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Historia 32512 — capítulo 5
"5.- Discusión/pensamientos…" Prefacio: …-¡Pero entiende que no existe ninguna profecía!… (Hermione Granger)
Harry meditaba en flor de loto, muchos pensamientos lo invadían, no estaba tranquilo, y menos en ese lugar tan espantoso, decidió que mejor solo esperaría las instrucciones de Dumbledore y se iría a reclamar su fortuna, para después irse a vivir por su cuenta y empezar la búsqueda de los horrocruxes.
-Esto va a ser genial, pero necesito ver la manera de irme de este lugar tan repugnante -decía Harry en modo de tristeza y coraje-. Bueno, tengo ya mucho poder en mí, pero necesito más, necesito ser igual que Voldemort -Harry reparó en lo que había dicho, se estaba comparando con Voldemort, eso era algo que nunca hubiera dicho. -Pero por supuesto que lo hubieses dicho, sabes que anhelas ese poder para poder sobrevivir -Comentó el Escritor. Harry Asintió. Pero esos días habían cambiado, una nueva personalidad asechaba a Harry Potter, el niño que vivió pasaría a un nuevo nivel de magia, uno que pudiera costarle la vida, uno que le arrebataría sentimiento alguno hacia las personas que lo rodeaban, uno que posiblemente lo pudiera transformar en un seguidor de la oscuridad o que lo conduciría a los inicios de un nuevo señor oscuro. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Ginny había bajado las escaleras llorando, su madre, al igual que todos los presentes, reaccionó ante esto y trataba de calmarla para que les dijera que era lo que le había ocurrido.
-¿Qué te pasa hija mía? -Preguntó Molly asustada al ver como su única hija lloraba amargamente. Ginny (que no dejaba de llorar) no podía articular palabra y fue Hermione la que contestó: -Es por Harry ¿cierto? Ginny solo asintió. -¿Qué es lo que tiene Harry? -Preguntó Molly preocupada. -Desde que Harry llegó a Grimmauld place se ha portado muy indiferente con nosotros, casi hace que Hermione se lastime. -¿Cómo dices? -Preguntó Bill enojado, al oír esas palabras. -Harry no es el mismo desde que regresó de la escuela este año, la muerte y la traición de las personas ha hecho que Harry se vuelva otra persona y me temo que ese Harry sea la ruina y caída del mundo como lo conocemos -comentó Dumbledore con una mirada de tristeza y la voz melancólica. -¿Dices que Harry se podría convertir en el sucesor de Voldemort? -Gritó Remus fuertemente, los demás reaccionaron con un sobresalto al escuchar el nombre del mago oscuro-. ¡Esa es una estupidez Albus, Harry jamás será como Voldemort! -Pues yo no permitiré que Harry trate mal a mi hermana -dijo Bill que salió de la cocina y estaba dispuesto a subir las escaleras para dirigirse al cuarto de Harry. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Harry salió de su habitación y se dirigió a la primera planta de la casa, bajó lentamente las escaleras y no observó al nadie. Entonces se dirigió a la cocina, al entrar estaba Bill parado frente de la puerta y en la mesa estaban sentados algunos miembros de la Orden del Fénix, que al ver a Harry notaron como un aura maligna se desprendía de su cuerpo.
Bill fue el primero en reaccionar y le puso una mano a Harry para regañarlo y reclamarle por su actitud.
