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Descontrol — capítulo 6
Bueno antes que nada pediré perdón por tardar tanto. Es que no sabía qué hacer... y bueno.... Sí, excusas ¬¬ Pero de verdad, lo siento. Además ya no alargo más la venganza, aquí está, espero que la disfrutéis.
Este capítulo se lo dedico a mi privi, a PIECE OF HEAVEN, persona sin la cual este capítulo no hubiera sido lo mismo(ya sabes tu sed de venganza aviva mi creación jajaja), porque no se me habría ocurrido nada. Gracias pequeee!!! Bueno también a Dahya y a Luz Crepuscular, que querían ver sufrir a uno de mis pobres personajes y lo harám, lo harán xDD Un beso!
No sé si me quedó a la altura de lo que os merecéis, pero juro que lo intenté con todas mis fuerzas. No os entretengo más. A leer se ha dicho!!!!
El verano está justo en el comienzo, las calles, los parques, todo, absolutamente todo, está atestado de gente que va en bermudas y sandalias. El sol ha comenzado a picar bien fuerte estos días atrás, tanto que se hace insoportable aguantar más de una hora bajo su incesante calor sin que notes que alguna parte de tu cuerpo que tenga excesiva ropa se puede cocer o derretir en cualquier momento.
En algunas ocasiones la respiración se vuelve más profunda y parece que es un esfuerzo inspirar y expirar el aire, un aire que se podría cortar con un cuchillo afilado porque parece compacto, parece que en cuanto intente entrar en tus pulmones y lo consiga se convertirá en líquido que intentará ahogarte.
Ese era el día, oh sí! Era el día perfecto para ir a la playa. La brisa del mar, el agua helada chocando contra la piel ardiente y calmando todos los músculos de tu cuerpo. Un día de relax sin pensar en nada más que en ponerte crema solar para no quemarte y tratar de convencer a tus amigos de que hacer aguadillas mientras te ríes no es buena idea por la simple razón de que el agua salada quema la garganta cuando entra inesperadamente al abrir la boca demasiado.
Estirada en la cama, Iria no piensa en otra cosa que no sea agua de mar. Joder hasta puedo notar la arena arrastrada por el viento haciendo surcos en mi piel. Mira hacia arriba. En el techo blanco puede distinguir una pequeña motita azul que se hace cada vez más y más grande hasta adquirir la forma de una ola. Pestañea varias veces. Malditas paranoias. Cierra los ojos e intenta que la imagen se vaya de su cabeza, pero ni modo. ¿Y tengo que soportar esto todo el día? Ni hablar. Se acerca a su mesita y coge el móvil. Piensa si es buena idea despertar a Dafne tan temprano y ¡Qué coño! Lo hace, marca su número y espera cinco tonos antes de que alguien conteste.
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Sii? -suena más a seeee?, con ese tono cansino y la voz carraspeante como si no hubiera bebido nada en semanas.
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Soy yo. -soy yo como si tuviera que saber quien es sólo por la voz, pero lo sabe. ¿Quién más podría despertarla a las 7 de la mañana? -¿Estabas durmiendo? -sí, lo estaba, pero ahora ya no. Lo sabe, pero le gusta oír sus quejas y divertirse un rato.
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Quién si no? Y encima tienes la desfachatez de preguntar si estaba durmiendo, como si no lo supieras… Te juro que a veces me dan ganas de colgar el teléfono, vestirme e ir a tu casa sólo para darme el gusto de meter tu cabeza en el váter para ver como así se te despeja la mente y que no me despiertes nunca más a estas horas inhumanas. -vaya la chica ya no está tan dormida como parecía. Se escucha una risa ahogada al otro lado del auricular.
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Pero si son las 7 ya! ¿Cómo puedes dormir tanto?Eso no es normal…
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La que no es normal eres tú. Creo que eres la única persona que conozco que se levanta a las 7 de la mañana por voluntado propia y encima en sábado. -*un fin de semana, ¿no me puede dejar dormir en paz ni un puñetero fin de semana? -*Bueno ¿y me vas a decir para qué cojones has llamado o lo has hecho sólo para ayudarme a empezar el día de buen humor? -dice con sarcasmo.
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Lo he hecho para darme el gusto de oírte enfadar, es que estaba muy aburrida, ¿sabes? Y como hacía tanto que no te hacía algo así pues he pensado: Coño, hoy es perfecto!
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Eres una desgraciada, coge una piedra y date en la espinilla si tanto te aburres pero a mí déjame en paz! -Está a punto de colgar, lo intuye, pero necesita un poco más de su dosis para seguir el día.
