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Historia 34282 — capítulo 4

Nigel llamó a la puerta de la casa de Apolline. Con él llevaba una caja que contenía las cintas de las películas que había grabado Wayne Porter. Polly no se demoró demasiado en abrir.

-Nigel, al fin llegas. Pasa- el detective entró en la casa de su compañera, un apartamento pequeño con todas las comodidades que una persona puede necesitar y varios lujos del gusto de la psicóloga.

-Bonita casa- la felicitó.

-Gracias- las formalidades sobraban, Apolline estaba ansiosa tras sus últimos descubrimientos.- Me han dado las agendas de los chicos y les he estado echando un vistazos.

-Te traigo aquí la de Mary.

-Sorpresa, sorpresa... la de Jennifer estaba en blanco- se apresuró a decir.

-¿La jefa de animadoras? ¿La chica más popular?

-Llevaría una agenda personal, una de Prada con tapas de piel y broche chapado en oro... ya sabes como son estas crías. Sólo había una "x" en el día 16 de marzo de 2007 y las firmas de Martir y Dawn.

-Un par de renegados ¿eh?

-No podrían firmar su agenda de Prada- rió Apolline.

-Necesitaríamos una orden de registro para poder incautar su agenda personal- informó Nigel, poniendo cara de disgusto- y para pedir una orden necesito una causa probable y no creo que la tengamos ¿o sí?

-No, pero no creo que sea necesaria- no para contabilizar citas con la peluquería, el spa o fiestas sociales. - Siéntate, estás en tu casa- Apolline fue a la cocina y volvió con un pack de cervezas para amenizar el trabajo. - Aquí tienes- dijo abriendo uno de los botellines y ofreciéndoselo.

-Gracias.

-Quiero visionar los videos primero, sobre todo los que puedan contener tomas falsas, grabaciones que no tuvieran que ver con los cortos o cosas así.- Nigel abrió la caja con las cintas y comenzaron a buscar, leyendo los títulos en las carátulas.- Fíjate "Masacre en el centro comercial".- Dijo Apolline, escéptica, leyendo uno de los títulos.

-Que gore...

-Exacto- Nigel parecía haber entendido el significado del género.- "El asesino del garrote", "La casa de los espíritus", "La muñeca sangrienta"... te apuesto lo que quieras a que la última la protagonizó Mary- propuso Polly, leyendo varios títulos.

-Creo que tengo lo que buscas- dijo Cadler tras revolver entre varias cintas- Making Off de "La muñeca sangrienta".

Apolline preparó el video, hacía meses que lo había sustituido por un DVD y ya casi no recordaba como utilizarlo. Ella y Nigel se sentaron en el sofá para visionar el contenido de la cinta y tomar las notas pertinentes. Esperaban poder sacar algún dato de ahí.

-Estoy grabando- se escuchó la voz de Wayne al otro lado de la cámara, caminando entre sus amigos, que se estaban vistiendo y maquillando para comenzar a rodar el corto. Wayne se detuvo ante Mary, que me miraba en un espejo, ataviada con un camisón blanco de algodón y manga larga.- ¿Cómo te ves, BabyDoll? ¿Lista para convertirte en una sangrienta asesina en serie?

-¿Estás seguro de que las manchas de jarabe de maíz salen del algodón? Este camisón era de mi madre.

-Que sí, me lo ha dicho Sin- le aseguró Wayne.

-Ya, claro... y como ella es una experta ama de casa y una actriz con tablas- la cámara giró y enfocó directamente a Sasha, que estaba cubierta de sangre falsa y no parecía de muy buen humor.- ¿Por qué tengo que hacer de muerta durante todo el corto? ¡No tengo ni una triste frase!¡Este no era mi papel!

-¡Será porque no tienes talento, idiota?- la cámara volvió a girar hasta enfocar a Sick Boy y cuando Sasha iba a replicar la imagen se cortó.

Tras un par de segundo la imagen volvió. Se podía ver a Dawn encendiendo la cámara, que parecía estar apoyada sobre un trípode para poder autograbarse. La chica se sentó en una silla justo delante de la cámara y comenzó a hablar.

-Hola- dijo sonriendo y saludando con la mano.- Bueno, Wayne querías que dijera algo y aquí estoy. Es el primer corto que grabo y estoy muy nerviosa, la verdad. Baby Doll hace de asesina psicótica y yo soy la víctima inocente que al final se salva. Espero que salga bien... porque nunca me he considerado una buena actriz. Silke- el nombre que le habían asignado a Sasha- está muy enfadada porque dice que le habías prometido ese papel a ella... aún no entiendo que me lo hayas dado a mi, es la tercera vez que vengo... de todos modos gracias.- Tras una rápida despedida, Dawn fue hacia la cámara y la apagó.

