← Vida en Hollywood · de
Vida en Hollywood — capítulo 45
Volví a mirarme al espejo para ver si tenía bien el maquillaje. Después de comprobar que estaba perfecta, me dirigí hacia el sofá donde estaba Eminem y me senté a su lado para volver a empezar a grabar el video de "Love the way you lie II".
-¿Dónde has estado?-me preguntó seriamente.
-¿Me has echado de menos?-pregunté levantando una ceja mientras sonreía.
Él me miró sin inmutarse y respondió encogiéndose de hombros.
-No, solo que vamos a empezar a grabar.
Retiré la vista de sus ojos azules y me crucé de piernas. Estaba empezando a molestarme que estuviese cabreado todo el tiempo, más que nada porque no me gustaban ese tipo de personas y él ya me había demostrado que se reía. O por lo menos sonreía.
-Y bueno, ¿cuándo empezamos?-pregunté con los brazos cruzados.
-¿Tienes prisa?
-Tengo cosas mejores que hacer que estar aquí sentada sin hacer nada contigo.
Me crucé de brazos mientras notaba como él me miraba fijamente.
-Gracias por la parte que me toca.
Me volví para mirarle y descubrí que me seguía mirando.
-¿Qué pasa?
-Estás un poco borde ¿no?
-Bueno, no creo que tú me puedas hablar de ser borde o no.-dije mirándole.-Esta claro que no hay nadie tan borde como tú.
-No tengo porque darte explicaciones de cómo soy.
-Me da exactamente igual como seas.-dije ahora girándome hacia él.-Si tú eres borde, yo también tengo derecho a serlo.
-¿Y por qué, si se puede saber?
-Llevo contigo prácticamente todo el día. Al principio te ha costado hablarme como a una persona normal, no sé por qué. Luego te has relajado y has cogido la confianza suficiente para hablar sin fingir que te da todo igual. ¡Incluso has sonreído y te has reído conmigo! Y ahora vuelves a estar borde. No sé si es que tienes un problema o que tienes tantas personalidades como nombres diferentes.
Me levanté del sofá indignada para dirigirme hacia una pequeña nevera que había detrás de cámaras para coger una botella de agua porque estaba sedienta, pero Eminem me hizo una zancadilla. Conseguí no caerme gracias a que tenía buenos reflejos.
-¿Qué haces?-dije enfadada.
-Uy, perdona.-dijo intentando no reírse.-No quería que te tropezaras, ha sido sin querer.
Le miré a él y luego a su pierna, que seguía estirada. Por su cara, decidí que había sido queriendo.
-Pero ¿tú de que vas?-dije acercándome a él para darle un golpe en la cabeza.-¿Te crees que soy tonta?
Él me cogió por la muñeca y tiró de mi hacia él intentando tirarme hacia el sofá, yo intenté hacer fuerza para librarme de él, pero al final me cogió también por la cintura y logró que me sentara con él.
-Me haces daño.-dije soltándome por fin de él.
-Perdona.-dijo él todavía con su mano en mi cintura.-Esta vez si que no quería hacerte daño.
Le miré de reojo mientras me pasaba la mano por la muñeca.
-No hace falta que sigas con la mano en mi cintura.-dije separándome de él lo más que pude.
-Tranquila, sólo lo hacia para que estuvieras más segura.-dijo juntando sus manos.
Miré hacia otro lado para no verle la cara. Me había puesto bastante nerviosa tenerle tan cerca y estaba segura que él lo había hecho aposta. No podía negar que me lo pasaba bien con él, pero a veces no sabía que pensar de él y sus formas de actuar.
-Chicos, volvemos a grabar.-dijo el director acercándose a nosotros.-Todos a sus posiciones.
Le vi como se acercaba a Eminem y después me miró para que me acercase a ellos. Me levanté resignada y me crucé de brazos al lado del director.
-Esta bien, ahora tenéis que aparentar que sois una pareja enamorada y que estáis charlando animadamente.-después miró a Eminem.-Tiene que estar encima de tus rodillas...
