Diario de un Seductor — capítulo 24
Wihel conocía muy bien a su prima y eso era quizás lo que odiaba más de ella, porque lo conocía tan de fondo y sabía cuan buena y perfecta persona ante todos era y se miraba a ella al espejo y no podía ver nada, Hermione la opacaba. Pero ahora estaba segura que solo era lo que ella pensaba porque siempre había visto como Hermione se había preocupado de ella cuando mas la necesitaba y ella jamás se había comportado bien con ella. Ahora sabia que lo que estaba haciendo era lo correcto, aunque se arrepentía de todo el dolor que le había causado a ella y a Draco, pero estaba cegada por la sed de venganza, esa que tantos años había planeado y que había salido a pie de la letra pero no era justo, ahora se daba cuenta que ella también había sido feliz solo que estaba tan preocupada por hacerle daño a Hermione que jamás había prestado atención a todo lo que tenia. Mientras Draco conducía dirigida por ella, no pudo evitar mirar hacia la ventana y derramar una lagrima, tanto tiempo y tanto daño… se dijo así mismo. -vamos Draco, dobla en la esquina, éntrate en el camino pedregoso pero ve con cuidado por favor - dijo mientras se abrazaba al estomago. -no te preocupes Wihel, con todo el cuidado, ¿pero donde vamos? - pregunto Draco con curiosidad. -a un lugar que se que ella añora mucho, es un lugar donde cuando chicas nuestros padres nos lo mostraron. Es un campo donde corre un rio y es fácil perderse en la naturaleza y la belleza del paisaje. Cuando era pequeña sabia mirarla desde la ventana y podía visualizarla como se adentraba a un mundo que solo ella era capaz de conocer y se quedaba horas y horas perdida ante la inmensidad del lugar pero con una sonrisa capaz de opacar el sol - dijo Wihel sonriendo, era la primera vez en tanto años que lo volvía a recordar y sabia que años antes había odiado esa capacidad de su prima de adentrarse a fantasías que solo ella conocía y ser feliz aunque sea en sueños y la odiaba por serlo porque ella jamás había tenido unos amigos como Hermione había tenido, porque ella jamás tuvo los padres que la castaña tubo, todo lo contrario sus padres eran muy diferentes a los de ella, eran fríos y con su hija era el trato mínimo, siempre le decían que era para fortalecerla y que no debían malcriarla. En ese momento otra lágrima le recorrió por su mejilla. -¿estas bien? - pregunto Draco preocupado -Si, lo estoy, solo que ahora me doy cuenta de todo lo que me has dicho y la verdad - dijo suspirando- Gracias.- dijo finalmente tomando la mano del rubio y sonriéndola - me prima tiene mucha suerte de que tú la ames. -Y Blaise tiene mucha suerte de tenerte - le dijo Draco Guiñándole el ojo y posando rápidamente la mano en su pansa. - Serán felices.- dijo dándole fuerzas a Wihel, pero la verdad era que el estaba preocupado por no poder hacer entender a Hermione que el jamás la había traicionado, que el la amaba a ella mas de lo que jamás soñó en su vida. Verdaderamente en ese instante noto como su vida había dado un giro de 180°. Pronto llegaron a la entrada de una querencia muy bien ubicada en un campo muy bello. Draco se quedo maravillado ante la vista que podía tener solo con asomarse a aquel lugar. Los colores que desprendían eran inexplicables, como así también la vida que podía transmitir con el solo hecho de pararse a contemplar. El aire hacia que los cabellos del rubio se enredarán y Wihel rio al verlo. Lo tomo de la mano y lo condujo hacia adentro en busca de su prima. A simple vista el lugar era claro y abierto. Por cualquier parte tenía entradas llenas de llores que daban un toque alegre y se podía notar la paz que brindaba la naturaleza que rodeaba al lugar. La calle mayor tenía soportales de piedra blanca y le daba el sol. Las torres también eran blancas, bajas y fuertes y, el río, maduro y caudaloso. Al otro lado del río estaba la granja poblada de viñas, hortalizas y árboles de frutas; surcada de canales. Por los canales iban las barcazas llevadas por mulas que tiraban de