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Vida en Hollywood — capítulo 57

Seguí cantando "We found love" encima del escenario para hacer la prueba de sonido mirando hacia los asientos, cuando de repente noté como alguien me daba un golpecito en el hombro. Yo me di la vuelta y allí la vi, rubia platino mirándome medio seria medio sonriendo. Ambas nos quedamos un segundo paradas hasta que nuestra amistad pudo más que todas las peleas que habíamos tenido y nos lanzamos a los brazos de cada una. No dijimos nada porque lo estábamos demostrando todo. Llevaba tanto tiempo sin abrazarla que me puse a llorar de todo lo que la echaba de menos.

-Lo siento.-dijo ella también entre sollozos.

-Yo también lo siento.-dije abrazándola todavía.-Debería haberte llamado hace mucho.

Se separó de mí y me miró a los ojos.

-Yo era la que te tenía que haber llamado.-dijo Rihanna quitándome las lágrimas de la cara.-Estaba deseándolo, pero no quería presionarte porque sabía que la que había hecho mal era yo y pensaba que no me querrías hablar.

-Bueno, hubo una temporada que fue así, pero sabes que no puedo estar mucho tiempo sin hablarte.-dije sonriendo.

Avisé a la banda de que siguiesen tocando mientras agarraba a Rihanna y me la llevaba hacia el pasillo central del escenario, para poder sentarnos en el suelo como otras veces habíamos hecho y así poder hablar tranquilamente.

-Primero, antes que nada, siento no haberte contado la verdad sobre todo.-dijo cruzándose de piernas en frente de mí.-A pesar de todo lo que hayas podido oír durante todo este tiempo, no tengo ninguna relación sexual con Chris.

La miré esperando que continuase.

-Sabía que si te decía que había retomado el contacto con él no te iba a gustar, más que nada porque sé que dejaste de hablarle por mí y era un buen amigo tuyo…

-Robyn, no te equivoques.-dije interrumpiéndola.-Dejé de hablarle también porque me decepcionó como persona, y el hecho de que yo fuese tu amiga me dolió mucho más lo que te hizo.

Ahora fue su turno de mirarme callada esperando que siguiese hablando, pero levanté un poco la cabeza para que continuase ella.

-Ni siquiera hablamos mucho.-dijo encogiéndose de hombros.-Se preocupa bastante por mí, él tiene novia y no tengo ninguna intención de volver con él. Intentamos ser amigos para que la gente deje de meternos presión, pero sólo somos eso, amigos que intentan manejar una situación difícil.

-Sé que está arrepentido, pero no puedo olvidar la imagen de tu cara cuando te fui a ver a Barbados.-dije seria.-Cada vez que alguien me habla de él me imagino como pudo ser el momento y me mata. Intento ser indiferente, pero le tenía bastante cariño.

-¿Has intentado hablar con él?

La miré como si estuviese loca.

-No creo que tenga algo que decirle.-dije negando con la cabeza.-La única vez que hablé con él desde que pasó eso fue en los premios BET, y fueron 5 minutos de nada.

-Quiere hablar contigo.-dijo Rihanna.-Él piensa que no te ha dicho todo lo que te tiene que decir, todo lo que le gustaría explicarte…

-No me tiene que explicar nada.

-Natalia, no te hagas la dura.-dijo mirándome como si fuese una niña pequeña.-No te estoy pidiendo que seáis amigos otra vez porque supongo que eso será imposible, pero sé que tú también quieres decirle lo que piensas.

-No sé…

-No te voy a obligar a hacerlo, pero solo digo que deberías.-dijo sonriendo.-Tenías que haber visto como de emocionado estaba cuando le dije que quería que estuviese en una canción que tú habías producido. Se pensó que la idea venía de ti, y cuando le dije que tú todavía no lo sabías, se quedó bastante mal.

Suspiré al recordar ese otro problema. Yo había co-escrito con Rihanna y producido la canción "Birthday Cake", y todavía estábamos buscando quien debería cantarla con ella cuando celebró su fiesta de cumpleaños después de los Grammy. Cuando me enteré por Jay que había metido a Chris en la canción, me juré a mí misma que no la iba a hablar nunca más.

-Lo siento de verdad, Natalia.-dijo ella sacándome de mis pensamientos.-No voy a sacar la canción hasta que no la escuches y me digas lo que te parece.

-No es necesario.

-Es tu canción también y tú sigues siendo la productora ¿recuerdas?-dijo intentando convencerme.- ¿Hablarás con él?

-Supongo.-dije encogiéndome de hombros.-Esta semana le llamaré, pero tienes que darme su teléfono.

-Genial.-dijo sonriéndome.- ¿Ya has pensado en que vas a hacer en tu cumpleaños?

-Ehh…-dije pillándome por sorpresa.-Había pensado en algo, como son mis 21…

-Dime.-dijo mirándome atentamente.

-Marshall no bebe alcohol, por eso quiero hacer como dos fiestas.-dije explicándoselo.-Va a ser difícil reunir a todos mis amigos de España y los de aquí, pero quiero intentarlo…

-Pero…-dijo Rihanna mirándome seria.- ¿Te has dado cuenta que no queda nada para tu cumpleaños y no has avisado a nadie sobre ello?

-Lo sé.-dije molesta conmigo misma.-Cuando planeé los días que iba a hacer la gira me dejé unos días libres para celebrarlo, pero como he estado tan preocupada por los conciertos y por todo, no he tenido tiempo de pensarlo.

Rihanna me miró preocupada.

