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Historia 32512 — capítulo 14

"14.- Paseando por las calles de Paris." Prefacio: …-¡Por dios santo, tú eres Harry Potter!... (Alguna chica de la tienda Fashion Lady Star)

Harry y Ginny abandonaron la habitación para entrar a la biblioteca, las cosas se veían iguales, claro, solo había pasado diez minutos en el tiempo actual. Se sentían extraños, no sabían cómo pensar en los días, fue cuando todo le regresó al tiempo, por fin estaban de vuelta.

-¡Diablos! Esto se siente raro… -dijo Harry sentándose en un sillón. -Sí, pero creo que nos acostumbraremos de nuevo -respondió Ginny también desorientada. En eso Harry reparó en Ginny, la verdad quedó mirándola embelesado, Ginny sonrió pícaramente y le dijo: -¿Amor? Sé que soy la mujer más hermosa en tu vida, pero ¿por qué me miras así? -¿No te has visto? Ten han crecido las… y también tu parte trasera… Oye, serás una zorra pero tienen un… muy bueno. ¿Será que eso es lo que llama la atención de Harry? -Preguntó el Escritor un tanto desorientado. Terminó por meterse un caramelo de cereza a la boca. -Bueno Ginny, la verdad te sorprenderías si te lo dijera. -Pues dímelo, Harry. -Ven. Harry se paró del sillón, llevó a Ginny frente a un espejo. Ella miró con cara confusa e interrogación expresada. -¿Por que frente a un espejo, Harry? -Vete al espejo y verás los cambios -dijo Harry divertidamente. Ginny obedeció, la reacción que tomó fue inminente. -¡Por dios, ¿qué me pasó?! -Gritó Ginny mirándose detalladamente y dando vueltas para verse el cuerpo mejor. -Creo que el entrenamiento hizo que tu cuerpo se moldeara de esa manera, la verdad es que te ves más hermosa y sensual, claro que eso a mi no me importa, verdad, a mi me importa amarte, pero debo admitir que, pues, bueno… -tartamudeaba Harry y repetía las palabras-. Pues no te enojes por las palabras pero…, te ves más buena -dijo Harry poniéndose rojo brutalmente. -Posiblemente sí. ¡Pero me es una zorra! Harry que te la tires mil veces te va a costar tu… Mejor me callo. Ginny sonrió divertida ante la acción de Harry, le contestó: -No te preocupes -dijo Ginny también levemente sonrojada-. La verdad el cambio fue bueno, ahora soy más bonita y más atractiva. -Sí, y también más imbécil, más zorra, más aguamielera. -¡Por dios, Ginny! Tú siempre fuiste muy hermosa, la verdad aunque no tuvieras ese cuerpo yo te amaría como ahora y cada día más y más. -Por los siglos de los siglos, amén. -Gracias -contestó Ginny aventándose a sus brazos. Harry la alcanzó y la abrazó. Puso sus brazos en el abdomen del chico y sintió un placer inquietante al tocarlo-. Vaya Harry, tú también mejoraste mucho. -Bueno, eso esta genial, pero recuerda que solo seré para ti amor -¿No creerás eso, cierto? -¡Sí! -Dijo Ginny-. Me siento tan feliz. -Y yo igual, pero recuerda que tenemos un día agradable -le recordó Harry dándole un pequeño beso en la punta de su nariz. -Entonces, ¿vamos a ir a Francia? -Claro mi niña, necesitamos comprar tu vestido y me gustaría que vieras la ciudad por el día y por la noche, además me gustaría llevarte a las tiendas de moda que hay por allá. -Me parece fantástico. -Sí, igual a mí. Las francesas tienen un cuerpo que ¡por dios! (Sintiera en estos momentos una buena razón para que Aline (mi prometida) no me estuviera mirando mal (ja ja ja), ella es francesa-rusa… (sabrán entonces por qué me mira así), pero yo no tengo la culpa, mi prometida es un bombón) -No tienes por que agradecer, sabes que yo haría todo por ti. -¡Entonces por lo que más quieras, Potter, libérala de su sufrimiento eterno! ¡Ella debe dejar de ser una idiota en algún momento, pero ese momento será cuando muera! Vamos… tómala! 1, 2, 3 Freddy viene por ti…, 4, 5, 6, agarra el crucifijo. -Gracias, ¿pero cómo iremos hasta Francia? -El desapareciendo, tú montada en un burro. (Perdón a todos los burros de la historia). -Eso es fácil, yo te llevaré mediante la aparición conjunta. -¿No es eso más difícil? Digo, por que nunca he visto ha nadie que pueda aparecerse a una distancia muy lejos. -Sí, eso es algo difícil, Ginny, pero no imposible. Dumbledore sabía hacerlo y no me sorprende que mi padre también, tuve que aprender ha hacerlo, y después de la boda te enseñaré a ti también, pero por lo mientras vamos a nuestra habitación para sacar los vestidos del baúl y la demás de nuestras ropas. Nos bañamos y nos preparamos para irnos. -Sí, pero nos bañamos en la mañana antes de entrar en la habitación con el hechizo del tiempo. -Sí, pero al salir de la habitación, el cambio de tiempo altera el estado del cuerpo por lo que se necesita estar limpios para poder recuperar fuerzas. -Oh, bien, entonces vamos para tener más tiempo. -Vale. Subieron a su habitación y empezaron a sacar toda la ropa que traían adentro, las pociones y demás cosas las dejaron allí para utilizarlas cuando entraran a Hogwarts. Se metieron a bañar y salieron muy bien arreglados, bajaron a la planta principal y buscaron a Ailop, encontraron sólo a Juliet. -Buenos días, ¿cómo están, jóvenes? -Saludó Juliet cordialmente. -Muy bien Juliet, buenos días -respondió Ginny haciendo una ligera reverencia. -Juliet, vamos a salir de la casa, no nos esperen, vamos a llegar hasta la noche, no sé a qué hora exactamente, pero no se preocupen. -Muy bien señor -respondió Juliet amablemente. -Bueno, creo que eso es todo, nos vemos después. -Sí, amo.

