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La lista dorada — capítulo 2

Aclaratoria: La chica, con la que Snape se acuesta; no es Hermione.

CAPÍTULO 2

Se mantuvo como una idiota, viendo la lista sobre su mesa de noche. Estaba tan nerviosa, que le era imposible, sostenerla entre sus dedos sin que esta; se le cayera de las manos.

"¡Acuéstate con esa sangre sucia!" esas palabras seguían dando vueltas en su cabeza. ¿Qué hacía su nombre en una lista, de mujeres y; con esa tremenda orden?

¡Diablos! ¡Cuantas veces, había estado a solas con el profesor! ¡Cuantas veces, había ido entrada la noche a hacerle preguntas!

¿Divertirse con jóvenes estudiantes? Sin duda, esa era una forma bizarra de vivir. ¡Debía denunciarlo con Dumbledore! ¡Seguro habría violado a miles de estudiantes! ¡Dios santo!

Se arrojó en la cama, tapándose la cara con las manos; imaginándose a débiles estudiantes bajo sus violaciones. "Señor por favor, pare"

"¿Quieres que me detenga?- le susurró al oído, introduciendo más su mano dentro de la falda."

La chica se contrajo, sobre el mesón y trató de cruzar las piernas; pero su brazo se lo impedía.

"Pare, se lo suplico."

"¿Me lo suplicas?- le sonrió, haciendo a un lado su ropa interior con los dedos- No, creo que es lo contrario. Si me pides que continúe, me detendré."

La chica iba a contestarle, pero lo único que brotó de sus labios fue un gemido. La había penetrado con sus dedos, y la estimulaba fuertemente.

"¡Señor, oh señor!"

"¿Sí? ¿Qué sucede?- se burló, ejerciendo más presión y separando sus piernas que, por las olas orgásmicas que batían a la chica; amenazaban con cerrarse."

La chica alcanzó el orgasmo rápidamente, y se dejó caer sobre el mesón. Snape se inclinó un poco, para posarse sobre ella con una suave sonrisa.

"No pasarás la materia, a no ser; que te esfuerces más."

La besó, con fiereza; apenas dejándola respirar. Ella trataba de apartarse de él, pero era obviamente; mucho más fuerte que ella. Violentamente, introdujo una de sus manos en su camisa. Acarició uno de sus pechos y sonrió.

"No parecieras quererte ir- susurró- Eres buena alumna, sin duda."

¡Que idiota se veía caminando de un lado al otro fuera del despacho de Dumbledore! ¿Cómo diantres iba a decir, que el profesor de Pociones llevaba una lista de mujeres? ¿Y les hacía quien sabe dios qué?

Se dio un golpetazo en la frente con la mano mientras, se decía "estúpida Hermione" una gran cantidad de veces.

  • ¿Hermione?- preguntaron, detrás de ella.

Era Ginny, traía unos pergaminos, y la observaba con confusión en el rostro. Iba a preguntarle que hacía, lo sabía por su aspecto. Ginny era incapaz, de dejar escapar información.

  • ¿Qué haces aquí parada dando vueltas?

"Bueno, tratando de decir que Snape es un peligro para la institución"

  • Nada.

Ginny le miró con escepticismo, si algo no sabía hacer Hermione; era mentir. Sonrió, tomándolo como una broma.

  • Vamos Hermione, se te nota en el rostro que "no estás haciendo nada"

¿Por qué Ginny a veces era tan molesta? ¿Por qué no se contentaba con un "nada"? Hermione se mordió el labio, incrédula mientras; la expresión de escepticismo se agrandaba en su amiga leona.

  • ¡Rayos Gin!- exclamó Hermione, con su corazón a punto de estallar y desparramarse en las paredes.

  • Vámonos, este no es un buen lugar.

La siguió escaleras a bajo. A cada paso que daba, sus pies le decían "¡Devuélvete!" "Ginny va a gritar como una loca, y saldrá corriendo" "¿En qué demonios piensas? ¡Corre con Dumbledore!" Al llegar a las afueras del castillo, cerca de la casa de Hagrid, aunque Ginny le indicase a Hermione que se sentase; ella se mantuvo un buen tiempo de pie.

  • ¡Hermione, siéntate! ¡Pareces una paranoica!- rió su amiga.

Mientras ella se sentaba sin dejar de volverse, Ginny la miraba con aprehensión. Emitió un suspiro y prosiguió.

  • Bien, cuéntame que pasa.

Hermione iba a comenzar a hablar, pero Ginny alzó una mano pidiéndole que esperase.

  • Dime que no se trata de mi hermano, dime que no te ha hecho algo.

  • No, ¿Por qué lo dices?

  • Bueno, no sé si te has fijado, pero él no puede dejar escapar una falda por que; se deprime.

Hermione no pudo evitar reírse. Recordó como, en clases de defensa, Parvati se había levantado y éste; casi se caía por "tratar de ver por debajo". Luego, le delineó la forma de su trasero a Harry, pero él no le prestó atención.

  • No, no es de él.

  • Bien, ¿entonces es de Harry?- dijo ella con incredulidad- Por dios, ni yo podría creerme eso.

Hermione volvió a morderse el labio y, a adoptar su nerviosismo. ¿Cómo rayos decía semejante cosa? "Eh tú, Snape tiene una lista de mujeres, y quiere acostarse conmigo" Muy fácil, seguramente.

