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Historia 32876 — capítulo 3
Me desperté con una maraña por cabello, lo aplane con mis manos y corrí al baño, era tarde…
Caminaba pasando por la cancha de la escuela, estaba por subir las escaleras del edificio donde se situaba mi salón de clases, mi porte era al estilo "todos me importan un bledo" -según decían Tabatha y Bárbara—entonces al legar al salón, deje mi mochila en cualquiera de los pupitres, realmente no me importaba eso, entonces llame a mi trío de amigas… ¿fieles?, Bárbara al oír la palabra "Ian" se acerco casi corriendo, a ella siempre le importaba cuando yo hablaba de eso y opinaba mas que nadie, cosa que le agradecía, Tabatha, como mi amiga mas cercana y leal, también se acerco deprisa,y por ultimo Frances no llego, pues al ver que venia con Romilda, le dije que después le diría en privado, algo improbable pues Romilda no se le separaba. Al sonar el timbre, Tabatha se fue al aula de enseguida, pues su maestra ya había llegado, en cambio, Bárbara y yo continuamos haciendo suposiciones del tema y después discutíamos sobre la forma mas apropiada de resolver las ecuaciones de matemáticas. En una de mis idas con el profesor para aclarar dudas, observé como Evens hablaba un poco con uno de mis compañeros, me alegre por el, yo sabia lo difícil que era tener que integrarse a un grupo nuevo.
Estábamos en la clase de Historia cuando ocurrió la tragedia…
Me recogí una media coleta, pues me molestaban los mechones rebeldes que caían en mi cuaderno mientras trabajaba, entonces enterré mi lápiz nuevo en la coleta, todo era normal, me aburría como ostra y estaba somnolienta, en un momento necesite mi mentado lápiz, mas no recordaba donde lo había dejado
-mierda… lo perdí…-maldije por lo bajo, entonces Bárbara me observó como si tuviera tres ojos, me encogí de hombros
-no encuentro mi lápiz….-le expliqué en susurros, ella rodó los ojos, --yo no tenia fama de cuidadosa con los útiles escolares-- le saqué la lengua ofendida, entonces levante mi libro y mi cuaderno para comprobar que no estaban ahí, en efecto, no estaban, después me asome por mi costado derecho, me estire, me estire, me estire y me caí, me había ido balanceando a un costado hasta caer de bruces y provocar un estrépito espantoso por todo el salón, me levante como pude, adolorida, desconcertada--todo había pasado muy rápido—avergonzada y nerviosa…
Las risas no tardaron mucho, enseguida escuche varias risitas, pero nada tan grave como yo esperaba, mis amigos de alrededor, se levantaron y me ofrecieron ayuda, juntaron mi cuaderno y mi libro y se molestaron en preguntarme si me encontraba bien, a lo que yo respondí;
-supongo que si…-después las risas llegaron con continuidad, no me molesto, al menos primero se habían preocupado por como me encontraba, además, solo un loco no se hubiera reído, ya que según mis cálculos mi caída había sido completamente: patética, estúpida y graciosa.
Las siguientes dos clases transcurrieron sin accidentes penosos, pero todo fue mas vivaz, pues yo con un humor renovado me empeñaba en contar mi "hazaña" específicamente y con mímicas
a todos mis amigos y compañeros que preguntaron entre risas, es mas, hubiera jurado ver como Evens ponía atención disimuladamente, mientras le contaba a los que se sentaban en la zona sur del salón.
