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Vida en Hollywood — capítulo 46

Miré por ultima vez el vestido de Versace color beige que había llevado en la alfombra roja y salí por la puerta con el micrófono ya en la mano. Ahora llevaba un vestido plateado y negro de Gucci corto para poder moverme mejor por el escenario, ya que debía bajar y subir escaleras. Me encontré con Tom a mitad de camino mientras caminaba hacia la plataforma que había en medio del teatro donde iba a actuar en los Grammy.

-Ya está todo arreglado.-dijo Tom.-Si quieres nos podemos ir ya.

-No, prefiero quedarme aquí y que la gente no sospeche nada.-dije sorbiendo por la nariz.-En cuanto digan el nombre a mejor álbum, nos vamos.

Tom me miró preocupado y me dio un abrazo. Me separé de él y subí al escenario para posicionarme delante del micrófono. Sonreí a Adam Levine, que ya estaba sentado en el piano para acompañarme haciendo los coros de la canción. Oí como todo el mundo empezaba a aplaudir y yo me concentré mirando a cámara intentando olvidarme de las ultimas tres horas.

-*On the first page of our story the future seemed so bright, then this thing turned out so evil, I don't know why I'm still surprised. Even angels have their wicked schemes and you take that to new extremes, but you'll always be my hero even though you've lost your mind...-agarré el micrófono con la mano mientras cerraba los ojos.-*Just gonna stand there and watch me burn but that's all right because I like the way it hurts. Just gonna stand there and hear me cry but that's all right because I love the way you lie. I love the way you lie, ohhh, I love the way you lie.

Abrí los ojos pero miré a un punto en el vacío sin querer verme en la pantalla que tenía delante y la que me mostraba como me iban grabando las cámaras.

-So maybe I'm a masochist, I try to run but I don't wanna ever leave still the walls are goin' up in smoke with all our memories...

Cogí el micrófono para darme la vuelta y caminar hacia el escenario principal, donde Eminem había empezado a cantar mientras salía por el pasillo central. Bajé las escaleras con la ayuda de un hombre que había por allí cerca y caminé despacio para dar tiempo a que Eminem terminase su parte. Cuando llegué al pie de la escalera subí mirando hacia su hombro izquierdo, porque no quería mirarle a los ojos. Di la vuelta por detrás de él mientras él seguía cantando enérgicamente y yo hacía que le miraba seriamente. Observé como buscaba mi mirada pero yo no le hacía ni caso, así que cuando me tocó cantar el estribillo por última vez él se acercó a mí para terminar la primera canción como habíamos ensayado.

-*Just gonna stand there and hear me cry but that's all right because I love the way you lie.**I love the way you lie.-*alcé la mano para ponerla en su cuello y bajarla lentamente por su pecho mientras seguía sin mirarle a la cara.-I love the way you lie.

Nos dimos la vuelta y nos pusimos espalda contra espalda mientras la gente empezó a aplaudir. Yo conté hasta cinco y empecé a cantar otra vez.

-Im about to lose my mind, you've been gone for so long, I'm running out of time. I need a doctor, call me a doctor. I need a doctor, doctor to bring me back to life...

Me separé de Eminem a la vez que él empezaba a cantar y cada uno se dirigía a una parte diferente del escenario. Avancé hacia donde estaba el público y continué moviéndome al ritmo de la música para volver a cantar el estribillo. Intentaba poner buena cara cada vez que me acercaba hacia la parte central del escenario, por donde saldría el doctor Dre cantando, pero era evidente que no podía dejar de pensar en algo que me preocupaba bastante.

-Im about to lose my mind, you've been gone for so long, I'm running out of time.**I need a doctor, call me a doctor.-estaba a dos pasos de Eminem y esta vez intenté no mirarle, pero sin querer le miré a los ojos y me di cuenta de que me miraba con cara de preocupación.-I need a doctor, doctor to bring me back to life...

Me aparté de la salida principal del escenario y dejé que saliera el doctor Dre cantando. Observé desde la sombra como Eminem le hacía los coros mientras los dos bajaban por las escaleras hacia el público. Yo les seguí un poco mientras seguían cantando, y cuando por fin me tocó terminar la canción, ellos se dieron la vuelta y pasaron por mi lado.

-Im about to lose my mind...-la música se paró y yo avancé hacia el borde del escenario.-I need a doctor, doctor to bring me back to life...

