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Historia 35289 — capítulo 1
Capítulo 1
Béisbol
-¡Eso es trampa! Remus tenía que batear la pelota, no hechizarla -reclamó Jackie que hacía de pitcher
La tarea de Estudios Muggles para las vacaciones de verano consistía en una investigación de algún juego no mágico en equipo. Aprovechando que el primer día de clases cayó en domingo, los Merodeadores se reunieron en el campo de quidditch para intentar jugar (N/A: favor de poner especial énfasis en la palabra intentar) uno que especialmente les llamó la atención: el béisbol. En vista de que tenían que formar equipo, invitaron a tres chicas también.
-Técnicamente, las reglas no dicen nada de usar magia -replicó el aludido haciendo una carrera
-¡Porque son muggles! -gritó Lily
-Bueno ya, ¿vamos a jugar o no? -dijo James, bate en mano
-Pero sin trampas -repitió Tania desde la posición de catcher
-¡Strike uno! -dijo la rubia, pelota en mano
-Strike dos -repitió Tania, para el quidditch James era casi un dios, pero para el béisbol era el más estúpido de todos
-Ahora si le daré -bufó James. Abanicando de forma ridícula
El bate salió volando y le dio a Lily en la cabeza.
-Strike tres ¡FUERA! -gritó Tania sin darse cuenta del incidente
-¡Lily! ¿Estás bien? Yo no quería… -corrió asustado James
La pelirroja tenía un chichón del tamaño de la pelota de beis.
-¡ERES UN IDIOTA POTTER! -chilló enojada
-Los accidentes pasan -replicó Sirius sonriente- Ahora volvamos al juego
La pelirroja asintió con la cabeza, dando a entender que podía continuar (la verdad era que le encantaba ver que James fuera pésimo en algo), Jackie (una chica de Ravenclaw de su misma edad, amiga de Lily y Tania, de pelo negro oscuro, ojos castaños y muy bonita), se disponía a tomar el bate cuando Sirius la detuvo.
-Las reglas dicen que aún tenemos una oportunidad -reclamó
-Eso no es cierto
-Si mal no recuerdo, fui yo quién investigó las reglas del béisbol
-Puff, está bien, haz lo que quieras -lo dejó ella, que a estas alturas ya sabía lo necio que podía ser el gryffie
-¡Vas a fallarla Black! -le gritó Lily desde su puesto
Sirius hizo un gesto petulante y bateó, la pelota se fue… se fue y se fue.
-¡HOME RUN! -advirtió Jackie haciéndose pantalla con la mano para seguir la trayectoria de la pelota
-¡VE POR ELLA! -le ordenó Tania cuando Sirius llegó a home
-Pero ¿no ven cuánto corrí? -se quejó el ojigris
El gesto de la rubia lo hizo darse cuenta que en realidad no había corrido lo suficiente. Corrió hasta las gradas por donde la pelota había desaparecido y asomó la cabeza, detrás había una joven de piel pálida y ojos de un sombrío color negro.
-¡Ey nena! -le gritó Sirius. La joven volteó la cabeza de su mapa estelar en tiempo real, con asombro
-¿Cómo me llamaste? -preguntó, no era para nada fea, aunque misteriosa si era
-¿Me puedes pasar mi pelota? -dijo Sirius sonriendo de lado- ¿Por favor?
-No hasta que repitas lo que dijiste -dijo algo enfadada
-Nena, muñeca, preciosa, cariño… mentiras no estoy diciendo
-¿Tienes idea de con quién hablas? -se enfureció la joven
-No -respondió Sirius fastidiado- Si no, te hubiera llamado por tu nombre ¿Acaso eres extranjera?
Ella ya no respondió y volvió a contemplar su mapa estelar, parecía estar muy enojada.
-Nena -le volvió a hablar Sirius- ¿Me vas a dar la pelota o no?
-No -dijo agriamente ella sin despegar la vista
-¡SIRIUS TRAE LA PELOTA! -le gritó Remus- ¡DEJA DE LIGAR!
-¡Ya voy! -respondió bufando él y saltando al otro lado de la grada
-Eso me enseña a nunca más pedir favores a las mujeres con cara de mono -refunfuñó el pelinegro mientras se agachaba por la pelota
Ésa fue la gota que derramó el vaso, la joven le dio senda patada en la retaguardia al chico que lo hizo precipitarse de cara en un charco de lodo.
-¡¿Qué carajo te pasa?! -le gritó Sirius sobándose la mandíbula- No dije nada que no fuera la verdad
Ella le dio una bofetada que le dejó roja la mitad de la cara al chico.
-¡Esto es el colmo! -gruñó enfadado Sirius y tacleó a la muchacha para luego saltar la tapia a toda prisa y con la pelota en la mano.
-¡La tengo la ten…! -dijo emocionado el chico antes de que la joven le cayera encima y comenzara a jalarle el cabello- ¡¿Tienes rabia o algo así?!
-Eso te enseñará… a no faltarle el respeto… a tus mayores -ella intercalaba cada palabra con un jalón de cabello. Sirius corría de un lado a otro sin poderse deshacer de su pesada carga.
-Tal vez serás un par de años ¡ay! mayor que yo pero eso ¡ay! no te da derecho a ¡ay! A golpearme ¡Ayyy! ¡Niña mimada!
