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TODO POR VENGANZA — capítulo 30
Se encontraba recostado, sin otra cosa en que entretenerse más que mirar el techo. Intentaba centrarse en algún punto ciego para no pensar, no recordar, sin embargo no había obtenido éxito en toda la noche, razón por la cual no había podido dormir.
La imagen de Hermione, volvía a su mente una y otra vez. Se odio, por primera vez deseo no haber nacido y ser el quien provocara tanto dolor en ella. El rostro triste de Hermione lo torturaba a cada instante, pero lo que mas le afectaba era el saber que jamás volvería a estar con ella. Aun cuando la guerra terminaba y saliera vivo no habría razón para volverlo a intentar pues tal vez en ese entonces ella lo habría olvidado. Probablemente para cuando todo terminara ella habría descubierto mejores cualidades en otra persona, quizá en Harry, quizá en Ron. Se daría cuenta del tiempo que perdió con un mortifago, con alguien tan despreciable como él. Hermione merecía ser feliz, y el lo único que le podía ofrecer eran sufrimientos. A pesar de la difícil decisión,no se arrepentía, era lo mejor. Sólo esperaba que alguna vez se fuera el dolor que se había instalado en su pecho.
Se incorporo de unsalto, no había podido conciliar el sueño y dudaba que en las pocas horas que faltaban para amanecer lo lograra. Decidió que un baño le sentaría bien, siempre lograba relajarse. Se dirigió a su armario, tomo lo necesario y se encamino a los baños.
Los pasillos estaban desiertos, era demasiado temprano para que alguien estuviera rondando, pero por si las dudas camino sigilosamente hasta que por fin llego al baño de prefectos. Una vez dentro, se cuido de poner el seguro. Se dirigió al lavabo, abrió la llave y se mojo la cara, alzo la vista hacia el espejo pero este le devolvió una imagen fúnebre. Las ojeras adornaban su rostro y hasta ese momento se percato de lo delgado que estaba, pero sus ojos parecían dos tempanos pues estaban inexpresivos y sin vida. Sus manos formaron unos puños intentando evitar aquello que había estado postergando, pero aun así no pudo evitarlo, una a una veía las gotas caer sobre el lavabo, y las lágrimas contenidas empezaron a fluir como si nunca se fueran a acabar, Draco Malfoy estaba llorando.
No recordaba cuando fue la última vez que había llorado tanto ni que hubiera dolido de esa manera. Cuando era niño y tropezaba, solía llorar, pero su madre siempre lo consolaba, otras tantas hacia berrinches para conseguir sus objetivos, su padre jamás ponía objeción y le daba cualquier cosa que pidiera, pero ahora no había nadie que pudiera consolarlo pues estaba completamente solo. Conforme fue creciendo ya no necesitaba de algo tan débil como llorar, se había vuelto alguien duro y frio, y las únicas personas que inspiraban algún sentimiento en el eran su familia, todos los demás le resultaban innecesarios pues en su vida no albergaba el amor por el prójimo, y lo único cercano a una amistad provenía de Blaise Zabini; sin embargo la coraza seguía puesta en el hasta que llego ella, todo se debía a ella pero si tuviera que volver a nacer y le dieran a elegir, no lo pensaría dos veces, volvería a elegirla, viviría mil vidas por ella, de eso estaba completamente seguro.
Las lágrimas cesaron poco a poco. Con calma fue deshaciéndose de su camisa y demás prendas. Abrió el grifo, dejando escapar infusiones agradables al olfato. Se sumergió en la tina y al contacto con el agua sus músculos se mostraron aliviados y poco a poco se fue relajando. Sabia que el dolor que sentía en corazón jamás le abandonaría, pero se sentía con la fuerza necesaria para afrontarlo ya que no tenía otra opción pues debía hacerlo por Hermione. Había un pensamiento rondándole una y otra vez "Que sea feliz." Aunque Draco no contaba con que la castaña ya había tomado sus propias decisiones en donde no pretendía encerrase en una burbuja para alejarse del peligro, sino enfrentaría activamente el riesgo que se avecinaba.
Al salir del baño no esperaba toparse con nadie y mucho menos con Hermione "¿Por qué Merlín lo torturaba con su presencia?"Tenia los ojos soñolientos y rojos en señal de que había llorado, además de unas leves ojeras indicándole que tampoco había podido dormir y su pijama que pesar de ser discreta se amoldaba muy bien a su figura, cosa que le provoco una punzada de celos por si algún alumno la veía hasta que recordó que era demasiado temprano para que alguien estuviera rondando los pasillos y la viera así de hermosa, con sus cabellos alborotados y con esa imagen angelical. Sabia que no le molestaría verla despertar cada mañana si tuviera la oportunidad de despertar a su lado, aunque sabia que era imposible. Intento quitarse todos aquellos pensamientos pues debía mostrarse impasible, aunque por dentro quisiera abrazarla y decirle lo mucho que sentía hacerla sufrir.
