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Historia 34005 — capítulo 4
Capítulo 4
La pérdida
-Hola…-
-Oh, Remus…no sabía que estabas cerca…-
-lamento si te asusté. Te vi desde una ventana y…me pareció que estabas un poco triste. -comentó tierno, sentándose en la hierba, junto a la preciosa chica.
-Je…-comentó sarcástica. -un poco triste…-
-¿Te sientes bien? -
-mis padres murieron, Remus. -dijo sin rodeos y sin lágrimas.
-¿Qué…? Oh, Lily…lo siento. -
-y esa no es la peor parte del asunto…Petunia me dejó sin nada…la muy perra decidió sin más ni menos quedarse con todas las pertenencias de mis padres… no tengo casa, ni dinero, ni ¡Nada! ¡Ni siquiera puedo regresar a recoger mis cosas personales! ¡El resto de mi ropa, mis fotografías, mi habitación!! - la chica, quien se caracterizaba por ser lo bastante fuerte como para no llorar a menudo (coincidencia??...Ginny es igual, jeje…). , estalló en un llanto inconsolable…
-Lily…-
-Oh, Remus…-la chica se abalanzó sobre su pecho y le enterró las uñas en la capa.
-yo no sé que decirte…-
-Remus… ¡No sé que va a ser de mi vida! -
-no estás sola…yo te ayudaré en lo que necesites…-
-no puedo creer que Petunia me haya dejado en la calle…-
-tranquila…-
-Oh, Remus…-
-vamos, Lily… sabes que no te dejare sola…te lo prometo. -
-¡Todo el mundo me dice lo mismo, Remus! -
-¡Es la verdad, Lily…no está sola, me tienes a mí…! -
-Oh, Remus, Por el amor de Dios… sólo te tengo a ti… ¡Ni siquiera tengo amigas! ¡Aquí todo el mundo me odia! -
-¡eso no es cierto…! ¡Hannah es tu amiga! -
-¡Solo Hannah y tú!...—
-¡Por eso…!
-Remus… ¡Son solo Hannah y Tú! -
-¿Acaso no somos suficiente? -Lily se quedó callada, Remus se puso de pie y le dio la espalda, furioso.
-Remus…-
-no, déjalo… ni sé porque demonios me preocupé…es evidente que… nunca he sido lo suficiente para ti… o para nadie, la verdad. -
-¡Remus! -
-olvídalo, Lily… -
El chico agachó la cabeza y se encaminó hacia el castillo.
-¡Remus…! -lloró.
……
-y entonces me comentó que el partido no será en la primera semana de Octubre, sino dentro de una semana…por eso necesito que me ayudes a regar la bola…-
-tú eres el capitán, James. -
-ah, ya lo sé…pero no te cuesta nada hacerme el favor…tengo que hablar con Amanda. -
-¿Hablar? -
-es en serio, Canuto, no te burles… voy a terminarle. -
-¿Te has enloquecido? ¿Crees que Amanda te dejará ir así como así? -
-pues…tal vez si empiezo desde ya, me suelte más pronto de lo que creemos…-
-no entiendo por qué le tienes que terminar. -
-quiero estar con Lily…-
-si, pero Lily no te va a abrir las puertas de su Dormitorio…-
James lo miró amenazadoramente.
-¡Ya entendí, ya entendí!¡Recuérdame los jugadores…! -
-aquí está la lista. -
-entonces: les digo a todos que los quieres en el Campo hoy a las…-
-seis. Dos horas bastarán para ver qué tan flojos han vuelto después de vacaciones…gracias, Canuto. -
-Hey…para que están los amigos, sino es para ser Elfos Domésticos. -
-idiota…-Sirius sonrió y le dio un puño a James (uno juguetón, por supuesto) y se perdió de vista entre unas chicas que pasaban por ahí.
-¡Hey, Amanda…! -
-Oh, hola cariño…-lo saludó. -¿Qué haces aquí? …creí que ibas a entrenar con los demás después de que Dumbledore te informara sobre las nuevas fechas de la temporada. -
-empezaremos a entrenar en media hora. -
-Oh, ya veo… -
-¿Podemos hablar? -
-¿De qué? -
-Oh, pues…necesito decírtelo en un lugar más privado. -
-lo siento, pero no puedo…-
-¿Por qué? -
-voy al baño…Cassandra me está esperando ahí…-
-¿Cassandra te está esperando en el baño…? -repitió sin entender.