-¿Qué demonios te está pasando, Harry? Harry no se inmutó ante los gritos de Bill, y al ver esto, Bill se enojó más y azotó a Harry contra la pared. -¡Bill ¿qué diablos estás haciendo?! ¡Suelta a Harry de inmediato! -Ordenó su madre enojada. -¡No lo soltaré hasta que nos diga qué es lo que creé que está haciendo! Su madre iba volver a repetirlo, pero Harry habló primero: -Lo que yo haga no es de tu incumbencia, Bill, y te recomiendo que me sueltes antes de que te haga daño. Bill sonrió ante las palabras de Harry y agregó: -¿Y qué puede hacer un niño como tú, ante un adulto, Harry? -No digas que no te lo advertí, Bill -al instante Harry hizo que una ola de aire se expandiera por la cocina y se soltó de Bill, haciendo un leve movimiento de su mano lo alzó por los aires y lo estampó contra la estufa que se encontraba del otro lado, Harry saltó a la mesa y en otro salto más se puso enfrente de él, apuntando con su dedo y dejando ver una descarga eléctrica que dio a unos tres centímetros de la cara de Bill quien ahora lo veía con demasiado miedo y respeto-. Ahora, te recomiendo que jamás me vuelvas a tocar, si no quieres morir antes de tu boda, tus rasgos leves de un lobo no te ayudaran contra mí, así que mejor vete con cuidado. Las demás personas veían espantados e impresionados de la escena que acababa de ocurrir. Harry se voltio hacia Dumbledore, lo observó sentado en la cabecera de la mesa con una tasa de té y unos caramelos de limón. Dumbledore le devolvía la mirada con tristeza pero con comprensión. -Creo que quieres hablar conmigo -le dijo. Harry asintió. -Está bien -dijo Dumbledore. Se levantó y le hizo una señal para que lo siguiera, lo llevó hasta una sala de estar que se localizaba antes de las escaleras. Abrió la puerta de la habitación. Conjuró un par de sofás muy cómodos, uno frente al otro, se sentó y se dispuso esperar a que Harry estuviera sentado, y atento a lo que tenía que decir. Harry se sentó y esperó paciente a que Dumbledore hablara. -Harry -comenzó el anciano fantasma-. Creo que tengo que empezar por decirte que serás un oyente de las reuniones de la Orden, no tendrás voto ni podrás intervenir, pero tendrás el conocimiento de la información a manipular. Ya que has perfeccionado la legeremancia no existe problema de que Voldemort entre a tu mente, sé que algunos miembros no estarán de acuerdo a que tú estés escuchado las conversaciones, por lo que me encargaré de hacer que ellos acepten. Lo hago para que no intentes realizar alguna de tus aventuras si sabes que puede llevarte a alguna trampa o dar un paso en falso. Voldemort reconoce que tú has estropeado sus planes desde niño, y ahora que eres un adolescente traerás mayores complicaciones. Lo del ministerio sólo le prueba ese hecho, por lo que él intentara destruirte antes de que tu formación mágica esté completa -suspiró-. Lo que nos lleva a otro asunto: ¿Alguno de los mortífagos te reconoció, Harry? Harry meditó. -Sólo Bellatrix, creo…, pero ella dijo mi apellido cuando iniciamos el combate. Solo eso, no sé si esté en condiciones de recordarlo. Dumbledore analizó esa información. -Creo Harry que no podrás salir de los cuarteles generales por un tiempo. Si Voldemort sabe que posees conocimientos de magia oscura y que además puedes hacer magia sin varita pretenderá que te unas a él. Él no sabe sobre tu capacidad para la magia blanca, lo que conlleva a que no podrás salir hasta que tu magia blanca sea más fuerte y que esta pueda mantener a raya a la oscura. -Profesor Dumbledore… -dijo Harry-. He estado pensando que a la mejor no soy bien recibido en esta casa, por lo que tendré que partir en dos días. -Me imaginaba que dirías eso Harry, te doy mi autorización de que puedes irte pero primero te enseñaré a equilibrar tu magia blanca con la oscura.