-¿Puedo darte un consejo?-dijo cogiéndome de la mano.-Deberías pensar un poquito más en ti. Sé que amas a Eminem más de lo que has podido amar a otra persona: se te nota, la forma en la que hablas de él, como ves la vida ahora, como te brillan los ojos y la manera en que te mueves cuando él está delante, pero piensa más en ti. ¿Ha venido él alguna vez a algún concierto tuyo?

-Lo intenta.-dije excusándole.-Hablamos de que cuando no estuviese con sus hijas vendría en el tour conmigo…

-¿Y cuántas veces lo ha hecho desde que te lo dijo?-preguntó Rihanna.- ¿Cuánto hace que no le ves?

-Pues…-dije contando mentalmente.-Una semana o así… Pero es que está terminando el disco de Dre y está bastante estresado con su grupo D12…

-Natalia, no te estoy diciendo que rompas con él, pero dependes tanto de él que me asusta.-dijo seria.-Intenta vivir un poco más tu vida, que eres joven.

-Esto no tendrá que ver con que nos llevemos casi 20 años de diferencia ¿no?-pregunté frunciendo el ceño.

-¡Qué va!-dijo haciendo un gesto con la mano para quitarle importancia.-Lo único que te digo es que he notado que ya no estás tanto con tus amigas, y no soy la única que lo ha notado.

Seguí mirándola enfadada. El hecho de que hubiese hablado de mí con alguien sobre mi situación sentimental me preocupaba.

-Oye, no le des vueltas de con quién he hablado porque eso no es lo importante.-dijo distrayéndome.-Lo importante es que te echamos de menos.

-Oh, entonces es Katy.-dije descubriéndolo.

-Sí, Katy y varias personas más.-dije asintiendo con la cabeza.

-¿Y qué quieres que le haga si pienso que cada minuto que no paso con él es una pérdida de tiempo?-dije abriendo los brazos.-Lo único que te puedo decir es que intentaré pasar más tiempo con vosotras.

-Así me gusta.-dijo abrazándome.-Por cierto, no te preocupes por tu fiesta de cumpleaños.

-¿Por qué?

-La llevo organizando desde hace tiempo.-dijo sonriendo.-Si no éramos capaz de reconciliarnos antes, te hubiese obligado a ir a una fiesta aunque tu hubieses dado otra sin mí.

-Sabes que eso no sucedería nunca.-dije sonriéndola.- A pesar de que estaba bastante enfadada contigo…

-Oh, vamos.-dijo empujándome.- ¿Qué canción quieres que cante contigo esta noche en tu concierto?

-Está claro que S&M ¿no?-dije levantando las cejas y poniéndola morritos.

Ella se rió y se levantó para después ayudarme a levantarme y dirigirnos al escenario. La pasé los brazos por la cintura y la abracé fuertemente. La había echado tanto de menos que la próxima vez no iba a dejar que pasase tanto tiempo sin verla.

() () (*)

-¿Y cómo la conociste?-pregunté todavía sin creerme lo que estaba escuchando.

-En una fiesta.-dijo Kanye bebiendo de su bebida.-Nos dimos los números de teléfono y cuando volvimos a coincidir en otra fiesta, decidimos que podríamos intentar algo.

Abrí la botella de agua con cara de circunstancia y mirando hacia otro lado, ya que no me gustaba nada Kim Kardashian y no podía evitar demostrarlo.

-¿Qué pasa?-preguntó Kanye al ver mi cara.

-Ya sabes lo que me pasa con esa tía.-dije levantando una ceja mientras dejaba la botella en la mesa más cercana.-Mira, no soy la persona más indicada para hablar sobre fidelidad porque mi caso es parecido al suyo, pero no me gusta, así que ándate con cuidado.

-¿No podrías darle una oportunidad?-dijo Kanye.

-No.-dije rotundamente.

-¿Qué os pasa?

La voz de Joe Budden apareció por detrás de mí mientras me pasaba un brazo por los hombros.

-Solo estábamos hablando de relaciones.-dije incómoda con su brazo por los hombros mirando a Kanye significativamente.

-No le gusta mi novia.-dijo Kanye señalándome.

-¿Qué?-preguntó Joe separándose de mí.- Es el tío con más suerte del mundo. ¿Por qué te cae mal?

-Es… estúpida.-dije conteniéndome de llamarla otra cosa más grave mientras Kanye me miraba enfadado.- Esa tía perseguía a mi novio hasta la saciedad, y hasta que no consiguió besarle, no paró.

-¿Besó a Em?-preguntó Joe confundido.

-¡No!-dije aclarándoselo.-Me refería a mi exmarido.

Joe me miró y luego miró a Kanye.

-¿Besó al chico del anillo de pureza?-dijo riéndose.-Y parecía tonto el chico…

Fruncí el ceño enfadada al ver que se desviaba de la verdadera razón por la que no me caía bien.

-El caso es que no me cae bien y no puedo evitar odiarla por la forma en que se gana la vida.-dije encogiéndome de hombros.

-¡Pero si ni siquiera la conoces!-dijo Kanye.- ¿No la vas a dar ni una oportunidad?

-Mira, no eres la primera persona que me dice que debería conocerla,-dije acordándome de Demi.- pero es que no puedo, no puedo.

De repente, alguien abrió la puerta del camerino donde nos encontrábamos todos. 50 cent y Marshall entraron por la puerta sonriendo. Joe se separó de nosotros para saludarles y yo miré a Kanye, para descubrir que él ya me estaba mirando a mí.

