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TODO POR VENGANZA — capítulo 31

Aquí esta por fin este capitulo que para mi ha sido un poco complicado, además de que multiples veces tuve que recrearlo por que perdi la libreta donde tenia mis apuntes, después tuve un incidente con mi maquina y pedi el archivo pero en fin...ahora por fin ve la luz.

Acepto criticas y en estos dias tambien podre actualizar "queriendo estar junto a ti"

Gracias por la espera y disculpen la demora

"Te vi, Juntabas margaritas del mantel, Ya se que te trate bastante mal, No se si eras un ángel o un rubí O simplemente te vi"

"¿Qué rayos le sucedía a Hermione? "Se preguntaba una y otra vez Draco Malfoy. No sabia si debía acudir al encuentro con la castaña, no quería desaprovechar ninguna oportunidad para verla, sin embargo su presencia lo aturdía y lo incitaban a decaer en su propósito de alejarse de ella, pero Hermione había sido muy clara y no encontrando otra solución decidió que asistiría con la intención de dejar las cosas en claro por ultima vez y advertirle que no la quería cerca. Dudaba que Hermione tuviera algo importante que decirle, a excepción de que le repitiera lo mucho que lo quería o que esta vez lo insultara y se decidiera a hechizarlo.

Ese día tenia las dos ultimas horas libres, la fortuna de ser de sexto curso era que tomaba solo las clases que había solicitado y disponía de muchas horas libres. Se dirigió a su sala para ducharse y estar presentable, pues a pesar de que no era necesario no podía evitar querer verse bien ante ella. Unos pisos más arriba Hermione también se esmeraba en su arreglo personal.

Checo su reloj y vio que estaba justo a tiempo, detestaba la impuntualidad, así que no perdió tiempo en encaminarse al séptimo piso. Diviso el tapiz de Barnabas el chiflado indicándole que estaba en el lugar correcto, dio tres vueltas al pasillo e inmediatamente una gran puerta de roble se materializo. Dudo un momento, algo impropio de el y trato de imaginarse que aspecto tendría la sala, pero era mejor comprobarlo, así que giro la perilla y entro.

Se sorprendió un poco, pues a pesar de la oscuridad que invadía el lugar reconoció la habitación que tenia en la propiedad Malfoy, aquella copia fiel en donde tuvo la primera cita con Hermione. Intento ubicarla ya que si la habitación había cobrado esa forma era por que ella ya se encontraba dentro, mas decidió no buscarla, ella sola se dejaría ver. Se dirigió a uno de los sofás y tomo asiento. Poco después de las sombras surgió Hermione colocándose detrás de el.

-¿Qué sucede? ¿Para que me has hecho venir? - pregunto fríamente

-En un par de días terminara el curso y tendrás que irte -contesto Hermione - ¿Es demasiado querer estar cerca de ti aunque sea unos instantes?

-Eso ya lo hemos hablado-contesto Draco muy a su pesar

-Si, lo se -suspiro -solo quería mantenerme aferrada a alguna esperanza ¿Tonto no? -comento ácidamente

-¿Quépretendes? Solo me has hecho venir a perder mi tiempo

-¡No! Tiempo es lo que menos tenemos y es lo que se debe aprovechar -rodeo el sillón para colocarse frente al rubio -En un par de días tendrás que irte y… -en este punto la voz se le quebró pero intento seguir -lo más probable es que no nos volvamos a ver

-Lo se -solo atino a contestar pues un nudo en la garganta se estaba apoderando de su voz

-Sabes que cabe la posibilidad de que alguno muera una vez que abandonemos el castillo

Draco no pudo soportarlo mas, había estado huyendo de aquella posibilidad. Cada vez que veía alguna nota en el profeta indicándole la muerte de un mestizo se aterraba y no podía evitar que por su mente pasaran miles de imágenes en donde Hermione era una victima más. No le importaba si él moría porque quizás así se acabara todo su sufrimiento, pero no podía soportar la idea de perder a Hermione .

