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Historia 35353 — capítulo 2
Bajaron de los carruajes, y comenzaron a desfilar hacia el gran comedor, donde les esperaba una gran sorpresa. El murmullo de interés recorría, por donde quiera que se le viera, el gran comedor. Los chicos ocuparon sus lugares en la mesa de Gryffindor, James y sus amigos junto a Nick casi-decapitado, mientras Lily y Gabrielle se sentaban en el lado opuesto de la mesa.
-¿Qué sorpresa crees que nos vaya a dar Dumbledore, para nuestro ultimo curso?- pregunto Gabrielle con interés a Lily.
-No se, pero supongo que será algo espectacular, es el ultimo curso que tendremos aquí ¿no?-respondió Lily, quien no apartaba la vista del lugar donde estaba James.
-Lily, estoy aquí-dijo con irritación Gabrielle-. Ya basta, James no es para ti.
-¿y por que no lo es?-respondió ella desafiante-será que…. No imposible, James no te gusta ¿o si?
-Para nada, no es mas que un tonto jugador de quidditch y es…-se detuvo a mitad de la frase- Hola, James ¿Qué haces aquí?- Gabrielle parecía nerviosa.
-Hola de nuevo chicas, ¿podría sentarme con ustedes?-preguntó sin apartar la vista de Lily, la cual evitaba a toda costa sus ojos.
-Cla-claroJames-respondió Gabrielle ruborizada.
James pretendía sentarse al lado de Gabrielle, sin embargo Remus llego justo antes de que se sentara e invito a Gabrielle a que se fuera con élpara, así, dejar solos a James y Lily.
El silencio reinó por un buen rato entre ambos, nadie decía nada. James se miraba los zapatos y mientras Lily jugaba con el tenedor. El incomodo silencio dejo de serlo, la profesora McGonagall caminaba junto a los chicos que serian seleccionados para empezar el nuevo curso en Hogwarts, todos tenían cara de susto.
-Esperemos que este año sean mejores que los del año pasado-comento James
-Si-respondió Lily ahora no podía quitar los ojos de Severus.
¿Qué le pasaba? ¿Era James el quien la traía de un ala o Severus? Una gran batalla dentro de ella acababa de explotar, no sabia porque, alguien a quien no toleraba, comenzara a llamar su atención; sin embrago, tampoco sabia por que alguien tan… tan… tan poco ortodoxo podía ser su amigo. La pelea interior duro muy poco, la profesora McGonagall comenzaba ya le selección.
Los minutos transcurrían y la selección avanzaba, el estomago de James parecía tener la misma lucha que la mete de Lily, sin embargo se trataba del hambre que sentía. Cuando, por fin, la selección termino Albus Dumbledore, el director se puso de pie.
-Sean bienvenidos a un año mas en Hogwarts, este año es especial, muy especial, para los alumnos deséptimo ya que, no solo presentaran sus EXTASIS, sino que también, termina su educación mágica, y con ello… Esperen esto puedes esperar, por ahora será mejor que coman y, al finalizar la cena, los alumnos de séptimo grado me esperaran para que les dirija unas palabras-dicho esto se sentó y los platos de oro y las fuentes se llenaron de comida, una exclamación de asombro surgió de los niños de primero, James soltó un bufido de desaprobación.
-No es la gran cosa, solo son platos, copas y cubiertos de oro, ¿Qué nunca habían visto algo así en su vida?-pregunto molesto.
-El hecho no es que sean o no de oro, es la forma en la que ha parecido la comida-respondió Lily, mientras se acercaba una bandeja de plata para servirse un poco de pastel de carne- ¿quieres pastel de carne?-pregunto dulcemente a James.
-No, gracias-respondió él, que tomaba la bandeja de salchichas fritas-, prefiero las salchichas.
La charla entre ellos estuvo algo limitada, básicamente comieron y bebieron hasta saciar su hambre, ninguno hablo mucho, parecían ser dos completos desconocidos que coincidían en algún tipo de fiesta muy triste, casi un funeral.
Cuando ambos terminaron de cenar, se dieron cuenta de que ya no podían seguir fingiendo, así que…
-¿Qué tal tu verano?-pregunto James
-¿pasaste un buen verano?-pregunto Lily, al mismo tiempo que James. Ambos rieron ante tal situación.
-Pues, no estuvo mal-respondió James-, un poco de entrenamiento, vacaciones en la playa… en fin nada fuera de lo normal y ¿el tuyo?
