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Historia 32232 — capítulo 2

Capitulo - 2   El viaje

Miré a Edward, podía escuchar como uno de los chicos comentaba algo y mi prima y el resto de las chicas reían como tontas, no soportaba aquello.

Observé a Bella, no era como el resto, no se reía con los comentarios graciosos de Eric, ni participaba en las bromas estúpidas de Frank

-Encantado de conocerte Bella, soy Edward Cullen-me presente en una sonrisa a pesar de que su prima ya lo hubiera hecho.- ¿Por qué entras en quinto? No es lo más normal, aunque tengo entendido de que este año se ha hecho una excepción y que son varios los chicos que entraran en quinto y sexto.

-Mis padres han conseguido trabajo en Londres y hablaron con el director para que me trasladaran de colegio. Yo quería quedarme en el otro, pero mis padres no lo consintieron-hablaba con un deje de tristeza que pude apreciar reflejado en su cara

-¿Y donde vivías antes?-me interesaba aquella chica, no era como las demás habia algo que la hacia especial. No era su aroma que era dulce y frutal lo que me atraíapero habia algoen ella que la convertía en la persona más interesante que había conocido desde hacía mucho

-Vivía en España-una sonrisa iluminó su rostro- allí hace mucho sol y mucho calor en verano, aunque yo nunca conseguía ponerme morena, pero aquí…-comento mirando por la ventana el cielo gris-desde que he llegado a Londres hace una semana no ha dejado de llover, y no es que no me moleste la lluvia pero… no se prefiero el sol porque…

-Oye Edward-giré la vista, un poco molesto hacia Marie que era de donde provenía la voz. Pude sentir sus celos al ver que Bella estaba acaparando toda mi atención-¿Sabías que Bella vive al lado de mi casa? Ahora podrás ir a verme, no tienes excusa, como te cae muy bien mi prima-añadió con cierto sarcasmo. Pero la verdad es que apenas le estaba prestando atención no podía quitarle los ojos a aquella chica.

De fondo escuche el sonido de la mujer del carrito, cuando la mujer abrió la perta todos los ocupantes del compartimiento dieron un bote y conseguí aguantarme la risa que me entró al ver sus caras.

-¿Queréis algo del carrito niño?-pregunto la mujer mirándonos.

Mis compañeros empezaron a pedir, mientras yo me volví a perder en mis pensamientos cuando la voz de Alice me interrumpió.

-¿Y tú Edward?¿No quieres nada de comer?-me preguntó inclinándose hacia mi mostrándome el escote. Como odiaba aquello, pero me encantaba seguirles el juego y dejarles en suspenso, era mi pequeña venganza. Además quería probar a Bella, ver si era como las demás y se ponía celosa al ver que prestaba mi atención a las otras chicas

-No gracias Alice, con lo que me estas mostrando ya he comido suficiente.

Todas su amigas respondieron ante aquellos con risitas amortiguadas y suspiros, y alguna que otra mirada celosa hacia Alice, pero Bella…ella no habia reaccionado como yo esperaba, se había mantenido hablando con Eric y Frank sin hacernos ni caso, aquello aun me interesó aun más.

Durante todo el camino había estado aguantando las risas tontas de mi prima y sus amigas y la verdad es que aquello empezaba a cansarme, además había visto las miradas celosas del resto de la chica cuando Edward había hecho aquel comentario, pero a mi aquello me daba igual, yo no iba a perseguirle como todas, aunque… si es cierto que no podía sacarme de la cabeza aquella sonrisa y tampoco podía evitar estremecerme al oírle reír, Intenté despejar de mi mente aquellos pensamientos y me giré a mirar a Frank.

-Oye Frank y vosotros… ¿De donde sois?-pregunte algo curiosa, tenía entendido que las familias de muchos alumnos no vivían en Londres, ni siquiera en Inglaterra.

-Pues Eric es de Cambridge, y yo vivo en Londres, pero el que viene de un lugar más lejos es Edward-me respondió Frank

-¿Tu de donde eres Edward?-me había, aquello había despertado mi curiosidad. Pero pude ver como su rostros se tensaba, y un brillo de tristeza se veían en los ojos, me miró durante unos segundos y dirigió la vista hacia la negrura de la noche. Pensé que no me respondería, pero finalmente lo hizo.