Se produjo otro corte de dos segundos y la imagen reapareció. Enfocaba a Sick Boy y Wizard (Caleb), sentados en un sofá, riendo animadamente. Quien grababa era Mary.

-¿Qué hacéis, par de idiotas?- preguntó la chica.

-¿A quien llamas tú idiota?- dijo Sick Boy, sonriendo y estirando la mano. Se vio la mano de Mary agarrase a él y la imagen se desenfocó y dio un vuelco cuando Sick tiró de ella. La cámara cambió de manos, a las de Caleb, que los enfocó mientras se besaban.

-Y esto, señores espectadores- dijo Caleb riendo- son un par de tortolitos haciendo manitas en un sofá.

-¡Apaga eso!- exclamó Mary, sonriendo y tratando de tapar el objetivo con la mano.

De nuevo un corte, parecía que nadie había tenido tiempo de editar aquella cinta para que las transiciones entre cada etapa de la grabación fueran menos bruscas. Al reaparecer la imagen el sonido era muy malo y parecían estar grabando desde lejos y usando el zoom. A través de una puerta entre abierta se podía ver a Sasha y Wayne discutiendo acaloradamente. La toma duraba a penas unos segundos, hasta que Sasha se había dado cuenta de que los estaban filmando y había cerrado la puerta.

En la quinta parte del video se veía a Wayne sentado en una silla repasando uno de guiones para el corto.

-He aquí, el genio trabajando- de nuevo, la que estaba grabando era Mary.- ¿Qué haces?

-Silke quiere una frase, estoy intentando encontrar un momento en el que pueda decir algo.

-¿Pero no está muerta desde el principio del corto? No deberías cambiar el guión- opinó Mary.

-No quiero que se cabree.

-¿Más de lo que lo hizo cuando le diste su papel a la animadora...?- Wayne suspiró y antes de que dijera nada se escuchó un fuerte portazo y enseguida se enfocó la puerta del apartamento. Dawn abrió y salió corriendo.- ¿Pero qué...?- Wayne no se daba cuenta de lo que estaba pasando.

-Es Wizard- se escuchó de fondo la voz de Sick Boy y el ruido de un juego de llaves. La cámara volvió un instante a Wayne, que se estaba levantando.- No, tío, no vayas... mejor que me encargue yo, a mi me hará caso.- Mary no sabía a que atender, movía la cámara para enfocar a todos lo que hablaban ye n este caso vio como Sick Boy pretendía ir tras Dawn y Caleb.

-Ten cuidado- pidió la chica. Mary se enfocó a sí mismo y suspiró.- Siempre están discutiendo. Wayne- llamó al chico- este video vas a tener que editarlo.

Las siguientes imágenes pertenecían a tomar falsas y comentarios de los chicos sobre el guión de Wayen, nada de lo que pudieran sacar información relevante para el caso. El resto de las cintas eran simplemente los cortos terminados, algunos editados por completo y otros sin terminar. Fuera como fuera, no tenían utilidad.

-Bueno... ¿qué te ha parecido?- preguntó Nigel.

-Son grabaciones de días distintos. Los primeros días de Dawn, los primeros de Caleb...

-Es obvio que hubo algo más entre Sick Boy y Mary que un par de noches de... bueno, de la versión adolescente del sexo- Apolline rió y asintió.

-Sí, pero es obvio que los más resentidos ahí eran Sasha y Caleb. Ella estaba enfadada y celosa porque Wayne le había dado su papel co-protagínico en el corto a Dawn y él estaba celoso porque su chica se llevaba muy bien con el director- nada realmente nuevo.- Lo que sí me ha llamado la atención es que alguien tan pasivo y pasota como Sick saliera corriendo tras Caleb.

-¿Y?

-Eran amigos... buenos amigos, creo ¿y qué hacen los buenos amigos?- preguntó Polly. Enseguida Nigel se dio cuenta de que ella sabía algo que él ignoraba.

-¿Cubrirse?- dijo con lógica de animadora.

-Exacto. He repasado la agenda escolar de Sick y el historial médico de Wayne, la supuesta paliza que lo mando al hospital coincide con un día muy ajetreado de Sick Boy. El trece de enero de 2007, el día en que Wayne ingresó con una costilla y la nariz rota, un esguince de muñeca y la cara destrozada por una paliza, Sick Boy estuvo castigado y al salir su padre lo llevó directo al dentista. Estuvo siempre acompañado por alguien, llamé al colegio y su casa para verificarlo,es imposible que fuera él.

