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Historia 33468 — capítulo 6

20 de enero

3:30 Me estoy acostumbrando a esto de no dormir. Estoy cansada, me duele la espalda y James sigue sin decirme porqué pasa más tiempo con Sirius que conmigo. Lupin, como yo, no tiene ni idea, y si la tiene, no me dirá nada.

No tengo ganas de irme a dormir… pero estoy cansada, voy a leer un rato y a la cama.

9:35 Sí, ya estoy despierta, dormida, pero despierta. Nótese la coherencia de la frase anterior.

Tengo la sensación de que pasaré el día entero con Remus, no me quejo pero, estoy enfadada con James, deprimida e indignada. Todo lo que me ha dicho hoy ha sido: "Buenos días, Lily" y " Me voy con Prongs, esta tarde ya me dirás que habéis hecho".

Vale que se salte clase, vale que pase tiempo con su mejor amigo, vale que deje la tapa del váter levantada y que se olvide de lavar los platos, pero… no me vale que no me diga porqué.

12:23 Estoy triste, y a todo el mundo le da igual. Hablo con Remus y no me escucha, ¡no me escucha! ¡ no me hace ni el más mínimo caso! Nos hemos cruzado con Alice en el pasillo y he mirado a Lupin en plan "¿A que es mona?" Y ni siquiera me ha sonreído.

Me voy a ir a dormir o a encerrarme en nuestra habitación a oscuras, hasta que a James se le ocurra pasar por casa.

21 de enero

12:54 En el reino de Villa James el silencio se ha vuelto Norma General.

Y, ¿sabes qué es lo mejor? Gwyn se casa este fin de semana, y al día siguiente Deidre se va a Estados Unidos, se escabullirá de mi vida, volará, desaparecerá y se convertirá en un montón de cartas vía lechuza transatlántica. Y eso si me escribe.

13:45 Comiendo chocolate. Nadie me quiere.

22 de enero

09:12 Lupin no me hace ninguna clase de caso, me odia y no sé porqué.

10:22 Mi día va mejorando, ahora resulta que Alice tiene una clase con nosotros, a ver si soy capaz de hacer que se siente al lado de Lupin…

10:24 ¡¡SÍ!!

10:39 Lily da saltitos de alegría, bien, todos los saltitos de alegría que puedo dar en mitad de la clase.

10:54 Están charlando… en clase, algo muy raro en Remus porque suele estar muy atento y sacando apuntes a manta. Ella le ríe las gracias y Lupin sonríe, o… creo, que sonríe…

12:36 Que alguien me mate. Yo era feliz viendo como, tal vez, y solo tal vez, Lupin volvía a sonreír cuando… aparece la chica de los recados de Moody (pelo castaño y rizado y cara de totalmente perdida y sin saber qué hacer) y se pone a hablar con el profesor en voz bajita. Yo intentaba contenerme de dar saltitos y empezar a reír histéricamente al ver a Lupin escribiendo una nota que seguramente era para Alice y…

El profesor mira a la clase con la mirada inquieta y suelta:

  • ¿Señorita Evans?

Mi expresión parecía esculpida en piedra, fría e inexpresiva piedra. Pasaron como quince segundos en los que Lupin me miraba, como el resto de la clase, esperando a que dijera algo.

  • Lily… - ¿Porqué Lupin siempre tiene prisa?

En fin, me puse en pie. Y el profesor me pidió que siguiera a la señorita "Miradaperdida"

Y aquí estoy, en el despacho de Moody, esperando vete tu a saber qué.

23 de enero

12:34 Oh, Dios mío, acabo de acordarme de algo, Dios mío, Dios mío, Dios mío.

Petunia, ¿qué ha pasado con Petunia? La había invitado a cenar hace como… ¡un mes! Hmm... Ira, rabia, frustración, culpabilidad… ¿Dónde está mi agenda?

¡Ja!¡Ja!¡Ja!

(Risa diabólica) La anotación exacta de mi agenda a los dos días de llamar a Petunia es la siguiente: "Hacia las siete te llamará Petunia para quedar este sábado para cenar"

Así que… ¡la culpa es suya! Ya estoy tardando en llamarla. Hoy es sábado, y tengo que usar el teléfono de vez en cuando.