Salieron de la casa y Harry tomó a su pelirroja de la mano, la acercó a él y desaparecieron. El Escritor iba pensando en algunas otras cosas… México ganaba a Costa Rica por dos goles a cero y estaba un tanto ido. Aline traía la camisa de la selección tricolor y se veía extremadamente sexy… aunque siempre para el Escritor se veía así. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**La gente pasaba rápidamente por las calles, muy ocupada la gente de ahora, pensaron Harry y Ginny a la vez cuando aparecieron en un callejón en las calles de Paris.

-¿Qué es lo que te gustaría hacer primero? -Preguntó Harry a Ginny inclinándose levemente para besar su mano. Ginny sonrió y le respondió: -Me gustaría pasear por las calles, visitar las tiendas, y subirme a la torre Eiffel. -Típico… iré a pescar cocodrilos al río. -Eso haremos entonces, tenemos todo el día para recorrer Paris.   -¡Sí!

Pasearon por las hermosas calles, visitaron el museo de Louvre, el castillo de Luxemburgo y el gran Jardín que este tiene.

Cuando eran ya la una de la tarde, Harry y Ginny decidieron ir a comer en un restaurante muy famoso de Paris llamado: "La Luna Romántica", era muy bonito y ambos quedaron muy sorprendidos. Se sentaron en una de las mesas más lujosas y pidieron su orden.

