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Historia 33692 — capítulo 3

Sensaciones

Me sentía abrumada y cansada, a pesar de que estaba acostada sentía que todo me daba vueltas y mi cabeza estaba a punto de estallar. La luz comenzó a darme en la cara por lo que opte por abrir los ojos y acomodarme lejos de los rayos del sol, al voltearme mi cara toco un poco de cabello rubio esparcido en la almohada, me senté dando un pequeño grito, que era esto por qué ese rubio estaba en mi cama, un momento esta no es mi cama, por qué estoy desnuda, o no esto no me puede estar pasando lo de anoche no fue un sueño, fue realidad, me acosté con Malfoy. Recordé el dolor y el placer que jamás en mi vida había experimentado como lo había sentido anoche, era extraño que dos sensaciones tan opuestas se conjugaran en un mismo momento. Pero ahora el miedo me lleno, que haría, cómo lo iba a enfrentar, esto no puede estar pasando.

Me levante rápidamente y busque mi ropa, en el reloj que había en la habitación pude ver que eran las seis de la mañana, alcanzaría a llegar a mi habitación antes de que alguien se levantará y se diera cuenta de que no había llegado a dormir, no podía dar explicaciones, qué diría, oh lo siento no llegue por que anoche me acosté con Malfoy, si el Slytherin que mi familia y en especial mi padre odia, aquel chico guapo y callado que no me ha mirado desde que me besó al principio de cuarto año.

Esto había sido un error, y más que por mí, sabía que lo seria para él, no quería escuchar de su boca que aquello no había sido más que un revolcón de una noche, una simple satisfacción de necesidades. Por eso debía huir de ahí antes de que él despertara. Me vestí lo más rápido y silenciosamente posible, y corrí, salí huyendo hacía mi torre, para tratar de olvidar aquello, aunque sabía que eso sería imposible, la primera vez es algo que siempre se recordaba, pero haría lo posible para que fuera sólo eso, un recuerdo escondido en lo más profundo de mi mente.


Ese día sábado no salí de mi sala común, aunque Violeta insistió en que fuéramos a descansar a los jardines, yo no quería toparme cara a cara con Malfoy, por lo que opte por quedarme haciendo los deberes en la sala común, mis primos me saludaron, y pude respirar aliviada al parecer nadie se percató de mi ausencia en la fiesta.


Cuando el lunes volví a clase, recordé que a primera hora teníamos defensa contra las artes oscuras y la compartíamos con las serpientes, por unos segundos decidí que faltaría a esa clase, pero, un momento soy una leona, valiente por naturaleza, no podía quedarme aquí escondida por un simple momento de locura adolescente, a quién no le a pasado, esto no cambiará para nada mi vida, así que con todas mis agallas me dirigí hacia el salón.

Al entrar lo vi, ahí estaba sentado con Alexia, esa compañera suya que siempre esta pegada a él, pase lo más rápido posible hacia mi asiento, pero lamentablemente todos los de adelante estaba ocupados. Traté de quedarme ahí, cuando mi querido primo me llamó.

  • Rose, aquí tengo nuestro asientos- me dijo Al, y al observarlo pude percatarme que el no había encontrado nada mejor que ubicarse exactamente en los puestos de adelante a los cuales estaba sentado Scorpius.

Camine lentamente con la mirada pegada en la tapa de mi libro, sintiendo sobre mí aquella mirada gris. Sin siquiera mirarlo me di la vuelta y me senté, durante toda la clase no pude tomar ni la más mínima atención. Incluso cuando el profesor hizo algunas preguntas yo ni siquiera pude responder.

Por fin al término de la clase, traté de escapar nuevamente, sin embargo el profesor me llamó para preguntarme si todo estaba bien, cuando le asegure al maestro que estaría más atenta en la siguiente clase pude salir de la sala y para mi alivio todos se habían retirado.

Me dirigía a mi próxima clase cuando lo vi, ahí estaba apoyado en la pared, con la cabeza al frente. Caminé lentamente, y me miró.

  • Weasley, debemos hablar- me dijo

  • Se lo que quieres decir y por mi no te hagas problemas ya lo olvide- conteste, él me miro durante unos segundos, analizando mi cara, que en ese momento debía parecer un tomate.

  • Está bien- respondió de manera plana, dándose la vuelta y caminando al lado contrario que al mío.