Estoy extasiada, pero mi ego ha subido a cotas mayores de las que pensaba que llegaría nunca. James ha entrado en el piso y me ha pillado prácticamente gritándole a mi hermana. ¡Es que es indecente! ¡ La única explicación potable que ha sabido darme sobre su falta de responsabilidad por no llamarme ha sido que "Tengo otras cosas que hacer, Lily"! Con esa vocecita de florcilla de pitiminí que me saca de mis casillas. ¡Que se la coma un elfo doméstico! Quiero decir… a mi me da igual, ella se lo pierde pero… ¡básicamente me dejó plantada! De acuerdo, yo ni siquiera me enteré, pero… En fin, en una semana vamos a comer a su casa, seguro que es una casa perfectamente amueblada comos i hubiera estado jugando al tetris con los armarios y con estampados en colores pastel y ganchillo por todas partes.

24 de enero

Me había olvidado totalmente de contarte lo peor. Lo peor de lo peor. Estaba yo tan feliz, después de hablar con Moody… no sé si puedo contarte lo que hablé con Moody… La verdad es que te escandalizarías y además si alguien encontrara este diario…

Nota para mí misma: hechizar tanto como pueda el diario para que nadie lo lea.

Bien, voy a contarte lo peor, lo peor de lo peor.

Ayer, cuando salí un poco aturdida del despacho de Moody fui a darme cuenta de que ya no podía meterme en la clase otra vez porque, sencillamente, había terminado hacía media hora. Así que mis pies se dirigieron instintivamente a la cafetería de la academia y, apenas hube llegado a las puertas de cristal que cierran la cafetería lo vi. Lo…vi.

Mis ilusiones de alcahueta aficionada se vinieron al suelo. El amigo de mis amigos… el más atractivamente inteligente de los hombres a los que conozco…Remus, no solo había hecho caso absolutamente omiso de mis consejos respecto a Alice sino que estaba coqueteando descaradamente con una chica morena a la que no había visto en mi vida. Bueno… de hecho eso no es del todo cierto, la he visto antes, visto, repito, visto, de…vista, de reconocerla por el pasillo pero no tener ni la más remota idea de quién carajo es. La chica es mona, hay que aceptarlo pero… eso no es de lo que estoy hablando, de lo que estoy hablando es de que no me ha hecho ni el más remoto de los casos y de lo de esta chica yo no tenía ni la más remota idea por lo que… me porté como una auténtica hija de troll.

Se me subió la sangre a la cabeza, no pude evitarlo, me maree un poco, como suele pasarme cuando mi subconsciente sabe que voy a hacer algo que no está bien, porque, sí, mi subconsciente es más consciente de lo que hago que yo misma.

Así que, ahí estaba yo, observando a Lupin tirar por la borda todo su atractivo. Y no pude contenerme, la bestia que ya creía que había olvidado había vuelto a la vida. Al tener una sobrecarga tan aguda en el sistema, no recuerdo muy bien cómo fue, pero si… más o menos… creo recordar que sin apenas proponérmelo ya estaba cogiendo una silla y sentándome entre Remus y la chica.

Al principio Remus solo me lanzó una mirada de fastidio. Pero, a veces, sucede (te recuerdo mi estado psicológico) que me vuelvo excesivamente expresiva y casi es como si el mal humor surgiera de cada uno de los poros de mi piel. La chica se calló de inmediato y dejó de sonreír. Remus cambió el fastidio por una nueva faceta suya que no conocía para nada pero que parecía haberse pasado horas ensayando. Me explico: apretó los dientes y encorvó las cejas abriendo los ojos como no le había visto hacer desde que… de hecho nunca.

-Hola Remus. - y le saludo cuando llevo medio minuto sentada mirándoles a los dos alternativamente.

  • Hola Lily. - otra vez esa mirada de fastidio- ¿qué ha pasado con Moody?

Chasqueé la lengua como queriendo decir: "¿Eso qué más da? ¿Qué importancia tienen temas de estado comparados con tu futura familia con Alice?"

Se hizo el silencio, un silencio más que incómodo, porque la chica, que en ese momento estaba a mi derecha, no dejaba de jugar con un sobrecillo de azúcar y hacía un ruidito que en mi oído se multiplicaba por quinientos y me ponía más nerviosa.

-Bueno, Remus, me tengo que ir. - dijo, tendiéndole la mano.

Una parte de mí gritó "¡ Bien! Por fin la mala pécora se va." y la otra mitad se indignaba "¿Remus? Yo tardé cinco años en que me dijera su nombre, pasé cinco años llamándole por su apellido y, ¡ahora la arpía se tomaba confianzas que no me correspondían ni a mí!".

Pero en cuanto la chica hubo traspasado las puertas de la cafetería seguida de cerca por la mirada de Lupin y la mía, la expresión de mi queridísimo amigo cambió por completo.