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Es que eso duele, por si no lo sabías, yo te lo digo por si un día se te ocurre hacerlo. ¿Has visto? Para que digas que no me preocupo por ti.
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¿Alguna gilipollez más o puede irme ya a dormir?
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Bueno había pensado que con el día tan bueno que está haciendo hoy podríamos ir a la playa, ya sabes, ese sitio donde hay arena y mar y te puedes estirar a tomar el sol y bañarte o jugar a palas…
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Iria -la interrumpe. ¿Cómo puede llegar a ser tan sumamente insoportable a veces?
*-*Dime
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Estoy dormida pero eso no quiere decir que sea subnormal. Sé lo que es una playa. -Irritante, es realmente irritante.
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Ah, ¿sí? Ostia eres más lista de lo que creía. -La última, jura que es la última, pero la tentación es infinitamente más grande que la resistencia.
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Idiota.
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Yo también te quiero. Pero bueno ¿vamos o no? Di que sí. Va, un sí, díselo a tu mejor amiga del alma Iria. -No hay respuesta. ¿Se está cobrando la venganza o es que se ha quedado dormida? -Yo te ayudo mira, primero va la ese, se pronuncia así: sssssss, va repite, sssss, y después la "i", ahora júntalas, sssssss iiiiiii, sí, sí. Di que sí. -Impaciente, pesada, cansina, eso es lo que es. Pero la idea es tan tentadora que no puede negarse… aunque un poco de demora no estaría mal…
-
Después te quejas de que los tíos son imbéciles pero si te escucharas desde donde te estoy escuchando yo, te prometo que cambiarías de idea.
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Eso es un sí? Yo lo sé, no lo niegues. Vamoooooos, si dices que sí prometo no despertarte nunca más a estas horas a no ser que sea de necesidad extrema. Vale?
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Si digo que sí, me dejarás dormir aunque sea hasta las 10? Porque de verdad lo necesito, oír tu voz tan temprano cansaría a cualquiera.
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Hasta las 10, ni un minuto más. -Gran alivio para Dafne- Pero a las 10 "cero, cero"-remarca el *cero, cero-*volveré a llamar para despertarte y decirte dónde quedamos. Así tengo tiempo de avisar a los demás.
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Con los demás no te referirás a señor salido y su aprendiz, ¿verdad? -Lo que faltaba para acabar de rematar el día. Sábado, un SÁBADO. ¿Es que el mundo se ha compinchado para amargarle su día favorito?
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Bueno… ellos van en el grupo. Además, así puedes llevar a cabo el plan. -Cierto, el plan, la venganza, SU venganza. ¿Pero tenía que ser en sábado?
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Mira, haz lo que te dé la gana. Total, lo harás igualmente. Ya me llamarás.
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Sí. Y nada de pasarse más de 3 horas arreglándote, que sólo vamos a la playa.
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Se, se… déjame dormir ya, pesada. -Cuelga. No tarda ni dos segundos en volver a respirar profundamente, señal de que aunque hubiera un terremoto, ella, ni se inmutaría.
Iria espera a que Dafne cuelgue y marca el número de Paola. El de Alex. Todos quedan avisados, unos por ella y otros por los demás. A las 11 en la estación de tren. Irán a Daroka, no es la playa más cercana pero sí la más limpia que conocen y a la que saben cómo llegar.
Las tres horas que pasa esperando son insoportables. El calor no le deja hacer nada sin que se agobie. El aburrimiento la hace pensar en cosas en las que preferiría no pensar. El deseo de agua hace que tenga más ganas aun de ir a la playa y por consecuente que las horas pasen aun más lentas. Cuando parece que ya es la hora, sólo ha pasado una. Mira el correo, los mensajes, come algo que ha encontrado en un cajón, ¿que está rancio? ¡No pasa nada! Como se dice... lo que no mata, engorda. Camina de un lado a otro de su habitación. Pone música. Pasa media hora eligiendo qué biquini le quedará mejor. Hace una lista para no olvidarse nada a la que seguro le faltará algo y se dará cuenta a mitad de camino. Mira el reloj, sólo queda media hora. Se pone a saltar en la cama. Si saltas en la cama te la cargarás y tendrás que dormir en el suelo, recuerda la voz de su madre y el gran dolor de espalda que tuvo que soportar un día después de haber dormido en una colchoneta deshinchada. Mira de nuevo el reloj, sólo han pasado dos minutos desde la última vez que lo ha mirado. Va al salón, se pone a mirar la televisión. No dan nada. Mira de nuevo la hora, sólo dos minutos, dos míseros minutos y podrá llamar a Dafne e ir a buscarla para irse a la playa. Dios, sí!