-¿Cómo te la estas pasando? -Preguntó Harry a su amada que comía delicadamente. -Posiblemente esté tan hastiada que quisiera mandarte a la fregada…, pero sé que eso no va a pasar… aún. Pero singularmente hablando me parece que las cosas en este lugar están un tanto extrañas… ¿no has olvidado, últimamente algo? ¿O es que solo te estás haciendo el loco? Ginny terminó el bocado y respondió: -¡Claro que sí, súper genial, y esta comida está de lujo! Harry sonrió -Que bueno que te la estás pasando bien -dijo Harry. -Sí, pero no sé si me gustará tardarme tanto tiempo en escoger un vestido para la boda. -No te preocupes, será divertido, esperemos que haya un vestido muy hermoso para que puedas impresionar con tu belleza. -Sí, pero lo bueno es que ya tengo a alguien -le dijo mirándolo tierna y amorosamente. -Sí, eso es bueno -agregó Harry probando bocado-. ¿Y qué haremos con tu hermano y con Hermione? -¿A qué te refieres con eso, amor mió? -Bueno, tenemos que decirles, necesitamos ver si quieren venir a la casa para los entrenamientos que les enseñaré para antes de entrar a Hogwarts, además creo que Luna y Neville también tienen el derecho a venir, claro si ellos quieren, no podemos obligarlos. -¡Maldita sea chango… pero Luna que venga! ¡Bienvenida sea la chica más hermosa del universo potteriano! -Sí, eso es cierto, pero a lo mejor no quieren, no sabemos como vayan a reaccionar ante lo dicho. También tienes que hablar con Remus sobre el asunto que te encomendó. -Sí, eso es cierto, la verdad ansío mucho ese día. -Sí, va a ser muy genial. -También tenemos que ver como encontrar la espada que dice la profecía, además, tengo que prevenir cuando va a ser el día en que lleguen mis poderes. -No te preocupes, yo estaré  allí contigo. -Eso no va al tema, no es por al ayuda… sino por lo difícil, ¿cierto, Harry Potter? -El Escritor bajó lentamente una mano haciendo una especie de símbolo con la mano. -Muchas gracias. Después de media hora más de plática y en lo que terminaban de comer, Harry y Ginny salieron del restaurante y caminaron rumbo a las mejores tiendas de todo Paris. -Bueno, ¿a cuál vamos primero? -Dijo Harry sonriente. -Son tantas que no sé a cuál de todas ir -respondió Ginny admirando todas. -Hay una que se llama "Fashion Lady Star" y según sé, allí venden ropa muy bonita. -Pues vamos a esa tienda, puede que allí nos ayuden a encontrar uno bastante bonito para ti. -Sí, vamos. Harry y Ginny caminaron normalmente por las tiendas, hasta que después de un rato los dos encontraron la tienda, entraron y admiraban la ropa tan padre que había. Una mujer -seguramente francesa- se acercó a ellos y les preguntó: -¿Puedo ayudarlos en algo? -Sí, gracias -dijo Harry volteándose a ver a la joven que los atendía-. Estamos buscando a alguien que nos pueda hacer un vestido como este -terminó de decirle Harry mostrándole una hoja con un dibujo de un hermoso vestido. La joven tomo la hoja con el dibujo y cuando le iba a dar su explicación, ella reparó en la cicatriz en la frente de Harry. -¡Por dios santo, tú eres Harry Potter! -Gritó la joven emocionada y mirando embelezadoramente a Harry. -¿En dónde no te conocen? Harry y Ginny se sobresaltaron al oír el grito de la joven. -¡Shhhh! -Murmuró Harry tratando de que el grito no se oyera mucho. La joven dio un respingo y trató de controlar la emoción, pero ya era muy  tarde, las demás jóvenes que estaban en la tienda como ayudantes llegaron rápidamente al oír el nombre. Gritaban todas las jóvenes (el nombre del chico y demás cosas) El Escritor sonrió por lo bajo, aún después de tiempo de haber escrito esta escena seguía causándole mucha gracia. Después de cómo quince minutos en los que Harry y Ginny estaban ya desesperados de salir de allí, la que parecía ser la jefa de la tienda se acercó a Harry y le preguntó: -¿Qué se le ofrece, señor Potter? -Bueno, necesito que me hagan este vestido, igualmente detallado y todo lo que trae, y como veo que todas ustedes deben ser brujas, me parece que a lo mejor me lo puede tener hoy, ¿no? -Sí, claro que sí, señor Potter, pero será algo tarde, apenas son las dos y media de la tarde, tendrá que pasar como a las nueve de la noche a recogerlo. -Sí, no hay problema, aún no nos iremos de aquí, estaremos por la ciudad y regresaremos a la hora que nos dijo. De pronto Harry sintió una extraña sensación, por instantes vio el resplandor de la silueta del Escritor que se encorvaba para contener lo que parecía ser un dolor agudo en la cabeza. Pronto pasó todo… Harry y Ginny abandonaron la tienda aliviados y no se percataron de las miradas asesinas que le mandaban las jóvenes a la pelirroja cuando Harry la tomó de la mano y la acercó a él para salir caminando. Ya afuera de la tienda suspiraron, aliviados de poder salir de esa tienda donde las jóvenes que atendían nada más se les quedaban mirando. -Que bueno que salimos de ese lugar, ¿no crees? -Dijo Harry retomando el aliento. -Sí, además no me gustaba como esas te desnudaban con la mirada -respondió Ginny molesta. -No te preocupes, yo soy solo tuyo y de nadie más. -Deja de mentir, Potter… habla en serio. Las cosas que vienen son en serio -La mirada perturbada del Escritor denotaba cansancio. Algo no iba nada bien. -Sí, eso lo sé, pero no voy a tolerar las miradas de las demás mujeres. -Claro, ni yo la de los hombres, pobre de aquél que te toque -le dijo Harry tomándola suavemente de la mano y caminando junto a ella por las calles del hermoso Paris. -Si tú supieras… Siguieron caminando por las calles hasta que vieron una heladería. -¡Yo quiero un helado! ¿Me compras uno, Harry? -Preguntó Ginny como niña chiquita y jalando a Harry por el brazo. -Hasta que dice algo sensato. Vamos, seguro y tienen de cereza… -Claro, con esa carita tan hermosa y tus besos, ¿cómo decirte que no? -Comentó Harry sonriéndole. El Escritor tenía el helado ya en la mano, cómo lo obtuvo, es un misterio que sin duda no quiere explicar, para que andar con rodeos. -Veo que el gran Harry Potter no es tan fuerte como dicen -rió Ginny. -Contra una hermosa novia como tú, soy el hombre más débil del mundo, sabes que soy tuyo y solamente tuyo. -Lo mismo le digo a Aline cada vez que se presenta una situación así. Pero vamos, Potter. ¿Con Ginny? Harry y Ginny se besaron en medio del parque, la gente que los miraban, sonreían y decían que era una linda pareja, y los hombres que llevaban a sus parejas, hacían lo mismo que Harry. -Dios santo… aquí la gente está un poco pesada. Harry y Ginny se separaron y sonrieron ante la escena que habían causado. -Creo que causamos una buena influencia para las parejas -dijo Ginny sonriente y feliz. -Sí, eso es muy bueno en los tiempos que pasamos. -Mejor me inyecto morfina o fumo alguna especie de hierba que me haga mierda el cuerpo después de un tiempo. Harry y Ginny caminaron a la heladería, Ginny pidió uno de chocolate con vainilla y Harry uno de Fresa. Ginny se veía muy hermosa comiendo su helado, Harry la miraba y se sentía muy feliz por estar con ella.

