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Historia 33979 — capítulo 2

¿Qué demonios estaba pasando? Esa cara, esa voz, su presencia, ¡Hasta el maldito aroma a pino! Era él tenía que serlo, nadie nunca en la historia de la humanidad tendría el cabello azabache tan desordenado como un Potter, ¡Pero no! ¡James Potter había muerto, lo había hecho junto con su mejor amiga hacía 16 años! Y sin embargo no podía mentirse ante la imagen de ahora, miro a quien le ponía las esposas era idéntico al otro idiota.

—¿Cómo me ha llamado? —pregunto el clon del difunto esposo de su difunta mejor amiga.

Evelin iba a contestarle cuando notó que el vampiro que había matado, no estaba tan muerto como pensaba.

—Diablos…

—¡Joe, el hombre esta vivo! — exclamo el clon del idiota que le había puesto las esposas.

—¡No te acerques!— gritoEvelin al ver que "James" iba a confirmar sus signos vitales, el hombre se detuvo, por alguna razón que el mismo no comprendía y la mente de la cazadora trabajaba a mil por hora, tenía que sacar a aquellos inútiles de ese callejón si no quería que el vampiro tuviera banquete de merodeadores.

Con su peso logro que el policía detrás suyo cayera de espaldas golpeándose en la cabeza y quedando inconsciente.

—¡No se mueva! — le grito James, pero ella ya le había embestido, l arma se disparo fallando por muy poco y ella quedo encima del hombre, escuchó el rugido de la criatura y maldijo

—¡Quítame las esposas ahora! —le ordenó, pero como siempre, James había sido muy lento, sintió como era arrancaba bruscamente del dominio de la fuerza de gravedad y era lanzada hacía una pared para chocar estrepitosamente contra ella.

El vampiro se lanzo contra ella antes de que esta pudiera levantarse, la tomo del cuello alzándola en vilo y rugiendo contra su cara, el hedor a sangre la mareo mientras escuchaba el arma del policía detonándose una y otra vez, junto con sus gritos desesperados.

No sabía que pasaba, pero aquel hombre se había ido contra la mujer, la había lanzado a por lo menos cinco metros de distancia y con una velocidad increíble ahora le estaba asfixiando, no tenía tiempo para nada más que dispararle en un vano intento de salvar a la mujer, pero era imposible, las balas penetraban la piel del vampiro sin hacerle ningún estrago, furiosoy sin balas corrió hacia ellos con un garrote entre las manos, el cual rompió en la nuca del hombre, este ni siquiera se inmuto.

—¡Desmaius! — escuchó la exclamación y vio como el hombre salía volando hacía el otro extremo de aquel oscuro callejón, la mujer callo al suelo y se incorporó de inmediato, ya sin esposas cruzo la distancia que los separaba y lo arrastro corriendo junto a ella, corrieron sin hablar durante todo el trayecto hasta encontrarse con un auto, ella rompió el vidrio de este y entraron, saco un pedazo de madera y con el hizo arrancar el automóvil.

Condujo a lo largo de la ciudad hasta llegar a un pequeño poblado, Joe no habló en todo el camino, ni siquiera dijo algo cuando la mujer se pasotres semáforos en luz roja, se detuvieron en medio de la carretera y ella bajo dando un portazo.

La escuchó patearunas rocas y maldecir, salió del carro y se dirigió a ella.

—¿Qué fue eso? — preguntó

—¡Es lo mismo que yo me pregunto! — se volvió a mirarlo con los ojos negros llameantes por la furia que sentía — ¡Tu no deberías estar aquí! — exclamó señalándolo con el dedo. — ¡TU ESTAS MUERTO!

—¿Debo asumir que me esta amenazando señora?

—¡Oh cállate idiota!, no sabes… de verdad, un momento…— se detuvo por un instante a reflexionar, con la respiración agitada y el cabello revuelto, parecía maniática. — tu. — miro a Joe. — ¿No me recuerdas?

—¿Debería de?

—A ver, déjamever si entiendo, ¿No te acuerdas de mí? Soy yo, Evelin.

Joe, simplemente no sabía de qué demonios estaba hablando.

