Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 32329 · de

Historia 32329 — capítulo 1

Estoy en mi cuarto pensando, y es que esa en realidad es mi actividad favorita, sentarme en el afeitar de la ventana y mirar, sí solo mirar, me relaja me hace pensar es mi único momento de extrañar  y responder incógnitas de problemas tratando de resolverlos, aunque a veces también de no pensar, sólo mirar, esos preciosos atardeceres de la ciudad capital… Los autos, calles, edificios, centro comerciales, muchas personas caminando ya a sus casas, niños jugando; que maravilloso todo esto. Hacen que me sienta tan pequeña en un lugar tan grande, y eso me hace feliz, porque se que cualquier error que cometa no me llevara al Apocalipsis, y que mis errores, a pesar de que debo evitarlos al 100%, no son los únicos que se comenten a diario y eso no me hace sentir estupida, sino igual a los demás. Aunque sé que me engaño, no sé que es pero siento que no soy igual, siempre he sido diferente, y no por el hecho ni la susodicha frasecita de "todos somos únicos, diferentes y especiales", sino porque había algo dentro de mi que me lo decía, y aunque nadie me lo había dicho muchas veces he pensado que las mentiras y secretos y las repentinos cambios de humor dentro de mi familia tienen mucho que ver con ese verdad, verdad que de ser buena o mala, me gustaría saber, porque que malo es sentirse ignorante en un mundo donde sabes que para subsistir necesitas saber mas que todos.

Hola! Me llamo María Gabriela, o eso pensé toda mi vida hasta el día de hoy, 1 de enero del 2009 donde mi era comienza, y mi vida se esfuma dando giros de mas de 180 grados.

Mi vida antes de hoy, supe siempre que estaba rodeada de mentiras, mis padres siempre me mentían cada 2 por 3, y aunque ya me había acostumbrado, sé que eso de cierta forma me atormentaba, ¿qué era tan importante que no podían decirme? ¿Por qué siempre me tenia que conformar con miradas tristes de mi padre o nerviosas de mi madre?, Porque DEMONIOS no podían hablarme con la verdad y tratarme como trataban a mis hermanos, con confianza, ¿por qué su trato hacia mi era siempre distante y frío?, ¿Por qué tenia prohibido salir sin acompañantes hombres?, NO lo sé, que

Frustración.

Sin embargo eso no me detuvo, el saber que mi familia eran distante y fría y súper protectora, no me detuvo, siempre me escapaba de noches y buscaba pasarla bien con mis amigos, amigos que se fueron convirtiendo en mi verdadera familia, ellos me daban el amor que en mi casa faltaba, me hacían reír, bromeaban, jugaban, escalábamos, hacíamos de todo juntos, sobretodo no nos mentíamos siempre teníamos por regla decir la verdad, y sólo en eso momentos que me encontraba con ellos era que me olvidaba de todo: de mi padre de yo sólo tengo tiempo para mis negocios y de sus miradas tristes, de mi madre no salgas porque me muero sólo eres una pequeña y no entenderías la verdad, y de mis hermanos de que sólo existo yo y soy el mejor.

Como pueden ver mi vida era diferente, yo era diferente, no sólo comparada con el resto de mi familia, que no nos parecíamos en nada ni en físico (yo era rubia natural con ojos azules y alta para ser mujer, y ellos simplemente eran morenos, con ojos cafés), cosa que mi padre siempre recalcaba, sino en lo personal, yo solo buscaba tratar a las personas, comprenderlas, hacerlas reír en momentos de tristeza, e incluso mi educación tenia un solo fin, ayudar a las personas enfermas, porque no había nada mas que me llenara que esto, y creo que esta era la diferencia mas notable entre mi familia y yo mientras yo trabajaba mas que todo con el calor y felicidad de las personas, ellos solo trabajaban fríamente calculaban todo hasta el mínimo detalle, y sólo me basto una ida a la empresa de papá para darme cuenta que todos allí eran igual que el como si fuera un requisito para entrar a trabajar allí o algo así, era increíble sólo me basto una vez para saber que me tenia que esforzar para tratar de compensar a esas personas frías del mundo con alegrías, por eso mis amigos y compañeros de clases siempre nos divertíamos visitando centro de niños enfermos, centro de discapacitados, orfanatos y todo tipo de organizaciones sobre todo en pascuas, carnavales, noche de brujas y cualquier festividad, la veíamos como una motivo de ayuda y eso nos alegraba enormemente porque de personas desconocidas adquiríamos lo que necesitamos, cariño.

Pero no todo era color de rosa, ese día, fue realmente uno desesperante, el día que cambio mi vida y me aclaro las dudas, día que perdí a mi verdadera familia sin poder hacer nada.