-De Finlandia, soy de Finlandia-ni añadió nada más pero la tristeza era bastante patente en su rostro y me sentí culpable de haberla ocasionado, así que intente cambiar de tema al ver que Alice y Margaret se habían dado cuenta de esa tristeza e iban a preguntar sobre el pasado del chico

-¿Y cuanto falta para llegar a Hogwarts? Ya tengo ganas de llegar-comenté en una sonrisa

-Oh! Y no quedarán más de unos minutos, mira-me dijo señalándome la ventanilla, cuando miré quedé asombrada, a lo lejos se divisaba un enorme castillo con torretas y miles de ventanas, estaba iluminado por cientos de luces. No pude ahogar un expresión de asombro

-Que bonito!!-detrás mía las chicas también suspiraron ante la imagen del rostro de Edward iluminado por aquellas luces.

-Si, el castillo es una maravilla, además tiene cientos de sitios secretos-comente con una sonrisa, pero la llegada de uno de los prefectos avisándonos de la proximidad al castillo nos interrumpió, cuando el chico se fue, Edward y sus amigos se levantaron.

-Nosotros nos cambiaremos en los baños del pasillo, quedaros vosotras aquí-dijo Frank mientras cogia su uniforme y salía, Eric Y Edward le imitaron y salieron del compartimiento cerrando la puerta.

Cuando se fueron abrí mi baúl y cogí mi uniforme que consistía en una falda negra por la rodilla, calcetinesy zapatos, una camisa blanca junto con un jersey. Cuando me giré para ver al resto de las chicas, estas aún estaban a medio vestir.

Ni que quisieran que las pillaran desnudas!!! -pensé harta de la actitud de aquellas seis

Íbamos por el pasillo abarrotado de alumnos, cuando conseguimos entrar a uno de los baños empezamos a cambiarnos, la voz de Frank hizo que volviera a centrarme en su conversación

-¿Y que opináis de Bella?

-No se… no es como las demás-opinó Eric, es más reservada… pero una cosa está claro, está mejor que su prima-añadió con voz picara

-Si, y eso que es difícil superar a Marie. ¿Tu que opinas Edward?-pregunto Frank

-Que es interesante-dije pensativo-no es como las demás chicas, y la verdad es que si que es mucho más guapa que Marie y sus amigas. ¿Habéis visto como la miraban cuando estábamos en el compartimiento?

Los chicos se quedaron mirándome durante unos segundos, finalmente Eric comento

-Vaya Edward si que es especial, es la primera vez que dices que una chica es interesante.

-¡¡¡Quizás sea Bella la chica que logre entrar en el frío corazoncito de Edward!!!-añadió Frank con voz dramática y poniendo cara de ensueño

-¡¡Oh!! ¡Estaros quietos de una vez!- dije riéndome mientras les tiraba la camiseta para que se callaran, pero la verdad, es que sabía en mi interior que Bella era especial

Siguieron con las bromas mientras salíamos del baño y llegábamos a nuestro sitio. Frank llamó a la puerta y dijo con voz risueña

-Chicas ya se que queréis que os vea a medio vestir, pero la verdad es que no vamos a entrar asta que no estéis vestidas del todo.

-Lo siento Frank pero creo que si queréis entrar tendréis que hacerlo con los ojos vendados-escuchamos la voz de Bella a través de la puerta.

-¿Sales tú y me los vendas?-la tentó Frank con una de sus sonrisas.

-No gracias Frank yo estoy aquí muy cómoda sentada-ante estas palabras la sonrisa de Frank se desvaneció, era la primera vez que una chica lo rechazaba de forma tan directa.

-Pues entonces no entro que después me acusan de acoso a una compañera-respondió intentando volver a conseguir su porte.

-No hace falta que esperéis, ya podéis entrar-la puerta se abrió mientras annie hablaba, estaban ya todas vestidas y sentadas en sus sitios.

-Perfecto, hemos llegado ya a la estación, por cierto-mire a Bella-uno de los prefectos me ha dicho que te acompañe junto a Hagrid, deja las cosas aquí, los elfos las llevaran a tu habitación.-Bella se levantó y pude ver como Marie y el resto nos miraban, pero sobretodo a Bella con una cara de celos y envidia.

