Tituladas 16.2% · 32,298 de 199,415 descubiertas
Rescatado 61.5% · 57,949 de 94,296 páginas identificadas · 57,939/58,568 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 35307 · de

Historia 35307 — capítulo 1

La conversación que pudo ser...

Lo que debió ocurrir….

Lo que aún puede pasar….

Llorando. Así estoy, llorando como una tonta. *¡Bonita forma de arruinar las vacaciones!*A ellos, a mí… ¿a él?

Logro tumbarme en la cama sin miramientos. Poner de excusa que tengo sueño no suena del todo mal. Que ellos vayan a rumbear y beber sin mí. No haré falta y, con el ánimo que tengo, lo mejor es no estar allí. No estar con él.

-¿Qué pasó?

Tenía que ser él. Invadiendo mi espacio personal. Imponiendo su presencia. Casi obligándome a quererle más de lo que ya lo hago.

-¿Hmm?--me hago la inocente. Quizás si consigo no hablar en todo el rato, no se dé cuenta de que estoy llorando.

-¿No íbamos a beber?--pregunta aún desde la puerta.

¡Maldición! ¿Es que acaso no puede hacer preguntas de Sí o No? ¡Autocontrol, niña! Simple autocontrol. Con él… ¡Buena suerte con eso!

-Tengo sueño--mira que ha sido difícil limitar mi respuesta a cuatro sílabas. Pero lo he logrado. ¡Vaya que lo he logrado!

Bajo la mirada un rato, como si no me sintiese capaz de mentirle esa noche. Porque sí quiero beber. Porque sí quiero estar con ellos. Porque deseo estar con él.

La puerta cerrándose. Sus pasos lentos en dirección a mí. Y un montón de sonidos más que llegan desde la lejanía. Y luego, la pregunta…

-¿Por qué estás llorando?--su voz nasal, su carraspeo, pruebas fidedignas de su eterna sinusitis.

-Yo…--me aclaro la garganta y no precisamente a causa de un nudo. Si hay algo que no puedo permitirme frente a él, es balbucear y parecer negligente de cualquier forma--Grey's Anatomy--respondo escuetamente.

-¿Lloras por un programa de televisión?--su voz se vuelve lentamente burlona, como suele ser por lo general.

-¡Soy llorona! Demándame--le regreso con ironía.

-¿Quieres que…?--duda, regresa sobre sus pasos, se detiene y vuelve a encararme--¿Me voy o…? ¿Quieres que llame a Yrmary? ¿O me… quedo?--la última palabra sale atenuada, como si se negara a abandonar el calor de su boca.

-¿Me lo preguntas por caballerosidad como aquella salida a comer o porque…?--¿…quieres? Moriría por pronunciar esa palabra y recibir un Sí de sus labios--¿…puedo elegir?

-Te lo pregunto porque no sé lo que quieres.

-Haz lo que quieras…

¡Quédate!

-…Siempre lo has hecho.

Nunca se me han dado bien las provocaciones ni esos juegos de segundas intenciones. No al menos tan bien como se le dan a él, que suelta sin pensar aquellos "*Averígualo"*o simplemente "O no respondo…".

Y lo sentí. Te-Sentí…

Caminando con resolución. Quitándote los zapatos. Y, sobre todo, tumbándote en la cama. Junto a mí.

Podría morir justo ahora.

-¿¡Qué haces!?--demasiado ansiosa para sonar sorprendida.

-Me quedo… Así que te aguantas--dices tajante. Así eres: las cosas se hacen a tu manera… o a tu manera. Y no hay forma alguna de que yo pueda decirte que No--¿Qué pasó en Grey's Anatomy?

Me cuesta creer que quieras escucharme, a mí. Me cuesta creer que de verdad sientas el mínimo interés por saber qué me ha hecho llorar. Me cuesta creer que esté viviendo esto, que no sea una más de mis fantasías.