-¿Te has dado cuenta, verdad?-pregunté rápidamente señalando a Joe con la cabeza.

-Sí, se acerca demasiado a ti.-dijo Kanye asintiendo con la cabeza.- ¿Em se ha dado cuenta?

-Creo que no, pero ahora mismo me da igual.-dije cruzándome de brazos.-Sigo enfadada con él.

-Vamos, Natalia.-dijo Kanye riéndose.-Por lo menos salúdale.

Caminé detrás de Kanye, que saludó primero a 50 cent y luego a Marshall. Yo saludé a 50 cent, después mi mirada se cruzó con la de Marshall, que estaba esperando a que terminara de hablar con 50. Me metí las manos en los bolsillos del vaquero esperando que él me saludase.

-¿No vas a saludarme, guapa?

No pude evitar recorrerle con la mirada. Iba de negro completamente, pero le sentaba genial. La cazadora de cuero que llevaba me incitó a lanzarme a su cuello, pero tomé aire para no hacerlo.

-¿Tú crees que debería saludarte después de engañarme de esa forma tan cruel?

Sonrió y se acercó para abrazarme, más fuerte de lo normal.

-Me haces daño.-dije sin responderle al abrazo.

-Pues abrázame.-dijo respirando en mi pelo.

Saqué las manos de los bolsillos y le rodeé el cuerpo sin mucho entusiasmo.

-Cariño,-me gustaba cuando me llamaba cariño.- ¿en realidad pensabas que estando solo a 15 minutos de ti, no iba a ir a verte? Cruzaría la tierra si hiciese falta para verte.

Dirigí mi nariz hacia su cuello para aspirar el olor que desprendía y no pude evitar sonreír mientras cerraba los ojos.

-Estoy cansada de que me tomes el pelo.-dije apoyando la cabeza en su hombro.

-Estás más guapa cuando te enfadas, lo hago por eso.-dijo echándome el pelo hacia atrás.

Lo hacía para enfadarme, pero no me gustaban esas bromas. Llevaba bastante tiempo sin verle, y cuando me dijo que iba a ir al concierto de 50 cent y Slaughterhouse, el grupo de Royce, le dije que se podía pasar por mi hotel para verle ya que ese día no tenía que cantar, pero él dijo que no podía porque tenía cosas que hacer y solo estaba de paso. Evidentemente yo me había enfadado, porque no me creía que no se pudiese pasar a verme ni 10 minutos. El que me convenció de venir a su concierto fue Kanye, que al coincidir con ellos en la misma ciudad iba a cantar una canción en su concierto porque se llevaba bastante bien con 50 cent, que también me invitó a cantar con ellos.

-Eres tan guapo.-dije separándome un poco de él.-Te he echado mucho de menos, y lo único que haces es molestarme con tus bromitas. Me dijiste que te ibas a quedar conmigo cuando no estuvieses con tus hijas pero todavía…

-Tengo mis maletas en tu habitación.-dijo bajando sus manos hasta mi cintura.

-¿Maletas?-pregunté al oírlo en plural.

-Sí, voy a estar un poco más de una semana, unos diez días.-dijo sonriendo.-Ya que no tengo mucho que hacer, estaré contigo.

-O sea que me dejas para lo último ¿no?- dije cruzándome de brazos.

-Sabes que siempre dejo lo mejor para lo último.-dijo cogiéndome de las manos.

Entrelacé mis dedos entre los suyos y me acerqué para besarle. Volví a cerrar los ojos mientras le hacía poner sus brazos a mí alrededor y yo ponía los míos sobre sus hombros. Noté como me volvía a apretar con sus brazos, así que pasé mis manos a su cara e hice lo mismo.

-Me vas a ahogar.-dije separándose de mí riéndose.

-Oye, ¿quieres hacer el favor de subirte los pantalones?-dije comprobando que llevaba demasiado bajos los calzoncillos.-Luego te quejas de mí…

Puso los ojos en blanco y se subió un poco los pantalones.

-¡Eh, Em!-dijo 50 cent desde el otro lado de la habitación.- ¿Quieres algo de beber o tienes suficiente con tu novia?

Me separé lentamente de él riéndome.

-Será mejor que vayas.-dije señalando a 50.

-¿Podrás soportar que no esté pegado a ti unos minutos?

-Venga.-dije dándole un pequeño empujón.

Observé como caminaba hacia 50, que le sostenía un Red Bull en la mano, y no pude evitar mirarle el culo para ver si se bajaba los pantalones, algo que no tardó en hacer. Me reí y caminé otra vez hacia Kanye.

() () (*)

Avancé con el coche hasta el aparcamiento mientras miles de fotógrafos intentaban meter las cámaras todo lo cerca que podían de nosotras. Miré a Selena y ella me miró a mí:

-La puerta del restaurante está por aquel lado.-dije señalando con la cabeza su ventanilla.

-Espero hasta que vengas a mi lado ¿vale?-dijo sonriéndome.

La devolví la sonrisa mientras me quitaba el cinturón y salía del coche. Apenas pude abrir la puerta, pero a empujones me abrí paso. Llegué al lado de Selena y cerré el coche mientras la agarré del brazo para no separarnos. Oía como los fotógrafos preguntaban todo tipo de cosas intentando que respondiéramos para llevarse una exclusiva, pero yo intenté ignorarlos. Llegamos a la puerta del restaurante, donde había un hombre esperándonos con la puerta abierta. Hubo unos cuantos empujones por parte de los fotógrafos antes de que pudiéramos entrar, así que les mandé a la mierda.

