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Nadie como tú — capítulo 25
POV Draco
Había llegado para pasar vacaciones en casa con Rach, esperaba que ella fuera a recogerme a la estación, pero quien fue como siempre mi madre, solté un suspiro antes de caminar hacia ella, mi madre me recibió con una débil sonrisa, suponía que le preocupaba que no pudiera cumplir mi misión para el Señor Tenebroso, pero que poca confianza depositaba en mí.
-¿Cómo estuvo Hogwarts? - me pregunto, mientras me acariciaba el rostro.
-Como siempre aburrido - conteste comenzando a caminar.
-Hoy habrá una fiesta - susurro mi madre, haciendo que me detuviera.
-El Señor Tenebroso no soporta las fiestas - comente girando a ver a mi madre.
-Quiere que Rach conquiste al hijo de Scrimgeour - contesto simplemente.
-¿Qué? - eso no podía ser posible.
-El Señor Tenebroso cree que si tiene al hijo del Ministro en sus manos le será sumamente fácil volver a manejar el Ministerio - respondió pasivamente.
-Estás queriendo decir que Rach tiene que actuar como… - ni siquiera era capaz de decirle la palabra.
-De hecho Rosalie tiene planeado casarla con él y hacer que el joven mago se una a los mortífagos - esto era imposible, la iban a casar con un hombre simplemente para que el Señor Tenebroso mantuviera en control el Ministerio - pero tal vez Rosalie o el Señor Tenebroso decidan que es mejor que se case con otro de los tantos que van a ir está noche.
-¿Y ella que dice? - mi voz tembló un poco y mi madre lo notó.
-Rach no es la chica que conociste - repuso con cierto angustia - ella es más como tu tía Bellatrix.
Perfecto ahora la chica que amaba estaba igual de loca que mi tía que lo único que le importaba era la pureza de la sangre y servir al Señor Tenebroso, debía ser una broma. No pregunte más, así que el camino a la Mansión Pewett fue en un rotundo silencio; en cuanto llegamos camine hacia su recamara, pero antes de llegar escuche su voz.
-Es muy amable - estaba en la sala sentada en el banco del piano y un hombre como de 24 años sonreía como idiota, su cabello castaño rojizo y alborotado y los ojos miel que se tragaban con la mirada a Rach y note el porqué, llevaba un vestido blanco que dejaba ver la naciente de sus pechos y un lunar del lado derecho en su seno.
-Solo digo la verdad - comento con una media sonrisa - tocas muy bien.
-Rach - llame y ella giró de manera elegante hacia mí, esos meses que la había dejado de verla había cambiado bastante, su cabello seguía corto, pero su palidez y sus ojeras en vez de ser menores eran mayores, pero eran escondidas detrás del maquillaje, su mirada ya no tenía ese brillo que me alegraba el día y no estaba esa sonrisa que iluminaba a todo aquel que la viera, ahora mostraba una fría y falsa sonrisa.
-Bienvenido Draco - contesto poniéndose de pie y haciendo una leve reverencia - espero que su estancia en Hogwarts y su viaje hasta aquí hayan sido agradables - se incorporo y con una débil sonrisa - él es Herbert Scrimgeour y él es Draco Malfoy.
-Un placer - repuse con frialdad.
-Igualmente - contesto haciendo una leve inclinación - bueno me despido - tomo la mano de Rach y la beso y ella simplemente sonrió con inocencia pero era una sonrisa fingida - fue un placer estar con usted - soltó su mano con delicadeza y giro a verme - espero verlo pronto.
Después de esto salió de la sala sin que ninguno de nosotros dijera algo, observe el pecho de Rach y note que no llevaba el perro que desde que la había conocido siempre traía puesto, ni tampoco la sntich que Cedric le había regalado, en cambio de eso llevaba una gargantilla en forma de serpiente y una pulsera que hacía juego con ella.
-Si no le molesta iré al jardín - esto de que me hablara de usted era realmente extraño.
-¿Desde cuando deje de ser el raro? - pregunte tomandola del brazo, antes de que caminara.
-Draco aquí no - se soltó suavemente de mi agarre y camino al jardín.
Necesitaba una explicación, fue por eso que la seguí al jardín, cuando llegamos ella camino hacía el árbol y con una mano sobre su pecho y la otra sobre el árbol trato de tranquilizarse.
-¿Qué pasa? - pregunte acercándome a ella - ¿Qué ha pasado contigo?
-Pasa que Rach murió junto con Cedric, ahora tienes frente a ti a Rachel Lyssandra Black - contesto irguiéndose en toda su altura.
-La chica fría que no le importa que la vayan a casar - complete de manera acida.
-Esto es simple - susurro observándome directamente a los ojos - Cedric fue todo para mí, no creo que lo entiendas - sonrió de manera amarga - pero eso ahora no importa, si ellos desean a una persona que no piense ni actué por si misma eso van a tener.
-¿Qué crees que pensaría Diggory de esto? - cerro los ojos ante aquello - vamos dime ¿Qué crees que pensaría si te viera haciendo lo que los demás quieren de ti?