-Si es así, estoy listo… -dijo Harry con una sonrisa autosuficiente. -Escúchame…, cuando aprendiste oclumancia tuviste que poder evitar todos los sentimientos, o sea, poner tu mente en blanco. Aunque de seguro sentiste todos y cada uno de los sentimientos y pensamientos que llegaban a tu mente durante el entrenamiento de vaciar tu mente, después de vaciarla construiste tus escudos mentales. Lo que vas a hacer hoy es meditar todos y cada uno de los sentimientos que has conocido en tu vida y crearás en tu mente una estantería en donde colocarás y memorizarás cada sentimiento, esto te ayudará a controlar tanto la magia blanca como la oscura y tendrás mayor autocontrol. Si en algún dado momento experimentas algún sentimiento oscuro podrás evitar que la magia negra pueda empezar a apoderarse de ti como lo hizo esta mañana. Utiliza esta estantería con los sentimientos positivos, eso mantendrá el control hasta que hayas perfeccionado tu poder sobre la magia blanca. Harry se levantó del sofá en el cual estaba sentado frente a Dumbledore. Se dirigió a su cuarto y empezó a meditar según él. Ya habían pasado más de cuatro horas y el ojiverde no hallaba la forma de poder concentrarse, eso era realmente complicado, y más para una persona que ha sufrido mucho y que miles de pensamientos se arremolinan en cualquier parte del subconsciente. -¡Esto es una estupidez! No voy a lograr concentrarme en esto, la meditación no es para mí -Harry se levantó y se acostó en su cama, pensaba en lo que haría de ahora en adelante, sus planes se adelantarían más de lo esperado, partiría mañana al amanecer, se despediría de la señora Weasley quien él consideraba como su madre, y también del profesor Dumbledore que lo había ayudado bastante en estos años-. Creo que solo me queda buscar los horrocruxes, además, no sé quien demonios sea R.A.B. Dumbledore está medio vivo, pero al parecer él ya no puede continuar con esta tarea… ¡demonios cómo quisiera ser un mago común y corriente!…, sin tantas preocupaciones, ni con el peligro de morir y lo mejor sería que el imbécil de Voldemort y sus lame botas no me perseguirían, sería un niño normal viviendo con el temor de que Voldemort atacara, pero de que no estuviera tras de mí. Harry cerró los ojos pero no estaba dormido, solo intentaba ver algo en su pasado que le pudiera ayudar en su futuro, pero no encontraba nada, de pronto una visión le llegó a su mente.
Un joven no más grande que él caminaba por la oscuridad, llevaba una capucha que le cubría el rostro y llevaba una espada reluciente de color entre gris y blanco, caminaba hacia un trono cubierto de oro y diamantes, por los lados se veían varios mortífagos hincados y haciendo reverencia ante él. El joven apuntaba hacia una especie de mapa virtual y se mostraba el castillo de Hogwarts. De pronto, luces de colores y fuego se esparcían por todos los terrenos de Hogwarts; la imagen cambió y vio a Ron, Hermione y Ginny luchando contra el joven, el joven tenebroso ya había derribado a Ron y a Hermione pero Ginny lanzó un rayo rojo que hizo que la capucha del joven se moviera y dejara ver a un joven de ojos verdes con la mirada fría y llena de odio y maldad. Fue entonces cuando Harry reparó en que él era el joven encapuchado, él era a quien los mortífagos alababan, pensó en que él debería ser el nuevo Lord Voldemort.
Harry se sobresaltó, lo que había visto le había gustado, sentía que podía tener el control de las personas con su poder, solo tenía que derrotar a Voldemort para él ahora tener el control, necesitaba encontrar los horrocruxes faltantes. Pero para empezar lo antes posible era necesario salir de esa casa ese mismo día, Harry se levantó, metió sus cosas en su baúl (todas amontonadas, luego tendría tiempo de ordenarlas), se metió al baño y se dio una ducha, el agua era fría y escurría por su cuerpo, no se había dado cuenta de mucho, pero su apariencia se había fortalecido en su estancia en Grimmauld Place, era algo imposible de creer, pero la misma magia oscura ahora había hecho que a Harry se le marcara el abdomen muy bien formado, sus músculos se habían hecho un poco más gruesos