← Nadie como tú · de
Nadie como tú — capítulo 26
POV Rach
Esto era muy aburrido, tener que levantarme temprano para ir a Azkaban a rescatar a los idiotas que habían sido encerrados el día del Ministerio, eso sería al medio día, ya que Voldemort quería mostrar algo de lo cual no tenía ni la menor idea, para eso faltaban siete horas, pero por los sueños con Cedric desperté a las 4:30 como siempre, comenzaba a odiar el soñar con él, porque cada vez que despertaba el dolor era mayor, al saber que no estaba conmigo.
Toda la mansión estaba en silencio, eso era algo nuevo para mí, decidí revisar un poco de aquella mansión, recuerdo que Rosalie le decía a Voldemort que debía quemar todo lo que tenía que ver con su pasado, eso me lleno de curiosidad, fue por eso que subí al ático donde se supone guardaban todo, subí haciendo el menor ruido para que nadie despertara o se percatara hacia donde me dirigía.
Cuando llegue todo estaba lleno de polvo como buena película muggle donde la protagonista busca pistas, gracias al cielo ya no estaba cerca de Ginny, bueno aparte de que todo estaba lleno de polvo, había varias cajas, con ropa y otras con papeles, había una que tenía el nombre de Walburga Black. La abrí y el polvo que desprendió hizo que tosiera, lo primero que había era una fotografía blanco y negro, pero como todas las mágicas con movimiento.
Se encontraba una chica como de mi edad, su cabello era negro y quebrado, tenía la misma forma de la cara que yo, sus labios al igual que los míos eran carnosos pero pequeños, de hecho tenía la forma de corazón que siempre mi abuela me decía, la nariz era mucho más afilada que la mía y un poco más pequeña, sus pestañas eran mucho más largas que las mías si se lo note en la fotografía, no me imaginaba como las debió tener, sus pómulos eran más marcados que los míos, sus ojos no sabía bien de que color eran , pero algo me decía que eran iguales a los míos y como ahora estaba mi mirada triste, fría y la altivez de cualquier Black se marcaba en su rostro. Le di la vuelta y tenía una pequeña inscripción "Nunca dejes esa altivez que te hace única"
La puse a un lado y saque un libro que se notaba demasiado viejo, sople sobre la portada para que el exceso de polvo se quitara y me dejara ver el titulo. "Propiedad de Walburga Black"
Lo hojee y pude ver que tenía una caligrafía entendible y como decía la portada era de una chica, la primera parte relataba de su llegada a Hogwarts en 1938, había quedado en Slytherin junto a su primo Orión que era cinco años mayor.
La verdad la vida de Walburga era un poco aburrida, pase y pase las hojas hasta que llegue una en donde estaba un TMR, ante aquellas siglas comencé a leer.
Hoy después de la cena de nuevo Tom, volvió a pedirme que nos viéramos en el tercer piso, pero que aun no entiende que tiene sangre mestiza y siendo así yo no puedo tener algo con él, porque jamás pasara de ser un mago mediocre por no ser de sangre pura.
Eso fue lo que le dije está noche, su mirada por primera vez me mostró odio, y dijo que pasaría a la historia porque haría grandes cosas solamente para callarme, pero simplemente se que es imposible, es por eso que le doy esperanzas, pero pobre chico jamás podrá ser más que un ayudante de Ministro.
No entendí, así que pase como diez hojasy ahora había una serpiente.
Hoy mataron a una sangre sucia de Hufflepuff, no recuerdo su nombre, pero si esto sigue así van a tener que cerrar Hogwarts, Riddle esta un poco más exasperado que el resto, porque si de verdad cierran Hogwarts él regresara aun asqueroso orfanato con todos esos muggles que deben dar asco el solo verlos, pero a prometido como prefecto que les dará el culpable, aunque comienzo a tener sospechas de quien es.
Pero y si me equivoco y él no es, pero sus ojos castaños parecen que me gritan que es él y que todo lo hace para que yo cambie de opinión sobre él. Pero simplemente no siento nada y creo que jamás lo sentiré al menos por él.
Llegue al final del diario
Jamás perdió las esperanzas de que yo dirigiera mi mirada a él, pero hoy el día de mi boda vino a suplicarme que no me casará creo que soy la única que puede decir que Tom Riddle me rogó para que me escapara con él y tuve tantas ganas de aceptar y no es porque lo ame, porque en verdad jamás lo amaré como tampoco amaré a Orión pero así se hacen las cosas en mi familia.