-Ya les están esperando señoritas.-dijo el hombre haciendo que le siguiéramos.

Atravesamos un montón de mesas mientras le gente se nos quedaba mirando, pero yo ignoré el murmullo que oía y seguí a Selena. Pasamos detrás de una cortina y les vi a los dos sentados en la misma mesa hablando normal y corriente. Selena se acercó a Justin y le dio un beso en los labios, después le saludé yo con un abrazo para pasar al otro chico.

-Hola.-dijo sonriéndome Chris Brown.- ¿Qué tal estás?

Se quedó parado esperando que yo diese el primer paso para abrazarle, así que no esperé mucho y abrí los brazos para saludarle. Él sonrió aún más y no tardó en lanzarse. Le pasé los brazos por alrededor mientras él se quedaba un rato abrazándome. Justin y Selena se sentaron en una mesa un poco más apartada para que tuviéramos un poco de privacidad y así hablar de nuestras cosas. Me separé de él sin poder evitar sonreírle.

-¿Cómo has estado?-le pregunté sentándome en la mesa.

-¿Desde dónde quieres que empiece?-preguntó sentándose enfrente de mí.-Ante todo quisiera…

-Chris, no empieces así otra vez.-dije dejando el bolso colgado de la silla.-No quiero recordar la razón por la que estamos en esta situación y creo que tú tampoco. Sé que lo sientes pero creo que preferirías no saber lo que sigo pensando y pensaré el resto de mi vida del tema. Estoy aquí para intentar que no haya tiranteces entre nosotros cuando nos veamos, no estoy hablando de ser amigos otra vez porque no creo que tengamos la relación que tuvimos en su día, pero sí dejar las cosas claras.

Se llevó la mano a la cabeza y se la pasó por el pelo mientras apretaba los labios.

-Lo siento de verdad.-dijo aguantando las lágrimas.-Solo el hecho de que estés aquí para mí es algo importantísimo.

-Para mí también.-dije mirando al camarero que venía para tomarnos nota.

Esperamos a pedirle lo que queríamos para continuar con la conversación.

-Sé que has tenido mucha presión por parte de todo el mundo debido a nuestra situación, y sé que muchos te criticarán por haber venido esta noche aquí conmigo.-dijo dando un trago a su vaso.-Y quiero agradecerte que hayas venido aun sabiendo la que te espera.

-No me importa lo que digan.-dije encogiéndome de hombros.-Lo que yo haga en mi vida privada es mío y nadie debería saberlo. Si ellos me persiguen y ven cosas que no quieren ver, no es mi problema.

Se me quedó mirando unos segundos y después continuó.

-Entonces, ¿de qué quieres hablar?-preguntó volviendo a beber de su vaso.

-Podríamos empezar por la canción en la que colaboras con Rihanna.-dije intentando relajarme.-Quiero que sepas que no tengo ningún impedimento en que cantes en ella…

-Genial.-dijo sonriendo.-Pensé que no te iba a gustar.

-Bueno, al principio no me hizo ninguna gracia porque nadie me avisó.-dije siendo sincera.-Pero si es la decisión de Rihanna, yo voy a respetarla.

-¿Puedo pedirte algo?-dijo después de un rato de que nos trajesen los primeros.

Yo asentí con la cabeza.

-Adelante.

-¿Algún día habría la posibilidad de que tú y yo hagamos una canción juntos?

Paré el tenedor a mitad de camino para mirarle y lo dejé en el plato otra vez.

-Eh…-dije sin saber que decirle.-No sé…

-No quiero presionarte.-dijo rápidamente Chris.-Ahora mismo estoy satisfecho con lo lejos que hemos llegado en nuestra relación, así que no te voy a pedir más.

-Si soy honesta contigo, no creo que sea el momento para que tú y yo colaboremos.-dije seria.-Te prometí hace tiempo que haríamos una canción, pero sería mejor más adelante.

Él me miró decepcionado, pero no me podía pedir más.

-Te prometo que grabaremos una canción juntos algún día.-dije insistiendo.

-Gracias.-dijo intentando sonreír.- ¿Qué tal te va a ti? ¿Cómo es salir con Eminem?

No pude evitar sonreír.

-Es increíble.-dije cogiendo el tenedor mirando el plato.-Creo que… Él es el indicado para mí.

-Hacéis buena pareja.-dijo metiéndose la comida en la boca.- Nunca supe qué hacías con Nick Jonas.

-Bueno, yo también me lo he preguntado después de divorciarme de él ¿sabes?-dije riéndome.

-Hay un rumor de que todavía está detrás de ti…

Levanté la cabeza sin responderle.

-¿Es verdad?-preguntó sin creérselo.-¡No puede ser! ¿Qué opina Eminem de eso?

-Él no está muy al tanto de todo este mundillo de Internet qué es donde salen todos esos rumores, así que intento no decírselo para no crear una guerra innecesaria.-dije explicándoselo.-Aunque ya ha habido enfrentamientos entre ellos, lo último que quiero es que todo el mundo sepa del tema así que…

Me llevé el dedo índice a la boca para ponérmelo delante de los labios e indicar que no dijese nada.

-Tranquila, no se lo diré a nadie.-dijo haciendo el mismo gesto.- ¿Vendrás mañana a mi concierto?

-No sé.-dije haciendo una mueca.-Tengo la sensación de que tus fans no me van a acoger muy bien si saben que estoy de público.