Saludé al público para encaminarme hacia el backstage y reunirme con Tom y esperar a que presentasen el Grammy a la grabación del año. Vi a Tom hablando con Dre y Eminem mientras le devolvía el micrófono a un operario, y avancé hacia ellos intentando estar serena y aparentar que no pasaba nada con Eminem, pero él fue más rápido y se acercó a mí para hablarme a solas.

-¿Se puede saber por qué te vas?-preguntó tocándome el brazo para que me apartase un poco.

Yo seguí sin mirarle a los ojos pero me aparté al notar el contacto de su piel.

-Tengo que irme, tengo cosas que hacer en España.

-¿Cuánto tiempo vas a estar fuera?

-El necesario.-dije cruzándome de brazos.-Sé que tengo que volver pronto para grabar el videoclip con vosotros. No te preocupes que estaré.

-No lo digo por el videoclip, de hecho ahora mismo me importa una mierda.-dijo casi enfadado.-Lo digo porque no quiero que te vayas ahora, necesito hablar contigo...

-Marshall...-dejé de hablar al darme cuenta de que le había llamado por su nombre verdadero, algo que me había propuesto dejar de hacer.-Eminem, ya me has pedido perdón por lo que me dijiste, y he aceptado tus disculpas...

-Pero no de esta manera, ni siquiera eres capaz de mirarme a la cara...

Suspiré mientras alcé la cabeza y le miré a los ojos.

-Sólo te estoy pidiendo que nos llevemos bien por nuestro bien...

-No.-dijo moviendo la cabeza de un lado a otro.-No voy a dejar que te vayas así.

-Pues es lo que hay.-dije poniéndome seria.-Tú haz tu vida y yo haré la mía.

-No puedes pretender que ahora me olvide de ti así de repente.-dijo agarrándome del brazo.-Te necesito en mi vida.

Le miré la mano que tenía agarrada mi brazo y luego le miré a él. No me estaba cogiendo fuerte, así que simplemente le quité la mano suavemente de mi brazo y la sostuve con la mía.

-Por favor, tú sólo intenta olvidarme como lo voy a hacer yo.-dije casi llorando intentando ignorar lo último que había dicho.-Ahora sólo puedo pensar en mi familia.

Notó en mi voz que algo se le escapaba, que había algo más que me afectaba y que yo intentaba no decir.

-¿Qué ha pasado?

Apreté los labios e intenté no llorar, pero era demasiado por lo que estaba pasando en ese momento. No quería decírselo a nadie, pero sabía que después de todo lo que había pasado con él, podía decirle lo que había pasado sin temer que se lo dijese a alguien.

-Ha fallecido mi abuela hace unas horas.-dije agarrándole la mano fuertemente.

Él me respondió con un apretón más fuerte que el mío mientras Tom se dirigía a nosotros.

-Ya han vuelto de publicidad.-dijo Tom acariciándome el brazo.-Sólo unos minutos más y nos vamos.

Asentí con la cabeza mientras soltaba la mano de Eminem y me volvía hacia donde se había puesto un cámara para que saliéramos por la tele. Oí como decían los nominados e intenté respirar profundamente.

-Y el Grammy es para...-vi como Jennifer López abría el sobre.-Love the way you lie, de Eminem junto a Natalia.

Miré a Eminem y me invitó a pasar delante de él. Caminamos por donde habíamos salido del escenario mientras la gente aplaudía y gritaba nuestros nombres. Le di la mano a las personas que estaban de público mientras caminábamos hacia donde estaba Jennifer López con su marido Marc Anthony. Cuando subimos las escaleras, saludé a ambos y Marc Anthony me ofreció al Grammy, pero yo me aparté un poco y le dije que se lo diese a Eminem. Él lo cogió y me miró para que me adelantase y que hablase primero, pero me quedé en mi sitio esperando a que él hablara.

-Bueno, ¿qué tal?.-la gente dejó de aplaudir poco a poco.-Es una locura... Ehh... Gracias, la primera persona a la que quería agradecer este premio es a Natalia, porque sin duda hizo esta canción mucho más grande de lo que yo me imaginé. Sin ella esto hubiera sido otra cosa porque era la única que haría esta canción perfecta.

La gente comenzó a aplaudir otra vez mientras él seguía intentando hablar.