-¿Qué?-pregunté sorprendida.-¿No puedo estar sentada a su lado?
-No quedaría real.-dijo el director sin prestarme mucha atención.-El caso es que luego tienes que besarla y tumbarte encima de ella.
Ahí dejé de escuchar. ¿Nos teníamos que besar? Sí, creo que Tom me había comentado algo de eso, pero hasta ahora no le había dado importancia. ¿Era obligatorio? Sabía que un video de este tipo sin eso, no sería un buen video, así que no dije nada y asentí cuando oí mi nombre sin saber a que se refería exactamente.
-Ven aquí, cariño.-oí como decía Eminem con voz de burla.-Ven con papi.
Vi como golpeaba sus rodillas para que me sentase encima y yo lo hice sin pensarlo mucho porque intentaba recordar la conversación que había tenido con Ana cuando le comenté lo del video hacía unas semanas.
-Natalia, me parece bien que elijas "Only girl in the world" como el nuevo single de la nueva edición de tu disco, pero creo que deberías elegir otro que sea más rápido como segundo single.
-Pero me hace ilusión hacer este video con Eminem.-dije emocionada.-Él me dijo que si yo se lo pedía, que sería capaz de protagonizarlo conmigo, no como hicimos con su video.
Ana me miró levantando una ceja y yo me asusté, porque algo rondaba por su cabeza.
-Te gusta Eminem desde que le escuchaste por primera vez en España y ahora estás deseando hacer algo grande con él. Sé que es importante para ti, pero creo que deberías tener el menor contacto con él.
-¿Por qué? Me parece una buena persona.
-No digo que no lo sea, sólo digo que él no te mira con los mismos ojos con los que le miras tú.
-Ya sé que él no escucha mi música pero...
-No me refiero a eso.-dijo Ana cortándome.-Me refiero al hecho de que tú estás casada y él no.
Me quedé callada unos segundos intentando comprender lo que me quería decir.
-Ehh... No, Ana.-dije haciendo una mueca.-No le gusto ni nada parecido, simplemente nos lo pasamos bien.
-¿Cuándo has oído tú a algún artista que haya colaborado con Eminem que sonríe bastante? ¿Más de lo que lo hace en la vida pública?
-No creo que sea eso.-dije quitándole importancia.-Me gusta este videoclip y punto.
-Quien avisa no es traidor.-dijo Ana encogiéndose de hombros.
Noté como alguien me daba golpes en la cabeza suavemente para salir de mis pensamientos. Le miré a los ojos y noté como empezaba a ponerme nerviosa otra vez.
-Prevenidos...¡Acción!
Intenté disimular y le pasé el brazo por los hombros para estar más cómoda.
-¿Qué te pasa?-me preguntó mirándome a los ojos.
-Nada, sólo pensaba en que lo mismo te enamoras de mí al besarme.-dije sin poder mirarle de frente.
Oí su larga carcajada y le miré a los ojos otra vez.
-No creo que me enamore de ti por besarte.-dijo serio de repente.-Eso lleva su proceso...
-Pero besar a alguien ayuda a la hora de saber lo que sientes por esa persona.
Le miré los rasgos de la cara, definidos por su nariz y la mandíbula, la cual siempre tenía muy marcada debido a que apretaba los dientes con demasiada frecuencia. Sin querer levanté la mano y le pasé los dedos por la mejilla para repasar las arrugas que surcaban su cara. Subí hasta sus ojos y su frente para terminar por su pelo, muy cortado, y dejé la mano en su cuello esperando a que diese el primer paso para que me besase, como había dicho el director. Le miré los labios mientras notaba como su mano se deslizaba por mi pierna hasta mi cintura. Cuando sus labios contactaron con los míos noté como si un gran agujero se abriese en mi tripa y subiese por la boca del estómago. Le dejé pasó abriendo mi boca mientras le apretaba aún más contra mí. Me tumbó en el sofá de manera un poco violenta y me apartó una de mis piernas para colocarse entre ellas. Se echó encima de mí mientras yo le rodeaba la cintura con las piernas y le agarraba el cuello con la mano para acercarle a mí. Bajé mi mano por su pecho para comprobar que estaba bastante más fuerte de lo que yo creía a la vez que me topé con el colgante que llevaba puesto. Le separé de mí para ver que era una cruz mientras él seguía mirándome. Su brazo estaba apoyado en el sofá para apoyar su peso en él y que no me aplastara. Le miré a ahora a sus ojos azules y al ver su mirada otra vez noté que el nerviosismo volvía a mí, así que tiré de su cadena para acercarle a mí y volver a besarle.
