Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Harry Potter y la Celda de Merlín · de

Harry Potter y la Celda de Merlín — capítulo 1

EL tesoro de Avalon

Kaplin Kerper era un hombre solitario y tranquilo. Su amigo, Lion Hoofler tenia grandes planes para el futuro. Pero nada les era mas importante que lo que había sido la vida de su único amo y señor: Merlin. Se sabia que el amo había escondido una mascota. Una mascota que cuidaba la tumba del rey Arturo y el secreto del santo grial que se escondía en él rió de sangre que atravesaba la isla. Sin embargo al morir, dejo que su mascota siguiera la herencia con el resto de los guardianes. Centauros, hadas, duendes, Belanios y hasta cancerberos resguardaban las orillas de la isla ante cualquier intruso que se entrometiera. Kaplin, mientras, agitado leía un pergamino viejo que su amo y señor había escrito.

Kaplin era viejo, tenia los ojos negros y su cabello llegaba casi hasta las rodillas. Mientras que Lion tenia el pelo corto, una larga barba que le cubría la cintura, y unos profundos ojos amarillos, como de halcón. Ambos arrancaban en ese momento. Tenían un huevo plateado en sus manos. Tenia en sima de la coraza algo que parecía pelo. Lion tenia el huevo entre sus brazos mientras escapaban de lo que era una enorme bestia que hacia temblar la tierra. Se sabia que la criatura que vivía dentro de ese huevo podría cumplir dos deseos. Y era obvio que el señor tenebroso había enviado a su ejercito de gigantes a que atacaran la isla y robaran el huevo. Alguno de los guardianes había traicionado el nombre de Merlin, y al nombre de quien yacía en la tumba bajo las piedras, el legendario rey Arturo.

Una fuerte luz verde dio en la espalda de Lion quien boto el huevo al caer muerto. Un hombre calvo y bajo corrió hacia él y tomo el huevo plateado que se mimetizaba con una de sus manos, sin embargo, un hermoso canto lo hizo tirarlo al suelo. Se sentía como flotando y era porque Kaplin tenia de mascota un fénix, un fénix negro casi azul a los rayos de la luna y de al menos tres metros de largo y alto. Kaplin corrió rápidamente y tomo el huevo con sus manos mientras era elevado por los aires por su fénix. Apuntaba por sobre su hombro con su varita dándole a todos los seguidores del señor tenebroso que pudo. Por fin voló por sobre la isla... Derrocho unas lagrimas... ese era su hogar y ahora solamente una persona o ser podría salvarla.

Abrió los ojos, estaba sobre el mar, estaba recostado sobre la cálida espalda emplumada de su fénix. Tenia el huevo entre sus brazos. Levanto la cabeza y se encontró con la leve resolana mañanera que salía por el horizonte del mar. Se saco el pelo de los ojos, y miro el huevo, luego, saco un pergamino de su túnica raída y mojada.

–Escucha –Le dijo al fénix con una voz agonizante–. Lleva este huevo a Hogwarts, al colegio donde esta Albus Dumbledore, ahí podrán cuidarlo.–El fénix hizo un movimiento con la cabeza–. No te preocupes por mí... llego mi hora. Déjame aquí, morir en el mar es un placer que no se puede dar cualquiera... moriré en paz, apenas emprendas el vuelo, moriré bajo esta agua, y cuando vuelvas, cantaras, para saber que tuviste éxito ¿escuchaste? Le darás esperanza a mi espíritu.

Le dijo Kaplin en un susurro agonizante cuando dejo de escribir en el pergamino que le daría a Dumbledore con la explicación del huevo. Era el mismo pergamino que había estado leyendo mientras huía y que traía una carta de su amo. El fénix canto una vez mas, tomo el huevo con su pico y ato el pergamino en sus patas, dejo a Kaplin hundiéndose en las aguas en medio del mar, mientras lloraba al emprender el vuelo.