-También quería agradecer a Dr. Dre...

Una vez más intenté concentrarme en lo que decía, pero me era imposible pensar en otra cosa que no fuera un avión volando hacia España. La gente volvió a aplaudir mientras Eminem se daba la vuelta y me daba el Grammy en la mano a la vez que me empujaba hacia el micrófono para hablar.

-Yo... Quería dar las gracias a Eminem por haberme dado la oportunidad de cantar con él en una canción porque para mí es un sueño hecho realidad. Haber trabajado con él me ha enseñado muchas cosas y también me ha ayudado a ver las cosas de otra manera. También quería dar las gracias a Nick por haber estado conmigo durante todo este tiempo apoyándome.-respiré profundamente antes de continuar.-Por último quería dar las gracias a mi abuela por haberme ayudado a ser la persona que soy hoy en día y a hacer lo correcto en cada momento. Sé que ahora mismo ella me estará viendo. Te quiero.

Me di la vuelta y le devolví el Grammy a Eminem, que lo recogió a regañadientes. Bajamos por las escaleras que nos llevaban hacia el backstage mientras saludábamos al público. Vi a Tom esperándome y me dirigí hacia él.

-Espera.-dijo Eminem.-Lo siento mucho. Quiero que me avises cuando vuelvas y quiero que sepas...

-Lo siento, pero ahora mismo no puedo hablar de cualquier cosa que tenga que ver contigo.-dije siendo sincera.-No estoy preparada, y creo que cada uno debería seguir por su lado mientras las cosas estén así...

Observé que me miraba a los ojos dolido, pero no podía hacer otra cosa. Necesitaba poner otras cosas en orden antes de saber que hacer con la relación que teníamos. Me acerqué y le di un abrazo sabiendo que probablemente sería el último que le iba a dar. Él me abrazó fuertemente, después me di la vuelta sin querer mirarle otra vez a los ojos y caminé hacia Tom deseando salir de allí lo antes posible.

() () (*)

Me miré en el espejo de mi habitación mientras seguía tumbada boca abajo en la cama. Llevaba un buen rato es esa postura, y aunque podía notar como mis músculos me pedían a gritos que me moviese, no tenía ganas de hacerlo. Repase un poco la habitación con la mirada y observé las cajas que tenía en una esquina para colocar lo que había dentro de ellas: objetos de mi anterior casa. Cerré los ojos intentando quedarme dormida ya que llevaba unos días que no dormía nada, pero de repente sonó mi móvil. Levanté un poco la cabeza y alargué el brazo para ver quien me estaba llamando, pero al ver el nombre Selena en la pantalla volví a dejar el móvil en la mesilla. Desde que había vuelto de Estados Unidos no había cogido las llamadas a nadie, sólo a tres personas: a mi hermano James, para poder hablar con mis hermanos, a mi representante Tom y a Jay-Z. Eran los únicos a los que les debía algo en la vida, así que los demás deberían aguantarse por una temporada sin verme ni oírme.

Decidí levantarme para beber agua y tomarme unas pastillas para dormir que me había mandado mi psicóloga, que me venía a ver dos veces a la semana. Bajé al piso de abajo y pasé por el salón, el cual estaba lleno de cosas como partituras con letras de canciones, cajas de mudanza, mi guitarra y álbumes de fotos. Quité la mirada rápidamente para no sentir las lágrimas otra vez saliendo por mis ojos y me dirigí rápidamente a la cocina. Abrí el primer cajón para coger las pastillas a las que últimamente me había aficionado y cogí un vaso para tomármelas, y justo cuando me las tragué, llamaron a la puerta. Me quedé parada con el vaso en el aire, porque la única persona que podía llamarme a casa era Juan, el guarda que vivía en la casa del jardín que había habilitado para que viviese su familia con él, y le había dicho expresamente que sólo me comunicase las cosas que fuesen una urgencia.

Dejé el vaso en el fregadero y volví a guardar las pastillas en el cajón por si Juan las veía, porque la verdad es que no me hacía mucha gracia que nadie supiese que tenía problemas para dormir, aunque solo bastaba con mirar mi cara para saberlo.

Me dirigí a la puerta y la abrí intentando poner mi mejor cara, y allí estaba Juan vestido con el mono de trabajo.

-¿Qué pasa, Juan?

-Señorita, sé que me dijo que no la molestase...-dijo en la puerta parado.