-Tu no morirás, puedes vivir ¡Protégete! ¡Huye! -clamo desesperado

-¿Bromeas? ¿Acaso tú has pensado en hacerlo? -El rubio negó con la cabeza -Esa no es una opción para mi, no pienso quedarme de brazos cruzados viendo como todo pasa a mí alrededor, aunquetampoco debería importarte a ti si yo soy una simple sangre sucia que se topo en tu camino

Draco no atinaba a responder pues no quería ponerse en evidencia

-Soñé que moría -susurro ella bajando la mirada como si hablara consigo misma -y fue entonces que comprendí lo fugaz que es la vida -dirigió sus ojos castaños a su mirada de acero gris -lo rápido que pasa el tiempo y lo mucho que desaprovechamos las oportunidades dejándolas para mañana, un mañana que jamás vendrá y tiempos que no volverán

-tu no tienes por que morir, no tienes por que enfrentarte a la muerte

-Tu tampoco tendrías por que ser mortifago, pero sabes que no puedes escapar de tu destino yhuir no es una opción por que no esta en ti, por que no lo ves correcto, por que sabes que antes de ti hay gente que te importa y a la que no puedes dejar.

-¿Esto es inútil no es así? No podemos huir, pero no quiero que te enfrentes al peligro. Se que jugué contigo pero este tiempo que te conocí supe que eres buena persona y que no mereces enfrentarte a todo lo que viene. No lo digo por que me importes pero es un consejo -trato de justificarse torpemente

-Quisiera creer que todo lo que me has dicho es mentira, que en realidad me amas y que signifique algo importante para ti. Que en realidad cuando me decías que me amabas era cierto -poco a poco las lagrimas empezaban a fluir -Pero ya has dejado claro que no sientes mas que repugnancia por mi pero yo te amo, te amare siempre y no puedo tolerar la idea de saber que tal vez no te vuelva a ver, que tal vez no viva para ver tu sonrisa otra vez, para saber que ha sido de ti, o peor aún, que seas tu quien ….. -pero ya no pudo continuar

Draco quería acercarse, abrazarla, decirle tantas palabras que solo atinaban a quedarse atoradas en su garganta.

-Quiero creer que de verdad fui importante para ti, si no es así no me lo digas, ya escuche suficiente -y sin poder contenerse comenzó a llorar -Por favor, no me digas lo insignificante que soy, que nunca podrás quererme como yo a ti…por favor -Sabia que era el momentopara liberarse de aquella carga que aquejaba a su corazón-solo déjame quedarme a tu lado estos últimos momentos, por favor, no me alejes de ti ahora. Sera la última vez que podre estar a tu lado Draco

-Cualquiera podría enterarse de que estoy contigo, estarás en grave peligro Granger. Sera mejor que te alejes de mi -Se encamino a la salida pero su voz lo detuvo

-Nadie sabe que estas conmigo, además he leído y practicado los ejercicios de legeremancia. -Grito desesperada -Puedo poner mi mente en blanco y soy capaz de mantener el control.

-Esas cosas no son sencillas

-El año pasado, cuando Harry estuvo tomando clases con Snape me dedique a practicar

-Eso no garantiza que puedas hacerlo

-Snape lo intento una vez, el año pasado. Quería saber si tramábamos algo antes de que saliéramos hacia el ministerio, pero lo evadí y el creyó que no sucedía nada ¡Se que puedo hacerlo! Y desde entonces he seguido con los ejercicios para que no me tomen desprevenida

-Por algo dicen que eres la bruja más inteligente de Hogwarts -sonrió a pesar de querer mantenerse serio - pero eso no garantiza nada. Es mejor que te alejes de mí

-¡No! ¡No! No puedo ni quiero. No tolero la idea de alejarme de ti. Depensar que tal vez sea la última vez que te tenga cerca, de no saber que será de ti, si te casaras, tendrás una familia, si serás feliz…

-Hablas como si -la sola idea le repugnaba -como si no fueras a….vivir

-El tiempo se agota y la muerte nos acecha, es lógico que me sienta así

Quería detenerse, controlarse, evitarla y huir pero todo era más fuerte de lo que creía y el saber que ella no estaba tan vulnerable a que alguien pudiera leer su mente le infundía un poco más de valor, aunque tampoco deseaba confiarse.

-No, tú no morirás ¡Vivirás y serás feliz!