10:00 hora de despertar a Dafne. Marca su número se espera un tono, otro, otro, 6 tonos. Salta el contestador. *La madre que la p…será…lo ha apagado!*Llama de nuevo, sale el contestador. ¿Quieres jugar duro? Juguemos duro. Llama a su casa.
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¿Diga? -Su madre.
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¿Puede ponerse Dafne? Es que no me coge su móvil y habíamos quedado…
-
Ahora mismo te la paso. -Se oye un grito y un refunfuñeo de fondo.
-
Gracias.
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¿Qué? -su típico tono angelical y delicado, tendrá mala ostia, encima que la aviso…
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Gracias por despertarme querida amiga, te lo agradezco mucho, no sé qué haría sin ti.
-
Déjate de tonterías. Ya me has despertado, ¿no? Venga, ¿donde y a que hora?
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Podría decirme, por favor, dónde es el encuentro y a qué magnífica hora podré estar contigo? Así sonaría mucho mejor pero no, tú siempre tan… tú. -Se oye un bufido de exasperación.- Iremos a la playa de Daroka, hemos quedado a las 11 en la estación del norte. En media hora estoy ahí, así que date prisa.
-
¿Daroka? Esa está muy lejos, mejor a la de siempre, ¿no?
-
No, no quiero nadar entre compresas, preservativos y deshechos varios, hoy no. Tú hazme caso, a la de Daroka.
-
Sería inútil discutir, ¿no?
-
Se nota que ya me conoces. Aunque no entiendo que sabiéndolo aun lo intentes…
-
Sí, tengo la desgracia de conocerte demasiado. Más de lo que querría.
-
¡Oye! -Antes de que siga replicando Dafne la tranquiliza.
-
Broma, sólo es una broma!
-
Ya, ¿pues sabes que el 50% de las cosas que se hacen o se dicen en broma son verdad pero se rectifican para no herir a la otra persona?
-
Oups, me has pillado. ¿Me has leído la mente? ¡Oh dios! ¿Los estás haciendo ahora? ¡Piensa en blanco Dafne, piensa en blanco!
-
Dafne, quieres que te pegue, ¿verdad? Me lo estás pidiendo a gritos, en tu mente, lo sé.
-
Oh, eso ya no. Se ha ido el don. Y yo que creía que podría exponerte para ganar algo de dinero, pero ni para eso sirves. -Y pueden pasarse horas discutiendo. No se cansan, es su hobbie preferido.
-
Que sepas que eso me ha dolido y que si pudiera leerte la mente daría con la forma de sonsacarte todo lo que guardas sobre Rick y Chris y si encontrara algo lo suficientemente fuerte para humillarte, lo haría, oh sí, ni te pienses que lo meditaría ni un segundo.
-
Uuuuuu ¿me estás retando? Ya te he dicho que no me acuerdo de nada y, si me acordara, no lo contaría TODO. Porque ¿sabes qué? Existe algo que se llama intimidad.
-
Me suena, pero no mucho. Ya te lo sacaré algún día. Sé que eres sonámbula y que hablas en sueños así que…
-
Ni te atrevas a probarlo. Te cuelgo. Tengo que arreglarme. No tardes. -frases cortas, cuando tiene prisa y se desespera es lo que hace. La discusión puede cortarse en seco cuando ella tiene prisa. No hay nada más importante que salir con todo hecho.
Media hora más tarde y quince modelitos de ropa después, suena el timbre. Ya ha llegado. No puede ser, ¿quién está acelerando el tiempo? Siempre con las prisas. ¿Se me olvida algo? Repasa mentalmente todo lo que necesita, lo repasa de nuevo. *Lo llevo todo, perfecto.*Sale pitando por a puerta arrastrando una mochila el triple de grande de lo que se necesita para ir a la playa diciendo adiós a su madre. Iria la está esperando al final de la calle y le hace señas para que se de prisa. Joder, si voy más rápido podría batir un nuevo récord de velocidad pero a ella no le importa…
-
¡Va lentorra! Como perdamos el tren por tu culpa nos tendrás que llevar a cuestas, te aviso. -lo grita como si estuvieran solas en la calle. Dafne hace caso omiso y sigue corriendo.- ¿Me has oído?
-
Yo sí, pero creo que el señor que ya está en la playa y que es medio sordo aun no lo ha hecho.