No le caía muy bien a sus fans por el hecho de haberme puesto del lado de Rihanna, pero sobre todo por no haberle hablado en los últimos 3 años sin ni siquiera darle una oportunidad como amigo mío que era.

-Bueno, poco a poco iremos haciendo que cambien de opinión.-dijo dándome la razón.-Yo nunca dije nada en contra tuyo, ni si quiera a mi amigos.

-No pasa nada, entiendo su postura.-dije indiferente.-Los fans defienden a su ídolo pase lo que pase.

Se quedó callado y después me miró.

-Podríamos juntarnos con ellos ya ¿no?-preguntó señalando con la cabeza a Justin y Selena.

-Sí, claro.-dije sonriendo.-Aunque creo que se lo pasan bastante bien sin nosotros.

Les volví a mirar y comprobé que seguían haciéndose carantoñas. Estaba tan contenta por ellos que decidí esperar con Chris un poco más y seguir poniéndonos al día, que era a lo que verdad habíamos venido.

() () (*)

Seguí esperando en la barra a que me trajesen mi Red Bull cuando Drake se acercó a mí y se puso a mi lado.

-¿Qué haces aquí?

-Evidentemente, esperando por mi bebida.-dije sin mirarle.- ¿Y tú?

-Lo mismo que tú.-dijo notando mi aspereza.-Oye, si no querías que viniese a tu fiesta de cumpleaños, no tendrías que haberme invitado.

La camarera me dejó la bebida en la barra y le preguntó a Drake lo que quería, algo que llevaba alcohol.

-Siento ser borde contigo, pero no te invité con segundas intenciones.-dije mirándole a los ojos.-Esta es la segunda vez que nos vemos a solas en toda la noche, y siempre eres tú el que aparece cuando estoy sola.

-Solo quiero…-dijo pasándome el brazo por encima.

-Drake, no.-dije interrumpiéndole quitándole su brazo de encima.-Esta es mi última oportunidad para poder ser amigos. Acepté grabar contigo el video "Take care" a pesar de que sabía que teníamos que estar demasiado cerca el uno del otro y que a Marshall no le hacía ninguna gracia.

-¿Por qué todo es sobre él ahora?-preguntó enfadado.

-Siempre ha sido sobre él.-dije seria.

-¿Y entonces por qué no has estado con él en toda la noche?-preguntó encogiéndose de hombros.-Si es tan importante, no sé que haces conmigo aquí perdiendo el tiempo.

-¿Qué?-pregunté indicándole que repitiese lo que había dicho.- ¿Dónde está?

-En la parte de arriba, en la barandilla con Jay-z observándonos.-dijo señalando hacia arriba.

Miré hacia donde indicaba, y allí le vi a él, disimulando con Jay ya que les había pillado mirándonos. Ahora sabía que Drake se había acercado a mí para molestarles a los dos, así que antes de irme, le di un consejo.

-Drake, trata de pasártelo bien como yo lo estoy haciendo.-dije dándole unos golpecitos en el hombro.-Intenta ser feliz y seremos amigos, te lo prometo.

Salí disparada con mi bebida en la mano dispuesta a subir las escaleras cuando me choqué con una chica, a la que no vi. Se derramó parte de mi Red Bull encima haciendo que me parase en seco.

-¡Ay, lo siento!

Reconocí esa estúpida voz sin ni siquiera mirarla. Me pasé la mano por el vestido para comprobar que no estaba muy mojada. Aunque sabía que había sido mi culpa por ir deprisa sin mirar, no pude evitar sentir rabia al verla en mi fiesta de cumpleaños.

-No pasa nada.-dije sin querer detenerme mucho tiempo con ella.- Ha sido mi culpa, no te preocupes.

-Lo siento, de verdad.-dijo mientras yo notaba como intentaba ser lo más simpática posible, pero sincera a la vez.- Espera, creo que tengo un pañuelo por aquí…

-No es necesario…

Antes de que pudiese decir nada más, ya había sacado el pañuelo y estaba limpiándome el vestido. Miré hacia arriba, viendo como Marshall me miraba riéndose, mientras Beyoncé ahora se había unido a ellos y también se reía, pero más disimuladamente. Todos ellos sabían mi opinión sobre Kim Kardashian, así que era bastante gracioso para ellos.

-Vale, tranquila.-dije cogiéndola de las manos.-No ha sido para tanto, así que no te preocupes. Tengo otro vestido para ponerme.

Observé que también había dos chicas con ella, una era su hermana y la otra no la conocía. Intenté sonreírla amablemente, pero lo único que me salió fue una mueca rara. La despedí con la mano y me di la vuelta para subir las escaleras. Avancé entre la gente hasta que llegué a donde estaban ellos. Dejé el vaso sobre una de las mesas que estaban cerca y me lancé a los brazos de Marshall, que me cogió por las piernas mientras yo le besaba. Me siguió el juego un par de segundos, pero me bajó al suelo e intentó colocarme el vestido para que no se me viese nada más de lo que debería. Después recordé que Jay estaba delante de nosotros y que a él no le gustaba ser demasiado cariñoso delante suya. Separé mis labios de los suyos y bajé mis manos por su pecho.

-¡Eres un mentiroso!-dije quejándome.- ¿No se suponía que no podías venir?

-Ya sabes que me gusta sorprenderte.-dijo quitándome las manos de su pecho.- No podía estar sin verte hoy, en un momento tan importante para ti, cumplir 21 años.

Sonreí poniéndome colorada al ver la diferencia de edad otra vez.

