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Historia 35467 — capítulo 10

La cara de Marcy era de "¿¡Qué royo con la sociedad!?"Su mirada era tan penetrante y ¡Oh por Dios incómoda! Tanto que le di la espalda, pero cuando me volteé para verla de nuevo seguía con la misma expresión.

—¡Está bien, no estuvo muy bien lo que hice pero deja de mirarme así! — Le dije a lo que ella cambió de expresión.

—Lo siento, pero es que es tan…. tan… tan…

—¿¡Tan que!?

—Pues no lo sé, tal vez… ¡infiel!

—¡No me lo recuerdes! ¿¡Que piensas que no me siento mal!? — Entonces inconscientemente empezaron a brotar las lágrimas de mis ojos.

—¡Oh por Dios, no llores! — Dijo Marcy acercándose para abrazarme.— Vayamos a la sala común, ¿Si?

—Está bien, vamos. — Nos pusimos en camino al castillo, en el camino nos topamos a Harry quien me dirigió una sonrisa radiante la cual yo respondí, pero que quede claro que Marcy me vio con una cara de pocos amigos.

—¿Es mi amigo después de todo, no? — Me defendí.

—¿Amigo? ¿Segurota? — Preguntó con sarcasmo e ironía.

—Amigo…— Le mentí, pues después de aquel beso no lo podía ver tan solo como a un amigo.

Llegamos al retrato de la señora Gorda y entramos a la sala común, donde estaba Ron que me recibió con un apasionado beso pero lo aparté de mí.

—¿Qué pasa? — Me preguntó extrañado.

—¡No hagas eso en público! Además no es lindo que lo hagas así como así, ¡le quitas el romanticismo! — Le dije indignada, pues la verdad no me gusta nada que haga eso.

—Lo siento, no pensé que te fueras a enojar, creí que te gustaban.

—Me gustan, pero no así, me gusta que el momento sea romántico como con… — entonces me detuve en seco.

—¿Cómo con quien? — Preguntó Ron celoso, oh por Dios que no se vaya a dar cuenta de que besé a Harry.

—¿Con quien de que o que? — le dije haciéndome la inocente

—Ahora no te hagas la inocente, Granger.

—¿Y si mejor me das otro beso? — Le dije tratando de cambiar el tema.

—Pues ahora no. ¿Es que los besos de Krum te gustaban más que los míos? ¿Tal vez los de McLaggen? ¿O hay algún otro jugador de quidditch que te gusta? — Me dijo alejándose un paso de mí. ¿Ahora que hago para arreglar lo que hice?

—Pues eso no lo descubriré si no me das otro beso — Le dije con una sonrisa picarona, la verdad es que solo quería que dejara por la paz el otro tema.

—¡Hermione, estás rara! — Dijo Ron arrugando el entrecejo.

—¿¡Si se dan cuenta de que están dando toda una escenita!? — Nos avisó Marcy y entonces Ron y yo volteamos a ver la sala común y nos dimos cuenta de que todos nos observaban, le di un beso en forma de disculpa a Ron en la mejilla, tomé de la mano a Marcy y corrí junto con ella a nuestro dormitorio.

—¿¡Que hice, Marcy!? — Le pregunté a gritos.

—Posiblemente arruinar tu relación con Ron. — Contestó Marcy.

—¡Marcy! — Le reprendí.

—¡Bueno preguntaste! Mira aún se puede arreglar todo, descuida.

—¡No lo puedo perder, lo quiero tanto!

—¿Y Harry? — Me preguntó Marcy.

—¡No lo sé, Marcy! ¿Ahora entiendes mi dilema?

—Oh… tienes que pensarlo muy bien por que te lastimas tú, y los lastimas a ellos, por que es obvio que a Harry también le gustas…

—¿Qué?

—¡Se supone que tú eres la inteligente, Hermy! — Me dijo Marcy.

—Eso no quiere decir que lo sepa todo…

—Oh, por Dios, Hermione ¡Piensa! Si Harry te besó es por que siente algo por ti ¿No? ¡Es de sentido común! — Me dijo Marcy en un tono algo exasperado, pero después suspiró para calmarse — Perdóname. Mira, tienes que pensarlo muy, muy bien. Hay dos chicos babeando por ti, pero tu no sabes cual elegir. Es un tema delicado, Hermy, recuerda que a los dos los aprecias demasiado y no puedes lastimar a ninguno.