Te cuento y noto que haces pequeños apuntes mentales con algunas palabras. Convicto. Pena de Muerte. Cobarde. Niño. Compasión. Se me hace imposible contarte sin notar ese nudo en la garganta hacerse más fuerte y cómo ciertas lágrimas se acumulan en mis ojos. Aún así, y aunque sorprenda, continúo.

-Es tan fuerte todo, pero lo que me ha afectado ha sido el final… Es como dice Meredith…--tomo aire, pero las lágrimas no se detienen en su paso por mis mejillas. Y lo sé, sé lo estúpido que va a sonar todo cuando lo diga entre llantos. Pero aún así, no puedo detenerme--Posiblemente nadie nos entienda… Ni siquiera nosotras mismas… Y eso es lo horrible…

Y continúo llorando, como si eso de alguna forma menguara el cambio que una simple serie de televisión ha logrado en mí. Lloro, porque teniéndolo tan cerca, no lo tengo conmigo. Lloro por él y por mí y por todos. Lloro por todo, porque es la única forma en que sé hacerlo. Desde adentro, con todo mi ser, drenando todo lo que se ha acumulado en mí desde la última vez que lloré…

Y luego morí y fui llevada directamente al Paraíso. Porque tú, precisamente tú entre todas las personas del mundo, me abrazas. Me consuelas. Me acaricias dulcemente.

-Sabes que estás loca, ¿no?--escucho que me susurras justo sobre mi cabello.

Y entonces sonreí. No me importaba si acababas de llamarme loca. Podrías decirme tonta, idiota o incluso estúpida, siempre que fuera con ese tono de voz. Siempre y cuando estuviese entre la calidez de tu abrazo, podría soportar lo que fuese. Yo sería feliz.

-Tú estás más loco que yo--te digo, refiriéndome al hecho de que eres tú quién decidió quedarse allí.

No sé si me has entendido, pero tu respuesta -cómo no- me sorprende.

-Sí, lo sé…--me dices casi con voz soñadora. Has sonado profundo, como exhalando un suspiro de derrota. ¿Acaso estas hablando de lo mismo que yo? ¿Te has… rendido?

Un escalofrío me recorre lentamente toda la espalda y entonces no puedo evitarlo. Es quedarme y morir, o huir y salvar alguna parte de mí. Y por supuesto que escojo la segunda opción.

-¿Qué pasó?--preguntas entornando la mirada. Pero yo bajo de inmediato la mía.

-Nada--y me encojo de hombros, en un gesto tan estudiado que a mí me resulta irreal. Creo que tú lo das por valedero, porque no dices nada más.

Y entonces me doy media vuelta y abrazo con fuerza el cojín que había tomado de la sala. A falta de Howito, cualquier cosa mullida y suave me resulta útil. Tú entre todas las cosas. Pero de inmediato desecho la idea. Todo me resulta falso, increíble, imposible.

-¿Vas a dormir?--oigo que me preguntas, más cerca de lo que esperaba.

-Estamos en una cama. Se supone que eso es lo que se hace…

Me callo de inmediato, pero ya había dicho aquella frase. Qué tonta. Qué estúpida. Qué imbécil. Mira que venir a decir tal cosa frente a ti. De entre todas las personas, tú, a quién ya había dañado sobre una cama.

Perdóname, quise decir. De verdad lo siento.

Pero las palabras estaban demás. Todas las palabras entre tú y yo, están demás.

Y te quedas ahí, a mis espaldas, más cerca de lo que esperaría. Y sé que me estás viendo. Y sé que estás esperando algo más. Quieres que hable. Quieres oírme decir lo que debería decirte. Eso lo sé, aún sin verte. Porque te siento. Más dentro de lo que jamás nadie ha estado o estará.

Te quiero suspiro aún de espaldas.

Te quiero susurro de forma muda con los ojos cerrados.

Te quieroquise decirte, moviendo mis labios sin poder encontrar mi voz.

Pero no pude. Simplemente no pude hacerlo y sé que nunca podré. Porque la certeza de que vas a rechazarme puede más que cualquier cosa. Patético dirías tú y yo no podría reprochártelo.

