Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Un verdadero Snape · de

Un verdadero Snape — capítulo 27

Hola, ya terminé los anteriores.Espero les guste.

MariSeverus. Severus Snape, estaba dormido en su habitación. El día final de la semana santa, se aproximaba. Seguramente, habrían sido las mejores vacaciones que él había tenido. Decía Sirius. Con mucho cansancio, Severus permanecía dormido. También soñaba.

Estaba parado cerca del gran comedor. Por alguna extraña razón, Lily sonreía risueña y extendía su mano, para que él la tomara. Estaba avergonzada y sonrojada. ¿Qué estaba sucediendo en aquel sueño?

"- Fue fantástico lo de anoche, Severus"

"- ¿Tú crees?" "- Realmente..."

"- Sí, me encantó. Me sentí..."

"- Shh...No queremos que nadie sepa lo que hemos hecho- le dijo Snape, con un suspiro, mirándola con una sonrisa. Ella asintió y le abrazó en silencio. Lloraba en silencio y Snape se preguntaba el motivo"

"- ¡Tengo miedo, Severus!" "- ¿Y si resulta ser algo malo?"

"- Entonces yo estaré allí, para pagar los errores de ambos"

Lily sonrió y fue entonces, cuando su sueño cambió. Estaba en la cama, apenas vestido y miraba hacia el frente de aquella habitación. Había una jovencita allí, estaba desnuda y solo la cubrían largas hebras de cabello rojizo como el fuego. Sintió una especie de espasmo eléctrico, al verla de esa forma. No estaba seguro de que fuese lo correcto, pero en ese momento dejó de importarle. Solo estaba ella, estaba él. Lo demás se podía ir al diablo si eso quería. La sostuvo en la cama y la miró.

"- Hazme especial, para ti. Severus"

"- Ya lo eres"- le contestó él con un suspiro, acariciándole el cabello con mucha lentitud.

"- Seguro ya lo has hecho antes y yo..."

"- No, realmente no. Esperaba el momento indicado..."

Despertó de golpe y sobresaltado. Sabía lo que iba a ver y no entendía, como sus recuerdos estaban volviendo a su cabeza. Se suponía que ella los había borrado para que no recordara absolutamente nada. Los hechizos rara vez fallaban. ¿Qué sucedía entonces? Ladeó la cabeza, mirando a su alrededor. El sudor de su frente y de su cuerpo, el temblor en sus manos y en sus labios. Sabía que había hecho el amor con Lily y la había embarazado, pero no sabía los pormenores del asunto. Se sintió sorprendido de haberla visto entregársele, con tanto fervor. Por eso se odiaba más que nunca. Por haber permitido que acabaran con su vida, de una forma cruel y vil.

  • Perfecto. Eso me ha hecho sentirme mejor.

  • ¿Profesor Snape...?- Hermione lo miró, mientras apenas se enfocaba en ver con quién hablaba- ¡Ay lo siento, no sabía que estaba...Dormido!

  • ¿Qué ocurre, Granger?

  • La cena. Estará lista dentro de poco. ¿Quiere venir con nosotros?

Lo pensó. ¿Qué habría de malo en comer un poco? Bien, estaría rodeado de todos aquellos que de vez en cuando, lo ponían nervioso, pero no importaba. Solo iba a ser una cena y luego, volverían a Hogwarts.

Volverían a la vida. Volverían a ese lugar, donde él se equivocó.

Mientras bajaba las escaleras. Oyó la risa de Ginny, mientras Harry le comentaba algo y Ron asentía con felicidad. Ella volvió a reírse y lo contempló. Conocía esos ojos. Los ojos del amor hacia el otro. Los ojos de la necesidad, de tenerle cerca para siempre. Ya entendía esos sentimientos, pese a que estuvieran muy dormidos en su interior.

  • Profesor Snape, adelante- dijo el Sr. Arthur, con una sonrisa suave. Severus no dijo nada y se sentó. Molly ya había dispuesto los platillos, sobre la mesa- Esperamos que lo disfrute. Molly tiene una buena mano, para la cocina.

  • Una buena varita- comentó Fred, sin despegarle la vista a Snape- pero descuide, no está envenenado.

  • ¡Fred!- chilló su madre.

  • Soy George.

  • ¡George!

  • Mentira. Soy Fred.

  • ¡Ya basta!

Severus los contempló con sorpresa. ¿Revoltosos sin cansarse del asunto? Harry y sus amigos entraron después y se sorprendieron al ver a Snape. Excepto Hermione, que ya...Aunque bien, se sorprendió de que aceptara la oferta.

  • Harry querido, ¿Podrías pasarme esas coles, a tu lado?- dijo la mujer y Harry asintió. Severus casi nunca lo veía. El calor de aquella pequeña casa, llena de tantas personas.

  • Bueno, ¿Cómo terminaron las vacaciones?- dijo Lupin y los jóvenes le miraron- ¿Deseosos de volver?

  • Solo Hermione- dijo Ron, apenas tocando su cena- odio a veces, que duren tan poco, las vacaciones.

  • Si sacaras mejores calificaciones, te encantaría.

  • ¿Y ser otro Percy? No Gracias. Eso me atemoriza.

  • No te metas con tu hermano- dijo La Sra. Weasley y Fred rió. Ron lo miró con rabia y pensaba amenazarle con una papa. Pero al observar a los presentes y sus rostros de seriedad, cambió de idea.

  • ¿Se irán esta noche, profesor Snape?- preguntó Ginny, con una vocecilla y tembló, cuando Severus le dio toda su atención.

  • Sí. ¿Por qué, señorita Weasley?

  • Es que pensaba...Pensaba enseñarle algo a Harry y creí que se irían por la mañana. Dijo, sonrojada. Nadie dijo palabra alguna, en la mesa. Snape meditó con calma, mientras Harry se sentía avergonzado.

  • Puede quedarse si eso quiere.