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Historia 32876 — capítulo 1
Ahí estaba yo, sentada en mi pupitre aburriéndome como ostra, la señorita Calvo, la profesora de Historia, me aburría de sobremanera, fingía ponerle atención, mientras mordisqueaba mi lápiz en señal de impaciencia. Entonces la señorita Calvo nos mando a hacer un absurdo y complicado dibujo que aparecía en nuestro libro, solté un bufido por lo bajo y a regañadientes comencé, garabatee unos cuantos de personajes, era la ultima hora y si conseguía fingir que trabajaba, con suerte y lo podría hacer en mi casa, cuando me apeteciera un poco mas. Cuando mas concentraba estaba perdiendo el tiempo en algo no muy productivo, la secretaria llego con su postura rígida, era una estirada… a sus espaldas había un niño, parecía mayor que yo, al menos un año., por lo tanto supuse que debía tener unos trece o a lo mucho, catorce años, era muy bien parecido y tenia un porte magnifico, su cabello era de un castaño muy claro, lo tenia corto y muy bien acomodado, sus rasgos eran finos, pero muy varoniles y tenia una espalda ancha, me sorprendió que no me cayera de mi asiento ante la impresión, y para mi mala suerte, note como mis demás compañeras opinaban los mismo que yo, todas se lo comían con los ojos, mientras los chicos lo observaban de distintas formas; intimidados, con envidia, con admiración y otros con indiferencia, agache la mirada a mi cuaderno, era obvio que ya tenia a mas de una fan en mi salón, con mas cuervas que yo y ese tipo de cosas superficiales. Lo di por caso perdido y continué con mi dibujo, entonces la señorita Calvo llamo a la atención de todos e hizo para al chico al frente mientras ella nos hablaba de el, no me moleste en alzar la mirada, después le preguntaría a alguna de mis compañeras, estaba bastante segura de que jamás se olvidarían de un detalle para el…
-¿nos atiende Rivers?-escuche frente a mi, entonces el corazón se me fue a la garganta al ver los zapatos de la señorita Calvo golpeteando el piso con irritación, entonces alce la vista y compuse me mejor cara de inocencia
-claro…-dije con firmeza mientras le sostenía la mirada, ella entrecerró los ojos y contrajo los labios, entonces esbozo una sonrisa malvada
-ah… pues en ese caso, ¿Cuál es el nombre del compañero?-yo me quede helada, y trate de relajar mi postura, entonces Frances, una amiga…, se acerco a mi oído y me susurro la respuesta, yo suspire y luego abrí mi boca vacilante;
-Evens…-termine por decir con algo de miedo, soloesperaba que Frances no me hubiera mentido...
La señorita Calvo me observo con ira y después se aproximo a Evens
-siéntate en alguno de los asientos libres…-sugirió mientras se dirigía a su escritorio, Evens asintió y le dio las gracias y después busco con la mirada algún asiento, reí para mis adentros al ver como las demás de mi clase se acomodaban el cabello, se aplicaban brillo labial o quitaban a alguien de su lado para dejar un asiento libre. Cuando deje de reírme note que la chica que estaba frente a mi, ahora ya no estaba, ni ella ni su mochila, entonces me agite, ¡debía ser mi día de suerte!, aunque por otro lado, no era cierto, había llegado tarde, por eso estaba en una porquería de asiento hasta el final de la clase, me habían reprendido por no contestar correctamente un pregunta en matemáticas y por último me había caído en el receso, entonces suspire quitándole importancia a todo, mejor no recordar las malas pasadas. Al final el nuevo opto por sentarse frente a mi, jamás se giro ni me dirigió la palabra y yo lo imite con precisión, tampoco pretendía hablarle, ni aunque Frances me mandara miradas picaras, o Bárbara me codeara de vez en vez.
Cuando el timbre de salida sonó, todos salieron como balas, a excepción de Evens que se tomo su tiempo y de mi, que se me había volcado la mochila y tenia un desastre de papeles, el se rió ante mi desgracia y se ofreció a ayudarme, mas yo me negué, no pretendía hacerle perder su tiempo, además si no le dejaba ayudarle, tal vez pensara que me era indiferente, y por ahora eso quería.
Después de terminar de recoger mis cosa, me colgué la mochila al hombro y me apresure a las escaleras, en ellas, estaban Frances, con piel cobriza my clara, su pelo café oscuro que le llegaba un poco mas arriba de los hombros y de complexión delgada, yo la consideraba muy bonita, de una forma dulce y sutil, junto a ella, se encontraba Bárbara, mi otra amiga, era muy morena, no era delgada pero ella tenia muchísimas mas cuervas que todas nosotras juntas, además su pelo rizado y corto me fascinaba. as dos estaban recargadas en el barandal tratando de ver algo o a alguien, supuse que estarían espiando a Evens, pues reían tontamente y se empujaban, a su lado estaba Tabatha, una persona que no entraba en la categoría de amiga, ya que había pasado de ese rango a hermana de la no sangre, como solía llamarla, ella se encontraba cruzada de brazos y observaba enfurruñada y desconcertada a nuestras dos amigas con sus ojos negros y penetrantes, su flequillo lacio completamente y su pelo hasta los hombros le caía e cascada por toda la cara en contraste con su piel morena, mas que la de Frances pero menos que la de Bárbara.
-¿Qué ven?-pregunte al llegar a su lado, Frances codeo a Bárbara y las dos se giraron a sonríeme con complicidad, yo alce una ceja y me gire en dirección a Tabatha
-a mi no me mires, no han hablado desde que me las encontré…-me espetó mientras les lanzaba una mirada de reproche a Frances y a Bárbara, yo me abrí paso entre las tres y me recargue en el barandal, Evens estaba sentado en uno de los maseteros observando a la gente con inocencia, entonces en ese justo instante giro su mirada hacia mi y me alcanzo a ver….