Aquel par de segundos en que Draco permaneció hipnotizado con la presencia de Hermione, la ayudo a sentirse más segura de que el aún sentía algo por ella, por lo cual había decidido tomar cartas en el asunto.
-¿Piensas seguir con tu cara de idiota o piensas dejarme pasaralgún día? -le espeto la chica haciéndolo salir de su letargo
-Cuidado con tu forma de hablarme -siseo molesto, pero sin apartarse de la puerta
-Si no piensas moverte lo hare yo -y sin que el rubio lo esperara, lo empujo, quedando ambos dentro del baño de prefectos
-¡Que te sucede! No vuelvas a tocarme con tus sucias manos
-Pues eso no era lo que decías cuando estaba cerca de ti -objeto Hermione, enarcando una ceja
-Eso era un juego, así que deja de fastidiar
-¿A qué le temes Draco Malfoy? -Pregunto posando las manos sobre el pecho del rubio -¿Temes enredarte con una sangre sucia? Se supone que ese era tu objetivo ¿No? Aquí estoy ¡Vamos! ¿Qué esperas?
-Deja de decir estupideces -soltó fastidiado ya que no entendía la actitud de Hermione, quien de repente empezó a reír.
-El que debería dejar de decirlas eres tú ¡Vamos, esto te conviene! Así podrás seguir burlándote con tus amigotes diciéndoles que la sangre sucia se entrego a ti.
-Ayer te deje las cosas en claro -respondió serio -No pretendas seguir con esto Granger
-¿Acaso crees que a estas alturas me importa? Ya me destrozaste Malfoy, lograste lo que querías -su rostro había pasado de la risa a la tristeza infinita, su voz sonaba lúgubre
-Que te quede claro que no me interesas, me da asco tu sola presencia. No eres digna de que te toque o te mire
-A estas alturas nada tiene sentido, te entregue mi corazón -después de aquel comentario, sonó mas decidida y segura esbozando media sonrisa y sin apartar la mirada de la del Slytherin -Pero no te preocupes, sino eres tu será otro ¿Qué más da?
-como si hubiera alguien interesado en ti -comento despectivo, pero la sonrisa maliciosa que ella le dirigió no le agrado en absoluto.
-Ya hay alguien, y creo que al menos servirá para no pensar en ti.
Se dio la media vuelta dirigiéndose a la salida, pero una mano se aferro a su muñeca sosteniéndola fuertemente. La Gryffindor sonrió triunfante pueston que no contaba con que su plan improvisado diera resultado. Ignoro el dolor en su muñeca y volteo a verlo con expresión imperturbable para que Draco no se percatara de sus intenciones.
-Suéltame
-No te iras a enredar con alguien -dijo el rubio entre dientes
-Ese no es tu asunto, ya dijiste todo lo que sentías
-Tu no quieres a nadie mas que a mi ¡No serias capaz de ir a enredarte con el primero que se te plante enfrente!
-No sabes de lo que soy capaz -respondio imperturbable -Ya me has destrozado, así que lo que siga no me importa, ni aunque con eso me destruya
-No harás nada, nadie te hara sentir lo que yo
Dicho esto la beso sin preámbulos, explorando cada rincón de la boca de la castaña con su lengua mientras la pegaba a su cuerpo sosteniéndola de la cintura, Hermione por su parte no puso objeción correspondiendo a cada uno de sus besos, pero pronto dejo escapar un gemido cuando una de las manos de Draco llego a sus muslos y se tenso con aquella nueva sensación, no por que le resultara desagradable, sino por ser nueva. Draco se dio cuenta y empezó a besar su cuello besándolo y mordiéndolo sin soltar su entrepierna y poco a poco la castaña fue correspondiendo y aferrándose a el como si se fuera a escapar. Draco descendió a su clavícula para luego ascender y llegar al lóbulo de la chica dándole una ultima mordida.
-Nadie lograra estremecerte como yo- le susurro con voz aterciopelada
-¿Y a ti que te importa? -contesto la chica aparentando indiferencia
-¡Por que yo soy al único que amas! Y me perteneces hasta que yo decida
-¿Y por qué habría de importarte lo que haga o deje de hacer?
-Por que no me gusta que me desobedezcan ni que me dejen mal ante los demás
-Vaya, eso no me lo esperaba, que todos piensen que el Gran Draco Malfoy no sabe satisfacer a una mujer. Eres un arrogante y engreído -le grito comenzando a golpear su pecho- pero que te quede claro que no me mandas y lo que haga o deje de hacer no te compete
-No querrás saber que le puede suceder a quienintente acercarse a ti
-Tus amenazas ya no me asustan, antes de hacerlo tendrás que pasar por mi -contesto desafiante -Aunque aun me quedan un par de cosas que hablar contigo. Te espero después de clases en la sala de los menesteres -y dicho esto agrego -Pero si no acudes no querrás saber en que invierto mi tiempo -acto seguido lo empujo a la salida -Ahora sal, que necesito darme un baño.