-Juan, te he dicho miles de veces que me llames por mi nombre.-dije sonriéndole.

-Perdone.-dijo tratándome de usted otra vez.-Pero para mi es una forma de demostrarle el respeto que le tengo porque trabajo para usted.

-Vale.-apartándome a un lado.-¿Quiere pasar?

-No.-dijo Juan poniéndose nervioso.-Venía a decirle que alguien ha venido a verla.

Le miré a los ojos y vi que temía que le echase la bronca.

-Pero... ¿por qué le has dejado pasar?-dije intentando tranquilizarme.

-Bueno, su hermano llamó ayer y me dijo que iba a venir con una persona, y que no le comentase nada a usted.

Me apoyé en el marco de la puerta para sostenerme.

-¿Ha venido mi hermano? ¿Cuándo?

-Acaba de irse por la puerta...

Me asomé un poco por la puerta para ver a quien había acompañado mi hermano en ese viaje relámpago. Cuando le vi parado a unos metros con su chaqueta de cuero y su típica cara de mala ostia, volví a meterme en casa.

-Juan, me gustaría que a partir de ahora me contase lo que vaya a pasar en esta casa.-dije seriamente.-Pero no se preocupe, que no le voy a despedir porque mi hermano le obligue a hacer algo que no quiere.

Le sonreí para que se tranquilizara y esperé a que se diese la vuelta para que se fuera. Vi como Juan bajaba las escaleras y antes de darle tiempo a él de entrar por la puerta, la cerré de golpe. Caminé rápidamente hacia mi habitación para coger el móvil y llamar a mi hermano, pero al llamarle no me cogió el teléfono. Tiré el teléfono encima de la cama y volví al piso de abajo enfadada como no lo estaba desde hacía tiempo. Llegué a la cocina y él ya estaba dentro de casa.

-¿Se puede saber que haces aquí?

Eminem tenía las manos metidas en los bolsillos, como solía hacer siempre, junto con su cara de cabreado.

-¿En serio me lo preguntas? ¿Acaso no sabes lo que estás provocando fuera de esta casa?

-No me importa nada más allá de mi familia.-dije cruzándome de brazos.-Y sigues sin explicarme porqué has venido.

-Bueno, quizá porque no has cogido mis llamadas, porque deberíamos haber grabado el videoclip de Dre juntos, y cuando llego al set me dicen que ha habido cambios de planes y que tú ya has grabado tu parte del videoclip..-dije mientras notaba como intentaba no gritarme.-Porque tenemos muchas cosas que hablar y sobretodo porque me preocupo por ti.

Me apoyé en la encimera y seguí mirándole.

-Siguen sin ser buenas razones para que te abra la puerta de casa y te deje pasar, algo que por cierto, ya has hecho tú solito.

-¿No soy una buena razón para que te vayas abriendo al mundo exterior?.-preguntó acercándose a mí.-¿Qué pasa, has vuelto con tu maridito y no me has dicho nada?

Me alejé de él cada vez que daba un paso para acercarse a mí.

-¿Tengo que darte explicaciones de lo que hago o dejo de hacer?-pregunté con lágrimas en los ojos.-Quiero estar sola, y eso también te incluye a ti.

-Pues tengo malas noticias para ti.-dijo parándose al darse cuenta que no podía acercarse a mí.-Tu hermano me ha dejado venir y ver como estás para que vuelvas al trabajo, por las buenas o por la malas.

No me gustaba que me obligasen a hacer nada, y menos algo que había mandado mi hermano.

-Fuera de mi casa.-dije seriamente.

-No.-dijo él sin moverse.-Me vas a tener que echar tú porque yo no me voy a ir.

Avancé hacia él rápidamente y le cogí del brazo para sacarle de mi casa. Noté como ponía resistencia a salir, pero cuando ya estaba casi en la puerta, salió él solo.

-Puedes volver por donde has venido.-dije antes de cerrar la puerta.

-No me voy a ir a ningún lado, voy a esperar aquí.

