← Historia 32660 · de
Historia 32660 — capítulo 1
¡¡LO ODIO!!
//////////////////**
-¡¡Ese Potter es un imbécil!! ¡LO ODIO!--gritaba furiosa de camino a la Sala Común--Es un… ¿Cómo se le ocurre besarme frente a todo Hogwarts?
-¿Habría sido mejor si lo hace en privado?
Ese comentario hizo que mi amiga se ganara una de mis famosas miradas asesinas, de esas que reservo especialmente para el odioso de James Potter.
-Lauren, ya no me parece simpático que Black te contagie su patético sentido del humor. ¿Te parece que estoy de ánimos para ese tipo de bromas?--pregunté con los dientes apretados, en un vano intento por calmarme.
-Lily, cálmate. Por favor--me decía Chelsea, siempre sonriendo--Es verdad: James Potter es un energúmeno por haber hecho lo que hizo. Pero ¿y qué? ¿Por qué tendría que afectarte tanto?
-¿Por qué? ¿¡Por qué!?--mi respiración ya rebosaba los límites de lo normal--¿Te parece poco que me haya plantado un beso a las puertas del Gran Salón, frente a todo el colegio como si tuviera algún derecho sobre mí?
-Lily…
-Chicas, apenas hace una semana que Josh y yo terminamos… ¿Saben lo que todos dirán por ese beso?
-No debería importarte lo que dice la gente.
-¡Discúlpame, pero no me apetece estar de boca en boca por todo Hogwarts!
Y decidí adelantarme a mis amigas. La verdad es que no estaba en condiciones de escuchar sus babosadas. Ya faltaba poco para alcanzar el retrato de la Dama Gorda cuando escuché algo que, por alguna razón, me hizo hervir la sangre.
-Y entonces yo le dije…,--la carcajada de Sirius hizo eco en todo el lugar. Al poco tiempo se unieron las de Remus, Peter y… sí, no había duda, esa era la típica risa de macho arrogante de James Potter--que lo tendría de vuelta hace media hora… ¡Así que ese imbécil debe estar esperando junto a la estatua de Circe! ¡¡Es tan fácil engañarlo, que hasta Peter podría hacerlo!!
-¡Hey!--escuché que Peter se quejó, pero luego un ruido sordo me indicó que había chocado con algo. El gruñido de Remus me indicó que él era ese "algo" contra lo que había chocado el rubio.
Al escuchar sus voces, todos los músculos de mi cuerpo se tensaron y yo quedé petrificada en el mismo sitio, de espalda a ellos.
-Evans…
La voz de galán de otoño de Black me obligó a virarme. Y allí estaban: mis peores pesadillas elevadas a la vigésima potencia, mejor conocidos como "Los Merodeadores". Peter seguía tras Remus, que me miraba sin parpadear. Delante de éste, James y Sirius encabezaban la marcha, que se había parado abruptamente--Amor… Chelsea.
La sangre todavía hervía en mi interior, así que no pude decirles nada. Sólo acerté a asesinarlos con la mirada, albergando la esperanza de que al menos James perdiera la vida.
-Ya, chicos… Mejor vámonos antes de que nos quiten el mejor asiento frente al fuego.
Ah, el tierno Remus, siempre dispuesto a salvarme el pellejo de las bestias que se gasta como amigos. Aún no logro entender cómo un chico como él terminó con ésos…
Pero bueno, volviendo al asunto que nos atañe… Remus guió a los "Merodeadores" dentro de la Sala Común. Por un momento, cuando Potter pasó a mi lado, pude ver de reojo cómo bajaba el rostro y se mordía el labio inferior. Pero lo que más me llamó la atención fueron sus ojos, que brillaban de forma extraña… ¿O acaso me habré imaginado eso último?
Después de que los animales de circo desaparecieron tras el retrato entre risas y gritos, un silencio tétrico se instaló en el sitio. Era como si no pudiera ni siquiera ver a mis amigas a los ojos, y era obvio que ellas no sabían qué decir tras lo ocurrido. En especial Lauren, quien supongo habría hecho un gran esfuerzo para no besar a su novio en mi presencia.
Tras largos minutos, tan largos que a mí me parecieron horas, Chelsea rompió el silencio de la peor forma posible, al decirme:
-Eh, Lily… ¿Y qué tal besa Potter?