenía un aspecto tranquilo y hermoso, como siempre.
Llegamos en frente de la caballa y Esme se encargó de abrir la puerta, con la fuerza que nos caracteriza. Una chica rubia salió de la cabaña con pinta de desesperada, sus ojos azules saltones relucían de esperanza. Se abalanzó sobre Hayley en cuanto la divisó, Hayley lucía una gran sonrisa, y me alegró verla así.
-Lunática, te he echado tanto de menos.- dijo Hayley abrazando a su amiga.
Esme salió de la cabaña cargando con un señor en un estado lamentable, sus ojos plateados relucieron al ver a Carlisle y a Hayley. Intentó a hablar pero Esme lo calló.
-Alice, acompaña a Esme y al señor Ollivander.- dijo Carlisle y Alice obedeció enseguida. Desaparecieron entre los árboles.
- ¿no echas en falta a nadie más?.-dijo el mortífago que rió escandalosamente.
Hayley miró con preocupación a su amiga y ella se alejó del abrazo con cara de tristeza.
-¡Fred!- gritó adentrándose en la cabaña, y yo la seguí. Oí otra vez la risa macabra del mortífago.
Hayley ahogó un grito, en el suelo con los ojos abiertos de forma inexpresiva, se encontraba un chico pelirrojo, pero no del mismo color que Hayley, era más anaranjado. Vi como a Hayley se le llenaban los ojos de lágrimas pero no llegó a derramar ninguna. Se arrodilló ante él, cogiendo su mano y entrelazando sus dedos con los de él. Se oyó un fuerte golpe a fuera de la caballa, y Hayley me pidió que lo ayudara a sacar a Fred de la cabaña. A fuera Carlisleya no agarraba aMacnair y había aparecido otro hombre, supuse que otro mortífago. Le pedía Jasper que llevara a Fred a la casa de los Black, no me quería separar de Hayley, la tenía que proteger.
-Selwyn…- susurró Hayley
-Depulso- exclamó su amiga señalando al mortífago que acaba de llegar, salió disparado hacia un árbol, dándose en la cabeza con una piedra al caer, dejándolo inconsciente. Hayley miró a su amigacon orgullo y esta le sonrío.
-Quédate aquí Luna.- advirtió Hayley apartándose de mi lado.
Hayley desapareció y apareció detrás de Macnair, dándole otra descarga eléctrica, dejándolo con los ojos en blanco y haciéndole caer de rodillas.
-El Señor Tenebroso estará orgulloso de mí.- quise ir a pegarle a ese tipo pero algo me lo impidió, mis piernas no respondían.
-Ha sido Hayley.- dijo Luna con aspecto demasiado tranquilo para la situación.- se lo quiere cargar ella.- Me sorprendió que lo dijera con tanta naturalidad, como que daba por seguro que ella lo iba a matar sin salir ilesa, mire a mi padre que se encontraba en la misma situación que yo.- No te preocupes, ha salido de situaciones peores.
Miré a Hayley que se encontraba como poseída, mientras que el mortífago se encontraba a sus pies retorciéndose de dolor.
-¡PARA!- gritó Carlisle desesperado. Hayley no se detuvo y Luna con cara de preocupación, se dirigió hacia ella, casi dando saltos, y abrazó a Hayley por detrás.
-Ya basta Hayley.- murmuró, e hizo efecto ya que dejó de torturar al despreciable mortífago.- Vámonos a casa.- dijo cogiendo a Hayley de la mano. Desaparecieron con ese ''click'' y Carlisle y yo nos echamos a correr hasta la casa.