-¿Por qué no estás bebiendo alcohol?-preguntó pasándose la lengua por los labios.- No es que no me guste que sepas a Red Bull porque sabes que en realidad me encanta, ¡pero ya puedes beber legalmente!

-Tenía un presentimiento de que ibas a venir.-dije pasándole los brazos por la cintura.-Y no me iba a quedar sin poder besarte toda la noche por haber bebido. Me da algo si te presentas aquí y no puedo besarte.

Me volví a acercar a él para besarle mientras notaba lo incómodo que estaba con la presencia de Jay y Beyoncé mirándonos. Le abracé y apoyé la cabeza en su hombro mirándoles, para ver a Beyoncé sonriendo ampliamente y a Jay serio intentando no mirar. Me puse frente a ellos pero todavía abrazando a Marshall.

-¿Qué te ha pasado abajo?-preguntó Beyoncé señalando a la escalera.

-Oh.-dije cogiendo mi vaso para beber.-Kim Kardashian me ha manchado el vestido, pero ha sido culpa mía.

Beyoncé se rió al ver mi cara.

-Parece que no te hace mucha gracia que esté aquí.-dijo mientras yo notaba como a ella tampoco la caía muy bien.

-Bueno, teniendo en cuenta que no la he invitado yo a mi fiesta y que no me cae bien… Pero bueno, lo hago por Kanye.-dije encogiéndome de hombros.-Yo debería ir a cambiarme, porque creo que el Red Bull me está llegando a la piel.

Miré a Jay de forma significativa, que me devolvió la mirada resignado.

-¿Me estás pidiendo la llave?-preguntó serio.

Por mucho que intentáramos disimular que entre él y yo había la misma relación de siempre, no era así. Desde que yo había afianzado mi relación con Marshall, él se lo había tomado peor que antes. Pude notar como Marshall se ponía tenso mientras yo pasé mi mirada a Beyoncé, que intentaba que me calmase con la mirada y no le diese importancia a su actitud.

-Sí, te estoy pidiendo la llave, porque no me voy a cambiar aquí en medio ¿no crees?

-Háblame bien.-dijo metiéndose la mano en el bolsillo.-Ven.

Me indicó con el dedo que me acercase a él y yo hice lo propio. Se acercó a mi oído para que nadie más oyese lo que me iba a decir.

-Por favor, no hagas nada… raro con Em.-dijo haciendo que me riese.-No mancilles mi despacho.

-¿A qué te refieres con raro?-pregunté sin acercarme a él mientras veía como Marshall estaba quieto disimulando.

Puso los ojos en blanco enfadado.

-Ya sabes a lo que me refiero.-dijo poniéndome la llave en la mano.-Como tardes mucho…

-Hasta luego, Jay.-dije sonriendo.-Hasta luego, B.

Ella sonrió y asintió con la cabeza, como dándome permiso para hacer cualquier cosa. Yo agarré a Marshall del brazo y le llevé a través de la gente hasta una puerta que estaba custodiada por dos guardaespaldas. Al vernos, nos dejaron pasar sin decirnos nada, cuando la puerta se cerró, la música se oía más baja.

-¿A dónde vamos?

-¿Tú que crees?-pregunté llegando al despacho de Jay.- Voy a cambiarme.

-Pero si no se nota nada que está manchado.-dijo mientras yo abría la puerta.-No es necesario…

-¿Entras o no?-pregunté apoyándome en la puerta.

Chasqueó la lengua y caminó hacia mí, yo cerré la puerta dejando la llave en la cerradura y le volví a besar. Siendo más alta que él con los tacones que llevaba, le pasé los brazos por sus hombros. Él puso sus manos en mi cintura sin hacer ningún movimiento sospechoso.

-Marshall, no te preocupes.-dije bajando las manos otra vez por su torso.-No va a venir, hazme caso.

Recorrí la forma de sus pectorales mientras le empujaba hacia atrás y le obligaba a sentarse en el sofá. Me pasé las manos por la espalda y me quité el vestido para que no me impidiese echarme encima de él.

-¿Tú crees que no se nota, no?-pregunté poniéndole el vestido delante.

Tiré el vestido al otro sofá y me senté encima de él. Siguió con las manos en su regazo sin tocarme mientras yo me cabreaba.

-Marshall…-dije cogiéndole las manos para ponérselas en mis piernas.-Relájate, venga.

Le puse las manos en los hombros para masajeárselos y relajarle, pero él seguía quieto. Al ver que no iba a hacer nada, me bajé de encima de él y me arrodillé entre sus piernas.

-Oh, no.-dijo intentando cerrar las piernas.

-Son solo 10 minutos, no vamos a tardar nada, uno rapidito.-dije haciendo que abriese las piernas.-Pueden estar sin nosotros un rato ¿no crees?

-Ese es el problema.-dijo mientras yo le abría la bragueta del pantalón.-No quiero que el día de tu 21 cumpleaños estés conmigo todo el rato, esa es una de las razones por las que no sabía si venir.

Tenía la mano dentro de su pantalón, pero la saqué al oír aquello.

-¿No querías verme?-le pregunté sentándome en el suelo.

-No, no es eso.-dijo como si no le hubiese entendido.-Quiero que disfrutes de tu juventud.

Me crucé de brazos al oír aquello otra vez.

-No empieces Marshall, hago con mi vida lo que quiero. Mañana me voy de fiesta otra vez a una isla con mis amigos, voy a beber y me voy a emborrachar con ellos, ¿eso es lo que quieres oír?