maromas desde la orilla y resbalaban con sus cascos en el fango. El agua de los canales tomaba, con el poniente, un color lánguido y fecundo de azul blanquecino con reflejos verdes o rojos. Draco estaba maravillado ante lo que veía, el lo había tenido todo, pero siempre en las grandes ciudades donde el dinero y lo material era lo que el frecuentaba. Pero esto era completamente distinto, era como si se adentrara a un mundo completamente diferente al cual el conocía, no había nada que se le igualara a la paz que aquel lugar podía hacerle sentir y ahora comprendía muy bien porque Hermione le encantaba ese lugar y porque lo había elegido como su refugio. Ahora entendía las palabras de Wihel al decir que ella se perdía en sus pensamientos pero quien no podría estando rodeado de tanta maravilla. Wihel iba de un lado a otro mirando y recordando los momentos vividos en ese lugar, el cual había abandonado hace mucho. No podía evitar sonreír, ese lugar le traía buenos recuerdos, era donde había pasado más tiempo con sus padres y había disfrutado de la vida sencilla y ahora no entendía como había logrado que algo tan maravilloso hubiera quedado en un rincón de sus recuerdos. Comenzó a caminar mas rápido quería aclarar cuanto antes las cosas con su prima, quería por primera vez sentir que las cosas las estaba haciendo bien. En cuanto llegaron cerca del rio que cruzaba por allí lograron visualizar a la castaña sentada bajo un árbol, con las piernas juntas y su cabeza apoyada en las rodillas, parecía llorar. Tanto a Draco como a Wihel se les hizo un nudo en la garganta al verla así y Draco quiso salir corriendo a abrazarla y aclararle todo este mal entendido, pero Wihel lo detuvo diciendo. -Es mi turno Draco, tu espera aquí, yo hablare con ella. - dijo mientras respiraba hondo y comenzaba a caminar. -por favor hazle entender - dijo Draco sentándose bajo un árbol cercano y comenzando a sentir que su corazón lloraba desesperadamente. Wihel comenzó a caminar muy decidida, esta vez no daría vueltas al asunto y se disculparía aunque no le agradaba mucho la idea de agachar la cabeza, pero esta vez lo que había hecho no tenia perdón. Se fue acercando a la castaña, aunque esta ni lo noto … y en cuanto estuvo lo suficientemente cerca le susurro. -Prima perdóname - Hermione levanto la cabeza y Wihel pudo vislumbrar cuan rojos estaban sus ojos y le dio pena verla así y se sentó junto a ella. -Tu no tienes la culpa Wihel - dijo Hermione secándose las lagrimas- yo soy la idiota que se enamoro de el, cuando bien sabia que no debía, tu…tu solo estabas haciendo lo que querías. - dijo con una gota de dolor. -Hermione es que… - dijo Wihel tomando valor. -NO, Wihel, fuiste muy valiente al irle a decir eso a Draco, y a pesar de todo, quiero que seas Feliz y si tu felicidad esta a su lado, pues tienes el camino abierto.- dijo dejando caer unas lagrimas mas. -No prima, no entiendes. - dijo Wihel desesperada ante lo que la castaña estaba creyendo, pensaba que ella venia a pedir perdón por estar embarazada de Draco, cuando las cosas pintaban para otro lado. - no me entiendes, no es de Draco. Mentí. Hermione se quedo helada ante lo que estaba escuchando, no lograba entender porque Wihel se retractaba de esa manera y porque lo cubría a Draco. -Prima si vienes porque crees que debo volver con Draco porque tu crees que no te lo mereces y por eso mientes como mientes, estas jugando un partido perdido, mira, por mas que me duela se los hechos y no creo que pueda volver con el después de esto, no hace falta que mientas y que tu sufras un embarazo sin el padre de tu bebe, no soy tan mala persona , ni tan egoísta como para pensar que solo… - seguía diciendo Hermione enojada de que su prima se sintiera amenazada por Draco. -¡¡No!! Espera, espera… - dijo Wihel totalmente sorprendida- es la verdad, es que yo dije que era de Draco pero no es así, es de Blaise, siempre lo supe, con Draco jamás estuve… solo lo emborrache para que él lo dudara.
- no comprendo porque harías algo así.
