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Historia 32512 — capítulo 9
"9.- Nuestra primera noche, juntos." Prefacio: …-Maldita sea…, será mejor que me largue, solo procuren que sus gemidos no se escuchen hasta el otro lado de los pasillos, ya es frustrante ver como se idiotizan los dos… (El Escritor)
Estaban frente a la puerta del cuarto de sus padres, como Harry no podía mover las manos para abrir la puerta hizo una especie de agrandamiento de su ojos y la puerta se abrió lentamente dejando a la vista de la feliz pareja un cuarto muy hermoso y magníficamente grande para una simple pareja, la cama tenía bordes y sabanas muy padres, una gran ventana se veía en el fondo, donde una alcoba salía permitiendo ver el hermoso paisaje que rodeaba el castillo, había una puerta que conducía al cuarto de baño el cual también era bastante extenso y muy hermoso, nada comparado con los de Hogwarts, este era cinco veces mejor, habían una mesita en el centro el cual tenía un ramo de flores que olían muy bien, sorprendentemente había una flor distinta, Harry observo que eran una lila, una petunia, una rosa, un clavel, una margarita y una gardenia, eran muy hermosas y estaban puestas en un florero muy bonito y decorado. En cada lado de la cama había una mesita de noche muy original, seguramente eran para poner las pertenencias de cada uno cuando se iban a acostar.
-Esto va a ser genial, creo que pensaré seriamente el ir a Hogwarts este año -dijo Harry sentándose en la cama. -¿Pero que dices, Harry? -Preguntó Ginny molesta por el comentario de su novio. -Pues mira, tengo que hacer varias cosas este año, por lo que no sé si podré ir a Hogwarts. -Pero Harry, sé que hay algo que todavía no me cuentas, que es por eso que no piensas ir a Hogwarts, que va a ser muy peligroso, pero ahora que estamos solos, sin ninguna interrupción, me vas a contar todo de pies a cabeza. Harry la miró a los ojos tiernamente y la acercó a sus brazos. Ginny caminó lentamente hacia el y se acurrucó entre sus brazos, se sintió feliz, tan feliz, tenía a Harry a su lado, a su Harry. El Escritor se metió el dedo a la boca, simulando un acto de vomitar…: -Si claro… y Harry, y el Harry de Aravis, y el Harry de Rous, y el Harry de Escarlet, y el Harry de Luna Lovegood, y el Harry de Gabrielle Delacour, y el Harry de Pansy Parkinson, y el Harry de Fleur Delacour, y el Harry de algún puñal que sienta atracción hacia él…, ¿De quien sería en verdad? ¡Dale dale dale, no pierdas el tino…! ¡Mierda…!, tengo que dejar de fumar esa madre… -Tosió… se estaba ahogando ligeramente… Harry le levantó el mentón levemente para que quedaran conectados por la mirada, se besaron, se besaron apasionadamente, pero en un instante Harry se detuvo dejando a Ginny confundida. -¿Qué pasa? -Nada mi Ginny, nada, es solo que si seguimos así no te contaré nada esta noche, mejor te digo primero y luego seguimos en lo que estábamos. -¡Que desgraciado…! Ginny se sonrojó ante lo dicho por Harry y asintió levemente, pero gustosa de los besos que le había dado su Harry. -Bueno Ginny, empecemos con esto… -Sí -respondió Ginny. -Verás, ¿recuerdas cuando les dije la profecía el día que me fui de Grimmauld Place? -Sí -contesto Ginny. -Pues esa profecía fue dicha por la profesora Trelawney en presencia del profesor Dumbledore, dicha profecía señala a una persona que será marcado como el igual a Voldemort, por caso fui yo el que fue el elegido, mediante esta cicatriz en mi frente Voldemort me hizo su enemigo y me convirtió en la única persona que puede matarle, pues si no es así, ninguno de los dos podremos vivir en este mundo. »Esa es la primera parte, lo que te voy a contar ahora es el por qué de mis dudas sobre si ir a Hogwarts o no. »Para empezar, todo el año pasado el profesor Dumbledore y yo estuvimos viendo varios recuerdos de personas que vieron como era Lord Voldemort en su juventud, cuando era aún Tom Ryddle, esto nos llevo a deducir o más bien, a deducir al profesor Dumbledore que Voldemort es inmortal. -¡¿Qué?! -Gritó Ginny sorprendida-. No puede ser que sea inmortal Harry, no podrás contra él entonces. -Eso no lo sabemos… cállate chica pelirroja y sigue escuchando… -En eso estás equivocada mi princesa, porque él profesor Dumbledore descubrió que Voldemort dividió su alma en siete partes, pero para hacer que su alma se dividiera tenía que primero matar a alguien, entonces desprendía una parte de su alma y lo metía en un objeto muy preciado, los cuales tiene ocultos muy bien en lugares donde la magia oscura es muy poderosa. -Pero si son siete objetos, ¿cómo vas a saber cuales son, Harry? Es casi imposible de descifrar eso. -Pues verás, a Voldemort le gustaba coleccionar