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Diario de un Seductor — capítulo 22

Sus besos eran dulces, suaves, hipnotizadores. Nos separamos pero era como si estuviéramos ahora juntos en otro lugar, ella me sonreía, yo sonreía como jamás en la vida… hasta incluso si se pudiera mi corazón sonreiría. Me encontraba eufórico. La tome de la mano y nos sentamos a cenar mientras las aguas seguían danzando pero eso ya había quedado en su segundo plano, no podía ver nada mas que a ellas. Sus rizos cayendo sobre sus hombros, sus ojos color carmesí brillantes y su sonrisa encantadora. Estaba atontado. ¿Por qué no había experimentado esto jamás antes? - la verdad que no entendía muy bien que era lo que sentía, o porque me sentía de esta forma pero no podía seguir negármelo…ella era especial, justa para mi… (CAPI ANTERIOR) Terminamos la cena y mis nervios comenzaron a acrecentarse, ¿como haría de ahora en mas? O mejor dicho ¿Qué era lo que debía hacer o decir? Parecía como si jamás hubiera hecho estas cosas, parecía un nene de 12 años intentando caerle bien a una chica. ¡Merlín! Ni en esa edad era así…tenia mas cancha que cualquiera. Pero claro nada era comparado a lo que ahora estaba sintiendo. Con solo mirarla a Hermione me sentía nervioso. No podía explicar porque ahora que lo había aceptado, las cosas se me habían complicado el doble. Quizás porque era consiente que la quería y no era solo por una noche de pasión, no tenia nada que ver con mi proyecto o con mi apuesta… ahora entraba en juego mi corazón… uno que hacia rato que no tenia despierto. La mire a los ojos, nada era comparado con el universo que sus ojos me hacían ver, ya no quedaba nada mejor que admira, nada mejor a quien mirar o alagar…me había hipnotizado, me había encantado y estaba agradecido de que así fuera porque el sentir nuevamente a mi corazón latir era algo tan mágico y magnifico que no tengo palabras para describirlo. Y mucho menos puedo describir lo que paso a continuación, es como querer explicar como se siente el rozar del viento en tu piel… o el cálido aroma de las rosas al caminar por el jardín… o el sentir las gotas de la lluvia caer en tu cara mientras los sueños divagan. Luego de cenar conduje hasta el apartamento, solo nos mirábamos ella había tomado mi mano y yo no había la había soltado por nada del mundo… sentir su suave piel era exquisito. Cuando llegamos nos sonreímos… sentí que tenia 16 años como la primera vez que había estado con alguien aunque para ese entonces no era lo mismo porque no había sentido nada por Pansy al hacerlo, pero… no viene al caso… era todo completamente distinto, me sentía nervioso, mas que nervioso, podía sentir como temblaban mis manos y cuan torpes había logrado ponerse cuando intentaba que nada saliera mal mientras habría la puerta. Al entrar… todo fue… como explicarlo… mágico, creo que esa seria la palabra justa. Me acerque a ella suavemente, la verdad que mis labios pedían a gritos ser rosados y acariciados por los de ellas, no podía aguantar mas, quería sentirla. La bese sin cansarme pronto el ambiente comenzaba a ponerse tenso, el calor iba aumentando y mis caricias también, tanto como las de ellas en mi. Era algo totalmente inigualable. La recosté suavemente en la cama y comencé a masajear su espalda, quería tocar su piel, hacerla sentir cómoda, relajada y quería llegar mas allá del simple sexo… quería llegar mas lejos… y pondría todo mi empeño para que esto fuera lo mas maravilloso que pudiera haber visto en mi vida… aunque con el simple hecho de que estaba con Hermione ya lo era. Comencé con un simple Masaje Relajante de cuerpo Entero. Dado en Espalda, Brazos y Piernas, destinado simplemente a "desconectarla" de la vida mundana y a Relajarla Completamente. Entonces, poco a poco el masaje se comenzó a transformar en una caricia suave, sensual, una caricia que lograra transmitirle todo lo que estaba sintiendo en ese momento, había llegado a un punto tan elevado de mi ser, que ni yo mismo había logrado contar con esto. Esto iba mas allá de lo imaginado… con el simple hecho de acariciarla podía sentir el temblar de mis manos, su respiración entrecortada, sus movimientos de gozo. Al sentirme de esta forma fue inevitable que llegara con mis labios a su cuello y comenzara a besarla suavemente. Unos besos ligeros, suaves, húmedos… ahora si podía sentir como mi respiración aceleraba y la desesperación de recorrerla con mis besos era aun mayor. No quería dejar parte de ella sin sentir. La agarre suavemente mientras la besaba y la gire, quería probar nuevamente sus labios y ver sus hermosos ojos…ella me sonreía. No podía sentirme más dichoso. Mis manos recorrieron su cuerpo desde sus pies subiendo suavemente por las piernas, el pubis, el ombligo, los pechos, el cuello hasta concluir nuevamente en la comisura de sus labios, donde comenzaría el juego de amarnos. Nuestras lenguas se enredaban, jugaban… se entrelazaban y acariciaban… logrando una danza de sentimiento