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Historia 32232 — capítulo 1
Era 1 de septiembre. La estación de King Cross estaba a rebosar de niños que empujaban sus carritos con grandes baúles y jaulas con lechuzas, los otros viandantes les miraban curiosos pero no les tomaban demasiado en cuenta. Observé fascinado aquella estación y como los niños junto con sus familiares cruzaban la barrera que daba acceso al andén 9 y ¾ en donde cogería el tren para dirigirme un año más a Hogwarts.
Miré el gran reloj que había situado junto a la pared. Eran las 10:30, aun quedaba media hora para que el tren saliera, en definitiva, llegaba con tiempo al tren.
Como cada año me dirigí hacia la barrera y la traspasé observe el gran tren escarlata que desprendía un espeso humo y sonreí contento. Me encantaba Hogwarts y mis amigos. Cerca de una de las compuertas del tren vi a todos formando un corrillo. Me acerque con andar elegante asta ellos.
-¿Que hay chicos? ¿Que tal el verano?-pregunte muy animado al llegar donde estaban. Me miraron sobresaltados al verme a su lado pues no me habían escuchado llegar, ante esto forme una media sonrisa en mi cara.
-Hola Edward!-me saludo Frank al verme- ¿Qué tal el verano?¿Te fuiste al final a nueva York con tu tía como nos dijiste?-pregunto interesado-Tengo entendido que en aquella ciudad las chicas están para comérselas!!!
Sacudí la cabeza resignado, Frank nunca cambiaría.
-No, al final no fui, mi tía a última hora se negó en redondo, y ya la conocéis, no hay nada que la haga cambiar de opinión.
Los chicos empezaron a hablar sobre sus vacaciones y yo empecé a observar los alrededores. La estación estaba llena de chicos y chicas de todas las edades. Las chicas se reunían en grupitos y gritaban y corrían abrazándose a sus amigas. A lo lejos un grupito de chicas de nuestro curso nos miraba y soltaba grititos y risitas chillonas. Cuando se dieron cuenta que las miraba gritaron aun mas fuerte como si fueran niñas pequeñas.
Eric que se dio cuenta de lo sucedido sonrió y me hecho el brazo sobre los hombros mientras comentaba
-Vemos Edward que las chicas siguen locas por ti, es una lástima que no les hagas caso a ninguna de ellas
-Bueno-comente en voz baja, no e gustaba demasiado que las chicas me siguieran a todas partes por ellos muchas veces me desquitaba tomándoles el pelo- ¿por qué debería atarme a alguien tan pronto? Tengo toda la vida por delante.
-Puede ser-acepto sin mucho convencimiento mi amigo-oye FranK as visto el nuevo modelo de escoba de carreras…- y allí se perdieron en una nueva conversación
Estudié desde la barrera el tren, era tal y como mi prima me lo habia descrito, era precioso aquel lugar. Pero la escasa alegría que se había formado en mise desvaneció al recordar que aquel era mi primer día de clases en ese nuevo colegio. Suspiré, al menos no estaba demasiado nerviosa, eso ya era algo. Mis padres estaban detrás mía inspeccionando el lugar mientras comentaba animados todo lo que veían. ¿Por qué no podía sentir yo el mismo ánimo? Me habían transferido de colegio por trabajo de mis padres y yo había estado en contra desde un principio. Resignada a lo que me esperaba giré la vista hacia ellos y me despedí.
-No te preocupes Bella, ya veras como te encanta, mándanos una carta con Auro en cuanto llegues-me dijo mi madre con un sonrisa mientras me miraba con cariño
-Y no desobedezcas a los profesores-añadió mi padre
-Por favor…-dije con mal tono-sabéis que no quería venir a este colegio, así que ahora no intentéis parecer simpáticos- estaba enfadada con ellos, y aunque por lo general siempre me había llevado muy bien con ellos, desde que habían tomado la decisión del traslado cada día me llevaba peor con ellos.
Ante esta contestación el rostro de mi padre mostró enfado y el de mi madre tristeza al ver que las cosas entre nosotros iban cada vez peor
-No le causes demasiado problemas a tu prima Marie y estudia, nos veremos en navidades-concluyó mi padre con voz seca, mi madre simplemente guardo silencio mirandome con tristeza
-Si vale…
Sin añadir más di media vuelta y busqué por el andén a mi prima y sus amigas, aquella despedida había sido peor de lo que me imaginaba, y aunque por lo general nunca discutía con nadie y me llevaba bien con los demás las cosas entre mis padre y yo iban cada vez peor.
Sacudí la cabeza para quitarme aquellos pensamientos, no conseguiría tener amigas, si empezaba el primer día con cara de malas pulgas, retomé la búsqueda de mi prima y allí cerca la vi. Estaba junto con otras chicas, todas miraban a alguien, no sabia quien, que las dejaban sin respiración por algunos segundos. Puse en mi cara mi mejor sonrisa y me acerqué a ellas.
