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Historia 32660 — capítulo 2
Besos Que Matan… O Mínimo Te Sacan De Quicio
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Aunque no lo crean, esa pregunta me arruinó toda la maldita semana. ¿Qué por qué? Porque no paré de oírla ni un solo día. Mañana, tarde y noche, lo único que parecía importarle al resto de las chicas de Hogwarts era Potter y el infame beso.
Las escuché todas y en cada una de sus variantes: ¿Qué tal besa James? ¿Cuál es la técnica que usa? ¿Qué tan bien lo hace? ¿Fue con lengua o sin lengua? ¿Qué te pareció? ¿Fue muy brusco?
-¿Te gustó…?
Pero a éste no lo dejé terminar. No sabía quién era, pero ya me parecía el colmo que hasta los chicos empezaran a interrogarme por ese beso, ese maldito beso que tanto intento olvidar.
-¿¡Qué demonios te importa a ti ese dichoso beso!?--empecé a gritarle a esa voz tras mis espaldas, sin siquiera virarme. No le daría ese gusto, quien quiera que fuese--¡En vez de estar preguntando idioteces, deberías buscarte una vida propia!
Sonreí triunfante, porque su silencio me dio a entender que yo había ganado. Quizás eso le serviría de escarmiento a los demás entrometidos… Pero no. Esta vez me equivoqué y en grande.
Sin esperar a que yo agregara algo más, se puso a mi lado… Era Remus Lupin.
-¿Beso? ¿De qué beso hablas, Lily?--me preguntó dulcemente, fingiendo un gesto de desconcierto tan bien que casi llego a creerme que no sabía de qué hablaba. Quizás si no hubiese estado junto a Potter cuando el "incidente" ocurrió, habría logrado un mejor efecto.
-Re-Remus…
-Sólo me preguntaba si te gustaba el nuevo horario que nos tocó para hacer la ronda… Porque a mí me viene como anillo al dedo para ponerme al día con los últimos deberes de repaso para los ÉXTASIS.
-¿La-la ronda?--pregunté con voz entrecortada por la impresión--Sí, justo después de la cena… A mí también me gustó mucho.
-¿Te parece bien si comenzamos ahora o prefieres ir a dejar tus cosas en tu habitación?--Remus apuntó mi morral, que aún llevaba conmigo porque había pasado un momento por la Biblioteca después de clases y luego tuve que correr al Gran Salón para no perderme la cena… Una Prefecta corriendo por los pasillos, por favor no se lo digan a Dumbledore o a McGonagall. No soportaría que me quitaran mi preciada insignia.
-No te preocupes--hice una floritura con la varita apuntando el morral y en un segundo estuvo lo suficientemente pequeño para caber en mi bolsillo--¡Ya está! Mejor empecemos de una vez.
Remus me sonrió e iniciamos nuestra ronda de inmediato. Me sentía un poco incómoda frente a él. Por un lado, quería gritarle todo lo que tenía atragantado en la garganta a raíz de la burrada que cometió su amigo, aunque en el fondo sabía que no era su culpa. Y por el otro lado… ¡Era Remus! Quería hablar con él, mi más preciado confidente…
Pero más allá de todo eso, no podía negar que me mataba la curiosidad por saber algo sobre Potter. ¿Quién mejor que Remus para aclararme cualquier duda? Sólo habían 4 personas a quién interrogar: James Potter. Claro, si quieres una respuesta rápida, lo mejor es ir directo a la fuente. Pero a ése no le daría el gusto de saber que me intrigaba algo sobre él. ¡Preferiría besar a una de las mascotas de ensueño de Hagrid!
»Sirius Black. Si no vas con la fuente, la segunda mejor opción es ir con el mejor amigo de la fuente. Pero claro, estamos hablando de Black, "el perrito faldero de Potter". Con mi suerte, no acabaría de formularle la pregunta cuando ya él estaría junto a Potter contándole con pelos y señales todo lo que hubiese salido por mi boca… No, ¡ya dije que no puedo arriesgarme a que James Potter se entere!
»Peter Pettigrew… No hay mucho que decir sobre él. No lo conozco lo suficiente para saber si se lo contaría o no a Potter. Aunque no podemos olvidar que es un Merodeador (claro que aún me pregunto cómo demonios logró entrar a ese grupito)… No, mejor no me arriesgo con él. Con lo descerebrado que es, lo más probable es que todavía ni se entere que James me besó.
»Y volvemos con Remus Lupin. Definitivamente era mi mejor opción. Lo conozco demasiado para confiar con que nunca correría a contarle nada a Potter. Y además lo conoce lo suficiente para aclararme lo que fuera. Sí, no había duda alguna.
-Lily, ¿qué te traes entre manos?--su pregunta me sacó de mis pensamientos y sólo atiné a verlo con perplejidad--¿Por qué estás tan callada?
¡Ah, era eso!
-Es que… Remus, hay algo que quiero preguntarte, ¡pero no se lo puedes decir a nadie!--él me hizo un gesto para que continuara--Bueno, eh… ¿Cómo está Potter después del beso? ¿Qué ha dicho al respecto?
Remus arqueó su ceja derecha.
-No creí que te preocuparas por eso…
-¡No me preocupo! Es sólo que… ¡Vamos, sólo responde!
-Cornam… Digo, James está bien. Y no ha dicho nada sobre ese beso…yo lancé un bufido de incredulidad--Bueno, no le ha dicho nada a los demás… Y definitivamente no ha dicho nada que pueda decirte.
-Remus, ¿qué te ha dicho Potter?--pregunté rápidamente, pero luego me maldije por haber parecido tan ansiosa.
-¿De verdad crees que te lo voy a decir, Lily? ¿Me crees capaz de traicionar así a mi mejor amigo? Tú más que nadie debes imaginar que todo lo que me dijo James en confidencia es muy personal.
Sabía que me iba a arrepentir más tarde, pero no pude evitar soltarle lo que de verdad me había intrigado.
-¿Eso que te dijo tiene algo que ver con el nuevo gesto que ha adoptado James?--tanto Rem como yo nos sorprendimos al oírme mencionar su nombre, pero no dijimos nada al respecto. Él prefirió enfocarse en la pregunta que yo hacía y yo en formularla--Ya sabes, ese gesto que ahora tiene cuando me ve: se muerde el labio inferior y baja la cabeza… Además de que ya no me habla, ni siquiera para invitarme a salir. ¿Q-qué…? ¿Por qué lo hace?
-Tú eres lista, Lily. Lo suficiente para unir las piezas y hallar la respuesta--dijo con un tono enigmático, pero luego agregó son una sonrisa--Pero creo que a ti también te costaría hablarle a un chico si descubrieras lo mismo que descubrió James con ese beso que te dio.