—Gracias, Marcy. Pero yo sigo teniendo la confusión, es que… aquel beso con Harry fue la maravilla, sentí algo hermoso, algo que sentí alguna vez con Ron pero…

—Espera, ¿Dijiste "sentí"? ¿Quieres decir que ya no más?

—Bueno, es que desde el beso cambiaron muchos de mis sentimientos hacia Ron, Marcy.

—¿Quieres decir que ya no lo amas?

—Digamos que tal vez mis sentimientos han cambiado un poco.

—¿El culpable de esto es cierto chico de ojos verdes que tú y yo conocemos?

—Pudiera ser…

—Entonces creo que tu problema ya no es "Harry o Ron" si no "Como hago para no lastimar a Ron" ¿Cierto?

—¿Cómo demonios es que sabes tanto? — Admito que esta chica a veces me sorprende.

—¿Es ese tu problema, si o no? — Preguntó haciendo caso omiso de mi pregunta.

—Supongo que si. — Entonces Harry y Ron entraron a la habitación y se sentaron en una cama frente a la mía. — ¿Qué sucede, chicos? ¿Y como es que pudieron subir?

—Larga historia. — Contestó Harry.

—Estamos aquí por que, como todos sabemos, mañana es tu cumpleaños y pues… — Ron no terminó de hablar.

—¿Mañana es mi cumpleaños? ¡Oh, por Dios! ¿¡Donde es que tengo la cabeza!? — En serio por andar pensando en lo de Harry y Ron, había olivado por completo mi cumpleaños.

—Si y bueno, queremos saber que quieres que te hagamos, como quieres que te festejemos. — Dijo Harry.

—Algo te podemos hacer mañana que vamos a Hogsmade.

—No gracias, chicos, no estoy de buenas — Dije con un tono triste.

—¡Ay, Hermione! ¡Unos de estos días no vas a amanecer! ¡Por favor deja de estar deprimida! — Me regañó Marcy.

—¿Por qué estás deprimida, Hermy? — Preguntó Harry.

—¡Por nada! ¡Déjenme en paz! — Les grité llorando y salí corriendo de allí, estoy segura de que mis tres amigos me siguieron pero no pudieron alcanzarme debido a que corrí como no sabía que corría, me refugié en un aula vacía y me puse a llorar sin control.

¿Pero qué era lo que me estaba ocurriendo? Creo que ésta clases de sentimientos deberían ser para chicos de 14 o 15 años, pero ¿yo? de 18 años, parece que no he madurado nada.

¡Clac! Alguien abrió la puerta pero no le veo la cara.

—¿Quién anda ahí? ¡Conteste! — Pregunté algo asustada.

—Soy yo, tranquila, soy Evelyn — contestó la persona a la que no le veía la cara y se me acercó.

—Ah, hola, por cierto es bueno que sepas que no se debe aparecer así como así, casi me infarto — le dije a la pequeña.

—Oh, lo ciento. ¿Por qué has estado llorando? O ¿Por quién? — me preguntó Evelyn, al parecer quería darme su apoyo.

—Se trata de una amiga que…

—A mí no me engañas con eso de "una amiga", no te preocupes, sé lo que te pasa. Besaste a Potter y no sabes qué hacer con Weasley.

—¿¡Cómo diantres sabes eso!? — le pregunté exaltada y preocupada.

—¿Enserio creíste que se quedaría entre tú y Potter? ¡Vamos, Hermione, se supone que tú tienes más experiencia que yo en Hogwarts! — Dijo Evelyn un tanto exasperada.

—Marshall — susurré, como fui estúpida, era obvio que ella no iba a cumplir su promesa. ¡Ay, Hermione! Ahora sabes que aunque tú seas una persona con palabra, no todas lo son. — ¿Ron y Ginny lo saben?

—Claro que lo saben.

—¿De verdad? — Evelyn asintió con la cabeza — ¿Y por qué no han dicho nada?

—Porque quieren saber que tan leales son ustedes, quieren que ustedes mismos les digan lo ocurrido.

—¿Y qué debo hacer?

—Pues buscar a Harry, después buscar a Ginny y Ron y hablar con ellos.

—Claro, eso voy a hacer. Gracias, Evelyn.

—No hay por qué.

Salí corriendo a la sala común y volví a entrar en el dormitorio en el qué los había dejado, pero ya no estaban allí. Empecé a buscar y rebuscar en diferentes aulas, pero nada en lo absoluto, hasta que salí al patio y pasé de largo por un árbol hasta que via dos figuras besándose… ¡Oh, cielos! ¡Eran Marcy y Anthony Goldstein! ¡Besándose! Mira ésta, vaya que se la pasa bien. Parecía que no querían separarse, ella estaba contra el tronco del árbol, recargándose en el mientras que el la besaba muy apasionadamente.