-¿Quién es Hagrid?-Bella estaba ajena a lo que el resto hacia, pero yo sipodía darme cuenta

-Hagrid es el guarda bosques del colegio, además es profesor, enseña cuidado de criaturas mágicas, es un amigo mío que conocí…-pero la voz de Eric me interrumpió

-Edward os acompañamos?

-No tranquilo Eric ya la llevo yo, nos vemos más tarde-respondí mientras salíamos del vagón.

Había notado las miradas celosas deMarie todo el viaje, así que cuando salimos del compartimiento y cerramos la puerta si un suspiro de alivio

-menos mal ya no tendré que aguantarlas más durante un rato-comente aliviada. Edward me miro confuso

-¿No te caen bien tu prima y sus amigas?-parecía extrañado ante aquello.

Mientras hablábamos, habíamos llegado a la salida del tren, Edward dio un elegante salto que envidié, mi agilidad no era precisamente mi punto fuerte. Pero para mi sorpresa Edward se giro hacia mí y con soltura me cogió de la cintura y me bajo del tren sin ninguna dificultad.

Intente no hacer demasiado caso a la frialdad de sus manos, estaban frías como témpanos de hielo.

-No es que no me caigan bien, pero son algo pesadas-respondí simplemente.

A lo lejos pude ver unos carruajesque no tenían ningun animal que tirara de ellos, pero no tuve demasiado tiempo para observarlos, pues Edward me llevó hacia el lago cercano en donde un hombre que mediría como mínimo unos tres metros gritaba

-¡Los de primero por aquí!

El hombre vió a Edward y una sonrisa se formo detrás de larga y negra barba mientras se dirigía hacia nosotros

-Y ese quien es?

-Es Hagrid-comento mientras una sonrisa alegre surcaba su cara y me llevaba hacia aquel hombre-¿Qué tal el verano Hagrid?-Edward se veía feliz hablando con aquel hombre. Pareció acordarse de mí- Mira Hagrid ella es Bella, Charls me dijo que la trajera y que os acompañara asta el castillo.

Hagrid suspiro mirando al cielo irritado

-Ese Charls se cree que manda en este lugar-oí como murmuraba para él mismo, sin hacernos demasiado caso.

-Venga Hagrid no te quejes si te encanta mi compañía.

El hombre sonrió y centro en mi. Me miró analizándome y estudiándome, finalmente formo una gran sonrisa en su cara

-Así que tu eres Isabella, la prima de Marie-asentí con una sonrisa-No os parecéis en nada la verdad.

-No eres el único que lo dije-comente con indiferencia encogiéndome de hombros.

-Bueno subíos a esos carruajes de ahí, hemos tenido un pequeño problema con los botes, alguna especie de animal los a destrozado, y ni siquiera la profesora McGonagall ha conseguido arreglarlos-comentó preocupado.

Yo por mi parte no entendía demasiado bien lo que pasaba pues no sabía de que botes hablaban ni quien era la profesora McGonagall. Pensando en ellos llegamos a los carruajes y subimos a ellos. Edward cerró la puerta tras de él. Si ya estaba yo poniéndome nerviosa solo me faltaba quedarme a solas con él. Di un suspiro intentando tranquilizarme. Edward percibió mi nerviosismo y me sujeto las manos para tranquilizarme

-Tranquila, no estés nerviosa, la prueba de selección es muy sencilla, solo tendrás que enfrentarte a un troll gigante- al oír aquellas palabras se me descompuso la cara

-¿Fácil? ¿A eso llamas tu fácil?-medio grite del pánico que me entró pero de repente Edward rompió a reír mirándome, se reía a carcajada limpia mientras yo lo miraba estupefacta-¿Qué es tan gracioso?

Siguió riéndose durante unos minutos hasta que por fin se calmó

-¡¡Es una broma!!-dijo volviendo a reír pero esta vez más flojito-Tranquila, solo te tendrás que poner un sombreo

-¿Un sombrero?-aquello si que era extraño

-Si, el sombrero te indicara a que casa perteneces.

No pudimos seguir hablando pues el carruaje se detuvo con un fuerte traqueteo. Cuando bajamos quedé maravillada ante lo que veía, el castillo se presentaba imponente ante mí, y pude escuchar como Edward me decía en un susurro

-Bienvenida al colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

No muy lejos de allí en la penumbra del bosque unos ojos rojos escrutaban los carruajes de donde salían los nerviosos niños, los cuales solo pudieron escuchar un fuerte aullido a lo lejo