Siguieron su rumbo después de comerse su helado tranquilamente, pasearon y compraron muchas cosas, Harry le compró dos perfúmense de marca a Ginny los cuales olían muy padre, compraron ropa, zapatos, se tomaron fotos y cuando ya eran las ocho de la noche, ya la oscuridad de la noche había invadido el día, las luces de toda la ciudad estaban prendidas, era un espectáculo impresionante, pronto estaban admirando la torre Eiffel.

-¡Que hermoso es! -Comentó Ginny admirando la gran torre que se alzaba en frente de ellos. -Sí, ¿no te gustaría verlo desde arriba? -Le preguntó Harry a Ginny quien se giró para verlo. -Sí, me encantaría mucho. Harry llevó a Ginny hasta el elevador y los dos subieron hasta la planta donde se podía ver toda la ciudad. Ginny estaba maravillada con la espectacular vista que se imponía, las luces adornabas en diferentes colores toda la ciudad. El Escritor recordó muchas cosas de ese lugar… allí fue donde le surgió la idea del fic mierda que tiene de El comienzo de la tercera edad de oscuridad. -¡Que hermoso! -Dijo Ginny abrazando a Harry. -Sí, es muy bello, la verdad siempre quise venir aquí, pero nunca me decidí por que este lugar es muy romántico -respondió Harry con una sonrisa. -¿No te gusta lo romántico? -No es que no me guste, pero al no tener a nadie con quien apreciar la ciudad, pues no se me hacía divertido. -¡Ah! -Murmuró Ginny. -Pero ahora que te tengo a ti, recorrer el mundo va a ser genial y más por que eres la persona a la que más amo. -Mentiroso… la amas por que no recuerdas a la chica con quien yo… bueno a ella. Ginny miró a Harry soñadoramente, los dos se conectaban con la mirada, eran una pareja muy feliz, la más feliz del universo (para desgracia del Escritor), acercándose lentamente se fundieron en un beso muy apasionado, muy rico y delicioso, un beso que no supieron cuanto duró. -Vamos, la torre no es miel… andando… es tarde… ¿Para qué me molesto? -Creo que se nos ha hecho tarde -dijo Ginny cuando estaban abrazados, ella cubierta por los brazos de Harry para que no pasara frió. -Sí, son las nueve y media, creo que ya tenemos que irnos.

Harry y Ginny bajaron del ascensor y caminaron por las calles de Paris en la noche, al llegar a la tienda una multitud estaba amontonada en la tienda donde Harry y Ginny habían solicitado el vestido. Al entrar a la fuerza, se dieron cuenta que la gente miraba el vestido que Harry había pedido para Ginny.

