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Historia 35415 — capítulo 5

A la mañana siguiente, lo primero que hice fue mirar la herida de mi brazo y no me sorprendí en absoluto al ver que ya estaba completamente sana, una simple cicatriz rosada adornaba mi brazo, así que preferí quitarme la venda. Siempre pasaba lo mismo, tenía una habilidad increíble para sanar, al principio eso me perturbo un poco, pero después lo vi como una ventaja, por lo menos el dolor no me duraría demasiado tiempo, aunque tampoco tenía explicación alguna para eso.

Cuando me desperece por completo encontré sobre mi pequeña mesa un plato con bastante comida y unos libros con las indicaciones de lo que tenía que hacer esa mañana en ellos, me pareció extraño pero hice lo que se me pedía, sin embargo la ausencia de Aro me preocupo un poco.

Cuando termine los deberes de los libros que Aro me había dejado decidí esperarlo para que me los revisara pero él no se apareció, ni esa mañana ni los 4 días siguientes.

Esos días de ausencia de Aro hubo el mismo patrón: en mi mesa estaban mi comida y libros diferentes cada día. Estaba conciente de que tenía esos periodos en los que desaparecía, pero de todos modos no podía evitar preocuparme.

Aunque sabia que tenia que estudiar no podía concentrarme, me preguntaba repetidamente donde había estado Aro todos esos días, ¿porque no me había ido a ver? y que tal si tenia algo que ver lo que había pasado el otro día con mi herida del brazo, intuí que se había molestado por eso, pero no podía saberlo hasta que volviera, si es que regresaba.

De todos modos mi curiosidad no disminuyo, al contrario, ahora tenia mas preguntas, y estaba dispuesta, extrañamente, a preguntar por mis padres, aunque no seria fácil que Aro hablará, por lo menos lo intentaría hasta que lograra algo, por mínimo que fuera.

Al igual que Aro, Jane no se había aparecido para nada en mi habitación y era algo que también me desconcertaba, sin embargo una tarde llego más agresiva que nunca:

-tu, ven acá!-me grito

Me puso de pie inmediatamente, cuando llegue hasta Jane la diferencia de estatura se hizo evidente, Jane apenas me llegaba mas arriba de la cintura.

-Félix, Dimitri, sosténganla!-

-que?, porque?, yo no hice nada Jane, por favor no me lastimes, te juro que no he hecho nada…-le dije sollozando, un acto que por cierto odiaba de mi, mostrarme tan débil como era.

-eso es precisamente lo que me molesta, que no has hecho nada!!!... cállate ya, tus lloriqueos me enfadan!- Jane estaba agitada y enojada mas que nunca- Félix, sostén su brazo, tomare mas muestras-le grito al joven rubio y bien parecido que estaba detrás de ella, este rápidamente se movió e hizo lo que le indicaban, el contacto de sus manos frías hicieron que me estremeciera, Jane se apresuró a cortarme otra vez con su cuchillo pero esta vez me hizo una herida en el hombro muy profunda. La sangre comenzó a salir a borbotones y pude ver la misma mirada que días antes había visto en Aro.

Dimitri, el otro hombre que acompañaba a Jane acerco un frasco de vidrio para guardar la sangre que salía de la herida recién hecha, yo lloraba y pedía que no me lastimaran mas, pero mis suplicas eran inútiles, el dolor provocado por la herida se extendía por todo mi brazo y hacia que se me nublara la vista. Al final Félix me soltó de repente y caí pesadamente al suelo tocándome instintivamente la herida para evitar que la sangre siguiera saliendo.

-eres patética- me dijo Jane y salio de la habitación con los hombres tras ella.

Yo tocaba mi hombro y sentía como la sangre caliente recorríatodo mi brazo, no sabia que hacer para detener la hemorragia y comencé a asustarme al pensar que podía morir desangrada ahí mismo, pero de pronto la puerta se abrió, tenia los ojos llenos de lagrimas que no pude ver quien era, temí que fuera Jane que regresaba por mas de mi sangre, pero en lugar de forzar mi brazo sentí que hacían presión sobre el, estaba tan asustada que no paraba de llorar, me calme cuando escuche a alguien hablar y reconocí la voz.

-tranquila, ya pasó, ya pasó-

-Aro…. volviste!- le dije limpiándome las lagrimas, me ayudo a levantarme y me llevo hasta la cama. Estaba aliviada de fuera el pero también estaba enojada.

-estoy de regreso mi niña-

-no te voy a perdonar nunca que me hayas dejado todos estos días!!!, te odio!!, tu también me abandonaste, también tenias pensado dejarme aquí, abandonarme, como lo hicieron mis padres!!! Dejándome condenada a esta horrible vida que no merezco tener!! Que no quiero tener!!- estaba enojada y lastimada no solo físicamente sino emocionalmente, había soportado todo cuanto la vida me había hecho pasar, le gritaba a Aro como si él fuera el culpable de mi desgracia.

-No digas eso Renesmee, no debes pensar así de tus padres-me dijo él serio

-entonces que debo pensar eh?, cuando gracias a ellos tengo esta vida miserable!!- le grite - de seguro ahorita están disfrutando de unas agradables vacaciones en alguna playa del mundo, mientras yo sigo aquí encerrada y ellos felices de la vida sin mi-

Él solo me observaba y no decía nada, pero su expresión se volvía dura con cada palabra que le decía.

-si tanto odiaban tener hijos porque me tuvieron a mi eh? si a fin de cuentas me abandonaron, hubiera sido mas fácil y menos doloroso que me mataran, lo prefiero a tener esto….!!!!!-

-basta ya Renesmee!!!!!-me grito Aro con demasiado enfado. Lo mire resentida, y la pregunta que se arremolinaba en mi mente lucho por salir justo en ese momento, así que la formule y cuando la hiceAro se puso más rígido de lo que ya estaba:

-¿en donde están mis padres? quiero saber que fue de ellos, porque me abandonaron?, exijo que me digas ahora mismo todo sobre ellos-

Aro se quedo pensativo un momento y parecía que un sin fin de emociones pasaban por su mente, su rostro pálido adquirió varias tonalidades de blanco y escuche varias veces sus dientes chocar unos contra otros, después de unos instantes suavizo el semblante y luego hablo:

-mi niña yo…-

-no!. No me digas mi niña, no mas Aro, no trates de engañarme!, quiero saber ahora mismo porque estoy aquí, porque no llevo una vida normal como las demás personas que viven en sus casas con sus familias, quiero saber que ha sido de mis padres, tengo hermanos, tíos, abuelos??…. quiero saber mi… origen!-

Aro estaba petrificado por la actitud que había tomado, sabía que podía ver en mi mirada la desesperación por conocer la verdad y se daba cuenta también de que no tenía ningún derecho de negármela así que después de un rato de estar meditando, tomo aire, me miro a los ojos y comenzó a contarme.