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Nadie como tú — capítulo 24
POV Rach
-Muy bien - repuso Severus tranquilamente, mientras llegábamos frente a una enorme mansión - recuerda que tienes que comportarte y no dar problemas.
-No tengo cuatro años - susurre, sentí un escalofrío recorrer mi columna - ¿pasarás navidad conmigo?
-Tengo que pasarla en Hogwarts - contesto serenamente - pero estoy seguro que tendrás una magnífica Navidad.
Solté un pequeño bufido, ya que no creía que mi Navidad fuera a ser muy agradable si estaba con Bellatrix, pero decidí no responder, él llamo a la puerta y en pocos minutos un elfo abrió la puerta e hizo una pronunciada reverencia.
-Mi ama los espera - repuso sin vernos a los ojos.
-Vamos - dijo mientras entraba con mi pequeña valija.
El lugar era un tanto escalofriante, después de caminar por un largo pasillo, por fin llegamos a un peño vestíbulo el cual daba con cuatro puertas y otro pasillo, el elfo nos guió por la primera puerta que estaba del lado derecho, nos guió a la sala donde estaba una chimenea y con un sillón largo de piel, parecía de una película muggle que Ginny me había obligado a ver, no recordaba el nombre, pero era de un millonario que era asesino.
El pequeño elfo nos dijo que en un momento su ama nos atendería, revise la sala, en la cual había varias pinturas y un piano, hacía años que no veía uno, mi abuela me había obligado a aprender, ya que el tarado de mi hermano no había querido, pero no me gustaba demasiado tocarlo, aunque algunas veces me relajaba, toda la sala era realmente elegante, debían de tener mucho dinero.
-Buenos días - saludo la voz de un hombre.
-Rodolphus- respondió Severus pasivamente.
-Rach querida - esa voz era nueva para mí, giré a ver de quien se trataba y vi a una mujer de cutis demasiado pálido, el cabello largo y rubio y ojos azules.
-Hola - conteste un tanto confundida ya que a ninguno de los dos conocía, el hombre que era de la estatura de Severus, delgado, piel apiñonada y ojos miel y su cabello negro y quebrado.
-Ellos son tus tíos - repuso tranquilamente - Rodolphus Lestrange y Narcisa Malfoy.
-Un placer - hice una leve reverencia.
-Eres igual a Walburga - dijo Rodolphus con una media sonrisa.
-Estás demasiado pálida y delgada - comento Narcisa caminando hacia mí - debiste estar con nosotros desde que te uniste al Señor Tenebroso.
-Mira que ropa traes - parecía que le daba asco la ropa que llevaba - pero que podíamos pedir con el sueldo de un profesor - levante mi mirada y encontré una mujer de edad avanzada, piel blanca y unos enormes ojos azules, su cabello estaba en un hermoso moño alto.
-Rosalie - murmuro Severus con cierta repulsión - le di lo mejor de lo que fui capaz.
-Pues no fue demasiado - le espeto, mientras caminaba hacia mí con su rostro altivo, me recordaba a alguien - no sacaste nada de los Prewett.
-No es porque sea grosera - comente tratando de sonar amable - pero ¿Quién es usted?
-¿Tu madre jamás te hablo de Rosalie Prewett o tu abuela? - no recordaba que la hubieran mencionada, negué con la cabeza - parece que trataron de olvidar sus orígenes -seguía sin entender quien era - soy tu bisabuela.
-¿Bisabuela? - repetí aun sin comprender.
-Lyssandra es mi hija, así que si eres tan lista como todos dicen…
-Te pareces a ellas - susurre al recordar a mi madre y a mi abuela, eran muy parecidas a esa mujer.
-¿No te han enseñado modales? - me espeto, baje la mirada avergonzada - cuando hablas con una persona mayor siempre se le habla de usted.
-Lo siento.
-Bueno teniendo como padres a Sirius Black y a Gabrielle Swan, no me sorprende tu falta de educación - esta mujer era una verdadera bruja, entendía porque nadie hablaba de ella - ¿Qué no se piensa ir? - levante mi mirada y vi que Severus seguía de pie observando mi reacción.
-Ya me iba - su voz sonaba que trataba de no insultarla.
-No me dejes aquí - le susurre, mientras lo abrazaba.