Y vuelves a hacerlo, a sorprenderme, a obligarme a cambiar el rumbo de mis decisiones ya tomadas. Me abligas a amarte más de lo qeu yo misma me permito hacerlo. Y sólo porque posas tu mano sobre mi hombro. ¿No es acaso totalmente absurdo?

-Voltéate--y es una petición. Tú, que nunca has pedido nada en tu vida. ¿Me pides algo a mí?

-Sabes bien que tú y yo no seguimos órdenes directas--te digo en broma, buscando desesperadamente aligerar el ambiente.

Y sin embargo me viro, aún incapaz de no complacerte. ¡Cómo si alguna vez yo pudiese mantenerte totalmente complacido!

Y miro tus ojos y tú me miras a mí y me haces preguntarme qué es lo que piensas al mirarme. Y tiemblo, y lloro por dentro sin derramar ninguna lágrima. No sé si es tristeza, no sé si es felicidad o si es simple locura, pero tus ojos definitivamente me hacen sentir cuando me ves. Tristeza. Felicidad. Locura. Todo pasa a significar lo mismo cuando tus ojos se posan en mí.

Y su influjo se hace notar de inmediato, desanudándome la lengua en un santiamén.

-¿Sabes qué? Soy aniñada… Sigo cambiando mi rol de niña madura y de niña inmadura según me convenga… Soy tan permisiva conmigo misma que doy asco. Y aún tengo todos los demás defectos por los que decidiste terminar conmigo--digo en un suspiro, sin detenerme a pensar demasiado. Sólo lo suficiente para que mis palabras no carezcan del todo de sentido.

Y tú me miras raro, sin entender aquella explosión de verdades sin sentido.

-Y la razón por la que te digo todo esto es porque aún te quiero y necesitaba decírtelo--te digo sin disminuir la velocidad en mi voz, pero tomando la previsión de enunciar claramente mis palabras--Y sé que soy masoquista por soltar todo esto. Créeme que lo sé. Estoy muy consciente de que vas a rechazarme. Conozco todos los motivos que tendrías para mandarme a volar… Y, sin embargo, no sé… Simplemente tenías que saberlo. Merecías saberlo. Saber eso, y que soy capaz de aceptar de ti todo lo que estés dispuesto a darme por voluntad propia.

Debía agregar eso último, aunque no estaba entre mis planes. Porque era mi creación. Porque era mi frase, porque era yo. James y yo, sintiendo lo mismo. Porque lo había escrito pensando en ti, condensando lo que sentía en una frase que me hacía sentir jodidamente bien y jodidamente mal al mismo tiempo. Porque me jode no saber exactamente qué es lo que estás dispuesto a darme.

Y sin más, volví a darme la vuelta, mostrándote nuevamente mi espalda. Y nada más.

Pero mi respiración agitada no me permitió dejarlo todo hasta allí. Podría culparla, decir que no llegaba el suficiente oxígeno a mi cerebro para que, al menos, una neurona hiciera el favor de detenerme. No pude hacerlo, éso, detenerme. Ya no sabía cómo hacerlo.

Así que volví a encararte. A ti, que seguías en la misma posición que estabas mientras te hablé. Que conservabas la misma expresión que habías tenido antes de que yo escondiera mi rostro de ti. Y volví a hablarte.

-¿Y sabes otra cosa?--sé que usé demasiado ímpetu en la voz, pero mi excusa seguirá siendo que ya no podía parar. Contigo nunca sé cuándo parar--¡No es justo, Javier! No es justo que me tengas al borde de la desesperación y no seas capaz de decirme que no sientes nada por mí. No es justo que me beses cuando quieras sólo porque sabes que no me negaré… ¡No es justo que no me digas nada… nunca! No es justo que no tengas el valor de decírmelo, Javier. ¡No es justo!

Me sujetas fuertemente y aún así no puedo evitar continuar. Gracias a Dios mis lágrimas por ti se acabaron, desahogadas junto a las lágrimas que desató Grey's Anatomy. O de lo contrario estaría dándote un espectáculo aún más deplorable.