Al fin llegan a la estación donde todos están sentados esperando. Típico, ellas siempre las últimas, pero si ni siquiera pasan dos minutos de las once. ¿Puede caber más gente sentada en un banco? No, cree que eso es imposible. Paola y Oscar están sentados uno en el asiento y otro en el respaldo, sobándose, como de costumbre. Cuando las ven llegar ni siquiera dejan de besarse y hacen un simple, hey. Aaron está jugando con el móvil, tan entretenido como siempre y con una cara de embobado que hasta parece que se le va a caer la baba. Alex reacciona al instante. Pone su cara de: suerte que habéis llegado, llego a estar un minuto más de vela con estos dos y me da un algo. Dafne no puede contener una sonrisa y le saluda con la mano. Alex responde con otra sonrisa, otra de sus deslumbrantes sonrisas con esos hoyuelos que se marcan al lado de los labios, esos ojos verdes que ella tanto quiere, le dan ganas de tirarse a abrazarlo y es lo que hace. Mira a su lado. Con esa pose tan erguida y con un pie apoyado a la pared se encuentra Rick. Los mechones de su pelo rubio cayendo por cara. La curva perfecta de sus labios y esos ojos negros tan profundos de repente se posan en ella. Coge la mochila del suelo con suma elegancia y se la echa a la espalda, dios, y que espalda. Lleva el bañador puesto, le llega por debajo de las rodillas y la camiseta, ajustada, le marca los músculos del brazo. No puede dejar de mirarlo. Pero algo le interrumpe su visión. Chris, estirado en el banco con las piernas encogidas. Se levanta y le da dos besos. El contacto de sus labios en la cara le provoca escalofríos. Húmedos, cálidos, suaves.
Iria no inspecciona a cada uno como lo ha hecho Dafne, pero se sienta al lado de Aaron y empieza a jugar con él. Son tal para cual. La pareja perfecta. Si uno dice que sí el otro que no, si uno quiere correr, la otra necesita descansar, los complementarios, ninguno existiría sin el otro. Pero siempre acaban haciendo lo mismo, a veces se hace lo que Iria quiere otras, lo que Aaron ha dicho. La cuestión es llevarse la contraria siempre.
-
Bueno, ya estamos todos. ¿Vamos ya?
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Si, coger vuestras cosas y para la vía.
Dafne intenta no mirar en dirección a Rick, ni a Chris. Es imposible. De reojo lo ve, caminando hacia ella. Se pone al lado de Iria. Nota como vuelve a acercarse. Se coge del brazo de Alex. Es imperceptible, no lo ha visto, pero ya está a su lado. Pasa acelerando el paso. Le roza el brazo, ¡adrede! No puede evitar mirarlo. Le sonríe con esa expresión de aquí no ha pasado nada. Ves que guapo e irresistible soy, nena? Y que lo digas. Chris está detrás. Nota su presencia, se pone muy nerviosa. No lo puede ver y eso es peor que estar intentando evitar dirigir la mirada. Qué está haciendo? La mira?
Deja de pensar en esos dos. Prefiere estar con Alex. Su amigo, suMEJOR amigo. Lo mira. Tiene la vista al frente. La curva su nariz siempre le ha hecho gracia, es respingona hacia arriba. Levanta una mano y se la acaricia. De nuevo le sonríe.
-
No hagas eso.
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¿El qué?
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Tocarme la nariz de esa forma. -Sí, ella sabe que es su debilidad, siempre se lo dice. ¿Podría perder el control de él mismo si lo vuelve a hacer?
-
¿De esta? -Vuelve a hacerlo. Mierda Dafne, no lo hagas. Nota que los labios le arden. Ni sueñes que le gustas, le gusta el estúpido de Chris. Pasa la mano por su cintura en un acto involuntario y la apresa contra él. Un instinto que no ha podido evitar. *Pero qué hago...?*Se quedan mirándose largo rato.
-
Eh, chicos, avanzad! -Gritan Iria y Aaron desde atrás. Se sonroja levemente, lo mínimo para que nadie lo note pero lo suficiente para que Alex lo vea. Se coge más fuerte a su brazo y avanzan sin decir nada.
¿Pero qué coño te pasa Dafne?¿Eres imbécil, cómo puede sentir cosas por TRES chicos? Ni ella sabe nada. Son cosas diferentes, lo sabe. Por Chris, es algo que siempre ha sentido, un cosquilleo cada vez que lo ve, ganas de besar esos labios tan perfectos. Desde el primer día que lo vio, ese día que ella caminaba por el pasillo y accidentalmente se le cayó la mochila. *Tranquila yo te ayudo, no pasa nada.*Y esa mirada que le saca suspiros de donde ni ella sabe que los tiene. Por Rick, es un odio, un pensar Es tan arrogante y creído que un día intentará enrollarse con su propio reflejo pero tiene algo que le llama la atención. Algo que la hace sentir boba a su lado, que le hace desear que la bese pero al mismo tiempo pensar que si lo hace le va a dar tal patada en sus partes que lo dejará sin carné de padre para los restos. Por Alex , es algo diferente, es como su hermano pero nunca lo ha visto como tal, siempre ha habido algo más entre ellos un quiero y no sé como decirlo para no perder lo que tenemos. Se siente a gusto a su lado, siente que puede estar con él y ya está y que con eso bastará porque con una mirada se entienden, no les hace falta ninguna palabra aunque ninguno de ellos sabe ver lo más importante, lo que ve el más empanado de la tierra, eso no es sólo amistad.