-Que importa, él no está aquí - susurro aun sin abrir sus ojos.
-Pero yo sí - tome su rostro con sumo cuidado - yo Te Amo y sé que si Diggory pudiera ver esto estaría decepcionado y realmente dolido.
-Dra…
No la deje continuar, selle sus labios con los míos, sentí sus lágrimas rodar por sus mejillas, me separe suavemente de ella y limpie las pequeñas gotas con la yema de mis dedos.
-No puedo - susurro con la voz entrecortada - él siempre estará aquí - se apretó el pecho con fuerza - jamás por más que lo intente el jamás se irá.
-Déjame intentarlo - pedí, mientras más lágrimas salían por esas hermosas lunas que tenía por ojos.
-No - mientras besaba mi nariz con ternura - no puedo hacer que tengas el mismo dolor que yo, tú debes encontrar a alguien que verdaderamente te ame y se juegue todo por ti.
Después de decir esto entro a la casa, me había rechazado y yo no podía hacer más que tratar de que ella olvidara al Diggory y comenzara una nueva vida, en la cual yo pudiera estar.
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POV Rach
-Ced - mi voz temblaba debido al frío.
-¿Qué pasa preciosa? - pregunto, mientras caminaba hacía mi con una enorme capa.
-Pensé que no ibas a venir - susurre mientras me aferraba a él como si mi vida dependiera de ello.
-Siempre que pueda estar a tu lado lo hare - beso mi cabello y me puso la capa encima y me rodeo con sus brazos, haciéndome sentir protegida.
-Meencanta tu barba - repuse acariciando su pequeña barba de candado - luces aun más sexy.
-Ahora tu me harás sonrojar - comento besando mi frente - te extraño tanto - cerré los ojos y me acurruque en su pecho - simplemente no puedo estar sin ti.
-Lo mismo me pasa a mí - susurre estrujando su camisa - mi vida no es vida sin ti.
-Quiero que hagas algo - me pidió con una débil sonrisa, yo solo asentí levemente - no dejes que nadie decida por ti, haz lo que tu creas conveniente, aunque no le parezca a nadie, nunca cambies, haz lo que te dicte el corazón, que si lo haces yo estaré orgulloso.
-No puedo - murmure y él me apretó más contra su pecho - la Rach que conociste murió, ahora solo queda la que hará todo para matar a quien te alejo de mi lado.
-Tienes razón - su voz se oía distante y triste - esa Rach de la que yo me enamoré esta demasiado escondida - me separó de él - pero aun así Te Amo y te amaré por siempre - beso mi nariz - espero que pueda salir y mostrarle al mundo lo hermosa que es - rozo mis labios y con una débil sonrisa - es momento de que despiertes.
Y así fue mis ojos se abrieron encontrando la habitación fría que odiaba, pero en la cual tenía que vivir, sentí la opresión en mi pecho y las lágrimas de nuevo bajando por mis mejillas, baje mi mano a mi pecho tratando de que así pasara el dolor, pero simplemente era imposible, siempre que despertaba era lo mismo, las lágrimas ganaban, ¿Cómo iba a vivir sin él?
-Rach - aquella voz que en ese momento hizo que mi dolor fuera menor - ¿estás bien?
-Draco - susurre limpiando mis mejillas.
-Otra vez llorando - dijo con cierta desesperación y se acerco al pie de la cama - esto del matrimonio te está matando.
-No puedo olvidarlo - me abrace a él como lo había hecho con Cedric - por más que lo intento él simplemente viene a mí todas las noches y no me deja olvidarme de él.
-Tranquila - me susurro, mientras acariciaba mi cabello - todo va a estar bien.
-¿No lo entiendes? - replique alejándome un poco de él - nada ha estado ni va a estar bien, no sin Cedric.
-Tienes que dejarlo ir - repuso seriamente besando mi frente - no te hace bien aferrarte a él.
¿Cómo demonios hacerlo? Si desde que él no estaba mi vida se había convertido en un asco, había hecho todo lo que siempre odie, me había convertido en una mortífaga que de hecho ni siquiera me trataban como tal, ante aquello vino un enojo que hizo que recordara él porque me había unido a Voldemort.
Bastaba de lágrimas, de la Rach que cumplía todo capricho, jamás había sido así y jamás lo sería, desde esa noche acaba la idiotasumisa de Rach y comenzaba la Black que siempre lleve en mí, se acababan las humillaciones de Rosalie, se acaba ese estúpido matrimonio arreglado con el imbécil de Herbert y principalmente se acaba la niña llorona que sufría por amor.
-No más - susurre y me separe de Draco.
-¿Qué te pasa? - su confusión se noto en su voz.
-Pasa que hoy deja de existir la miedosa y estúpida niña que todos manejaban a su antojo - conteste con una sonrisa de ladina - nadie más me va a volver a poner un dedo encima, ni a sentirse superior a mí - vi la expresión de Draco de sorpresa - porque nadie es mejor que Rachel Black.