En aquel mismo momento el cadáver de Lion yacía recostado sobre el seco césped en el centro de la isla. Mientras que el cuerpo de Kaplin yacía en paz bajo las aguas del océano que cercaban la mágica isla.

Voldemort apareció por entre las sombras y miro con desprecio el lugar, escupió con asco cerca del cadáver de Lion.

–Merlin... aun su presencia esta por aquí... –murmuraba Voldemort con la cara de aparente repugnancia–. Xcalibur... la espada sagrada solamente confiada a un rey... Ja, ja... Merlin... viejo sabio, Arturo Pendragon no podría haber sido tu peor vasallo. Si el Santo Grial y Xcalibur se encuentran cerca es obvio que me otorgare un regalo de vida eterna –Dijo con una risa aguda y fría. Vio como Colagusano se acercaba.

Estaba pálido y ojeroso. Voldemort se percato de sus manos, estaban vacías. Agrando sus ojos tanto, y grito con desesperación.

–¡MALDITO IMBESIL! –Le grito a Colagusano– ¡EL HUEVO, DONDE ESTA EL HUEVO!

–Se lo llevo el otro señor –temblaba Colagusano–. Discúlpeme señor... le ruego... discúlpeme –Lloro.

–El huevo... mi salvación... mi llave hacia la vida eterna... –miro a Colagusano con mas desprecio que nunca–. Debería matarte por esto –le dijo apuntando a Colagusano con la varita–. Pero no lo haré, y no es por piedad, es porque tu... tu vas a ir a buscar ese huevo... te daré un tiempo comprensible... un año Colagusano... para que me traigas ese huevo... sino... desearas no haber conocido nunca a Lord Voldemort.

Colagusano tembló y se agacho a besar los pies de Voldemort.

–Es noble mi señor... de verdad noble... –Dijo temblando, Voldemort se corrió.

–Es lógico donde ese huevo va a ir a parar... –Dijo Voldemort crispando su boca con forma de rajadura–. Va ir a parar a manos de Dumbledore... lógico... como no... Tendrás que ir a Hogwarts Colagusano. No se te será difícil si usas tu gran habilidad.

Colagusano elevo la mirada asustado. Miro a Voldemort desde el suelo. Sus ojos rojos brillaban ante la luz de la mañana, era una imagen repugnante.

Voldemort volvió a hablar.

–Se me esta haciendo difícil. –Dijo en un hilo de voz–. Ahora son dos Potter. Una que me puede destruir fácilmente... y otro... que provocara la caída del heredero de Slitherin... eso no puedo permitirlo–Miro hacia los alrededores de la isla, lanzo una risa despectiva–. Los guardianes hace años dejaron de existir. Que idiotas, nunca tuvieron que haber sacado el huevo de la isla, ahora esta desprotegida... desprotegida la tumba de su gran amo y señor... desprotegida la tumba del rey de todos los tiempos...

Voldemort y Colagusano desaparecieron. Desaparecieron junto con sus gigantes vasallos. E inmediatamente La hermosa isla de Avalon, quedo cubierta en cenizas, un cielo negro y gris se apodero de su belleza, y junto con esto la vegetación murió. No habían guardianes. El río de sangre se seco... la tierra se trizo y todo murió en aquel eterno y hermoso lugar legendario.

Porque... como la profecía decía:

“Hasta que el heredero no aparezca y el huevo sea retirado de su amo y los guardianes y vasallos desaparezcan, entonces... la oscuridad y sombras reinaran en la ciudad de Eternia”

Bitacora de Merlin. Quince de mayo de mil quinientos cuarenta y tres.

Nota de autora: Bien, hay que reconocerlo, corto, corto pero enigmático. Que mejor modo para empezar un fic que dejándolos a todos intrigados. Porque así será, un fic repleto de emociones y la historia basada básicamente en el misterio de Merlin, cosa en lo que nuestros protagonistas se verán mas involucrados que nunca.

También les aviso que habrán muy pocas notas de autora. Bien, ¿qué esperan? Sigan leyendo, que ahora la historia se pone buena.