—¡James por favor!.¡ERES UN MAGO IFIOTA, UNA MALDITO MAGO!

—Mi nombre no es James señora, soy el detective Joe Wilson…

A la morena le dio un ataque de risa histérica.

—¿Detective? — miro la placa que en ese momento Joe le mostraba. — ¡OH claro por supuesto! ¿Qué más podía hacer James Potter?

Esa mujer, definitivamente le estaba desesperando, iba de un lado a otro arrastrando los pies con furia, haciendo ademanes y sin mencionar que cada nueve de diez palabras que pronunciaba eran un insulto.

—Creo que me esta confundiendo

—Ojala fuera así, je…— su mirada cambió de un momento a otro, se volvió a mirarlo al rostro y de pronto vio en el otra vez a la joven que había estado observando la pintura.— Te conozco demasiado bien, para mi desgracia, incluso tu maldita voz no ha cambiado nada, sólo, creo que alguien se va a enfadar mucho… me han dicho que tiene su carácter…— musitó suavemente, como si no hubiera hablado, comos si el viento solo hubiera pasado muy cerca como para escuchar su murmullo. — Te envidió, al menos tú no tienes que recordar aquello…—siguió diciendo. — Lo lamento, tendré que hacerte recordar…— dirigió Aquella vara de madera y susurro: —¡Finite!

Un haz de luz le golpeo fuertemente en la cabeza y calló de repente en un oscuro agujero…

"James… aquella voz, la conocía, pero ¿de donde?... tonto, será un niño muy sano… ¿un niño? ¿Quién hablaba?...Una imagen se formo en su cabeza, se reconoció a sí mismo sentado en un sofá, en algún lugar, en una casa que irradiaba calidez y él estaba leyendo un periódico, el llanto de un bebé se escucho repentinamente haciendo que ambos dieran un respingo, fue cuando Joe se dio cuenta de algo que no había notado, había una cuna cerca de él, el Joe más joven se acercó a la cuna y saco a un niño, Joe abrió los ojos desmesuradamente, ese niño… ¡Era idéntico a él! Tenía el cabello azabache igual de rebelde que el suyo, su rostro era casi igual a excepción de la nariz y sus ojos ¡Pero que ojos! De un esmeralda intenso, tan hermoso, su otro yo elevo varias veces al niño para que se calmara.

—Vamos Harry, no llores, ¡Ara que mi niño no llora! Vaaaamos deja de llorar. — canturreaba constantemente mientras se paseaba por la salita, se vio a si mismo con una mirada de infinito amor hacia el niño, era su hijo, ese niño…¿Qué sucedía allí?

—Entre más le digas que no lloré, más lo hará, es igual de tozudo que su padre.

Y si Joe estaba sorprendido, nada le preparo para lo que seguía, una mujer, la de la pintura había aparecido de pronto por la puerta, con un biberón un las manos y una sonrisa sincera

—Me ofendes Lily, más bien nos ofende, ¿Verdad bebé? ¿Tu mami es una mujer muy fría e insensible? Deberías haber visto como me trataba en el colegio…

—Deja de pervertir la mente de mi hijo James

—¿Quieres hacerlo tu?

—¡James!

Amo la manera en la que la pelirroja dijo su nombre… ¿Su nombre? ¿Desde cuando ese era su nombre?

—Vamos Lily, si no lo hacemos nosotros alguien más lo hará

—¡Cínico! — exclamó Lily y James rió al ver la cara de su esposa… ¿Por qué sabía todo aquello?

Su otro yo se acerco a la mujer y con un brazo abrazo su cintura acercándola a él y plantando un beso en sus enfadados labios, el pequeño Harry jugaba con el cabello de su padre y el beso se rompió cuando el querubín jalo demasiado fuerte a su progenitor.

—¡Hey vale! ¿Ves lo que haces? Pones celoso a mi hijo. — le reprocho a la mujer que aún estaba atrapada en su abrazo.

—La que debería estar celoso soy yo.— replicó esta fingiendo enfado…."