-Estarás mejor aquí - se separo de mí y como si fuera mi padre beso mi frente - al menos tendrás mejor ropa y mejor alimentación - su sonrisa apenas si se noto, pero al menos era dedicada a mí - cuídate y no dejes que Rosalie te pisotee - solo yo lo escuche.
Esto no era lo que esperaba, giré a ver a Rosalie que tenía una mirada severa hacia mi reacción con Severus, estos serían los meses más largos de toda mi vida.
-Winky - llamo Rosalie de manera prepotente.
-¿Qué se le ofrece? - pregunto una pequeña elfina.
-Llévate esa maleta y quémala - ordeno señalando la valija que Severus había dejado en medio de la sala.
-Pero son mis cos… - no pude terminar, ya que me había abofeteado.
-Jamás debes replicar a una orden dada de un adulto - sentí la sangre en mi labio inferior - ¿lo entendiste?
-Si - sentí su mirada fría.
-De ahora en adelante cuando me hables será con abuela, porque bisabuela no suena muy bien - estaba más loca de lo que pensé en un principio - ¿lo has entendido?
-Si…abuela
-Muy bien - vi la mirada de Narcisa un tanto sorprendida - Narcisa muéstrale su recamara y después dale algo más decente que esos andrajos que lleva puestos.
-Claro Rosalie - contesto Narcisa caminando hacía mí.
Me tomó de los hombros y me guió escaleras arriba, de verdad esto iba a ser más duro de lo que imaginaba, pensé que solo iba a recibir órdenes de Voldemort, pero ahora resultaba que salía una anciana loca que resultaba ser mi bisabuela y que además me quería tener bien presentable.
-¿Por qué Ro… mi abuela está dentro de esto? - pregunte de manera educada.
-Rosalie tiene mucho poder en el Ministerio, el Señor Tenebroso puede tener fuerza, pero necesita seguidores y porque no también dinero, es aquí donde necesita de tu abuela, ella le ofrece los dos - contesto serenamente - además de que la casa es de ella.
-Severus dijo que vendríamos a la mansión Malfoy.
-Mi marido está en Azkaban y ahora se podría decir que estamos en la quiebra, es por eso que vivimos con Rosalie - a ella tampoco le gustaba vivir en esa casa - está es tu recamara.
Era la habitación más grande que había visto en mi vida, la cama con dosel estaba al centro de la enorme habitación, un pequeño sillón en una esquina, un espejo de cuerpo completo a un costado de la cama y un escritorio junto a la enorme ventana.
-Aquí hay un poco de ropa para que te cambies - repuso abriendo el enorme closet, el cual estaba repleto de ropa - te espero abajo.
-Gracias - dije con una débil sonrisa.
Cuando me quede sola en la habitación observe toda la ropa que había en el closet, toda era demasiado formal, pantalones de vestir, faldas, vestidos, blusas de colores negro, blanco y una que otra azul cielo, esto era horrible, donde estaban los jeans, las playeras, las chamaras de mezclilla, los tenis; pero parecía que mi tiempo de vestirme como persona normal habían terminado, solté un suspiro y tome un pantalón de pana negro y me puse una blusa blanca y luego busque los zapatos con menos tacón que hubieran. Después de que encontré unos decentes me acerque al tocador que estaba frente a la cama, había un enorme estuche de maquillaje, en mi vida me había maquillado, solamente me ponía rímel y me enchinaba las pestañas, pero solo eso, esto era demasiado para mi, ¿Qué debía hacer con eso?
-Señorita - baje mi mirada y me encontré a la elfina que Rosalie había mandado a quemar la valija - me tome el atrevimiento de no quemar esto - me dio el único retrato en donde estaba con Cedric que Severus había robado de casa de mis abuelos.
-Muchas gracias - tome el retrato con manos temblorosas, en esa foto ni siquiera éramos novios, solo era el amigo de mi hermano, ambos estábamos sentados cerca del lago, aun recordaba ese día "Vamos Cedric, mi hermana no muerde"comento mi hermano al ver que no se me acercaba "Solo quiero una fotografía de las dos personas que me entienden en Hogwarts"
-¿Necesita algo? - pregunto con timidez.
-No se usar esto - repuse enseñando el estuche de maquillaje - ¿podrías ayudarme?