trofeos, los cuales tienen un valor muy fuerte, pero el valor de estos objetos, bueno, de algunos, es que pertenecieron a los cuatro fundadores de Hogwarts. -¿Y tú sabes cuales son? -Pues no sé algunos, en tu primer año fuiste poseída por el alma de Voldemort que se encontraba en el diario de Tom Sorvolo Ryddle -Ginny sintió un ligero escalofrió al recordar eso, acto que notó Harry y la abrazó tiernamente besándole su cabello-. Ese diario era un horrocrux, horrocrux es la palabra que se le da a ese término de magia oscura, por fortuna para nosotros ese diario fue destruido, cuando le clavé el colmillo del basilisco que aún tenía veneno, el segundo objeto que conozco es el anillo que pertenecía al abuelo de Voldemort, el señor Gaunt que también era descendiente directo de Salazar Slytherin, tal anillo pertenecía a Slytherin, pero por fortuna también para nosotros ese anillo fue destruido por Dumbledore, pero a un precio caro ya que le inmovilizó una mano. El tercer horrocrux es un medallón o relicario que también perteneció a Slytherin, este horrocrux Dumbledore y yo lo fuimos a buscar la noche en que les di el Felix Felicis a Ron y Hermione para que lo compartieran contigo en caso de que los mortífagos atacaran Hogwarts, llegamos a una cueva donde Tom cuando era niño llevó a dos amigos suyos y les hizo algo del cual ellos no volvieron a ser los mismos, pasamos muchos peligros en esa maldita cueva y al llegar Dumbledore se debilitó por tomar un maldito veneno, fue cuando sucedió todo el conflicto, cuando el maldito de Snape mató a Dumbledore -en esta parte Harry ya estaba llorando y Ginny lo veía con tristeza-. Pero lamentablemente descubrí que ese horrocrux era falso y que un tal R.A.B se lo había llevado para destruirlo, el problema es que no se quien sea esa persona, pero tengo que encontrarla y averiguar si ese horrocrux fue destruido. »Los horrocruxes que faltan solo puedo decirte lo que sé, y solo sé que uno de ellos es la taza de Helga Hufflepuff, no sé su ubicación, ese sería el cuarto, de los cuales esos cuatro estamos cien por ciento seguro de que son o fueron, los tres restantes no se cuales objetos podrían ser, Dumbledore considero que tal vez Nagini la serpiente y mascota de Voldemort pudiera ser una, pero sinceramente no creo que Voldemort sea tan estúpido como para poner un Horrocrux en un ser vivo, eso pienso yo, de todas formas tengo que destruirla, pero faltarían tres de todas formas, pueden ser objetos de Gryffindor o Ravenclaw, pero para eso necesito buscar información en el pensadero que mañana iremos a recoger a Hogwarts, junto con otras cosas más, pero ya mañana veremos. Ginny no sabía que decir, en verdad esto sería una misión difícil de realizar, pero ella estaba dispuesta a seguir a Harry hasta el fin del mundo si era necesario. -Pero yo siempre estaré contigo, Harry, jamás te dejaré solo, por que te amo. -Gracias Ginny, la verdad muchas gracias, yo también te amo, más que a nada en este mundo. -Y yo me amo más que a nada en el universo… y no por eso haré una escena de amor y miel en hojuelas… -Pero entonces cómo le vamos a hacer para poder buscarlos. -Pues no lo sé, la verdad primero tenemos que entrenar muy duro en el arte de la magia, pero solo tú y yo conoceremos los hechizos más potentes, tengo pensado en pedirle a Neville y Luna que se unan a nosotros, además creo que Ron y Hermione también querrán entrar, tenemos que entrenar muy duro y buscar información sobre los horrocruxes, mañana iniciaremos tu y yo con el entrenamiento, y pasado mañana iremos al callejón Diagon para comprar unas cuantas cosas, además iremos al Londres Muggle para comprar algo de comida, aunque los elfos pueden hacerla, no estaría mal tener algo extra, necesito sacar también algo de mis pertenencias de Gringotts, la verdad no sé que, pero siento que debo verlas. -Muy bien, entonces tendremos que dormirnos ya para que mañana nos levantemos temprano y empecemos el entrenamiento. -Sí, eso es cierto, pero no quiero levantarme temprano, sería mejor levantarnos algo tarde, además no creo querer levantarme nunca de esa cama. Ginny frunció el entrecejo y preguntó: -¿Por qué, Harry? -Pues porque durmiendo a tu lado, no creo conveniente el levantarme, estaré durmiendo al lado de la persona que más amo en la vida, y pues quisiera que fuera eterno. -Hay Harry… -dijo Ginny sonrojada. -Bueno… que quieres amor -contesto Harry sonriendo-, eres lo más bello que me ha podido pasar en la vida Ginny, te amo. -Maldita sea…, será mejor que me largue, solo procuren que sus gemidos no se escuchen hasta el otro lado de los pasillos, ya es frustrante ver como se idiotizan los dos… Dicho esto los dos se empezaron a