Amanda se acercó a él y le dijo suavemente al oído
-cree que está embarazada… está hecha un tornado…pobre…quedamos de encontrarnos ahí para que se realizara la prueba. -
-¿Cree que está embarazada…? -
-sí…-
James la miró en señal de comprensión.
-pobre…-
-lo sé…pero, si lo que me tienes que decir es más urgente, puedo enviar a alguien para que le diga que tardaré un poco…-
-no, Amanda…ve… tu amiga te necesita. - (He aquí la nobleza de James).
-está bien… si quieres nos podemos encontrar después de la cena…-
-no puedo…tengo detención. -
-¿Otra vez? -
-ayer no terminé de organizar todos los libros de Iron. -
-…no veo otra hora…-
-supongo que nos veremos mañana, entonces. Te espero en la sala común a las siete en punto. -
-de acuerdo…y después podemos ir a desayunar juntos. -James asintió con debilidad pues estaba seguro de que a Amanda no le quedarían ganas de comer ni mucho menos de ir con él a alguna parte tras terminarle.
La chica lo besó delicadamente muy cerca de la boca y se perdió de vista con agilidad.
-Maldita sea… ¿Acaso Cassandra no podía esperar otro maldito día para hacerse la prueba de embarazo…? -murmuró para sí. La verdad era que sentía un sabor amargo al saber que le terminaría a la preciosa chica. No la amaba… lo sabía bien, pero tampoco le era indiferente para su corazón. Al fin y al cabo, había estado con ella tres años…y pues… Amanda no era una mala persona, temía herirla.
-bueno…aún tengo media hora…creo que iré afuera a refrescarme un poco… -pensó. Saludó a unas cuantas chicas que lo miraban atontadas y bajó rápidamente las escaleras principales que conducían a los Terrenos del Castillo.
Vio el gran árbol bajo el cuál siempre se sentaban los cuatro, se dirigió hacia él, se recostó sobre la hierba y miró hacia el cielo: la luna ya estaba tomando su forma, mientras un mar oscuro repleto depequeños destellosparecían competircontra ella, contra su luz. Desde luego, no lo estaban logrando.
-¿Por qué…? No lo entiendo…-chilló.
James se reincorporó de un salto al escuchar aquel llanto, tan cerca de él. Buscó su Capa de invisibilidad, se la puso de un tirón y se volvió hacia el lugar de dónde provenía el sonido.
Unos metros más allá del árbol, estaba sentada una hermosa chica, tenía su rostro escondido bajo sus manos y su brillante pelo rojo se movía con un poco de violencia por las fuertes ráfagas de viento que - a su vez - hacían vibrar las copas de los árboles.
James intentó no hacer mucho ruido al acercarse un poco más a ella…en cuclillas, se arrastró con un cuidado inmenso de que la capa no fuera a moverse y a delatarlo, al final logró acercarse lo suficiente como para besarla…
Lily levantó lentamente su cabeza y miró justo hacia dónde estaban los ojos del chico. Por supuesto, ella creía estar mirando la nada…pero sentía cierta fuerza…cierta atracción hacia esa "nada"…
James pudo ver unas pequeñas líneas de un verde un poco más oscuro que enmarcaban sus ojos… ¡Dios! , era tan hermosa…un par de pecas cubrían su nariz (roja de tanto llorar) y un mechón de pelo sobre su frente distorsionaba (en el buen sentido) el perfecto blanco de su piel.
James no pudo evitar alargar su mano derecha (bajo la capa, desde luego) y quitar con delicadeza las lágrimas que corrían por sus mejillas…Lily cerró los ojos de nuevo y emitió un débil suspiro.
-¿Quién eres…qué eres…? -susurró.
-no me lo creerías si te lo dijera…-
Lily dio un respingo y derramó más lágrimas… era extraño: se sentía tan bien acompañada…sentía un aura maravillosa junto a ella.
Tenía curiosidad (y tal vez un poco de miedo), pero algo en el fondo le decía que aquel aire de misterio era mucho mejor mantenerlo, que dañarlo…
-¿Puedo…tocarte? -preguntó la chica.