Y tú me abrazas. De nuevo, pero esta vez con más suavidad que la anterior, si es que aquello es posible. Aún ahora me parece que no lo es, pero tú desafías las leyes de lo imposible y haces que todo sea como tú quieres.

-Dime que no te gusto, por favor… Dime que no me quieres…--suplico aún entre sus brazos, decidida a dejar todo atrás si tú decides hacer lo mismo. Olvidarnos. De una vez y para siempre.

Y, haciendo acopio de mi voluntad, me separo de ti y te miro. Miro esos ojos desgarradores en busca de la respuesta que tus labios se niegan a darme. Y entonces comprendo que no hay respuesta alguna a mis peticiones, salvo por una simple mentira piadosa.

-Entonces…--digo en busca de algo más. De esa respuesta que aún no obtengo, de esa pregunta que me aterraba hacerte--Dime porqué no estamos juntos, Javier.

Y lo haces. Me respondes de la única forma en que sabes hacerlo.

Me besas, purgando todos nuestros pecados de esa forma. Es tu forma de hacer las cosas. Me besas dulce y desapasionadamente. Con lentitud y aplomo. Sosteniéndome entre tus manos, sosteniendo mi rostro. Besándome como sólo tú puedes hacerlo, tan nítidamente como lo recordaba.

-No lo sé--dices al fin sobre mis labios, en medio de un beso sin terminar--No lo sé, Nory.

Y sigues con mi rostro entre tus manos, perforándome con tu mirada, buscando la forma en que logre entender tus palabras.

A veces, los sentimientos son tan profundos y escalofriantes, que se unen entre sí y te entumecen para que no sufras al tratar de comprenderlos. Y entre toda esa confusión y caos, sabes que sientes, que sientes profunda y desgarradoramente. Y, aún así, te ves incapaz de darle un nombre a eso que tanto te lastima.

Ninguno de los dos suelta lágrima alguna. No es un adiós y, al parecer, hemos sobrevivido a esto que nos ocurrió. Algunos más completos que otros. Pero sobrevivimos. Sin comprender, sin preguntar nada más. Sólo allí, juntos. Tú y yo.

Mi respiración y la tuya se acompasan un poco cuando apoyo mi cabeza en tu pecho. Será una larga noche… Tan larga que quizás nunca llegue a salir el sol.

Pero estás conmigo. Y yo estoy contigo. Aún sin estar… Eso basta para hacerme sonreír durante esa larga noche sin sol.

Te quiero.

Ciertas aclaraciones que nunca están demás.....

El capítulo de Grey's Anatomy al que hago referencia se llama Stair To Heaven(maldita canción de los mil demonios que siempre amé y que ahora no puedo escuchar porque enseguida pienso en este capítulo).... Para los que ven al serie, sabrán inmediatamente de qué capi estoy hablando, con el asesino en serie, el niño a punto de morir y el conflicto de Meredith por ambos pacientes.. Y para los que no ven la serie, a ver, qué están esperando?!? ^^

Escribí algo sobre que la palabra "estúpida" que es uno de los insultos que no puedo soportar, porque un ex novio se atrevió a decirme así cuando estuvimos juntos. Y desde entonces la palabra me afecta de sobre manera....

Howito es un oso de peluche con el que duermo. Nunca viajo sin él :P Y cuando lo hago (a veces es demasiado grande para llevármelo :S) me llevo a uno de sus hermanitos Winnie Pooh (él no es un winnie pooh).....

Y sip, el personaje que narra todo soy yo :P Yrmary es una de mis mejores amigas, que está de novia con uno de mis mejores amigos yq ue a veces me meten en problemas por eso mismo. Javier es mi ex-novio, aunque algunas lo conocerán simplemente como el "acuariano"...

Y esta historia sí ocurrió..... Al menos en mi mente, así que por qué pensar que no es real?!?

Si alguna de ustedes cree que el acuariano debería leerla, que me lo comunique y con gusto le dejo su e-mail para que se la hagan llegar. Yo no pienso meterme en ese asunto, pero no puedo evitar querer complacerlas.....

Besos.....

::Raven::