Es un trayecto largo, casi todos lo pasan durmiendo, Dafne es la primera que se ha quedado dormida, ya se sabe, nunca puedes alterarle las horas de sueño y, aunque lo hagas, las recuperará como sea. Llegan a la estación donde tienen que bajar. Todos con los ojos hinchados, las maletas que parecen pesar 10 quilos más de lo normal, arrastrando los pies. La única que va corriendo y que parece que se ha tomado unos cuantos cafés de más es Iria. El sol les da de pleno en la cara. Es abrasador. Si parecía que dentro del tren hacía calor, no era nada con la temperatura exterior. 42 º C.
-
¿Cuál creéis que es el punto de fusión de la carne humana? Porque creo que el mío debe estar cerca. -Aaron con sus comentarios de siempre. Ríen todos excepto Iria.
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Con lo salido que eres y lo caliente que vas siempre, tu cuerpo ya debe estar acostumbrado y la debe de tener por encima de lo normal. Me extraña que aún no hayas quemado nada…
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Muy graciosa. -Pone cara de burla y le saca la lengua. Iria se ríe y se gira otra vez para seguir hablando con Dafne.
Llegan a la arena, parece que el camino hasta el agua se va a hacer eterno. La única diferencia que hay con un desierto es el agua que se ve al final de tanto color marrón. Como sea un puto espejismo me suicido. La ropa empieza a sobrar, se pega al cuerpo y da mucho calor. Aaron e Iria son los primero en tirar las cosas en el primer sitio que encuentran y se van corriendo al agua. La ropa vuelaa los lados y en menos que se pueda decir "playa" ya están empapados hasta arriba. Los demás no se quedan mirándolos. Empiezan a desvestirse y a estirar las toallas. Dafne se queda embobada con Rick, mira de reojo a Chris y, cuando no se da cuenta, los ojos casi se le salen al ver a Alex. Serás depravada, niña estúpida, parece que no has visto un tío sin camiseta en tu vida, debería darte vergüenza. La voz interior de Dafne habla sin querer. Siempre anda jodiendo. Pero la necesita, vamos que si la necesita. Su autocontrol sería nulo sin ella. Mira al cielo, el sol la ciega. Si, eso, mejor, así me distraigo.
- ¿Os habéis puesto crema solar? -pregunta Alex.
Mierda, la crema. Piensa Iria. Es de esas personas que con que le de un rayito de sol en su blanca y delicada piel, horas después parece un centollo en pleno esplendor. Sale corriendo dejando a Aaron salpicando a la nada con cara de, ¡JA! Esto no te lo esperabas, ¿eh? Ni se da cuenta que ella no está…
Dafne mira a Rick y a Chris, están a punto de sacar sus cremas solares. Esa es la suya, ahí va la fase A del plan (en la que, de momento, no se requiere la intervención del personaje estrella, conocido por todos como Alex). Mira a Iria. Sonríen. *Estos dos se van a enterar.*Saca un bote naranja de su mochila en el que pone: protección extrema, antiquemaduras. Coge la crema de los chicos, la mira.
-
Os pensáis poner sólo protección 8? Con lo que pica el sol y lo blancos que estáis los dos? -miente. Están mucho más morenos que ella, la protección que llevan es más que suficiente para no quemarse, pero insiste, nada puede salir mal. -Anda dejarme que os ponga de la mía, ¿vale?
-
Sabía que tarde o temprano buscarías una excusa para volver a tocarme. -Le sonríe con esa arrogancia tan insólita. Esa mirada irresistible que haría que cualquier chica se derritiera. Pero en ese momento Dafne se había construido una barrera. La que él siempre consigue derrumbar pero que no por eso deja de levantarse a cada intento. *No caigas, es un inmaduro, desgraciado, gilipollas, capullo y el tío más creído que he conocido en toda mi vida.*Se autoconvence. Después de pensar en lo que le hizo un ácido le recorre las venas. -Adelante, nena, disfrútalo.
-
Tranquilo, lo haré.