-¡Señor Potter! -Dijo la jefa de la tienda-. Es bueno saber que ha regresado por el vestido. La gente que estaba viendo el vestido, miraron sorprendidos a Harry y a Ginny, quienes ya veían el vestido. -Sí, señora, hemos venido por el vestido, espero que no sea un inconveniente que lo pueda llevar al salón de atrás para envolverlo apropiadamente. La señora entendió la indicación de Harry y ordenó a las demás jovencitas que llevaran al vestido al salón de atrás con sumo cuidado. Las jóvenes así lo hicieron. -Si es tan amable de seguirnos, señor Potter -sugirió la señora. Harry y Ginny la siguieron y cuando entraron la señora cerró la puerta. -Fue inteligente de su parte traerlo para acá, señor Potter, no iba a poder desaparecer el vestido si estaban todos esos Muggles allí. -Sí, fue bueno que usted me entendiera -Harry sonrió amablemente. -¿Y…, le gustó el vestido? -Preguntó la señora levemente nerviosa. Harry miró a Ginny y ella sonrió. -¡Claro que me gustó! -Comentó Ginny viendo el hermoso vestido. -Está muy hermoso, solo me falta preguntarle cuanto le debo. -Pues verá, señor Potter, nos han dicho que usted es el dueño de muchas empresas en el mundo mágico y tengo el honor de decirle que esta tienda aunque no estaba registrada en su herencia, es de usted, nunca esperé en tener la dicha de ser yo quien le hiciera entrega de este lugar, pero es así. Harry no sabía que decir y Ginny había dejado de ver el vestido para ver la reacción de él. -Pues, la verdad no sé que decir, pero me siento en la necesidad de pagarle, mi estimada señora. -No, como creé, señor Potter. La verdad es que no puedo cobrarle al dueño de la tienda. -Bueno, ¿aceptaría lo que le voy a proponer? -¿Y que es? -Bueno, la verdad me gustaría que aceptara el cincuenta por ciento de la empresa, así puede dividir las ganancias entre las jóvenes que trabajan aquí, y el otro cincuenta por ciento lo pone directamente en la cámara que esté puesta o donde se guarden las ganancias. -¿Pero, señor…? -Tartamudeó la señora. -Nada de peros, no aceptare un "no" como respuesta. -Pero es mucho lo que nos ofrece y ni siquiera nos conoce. -No, eso es cierto, pero sé que puedo confiar en ustedes. -No sé que decir, es muy amable de su parte… -No se preocupe señora, es un regalo por cuidar de la tienda y por decirme, además, también por el vestido tan hermoso que le hizo a mi novia. Las jóvenes y la señora miraron a Ginny he hicieron una leve reverencia a lo que ella respondió. -Espero pasar pronto. -Llámeme Lucía -ofreció la señora amablemente. -Lucía, creo que tenemos que retirarnos, ya es tarde y tenemos que dormir. -Muy bien señor Potter, pero el vestido se puede maltratar si lo envía por desaparición o si lo hace chico. -No se preocupe por eso, Lucía, mi método no le hace ni un rasguñito al vestido -Ginny sonrió al ver las miradas de las mujeres que se preguntaban cómo le iba ha hacer Harry. Harry se apartó dos metros del vestido y apuntó con su dedo índice, murmuró. -¡Desaparecerium insuturim! El vestido desapareció en un instante, todas excepto Ginny miraban sorprendidas a Harry. -Bien Lucia, buenas noches y que pase felices días. -Buenas noches señor Potter y señorita… -Weasley, Ginny Weasley. -Bien, buenas noches señorita Weasley -se despidió la señora.

Después de dar las buenas noches a todas las jóvenes, Ginny y Harry desaparecieron.

Aparecieron en el cuarto donde dormían, acomodaron el hermoso vestido cerca de la ventana y Harry lo cubrió con magia para que el polvo no lo afectara.

Se desvistieron y se metieron a la cama. Ginny lo miraba amorosamente y Harry le acariciaba el rostro suavemente.

-Hay Harry… me la pase de maravilla hoy -dijo Ginny abrazándolo y dándole un beso en los labios. -Que bueno que te gustó, sabes, me siento genial de estar contigo. -No deberías decir eso, Harry… no deberías… -El Escritor suspiró.

Ginny lo abrazó aún más calidamente y entre besos y caricias los dos se durmieron felizmente abrazados.

"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"

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»»"… -¡Esa vos, yo sé de quien es esa voz! -Gritó Harry con miedo.

Harry, con expresión de terror en su rostro gritó:

Harry y Ginny salieron del baño y se acostaron nuevamente en la cama."««