-Tampoco, salí con mi familia a Irlanda y acampamos en un bosque cercano, pero nada mas-respondió ella mirando el cielo que, cada vez se tornaba de un azul más obscuro, tenían sobre ellos.
Un silencio incomodo, donde solo se escuchaban las conversaciones que procedían de las demás mesas.
-Escuche que… tu hermana y tu no se llevan muy bien ¿es cierto?-pregunto él con un dejo de vergüenza en la voz, como si pensase que Lily pudiera molestarse con ese comentario.
Ella respiro hondo, sería la primera vez que hablaba de de su hermana con alguien. Bueno, con alguien que no era Severus. Se tomo su tiempo para contestar ¿Qué tanto debía, y que no, contarle a James? ¿Sería prudente depositarle tanta confianza? ¿Severus tendría razón y James solo la quería lastimar? Las preguntas entraban y salían de su cabeza, sin embargo ella estaba decidía a confiar en él, después de todo estaba enamorado de ella y ella de él…. ¿o no?
-Mira, nuestra… enemistad, comenzó hace 6 años, cuando recibí mi carta para venir aquí. En esas fechas también me hice amiga de Severus-habla pausadamente, como si le costara recordar los detalles de la pelea con Petunia-, llego mi carta y ella estaba muy asustada por lo que yo podía hacer, hasta cierto punto, puedo decir que sentía envidia, pero eso nunca lo sabré.
-Un día, Severus yyo, supimos que recibió una carta del profesor Dumbledore donde le explicaba que no podía aceptarla a ella, pues no tenía las cualidades que el colegio buscaba para sus alumnos… cosas de ese tipo. Como leímos la carta de manera furtiva ella… se molesto mucho, y… empezó a creer que yo era una especia de monstruo y ahora que voy a casa a pasar las vacaciones, ella se porta mal conmigo, me evita.
Lily guardo silencio, los amargos recuerdos de su vida al lado de Petunia eran…
Las navidades, fechas que sugerían ser para convivir con la familia y pasarla bien, siempre, desde que Lily llegase a Hogwarts, las navidades terminaban en rabietas de ella o Petunia, su hermana. Nunca, desde que ella pudiera recordar, había recibido elogios de su hermana, para ella, Lily no era más que un monstruo; alguien que no debía de vivir; alguien peor que la mayor escoria de la sociedad…
Los recuerdo de aquella vida, hicieron que una lágrima rodara por la mejilla de Lily, la primera vez que sucumbía en el llanto, delante de alguien que no era su familia o Severus…
-Lo… Lo siento, Lily-dijo entrecortadamente James, mientras le rodeaba los hombros con ambos brazos-, nunca pensé que este asunto de tu hermana te afectase tanto-la siguió abrazando con mayor fuerza, limpio sus lagrimas y le beso una mejilla. Lily aun lloraba en silencio, él ya no sabia que más podía hacer. Al volver la cara hacia la mesa de Slitheryn vio a Severus, lanzándole miradas asesinas, que daban a entender muy bien, que le quitara las manos de encima a Lily o lo lamentaría, sin embrago, james, aprovechaba el llanto de Lily para tenerla como quizá nuca la tendría: entre sus brazos.
Al otro lado de la mesa, y unos asientos más allá, Remus y Gabrielle observaban la escena con gran disgusto.
-Vaya, mira que aprovechado James-dijo Gabrielle en un susurro para que, ni Sirius ni Peter, la escuchasen-. Ninguno de los desaprovechó la oportunidad de refugiarse en brazos del otro.
-tranquila, no puedes dar señales de que esto te moleste, ¿quiere echar a perder el plan?-pregunto Remus, también en un susurro, muy, muy molesto.
-Vamos, no me digas que a ti no te molesta ver a tu mejor amigo, con la chica que te gusta ¿o si?-respondió Gabrielle- Además el plan era ponerla en brazos Severus, no de James. Así seria más fácil de llegar a ambos…
Su frase se quedo en el aire, Dumbledore se había puesto de pie una vez más, y los mirabatodos con gran afecto, como si fuesen, todos, sus hijos.
-Una vez más tengo que dar un par de anuncios antes de que se vayan a la cama.
-En primer lugar, quiero felicitar a Remus Lupin y Severus Snape, por ser elpremio anual de este año y el mejor en pociones, respectivamente.