-No, pero no quiero que te cierres a los demás por mí.-dijo sin mirarme.-Yo ya no quiero ir de fiesta porque las cosas han cambiado mucho desde antes de que muriese Proof, pero quiero que tú puedas disfrutar mientras puedas.

-¡Estoy disfrutando, así que no digas tonterías!-dije poniéndome de rodillas otra vez y quitándome los tacones.-Ven, anda.

Se acercó a mí lentamente y apoyó su frente en la mía.

-No voy a discutir contigo el día de mi cumpleaños sobre algo que ya sabes ¿vale?-dije intentando que cambiase de humor.-Quiero estar contigo, no todo es estar de fiesta con los amigos. Quiero aprovechar todo mi tiempo junto a ti.

Abrí la boca para besarle y él me respondió, así que seguí besándole más intensamente sin que opusiese ninguna resistencia. Le empujé hacia el respaldo del sofá y bajé mis manos a su pantalón, que ya estaba bastante abultado. Le desabroché el cinturón, el botón del pantalón y se lo bajé lo suficiente para poder sacarle su miembro. Sonreí al verle la cara que ponía y me acerqué a besarle mientras movía la mano de arriba abajo. Él bajó las manos hasta mi sujetador, el cual subió para poder meterme mano mejor. Rompió el contacto de nuestros labios para emitir un gemido, así que decidí que ya era hora de utilizar mi boca. Me senté en el suelo y me metí su miembro en la boca, haciendo que se echase hacia atrás para disfrutar mejor. Le miré a los ojos y vi como disfrutaba. Después de un rato levanté la cabeza mientras seguía agitando la mano.

-Ven, si no quieres que eyacule ya.-dijo intentando levantarme.

-No, quiero que disfrutes.-dije parándole con mi mano libre.-No necesito acostarme contigo para ser feliz.

Me miró levantando una ceja.

-Por lo menos ahora, luego cuando lleguemos al hotel ya veremos.-dije riéndome.

Me besó rápidamente para volver a echarse en el sofá. Apoyó su mano en mi cabeza cuando me preguntó algo que nunca había hecho.

-¿Me dejas correrme en tu boca?

Paré de chupar cuando oí aquello. Él mi miró a los ojos y después miró mi mano.

-No pares, por favor.-dijo haciendo que la moviese otra vez.

Le miré sin saber qué contestarle. Él sabía de sobra que me daba asco eso, no porque lo hubiese probado y no me hubiese gustado, si no porque no tenía muy buena pinta. Hacíamos de todo lo que podíamos hacer, pero eso era una de las pocas cosas a lo que me negaba.

-¿Me dejas?

Le volví a mirar a los ojos sin saber como decirle que no, pero verle con esa cara me hizo olvidar el problema y asentir con la cabeza.

-¿Seguro?

Volví a asentir sabiendo que luego me iba a arrepentir, pero quería que fuese feliz, por lo menos hoy. Me coloqué el sujetador y vi como comenzó a abrir la boca de placer sabiendo que ya se acercaba el momento, así que decidí por lo menos pedirle algo.

-Intenta no mancharme, por favor.

Se levantó del sofá para hacerlo mejor y yo me puse de rosillas en frente de él, esperando con la boca abierta. Empezó a sacudirlo en mi boca mientras yo me aguantaba las ganas de vomitar intentando no pensar en ello. Cerré la boca alrededor para que no se escapase nada fuera y me manchase, para así no tener que limpiarme. Cuando noté que ya había terminado, empujé hasta el fondo de mi garganta y después me la saqué sin abrir la boca. Me levanté para sentarme en el borde del sofá con la mano en la boca sin saber qué hacer con lo que tenía dentro, así que con todas las fuerzas del mundo me lo tragué mientras la piel se me ponía de gallina. Marshall vio mi cara y se sentó a mi lado preocupado.

-Dios, ¿vas a vomitar?

Negué con la cabeza todavía con la mano en la boca.

-¿Te lo has tragado?-asentí para responderle.- ¿Por qué?

Me levanté rápidamente y abrí la puerta del baño, fui al lavabo y abrí el grifo para aclararme la boca. Después de limpiarme la boca unas cuantas veces, bebí agua para quitarme el sabor. Me levanté del lavabo y me miré al espejo para ver si en mi cara había algún rastro de lo que acababa de pasar, y después me percaté de su presencia.

-¿Estás bien?-preguntó medio riéndose.-No creo que sea para tanto.

Cogí un poco de papel para secarme las manos y después otro poco para limpiarle a él.

-Y yo no creo que hayas probado esto en la vida…

-No, pero me han dicho que…

Dejó de hablar en cuanto se dio cuenta de lo que estaba diciendo. Yo sabía que él se había acostado con más mujeres a parte de su mujer y Mariah Carey, pero tampoco me interesaba. Así que sin querer, limpiándole, apreté un poco más de lo normal.

-¡Ay!-dijo apartando mis manos.-Ten cuidado.

-Venga, ya estás limpio.-dije tirando el papel al inodoro y tirando de la cadena.-Volvamos a la fiesta.

Salí del baño dejándole allí y busqué el vestido que me iba a poner, que estaba colgado de una percha detrás de la puerta. Me subí la cremallera del vestido mientras Marshall salía del baño, busqué los zapatos negros y me los puse.

-Natalia.-dijo con los pantalones subidos ya.-No te enfades, tú eras la que quería hacerlo.