Y esta vez noté como la manera de besarme era diferente, esta vez sí que lo hacía con ganas, y eso no me gustaba nada. Su mano comenzó a subir más arriba de mi cintura, así que abrí los ojos dos segundos para ver que era lo que estaba haciendo. Supuestamente nos teníamos que besar con ganas, pero él lo estaba llevando demasiado lejos. Volví a cerrar los ojos esperando a que el director dijese que parásemos y por suerte no se hizo esperar mucho.
-Esta bien...¡Corten!
Le empujé hacia atrás para que se separase de mí, pero le costó bastante hacerme caso.
-Perdona, no le había oído.-dijo todavía encima de mí.
-Quítate de encima, por favor.
Se levantó rápidamente y se dirigió hacia la cámara donde se podía ver lo que acababan de grabar. Yo me coloqué mejor el pelo mientras me levantaba y me dirigía también hacia donde estaba el director colocándome justo al otro lado de Eminem. Cuando vi la toma que habíamos grabado, vi que lo hacíamos bastante bien y eso me preocupaba. Esperé con los brazos cruzados a que terminara sin ni siquiera mirar a nadie a la cara.
-Bueno chicos, por hoy hemos terminado.-dijo el director levantándose de la silla.-Mañana es el último día y hay que grabar la escena de la pelea, así que no lleguéis tarde.
Me despedí del director y me fui a por mi bolso y el abrigo para salir de allí cuanto antes, pero al darme la vuelta me choqué con Eminem.
-¿A dónde vas tan deprisa?
-A casa.-dije colgándome el bolso del hombro.-He quedado con Nick.
-Puedo llevarte a casa si quieres.
-No, lo mejor es que cada uno se vaya a su casa.
-¿Por qué?-preguntó sin dejarme pasar.-¿Qué me dices si te invito a tomar algo?
Le miré a los ojos porque sabía de sobra que él no era el tipo de chico que invitaría a una chica a tomar algo. Más que nada, porque él ya no era un chico y eso no le pegaba nada.
-No puedo, ya te he dicho que he quedado.-dije andando hacia la salida.
Pero aún así una parte de mí se moría por ir con él.
-Vamos, sólo vamos a tomar algo.-dijo mientras me perseguía por el set.-Luego puedes quedar con él.
-Por favor, no lo hagas más difícil de lo que ya es para mí.-dije parándome.
-¿Por qué es difícil?
Sabía que él no iba a reconocer que había más intenciones de las que me demostraba, así que yo tampoco iba a decirle nada sobre unos posibles sentimientos de él hacia a mi.
-Paso de ti.-dije volviendo a andar hacia las puertas de salida.
Me llevé la mano derecha a la cabeza para apartarme el pelo y suspirar. Se había quedado parado en el sitio donde le había dejado, así que aproveché para perderle de vista. Llegué al pasillo central para coger el ascensor y apretar el botón de llamada, pero tardaba demasiado. Miraba de reojo la puerta por la que yo había salido para ver si él salía y era capaz de alcanzarme. Cuando las puertas del ascensor se abrieron, también se abrieron las puertas que llevaban al set mientras Eminem salía. Me metí rápidamente en el ascensor e intenté darle al botón del bajo, pero vi como su mano se metía para parar que las puertas se cerraran. Miró hacia fuera del ascensor para comprobar si venía alguien y le dio al botón del bajo. Cuando estábamos a mitad de camino se acercó otra vez donde los botones y le dio al botón que ponía "stop".