pero fuertes, era un joven normal pero con una fuerza increíble, su cabello le llegaba a los hombros, había crecido un poco más…, pero lo más sorprendente era que sus ojos habían cambiado radicalmente, de esa bondad y tristeza que se reflejaba en el joven Potter, ahora se reflejaba un intenso odio por la vida, una desesperación de poder controlar más poder y ser el único, reflejaban ansias de matar y gozar de eso, necesitaba ser libre y hacer lo que el quisiera, como heredero de Godric quería destruir a la maldad para que la paz gobernara, pero como heredero de una parte del poder de Salazar quería obtener el control de sus poderes ocultos en la magia negra. Sus pensamientos ya ambicionaban más poder del que Harry nunca hubiera imaginado, quería ser el mejor, mejor que Dumbledore o Voldemort. Pero una parte de él no quería hacer eso, quería resistirse al poder de la oscuridad, pero lamentablemente su parte oscura era ya más poderosa que su fuerza de voluntad. Con una sonrisa que a todos les hubiera parecido un tanto Slytherin salió de la ducha y se vistió rápidamente, un jeans azul marino con una camisa de manga larga color azul con negro, se izo una coleta amarrándola con un listón rojinegro, tomó su baúl y lo guardó en su bolsillo. Salió del cuarto de Sirius. Bajó las escaleras y se dispuso a entrar en la cocina cuando la voz de Arthur Weasley lo detuvo. -¿Harry, a donde crees que vas? -Me retiro señor Weasley, tengo que cumplir con lo que me está marcado. -Pero Harry… -replicó el señor Weasley-. Pronto será la boda de Bill y Fleur, tienes que estar con nosotros Harry. -Lo siento señor Weasley, pero no creo que sea invitado con los eventos que acaban de suceder. -¡Pero que estás diciendo Harry! ¡Claro que eres invitado! -La señora Weasley casi había gritado esto. -Casi todos los miembros de la Orden del Fénix habían salido para oír la discusión entre Harry y los señores Weasley. -¿Qué pasa, mamá? -Preguntó Ron algo enojado por ver que la plática era con Harry. -Nada hijo, solo estábamos discutiendo el por qué Harry no va a ir a la boda de Bill y Fleur. -Pero que dices, ¿Harry? -Gritó Hermione que venía tomada de la mano de Ron. -Lo que acaban de oír, además no creo que sea bien invitado por Ron, ¿o me equivoco? -Preguntó Harry sarcástico. Ron no contesto y Harry sonrió malévolamente. -Bien creo que eso es todo, me paso a retirar -dijo Harry dándose la vuelta. -Veo que no completaste el entrenamiento que te impuse, ¿verdad? -Preguntó Dumbledore temiendo la respuesta. Harry se volvió para quedar frente al grupo de personas y agachó la cabeza. -Lo siento profesor, pero creo que no podré hacerlo, sin duda alguna mi lado de magia blanca se a casi extinto, lamento ser yo el que le diga esto, pero debo partir ahora mismo, por mi cuenta estaré bien, agradezco de todo corazón que me haya ayudado con lo que tengo que terminar, solo espero poder llegar hasta el final. -Yo sé que tú podrás con la difícil tarea que se te ha sido encomendada, Harry, pero necesitas ayuda de tus seres queridos, en especial de la persona más valiosa para ti. Harry abrió los ojos sorprendido, Dumbledore sabía que aún Harry amaba a Ginny. Por otro lado Ginny se entristeció más al pensar que Harry ya había encontrado a alguien mejor que ella. -Aún no…, falta para eso…, mucho, me temo -contestó el Escritor por Harry… Debilidades del ser. -Lo sé, profesor…, pero en su momento esa persona a quien yo amo bastante tendrá su papel en esta historia, mientras yo posea el poder de la oscuridad no habrá nadie quien se interponga en mi camino. Dumbledore miró serio a Harry, aquel niño que conoció ya no era el mismo, y temía por el futuro que le deparaba. -Confió en ti Harry, sé que tu cumplirás con tu palabra, sé que esa profecía se ha de cumplir, y que en su momento tú vencerás a Lord Voldemort. Remus se giró bastante furioso y gritó: -¡¿Pero de qué demonios estás hablando Harry?! ¡Tú ni siquiera sabes lo que decía esa profecía, nadie lo sabe, se rompió en el ministerio aquella vez en la que sirius murió! ¡No trates de hacerte el héroe, puedes perder la vida en eso, que no entiendes