Sudaba copiosamente y tenía la temperatura muy elevada, había pasado de pequeñas risitas y gemidos y lamentos de un momento a otro, suponía que pronto acabaría der recordar todo, se preguntaba al principio si no se estaba equivocando de persona, como lo había sugerido él mismo cuando le llamo por su nombre y le grito que era un mago, pronto descubriría si estaba en un error, y por los gestos y alaridos que estaba dando en ese momento, no era así.

Y como después de la tormenta viene la calma, James dejo de moverse y patalear de pronto, un suspiro larguísimo salió de su pecho, uno que parecía más un gemido lastimoso. El hombre abrió los ojos y la primera persona que vio, fue a ella sentada a la cabecera de la cama y poniéndole trapos húmedos en la cabeza para bajarle la temperatura.

En cuanto vio su mirada, lo supo, no se había equivocado, era tan profunda y llena de dolor como se hubiera imaginado, la miro largamente, como evaluando su situación.

—¿Dónde esta? Harry, quiero saber donde esta…— pregunto de inmediato con la voz ronca y débil.

—Ahora mismo supongo que en la casa de Petunia Dursley. — contestó, faltaba al menos un mes para que las clases en Hogwarts empezaran. James arrugo el entrecejo.

—¿Y qué rayos hace allí? ¿Por qué Sirius no lo tiene? Se supone que se convirtió en su padrino precisamente para evitar que la custodia pasara a manos de esa gente. — dijo sin alzar la voz.

—No has preguntado por "ella"— le reprochó Evelin sin poder contestar a la primera pregunta.

James desvío la mirada y se incorporo con dificultad.

—Te vi en la exposición de aquel museo, — confesó sin verla. — ¿Se parece verdad?— su voz sonaba extraña, amortiguada por los sentimientos que seguramente tenía. — Y lo que dijiste antes de lanzarme el "Finite" lo estuve pensando antes de preguntar por Harry y cuando lo hice lo comprobé. Ella era muy fuerte, jamás hubiera dejado sólo a nuestro hijo y menos con su hermanaa menos que… — estrujo las sabanas con sus manos y se callo antes de que se le quebrará la voz, no era momento de lamentaciones, no aún, no delante de esa mujer. — Quiero verlo. — Expreso, aunque era más acertado decir que "necesitaba verlo".— Sé cuanto tiempo ha pasado y si no me equivoco ya tendrá 17 años. — intentó levantarse de la cama pero Evelin se lo impidió.

—No puedes. — le dijo

James soltó unacarcajada amarga.

—¿Sabes cuantas veces me han dicho eso Wattson?

—Potter, esto no se trata de una salida a escondidas de noche al bosque prohibido con tu amigo licántropo, se trata de Harry, de su hijo.

—También es mi hijo

—Pues no lo parece. — dijo ella cruzándose de brazos, el merodeador volteo a mirarla seriamente. — porque al parecer no te importa que el pobre chico sufra un ataque cardiaco al descubrir que su padre que creía muerto en realidad no lo estaba, que en lugarde estar con él estaba jugando a los policías y ladrones.

—Hablando de eso, necesito hablar con Dumbledore. Quiero saber que demonios hago aquí.

—Es lo mismo que yo me pregunto, pero me temo que el viejo se lo llevó a la tumba.

—¿Qué?

—Dumbledore está muerto.

¿Qué Dumbledore estaba muerto? Era imposible, bueno no tanto, pero…nunca pensó, creía que el viejo los enterraría a todos antes de dejar este mundo.

—¿Entonces que sugieres?

Wattson suspiro antes de levantarse y mirar fuera de la ventana, la carretera y el cartel que decía "Motel"

—Estoy de acuerdo en que hay que hacerle saber a el hijo de ella que estás vivo, pero aún no, tenemos que tantear el terreno, además — entrecerró los ojos. — hay muchas cosas que no sabes aún y de las cuales debes estar enterado.

James escucho la narración de la vida que había tenido su hijo desde su supuesta muerte,ella había tenido correspondencia con Dumbledore y este le había informado de todos los hechos revelantes o no acerca de la vida del hijo de su mejor amiga y así ella sin poder hacer nada más que esperar, se había preparado para el momento en que el antiguo director la llamara a entrar en el juego, cosa que nunca había pasado pues la muerte había sorprendido al anciano.