-seguro…-
Lily extendió su mano derecha y tocó la boca de James con calidez y ternura…el chico tuvo que evitar pensar en cosas indecentes mientras ella bajaba la mano hasta su pecho… su corazón latía a millón por hora y Lily acababa de sentirlo -sonrió interesada - y levantó de nuevo la mano hasta su boca…sus dedos jugaban con ella sensualmente. James sentía cómo la sangre se le subía a todas partes e intentó respirar profundamente para calmarse…
-¿estás…bajo…una capa? -
-si…-respondió temblando. Lily ya había dejado de tocarlo, ahora sus manos rodeaban sus rodillas, mientras miraba al vació, sonriendo tímida.
-estás nervioso…-apuntó con un dejo de coquetería.
-solo un poco…-respondió.
-es extraño… me temo que jamás he escuchado tu voz…-dijo más para sí, que para James.
-apuesto a que la has oído un par de veces…pero no la has escuchado bien. -
-tal vez…-
-¿Por qué llorabas? -
-Oh, es una larga historia… -
-no me creerías si te dijera que tengo mucho tiempo libre…-
Lily sonrió y empezó a contarle todo, absolutamente todo...desde el hecho de que sus padres estuvieran muertos, hasta la decepción, el miedo y el terror que sentía de enfrentar lo que podría venir después. Para ella, hablarle al vació…o mejor "al chico bajo la capa", fue muy relajante… eso era lo que necesitaba… hablar y hablar y hablar… no quería que la interrumpieran en medio de su dolor para darle afecto y hacer promesas estúpidas que podían no tornarse en hechos. No quería que le tocaran la cabeza en señal de pesar o que la abrazaran con fuerza…quería ser escuchada, solo eso… y Lupin escasamente la había dejado hablar… y Dumbledore igual…y su amiga, Hannah, igual… pero en cambio, éste extraño chico… lo había sabido escuchar todo. Lily - muchas veces- llegó a pensar que se había ido…cansado de oírla (tal vez), pero entonces notaba un leve movimiento a su lado y sabía que continuaba ahí, escuchándola…al final, cuando la chica ya llevaba un largo rato sin hablar, James decidió hacerlo…
-es normal que sientas todo eso…-le dijo. -todos esos miedos y esas inseguridades…se quedarán en ti un buen tiempo… pero debes aprender a combatirlas… tal vez éste no sea el mejor momento para aprender a hacerlo, pero… con el tiempo, sabrás cómo… suena duro decirlo, pero…uno logra acostumbrarse al dolor. -
-lo sé. Tienes razón. -
-y por lo de tu hermana…vaya, es realmente frustrante. -
-supongo que eso es lo que me duele más. Quiero decir…obvio la muerte de mis padres me ha dejado desarmada, pero… lo de Petunia, es increíblemente… espantoso -
-lo sé…pero, Lily… a veces los lazos familiares de sangre no son los mejores. -
-lo sé…-
-¿No vas a preguntarme quién soy? -inquirió James un poco curioso, conocía a Lily…sabía que la chica debía estar muriéndose por dentro por saberlo todo sobre "el chico bajo la capa".
-no…no lo haré. Creo que…en el fondo…no quiero saber tu verdadera identidad. -
-¿Por qué…? ¿Podría arruinarlo todo?... ¿Creerías que soy un nerd con grandes granos en la cara? -a James se le soltó ésta, no quería sonar bajo ningún motivo arrogante, ni mucho menos si respectaba a su belleza, pero…Oh, error…se le escapó. Para su sorpresa, Lily soltó una fuerte carcajada.
-no sé… tal vez lo eres. Y sí…arruinaría todo. -
-¿No te gustan los nerds llenos de granos? -
-no lo sé…a lo mejor sí, a lo mejor no…nunca me ha tocado enamorarme de ninguno. Muchos suelen ser unos bobitos….sin ofender. -
-pues sí… -contestó, haciendo esfuerzos sobre humanos para no regarse sobre lo mucho que podía llegar a detestar a uno que otro nerd, sobre todo, si era un Slytherin.
-¡Lily…! -
-¡Severus! ¿Qué demonios quieres? -
James se alejó rápidamente para que el grasiento de quejicus no se tropezara con él.
-¿Con quién hablabas? -
-no es tú problema… ¿A ti qué demonios te importa si una infeliz sangre sucia hablaba sola? -espetó furiosa.