A la hora de receso, Tabatha y Bárbara fueron a sentarse unos maseteros ubicados frente a la dirección, mientras yo iba por una paleta para alcanzarlas después, cuando iba en camino pase por donde estaban recargados Alec, Ian, Derek, y sus demás amigos, casi choco con un poste de la impresión, pero no, era con una de tercero, hizo que cayera sentada en el suelo, pues era realmente robusta y tenia cara de malas leches, entonces me dedico una sonrisa burlona y se fue de allí, meneando las caderas exageradamente, yo rodé los ojos y me dispuse a levantarme del suelo, cuando alguien me tomo del hombro y me ayudo a levantarme;
-¿estas bien…?-me pregunto Evens mientras miraba mal a la de tercero
-supongo que si…-le respondí anonada, mientras me giraba disimuladamente a espiar a Alec e Ian, Alec me observaba ceñudo e Ian puramente indiferente, me gire frustrada y me encontré con Evens -por un segundo me había olvidado de el--, me sacudí la falda sin prestar demasiada atención y Evens soltó una leve carcajada
-¿Qué?-le pregunté con incredulidad mientras lo escrutaba con los ojos, el se encogió de hombros
-nada… es solo que eso fue lo que dijiste después de haberte caído de tu pupitre en aquella clase de historia y después escuche como le decías a la niña de pelo rizado que te dolía la pierna…-se excuso vacilante, yo sonreí tímidamente
-si pues… ahora no miento… estoy bien y gracias…-después de decir esto, le palmee el hombro y me fui de allí, pero entonces el ya caminaba a mi lado
-oye… ¿Cuál es tu nombre?-me preguntó viéndome la cara, yo me gire a verle
-Roz…-le conteste con vagues, el asintió
-bonito nombre…
-gracias-dije incomoda, entonces el empezó a hacerme preguntas, de todo tipo, culturales, sociales, matemáticas, históricas y hasta de tonterías como porque el cielo era azul o porque Elvis Presley le gustaba tanto a la gente si era aun cretino… pase un buen tiempo con el, a decir verdad, me abstraje tanto en nuestra conversación que ni siquiera me moleste en ir donde Tabatha y Bárbara, no me había dado cuenta hasta que subí las escaleras y la encontré a las dos recargadas en el barandal ceñudas y enfurruñadas, camine hacia ellas con cautela y toque sus hombros amistosamente, entonces las dos me fulminaron con la mirada
-¡hola…!-les dije con una sonrisa de disculpa
-hola-inquirió Bárbara girándose a verme con decepción, mientras Tabatha se iba de allí viéndome con reproche, me sentí mal por eso, pero solo un poco, me apresure a alcanzar a Tabatha y la tome del brazo
-Taby… lo siento, te juro que me lo tope y el me empezó a hablar, entonces nos pusimos a conversar y me olvide por completo de todo, por favor no te enojes, prometo que no lo volveré a hacer-dije de golpe con mi mejor cara de perrito desolado, ella suspiro resignada
-bien, pero si me lo vuelves a hacer no pienso hablarte…-me advirtió entre dientes, después yo asentí, concordando con ella, me di la vuelta y caminé para irme a mi aula, entonces me gire;
-¡Taby!, nos vemos en la salida…-le dije con algo de inseguridad, sabia que me había perdonado, pero no estaba segura si aun seguía molesta, ella asintió energéticamente y me dedico un sonrisa leve, supuse que estaría indignada, pero no molesta, así que salí de allí y me dirigí a Bárbara;
-Barby… ¿estas molesta?-le pregunte con cautela mientras me sentaba enseguida de ella, Bárbara dejo de escribir en su cuaderno y alzo la vista, después negó con la cabeza y me sonrío alegremente
-¿enserio?-le pregunte aliviada y muuuuuy sorprendida, ella asintió energéticamente
-¿Por qué?-le pregunte muriéndome de curiosidad, ella se encogió de hombros
-porque se que aunque hagas tonterías y te olvides de mi, en el fondo sabes que me quieres…-me explico picándome el estomago con su dedo, entonces yo sonriendo le alborote sus chinos, ella me dio un golpecito leve
-no me despeines, si así…-se quejo una de sus multi voces, esta vez era chillona y quejumbrosa, yo solté una carcajada y aleje mi mano, entonces cuando me disponía a sacar mis cuadernos ara la próxima materia, escuche que me llamaban;
-¡Roz!...-al girarme, vi a Bárbara haciéndome señas para que me acercara, juntamos cabezas y ella empezó a susurrar;
-te vi con el nuevo, ¿Qué paso?...-yo sonreí con complicidad y cuando estaba dispuesta a contarle, la maestra de ingles irrumpió en la clase, entonces le dedique una sonrisa de disculpa a Bárbara y me incorpore en mi asiento;
-luego te cuento-le asegure, ella asintió y después pusimos atención.