Mi prima era la típica chica popular de colegio, tenía el pelo rubio, liso y largo y unos ojos verdes grandes y expresivos junto con unos finos labios rosados. No era muy alta, pero tenía una bonita figura, en cambio, yo, tenía el pelo castaño oscuro, liso y a media melena. Tenía los ojos marrones y la piel muy pálida, no era ni alta ni baja, lo normal y era delgada, vamos una más del montón, no destacaba en nada, y el hecho de tener que juntarme con una de las chicas más populares del colegio no me hacia demasiada gracia aunque fuera mi prima.
Cuando Marie me vió dibujó una sonrisa en su cara, un tanto forzada he de añadir, pero con simpatía.
-Chicas, dejadme que os presente a mi prima Isabella, ha venido desde España-me presento cuando llegué a donde estaban
-Hola-una sonrisa cruzó mi cara intentando caerles bien, pero parece que la sonrisa de mi prima fue suficiente para convencerlas de que yo era digna de estar con ellas
-Encantada de conocerte-me respondió un chica morena con unos ojos azules preciosos, parecía simpática-Me llamo Linda, y ellas son Alice-señalo a una chica que tenía el pelo rubio muy claro y con los ojos marrones.-Annie-esta vez señaló a una chica morena y con los ojos muy negros- y por último ella es Margaret, es de Francia- añadió al ver que analizaba el nombre. Ésta última tenia el cabello castaño claro y los ojos grises como el cielo nublado.
Intente recuperarme de la sensación de inferioridad que me entro al contemplar a aquellas cinco chicas tan guapas
-Así que es tu primer día de clase-comento Margaret
-Si… estoy un poco nerviosa la verdad
-No te preocupes-me tranquilizaron ya veras como toda sale bien
-¿Oye Frank y le as pedido a Alice salir ya?-Le preguntó Eric
-Pues No, aun no…
Escuchaba de fondo la conversación de los chicos cuando vi a una chica a la que no conocía, y eso era extraño, pues me conocía a todo el mundo, se acercaba al grupo de Marie y sus amigas.
-Oye chicos-dije llamándoles su atención-¿aquella chica, os suena de algo?, he intentado recordar quien es, pero no me suena de nada la verdad
Los chicos miraron a quien yo decía y la analizaron
-No se… no me suena de nada, pero parece que Marie la conoce- se produjo un silencio mientras todos la observamos. Finalmente Eric rompió el silencio
-Está bastante bien… quizá me acerque a ella más tarde
Pero el sonido de un silbato indicaba que debíamos subir ya al tren, así que empezamos a caminar hacía éste en busca de un buen compartimiento.
Recorrimos el pasillo y encontramos uno vacío y bastante grande, al que entramos y empezamos a acomodar nuestras cosas
Marie y Alice hablaban sobre el último pintalabios que había salido al mercado cuando escuche el sonido de un silbato
-Oye Marie, ¿ese silbato que significa?-Esta me miro un poco molesta porque hubiera interrumpido su conversación
-Significa que debemos subir ya al tren, así que démonos prisa, quiero coger el compartimento más cercano al de Edward si no conseguimos compartido con él
El nombre de aquél chico me descoloco un poco
-¿Quién es Edward?-pregunte a Linda mientras recorríamos el pasillo y Marie y Annie miraban dentro de todos los compartimentos estudiando a todos los que se encontraban en su interior
-Edward, es el chico más guapo de todo el colegio-me comento con un susurro-Marie esta loquita por él, lleva más de tres años detrás suyo, pero no consigue nada, a decir verdad, nadie consigue nunca nada con él, no sale nunca con ninguna chica…-Un gritito interrumpió nuestra charla, había sido Marie la cual estaba abriendo la puerta de unos de los compartimentos y entraba en él con una enorme sonrisa. Mientras la veía entrar la escuché hablar con alguien
-¡Hola Frank, Eric, Edward cada día estas mas guapo!-comento con una voz un tanto sedosa- ¿os importa que nos sentamos aquí? El tren está lleno y no hemos encontrado lugar para sentarnos-añadió con voz lastimera en un intento de dar un poco de lastima
Escuche como alguien respondía
-claro, sentaros, estaremos un poco apretados, pero no creo que a los demás les importe verdad-le preguntó a alguien-el que hablaba tenía una de las voces más suaves y susurrantes que habia escuchado en mi vida, tenía un voz agradable y musical
-No, no importa si estamos apretados-contesto una voz más normal
Todas las chicas empezaron a entrar, cuando yo lo hice y me senté quede justamente delante del tal Edward que me escrutaba al igual que sus amigos. Tenía el cabello ondulado y cobrizo , sus ojos eran de color dorado, como caramelo y los enmarcaban unas ojeras moradas que contrastaban con su pálida piel.
Mi prima al ver como todos los chicos me miraban me presento.
-Chicos ella es mi prima Isabella…
-Bella-la corte
Me miro con un poco de fastidio por haberla interrumpido
-Bella-dijo recalcando la palabra-es mi prima, entrará en quinto, ellos son Frank, Eric y por ultimo Edward.
La mirada de aquel chico y la mía quedaron conectadas y pude notar como saltaban chispas