-No, no te equivoques.-dije señalándole.-Tú eras quien quería que te la chupara y a mi no me ha importado no acostarme contigo porque estabas triste. ¡Por supuesto que quería tener sexo, pero estabas "tan mal" porque no querías entretenerme, que he decido olvidarme de mis necesidades para cubrir las tuyas! Y encima me he tragado…

-Vale, vale.-dijo poniéndome una mano sobre la boca para que me callase.-Debo reconocer que alomejor he aprovechado esa situación para hacer lo que hemos hecho al final…

Fui a protestar, pero siguió tapándome la boca.

-Y también debo reconocer que no debería haber comentado lo que me han dicho otras chicas sobre eso.-dijo acercándome más a él.-Lo siento, sé que eso es lo que más te ha molestado. No te estoy comparando con las demás porque no te llegan ni a la suela de los zapatos.

Me quitó la mano de la boca al notar que estaba más relajada.

-Siento haberte obligado a hacer eso, pero no tenías por qué habértelo tragado.-dijo sonriendo.-No era necesario.

-No sabía que hacer.-dije poniendo cara de asco.-Y escupirlo me parecía mal por ti.

-Supongo que será cosa de gustos, pero ¿tan mal supo? -preguntó casi preocupado.

-No es que supiese mal, es que es raro.-dije intentando explicárselo.-Y la textura no ayuda a que sea más comestible ¿sabes?

Se rió por mi comentario, quedándose unos segundos callado. Yo esperé a que dijese algo, pero lo único que hacía era mirarme a los ojos y recorrerme la cara, incluso con sus manos.

-¿Marshall?

-¿Um?-preguntó mirándome a los ojos.

-¿En qué piensas?

-Me preguntaba si darte tus regalos.-dijo con una pequeña sonrisa.

-¡Sí, por favor!-dije sonriendo.- Aunque no tenías que comprarme nada, ya sabes…

-Bueno, supongo que esto-se metió la mano dentro de la chaqueta y sacó unas llaves de coche.-no te vendrá mal.

Cogí las llaves y le miré.

-No me gusta que lleves un coche alquilado por Nueva York.-dijo encogiéndose de hombros.-Ya es hora de que lleves a tus hermanos al colegio en tu propio coche ¿no?

-Gracias.-dije entusiasmada.-Necesitaba un coche pero como no entiendo mucho, era un poco vaga.

-Sí, tu hermano me lo dijo.-dijo dándome un beso en los labios.-El otro regalo es un viaje para nosotros dos solos a Hawái y evidentemente no me he traído los billetes. Quería llevarte estos días que tienes libres, pero como te vas de fiesta con tus amigos, he mirado fechas más o menos para finales de abril, que es cuando tienes más días libres.

-Oh…-dije abrazándole.-Gracias, te quiero.

Me separé para besarle lentamente y saborearle, mientras notaba como estaba un poco tenso. Dejé las llaves encima de la mesa, al lado de mi bolso y le miré.

-¿Qué pasa?

-Nada, vamos fuera.-dijo intentando sonreír.-Hay que seguir con la fiesta.

Le sonreí de una manera rara, porque sabía que algo le rondaba por su cabeza, pero no quería presionarle para que me lo dijese, así que me di la vuelta y abrí la puerta esperando que me siguiese.

-¿Te vas a quedar aquí?-pregunté sonriendo.

Se metió la manos en los bolsillos nervioso mirándome, haciendo que me preocupase.

-Vale, ¿qué pasa?-pregunté entrando otra vez cerrando la puerta.-Me estás preocupando.

-Eh… No sé como decirte esto sin que parezca otra cosa.-dijo rascándose la tripa ahora.

-Bueno, si me lo explicas…-dije encogiéndome de hombros.

Suspiró y se volvió a acercar a mí.

-Tengo otro regalo.-dijo metiéndose la mano otra vez en la chaqueta, pero en el lado contrario.-Este es más personal.

-Oh, genial.-dije sonriéndole para darle confianza.- ¿Qué es?

-Es…

Sacó una cajita de color azul oscuro de terciopelo y la puso delante de mí, abierta. Miré lo que había dentro sin saber como actuar, así que le miré a él para ver su cara.

-No te asustes.-dijo mirándome a los ojos.-No es un anillo de compromiso y no tengo pensado casarme contigo por ahora, simplemente es un regalo para que te acuerdes de mí. Un anillo precioso para una mujer preciosa, para que se acuerde de mí y de cuanto la amo cada vez que dude de mi amor. Que recuerde lo mucho que la echo de menos si no está conmigo y todo lo que la necesito.

Abrí la boca para decirle algo, pero me había quedado sin palabras. Me encogí de hombros y por fin sonreí.

-Te has asustado ¿verdad?-dijo sonriendo.- Si te digo la verdad, no sabía como decírtelo sin que salieses corriendo por esa puerta.

-Lo has explicado correctamente.-dije suspirando.- Gracias por no pedirme que me case contigo.

-Vamos, póntelo.-dijo cogiéndolo entre sus dedos.

Alcé la mano izquierda y me lo puso en el dedo, como si fuese un anillo de compromiso. Le miré y quedé impresionada por lo bonito que era.

-Es precioso.-dije sonriendo.-Sabes que vas a liar una buena con esto ¿no?

-Bueno, con que se les diga que no es lo que ellos creen, les bastará.-dijo abrazándome.-Te quiero.

-Yo también, cariño.-dije sonriendo.-Gracias por todo.

Le di un último beso y salimos del despacho de la mano, intentando dejar todo como estaba anteriormente para que nadie sospechase nada.