  • Pero, ¿a ti qué te pasa?- me dijo con esa mirada que no le había visto nunca, multiplicada por diez.

No supe que decirle, me encogí de hombros e hice un intento de sonrisa tonta.

Así que ya lo sabes, Remus se ha enfadado, conmigo, repito, conmigo.

Ya se, tengo que hablar con James.

25 de enero

08:30 Deidre se va hoy a Estados Unidos. Hoy.

08:54 Voy a aparecerme en el aeropuerto aunque me pidió que no fuera a despedirla, coge un vuelo a las doce, lo hacen a lo muggle porque es más discreto. Bueno, eso y porque está prohibido aparecerse intercontinentalmente.

13:23 Dios, estoy muy deprimida. Cuando he llegado al aeropuerto, no era la única que había hecho caso omiso de sus peticiones de marcharse sin despedidas, Sirius también estaba allí. Deidre me vio, corrió a abrazarme y su madre me dio dos besos entre lágrimas… necesito beber algo o me voy a deshidratar de tanto llorar.

14.54 No tengo hambre. No he comido casi nada en todo el día.

26 de enero

Oh, ya sé lo que estás pensando. ¿Qué ha pasado con Remus?

Bien, en vistas de que soy tonta, tonta, pero tonta de remate… No, un segundo, te lo explicaré de otro modo:

Hablé con James, que ya había hablado con Remus, y entre mirada de reproche y mirada de reproche, me soltó un par de "Lily eres tonta". ¿Qué hubieras hecho tú? Quiero decir… acudes a la persona que se supone que tiene que aportarte apoyo incondicional y el consejo que necesitas y, encima, te insulta. A veces creo que he muerto y estoy en el purgatorio. No hay mejor manera para darte cuenta de que has hecho mal que el hecho de que alguien te recuerde una y otra vez lo extraordinariamente estúpida que has sido. Lily: mula de carga, peso inaguantable de la estupidez, nulidad absoluta en materia gris que se deja llevar por un par de hormonas confundidas y un ataque de celos inoportunos, montón de malas ideas (Dios mío ese ha sido un insulto muy flojo). No se me ocurren más. Pero me ha hecho sentir fatal y ahora no le hablo.

Pero, ¿cuáles eran mis alternativas?

a) Disculparme con Remus. Hubiera estado muy bien, pero nunca, y repito, nunca jamás, había visto a Lupin enfadado, por lo que nadie me puede recriminar que no supiera qué hacer. Porque realmente mi mente entró en un estado de shock del que me está siento bastante difícil salir.

b) Como James me ha perdido el respeto y el cariño, la alternativa lógica era hablar con Deidre o con Remus, pero como es él el que está enfadado conmigo y Deidre no está para estas cosas… Sirius. Que seguramente terciará lo de los otros dos, al igual que Peter, en el caso en que pudiera encontrar un modo de pedirle consejo. Aunque Peter es un pelín más… neutral, a lo mejor… si busco su dirección y voy a verle… no, ¿o sí? Al fin y al cabo es un buen amigo de James y… durante las últimas navidades nos llevábamos bastante bien. Pero no puedo parar de repetirme mentalmente que no es para tanto…

27 de enero.

12:46 Sí lo es. Lo es, es para tanto, es horrible, fatal y asqueroso. Lo odio. Odio no hablarme con ninguno de ellos. Porque no puedo, soy así de orgullosa, no me da la gana y no voy a hablar con James aunque me esté mirando desde la otra punta de la biblioteca con la cara de disculpa más encantadora que he visto en mi vida. No.

13:25 Lupin ha pasado frente a mí y me ha saludado con un gesto de la cabeza. Mientras, atención, se dirigía en dirección a la mesa de la morena despampanante que debe de odiarme a muerte. "No es él. Alguien le ha sorbido el cerebro" fue lo primero que pensé. Pero cuando James recogió sus cosas y vino hacia mí directamente… no tuve tiempo de pensar. No le iba a dar el gustazo de ver cómo Lupin le hacía caso (porque lo sé, sé por instinto que lo de ir a hablar con su morenidad en persona y lo de los coqueteos en la cafetería con ella fueron idea de James), y encima quedarme allí con él a comentar la jugada. Así que me fui. Me puse en pie, dejándome la pluma sobre la mesa y llevándome mis libros a toda prisa.

Ahora, la cosa es un poco más difícil, porque llegará a casa de un momento a otro para comer y… seguramente seguiremos hablando del tiempo como desde hace un par de días. Odio esto. Lo odio.