Coge un poco del líquido que hay dentro del bote. Es de un color marrón claro, casi verde, viscoso, resbala por sus dedos. Lo esparce en las dos manos y lo restriega por el cuerpo de Rick. Primero por la espalda, los hombros, los brazos.
-
Mmm sí, no pares. ¿Qué es? Está aceitoso. -*Como que es aceite, capullo.*Aceite, atrae el calor, no protege del sol. ¿Hará que se quemen? Eso espera.
-
Es aceite protector. Deja de hacer el pervertido y date por delante y por las piernas. -Ya, protector. Pone un poco en sus manos y lo restriega con las suyas.-Te toca Chris.- Hace los mismo con él, no deja ni un rincón sin embadurnar de ese líquido pringoso.
-
¡Eh! Yo también quiero. -Alex se acerca. No puede seguir viendo como Dafne le pone crema a ESOS y de él pasa.
-
¡NO! Tú échate de la tuya, Alex. -Ha sonado desesperado. Ha sido un grito evidente. Intenta arreglarlo. -A ti no te hace falta tanta protección, estás más moreno. Le mira como diciendo ya sabes porqué. Alex asiente.
-
Pero al menos dame en la espalda con MI crema, ¿no? Es que no llego…
-
Anda trae. -Le pone un montón de crema en la espalda. Una espalda ancha. Está ardiendo por el sol. Dura, por sus músculos. Se aparta antes de que se le vaya la cabeza. -¿Y tú qué Iria, ya te has echado por la espalda?
-
No. Ponme, plis.
Ya tienen todos la "protección" puesta. Se meten en el agua. Sienta fenomenal. Está helada, pero a nadie le importa lo más mínimo. Sienten como se calma el abrasante calor de su cuerpo, como el agua acaricia su piel y desentumece los músculos. Parece que va a salir vapor al contacto con sus cuerpos. Oscar sale fuera y coge las palas de la playa. Pregunta si alguien quiere jugar. Paola es la primera en salir voluntaria, así que ella es la que se pone a jugar. Sale corriendo y coge una de las palas que le ofrece. Se ponen en la orilla y la pelota va de un lado a otro sin parar. Están compenetrados hasta para jugar. Sus miradas no se ven interrumpidas por nada.
Rick sale a fuera a coger el frisbi. Las gotas resbalando por su cuerpo, vibrando y cayendo para recorrer todo su torso cuando ríe y echa la cabeza hacia atrás. Su pelo en la cara que se aparta con un golpe de cabeza al salir del agua, con esos aires de si, nena, mira que bueno estoy. Chris y Aaron juegan hacerse aguadillas y a tirarse arena mojada. Aaron se sube encima de Chris y se pone de pie en sus hombros. Da un salto y lo deja hundido. El otro sale como un desesperado nadando para pillar a Aaron. Iria y Dafne miran el panorama y no dejan de reírse. Iria se sube encima de los hombros de Dafne sentada y empiezan a andar hacia ellos. Guerra de caballos!! Ellos hacen lo mismo y empiezan a darse empujones hasta que los dos que están subidos encima se caen al agua. Mientras tanto Rick tira el frisbi hacia un grupo de chicas y va a buscarlo con su increíble estilo de crol. Todas babean y se ríen como gilipollas. Estúpidas, eso es lo que son.
Salen a comer todos los bocadillos que se han preparado. La playa consume muchas energías y tienen tanta hambre que a la mayoría les suenan las tripas. Se sientan con cuidado de que no se llene todo de arena, en ocasiones se comerían hasta eso, pero está demasiado dura.
-
Oye tenemos que echarnos crema otra vez, si no queréis quemaros, claro...
-
Si me la pones tú otra vez, dejo que me pongas hasta resina. -El muy desgraciado le guiña un ojo y le sonríe de nuevo. Ella lo ignora, no tiene tiempo para discutir por su arrogancia, cree que ya se lo ha dicho demasiadas veces y también cree que ya lo hace para provocarla.-Yo tengo un poco de sueño eeh.... creo que después de que esta me ponga la crema me tumbaré un rato a echar la siesta, te apuntas Chris?
-
Si, yo también tengo algo de sueño, me entra la morriña después de comer. -Perfecto!
*-*Y yo. -El que faltaba, Oscar se apunta al club de las marmotas. Bueno mejor.
Cuando terminan de comer se estiran en la toalla y en menos de dos minutos ya se pueden escuchar los fuertes suspiros de los tres mandriles durmientes. Dafne coge la crema solar, la de verdad, y sonríe. Alex le ve las intenciones.
-
Esa sonrisa no me gusta ni un pelo. ¿Qué piensas hacerles?
