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Diario de un Seductor — capítulo 23

Draco no sabia como hacer para que volviera a el, todo lo que había pasado en un instante de descuido, aun no entendía como había logrado entrar en su cuarto, era algo que no se podía explicar, tanto tiempo ocultándolo, tanto tiempo prohibiéndole lo que sabia que mas adelante estallaría, pensando que quizás podría encontrar la solución para no dejarla ir, para que no sucediera exactamente lo que había sucedido y por su descuido se había adelantado a los hechos antes de lo que esperaba, mas aun cuando había descubierto la verdad. Minutos antes de regresar a su casa había encontrado la verdad de todo esto, lo aterrorizaba pensar que la podía perder, pero el hecho ahora era que lo había hecho y que no había motivo luego que la verdad había golpeado su puerta y estaba feliz. ¿Cómo iba a explicárselo? ¿Cómo iba a encontrarla? ¿Cómo haría para que comprendiera todo? Se sentó en la cama abatido, sus lágrimas comenzaron a derramarse, estaba desahuciado. Todo esto lo había llevado a la perdición y solo por culpa de Wihel. Pronto se levanto, se seco furioso las lágrimas y comenzó a caminar hacia la salida, solo había una persona que podía solucionar todo esto y esa persona era exactamente quien lo había metido en este lio. Wihel. Se dirigió sin pensarlo, la encontraría, ya había escuchado la verdad desde su misma boca y haría que se lo contara a ella. Sabia donde se encontraba, no podía ocultarse mas… camino decidido hacia su auto y con furia se subió a él y lo puso en marcha. Esto había llegado a su final. Acelero mas y mas mientras las lagrimas iban acumulándose en sus ojos, la ira de todo lo que había pasado lo estaba desbordando y quería agarrar a Wihel y matarla, aunque no llegaría a tal extremo, jamás fue capaz y la necesitaba para aclarar todo este embrollo en el que ella lo había metido y el había descubierto. Solo faltaba unos cuantos tramos mas y acelero mas para luego pisar el freno hasta el fondo y frenar con un estrepito chillido. Y se detuvo frente a una casa no muy lujosa pero si muy bonita. Bajo del auto y se dirigió automáticamente hacia la entrada. Toco el timbre y una Wihel atendió. -Hola - dijo sin fijarse quien era el que se encontraba en la puerta. -Tenemos que hablar - dijo Draco empujando la puerta y adentrándose. -Que... ¿Que haces acá?- espeto la muchacha incrédula. -No más mentiras Wihel, lo descubrí todo. -¿De que hablas? - dijo la muchacha tomándose de su pansa mirándolo sin comprenderlo. -Te escuche hablar, deja de tanta mentira, pensaste que podías engatusarme por no enamorarme de ti, pero la verdad que has mentido y ese hijo que vas a tener no es mío, solo es una treta, es de Blaise. Wihel se quedo estática ante lo que le había dicho Draco, no sabia que responderle a lo que le estaba diciendo, realmente no comprendía como lo había descubierto.

  • No entiendo en que te basas para infundir esas mentiras - espeto la muchacha asustada
  • no vengas a decirme que no tengo la razón cuando te lo he escuchado decir a ti misma.- se explico furioso el rubio. -¿Y que?... ¿que yo dije que? - dijo atemorizada ante la mirada de Draco. -Te escuche ayer a la noche cuando fui al estudio a ver unos papeles, sumido en mis pensamientos escuche murmullos, en ese momento pensé que no había nadie, por la hora, pero claro estabas cotilleando con tu amiguita azula sobre los planes que tenias para destruir a tu prima y con ello a mi, porque te frustraba la solo idea de que la amara a ella, a quien siempre odiaste y que a ti te haya dejado con las puras ganas.- dijo Draco mientras sonreía ante la incredulidad de la muchacha. -yo...yo... - no pudo concluir la oración porque comenzó a llorar. -¡¡TU TIENES QUE ODIARLA!! O D I A R L A- grito Wihel. -¡Basta!- espeto Draco furioso ante los pensamientos de la mujer. -No puedo odiarla, la AMO. - dijo tomándola de los brazos para levantarla del suelo. - tu ahora, vas a explicarle toda la verdad a Hermione. -ESO NUNCA, TE HUNDIRAS CONMIGO- grito furiosa. -¡NO!- grito Draco alzándola para que la mirara a los ojos - tu harás lo que te digo ya mismo - dijo depositándola en la silla, Wihel estaba con un ataque de histeria. - ya cálmate! ve el lado positivo de esto, primero no tienes porque odiarla a ella, no te ha hecho nada y habla maravillas de ti, aparte de ello piensa en BLAISE!, el te ama, mas que nadie en el mundo, creo que no se merece que le hagas esto Wihel, piensa! La muchacha comenzó a llorar con mas efusividad. -Blaise - susurro entre sollozos. -claro piensa en el, yo se que tu también lo amas y solo has hecho esto por vengarte de tu prima, pero los dos somos grandes, sabes muy bien como son las cosas Wihel, no dejes que el odio te envenene el alma, yo lo se, yo lo comprobé, no sigas mis mismos pasas, no tienes porque arruinarte la vida, tienes que enfrentar los hechos, no somos todos iguales y cada uno tendrá sus defectos y sus virtudes. - Draco en ese momento se cayo estaba analizando todo lo que estaba diciendo y realmente pensó que no era el quien estaba hablando, realmente había cambiado mas de lo que imaginaba. -¿Porque me dices todo esto? - pregunto Wihel tan sorprendida como el. -Porque ahora lo entiendo, yo estaba errado, no todo es venganza, ni grandeza, ahora puedo entender lo que el viejo Dumbledore, con tanto afán, había querido explicarlo.- ¿vas a aclarar todo esto Wihel? Wihel resoplo y puso sus manos sobre la cara para secarse los ojos. -¿Que mas me queda?- dijo moqueando la muchacha. Draco le alcanzo un pañuelo. y la muchacha se seco la nariz y los ojos. -Gracias. - dijo con alivio Draco. Pero ahora solo quedaba poder encontrar a Hermione."¿Donde estaría?" -¿donde esta ella?-pregunto Wihel levantándose de la silla algo inestable.
  • NO LO SE- dijo Draco dándose cuenta que ahora si todo estaba perdido, no tenia ni idea donde se encontraba la muchacha y sus ánimos cayeron al suelo, estaba devastado y todo era culpa de una venganza, ahora era consiente que todo lo malo que lo había hecho en este momento se estaba volviendo hacia el, ahora entendía cuando decían "Todo vuelve" y su corazón se partió en dos. A Draco se le llenaron los ojos de lágrimas con solo la perspectiva de perderla aunque quizás ya lo había hecho y eso era lo que mas le dolía. Wihel noto ese dolor y no pudo evitar sentir pena por el... ella lo había metido en este lio y ella lo sacaría... sabia perfectamente donde Hermione podría estar refugiada exactamente en ese momento. -Draco, vamos levántate, ahora me toca a mi hacer las cosas bien, te pido disculpas solo me deje llevar por los celos y el deseo de la venganza, pero ahora, ahora entiendo tu punto de vista, ahora se que cada uno tiene que ser feliz con lo que le toca y tiene. Nadie es culpable del miedo que uno pueda tener a no afrontar lo que es o lo que hacer, y tampoco es culpable de que a algunos las cosas no nos salgan tal cual lo esperamos. Y por eso los voy a reparar. - diciendo esto estiro la mano esperando que Draco se la tomara y arrastrándolo hacia afuera de la casa para salir hacia donde probablemente estaba Hermione.