-ya te dije cientos de veces que lo sentía, Lily…-
-decir que lo sientes no es suficiente, Severus…ni mucho menos sisigues llamándome Sangre sucia a mis espaldas. -
-tú sabes que jamás…jamás…lo haría de nuevo. -
-Oh, vamos…no me vengas con eso ahora. -
James pensó en hacerlo caer al lago, pero se contuvo…sabía que se delataría de inmediato si intentaba hacerle algo malo a quejicus. Su corazón dio un salto violento cuando vio a su equipo de Quidditch -ya cambiados - saliendo de la puerta principal del castillo…Si Lily no lo veía ahí, podría descubrirlo… se cercioró de que la capa lo cubriera por completo y a pesar de que se moría de ganas por escuchar lo que Snape tenía para decirle a la eterna pelirroja, se puso en marcha.
-¡Maldita sea! - gritó Sirius al sentir que alguien le pinchaba la espalda.
-no grites…Shhh… ¿Alguien está mirando? -
-no…anda, descúbrete. -
-ok…-James se quitó con agilidad la capa y se la metió al bolsillo.
-maldito imbécil… ¿Cuántas veces te tengo que decir, Cornamenta, que no te me aparezcas con esa estúpida cosa? -
-lo siento, era urgente…-
-pensé que estabas con Amanda… ¿Cómo te fue? -
-James… ¡Hola! -
-Hola, Jenny… -saludó el sexy chico a una muchacha de su misma altura, pero evidentemente menor y con el uniforme de Quidditch de Gryffindor. -¿Qué tal tu verano? -
-Oh, estuvo genial… ¿Recuerdas que te dije que iría a los alpes a esquiar con mis padres? -James asintió.
-¿y bien, qué tal estuvo? -
-increíble…tienes que ir. ¡Claro que mi madre tuvo un pequeño accidente! ¡De no haber sido por mi padre, seguro se mata…! -James rió, al igual que la chica y Sirius.
-Hola James…no te habíamos visto…pensamos que tardarías un poco más, eso fue lo que Sirius nos dijo. -
-sí, bueno…me adelanté un poco…pero, vamos, chicos… apresúrenseal campo…yo iré a cambiarme. Quiero que empiecen con las Quaffles. Todos. Jueguen con ellas un rato…y después, cada uno a su posición. No tardo…- Varios chicos (y chicas) se adelantaron un poco más hacia el campo, mientras Sirius y James se iban quedando atrás…-
-¿Y bien? ¡Suéltalo! ¡¿Le terminaste?! -
-no pude hablar con ella…-
-¡te dio miedo, gallina! -
-no seas idiota, Canuto, no me dio miedo. No pude…tenía que ir a acompañar a Cassandra al baño. -
-¿Qué…? ¿Ahora resultó que es….?-
-no seas tonto. Cassandra -al parecer- está embarazada. -
-¡No puede ser! ¡No puede ser! ¡Yo me acosté con ella hace cinco meses! -
-no serás tú el padre, Canuto, por el amor de Dios…si tuviera cinco meses, ya se habría enterado…-
-no lo creo…es demasiado tonta…además es gorda. -
-no es tan gorda. -
-no has tenido su trasero sobre tu cuerpo…eso no puedes decirlo. -
-Cállate… - Los dos soltaron una carcajada.
-pobre Cassandra, la verdad… ¿Quién será el padre? -
-no lo sé, ¿Realmente te importa? -
-bueno…no mucho, pero es preocupante. No podré acostarme con ella de nuevo. ¡Asco! -
-pensé que decías que "era gorda" -
-lo es. Pero… ¡Vaya, que es buena en la cama…! ¡No sabes de qué manera lo coge cuando…! -
-¡Hola! -exclamó Colagusano, acercándose a los dos chicos, con Remus junto a él.
-grandioso. Peter, acabas de arruinar una historia que le estaba contando a James. —
-está bien, Canuto…de todas formas no estaba interesado en tus detalles. ¿Vienen a ver la práctica? -
-si… pensé en traer a Colagusano… no me dejaba estudiar de tantas indirectas bullosas que me enviaba…-dijo Remus, ojeando un libro gordísimo.
-apuesto a que estaba que se venía de tanta emoción al saber que lo traerías…-
-ya párala, Sirius. -dijo James fuerte.El sexy chico de pelo negro y largo se calló de inmediato. ¡Vaya que respetaba y quería profundamente a su amigo!