Oí sus últimas palabras mientras la puerta se cerraba. Me llevé las manos a la cabeza e intenté respirar profundamente mientras me dirigía a la pared para apoyarme en ella. Me deslicé lentamente por ella y empecé a llorar en silencio. Esto no había estado en mis planes, necesitaba tiempo para pensar que hacer con mi vida, y eso incluía mi carrera profesional. Dentro de poco, el próximo mes, iba a lanzar la edición platino de mi último álbum con nuevas canciones, pero todo se había paralizado porque no sabía cuando iba a volver al trabajo. La discográfica me había dado su apoyo diciéndome que no tenían prisa por lanzarlo y que me tomase mi tiempo a volver con fuerzas, ya que me querían lo suficiente como para no obligarme hacer algo que no quisiera.

Poco a poco me fui calmando porque sabía que ya no había ninguna solución. No podía echarle y dejarle ahí fuera sabiendo que hacía frío y que se preocupaba por mí muchísimo más que yo por él, pero no podía evitar sentir rabia al ver que había venido sin mi consentimiento. Me levanté y caminé hacia el salón para poder recogerlo un poco, pero lo único que hice fue cerrar todos los álbumes de fotos, amontonarlos junto a las cajas de mudanza, dejar la guitarra apoyada en la pared al lado de la chimenea y poner todas las hojas que tenían canciones juntas, sin ningún orden específico, ya que ninguna tenía sentido. Miré la hora y me di cuenta de que el tiempo había pasado volando. Fui a la entrada y abrí la puerta. Le vi sentado de espaldas en las escaleras de entrada y al notarme detrás se dio la vuelta para mirarme. Vi que tenía una maleta al pie de las escaleras y suspiré sabiendo que todo iba a ser más duro de lo que yo creía.

-Pasa y coge tu maleta.-dije esperando con la puerta abierta.

Rápidamente cogió la maleta y subió las escaleras antes de que cambiara de opinión. Cerré la puerta al pasar junto a mí y me volví para decirle lo que pensaba.

-Puedes quedarte en mi casa, pero hoy no voy a hablar contigo.-dije mirándole a los ojos.-No estoy preparada para enfrentarme a esto ahora, necesito tiempo para acostumbrarme a verte a mí alrededor.

No me respondió simplemente se quedó mirándome a los ojos.

-¿Estás bien?-me preguntó seriamente.-¿Has llorado?

-Puedes coger cualquier habitación que haya en el piso de abajo.-dije subiendo las escaleras sin contestarle.-Hasta mañana.

() () (*)

-¡Natalia, ven a comer!

Era la octava vez que Eminem me llamaba, pero yo como siempre no les respondía porque estaba demasiado entretenida mirando el techo del salón. No quería comer porque no tenía hambre, y lo poco que comía en ocasiones me daba ganas de vomitar. Pero esta vez decidí por lo menos presentarme en la cocina para hacer acto de presencia y que no se sintiera ofendido, ya que preparaba la comida todo los días.

-Te estoy llamando.-dijo una voz detrás del sofá.-¿No me oyes?

-Ya voy.-dije poniéndome las zapatillas mientras le hacía burla.-¿No me ves?

Él me miró de arriba abajo y suspiró mientras esperaba a que pasase delante de él. Llegué a la cocina y vi que como todos los días, la mesa estaba puesta para dos personas. Esperé de pie a que él se sentara para decirle que hoy no iba a comer.

-No tengo hambre, así que...

-¿Otra vez?

Me sentó mal que me interrumpiese de golpe, así que pasé de contestarle y me di la vuelta hacia el salón.

-Oh, no.-dijo con su tono cabreado.-Esta vez te vas a sentar conmigo y vas a comer, por lo menos el primer plato.

Se levantó de la silla y me agarró del brazo para arrastrarme hacia la mesa.

-No me agarres.-dije intentando soltarme bruscamente.

-No voy a dejar que te destroces la vida así, y menos por mi culpa.

-¿Por tu culpa?-pregunté ahora dejándome llevar.

-¿Te has dado cuenta de que casi no se te ve?-dijo sentándome en la silla.-Has adelgazado muchísimo y necesitas comer. Llevo aquí dos días y me estoy volviendo loco al verte como un muerto dando vueltas por la casa. He intentado darte tiempo para que te adaptes a mí, como tu dijiste, pero lo único que has hecho desde que he venido ha sido estar tumbada, beber agua para por lo menos no deshidratarte y hablar por teléfono con tus hermanos.

Me quedé callada porque sabía que era verdad y no podía echarle nada en cara, o por lo menos casi nada.