-¿Crees que fue Caleb?- Esa teoría sorprendió a Nigel.

-Sí, estoy casi segura. Había muy buen rollo entre ellos y en la cinta se ve. Sick Boy ya tenía mala reputación y por aquellas fechas Caleb aún estaba en el equipo, podía haberle echado...

-Y el no contaba con lesionarse, obvio, así que se jugaba una beca deportiva.

-Sick Boy le cubrió... tienen que ser muy amigos para eso. Quizás fuera él- aventuró la psicóloga.- De todos modos no puedo situarlo en la escena del crimen... Dame la agenda de Mary.

-¿Ya revisaste las demás?

-No todas, me falta la de Dawn, échale un vistazo- pidió, intercambiando las agendas de las chicas.- Busca citas extraordinarias con Wayne fuera de los días que quedaban todos juntos, dedicatorios, anotaciones a los márgenes y cosas así.

-Vale.

Ambos se pusieron a revisar las agendas de las chicas. Apolline no encontró nada inusual en la de Mary, o al menos nada que no esperara encontrar a parte de dibujos de calaveras, anotaciones tristes, comentarios depresivos y cosas por el estilo. Había un par de anotaciones firmadas por Sick Boy y en la hoja final las firmas de todos los del grupo con una dedicatoria de Wayne.

-Nadie puede confirmar la coartada de Mary- dijo al terminar con la agenda.- Tampoco podemos descartarla a ella.- Nigel no contestó, parecía muy concentrado en algo y Polly se dio cuenta.-¿Tienes algo?

-Creo que sí...- bufó y negó, mordiéndose el labio inferior con rabia.- Échale un vistazo al cinco de abril- le pasó la agenda a su compañera que se interesó simplemente al escuchar la fecha ya que, el cinco de abril, había sido el día de la muerte de Wayne Porter.

-Hay un tachón... no logro distinguir que pone.

-Excepto el uno y el nueve... las siete y algo de la tarde.- Ambos se miraron.- Lo llevaré al laboratorio y podrán decirme con exactitud que es lo que ponía, pero ya puede situar a Dawn en la escena del crimen.

Apolline no dio crédito a aquello. Y pasó toda la noche en vela tratando de imaginar lo que podía haber pasado aquel cinco de abril en la azotea. A la mañana siguiente, cargada con las agendas de los chicos en su maletín, se encontró en el colegio con Nigel, que estaba en el mismo estado que ella, tampoco había dormido. Al menos ella llevaba dos buenas tazas de café bien cargado para despertarse.

-¿Tienes algo del laboratorio?

-Harrison Cooper me va a matar.- Dijo Nigel, aceptando su vaso de café.

-¿Quién?

-Un colega, lleva un triple asesinato y esta noche obligué al técnico de laboratorio a que lo dejara de lado para hacer el análisis de la agenda de Dawn- Apolline no podía decir nada, eso la beneficiaba a ella.- Casi lo tenía cuando vine para acá, me llamará cuando tenga los resultados.

-Tendremos que hablar con Dawn.

-No he avisado al director, se va aponer hecho una furia.

-No le avises, iremos a clase a por ella... y quiero hablar con Sasha.

Llamaron a la puerta del grupo B de último curso. Tras recibir la orden de la profesora, Nigel entró y Apolline esperó fuera. Los chicos, especialmente los implicados, se pusieron nerviosos, contrastando con la actitud relajada y ligeramente molesta por la interrupción de su profesora.

-Disculpe las molestias- dijo Nigel, con educación.- Pero necesitamos llevarnos a dos de sus alumnas.

-Claro, lo que sea necesario, agente.

-Sasha, Dawn... seguidme.

Retuvieron a las chicas en salas separadas y las dejaron allí. Apolline y Nigel volvieron a la sala que antes habían habilitado para interrogatorios a repasar lo que tenían hasta el momento.

-¿Cuanto tiempo podemos retenerlas?- preguntó la psicóloga, impaciente.

-Hasta que terminen las clases.- Pasaron casi veinte minutos antes de que Nigel recibiera la llamada del laboratorio.- Cinco de abril a las siete y media en el ático. Dawn estaba allí, la tenemos.

-Déjamela a mi- pidió Apolline, sujetando a Nigel del brazo. Si había sido Dawn le sería más sencillo a ella lograr una confesión, ella podía ser mucho más sutil que Nigel.- Entretén a Sasha hasta que termine con ella a ver si puedes sacarle algo.

-Algo sobre qué...

-Sobre lo que sea, aquí algo no encaja- pero, a pesar de que no paraba de darle vueltas a todo, no lograba averiguar qué era.