el peligro que corres al irte así como así, no entiendes que voldemort está al acecho y te puede destruir! ¡Entiende que eres lo único que me queda aparte de tonks, Harry, eres como un hijo para mí, entiéndelo!. -Lo siento Remus, así las cosas deben ser, tengo que cumplir con la profecía. -¡Pero entiende que no existe ninguna profecía! -grito Hermione. -Maldita sea Hermione no empieces con tus sermones, suficiente tengo de ti en Hogwarts. Todos los presentes se exaltaron por la manera en que Harry le contestó a Hermione. -¡¿Quieren saber qué decía la maldita profecía?! -Nadie contesto a este comentario-. Bueno…, de todas formas se los diré:
"El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso se acerca… Nacidos de los que lo has desafiado tres veces, vendrá al mundo al concluir el séptimo mes… Y el Señor Tenebroso lo señalara como su igual, pero el tendrá un poder que el Señor Tenebroso no conoce… Y uno deberá morir a manos del otro, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida… El único con poder para destruir al Señor Tenebroso nacerá al concluir el séptimo mes…"
Todos los presentes miraban a Harry con incredulidad y asombro, no les cabía en la mente que la profecía lo señalara a él como asesino o asesinado. Remus miraba a su único amigo en vida, al que consideraba como a un hijo cargar con todo el peso del mundo, una gran carga era para él. Ginny lloraba amargamente, no podía creer que aquel niño (ahora joven) del que se había enamorado estuviera pasando por una crisis emocional tan fuerte. Dumbledore lo miraba con respeto, Harry se había atrevido a hablar de la profecía frente a todos los presentes.
-Ahora saben el motivo, así que por favor no intenten interferir con lo que yo ago. -Muy bien, Harry, eso es lo que tienes que hacer -dijo Dumbledore-. Creo que mi misión aquí ha terminado. Todos los presentes menos Harry voltearon rápidamente hacia donde se encontraba Dumbledore quien los miraba con felicidad y tenía una sonrisa en los labios. -Creo que es hora de despedirnos amigos míos, espero que no nos volvamos a ver por muchísimo tiempo. Y dicho esto Dumbledore se evaporó lentamente sin dar ninguna explicación a nadie. Minerva, Molly y Hermione lloraban al ver como Dumbledore desaparecía una vez más y esta vez para siempre (posiblemente). Nada era seguro. -Lo siento profesor --dijo Harry en un susurro audible para todos los presentes-. Lo siento mucho -las lagrimas empezaban a salir rápidamente y resbalaban por la mejilla de Harry-. Siento el no poder evitar su muerte, siento todos los problemas que le he causado, siento mucho que se aya preocupado por mí y que por mi usted, mis padres, Cedric y Sirius hayan muerto, siento que mi vida no valga nada para que usted muriera, pero espero pronto estar a su lado señor, espero que pueda pagar por mis pecados, y si muero ante esta difícil batalla sé que no me iré solo, aquel con el sobrenombre de Voldemort se irá al infierno conmigo, solo espero ser fuerte mientras usted no esta.
-"En busca de mi camino encontré un árbol muerto, sus ramas sin hojas son como un camino que no existe, donde el fin del camino pronto se aproxima…"
Y dicho esto Harry dio media vuelta y salió del número doce de Grimmauld Place con paso decidido hacia su próxima aventura, dejando a todos los presentes en la casa con lágrimas en los ojos ante sus últimas palabras dichas.
Miro al cielo y pidió a sus padres y a todos los que habían muerto por ayudarlo, pidió que lo ayudaran en su búsqueda. Retomó su postura y caminó lentamente por la calle, el viento soplaba fuertemente y aquel joven de ojos verdes emprendió su camino, donde seguramente no habría un regreso.
"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"
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»»"… -Buenas noches señor Potter, hace algún tiempo que no lo veía por aquí, ¿qué se le ofrece?
-¿Eso quiere decir que si vienes conmigo, Ginny? -Preguntó Harry felizmente.
(El Escritor lo sabía…, algo no andaba bien en la temática de la trama…, sabía que los problemas no serían bueno en esos instantes…, lo sabía. Lo contemplaba y memoraba…)."««