Tal vez si hubiera sido Malfoy el que me lo hubiera pedido lo hubiera aceptado de inmediato, pero no siempre es lo que uno desea, fue eso lo que le dije a Tom antes de salir a mi nuevo futuro. Pero antes de dejarme salir me dijo que iba a pasar a la historia como el Mago más poderoso y que había llegado más haya de la muerte o algo parecido, solo sonreí y le dije el día que tú lo logres, ese día yo estaré dispuesta a aceptar que Te Amo.
Robo un beso de mis labios y me dijo eso es una promesa, el día que lo logré ese día serás mía.
Creo que ya entendía, Voldemort estuvo enamorado de Walburga, fue por eso que había hecho tantas cosas que…
-Al principio lo hice por ella - mi cuerpo se tenso ante aquella voz - pero después me di cuenta que eso era lo que deseaba, y poco a poco mientras ganaba más poder, el amor que sentí por ella se iba a pagando, un día después de muchos años, creo que tu padre tendría como seis años ella vino a mi llorando y suplicando que la sacara del infierno que vivía con Orión - giré mi vista sonreía de manera vil - le dije lo mismo que ella una vez me dijo a mí, cuando tengas un futuro y un estatus regresas - clavo su roja mirada en la mía - y como te dije ese día en el cementerio el amor es para estúpidos y débiles, eso me lo dejo muy claro tu abuela, es por eso que esto sigue aquí, porque cada vez que lo veo sé que entre más poder tenga más valgo.
-El amor es lo peor que pueda existir - susurre secamente - solo trae dolor.
-Aprendes rápido - repuso con cierta burla - es mejor que bajes, todos están listos.
Me incorpore y solo hice una leve reverencia y salí del ático, en eso era en lo que me iba a convertir, en una persona sin sentimientos que siente placer al lastimar a las demás personas, una débil sonrisa amarga apareció en mi rostro.
Cuando llegue a la sala, Bellatrix, su marido Rodolphus, y otros tres magos a los cuales de verdad no conocía me esperaban en la sala y después sin decir nada Bella tomo el lugar como líder y salió de la mansión seguida por el resto, debíamos desaparecer y llegar a Azkaban que en esos momentos era el lugar más fácil para entrar.
Sabía que no era mayor de edad, pero Dumbledore en sus clases particulares me había enseñado a aparecerme, en cuanto vi desaparecer a Bellatrix yo hice lo mismo, cuando llegue tres magos estaban inconscientes, debo aceptar que Bella era buena para esto.
Camine tratando de encontrar la celda donde estaba Lucius, esto era asqueroso, era el lugar más sucio que hubiera visto, además de que estaba tan solo que si no comprendían porque habían escapado los mortífagos sería por estúpidos. Encontré unas escaleras las cuales subí, había varias celdas con hombres y mujeres que me daban miedo, su mirada demostraba locura.
POV Escritora
Su mirada busco en cada una de esas celdas a Lucius Malfoy, mientras en una celda al fondo de ese piso,junto a las escaleras para subir al siguiente piso, un preso no dejaba de dar vueltas ¿Por qué estaba tan ansioso? Era la pregunta que rondaba porsu cabeza, que era lo que podría pasar esa tarde que lo tenía tan nervioso.
-¿Dónde estás Malfoy? - escucho un pequeño susurro, era una voz que le recordaba a alguien, pero no sabía a quién.
Un olor que hizo que su estomago sintiera miles de mariposas, era una mezcla entre sandía y fresa, camino hacia la reja, para ver si veía a quien pertenecía ese adictivo olor, lo que vio le pareció un ángel, justo frente a su celda pasaba una chica como de 1.64, el cabello negro azulado a la barbilla y unos ojos grises hermosos. De tan solo verla se le formo una débil sonrisa, era realmente hermosa.
Sintió una mirada, así que giro buscando al dueño de la mirada, cuando giro hacia la celda, sintió su corazón detenerse, no podía ser cierto, eso debía ser una mala jugada de su cerebro y de su necesidad de verlo, tenía que serlo; sintió sus manos temblar al ver esos ojos verdes que siempre habían sido su condena.
-Cedric - sus labios se movieron por si solos, el hombre la observo sin entender, porque lo llama así y más aun como era que un ángel pudiera confundirlo, vio como cerraba sus hermosos ojos grises y luego poco a poco los volvía a abrir y fijaba de nuevo su vista en él - ¿en verdad eres tú? -su voz se quebró al acercarse al hombre que a pesar de la palidez de su rostro, las profundas ojeras debajo de sus bellos ojos verdes, su cabello rubio cobrizo más largo y más sucio y esa barba que no tenía la última vez que lo había visto.
-Me confundes - susurro el hombre, luchando contra todo su ser por no limpiarle las lágrimas que caían sobre su perfecto rostro.
-No lo creo - contesto con una débil sonrisa tomando una de las manos del chico - eres Cedric, mi Cedric.
