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Historia 32876 — capítulo 2
Evens estaba sentado en uno de los maseteros observando a la gente con inocencia, entonces en ese justo instante giro su mirada hacia mi y me alcanzo a ver….
Con patetismo e inútilmente me agache creyendo solo por un segundo, que tal vez Evens se olvidaría del asunto enseguida, peor no fue así, pues Bárbara y Frances se desternillaban de la risa viendo en mi dirección, mientras Tabatha reprendía un carcajada
-ríete…-le dije con resignación, Tabatha dejo de apretar sus labios y rió mas que nunca, cosa que me indigno un tanto, entonces me levante y dándole la espalda a todos baje las escaleras y caminé a grandes zancadas rumbo a la salida de la escuela. Cuando estaba a un palmo de cruzar la brecha de las puertas corredizas, alguien me tomo por el brazo levemente, me gire y vi a Tabatha quien me sonreía apenada;
-lo siento… no pretendí reírme…-dijo mientras caminaba a la par conmigo, yo me gire a verla y puse cara de "vamos… dilo", entonces Tabatha suspiro y rodó los ojos;
-¡bien!, lo siento, no pretendí reírme TANTO-admitió mientras me observaba con su mirada penetrante, yo le mire con malas leches y después en son de broma le di un golpe amistoso en el hombro, ella me sonrío abiertamente y así seguimos caminando juntas hasta la mitad de la acera, donde mi madre pasaba a recogernos. Allí estaban mi hermano Alec, quien era un año mayor que yo, y sus mejores amigos; Derek e Ian --este ultimo me traía superando por doquier, yo estaba con el en la etapa del enamoramiento, pues no estaba muy segura de nada, además lo había leído en una revista y las revistas, son la ley… era muy alto, yo apenas y le llegaba al torso, tenia el cabello oscuro, muy oscuro y demasiado corto, que en mi opinión le sentaba de maravilla, tenia unos ojos que adoraba, su expresión desprendía inocencia, cosa que no era precisamente, además el era genial, me hacia reír bastante y era amable conmigo, cosa que a Derek no le preocupaba--, deje mi mochila a un lado de la de Alec y acompañe a Tabatha a la esquina, desde donde se iba caminando rumbo a casa de su tía, al llegar nos dimos un beso en la mejilla ----como se acostumbraba hacer en estos tiempos--, nos dijimos adiós y entonces ella desapareció entre pasos. Metí mis manos en los bolsillo de mi sudadera y cuando pretendía regresar a donde se encontraba Alec y sus amigos choque con alguien, automáticamente me disculpe, era una mala manía, pues muchas veces yo no era la culpable, entonces al alzar la vista, me encontre con el chico nuevo, quien me observaba interrogante, tal vez creyó que me iba a poner a gritarle, entonces le sonreí tímidamente y le pase por enseguida. Cuando estaba como a tres metros de el escuche su voz a mis espaldas
-¡oye!-yo me gire inexpresiva
-dime…-él jugo con sus manos por un segundo, entonces sonrío avergonzado;
-lo lamento, no quería lastimarte…-me dijo con un hilo de voz, yo hice un ademán con la mano restándole importancia
-¡bah!... no me lastimaste, relájate…-le asegure con una sonrisa que pretendía le infundiera un poco de seguridad, el también me sonrío fugazmente y después vacilantes, los dos nos dimos la espalda, no me gire ni una vez mas, mantuve la vista clavada al suelo por dos cosas;
1.-me sentiría incomoda y patética si lo hacia
2.-si no veía por donde caminaba probablemente tropezara y caería de bruces, cosa que no seria muy agradable, menos con Ian frente a mi y a Evens a mis espaldas, quien de seguro se percataría.
Cuando volví a mi lugar de origen, ya no había nadie, en cambió enfrente estaba mi madre en el carro, y en los asientos traseros, Alec y para mi alegría Ian, riendo de alguna barbaridad de seguro, sonreía a mi suerte y subí al auto un poco tensa, sonreí a mi madre y por el espejo retrovisor, observé a Ian anonada, entonces llego la pregunta de siempre;
-¿Cómo te fue?-me pregunto mi madre sin despegar la vista de la calle, yo me encogí de hombros;
-bien, como siempre…-admití con cierto aburrimiento, la pregunta era demasiado rutinaria y mi respuesta no se quedaba atrás, mi madre asintió notablemente irritada, de seguro si añadía algo mas se apaciguara un poco
-eh… hoy entro un niño nuevo en mi salón…-dije de repente tratando de simular emoción
-¿y es simpático?-pregunto mi madre algo más interesada, yo de nuevo me encogí de hombros
-supongo, no he hablado mucho con el, es bastante tímido…-admití con cierta pesadez en la voz mientras miraba través de la ventanilla a unas jóvenes a punto de ser atropelladas… mi mama se quedo titubeante como si no estuviera segura de algo, entonces sonrío con picardía y me observo de reojo
-¿es guapo?-pregunto en voz alta, muuuuuy alta, Alec me observo burlón, mientras Ian observaba por la ventanilla -de seguro ni le importaba lo que pensara—suspire con resignación y alce una ceja molesta
-también supongo que si, no te mentiré, pero tiene a todas las de mi clase babeando por el, así que lo mas probable es que si, realmente no me fije bien, se sentó frente a mi, pero eso no significa que me haya fijado, porque su nuca no cuenta en definitiva…-me sorprendí diciendo todo esouna velocidad alarmante por lo tanto cerré la boca de sopetón
-¿resumiendo….?-exclamo el entrometido de Alec con sarcasmo, yo suspire de nuevo harta de la conversación,
-es tan guapo que duele…-admití entre dientes y sin mirar a nadie, mi hermano satisfecho se recargo en el siento y mi madre soltó una risilla muy desagradable.
Al llegar a la casa, Alec e Ian se quedaron en la sala, estudiando matemáticas, mientras yo, corrí al ordenador a bobear, estando allí, mi madre me mando a comprar un par de comida chatarra a la tienda: "pregúntales si quieren algo"-me había ordenado antes de que bajara las escaleras. Al estará abajo, pase mi mirada de Alec a Ian y a la inversa, Alec me observó expectante, mientras Ian, ni siquiera alo la vista, parecía abstraído en su libro, mas aun así me observaba de reojo.
-voy al abarrotes… ¿quieren algo?-pregunte tratando de sonar indiferente, Alec se palmeo la barriga e hizo una mueca de angustia fingida
-yo no gracias, me temo que estoy a dieta…-bromeo sonriéndome con sarcasmo, yo solté una leve carcajada y clave la mirada en Ian, Alec me imito, esperando su respuesta, Ian se percato de la mirada de Alec y observándolo a EL de reojo y sin mírame a mi, ni una maldita vez centro de nuevo su mirada en el libro y respondió;
-eh… no gracias-eso fue todo, pues yo ya estaba yéndome irritada a la calle, no tarde bastante el día era frío -al igual que la actitud hacia mi-- y corrí para sentir la brisa, el bulevar entorpecía mi paso, pues tenia un estilo de tierra muy extraño que hacia que mis pies se hundieran, después de llegar a mi casa me dirigí a las escaleras, entonces cuando subía note que Ian me observaba, solo por dos segundos presto total atención en mi, yo no me gire, no quería verlo, me sentía indignada, entonces cuando tenia la esperanza de que me dirigiera la palabra, el se volvió a centrar en su libro de repente, como si le hubieran dado un electrochoque,maldije para mis adentros y volví al ordenador, debía hacer los deberes…