-¿Qué haces?-pregunté acercándome para dar otra vez al botón y ponernos en marcha.
-No, ¿qué haces tú?-dijo empujándome hacia la pared del ascensor cogiéndome del brazo.-¿Con quien te crees que estás hablando?
-¿A qué te refieres?-dije intentando que me soltara.
-No te hagas la tonta.-dijo mirándome con los ojos bien abiertos.-Nadie me dice "paso de ti" y se va tan tranquilo.
-Para todo hay una primera vez en la vida.-dije sonriendo forzadamente mientras forcejeaba con él.
Noté como hacía un poco más de presión en mi brazo para luego soltarme. Observé como apretó los dientes intentando disimularlo, pero lo había hecho ya tantas veces delante de mí que sabía reconocerlo en cuanto lo hacía. Me miró a los ojos y yo esperé a que hiciese algo, porque seguíamos parados entre el piso tres y el dos. Volví otra vez a darle al botón de parada pero él me volvió a detener cogiéndome por los dos brazos. Sabía lo que iba a hacer así que intenté echarme para atrás pero él fue más rápido. Al sentir sus labios otra vez sobre los míos me dejé llevar sin pensar en nada más. Al notar que no oponía mucha resistencia Eminem me cogió del cuello para besarme mejor y meter su lengua en mi boca. Yo dejé caer mi abrigo al suelo a la vez que mi bolso se me empezó a caer del brazo sin abrazarle. Noté como su otra mano se deslizaba por mi cintura hasta llegar a la parte baja de mi espalda mientras yo mentalmente pensaba en que lo que estaba haciendo no estaba bien. Amaba a Nick, era mi vida, pero besar a Eminem era tan tranquilizador que el primer beso que nos habíamos dado me había confundido bastante, tanto que estaba dudando por los sentimientos que tenía hacia ambos.
Me separé de él y respiré profundamente para darle al botón de parada y volver a poner en funcionamiento el ascensor.
-Lo siento.-dije recogiendo el abrigo del suelo.-No deberíamos haber...
-No lo sientas.-dijo Eminem seriamente.-Si lo has hecho es porque lo sentías ¿verdad?
No le contesté porque no sabía que estaba pasando por mi cabeza en ese momento. Esperé pacientemente a que las puertas del ascensor se abrieran para salir pitando de allí.
-No huyas.-dijo en el vestíbulo del aparcamiento.-Dime que vas a hacer ahora.
-¿Cómo que qué voy a hacer?
-Vente conmigo, por favor.
-No.
-¿Por qué?-dijo intentando que le mirase a los ojos.
-Por favor... Sólo vete a casa, estoy confundida.-dije intentando explicar lo que sentía.-No puedo irme contigo sin más...
-Pero quieres.-dijo todavía serio.
-No...-dije llevándome las manos a la cara.-¿Sabes que estoy casada?
-Un gran error, sobretodo a tu edad.-dijo con las manos en los bolsillos.-Sólo déjame demostrarte que soy más de lo que ves.
Le miré de arriba abajo y no pude evitar morderme el labio, algo de lo que se dio cuenta.
-Vamos, tú llevas el coche.-dijo sonriendo mientras me agarraba del brazo para moverme y empezar a andar.-¿Te parece bien dar una vuelta por las montañas de Hollywood pasándonos antes por el McDonald?
Ni siquiera le contesté. Estaba tan paralizada que si me hubiese dejado besar otra vez no hubiese opuesto resistencia, menos que antes aún. Nos metimos en el coche y me quedé quieta mirando el volante.
-¿Tienes a alguien que te pueda hacer un favor?-me preguntó sentado a mi lado en el coche.
-Sí...
Sabía que era lo que quería decir. Llamar a alguien para que me ayudase en este engaño y que Nick no se diese cuenta que estaba con él. Cogí el móvil y busqué el número de Demi, ya que ahora era la única que sabía perfectamente que me haría ese favor.
-No puedo hacerlo.-dije dejando el móvil en el bolso otra vez.