-Claro - contesto la elfina con una ligera sonrisa - aunque la señorita no lo necesita.
-Eres muy amable - mientras me sentaba para que ella pudiera hacer algo conmigo.
-Solo le pondré un poco de rubor, que es lo único que necesita para verse hermosa - sentí como ponía un poco de rubor en mis mejillas - y un poco de sombra - cerré los ojos y deje que me pusiera la sombra y luego enchinara mis pestañas.
Observe mi reflejo en el espejo, al menos ya no estaba tan pálida y eso debía ser una ventaja, las ojeras apenas si se notaban, mi cabello estaba lacio y mi flequillo que antes cubría mis ojos ahora estaba perfecto.
-Gracias - ella salió de la habitación y después de tomar todo el aire que mis pulmones fueron capaces de soportar baje.
Esto debía ser lo peor que me había pasado en la vida, jamás había vestido así, siempre me vestía con pantalón de mezclilla y tenis, solo en el baile de cuarto había usado tacones y al otro día ni siquiera puede caminar, llegue a la sala donde pude distinguir a Rosalie sentada en un pequeño sillón frente al grande de piel, vi el cabello rubio de Narcisa y otro que supuse era de hombre por la estatura.
-Espero no interrumpir - repuse con voz suave observando como el hombre de cabello rubio se ponía en pie. Camine hacía mi abuela y frente a mí estaba Draco Malfoy.
-Él es Draco, Draco Malfoy - me presento mi abuela.
-Hola - dije sonriendo con cierto alivio, Draco estaba aquí, pero recibí un pellizco por parte de Rosalie - lo siento - mientas bajaba la mirada - es un placer volver a verte.
-El placer es mío - repuso Draco tomando mi mano y como la primera vez dejando un beso en ella.
-Así que ya se conocen - comento Rosalie tranquilamente.
-Íbamos a Hogwarts - contesto sonriéndome de manera amable, haciendo que me sintiera mejor
-Es bueno saberlo - susurro Rosalie dándome un pequeño empujón - ya que Draco te enseñara a ser una dama.
-¿Y eso me sirve para ser una mortífaga? - pregunte con la nariz ligeramente arrugada.
-No me contradigas - de nuevo me bofeteo - ¿lo has entendido?
-Si abuela - conteste limpiándome el hilo de sangre que había salido de mi labio.
-Y el Señor Tenebroso desea una dama en toda la palabra, para que pueda entrar a las reuniones sociales sin ser descubierta - esto era estúpido, pero en verdad no deseaba otra bofetada, así que baje la mirada aparentando de que en verdad me sentía mal - ahora ve con Draco que te ayudara.
Hice una leve reverencia y salí tras Draco, caminamos hasta que llegamos el jardín, era realmente hermoso, había varias flores y una fuente al centro y un árbol en una esquina, era bellísimo solo eso podía decir.
-Pensé que estaría en unas felices vacaciones con tu novio - ante aquellas palabras mordí mi labio tratando de no llorar, pero no lo logre, ya que las lágrimas rodaban por mis mejillas, al notar aquello camino hacía mi y con una de sus frías manos levanto mi rostro y limpió mis lágrimas - ¿dije algo malo?
-Pensé que ya todos sabrían que Cedric - mi voz se entrecorto y sin pensar en nada, solo el poder quitarme el dolor me abalance sobre él y escondí mi rostro en su pecho.
-¿Te dejo? - pregunto con enojo y acariciando mi cabello, de hecho eso me habría dolido menos, ya que al menos aun podría verlo - que tiene ese imbécil en la cab…
-Él está muerto - dije con un hilo de voz, mis lágrimas salieron con más desesperación al decir eso - Dra-Draco e-él m-mu…murió, t-tratando de d-defenderme y a-aho…ra no está.
Solo me abrazo con más fuerza, mientras yo dejaba que el dolor que había guardado durante mes y medio ahora saliera, él se había ido y ahora yo tenía que enfrentar ese mundo sola.
Espero ke de vdd les guste, prometo ke el dolor de Rach ya esta a punto de pasar o bueno al menos el de Cedric n.n
xfavor comenten, xfavor, xfavor ó.ò
capitulo dedicado a:
Brisa
Gabriela Black
grace_lovegood
subire mañana y el martes, así ke si no me odian aun pasen n.n