-Mi nombre no es Cedric - replico, pero a pesar de eso no aparto su mano de la pequeña que le ofrecía Rach.
-Entonces ¿cuál es tu nombre? - no pensaba pelear con él, no ahora que estaba con ella.
-Daniel - contesto sin ninguna emoción.
Se sorprendió de la perfecta mentira que estaba diciendo, o tal vez no era mentira y él en verdad creía que ese era su nombre, Rach examino el rostro del chico, no había nada que le delatara que mentía, sonrió con inocencia una real, después de nueve meses por fin volvía una sonrisa sincera a su rostro.
-Muy bien Daniel - no le interesaba en ese momento pelear con él sobre si era su nombre o no lo era.
-¿Rach? - no podía ser que ahora también vinieran ellos, la chica giro lentamente encarando a su padre - muñeca - susurro Sirius caminando con ella con una enorme sonrisa - he estado tan preocupado por ti.
-No des, un paso más - ordeno con la voz fría, tenía que morderse la lengua y obligar a su cuerpo a no correr hacia él y abrazarlo; Sirius se quedo estático al escuchar la voz de su hija tan fría - solo quiero que le digas a Dumbledore que esto es sencillo ahora yo soy a quien tiene que vencer no a Voldemort.
-Rach - no sabía que decir - ¿Qué pasa contigo?
-Es lo que menos importa, solo quiero que le digas que Voldemort no está solo y que si trata de hacer algo, yo estaré allí, así que a quien tiene que vencer soy yo.
-¿Me estás diciendo que…
-Si padre - contesto de manera acida - soy una mortífaga como todo Black debería ser - antes de que pudiera hacer algo saco su varita - dormus corporus (siempre tan original con los hechizos ¬¬) - susurro y Sirius cayó al suelo suavemente y completamente dormido - de verdad papá lo siento.
-Así que eres una de ese imbécil - la mirada de Cedric se había ensombrecido.
-Vámonos - contesto secamente mientras abría la celda.
-No voy a ningún lado.
-No te estoy preguntando - le espeto la chica, tomándolo del brazo y jalando de él - o te mueves o hago que te muevas.
-No voy a ir a ningún lado con alguien como tú - replico observándola con cierta irritación.
-Muy bien tú lo pediste.
Sin saber como con un jalón lo saco de la celda y con eso sus delgados brazos rodearon su cuello y con un leve esfuerzo hizo que se inclinará y lo beso, como desde hacía tanto tiempodeseaba, primero abrió los ojos debido a la sorpresa, pero a los pocos segundos los cerró disfrutando el dulce sabor de Rach y sus manos se colocaron en su cintura de manera posesiva, haciendo más profundo el beso, sintió como algo lo halaba hacia arriba, pero a pesar de eso no se separo de la chica.
Después de lo que a él le parecieron escasos segundos, Rach se separo de él lentamente y fue en ese momento que notó que no estaban en Azkaban, sino en un bosque.
-¿Ves? te dije que te sacaría de ahí - susurro Rach con una media sonrisa.
-¿Me quieres para ser uno de ellos? - pregunto de manera ácida.
-Dudo que te acepten y que me acepten a mí de regreso - contesto, mientras comenzaba a adentrarse en el bosque.
-¿A dónde demonios vas? - pregunto exasperado.
-Voy a explorar un poco el lugar - contesto con indiferencia.
No iba a dejarla ir sola, soltó un bufido antes de seguirla, era hermosa, pero porque alguien como ella lo había sacado de Azkaban sino era para unirse a Voldemort. Esa pregunta llevaba dando vueltas en su cabeza. Hasta que por fin después de un rato en silencio lo dijo.
-¿Por qué me sacaste? - Rach giró a velo con la nariz ligeramente arrugada - ni siquiera nos conocemos.
De verdad creía que no se conocían, decirle la verdad y que la creyera loca y se fuera o mentir y encontrar la forma en que todo volviera a la normalidad, porque eso de que era una persona igual al amor de su vida era una estupidez y ella lo sabía, eso solo pasaba en las telenovelas y siempre le pareció tan estúpido cuando las veía con Ginny.
-Es algo que no te incumbe - contesto siguiendo su camino, pero una mano la detuvo.
-Me incumbe, porque me sacaste de Azkaban y quiero saber él porque - debía encontrar una buena excusa pronto, pero no le era fácil si tenía que verlo a los ojos.
-Tu mirada me recuerda a alguien - contesto simplemente y se soltó del agarre de Cedric.
-¿Ese tal Cedric? - que no iba a dejar de hacer preguntas - ¿Qué paso con él?
-No voy a hablar de eso - y después de esto camino más rápido.
espero ke les guste, aunke parezca telenovelezco y xfavor dejen comentarios n.n