-será mejor que vayamos siguiendo al campo…-
-Por enésima vez te pregunto, Lily… ¿Qué pasó con nuestra promesa de ser mejores amigos por siempre? -
-Oh, vamos, Severus… ¡Esa promesa se rompió en el momento en el que empezaste a preferir las Artes oscuras! -
-eso no tiene nada que ver…-
-¡Tiene todo que ver! ¿Recuerdas que el año pasado critique las "lindas bromas" de tus amigotes? …¡Me enteré de que en el Expreso lo repitieron…y a un niño de primer año, Severus! ¿Te habría gustado que te hicieran eso cuando ni siquiera conocías el Castillo? ¡Es Horrible! -exclamó indignada.
-el niño fue grosero con Dolohov. -
-No me interesa…-
-¡Los Gryffindors también son unos pesados! ¿Viste lo que James Potter le hizo a Rully, no? -
-es diferente…-
-claro, como lo hace tú alteza Potter -
-no es Mi Alteza Potter…-refutó. -además, James no le hace nada con Magia Oscura a niños de 11 años. -
-"James"…ahora lo llamas, "James"…he visto como hablas con él. Sé que te quiere sólo para él…sé que te está cortejando…No me digas que Lily Evans será en cuestión de tiempo "Lily Potter" -
-no digas estupideces, Severus… ¡Además, ¿A ti qué demonios te importa si salgo con Potter o no?!-
-¡No estarás hablando en serio! -
-por supuesto que no. Potter es un idiota. -Severus sonrió.
-vamos, Lily…perdóname. Jamás quise llamarte "Sangre Sucia"…por favor, perdóname, perdóname. -repitió en tono de súplica.
-ya te perdone, Severus…-
-¿Entonces por qué nada es como antes? -
-nada será como antes, Severus. Jamás. -
-¿Por qué? -
-has elegido tú camino y yo he elegido el mío…Tu quieres ser su "Sirviente" y yo… yo quiero enfrentarlo. -
-no seré sólo su sirviente…seré el mejor, el más fiel, seré su amigo. -
-no hace ninguna diferencia cuan fiel o lealpuedas llegar a ser, al menos no para mí…ni, para él. -
-Lily…-
-todo esto está mal, Severus…todo lo que has estado haciendo está mal. Esas bromas…esos chistes, esas burlas… -
-entonces, ¿Lo que hacen Remus y sus amigos sí está bien? -
-ya te dije que era diferente. -
-no, no lo es. Lo que pasa es que los prefieres a ellos. -
-¡No seas idiota! ¡No se trata de preferir o no! ¡Esto es peligroso! ¡Es serio! Voldemort es un hombre -y ni siquiera estoy segura de poder considerarlo un "hombre" - con mucho poder…y es malo. -
-¿Cómo puedes saber eso? -
-¡me basta con leer el profeta! ¿Qué hay de todas esas desapariciones? -
-no es seguro…apenas está empezando, apenas está recolectando gente. -
-¿Y eso te parece muy bonito? ¡Quiere tomarse el Ministerio, quiere matar a los hijos de Muggles, quiere destruir a los mismos Muggles y a los sangre mestiza! ¿Eso te parece bonito? -
-es solo una limpieza. -
-¡Limpieza! ¡¡¡ ¿Limpieza?!!! ¡Severus, yo soy hija de Muggles! ¡Terminaría muerta también! -
-no, porque yo te protegería. -dijo con seguridad. -yo no permitiré que te haga daño. -
-escucha… no quiero que sigas con esta idea de ser uno de sus seguidores. -
-¿Por qué no? -
-¡Ya te dije, por el amor de Dios, que es peligroso! -
-¡No, lo que pasa es que tu no quieres que yo tenga éxito y que sea poderoso! -
-¡Por supuesto que quiero que seas poderoso y éxitoso, pero no matando gente inocente! -
-eres una egoísta. No quieres que yo sea feliz. -
-no, Severus…eres tú el egoísta. Estás tan encerrado en tu nuevo mundo…tan obsesionado con ti mismo y con ganar poder que no ves que la única razón por la cuál te estoy diciendo esto es porque…me preocupo por ti. -
-Lily…-
-adiós, Severus. -
La chica recogió su mochila y aceleró el paso para no estar cerca de Snape.
Cuando se dirigía hacia el castillo vio a lo lejos túnicas de amarillo y rojo escarlatavolando como flechas, tirándose Quaffles y Bludgers. Incluso creyó ver un pequeñísimo destello doradoavanzando rápidamente por los aires, mientras que una figura de agilidad inimaginable trataba de alcanzarla.
Sonrío para sí, se apartó un mechón de pelo del rostro y siguió lentamente su camino hacia el castillo.