De ese modo se dividieron. Nigel se fue a interrogar a Sasha, o más bien a hacer tiempo, y Apollie fue junto a Dawn, que esperaba nerviosa dentro del despacho donde la había recluido. Cuando vio entrar a la psicóloga tragó saliva.

-¿Qué pasa?¿Llevo aquí como media hora?- Apolline tomó asiento y sacó de su maletín la agenda de la chica, abriéndola por la hoja del cinco de abril. Se la mostró a Dawn y cruzó las manos sobre la mesa, esperando una explicación, pero la chica no dijo nada.

-¿Creías que tachándola iba a desaparecer?- Dawn bajó la cabeza.- Verás, contamos con unos cuantos técnicos de laboratorio para los que descubrir lo que ponía aquí debajo ha sido un juego.

-No es lo que parece.

-Al principio pensé que Wayne estaría en el colegio para buscar a Jennifer por sus clases particulares, pero venía a verte a ti ¿qué ocurrió?

-¡Nada! Estaba vivo cuando me fui ¡lo juro!

-Ya no me creo nada de lo que me digáis, Dawn... Sin o como quieras que te llame. ¡No estabais solos allí arriba!- exclamó Apolline.

-No, sólo estábamos nosotros.

-Mientes ¿quién más estaba?

-¡NADIE!

-¡Caleb estaba allí!

-¡NO!- A Dawn no le sirvió de nada negarlo. Apolline estaba convencida, alguien había golpeado a Wayne y Caleb era su mejor opción. En ese momento se abrió la puerta de la sala. Era Caleb.

-Dawn... - musitó el chico.

-Márchate, le pidió su novia.

-No. Entra y cierra la puerta- con los dos allí sería más rápido. Caleb obedeció a la psicóloga y se sentó al lado de Dawn.- Habla.

-Yo estaba allí...- comenzó a decir él.- Sabía que ellos estarían allí.

-¿Cómo?

-Jenny me lo dijo, le debía un favor y me dijo que estuviera allí, no sabía que era por eso. Cuando llegué Dawn y Wayne estaban en la azotea y él se le estaba declarando.- Caleb apretó los puños y apartó la mano cuando Dawn quiso sujetarle. Ella estaba a punto de llorar.- Me abalancé sobre él y le pegué...

-Y no era la primera vez ¿verdad?- dijo Apolline.- En enero de 2007, el día trece.- Caleb bajó la cabeza, parecía arrepentido.

-Sick Boy me cubrió, a él le daba igual... fue por una idiotez y...

-Me trae si cuidado, pero lo que ocurrió en la azotea no.

-Yo les separé- intervino la chica.- Cuando nos fuimos estaba bien...

-¡Le habían dado una paliza!

-¡Estaba vivo al menos!- si Apolline gritaba, ella también gritaría.- ¡Sasha estaba allí!- eso sorprendió a la psicóloga.- Al irnos, ella estaba abajo, en la puerta.

-¿Qué hicisteis?

-Nos fuimos a casa- dijo Caleb, pero Dawn negó.

-Yo no... volví al instituto, pero no subí, no pude hacerlo. Sasha ya no estaba en la puerta, pero...

Apolline salió del despacho donde estaban Dawn y Caleb, dejándolos allí para que resolvieran sus problemas de pareja, ella tenía cosas más importantes que hacer. Corrió hacia la sala donde Nigel estaba entreteniendo a Sasha y no se molestó en llamar antes de entrar. Tanto el detective como la chica se sobresaltaron cuando ella entro.

-¿Qué pasa?- preguntó Nigel, preocupado.

-Tú estabas allí- dijo Apolline, acercándose a Sasha. Apoyó las manos en los reposa-brazos de la silla donde estaba sentada y se inclinó hacia ella.- En el ático, el día que Wayne murió.

-¡No!- negó Sasha.

-Acabo de hablar con Dawn y con Caleb, te han situado allí, te vieron al salir.

-Yo no le maté... me fui detrás de ellos.

-¿El chico que te gusta está allí y tú te marchas?¿Sin más?

-¡¿Y para qué iba a ir yo si ella estaba allí?!- gritó la chica echándose a llorar. Se tapó los ojos con la mano y se encogió en la silla. Nigel observaba sin comprender.

Entonces algo pareció hacer sinapsis en la cabeza de Apolline, una bombilla se encendió y datos que hasta ese momento había dado por poco importantes, se colocaron en su sitio, haciendo encajar las piezas. Lentamente se enderezó y mirar a Nigel, que no le quitaba los ojos de encima.

-Ya sé quien lo hizo.