besar lentamente, pero pronto eso pasó a ser apasionado, los dos estaban acostados en la cama, Harry encima de Ginny, pero Harry medía su peso para no aplastarla (al Escritor le hubiera encantado que la matara con su peso, pero no era ningún luchador de zumo (en su mente se empezó a reír)), pronto los dos se besaban más y más apasionadamente, la lengua de los dos jugaba la una contra la otra en un acto que solo dos enamorados saben apreciar, Ginny desabrochaba la camisa de Harry, y pasaba sus manos por el abdomen bien formado de Harry por todo el ejercicio que estuvo realizando, Harry desprendió la camisa de Ginny dejándola nada mas con el brazier de algodón fino que traía. Harry se quitó la camisa entera y empezó a desabrocharle el Jeans a Ginny, Harry besaba su cuerpo descubierto, ella daba leves gemidos de placer, un placer sin igual, Ginny no se quedaba atrás y también desabrochaba el pantalón de Harry. Por fin los dos quedaron en ropa interior, Ginny ya no traía el brazier, para Harry era una vista maravillosa, aquellos perfectos senos, pero la mirada de Harry no era de un depravado como suelen ser la mayoría de los hombres, no, no, no, la mirada de Harry era de un tremendo amor hacia Ginny, un amor que nadie podría llegar a alcanzar, un amor inexplicable, un amor que salía mas allá de los limites del razonamiento humano, un amor puro, noble y dispuesto a luchar para estar juntos por fin. Pobre Harry, pensaba el Escritor más allá de los corredores del castillo. Eso iba a ser un chasco…, primero bien, después mal. Ginny vio eso en la mirada de Harry, sabía lo que se sentía por que ella sentía lo mismo por Harry, los dos se perdían totalmente en aquel sentimiento, lentamente se volvieron a acercar, se volvían a besar intensamente, Harry bajaba hasta su mentón y le besaba con suavidad el cuello, siguiendo trazo hasta su lóbulo de la oreja, ese era el punto en el cual Ginny soltó un gemido de placer y se puso arriba de Harry besándole el cuello y bajando por su abdomen. Harry se sentía en la gloria, una gloria que tenía como nombre el de "Ginevra". La pasión seguía al extremo, pronto esa pasión hizo que los dos se desprendieran de lo último que los cubría, se cobijaron lentamente y siguieron con su momento más especial para ambos, los dos se acariciaban y exploraban partes de su cuerpo que no conocían el uno del otro, pronto Harry entraba lentamente en Ginny para no lastimarla, Ginny presionaba sus manos contra la espalda de Harry, sentía un poco de dolor al ser su primera vez, Harry sintió eso y trato de parar, pero Ginny lo besó y le indicó que todo estaba bien, que siguiera, que terminaran lo que empezaron, que se sentía la mujer más feliz del mundo por estar al lado de Harry. Harry siguió y poco a poco Ginny ya no sentía el dolor, ahora sentía una excitación incomparable. Harry podía decir lo mismo, estaba haciendo el amor con la persona que mas amaba, de ahora en adelante serían uno, Harry entregó su cuerpo y alma a Ginny, la segunda persona que había cautivado su corazón, la segunda persona a la que defendería hasta el fin, la persona por quien moriría las veces que fuera necesario para que ella estuviera bien. Entre gemidos, besos y pasiones era un momento especial, muy especial. Ginny se arqueó unos centímetros y fue donde Harry y Ginny concluyeron con su amor esa noche (pero no en todas claro está, ese amor perdurará por la eternidad) Harry y Ginny dieron un gemido enorme de placer, un placer que los llenó a ambos con el más puro de los amores. (No sería por la eternidad, y eso perfectamente lo sabía el escritor). Al menos no con ella. Pasados unos minutos mas de besos y caricias, Harry se bajó lentamente del cuerpo de Ginny y se acostó a su lado abrazándola con todo el amor del mundo, Ginny se volteó para quedar de frente a su novio. Los dos sonreían abiertamente, con la mirada se conectaban, se gritaban en silencio cuanto se amaban, se acercaron más para que sus cuerpos no perdieran el calor obtenido, se abrazaron lentamente y se durmieron esa noche.
Una noche que jamás se olvidaría… Una noche en la cual los dos se entregaron el uno para el otro… Una noche en la cual los dos demostraron aun más, que el amor no se puede derrotar… Que el amor, es el arma más fuerte contra la oscuridad…
Por allí vagando, el Escritor solo susurró…:
-Y todo esto será una gran mentira… -Y chasqueó los dientes…
"El amor de Harry y Ginny."
"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"
»»!En el próximo capítulo!:««
»»"… -Que hermosa eres, mi princesa de cuentos encantados que se volvieron realidad.
-Ya no es raro que se me queden mirando, por fin supere esa faceta.
-Así será profesora, así será."««