-Déjame ser feliz ahora Draco. Por última vez déjame ser feliz, por que después de esto ya nada será igual. Una vez que estemos afuera de este castillo, ya nada será igual para nosotros

Fue ella quien acerco su rostro y sin esperar reacción de su parte lo beso lenta y profundamente. El intento resistirse pero decidió por última vez no temeryentregarse a los deseos de su corazón besándola tan dulce y quedamente intentando grabarcada uno de sus besos, su tacto, su aroma recorriendo cada rincón, saboreando, absorbiendo y deleitando sus sentidos. Sus manos recorrían con calma tortuosa sus brazos y se deslizaban hacia su cintura y sus caderas. Ambos sentían como poco a poco el aire se hacia escaso y solo cortaban el contacto de sus bocas escasos segundos para tomar aire pues no quería perderse aquel suave deleite. Poco a poco Draco fue bajando a su cuello besando, aspirando, mordiendo mientras sus manos inquietas querían explorar el cuerpo de Hermione, pero refrenándose pues a pesar de que su cuerpo lo pedía, no quería exigir mas de ella, sin embargo su cuerpo lo traicionaba buscando el de ella y sin que fueran conscientes se acomodaron en el sillón hasta que ella se separo abruptamente dejándolo extrañado.

-¿Qué…sucede? ¿Estas incomoda?

Pero ella le dedico una sonrisa mientras deslizaba su túnica hasta caer al suelo dejando entrever su atuendo oculto. Solo la cubría una pequeña bata de seda semitransparente que se entallaba a su cuerpo.

-Hermione…¿Estas segura? -ella solo coloco un dedo en los labios de el

-Ya he pensado todo lo que tenia que pensar -Extendió su mano y lo invito a levantarse

Una vez que el rubio se puso de pie le rodeo el cuello con los brazos y se perdió en su boca. Ambos se entregaron al frenesí de aquellas caricias reprimidas. El se deleito delineando cada contorno de la castaña. Ella con un poco mas de timidez y sin saber que hacer recorría su espalda y encontró placer en acariciar su tórax hasta que poco a poco sus propios instintos le indicaban que hacere involuntariamente su cuerpo buscaba acoplarse al del rubio acercándose un poco mas sintiendo una oleada de placer que recorría su cuerpo por completo y sin poder evitarlo un gemido de placer escapo de su garganta incitando aun mas a Draco.

Sintiendo la necesidad que embargaba ambos cuerpos Draco la tomo en brazos para dirigirse a la cama pero sin dejar de besarla y con suavidad la deposito en ella y suavemente paro los besos para mirarla, ella abrió los ojos haciendo que el mercurio y el marrón se mezclaran en un juego de miradas.

-Perdóname por ser tan idiota

Ella solo respondió atrayéndolo de nueva cuenta a su boca para darle a entender la respuesta y esta vez dejo que sus deseos afloraran libremente, besando cada rincón del cuerpo de Hermione mientras ella se deleitaba en un éxtasis que recorría su espina dorsal hasta llegar a sus pies provocándole un cosquilleo en el estomago que amenazaba con explotar.

La temperatura se había elevado, el calor comenzaba a ser insoportable y las prendas empezaban a estorbar. Con suma habilidad Draco se deshizo de la molesta bata dejándola con sus dos diminutas prendas que pronto no estarían allí. Sin quedarse atrás Hermione dio un giro para colocarse encima de el y empezar a desabotonar su camisa mientras se deleitaba en su cuello y en acariciar su cuerpo para después proseguir con el pantalón del rubio. Draco se sintió deleitado al ver aquella mirada en la castaña, esa mirada que solo el podía provocar, mezcla de deseo e inocencia, sus mejillas sonrosadas y sus labios hinchados solo la hacían ver mas hermosa. Giro hasta dejarla nuevamente abajo y sin que ella fuera consciente el ajustador ya se encontraba volando por los aires. Pero Hermione quería más, mucho más, su cuerpo se acoplaba al de el rubio intentando fundirse y Draco comprendiendo la señal se deshizo de las ultimas prendas para alcanzar su objetivo, fundiéndose en un solo ser en un vaivén rítmico y constante hasta que juntos entre jadeos y gemidos llegaron al máximo de los placeres, un placer que ninguno había vivido antes pues ambos habían hecho el amor por primera vez.

Mientras el amor florecía en un rincón de Hogwarts la muerte se hacia presente en una antigua pero majestuosa mansion. Una mujer caía inerte en el suelo mientras un grito desgarrador inundaba el lugar. Bellatrix observaba la escena inerte, pero poco a poco una sonrisa perversa se dibujaba en su cara.

-Hay que deshacerse de la escoria, los débiles no tiene entrada -pronuncio antes de empuñar su varita a su siguiente blanco