  • Ya habla Hermione, ¡Me tienes en ascuas! ¿Conseguiste un novio? ¿Hiciste algo malo? ¿¡Te acostaste con alguien!?

Ante la mención de aquello, Hermione negó febrilmente. Ginny asintió, y esperó por su compañera.

  • Verás, el día en el que Snape me castigó; yo estaba limpiando calderos.

  • Bien.

  • Entonces, le pregunté luego de diez; si me podía ir. Entonces, él salió del despacho y me dejó sola sin razón. Bien, yo me disponía a irme y, sin querer tropecé con su escritorio.

  • ¿Y qué sucedió?

  • Se cayeron las cosas, así que me agaché a recogerlas. Cuando las organizabas, de una de ellas; se desprendió una pequeña agenda.

Ginny se inclinó hacia delante, llena de curiosidad. Por como lucía Hermione, seguramente había visto algo muy impactante.

  • ¿Qué tenía dentro? ¡Una pócima secreta! o ¿Un romance?- exclamó, sin poderse contener.

  • No, una lista alfabética; de mujeres.

El rostro de Ginny se quedó pasmado al oír aquello. Se tapó la boca con las manos, y luego rió.

  • ¡No, no puedo creerlo! ¡Snape con una lista de pretendientes!

  • ¡No Gin, es más que eso!- refirió su amiga con urgencia.

  • No te creo, estás mintiéndome.

  • ¡Está en mi mesa de noche, te la enseñaré!

¡Era un imbécil! ¿Por qué se había dejado convencer por Lucius, para llevar esa condenada lista? Si Dumbledore se enteraba, iba a sacarlo a patadas del colegio.

¡Tenía que quemarla, sin duda alguna! La mayoría de las alumnas con las que había estado, ya se habían ido, les había borrado la memoria o; las había sometido. ¿Qué estaba pensando en el momento, en el cual; decidió hacer eso? ¡Merecía morir con un Avada!

¿Dónde estaba? Recordaba haberla guardado junto a sus libros para poder, deshacerse de ella. Pero, parecía no estar allí.

¿Y si la había dejado olvidada en alguna parte? ¡Oh rayos! Si alguien leía eso, estaría muerto. No pudo evitar sentirse nervioso. Tomó una botella de whiskey y la abrió, para serenarse y poder pensar con claridad.

"Bien Severus, piensa donde demonios la dejaste" "Si alguien la descubre, prepárate para estar; metros bajo tierra"

Pudo poner patas arriba su despacho y aún así; no la encontraba. ¿Se habría ido con algún informe entregado? ¿con algún libro de pociones a la biblioteca? *"¡Por amor a Merlín!"*Hermione guió a Ginny hacia la torre. La halaba por un brazo mientras ésta, trataba de seguire el paso . Una vez arriba, Hermione gritó la contraseña a la dama gorda.

  • ¿Qué diantres?- se quejó la mujer- No soy sorda niña, no necesitas gritar. Apenas las dejó pasar, Hermione siguió halando a Ginny con violencia; ésta casi se cae al entrar. Subieron corriendo las escaleras y, en cuanto Ginny entró; Hermione cerró la puerta con fuerza y se recostó en ella.
  • Abre, la primera gaveta, ábrela. Ginny sin entender, se mantuvo en silencio. Hermione la observó, ¿Por qué todos los Weaslys eran así? ¿Por qué dudaban de todo? Ron siempre hacía esas idioteces.
  • ¡Ábrela Gin!
  • ¡Ya ya, la estoy abriendo!- exclamó su amiga, halando la gaveta- Ya está.
  • Busca debajo de mi libro de Astronomía. La chica asintió, metiendo la mano debajo del libro. Extrajo unos pergaminos, y luego de ello dio con algo duro. Lo sacó y lo admiró, una agenda pequeña de color oro. Hermione la miró como si, fuera la mismísima Nagini. Ginny sonrió suavemente, ¿Era ese el objeto de su temor? Seguramente no era nada, y si iban con Sape; él podría explicarlo.
  • ¡Ábrela, leela! Eso hizo la chica, observando la extraña disposición de las cosas ombres, incluso el suyo. No vio nada extraño, quizás era; una forma de decir "chicas que necesitaban clases de pociones urgente"
  • ¿Esto es todo?
  • ¡Rayos Ginny entiende!- gritó Hermione- véte a la útlima página. La chica siguió riendo. Se dirigió hasta la última pagina y leyó atentamente la inscripción bajo el nombre de Hermione. La observó, mientras Hermione asentía muchas veces.
  • ¿Qué es esto? ¿Snape lo ha escrito? ¡Por dios!, ¿¡que demonios!?
  • ¡Eso trataba de decirte, creo que es; creo que es! ¡creo que, todas esas chicas! Entonces, llamaron a la puerta. La voz potente de Ron llenó los espacios, parecía preocupado.
  • Hermione, ¿Estás allí Hermione?
  • No no, esconde eso ¡Escóndelo! Ron trataba de abrir la puerta, pero Hermione se lo impedía.
  • Escóndelo, ¡Escóndelo!- le susurraba. TBC. Espero les guste, muchos besos. Esta loca los quiere mucho.