-
Tú déjame a mí. Ya verás que guapos van a quedar los dos. -Fase B del plan maestro. El color de su piel ya empieza a ser rosa. Dafne coge la crema, la destapa y empieza a hacerles puntitos por todo el cuerpo. Quedan a topos blancos. Ninguno de los dos se despierta por suerte. Están profundamente dormidos.
-
Dafne, te estás pasando, sabes como van a quedar después de embadurnarlos con aceite y ponerles puntitos de crema solar no?
-
Sí, por eso mismo lo hago. -Alex pone los ojos en blanco y ríe. *Qué coño, se lo merecen.*Ellos se pasan toda la tarde jugando. Cuando notan que se dan la vuelta van corriendo hacia ellos. -Por detrás tiene que quedar más bien, déjame tu toalla.
-
¿Para qué?
-
Tú déjamela, no me seas aguafiestas. -Se la da y se la pone en la mitad del cuerpo, atravesando longitudinalmente de arriba abajo a cada uno de los chicos.
Después de toda la tarde durmiendo, se despiertan casi a la hora de irse. Rick nota su cuerpo ardiendo y pegajoso, los parpados que le pesan pero no puede abrir bien los ojos. Tiene la parte delantera de color rojo y con puntos blancos. La parte de atrás está mitad roja mitad blanca , pero no se da cuenta hasta que ve a Chris estirado a su lado, desperezándose. *Pero qué coño...?*Se ríe, se ríe mucho, se carcajea de él hasta que le duele la barriga. Aun no se ha dado cuenta de que él está igual, así que se va a la playa, se tira corriendo y nota otra vez el agua helada impactando contra su cuerpo, más ardiente de lo normal, le duele hasta que le roce el aire. No le da importancia y va con un grupo de chicas que está muy cerca. Se lo quedan mirando con los ojos abiertos, pero aún no se nota mucho, así que ninguna le da importancia, sólo se fijan en el increíble cuerpo del rubio y en lo sexy que se ve tan rojo. Se aparta el pelo de la cara, se moja los labios con la lengua y habla con ellas, tonteando, flirteando. Dafne lo mira desde lo lejos, está con las chicas y con Alex. Le hace una señal a este, fase C del plan maestro. Este se va a acordar de mí como que me llamo Dafne.
-
Alex te toca dejarlo en ridículo delante de esas tías. Ves por detrás y dale un beso en el cuello.
-
Dafne, creo que has bebido demasiada agua de mar. No es bueno, ¿Sabes? Deberías controlarlo más...
-
Alex, me dijiste que me ayudarías. ES sólo un beso en el cuello y que le digas un par de cosas para dejarlo en evidencia. Vaaa, me lo prometiste.
-
Yo no te prometí nada. Tú lo diste por supuesto.
-
Plis te deberé un favor, haré lo que quieras, pero ayúdame, plis. Lo que me hizo está mal, no? No piensas eso?
-
Claro, lo que hizo se merece que le corten lo que le cuelga al menos hasta que aprenda.
-
Pues ya está. Vengaaaaaaaaa... -Pone los ojos en blanco. Me voy a arrepentir de esto para los restos.- Voy, pero acuérdate. Me debes una pero que muyyyy grande.
-
Sí, lo que quieras. -Esas cosas no se dicen. Pero ya está dicho. Le ha dicho que hará lo que sea... mal Dafne, muy mal!
Se dirige a Rick. Iria, Dafe y Paola observan desde lo lejos. No pueden contenerse las risas y los nervios. Alex va mirando hacia atrás buscando algo de apoyo, pero es algo que debe hacer solo. *Tú puedes, esas tías no te conocen de nada.*Nada, así va más rápido. Se acerca por detrás. Las chicas se ríen como idiotas a cada palabra que sale de la boca de Rick. Le tocan todo su cuerpo, el muy salido se deja tocar. No hay nada que le guste más que ser magreado. Pasa un brazo por cada hombro de una chica. Entre los vamos nena y los cuando quieras nene Alex se siente cada vez más incómodo y nervioso. Las chicas lo ven, es ahora o nunca. Lo coge por la cintura, ladea su cabeza y encaja sus labios en el hueco que hay entre los hombros y el mentón, en el cuello, justo donde las terminaciones nerviosas parecen estar más sensibles que en el resto del cuerpo y provocándole a Rick un escalofrío. Éste ladea su cabeza permitiendo mayor acceso a los labios de Alex. Las chicas sueltan un *oh!*y murmuran entre ellas. Rick se da cuenta de que algo no va bien. Toca el pelo de su acompañante y lo nota más corto de lo normal. *Alex?*Sí, es él.