-Vale, no te besaré otra vez si no quieres, pero por favor llama a quien sea.-dijo cogiendo el móvil.-Quiero estar contigo a solas.
Cogí el móvil de su mano y le di al botón de llamada.
-Demi, ¿puedes hacerme un favor?
() () (*)
-Entonces, ¿qué pasa con Nick?
Suspiré mientras miraba al suelo y me colocaba mejor las gafas que llevaba puestas.
-Llevo casi una semana sin verle y sabe que algo está pasando.-dije casi llorando.-No puedo estar con él sin decirle lo que pasa.
-Pero...-dijo Demi frunciendo el ceño.-¿Eminem que dice?
-A él le daba igual mientras pasara un rato con él. No hemos hablado de Nick, sólo de cómo me siento hacia él.
-¿Le daba igual?-preguntó Demi dándose cuenta del tiempo que había usado.
-Sí, ahora no hablo con él. Discutimos bastante el último día que nos vimos, más que nada porque le dije que quería a Nick por encima de todo y que no podía seguir viéndole a escondidas. No quiero que me pase como me pasó con Nick al principio, que teníamos miedo de lo que la gente dijese, así que le dije que tenía que pensar que iba a hacer.
-¿Y él que contestó?
-Bueno, se enfadó bastante.-dije incómoda.-Me dijo cosas un poco desagradables...
-¿Qué te dijo?-dijo Demi frunciendo el ceño.
-Me gritó que si estaba jugando con él, que no merecía haberse abierto a mí, que era como las demás tías... Y también nombró a mis padres.
-¿Qué?-dijo Demi enfadándose.
-Sí, dijo que si le jodía con este tema iba a terminar como mis padres.
-No...
Asentí con la cabeza mientras el móvil empezó a vibrar. Me acerqué un poco para ver quien era pero volví a recostarme en el respaldo de la silla.
-¿Quién es?
-Él. Me llama todos los días para ver si quiero hablar con él...
Estaba empezando a actuar como lo había hecho con Nick la primera vez que rompimos, no le nombraba por vergüenza.
Demi se acercó y cogió el móvil, yo intenté quitárselo de las manos pero ya había respondido.
-¿Sí? Sí, está aquí a mi lado pero no se va a poner.-dijo Demi con una voz un poco borde.-¿Por qué? ¿Te parece normal lo que la dijiste? Eres un desgraciado que no sabe lo que se está perdiendo, así que deja de llamarla y de acosarla. Cuando ella quiera llamarte, lo hará.
Colgó el teléfono y lo volvió a dejar en su sitio.
-Uf, que bien sienta decirle a cada uno lo que se merece.-dijo Demi sonriéndome.-Lo siento, tenía que hacerlo. Ha llamado en el momento perfecto.
-No te preocupes, yo hubiese hecho lo mismo si hubiese tenido fuerzas para decírselo.-dije haciendo un amago de sonrisa.-Siento haberte metido en todo este lío, pero sabía que tú por lo menos lo entenderías aunque luego me echaras la bronca.
-Sí, respeto tú decisión más que nada porque no sé como te sientes ahora mismo y eres amiga mía, pero estás actuando mal.-dijo Demi.-Debes decírselo a Nick cuanto antes. A pesar de que ahora él y yo no hablamos, no se merece esto.
-Lo sé, pero no puedo.-dije nerviosa de solo pensarlo.-Sólo imaginármele la cara cuando se lo diga...
-¿Has hablado con alguien más de esto?
-No, a nadie más.-dije diciendo la verdad.-El otro día estuve con Miley para que me enseñase a su nueva perrita y no puede decírselo. Es algo superior a mí, tengo la sensación de que me va a dar algo...
-Natalia, habla con él.-dijo Demi mirándome seriamente.-Lo necesitas. Olvídate de Eminem por unos días y piensa sólo en ti.
-Va a ser un poco difícil, más que nada porque los Grammy son dentro de dos días y tengo que cantar con él, sin tener en cuenta que tengo que ensayar mañana con él.
-Entonces va a ser un poco difícil...-dijo Demi suspirando.