- porque… porque - dijo Wihel suspirando - porque siempre te tuve envidia, porque siempre quise que las cosas no te fueran tan perfectas… todo a tu alrededor es perfecto, porque tu lo haces perfecto y por mucho tiempo me fastidio el solo hecho de saber que todos te adoraban y que yo… yo no era mas que un estorbo… y quise vengarme… - dijo Wihel y comenzó a llorar mientras se escuchaba decirlo. -Wihel, mi vida no es perfecta, jamás lo fue, solo… simplemente intente que las cosas marcharan de la mejor manera posible… mira… tu crees que estar cara a cara con Voldemort, luchar contra el…saber que a mi mejor amigo lo perseguían y a mi por ser sangre sucia - Hermione estaba sorprendida que su prima pensara eso de ella… justamente de ella que no era nada a comparación de lo que Wihel había conseguido.- yo siempre fui ignorada por todos, solo era una rata de biblioteca, y no servía mas que para ser la sabelotodo… no se que tiene eso de grandioso la verdad - concluyo secándose las lagrimas. -tu eres la grandiosa, porque a pesar de todo, seguiste, cumpliste tus metas y estabas logrando ser feliz y yo solo podía mirarme a mi y ver la ramera que soy… pero me di cuenta… me di cuenta gracias a Draco que todos tenemos mucho por lo cual arrepentirse y mucho por lo cual valorarse, y que nadie es perfecto, solo tenemos que sabernos aceptar tal cual somos. Claro que eso no lo entendía hasta que me hablo de Blaise…y no pude seguir con la mentira… le amo tanto. Pero la envidia y el odio me habían segado y creo que ahora, ahora que puedo aclararme todo, debía decírtelo…. Decirte la verdad para que vuelvas con él - dijo señalando al otro lado de la orilla. -¿Draco esta aquí?-pregunto Hermione buscándolo con la mirada. -si, vino a buscarte - dijo Wihel con una sonrisa - ve, búscalo, sean felices… y perdóname por todo prima…. Prometo…prometo no envidiarte mas - y esbozo una sonrisa.
- y yo prometo que si me vuelves a hacer una de estas… no vivirás para contarlo - dijo sonriendo de la felicidad. Wihel riendo la abrazo y por fin encontró la paz que tanto tiempo había buscado y por otro lado estaba mirando. Hermione se levanto y comenzó a caminar hacia donde había indicado Wihel, no sabia como iba a hacer para hablar con Draco… el corazón le palpitaba a mil por hora, no sabia con que cara mirarlo. No sabía porque se encontraba tan tranquila luego de haber hablado con Wihel y lo que mas le sorprendió es que no sentía resentimiento ante lo que ella había hecho… más bien le tenía pena por lo que había creído correcto. Draco estaba nervioso, la podía ver venir… pero aun así no podía estar 100% seguro de que era lo que pasaba, no sabia si vendría para terminar definitivamente con el, o para reconciliarse para siempre… pero el ya estaba preparado. Pronto la distancia fue cada vez mas corta… Las miradas mas intensas y no quedaba mucho ya que decir… sus palabras no tenían significado alguno con lo que gritaban sus corazones al acercarse cada vez mas. -Hermione… yo- dijo Draco agachando la cabeza pero sin dejar de mirarla a los ojos. Los cuales aun se encontraban rojos por tanto llanto. -¡shh! - Dijo Ella sonriendo - todo paso - y se acerco a él. Levanto su cara y acaricio su mejilla, mientras sus miradas aun mas intensas se cruzaron para no dar lugar mas a las explicaciones y para demostrarse que ambos se amaban tanto que no había nada ni nadie que pudiera derrotar lo que sentían uno por el otro. Se besaron tiernamente, suavemente, con cuidado y delicadeza, pero con amor, pasión y desesperación. Pronto les fue inevitable tener que respirar aunque no quisieran separarse pero lo hicieron y el dijo. -Te amo tanto amor. -y yo a ti. - dijo ella. Draco pronto recordó algo y sonrió dejando a Hermione consternada. Se arrodillo y mirando el paisaje no pudo tener mejor momento que ese… donde los pájaros danzaban de felicidad, se escuchaba el canto del agua corriendo hacia lugares soñados y la briza del viento hacia que los olores de las flores formaran fragancias mágicas para el momento…su momento. Puso su mano en un bolsillo y sacando una pequeña cajita…dijo. -Hermione Jane Granger - respiro - ¿quieres casarte conmigo? A Hermione la emoción la embriago. Y no pudo más que llorar ante lo acontecido y asintió con la cabeza por temor a que le fallaran las palabras. Se agacho hacia él y lo beso con todo el corazón. Tan pronto como pudo estabilizarse ante la emoción ella le susurro. -claro mi seductor. -y el solo pudo reír… reír…
**FIN!!!JEJEAUN QUEDA EL EPILOGO...****NO SE ASUSTEN!!**Guishe