-
La madre que te parió! ¿Pero qué haces depravado? -Pega un salto y se aparta bruscamente de él. Las chicas que tenía cogidas se apartan y lo miran raro. *ES gay? No lo parece... En serio lo es? Dios, con lo bueno que está.*Se escuchan los cuchicheos de las chicas. Rick se pone muy nervioso. No, ahora justamente no.
-
Ya no te acuerdas de lo de ayer? Tan poco te gustó?
-
Pero de qué hablas subnormal?-mira nerviosamente a las chicas y a él, a él y al agua al agua y a las chicas.
-
No te hagas el tonto. El otro día nos enrollamos. No te acuerdas? Ya te has olvidado?
-
No sé de qué me hablas... A mi no me van los tíos, sabes? Y menos tú. Pero que eres tú Alex, joder! Estás bien? Te has golpeado o algo? No le hagáis caso chicas, a veces no sabe o que dice.
-
Yo estoy bien, el que no lo está eres tú. Si no este chupetón que tengo aquí quién me lo hizo... ¿Mi tía la calva?
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El chupetón... -se queda pensativo- Joder... -Recuerda algo. Le vienen flashes a la cabeza. Alcohol, borrachera, no se acuerda de casi nada. Lo tiene cogido, le succiona el cuello. Cara a cara, respiraciones muy cerca. - ¡JODER! No me jodas, no... ¡Mierda, joder! No puede ser...
El montón de chicas que lo rodeaba se aparta y lo miran de arriba a bajo con desprecio*. Ha estado tonteando con nosotras y resulta que no estaba interesado.*
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Eres un capullo, Imbécil, quédate con tus "sí, cariño, cuando quieras" y métetelos donde no da el sol.
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Esperad yo no.. Yo, chicas! No os vayáis. - Plaf, ostia al canto. Se toca donde le han dado y mira a Alex.
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Tío pero qué coño te pasa? -Mira hacia atrás y ve a Dafne, Iria y Paola riendo a carcajadas, agarrando su estómago con todas sus fuerzas y con la boca que parece que se le vaya a desencajar. *Será zorra! -*Esto ha sido idea de Dafne verdad? Y tú le ayudas...
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Después de lo que le hiciste te lo mereces, en serio. Y bueno, me ha obligado, que conste.
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Ya, ni me hables. -Se va enfadado hasta donde están ellas. Coge fuerte a Dafne del brazo y la aparta. Entre risas y lloros le dice que le hace daño, que la suelte y que se lo tiene bien ganado. Se mosquea aun más, la ira lo corro, el ácido del estómago le sube hasta la boca.- Que sepas que esto no acaba así.
*Pero si aun no has visto lo peor. Espérate a ver como llevas el cuerpo.*No puede evitar soltar otra carcajada. Sale de la playa a toda prisa, pisando fuerte el suelo, como si quisiera hundirse en él. Se estira de nuevo en la toalla y mira a Chris. Aún lleva el pringue. Pobrecillo.
Al final del día cada uno llega a su casa. Paola dándole palmaditas en la espalda a Dafne *te has lucido, en serio.*Iria sin parar de reír por la pinta que llevan Chris y Rick. *Nunca nadie lo hubiera hecho mejor!*Dafne orgullosa de su trabajo. Sus dos grandes obras de arte. Dos tíos que sacan suspiros, rosas y a topos blancos, quién se imaginaría que podrían ser más guapo aún eh? Rick más enfadado que nunca. Rojo como un escamarlán. *Me duele hasta pestañear, joder. Esta me la paga.*Chris más de lo mismo. El pobre aún no sabe porque la han pagado con él también, pero es lo que tiene seguir los pasos de un capullo. Oscar, Aaron y Alex llevan riendo todo el camino.
*Tío, no sabes como me ponéis así. Os arrancaría la piel a tiras y la haría servir para hacerme una camisa. En serio, estáis monísimas nenas.*Aaron se ha llevado más de un puñetazo, pero esa ocasión no se presenta todos los días y nunca desaprovecharía algo así.
Continuarááá.... si queréis....
Bueno, que os pareció? Suficiente o esos se merecen más? En todo caso, podéis darme sugerencias, serán bien recibidas. GRacias de nuevo a todos lo que me comentan des de el principio y a los que se incorporaron recientemente. También a la gente que tiene la historia en favoritos, les animo a que comenten y a los que la leen, GRacias, de verdad!!
Ahí que me pongo a por el 7, dios el 7!! os lo podeis creer? xD Yo tampoco... jajaja Un beso a tod@s!! Cuidaros!
Light Angel *