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Historia 33692 — capítulo 4
Rosa y Dos rayitas
Sigo aquí sentada en el baño aun no encuentro la razón de mi malestar decido que es tiempo de salir de este lugar y me lavó la cara, cuando me miro al espejo, me veo toda pálida, un momento, algo está mal, corro hasta mi cama y veo que todas siguen durmiendo, faltan a lo menos veinte minutos antes de que la primera se logre despegar de su cama. Buscó bajo mi almohada y sacó mi agenda, mamá me enseño a marcar mi periodo, dice que es algo importante, hasta este momento no le había encontrado verdadera importancia, pero de todas formas lo he hecho, ya que recordé en el baño que este mes no lo hice, por qué diablos no lo marque, si debería haberlo hecho hace al menos dos semanas. Trató de recordar y claro no lo marque no por un olvido mío, sino de el que no vino.
Mis manos comienzan a sudar y mis dedos tiemblan mientras sostengo la agenda, esto no puede estar pasando, debe ser alguna broma, trató de sacar cuentas, que siempre se me han dado, por eso soy la mejor en aritmancia y en la escuela muggle lo era en aritmética. Siento como un gran peso cae en mi espalda, yo no me cuide y no recuerdo que Scorpius haya usado algún hechizo u objeto de protección, pero quizás lo hizo en silencio, y no me di cuenta ¿verdad?, además fue la primera vez, cómo voy a tener tanta mala suerte, aunque estoy hablando de mi, la chica que conozco con más mala suerte, sólo esto me puede estar pasando a mi.
Corro de nuevo al baño y me encierro a llorar, esto no esta pasando, me repito una y otra vez, mientras las lágrimas corren por mi cara. Cuando siento que alguien golpea mi puerta, me levantó y abro la ducha necesito agua helada para despejar mi mente, y a pesar de que estamos en noviembre no me importa. Al salir del agua, toda entera tirito, pero ya tengo una solución, debo comprar una prueba de embarazo, no voy a llorar antes de tiempo, si a veces ocurren atrasos en los periodos y eso no significa que tengas un niño dentro, me convenzo a mi misma.
El sábado como estaba presupuestado, nos tocaba salida así que decidí que apenas pudiera escaparme iría a la farmacia del pueblo, debía inventar alguna escusa para alejarme de Violeta, Jeff, y mi primo Albus. Durante los días anteriores, traté de no pensar en esto, y me dedique al completo a hacer los deberes escolares incluso con más antelación que de costumbre, pero en este momento es necesario ya que en realidad me he demorado más que antes, ya que constantemente tengo que recordarme en no pensar en esto.
Mientras caminábamos hasta el bar a tomar cerveza de mantequilla, le dije a Violeta que deseaba ir a comprar un libro, como sabía que a ninguno le gustaba entrar a la librería, me dijeron que me esperarían en el local, por primera vez me encantó que a mis amigos no les gustara la lectura. Salí caminando calle abajo, tratando de pasar desapercibida, cuando lo vi, ahí estaba Scorpius, pero el ni siquiera me vio, porque estaba muy ocupado con los labios de su amiguita la tal Alexia. La rabia me inundó, me dieron ganas de gritarle ahí en medio de la calle llena de estudiantes, que si se estaba divirtiendo o me quería acompañar a comprar un test de embarazo. Pero deseche inmediatamente la idea al imaginarme a todo el cuerpo estudiantil mirándome como si fuera una basura y Malfoy negando que alguna vez estuviera conmigo, luego mis padres echándome a la calle. En definitiva todo va a ser un desastre.
Cuando por fin encuentro la farmacia, me doy cuenta que no hay ningún estudiante cerca, claro quien va a querer pasar su día de descanso comprando algo en este lugar, sólo una tonta como yo. Al abrir la puerta sonó una campanilla, mire para todos lados tratando de ver que nadie se había dado cuenta, y entre despacio y frente a mí una anciana que me miraba por sobre sus lentes.
- En que te puedo ayudar niña- me dijo una de las voces más dulces que había escuchado.
Me acerque al mesón, con la miraba baja y tratando de respirar normalmente, le dije lo más rápido posible.
-
necesitountestdeembarazo, por favor- la anciana me miró tratando de descifrar que era lo que le había pedido. Pero luego de unos segundos, en los que interiormente pedía que no me hiciera repetir aquello, ella pareció comprender, porque me miro dulcemente y saco de una caja un pequeño paquete.
-
debes colocar un pelo dentro del liquido y en unos dos minutos si el liquido se pone rosado, es positivo y si es café es negativo- dijo con una voz que demostraba compasión.
Por favor necesito que sea café, pensé.
-
Tiene otro por favor- le pregunté, uno no era suficiente, debía comprobarlo la mayor de las veces posibles.
-
Claro, tengo este que funciona con orina, dos rayas es positivo y una negativo. Me dijo pasándome una cajita alargada.
-
¿Cuánto es?
