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Nadie como tú — capítulo 5
Era 31 de Octubre, era bastante temprano, cuando Gab se levanto por cierto cólico, su vientre estaba bastante abultado, se suponía que su pequeña, ya que Sirius estaba seguro de que sería niña, nacía a principios de Diciembre, así que ese pequeño malestar, no tenía nada que ver con que fuera a dar a luz en ese momento.
Se levanto, tratando de que su marido no despertara, ya que debían de ser como las 6:00am y no veía la necesidad de que su marido se levantara, bajo a la cocina a prepararse un poco de café, aunque si Sirius la veía haciendo eso, era seguro que iba recibir un regaño.
[……………………………]
-Gab es enserio debes comer - repuso Sirius al ver como su esposa había dejado su plato intacto.
-Sirius - susurro cerrando los ojos ya que había tenido una pequeña contracción.
-¿Qué pasa? - pregunto con voz temblorosa y acercándose a la castaña.
-Nada - contesto en un susurro tratando de enfocar la mirada de su marido - ¿serías capaz de traicionar a James y a Lily?
-No - contesto un tanto sorprendido - sabes que no sería capaz de traicionar a mis amigos.
-Traicionar no es el simple hecho de que tú los entregues - murmuro abrazándolo como si jamás lo fuera a volver a ver - si no ser el causante de que otro los entregue.
Sirius no entendía porque demonios le estaba diciendo aquello, Gab creía que él era el guardián y así sería hasta que su pequeña naciera, pero le estaba diciendo como si supiera que le había dejado ese papel a Peter, pero dejo de pensar en eso al sentir como su agarre se hacía más fuerte.
-¿Te sientes bien?
-Creo que ya quiere nacer - contesto con un hilo de voz.
-Solo respira y en un momento estaremos en San Mungo - repuso levantándose y corriendo hacia su recamara para arreglar todas las cosas que tenía que llevar su esposa.
Subió lo más rápido que sus piernas fueron capaces y después de tomar una pequeña maleta y meter lo que creyó necesario de ropa para Gab y luego fue a la habitación que estaba destinada para el nuevo bebé y vio que Owen de nuevo se había quedado dormido en una esquina de esa habitación con un perro de peluche abrazado.
-Ya va a nacer tu hermanita - le susurro mientras lo tomaba en brazos y lo llevaba hacia su cama.
-Gab quiere que vayas al bautizo de Harry - dijo una voz a su espalda, así que se giró y vio que estaba Remus con su mirada siempre tan tranquila.
-Pero tengo que llevarla a San Mungo - repuso, mientras caminaba con Owen hacia la recamara del pequeño.
-Para eso estoy yo aquí - contesto con una débil sonrisa - solo vas a bautizar al pequeño y luego podrás ir a San Mungo.
Sirius soltó un suspiro cansado y decidió que lo mejor era no hacer enojar a su esposa y menos con esto de que estaba a punto de dar a luz. Así que bajo y encontró a su castaña sentada en un sillón con sus manos sobre su abultado vientre, era una imagen bastante tierna, así que se tomo unos minutos para observar a Gab, siempre le había parecido hermosa, pero ahora ese brillo la hacía ver más tierna y más llena de vida. Después de grabar esa imagen se acerco a ella y le beso el cabello.
-Tratare de no tardar - repuso acariciando su abultado vientre - no hagas sufrir mucho a tu mami - Gab soltó una débil risita - recuerda que Te Amo.
-Y yo a ti - contesto en un susurro - solo quiero que cumplas el compromiso que ellos te dieron.
-Si lo entiendo - repuso besándole de nuevo el cabello - bueno es mejor que me vaya, si quiero estar allí para cuando Rach nazca.
Gab vio el reloj y vio que marcaban las 4:50pm, si todo iba bien, su marido debía llegar a San Mungo más tardar a las 7:00pm, solo esperaba que está vez su pequeña le diera la oportunidad a su padre de estar en su nacimiento.
[1 de noviembre 7:00 am Un año después]
-Gab por favor tienes que tranquilizarte - repuso Remus que sostenía a una pequeña niña de un año con el cabello negro azulado - aunque no lo creas Rach siente la tensión.
-Pero como quieres que me tranquilice si mi marido no ha venido a al cumpleaños de su hija - le espeto Gab, llevaba desde las 11:45pm llorando.
Remus no pudo contestar nada, ya que la puerta de la casa se abrió dejando ver aun Dumbledore bastante tenso.
-Los Potter han muerto - dijo en voz baja antes de que alguno de los presentes preguntara - Voldemort anoche entró a su casa….
-Eso no es cierto - interrumpió Gab con las lágrimas luchando por salir - él no pudo haber entrado, ya que solo el guardián puede decirle donde se escondían y Sirius jamás lo haría.
-Gabrielle esto lo siento, pero Sirius acaba de ser detenido por matar a Peter Pettigrew y solo él pudo haber entregado a James y a Lily - repusoDumbledore tratando de sonar tranquilo.
-Eso es mentira - dijo en voz baja - ES UNA MALDITA MENTIRA - gritó, haciendo que Rach comenzara a llorar y ella hizo lo mismo - es mentira, Sirius jamás traicionaría a James y a Lily, no sería capaz, siempre fueron sus amigos - levanto su mirada avellana hacia la miel de Remus que tampoco podría creer posible aquello - por favor dime que es una mentira.
-Gab - susurro Remus abrazando a su amiga con un brazo, ya que con el otro sostenía a Rach - no quiero mentirte, y tu y yo sabemos que Sirius era el guardián de James, sabemos que James confiaba ciegamente en él y solo él pudo haberlo entregado.
La castaña se cubrió el rostro con ambas manos y comenzó a sacar todo el dolor que esa noticia le estaba causando, se había enamorado de un traidor que no le importaba más que el poder.
espero ke les guste y en estás vaccaciones actualizare diario o cada tercer día aun no lo se, pero espero sus comentarios ^^
capitulo dedicado a:
Brisa
Gabriela Black