-Rach - susurro con la nariz ligeramente arrugada.
-¿No te gusta? - pregunte de la forma más sexy que pude y acercándome a él de manera peligrosa - vamos Draco dime si no te gusta la nueva Rach - sentí su respiración agitarse y ante aquello sonreí de manera burlona - no te morías por besarme - clavo sus ojos grises en los míos, mientras su respiración se agitaba más - hazlo, vamos Draco bésame.
Me empujo y salió de mi habitación, sonreí con arrogancia, esto era bastante divertido. Parecía ser que esto era más fácil y mucho más divertido que parecer la pequeña desprotegida que hace lo que los demás les plazca. Observe el reloj eran las 4:30, "mi abuela" iría a despertarme en media hora.
Para que molestarla, ante aquel pensamiento entre al baño, deje que el agua de la ducha se templara, mientras yo me desvestía para ducharme. Después de una relajante ducha, salí con una sonrisa arrogante digna de un Black, busque un poco de ropa, de ahora en adelante mi color sería el negro y el blanco, ya que el negro solo no me gustaba mucho, me puse un pantalón corto negro y una blusa de tirantes blanca.
Me acerque al tocador me puse un poco de base, ese día sería la primera vez que de verdad me maquillaría, en cuanto termine de ponerme la base, me puse una sombra obscura y delinee mis ojos haciendo que su color se notara más, puse un poco de rubor sobre mis pálidas mejillas y un labial rojo sobre mis labios (no se mucho sobre esto de maquillaje, así que de verdad disculpen u.u, pero se supone que se ve como una mujer sensual XD) cuando mi reflejo me regreso esa sonrisa altiva salí de mi habitación y camine hacia el despacho de mi nueva casa, ahora si era mi casa. Toque solo una vez como respeto y luego sin ningún permiso la abrí de golpe.
-Buenos días - salude a Rosalie que estaba sentada frente a Voldemort y a Bellatrix que como buen perro faldero a un lado del Señor Tenebroso.
-Lárgate - me espeto Bellatrix.
-Sal de aquí antes de que te castigue - replico Rosalie observándome con repulsión - y quítate esa ropa - Voldemort me observaba atentamente.
-No estoy de humor para escuchar sus voces - conteste, mientras veía la mirada enfurecida de ambas mujeres - ¿puedo hablar contigo?
-Quien te crees para hablarle al Señor Tenebroso como tu igual -Bellatrix de verdad era demasiado escandalosa.
-Tu tono de verdad no me gusta - dije de manera amenazante, mientras observaba como Voldemort sonreía de manera cruel - y como dije quiero hablar con el Señor Tenebroso, no con su asquerosa perra.
-Maldita mocosa - y como supuse me envió un crucio que revoto contra un librero, haciendo que cayera.
-¿Ya acabaste? - pregunte con cierto aburrimiento.
-Lárgate - detuve la mano de Rosalie antes de que me abofeteara.
-De verdad debes buscar otros métodos para "castigarme" - mientras apretaba su mano observando una pequeña mueca de dolor - porque este simplemente ya no te va a funcionar.
-Rach - el siseo de su voz, hizo que Bellatrix bajara la varita y que Rosalie bajara la mano - pensé que jamás ibas a salir de esa actuación.
-Bueno quería que se confiarán - conteste sonriendo de manera perversa.
-Ahora si te pareces a Walburga - comento haciendo una seña a las dos mujeres para que nos dejaran solos, escuche como cerraban las puertas - ya que has dejado tu juego…
-Antes quiero decir que no me casare - lo interrumpí tratando de sonar educada.
-Lo entiendo y no lo harás - contesto haciéndome una seña para que me sentará y eso hice - ahora que te dejaste de jueguitos tontos, comienza tu verdadero trabajo como mortífago - sonreí esperando a saber cual sería mi trabajo - solo pocas personas saben de esto y tú serás una de ellas.
-Gracias.
-De ahora en adelante serás una de las personas de mayor confianza - baje la cabeza como agradecimiento - Draco tiene como misión matar a Dumbledore - aquellas palabras provocaron por unos instantes tensión que paso desapercibida por él - pero para ser sinceros solo le puse esa misión para que fracasara y hacer pagar a Lucius por su indolencia en el Ministerio - lo suponía, pero solo asentí levemente - así que tu trabajo será matarlo - supuse que mi rostro era de confusión, porque sonrió con cierta burla - dos días antes de que termine Hogwarts irás, porque me siento una persona bondadosa y dejare que Draco trate de matarlo todo este tiempo.
-Muy bien - conteste educadamente - ¿me puedo retirar? - él asintió, así que me levante y camine tranquilamente hacia la puerta.
-Rach - llamo cuando mi mano estaba en la perilla, gire levemente - jamás dejes ese altivez - solo asentí, cuando estaba a punto de salir escuche un susurro "Te hace muy parecida a ella"
capitulo dedicado a:
Gabriela Black
Brisa
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