-También quiero anunciar que el señor Filch, me pidió les dijera, por enésima vez, que en los pasillos no se puede usar la magia, que las bombas fétidas-decía con gran alegría, como si ese comentario fuera gracioso- acaban de entrar en su lista de objetos prohibidos, para mayor información lean la lista que se encuentra fuera de su despacho. Varios de los alumnos rieron ante tal comentario, otros, entre ellos James, se quejaron; las bombas fétidas eran el objeto de broma por excelencia. Dumbledore prosiguió con su discurso- Una vez más tengo que presentarles a un nuevo miembro del profesorado, ya hasta perdí la cuenta de las veces que he dicho eso en los últimos 10 años-añadió con un dejo de picardía mal disimulado, ante lo cual muchos alumnos rieron a carcajadas-: La profesora Agie Spencer- una bruja alta muy delgada, de piel apiñonada, se levanto de su asiento saludo con la mano a los alumnos y volvió a sentarse- Porúltimo, y antes de que todos nos vayamos a la cama, recuerden que los de séptimo año tendrán que esperar aquí a que los jefes de sus respectivas casas hablen con ustedes de la fabulosa graduación que tendrán, pero mejor yo no les hablo más de ello. Buenas noches a todos.
Los alumnos retomaron las conversaciones, que habían interrumpido para escuchar las palabras de Dumbledore, se levantaron de sus asientos y comenzaron a salir por las puertas dobles de roble.
En las cuatro mesas, una para cada casa de Hogwarts, solo quedaron los alumnos de séptimo que, al igual que los demás, retomaba el hilo de sus conversaciones. James y Lily, se miraron de reojo, ninguno dijo nada, el silencio entre ellos era incomodo. Lily no paraba de verse los zapatos, de juguetear con sus manos; James trataba de decir algo que pudiese consolarla sin embargo, no se le ocurría nada, todas las frases que acudían a su cabeza carecían de tacto y eran vánales o superficiales.
La profesora McGonagall se acerco a la mesa e hizo señas para que todos se acercaran, cuando todos estuvieron cerca y pudieron escucharla claramente dijo:
-Este año, como bien ya les dijo el profesor Dumbledore, tenemos algo muy especial para ustedes. Como recordaran, en la listas de libros de este año, se pidió que también comparan una túnica de gala para…
-Eso no es ninguna sorpresa, profesora, sabemos que durante la ceremonia de graduación deben de llevar una túnica de gala-la interrumpió, James.
-La túnica de gala- prosiguió la profesora haciendo caso omiso de James-, no solo la ocuparan para la ceremonia de graduación, también será necesaria durante el baile…
-¿Baile?- preguntaron, emocionadas, varia chicas, mientras que varios chicos lo hacían con preocupación. Durante esta fracción de segundo, James miro a Lily, pregunt5andose si ella aceptaría ir con él al baile de graduación, sin embargo la pregunta solo quedaría en su cabeza, no encontraría el valor para invitarla a salir con él.
-Sí, chicos, habrá un baile de graduación-contesto la profesora interpretando mal las protestas de los chicos- y será un día antes del final del curso, podrán invitar a quien ustedes quieran, se cualquier casa con la única condición que también sea de séptimo ningún alumno de un curso menor podrá entrar, solo tienen que confirmarme su asistencia y la d su pareja, dentro de un mes.
Así que ya saben: tienen un mes para conseguir pareja y confirmar su asistencia-tomo un rollo de pergamino de la bolsa de su túnica y se la entrego a Remus-, usted, como prefecto, tendrá que colgar esto en el tablón de anuncios, solo son avisos que quiero todos lean-dicho esto dio la media vuelta y salió hacia el vestíbulo.
Los chicos también comenzaron a salir, justo detrás de ella,James se reunió con sus amigos y Gabrielle alcanzo a Lily.
-Un baile de graduación, que gran idea ¿no?-pregunto ella con calma- ¿Qué te pasa, Lily?-pregunto Gabrielle, mientras subían por las escaleras de mármol.
-Nada, estoy cansada- mintió ella, para que Gabrielle ya no siguiera preguntando-. Sí, va a ser fenomenal asistir a un baile d graduación. ¿Has pensado a con quien te gustaría ir?
-No aun no-respondió Gabrielle-, pero estoy segura de a quien no le diría que no-añadió volviendo la cabeza hacia James y sus amigos-. Y tu ¿iras con Severus?