Draco se quedo inmóvil frente a la puerta que la chica acababa de cerrar tratando de asimilar la conversación, pero sobre todo intentando grabar cada uno de sus besos.
Hermione por su parte mientras se sumergía en el agua, recordaba aquel sueño que había tenido un par de días atrás, aquel sueño que la había perturbado pero al que trato de darle la menor importancia.
Se encontraba en una sala oscura y vacía. De la nada se materializo una puerta de donde surgió Draco, quien le sonreía dulcemente mientras le extendía una mano, pero contrario a lo que debía hacer dudaba y se quedaba sin hacer nada
-¿Por qué dudas? -le preguntaba el rubio
-Tengo miedo -susurraba ella con una opresión en el pecho
-¿De que?
-Siempre me abandonas. Ya no quiero sufrir -salía de su boca sin proponérselo
Y poco a poco una figura se poso detrás de Draco, al principio no tenia forma, una capa negra lo cubría casi por completo, pero logro vislumbrar un rostro parecido a una serpiente y supo en ese instante que era Voldemort.
-Vamonos Draco -le siseo Voldemort al rubio con voz de ultratumba
Hermione observo como la mirada del rubio se oscurecía tornándose vacía, y dejándose guiar como un títere
-Draco no vayas -suplicaba Hermione
El no la escuchaba, y solo veía como poco a poco se iban alejando sin que pudiera detenerlos, pues una extraña fuerza le impedía moverse, hasta que desaparecieron de su vista dejándola sola.
La habitación había quedado nuevamente sola y vacía, el único ruido que se escuchaba era el eco de sus sollozos, hasta que el chirrido de una puerta la hacia reaccionar tratando de ubicar quien habia llegado, esperando que fuera Draco, pero lo único que vio fue a Pansy Parkinson empuñando su varita, de la cual salía un rayo de luz verde directo hacia ella. Fue lo último que vio antes de despertar.
Y el recuerdo de aquel sueño la había estado perturbando una y otra vez, haciéndola comprender lo fugaz que era la vida. Sabia que tiempos peores se avecinaban, pues de por si el mundo mágico se encontraba acechado por constantes ataques y desapariciones. Voldemort había regresado y con ello la estabilidad del mundo mágico.
Harry había comentado que una vez terminara el ultimo año, abandonaría Hogwarts para dedicarse a la búsqueda de los Horrocruxes, aun cuando no contara con la aprobación de dumbledore. Había hecho un pacto implícito de seguirlo, y aunque la idea de no regresar a terminar su ultimo año no le agradaba del todo, sabia que debía tomar una decisión y optaba por la que le parecía la mas correcta.
Estaba consciente y a la vez aterrada, pues sabia que enfrentarían constantes peligros, y en el peor de los casos, quizá no saldría viva, pero lo hacía por proteger a Harry, el era la esperanza del mundo mágico y si debía arriesgar su vida por que el saliera vivo lo haría, pues ante todo también era su amigo. En los mejores y peores momentos habían permanecido unidos, y además sabia que a pesar del distanciamiento con Ron, este no dudaría en seguirlos.
El futuro era incierto, quizá podría parecer desolador, pero aun así estaba el, quien a pesar de todo la animaba aunque no lo supiera y sabia que quizá ese ultimo año seria la ultima vez que lo viera. Desafortunadamente Draco había elegido un camino y por mas que quisiera no podía disuadirlo pues el tenia sus propias razones para ser un mortifago. Pero todos aquellos sucesos recientes la habían hecho reflexionar. Jamás había estado más segura en su vida del paso que iba a dar pues ya no habían dudas ni remordimientos. Hermione Granger había tomado una decisión.
Lo que no sabía la joven castaña era que no se equivocaba del todo. La muerte los acechaba y el profeta daría la primicia en un futuro no muy lejano a todo el mundo mágico....
Mil disculpas, quede en actualizar este fin de semana pero me fue imposible....el capitulo puede estar un poco confuso en ciertas partes pero ya las ire aclarando, respecto al final es algo que ya tenia preparado desde hace tiempo, pero les pido que no se hagan juicios antes de tiempo, ni crean que es definitivo....es algo que sabran en su momento.
¿Cuál creen que sea la decision de Hermione? Se que dije que en esta capitulo les daria una sorpresa, pero sera en el proximo que lo veran....
Espero les agrade y disculpen los errores, pero ando corriendo y es todo lo que les puedo dejar por ahora....ya estoy trabaja ndo en el siguiente capitulo y me comprometo a no hacerles esperar tanto