-
¿Si necesitas ayuda puedes venir a verme?- me dijo cuando le pase el dinero
Por fin salí lo más rápido de ese lugar guardando en mi abrigo la bolsa con los dos test, debía volver a la escuela para poder hacerlo, así que cuando me encontré con James le pedí que le dijera a Violeta que me había ido a la escuela, que necesita hacer una tarea. El me miró y luego se encogió de hombros dirigiéndose donde estaban mis amigos.
Llegué a mi habitación y como supuse no había nadie, me encerré en el baño y saque las dos cajas que había comprado, debía hacerlo rápido, así que tome el frasco y de un tirón no sólo me saque un pelo de mi cabeza sino que todo un mechón, creo que los nervios no me permiten hacer bien las cosas, seleccione uno y lo deposite en el recipiente dejándolo sobre el lavamanos, luego tomé el segundo test y lo hice. Con el primero debía esperar dos minutos y con el segundo cuatro, así que me senté en el suelo, mirando el techo, jamás me había percatado que estuvieran tan limpios, a los pobres elfos debían mandarlos a limpiar casi todos los días el baño completo, mamá se enojaría si supiera esto. Cuando me acorde de mi mamá un nudo se me formó en el centro del estómago, que pensaría si supiera que estoy en este instante encerrada en el baño con dos test, para saber si estaba embarazada, me odiaría y ni hablar de mi padre.
Baje la mirada lentamente, cuando me di cuenta de que ya había pasado el primer tiempo. Cerré los ojos cuando estuve casi al frente del frasco, al abrirlos ahí estaba, todo un frasco de color rosado, esto no es posible estaba malo, sí eso era, así que debía esperar el otro que de seguro tendría una sola rayita, y mi vida seguiría como antes, aunque sabiendo que los test de pelo no eran tan efectivos como lo de orina.
Las lágrimas ya comenzaban a correr por mi rostro, cuando estire mi mano y alcance aquel objeto que me daría el veredicto final. Lo tome con ambas manos y lo giré para observar el lugar en donde debían estar marcadas la o las rayas. Lo hice tan lentamente, mientras pedía que fuera sólo una, que cuando estuvo al frente de mis ojos, no pude ver nada, me sequé las lágrimas que me impedían ver bien y enfoque mi vista y ahí estaba
/ /, ¿eso eran dos rayas?. Era definitivo mi vida estaba terminada, como podía ser, sólo tengo quince años, como me pudo pasar esto a mí, yo no puedo ser… ni siquiera puedo decirlo, porque no está en mis planes, ni en diez años.
Mamá, pero si esa palabra es para las mujeres adultas, que deciden en forma racional y responsable, luego de haber estudiando utilizarla con una vida que forman en su cuerpo.
Me quede quieta con el test en la mano, mientras sentía como temblaba mi cuerpo de tanto llorar, no podía pensar en nada más que no fuera que todo estaba perdido. Por lo que no supe cuanto tiempo estuve llorando tirada en el piso.
Aún estoy aquí escondida en un rincón del baño preguntándome por qué, y alguien otra vez golpea la puerta haciéndome saltar de susto. Guarde en mi bolsillo el test que tenía en la mano, el contendido del frasco lo tire al baño, mientras las cajas las rompí rápidamente para guardarlas en la bolsa y echarlas al tarro de la basura. Me limpié la cara y salí sin mirar cual de mis compañeras esperaba tras la puerta.
Me dí cuenta de que ya era la hora de la cena, pero no tenía ganas de comer ni menos de ver a alguien, así que me iba acostar, me saque mi abrigo y cayó el test al suelo, ahí estaba las dos rayas recordándome lo que significaba, me apure en recogerlo antes de que Sam, saliera del baño y lo viera y lo guarde en el fondo de mi baúl.
Aunque trató de dormir, no puedo, en mi mente sólo se reflejan los test positivos, tengo miedo, que voy a hacer, no puedo tener este bebé, tengo quince, soy una niña y las niñas no pueden criar niños, eso tiene que estar prohibido, o deberían hacer una ley que impidiera que a esta edad se pueda fecundar. Que les voy a decir a mis padres, que dirán en la escuela, de seguro me expulsan, me quedare sin educación, seré una fracasada, esto no puede ser, sigo llorando en silencio para no despertar a mis compañeras, se que Violeta estaba preocupada, pero cuando se dio cuenta de que estaba "durmiendo" se fue a su cama. Pero sigo aquí despierta llorando por mi inexistente futuro.
Todos los días ha sido lo mismo lloro y lloro, antes yo casi nunca lo hacía, pero ahora parezco un grifo, aunque trató de disimular, mis primos y amigas al principio me bombardeaban a preguntas, por qué estaba pálida, por qué apenas comía, por qué estaba todo el tiempo cansada, a lo que yo respondía de mala gana que estaba bien y que me dejarán en paz. Así que yo me preguntan tanto, sólo Violeta insiste si tengo algún problema. Por eso he decidido mejorar mi ánimo, debe haber alguna solución así que la buscaré.
(Gracias por los comentarios a todos/as muchas gracias... espero que les siga gustando,, dejen review sobre este nuevo cap, ¿qué debe hacer ahora? )