Más tarde entraron en el auto robado con rumbo fijo hacía el aeropuerto más cercano, a James le hubiera gustado irse en escoba protestaba claro que ni ella ni él tenían posibilidad de conseguir una ahora.

—¿Por qué tengo que ir disfrazado de esta manera? — se quejo por centésima vez en esa noche, mientras Evelin conducía.

—Por que alguien puede reconocerte, no creo que nos convenga eso.

—¡A lo que me refiero es la razón por la cual tengo que parecerme a ese idiota de Harrison! ¡Que no pudimos conseguir otros mechones de cabello para la poción! ¿Por qué de todas las personas existentes tengo que pasar por su gemelo?

—¡Por que será más fácil Potter! ¡Si nos encontramos con uno de la orden es más factible que confíen en nosotros y nos dejen acercarnos a su hijo con esa apariencia en lugar de que parezcas un muerto andante, te podrían confundir con un inferius y atacarte, además si Harry te ve probablemente pensará que es una trampa de Voldemort así que deja de quejarte! ¡Y por lo que ami concierne tengo entendido que en el colegio estuviste muy dispuesto muchas veces a estar en los zapatos de Van Harrison así que ya cállate!

James guardo silencio, era indignante tener la apariencia del primer novio de…ella, siempre lo había envidiado en el colegio, era cierto pero eso no significaba que ahora le agradará esa situación, aunque en algo tenía razón la morena, si su hijo lo veía probablemente pensaría que fuera un mortifago con poción multijugos, que no era muy falso, pero…suspiro, tendría que esperar mucho tiempo para decirle la verdad y eso le irritaba, quería llegar a la casa de los Dursley tirar la puerta con un hechizo y dirigirse de inmediato a su hijo, estrecharlo entre sus brazos y decirle que todo iba a estar bien, que no dejaría que ese asqueroso mago se le acercará de nuevo.

—Entiendo lo que sientes

—Tu no entiendes nada.— la sien de Evelin empezó a palpitarle, había olvidado lo tedioso que poda ser un James Potter encaprichado.

—De acuerdo no entiendo nada, al menos no de lo que sientes, pero si entiendo lo que es mejor para Harry

—No, no es así, yo soy su padre, yo sé que es lo mejor para el y te diré que es lo mejor, lo secuestraré y me lo llevaré lo más lejos posible de todoy de todos y así viviremos lejos de esta maldita guerra

—Imposible

—¡Nunca dije que fuera posible, sólo dije que era lo mejor! — exclamo James agitado

—Deja de comportarte así, Van no es de esa manera tan idiota

—¡Oh lo siento señorita Wattson!— decía haciendo ademanes con las manos —¡Si! ¡Perdona no poder fingir que tengo atole en las venas en lugar de sangre!

—¡Pues será mejor que lo intentes o si no nadie se tragará el cuento de que eres Van, a menos que le apliques un confundus a Remus!

Y más o menos siguió el resto del camino, hasta que la mujer se harto de ese hombre y antes de poder llevar a cabo los pensamientos homicidas que tenía en mente le metió un panque que encontró en la guantera en la boca, haciendo que el merodeador se quedara con el panque en la boca, los brazos cruzados y una mirada indignada.

—A todo esto. — ¡Bendito dios que le dio una boca a James Potter! Evelin miro a su compañero de asiento mientras esté observaba a su alrededor buscando sospechosos.

—Oye, te aseguro que no eres tan importante como para que un terrorista te siga.

—¿De dónde conseguiste los cabellos de Harrison?— misterio resuelto, ahora sabía porque el hombre miraba de un lado a otro.

—Trabajé para él durante un tiempo y no le importó que tomara algunos pocos, le gusta que no le identifiquen o que no sepan donde esta, le da algo de seguridad

—Cobarde…

—Lo que digas "Van"

El joven (no tanto) merodeador hizo una mueca de asco y sacudió la cabeza.

Y AQUÍ TERMINA ESTE CAPITULO, sé que hasta ahora carece de calidad, pero espero mejorar con el tiempo, de verdad quiero mucho este fic, espero que les guste y por favor comenten…