Diario de un Seductor — capítulo 11
Dos días habían pasado desde la última charla que tuve con mi amigo y nuevo socio.
Ya estaba todo listo, hoy seria la entrevista con la nueva recepcionista, la había elegido blaise por lo cual no me di guste, debes en cuando había que dejarle algo a los amigos… no siempre… pero debes en cuando…. Bien si, estaba siendo algo flexible, algo como jamás se vera… pero no pude evitarlo estaba tan entusiasmado… que decirle que no era como negarme a mi mismo y eso Jamás.
Blaise había entrado sonriente a la sala en donde me encontraba, y me pregunto si estaba listo para presentarme a la nueva asistente, la recepcionista.
Yo le sonreí, no sabia porque tanto el entusiasmo, pero bien, sabiendo sobre Blaise…sobre sus gustos… ja, sabia que seria un monumento a apreciar.
-Adelante Hermano, ¿que esperas? - le dije mientras lo miraba
-Bueno aquí va - dijo abriendo la puerta de par en par para dejar ver un par de hermosas piernas y mientras iba subiendo la mirada sus nalgas se extendían hasta llegar a una diminuta pollera color negro y subí un poco mas y tope con una remera escotada, de lo que se puede llamar escotada, era realmente, escotada, y mis ojos frenaron unos instante a las insinuaciones de sus pechos pero luego siguió su camino recorriéndola, y se fijo en su cuello esbelto y su cara blanca, sus ojos grandes pero con mirada penetrante, su cabello corto, he de alegar aquí que realmente le quedaba mejor que a blaise el corte… jaja… no pude evitar la comparación, ella era…Dios… increíble… por un momento pensé que enmudecía… pero pronto me di cuenta que no, así que comencé a hablar…
-Hola- dije cordialmente mientras sonreía de lado por las señas que me hacia Blaise al estar detrás de ella… no podía evitarlo ese muchacho me hacia reír con sus gestos…podía llegar a ser el hombre perfecto pero también el mas payaso de todos como en este momento. No dejaba de hacerme señas hacia el trasero de la muchacha y está incrédula me miraba.
Yo no sabia que hacer, si reírme a carcajadas o intentar seguir la conversación.
-Hola, me llamo Draco Malfoy - dije intentando dejar de mofarme de ella- y el mi amigo Blaise, pero supongo que ya lo conoces.
-Si claro señor - dijo mirando a Blaise que al instante se reincorporó para adoptar una postura educada a lado de la muchacha. - yo me llamo Wihelmina Kirke.
-Mucho gusto Señorita Kirke - dije amablemente…aunque no podía dejar de mirarla con ojos desenfocados... "que mujer" … Jaja, no pude evitar reírme por dentro "yo siempre igual", era exactamente igual o peor que blaise… aunque este ultimo lo exterioriza, en cambio yo… se actuar. "Debería enseñarle… naaa!" y di un movimiento de negación con mi cabeza. Mis pensamientos me podían más que yo mismo.
-Dígame Wihel - prosiguió la muchacha, y yo me sorprendí, la verdad que me había adentrado tanto a mis pensamientos que me había olvidado por completo de la presencia de ambos.
-Si claro, sabrá usted disculparme - le dije y mi amigo rió.
-Blaise, me dejas un momento a sola con la señorita - dije mirándolo y me hizo una mueca pero acepto con un movimiento de la cabeza, cuando se coloco detrás de ella, me miro y me hizo una seña de cuidado y luego no resistió volver a señalar el trasero de la muchacha y hacer que se comía las uñas de emoción… puse los ojos en blanco…"jamás cambiara"pensé, aunque a decir verdad si lo hiciera ya no seria el mismo.
-Tome asiento señorita - le dije señalando la silla que se encontraba frente mió.
Ella me sonrió y con delicadeza se sentó.
La mire de arriba abajo… ella cruzo suavemente sus piernas e hizo un movimiento suave pero provocativo en el momento que me detuve en sus muslos. Levanto suavemente la pierna haciendo que la pollera se deslizara sutilmente por este dejando ver parte de su hermoso trasero.
Colapse en ese momento, jamás pude evitar verme envuelto de esa manera con las mujeres, ellas me podían, aunque terminara ganando yo… me atraía cada uno de los movimientos que realizan…cada detalle que hacen… eran realmente un monumento a la belleza.
