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Historia 34050 — capítulo 3
Capitulo 2: Propuesta..
Capitulo 2: Propuesta.
Julieta caminaba rápidamente hacia su casa, como si alguien la estuviera persiguiendo. No quería que Paris le hablara, ni tampoco su hermano.
Cuando volteo la mirada hacia tras, vio a la doctora y a su madre caminando lentamente.
-Julieta espérate, tenemos que hablar- dijo su madre, tratando de alcanzarla- necesito decirte algo.
-Será dentro de la casa, aquí ni loca me detengo- respondió la joven traspasando el umbral de la puerta- no quiero hablar con nadie.
Entro a su circular habitación, tenía una cama de dosel, con una mesita de dormir a su lado. Las paredes estaban de color blanco. Como esas habitaciones del manicomio.
La doctora y su madre se sentaron a su lado, tratando de conversar con ella, pero parecía que no podían porque Julieta les daba la espalda.
-Necesito decirte algo- dijo su madre cambiando el semblante, miro a la doctora y sonrío. Julieta tenía la almohada encima- a tu padre lo despidieron, tu hermano se va para Europa, y nosotros estamos en la ruina.
Julieta se levanto sobresaltada, no esperaba oír ese tipo de información. Le asustaba cuando se encontraban en la ruina.
-Lo único que nos sacara de esto es que te cases con el Conde Paris- continuo su madre con tristeza, se le daba muy bien mentir- el tiene suficiente dinero y además forma parte de la realeza. El es tu futuro.
-No madre, así trabaje, no me casare con Paris- dijo la muchacha con tono de ponerse a llorar- saldremos de esta como siempre.
-Entiende Julieta- intervino la doctora, estaba arrodillaba en el suelo, y se apoyaba de las rodillas de la muchacha- están pasando por una situación grave, el las sacara fácilmente. El te quiere mucho.
En la sala de la gran casa, el Conde Paris charlaba con el Sr. Capuleto. Paris tenía en su mano una taza de té, mientras que el otro de café. Charlaban amistosamente, ya que ambos tenían intereses.
-Y dígame Sr. Capuleto- dijo Paris alegremente, tomando un sorbo de té- ¿Cómo le va en el trabajo?
-Perfectamente, Teobaldo me estaba ayudando- respondió el Sr. tomo la taza y la depósito en la mesa- nos va maravillosamente.
-Me alegro, pero para eso no vine hablar con usted- expreso el Conde, su cara tomo seriedad y hablo con claridad-quiero casarme con su hija Julieta.
-Me gustaría que te casaras con mi hija- dijo el Sr. Capuleto serio. Su voz estaba profunda- pero tendrás que esperar dos años, para que Julieta cumpla 15. Pero te doy mi palabra de que te casaras con ella.
-Entonces a disfrutar, el tiempo pasa rápido- dijo feliz el Conde, había ganado- organizare un baile familiar para celebrar este acontecimiento.
Los dos chocaron sus manos, y el sonido de cuando chocas dos rocas, se oyó.
El Conde se marcho con pasos decisivos, cuando traspaso la puerta, el Sr. Capuleto salio corriendo hacia la habitación donde se encontraba su familia.
-Te casaras con el Conde Paris dentro de dos años- dijo el Sr. traspasando la puerta de la habitación. Su esposa, su hija y la doctora lo vieron extrañado- acabo de hablar con el, y le di el permiso de que te casaras.
-Tu no manda sobre mi, padre- le espeto su hija furiosa. No soportaba que decidieran por ella- acaso, te acaban de despedir del trabajo, deberías estar preocupado.
-¿Cómo? ¿Qué me desp…?- se extraño su padre, miro a su esposa y le dijo- ¿Le dijiste que me habían despedido para que aceptara casarse?
-S…si, me pareció buena idea- respondió la mujer sonriendo, Julieta se paro de la cama como si fuera una pelota- cálmate hija.
-Ahora menos me caso, me mentiste y todo para tu beneficio- espeto Julieta triste, no esperaba esto de su madre- ustedes nada mas piensan que Paris será feliz, pero no les importa mi felicidad. Yo no me casare con Paris, no me gusta.
-Bueno, tendrás que hacerlo- decidió su padre, frente a ella, sus narices estaban a punto de tocarse- si no te casas con Paris, te marchas de la casa.
Benvolio, primo de Romeo, caminaba por calle. Tenia el cabello castaño y corto, sus parpados caídos, y vestido con elegancia. Pertenecía a la familia Montesco, y enemigo de los Capuleto.
En la pared de la taberna más cercana, la taberna "El torno", había un aviso. Era el aviso de Paris que indicaba que un baile se celebraría, para celebrar su futura boda con Julieta.
Lo arranco y salio corriendo hacia la calle donde quedaba la mansión de los Montesco.
-Primo, esta es tu oportunidad de ver a Rosalinda- dijo cuando se hallo frente a Romeo, un chico de cabello negro y nariz perfilada- estará en esta fiesta.
-Rosalinda me dejo, primo- dijo Romeo con tristeza, una lagrima resbalo por su mejilla- luego del enfrentamiento entre nuestras familias, me dijo que no podíamos estar juntos.
-Es mejor, te puedes reconciliar con ella, en este baile- trato de alegrarlo Benvolio, le mostraba el papel, blanco, frío, en las narices- tienes que ir.
-Es que iré, y volverá conmigo- decidió Romeo- volverá conmigo...