que pronto pensé que mi corazón no lograría soportar… pero estando con ella a mi lado era todo posible y solo atine a sonreírle mientras hacíamos el amor de una forma única. No era simplemente sexo… era amor en todos sus sentidos, como jamás nadie había pensado, incluyo yo… entre Granger y un Malfoy. Un amor mucho más fuerte que cualquiera hubiera soñado. Me aferre a ella y la abrace con todas mis fuerzas, quería que sintiera lo feliz que me había puesto con tan solo su presencia y ahora sabia que no quería que se marchara… quería quedarme a su lado para siempre y por siempre, ya nada tenia sentido… solo era ella… la razón por la cual había estado luchando todo este tiempo. Después de esa noche tan maravillosa me desperté entrelazado a ella… era una imagen tan hermosa que no podía dejar de contemplarla, el solo mirarla hacia que en mi rostro se depositara una sonrisa inigualable y que en mi alma hubiera una paz que jamás llegue a alcanzar. No había nada en este mundo que compensara lo que en ese momento estaba pasando. Pronto vi como se comenzaba a despertar y sus hermosos ojos carmesí se abrieron mirándome y una sonrisa se dibujo en su rostro… no puede evitar besarla. -Buenos días princesa- le susurre al oído. -buenos días príncipe - me dijo ella divertida. Me abrace a ella y si pudiera congelar el tiempo lo haría en ese preciso instante, sintiéndola junto a mi y sintiendo mi corazón latir de la forma que lo hacia junto a ella. De una manera sincronizada a su corazón. Luego de ese momento…todo paso demasiado rápido… y casi me quede sin aliento. Nos levantamos y cada uno se vistió, aunque eso tardo demasiado entre besos y caricias y cuando concluimos y estuvimos listos marchamos cada uno a sus actividades… aunque esperaba volverla a encontrar cuanto antes. Ya no quedaba mas nada que comprobar ante mis proyectos… ella era mi mejor regalo. Llegue a trabajar mas animado que nunca y al entrar…mi alma cayo al suelo de una forma incomprensible. Estaba seguro de que si hubiera un sonido para describir lo que paso después… una bomba atómica no lo describiría de seguro. Entre y sentí un golpe directo en mi cara. No entendía nada… ¿Qué era lo que sucedía? Tirado en el suelo levante la vista para ver quien me había lanzado tremendo golpe y allí lo vi…a mi mejor amigo…a mi socio y hermano…. Blaise Zabinni estaba con sus ojos irritados y su cara contorsionada en una mueca de dolor. ¿Qué había hecho? Me levante con dificultad y lo enfrente preguntándole que había sucedido. -tu maldito - dijo mirándome como una fiera. -¿Hermano, que paso?- fue lo único que pude gesticular -¿como pudiste? Jamás lo creía posible en ti, y menos hacia mi, eres…eres… una mierda Malfoy! - me grito levantando su puño nuevamente hacia mi. -ESPERA!- grite - no comprendo nada! -Claro ahora hazte el que no entiendes nada… VETE AL MIL DEMONIOS MALFOY…TE ODIO!- me grito enjuagándose sus ojos y yéndose de allí. Quede aun mas sorprendido, ¿Qué era lo que había hecho esta vez? No podía creer que el que estuviera con Hermione pudiera acarrear algo semejante. Me dirigí a la entrada a preguntarle a Wihel lo que había sucedido… -Wihel… - dije mientras levantaba la mirada para verla. -Tu… maldito - dijo ella con lagrimas en los ojos. -¿que…que?-dije anonadado. -estoy embarazada! - dijo ella llorando -No comprendo, eso seria felicidad no rabia…encima contra mi… Felicidades… en buena ahora para ti y Blaise! - le dije intentando sonreír, aunque no entendía nada. -Blaise… ja… es tuyo… - y en ese momento… en ese mismo momento la paz que minutos antes me embriagaba se esfumo dejándome un vacio y todo se nublo. -no… no entiendo, jamás he estado contigo - dije sin aire. -ahora lo niegas! Que conveniente - dijo ella mientras salía corriendo. Me senté… no lograba comprender nada…y pronto… pronto todo vino a mi memoria. "estaba solo en el bar, sin mas que tomando para ahogar lo que sentía….pronto llego ella…y no recuerdo mas" Me dije a mi mismo…y temí lo peor… ¿Había estado con ella? Me mire y no logre comprender… podía ver como todos pasaban a mi lado y me miraban con mala cara… y aun seguía anonadado. En ese momento el libro se cerró…y ella quedo con los ojos empañados… no lo podía creer, quizás jamás debió abrir el diario de Draco… aunque de no ser así…jamás se hubiera enterado. Las lágrimas corrían por sus mejillas, la había engañado como una ilusa… -Que haces aquí - escucho y el libro se escurrió por sus manos cayendo de lleno en el suelo. -¿Por qué…porque Draco? -dijo ella sin voz… -¿Qué pasa amor, no comprendo? - dijo Draco. Ella solo miro al suelo donde había caído el Diario y lo levanto mostrándole a él lo que había estado leyendo… -un seductor ¿eh? … y yo caí como una boba en tus juegos! - dijo Hermione secándose las lagrimas y salió corriendo del lugar. -Hermione! Espera! - dijo Draco alzando el diario en entre sus manos y viendo lo que había leído. "¡No por dios!" - grito con dolor y salió tras ella.

  • ¡Hermione! ¡Espera!