¿Interrumpo o no interrumpo? ¡Ay, rayos! ¿¡Pero es que no se les acaba el aire!? ¿¡Son seres superdotados para besar o algo por el estilo!?

—¡Diffindo! — susurré a una rama del árbol, la cual cayó en medio de Anthony y Marcy y ellos se separaron, después de haber durado siglos besándose. Entonces llegué caminando como si no hubiera visto milenios y milenios de compartimiento de saliva.

—¡Hermione! — Me saludó Marcy muy feliz.

—Hola, Marcy, Anthony — los saludé a ambos.

—Hermione, que tal, he extrañado las reuniones del E.D — me saludó Anthony.

—Sí, Tony, yo también, pero ya no son necesarias, Voldemort ha caído — le dije al chico.

—Gracias a ustedes, les debemos demasiado. — dijo Anthony ¿No es tierno? Y no, no me gusta.

—Gracias, Anthony, por cierto, ¿Me prestas a Marcy? — el chico asintió y me llevé a Marcy lejos de allí.

—Parece que te llevas bien con mi nuevo novio, porque ya es mi novio, ¡Hermy, nos besamos! A demás es guapísimo, es hermoso por dentro y por fuera, no puedo creer que sea mío, solo mío y…

—¡Marcy! ¡Es importante! En serio necesito hablarte.

—Claro, perdón, es que estoy muy feliz.

—Si, también lo estoy por ti pero… ¿Es cierto que Ron y Ginny ya saben de lo de Harry?

—Claro que ya saben, todo el colegio sabe. Será mejor que busques a Harry y a los Weasley. — aconsejó Marcy y se fue de vuelta con su novio.

Salí corriendo y pensé que seguramente Harry estaría en la Sala de los Menesteres, no se una corazonada.Llegué a la Sala y efectivamente allí estaba, nunca me falla el instinto. ¿Cómo supe entrar? También, simple corazonada.

—¡Harry! ¡Te estaba buscando! — Harry volteó repentinamente y corrí a abrazarlo, necesitaba un abrazo en este momento de tensión, estaba demasiado estresada.

—¿Qué pasa, Hermy? — preguntó Harry.

—Ron y Ginny ya saben de lo que pasó entre nosotros, tú sabes… el beso.

—¡Ese bendito beso me está dando demasiados problemas!

—No solo a ti créeme, y por eso Ron me preguntó "¿Cómo los besos de quién?" — recordé.

—¿Por qué te preguntó eso Ron? — ¡Oh, cielos! ¡Pensé en voz alta!

—Oh, lo siento, tu no debiste escuchar eso. — Le dije pero eso no lo convenció.

—Pero escuché, dime.

—No, no lo creo…

—Dime…

—No…

—¡Hermione!

—Está bien, Harry. Lo que pasa es que hoy entré a la sala común y Ron me besó, le dije que así no era romántico, y que me gustaría que sus besos fueran más como los de…

—¿Eso le dijiste a tu novio? Que ruda.

—Gracias — le contesté sarcásticamente.

—¿Pero cómo los besos de quién? — quiso saber Harry.

—Oh, no me creerías.

—Dime.

—Harry, me la pones muy difícil.

—Solo dime.

—Como los de… de…

—Solo di el nombre.

—Harry…

—Dime tan solo el nombre.

—Ya lo hice.

—Pero el único nombre que has dicho fue el mío.

—Pues sí, Harry. ¡Amo tus besos y te amo a ti! ¿Y tú, Harry?

—Hermione, yo…

—Descuida, si no soy correspondida, lo soportaré, seré muy fuerte…

—¡Es que también te amo! — Me sentía tan bien, por qué esta vez no había nadie que escuchara, solo éramos él y yo.

—¿Y que procede, señorita? Te amo, me amas… hummm, creo que deberíamos ser más que amigos, creo que deberíamos ponernos el título de novios. ¿Y usted qué piensa? — Harry habló en un tono que me causó gracia.

—Digo que acepto —abracé el cuello de Harry y él me abrazó por la cintura para levantarme del suelo.

—Te amo.

—Y yo a ti. — No fundimos en un beso largo y tierno, cuando el beso terminó me sobresalté. — ¡Harry, Ron, Ginny!

—Ay, qué triste, no todo fue miel y caramelos después de todo.

—  No, Harry, no fue solo eso.