Por supuesto que no le pienso contar a nadie lo sucedido, a nadie, esto será un secreto de Estado. Lo bueno es que ya paso más de un mes desde ese día y todo volvió a la normalidad, Malfoy y yo seguimos siendo indiferentes el uno con el otro, y ya no me da tanta vergüenza toparme con él. Aunque siento que cada vez que me mira hay cierto rencor hacía mí, como si yo le hubiera hecho algo. Con que cara tendría que reprocharme algo si yo fui la que le entregó su virginidad a él, y para él yo debo haber sido una más de sus conquistas de una noche, pero no, él me hace sentir culpable, no sé por qué ni menos de qué, pero no le voy a dar mayor importancia, decidí olvidar el tema y eso voy a hacer.


Es mediados de noviembre, y cada vez está más frío, detesto el frío, detesto que nieve por qué eso significa que se acerca la navidad y eso implica celebración familiar y todo lo que eso conlleva. Siempre tengo malos recuerdos de las fiestas, porque siempre pasa algo en que yo estoy involucrada.

Como cuando tenía tres años el tío Percy recibió un premio y en la fiesta le vomite los zapatos, la cara de enojado que puso siempre la describe mi tío George como uno de sus peores momentos. Cuando tenía seis en el cumpleaños de James sin querer boté la torta, por estar tratando de comprobar si la teoría de Newton tenía alguna excepción, pero no, todo lo que se deja sin algo que lo sostenga tiene que caer y eso hizo el pastel, se desparramó en el suelo. James no me habló durante días y estuve castigada por dos semanas. O como en una navidad cuando me pare sobre un estanque de agua congelada y se rompió, caí al agua helada y casi me ahogué, pero el tío Harry me sacó y por si fuera poco tuve que pasar la navidad en San Mungo, arruinando una vez más una celebración familiar.


Ahora que estoy mirando por la ventana las nubes grises que cubren el cielo, comienzo a pensar que el frío este año me está haciendo más mal que otros años, me siento muy cansada y eso que las prácticas de Quidditch aun no empezaban a ser intensas. Violeta a cada rato me pregunta si estoy bien, según ella cada día mi cara esta más pálida. Pero como no iba a estarlo si no salía al sol desde que llegue a la escuela.

  • Hoy tenemos práctica primita, no se te vaya a olvidar, por fin comienza lo bueno- me dice James despertándome de mis pensamientos y dándome unas palmadas en la espalda.

  • Como lo voy a olvidar si lo has estado recordando todos los días.

  • Cada día tienes peor carácter Rosie, debes ser más amable y alegre, eso no te dañara- contraataca con una sonrisa en su rostro.

  • Mejor bajemos a la cancha a practicar, antes que te muestre mi verdadero carácter.

Una vez en la campo de práctica, James, quien es el nuevo capitán del equipo nos comienza a dar las instrucciones, yo subo a mi escoba y comienzo a volar dando vueltas alrededor, cuando comienzo a ascender el estómago me empieza a doler, y una sensación de vértigo se apoderó de mi, todo el campo comenzó a dar vueltas, pero yo me mantenía en el mismo lugar, trate de aferrarme a la escoba para no caer, una vez que me controlé baje lentamente y mi primo Albus que se encontraba cerca de mío, se paro a mi lado.

  • Rose ¿estás bien?

  • Si, sólo me canse un poco- miento

  • Estás pálida, ¿te sientes bien?- me preguntó

  • Sí es sólo que no alcance a comer hoy- le digo.

Luego de eso logré recuperarme y pude practicar tranquilamente, aunque mi primo estuvo todo el tiempo pendiente de mí. Por qué me tengo que enfermar justó cuando este sábado hay salida a Hogsmead. Aún tenía tres días para sentirme mejor y disfrutar de todas las maravillas que se podían encontrar en aquel lugar.

A la mañana siguiente, pensé que todo estaría mejor, pero no, he tenido que levantarme corriendo para ir al baño, no puedo creer que casi ni comí ayer y tengo que vomitar. Ahora estoy agachada frente al baño, tratando de controlar mi respiración y me siento repugnante. Me da todo vueltas, esto se esta haciendo un hábito, por qué mi cabeza y mi cuerpo están en mi contra, que he hecho para merecer esto. Trató de pensar en que he comido para sentirme así, y la estúpida imagen de mi noche con Malfoy inunda mis pensamientos. Pero no es tiempo de pensar en eso sino en la cena del día de ayer, tengo que encontrar al culpable de esto.


(Gracias por los comentarios… ¿qué les parece este nuevo cap?…. ¿Quieren que ponga uno desde la perspectiva de scorpius, con respecto a lo que paso la noche de la fiesta?)