Trague saliva y me propuse a mirarle a los ojos. Ella me sonrió y dijo.
-Le gusto el panorama - y yo me quede helado.
-¿Panorama? - dije mirándola aun.
-Si digo, le debió gustar para hacer un ventanal tan grande en su despacho con esa vista, la verdad espectacular.
-ah si…si…la vista….espectacular - dije riendo para mis adentros.
-al final mi prima no tenia razón - dijo ella negando con la cabeza y me quede atónito.
-Razón, ¿de que?-pregunte curioso.
-Dijo que usted era un imbésil - me dijo sin mas sin dejar de mirarme.
-ah…eso dijo…este…- "¿quien osa decir eso de mi?" me frustre ante aquella perspectiva. - y dígame, ¿quien es su prima?- me las pagaría una por una.
-Hermione Granger - y me atragante.
-¿Granger?-no lo podía creer, la furia me recorrió todo el cuerpo. ¿Como se atrevía esa sangre sucia a decir tal cosa de mí?"tranquilo Draco" me dije para mi mismo, la verdad que no tenia nada que ver la sangre en todo esto, la verdad era que no podía concebir que alguien me despreciara tanto como ella.
-SI, ella misma - me dijo mirándome - ¿sucede algo con mi prima?
-No nada, solo que jamás nos llevamos bien en el colegio - dije apretando fuertemente mis dientes… la verdad era que la odiaba.
-Ah, ahora lo entiendo, pero déjeme decirle que no pienso lo mismo que ella, usted es encantador - y eso me tranquilizo.
-Gracias, bien…estem…. Volvamos a el trabajo…eso trabajo - mis pensamientos estaban vagando a mi infancia.
- bien, usted dispone- dijo la chica y comencé a establecer las pautas de trabajo.
Ya estaba todo planificado, no puedo negar que lo que había dicho granger me afectaba como si fueran una docena de mujeres que me lo gritaban en la cara… pero no lo iba a permitir ya una idea se me iba a ocurrir.
Mientras tanto, me paseaba de un lado para el otro de la sala, hacia media hora que Blaise se había retirado con la muchacha para indicarle cada recodo del lugar… aunque podía imaginar la demora.
Pero me estaba frustrando la demora, necesitaba hablar urgentemente con Blaise, no podía quedarme con esta nota amarga en mi mente, debía conseguir la forma de olvidarla, debía encontrar a esa muchacha, aunque nuevamente un escalofríos recorrió mi espalda.
-Amigo - y me gire instantáneamente, ahí se hallaba con una sonrisa en la cara
-Blaise no cambias - dije. - tres horas has tardado y el rodó los ojos.
-Lo bueno lleva su tiempo - y sonrió y no pude evitar sonreír también.
-¿y bien has sabido algo mas?- dije casi eufórico.
-¿de que? - me pregunto y eso me irrito.
-a mi amigo….- dije acercándome a el - amigo mió - dije mientras me acercaba mas a el- no te acuerdas - dije y lo tome con mi brazo por el cuello y lo hice bajar con la cabeza, lo tenia apresado con mi brazo, aprendería a no volar y a seguir mis pasos, mis ordenes… mis pedidos.
-Draco, ¡déjame! - gritaba e intentaba safarse de mi captura
-No hasta que recuerdes - dije riendo…
-Está bien, está bien - dijo blaise riéndose y pronto sentí como agarraba mi cintura con fuerza y me levantaba.
-aaahhh! - Proferí un grito -bájame.
-¡No hasta que aprendas! - dijo riéndose.
-Esta bien esta bien - dije también riéndome.
Ambos nos separamos y riendo aun nos dimos un abrazo y al unísono dijimos.
-"nunca cambiaremos" - y seguimos riendo.
Cuando ya pare de reír y mis pulmones estaban llenos de aire volví a mi pregunta inicial.
-¿Recuerdas ya? Conseguiste lo que te pedí - dije mirándolo.
-Claro amigo, siempre cumplo, jamás fallo - me dijo riéndose.
-mañana a las 21 hs, aquí tienes la dirección - dijo y me entrego el papelito.
Lo tome y leí… la emoción recorrió todo mi cuerpo y suspire.
"Por fin" me dije a mi mismo y volví a la labor, mientras mi amigo se sentaba y tomaba una botella de mi bodega y comenzaba a servirse.