-¡¿Un par de años?! -de la sorpresa la muchacha bajó de la espalda de Sirius, tan sólo para levantarse de inmediato más enfadada que nunca y tomar al pelinegro de la oreja- ¿Malcriada yo? ¡Ya lo discutiremos con el director!
Por una de ésas casualidades extrañas, Dumbledore estaba dando una vuelta por el campo de quidditch con expresión inocente. Jackie, Peter y Lily corrieron al encuentro del mago, mientras James, Remus y Tania iban a ayudar a Sirius. Dumbledore sonrió ampliamente al ver la escena.
-No le veo la gracia, ésa le está arrancando la oreja a Sirius -lo regañó Jackie
-"Ésa" es la nueva profesora de Astronomía, que suplirá al profesor Kent, la señorita Sinistra -rió el viejo
Los seis chicos abrieron mucho los ojos y Lily dejó escapar un gritito.
-Ay, Albus, dígale que me suelte -se quejó Sirius- ¡Me va a dejar la oreja de Dumbo!
-¿Dumbo? -se extrañaron los chicos y los profesores
-Es una película muggle -contestó Sirius
-Sinistra, ¿podrías dejar de maltratar al señor Black? -pidió amablemente el director
La bruja hizo caso a regañadientes e inmediatamente comenzó a dar a gritos su versión de los hechos, a ésta se le unió la voz del ojigris negándolo todo y la del resto de los merodeadores apoyando a su amigo.
-Silencio -los calló Dumbledore con un ademán- Hasta donde entendí, el joven Black la confundió a usted con alumna del colegio ¿Cierto?
-Cierto, y por ello me llamó "nena" "muñeca" y un montón de groserías más
-Pero, prácticamente le hacía cumplidos, no veo razón para enojarse -reclamó el viejo mago con una sonrisa
La profesora Sinistra se sonrojó e hizo un gesto indefinido con la cabeza.
-Por lo tanto, no hay castigo -resumió el mago- Entonces les sugeriría que volvieran a sus actividades habituales y, si me permiten dar la recomendación de que en vez de hablar de futuras bromas o conquistas, pusieran atención a los avisos en el banquete de bienvenida… sólo como recomendación, según creo evitaría situaciones embarazosas como ésta.
La profesora no esperó más y dio media vuelta para volver a su mapa estelar, en el camino limpiaba con su varita las manchas de lodo en su túnica. Los chicos corrieron de nuevo a jugar.
-Un juego curioso el que practican -notó el viejo- ¿Creen tener espacio para uno más?
Todos intercambiaron miradas de escepticismo, pero acabaron por incluirlo en el equipo de las chicas, después de todo les había perdonado un castigo. Al contrario de toda predicción, Dumbledore se reveló como un excelente corredor.
-Su turno profesor -le tendió el bate Tania
El mago tomó el bate y golpeó la pelota con tal suerte que rompió el cristal de la oficina de la profesora McGonagall, que asomó la cabeza enfadada, en busca del culpable.
-¡CORRAN! -gritó James, mitad divertido y mitad asustado
Para gran sorpresa de todos, Dumbledore los seguía, riendo a carcajadas, con el sombrero colgando y los cabellos en parte grisáceos ondeando al viento.
-Usted, es todo un caso, director -exclamó Jackie respirando entrecortadamente, después de correr precipitadamente hasta el lago.
Dumbledore hizo un gesto con la mano, como restándole importancia y luego se acomodó el sombrero y se alisó la túnica.
-Los dejo, creo que Minerva estará esperándome en mi oficina para discutir la colocación de un nuevo cristal -dijo el mago caminando conchudamente hacia el castillo
La primera clase de los lunes era Estudios Muggles, les tocaba compartir a los de Gryffindor con los de Ravenclaw, igual que en Cuidado de Criaturas Mágicas. Lily, Tania y Jackie se sentaron al frente, los merodeadores en cambio, ocuparon una de las mesas más alejadas. Ya que el primer mes lo dedicarían a aprender a coser al estilo muggle, a cada uno la rolliza profesora les había dado una aguja, un hilo y un retazo de tela.
-Esto es más difícil de lo que parece… -bufó Remus después de pincharse por segunda vez
-Yo lo veo divertidísimo -sonrió James y Peter asintió, emocionado
Sirius en cambio, se las estaba viendo peor que todos, no sabía porque, pero no lograba despegar la vista de la mesa donde estaban las chicas, y eso tenía sus consecuencias.
-¡Sirius! Tienes la aguja clavada en la mano -le avisó James
-¡ME LLEVA LA…! -aulló el chico llamando la atención de toda la clase
-Señor Black, haga el favor de concentrarse en lo que hace
Sirius asintió y luego giró automáticamente la cabeza a donde la tenía, se encontró con la mirada risueña de Jackie y le devolvió la sonrisa.
-Jackie, te estás cosiendo la tela a la túnica -le susurró Tania
-Ah… no me había dado cuenta -dijo ella
N/A: ¿Qué les pareció? ¿Me sobrepasé con eso de Dumby jugando beis? Bueno, quisiera saber que piensan que pasará
¿Creen que Sirius se está enamorando de Jackie?... porque es obvio que ella de él sí, pero nunca mencioné a quién veía Sirius¿Alguna de ellas debería descubrir que Remus es licántropo o que los demás son animagos?Mhh… creo que es todo, la verdad es que de aquí la historia puede tomar dos caminos y no estoy muy segura de cual escoger, probablemente sus reviews ayuden… Besos! >x< Muack!