-Pero no es tu culpa.-dije mirando el plato vacío.-Yo soy la culpable de todo, la que se está destrozando la vida y la que no tiene ganas de vivir porque no se lo merece. No me merezco ser querida por nadie porque hago mucho daño a los que me rodean.

-¿Pero qué has hecho tú para que no te merezcas vivir?

-¿Quieres que te lo enumere?-dije con ganas de llorar otra vez.-Debería haberme quedado con mi familia cuando mis padres murieron en vez de haberme ido a Estados Unidos a que alguien me contratase para ser cantante, debería haber pasado más tiempo con mis hermanos en vez de trabajar tanto como lo he hecho porque pienso que me he perdido muchas cosas en su vida, los mejores momentos.-esta vez sí que comencé a llorar.-Debería haber sido fiel a mi marido en vez de engañarlo contigo cuando se supone que todo era perfecto. ¿No crees que son buenas razones para no merecer el cariño de nadie?

Se quedó callado mientras me veía llorar, así que me tapé la cara con las manos.

-Me odio a mí misma, y eso no lo puedes cambiar.

-Pero sí puedo decirte lo que has hecho por mí y lo que veo que has hecho en los demás.-dijo acercándose con su silla a mí.-Es la primera vez en mucho tiempo que he echado de menos a una persona en tan poco tiempo. No ha habido día que no haya pensado en ti simplemente porque he llegado a la conclusión de que no puedo vivir sin ti. Intenté decírtelo en los Grammy pero tú no me dejaste acabar. Te llamé para decirte que te esperaría aunque sabía que era imposible algo entre nosotros, pero no me cogías el teléfono, así que me vine aquí aún sabiendo las últimas noticias entre tu marido y tú.

-¿Últimas noticias?-pregunté levantando la cabeza para mirarle.

-Sé que le dijiste a tu marido lo que teníamos tú y yo antes de los Grammy, y que aún así él vino al entierro de tu abuela para apoyarte. También sé que tu hermano ha hecho de intermediario entre vosotros dos para que volváis a tener contacto, sobretodo por parte de él, a pesar de que esta vez fuiste tú la que fue infiel.

En ese momento recordé las veces que había hablado con Eminem sobre mi vida amorosa con Nick, sobre el dolor que me causó que se liara con Courtney Galiano y todas las movidas que habíamos tenido.

-¿Es que mi hermano te ha contado todo?-le pregunté quitándome las lágrimas de la cara.-¿Sois algo así como mejores amigos y no sabía nada?

-Aunque tú estés metida en tu burbuja, el mundo sigue girando.

Estaba confundida porque no sabía que pensar de él. Era verdad que James había estado hablando con Nick y conmigo para que cuando yo volviese a Estados Unidos hablásemos de nuestro futuro como pareja y si por lo menos podríamos mantener una amistad. Y en mis planes no había entrado Eminem porque no creía que se plantease algo serio conmigo, ya que nos llevábamos demasiados años de diferencia y era prácticamente imposible. Pero después de lo que estaba haciendo por mí, me estaba demostrando que me apreciaba más de lo que yo creía.

Le miré a los ojos y después pasé a sus manos, que estaban entrelazadas. Con lágrimas todavía en los ojos me incliné un poco y le cogí la mano para entrelazarla con la mía. Sentir su piel en contacto con la mía porque yo quería era algo que me reconfortaba bastante.

-Siento haberte ignorado durante todo este tiempo.-dije mirándole todos los tatuajes.

-No pasa nada.-dijo mientras se dejaba acariciar la mano por mí.

Sabía que no iba a intentar nada que yo no quisiera, así que respirando hondo me acerqué un poco más y le abracé pasándole los brazos por encima de los hombros. Cuando me rodeó con sus brazos me sentí bien porque por alguna razón estar a su lado me ayudaba bastante, aunque tenía miedo.

-¿Puedo confesarte algo?

-Por supuesto.-dijo todavía abrazado a mí.

-Tenía miedo de que te cansaras de mí, más que nada porque podrías ser mi padre respecto a los años.-dije apoyando la cabeza en su hombro mientras me sorbía la nariz.-Y también tengo miedo de enamorarme y que me abandones.

Se separó de mí y me miró a los ojos.

-Eso nunca.

-¿El qué?-pregunté mirando a sus ojos azules.-¿Enamorarme?

-No, abandonarte.-dijo seriamente.-Pase lo que pase.